


Morbid Angel, Deicide, Cannibal Corpse, Death, Monstrosity, Malevolent Creation, Atheist, Solstice, Massacre. Y podría seguir nombrando más. Todos estos grupos tienen tres grandes particularidades en común que los vuelve fácilmente distinguibles de otros. Primero: Se originaron en los mediados y fines de los 80’. Segundo: Vieron la luz bajo el mismo cielo, en Florida, Estados Unidos. Mas concretamente en la zona de Tampa. Y tercero pero no por ello, menos importante: Todas contribuyeron a la creación, conformación y masificación del Death Metal de su país, a través de un sonido oscuro y brutal, fuertemente influenciado por el Thrash Metal de la época y de sus letras explícitamente gráficas relacionadas al terror, el gore, la violencia y la muerte.
Esto es así, sin ningún tipo de discusión. Luego, se puede alegar que algunos grupos se volcaron hacia propuestas más técnicas/progresivas como Death y Atheist, que otros tomaron caminos más experimentales como fue el caso de Massacre o incluso que algunos tuvieron más éxito que otros, tanto en la escena como en el género (Cannibal Corpse o Morbid Angel). Pero eso no quita que todos fueron participes fundamentales de la escena, y que contribuyeron con su granito de arena a la contribución de lo que hoy conocemos como Death Metal.
A esa lista, venimos a agregarles un nombre. Porque si vieron bien las bandas que aparecen, se habrán dado cuenta que falta una. Y una con mucha reputación y fama: ni más ni menos que los eternos Obituary. Así es, el grupo comandado por los hermanos Tardy. Aquel que irrumpió en la escena con el violento y vomitivo Slowly We Rot en 1989, pero que quedó marcado en la historia por lo que vendría a continuación.
Y es que si uno piensa en Obituary, automáticamente se nos viene a la cabeza ese ojo gigante de color rojo mirándonos con odio y desprecio, que aparece ese cielo sombrío y oscuro de noche, y conforma una de las portadas más icónicas del género: la del Cause Of Death (1990). Disco que marcó un antes y un después dentro del Death Metal y en la carrera de los norteamericanos.
Primero para empezar, hay que remarcar el año. 1990 fue un año glorioso para el Death Metal. No sólo porque algunas bandas se afianzaban en el mercado y la escena estadounidense, como Morbid Angel, Atheist o Death con su Spiritual Healing, sino porque fue el año de nacimiento de muchos grupos que hicieron historia. Ni más ni menos, en 1990 debutaron Deicide, Cannibal Corpse, Master, Cynic (con su demo) dentro de terreno estadounidense. Pero internacionalmente, Cancer y Atrocity también daban sus primeros pasos, Napalm Death pateaba el tablero con Harmony Corruption, Pestilence eran la nueva sensación en Europa, y grupos como Demolition Hammer y Exhorder demostraban que la evolución natural del Thrash, era el Death Metal. Todo esto, sin mencionar lo que se estaba cocinando en Suecia, Estocolmo, de la mano de Entombed, Dismemeber o Carnage.
Pero excluyamos a los escandinavos de la ecuación y quedémonos en Estados Unidos y parte de Europa occidental, porque todos estos nombres que vine nombrando en el último párrafo, además de forjar el sonido del género y haberle dado identidad sangrienta y visceral, comparten un detalle muy puntal, y que podría contar como la cuarta particularidad en común que tienen, TODOS FUERON GRABADOS Y PRODUCIDOS EN LOS ESTUDIOS MORRISOUND Y DE LA MANO DEL LEGENDARIO SCOTT BURNS. El hombre de las manos mágicas. El hombre que lo entendía todo. El hombre que le dio refugio y un lugar donde crecer a todos estos grupos con una visión y una idea que aún no tenía forma.
“Creo que Morrisound le dio al Death Metal un sonido profesional legítimo y las bandas querían ser parte de eso” dijo en una ocasión Burns y no se equivocaba. Grupos de todos lados encontraron en él, el sonido que anhelaban. Y Obituary con su Cause Of Death, fue uno de ellos.
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Tras su debut, los hermanos John y Donald Tardy buscaban pulir su sonido y llevar su propuesta un paso más allá, incorporando más atmosfera, más contundencia y virtuosismo. Para ello, precisaron de un cambio de alineación que fue fundamental para la composición de su segundo larga duración. Por un lado, ingresó Frank Watkins para hacerse cargo del bajo, y que con el tiempo, se terminaría transformando en el bajista clásico de los oriundos de Tampa. Por otro, Allen West salió temporalmente del grupo y dejó vacante el puesto en las guitarras, por lo que Scott Burns respondió llamando a James Murphy, el “guitarrista mercenario” más codiciado de la época por excelencia. El músico venía de dejar Death y aceptó el llamado con gusto. Junto con Trevor Peres, Obituary se metió al estudio en 1990 para dar luz a su segunda obra el 19 de septiembre de ese año. Y el resultado no fue otro que el de revolucionario.
Desde los primeros segundos, se percibe un sonido más sombrío, más profundo, más pulido. Pero no por ello, menos amenazante. “Infected” abre la obra con pasos pausados e imponentes, como si estuviera tanteando el terreno. Sin embargo, no tarda mucho en arrastrarnos directo hacia el abismo de violencia y oscuridad que vomita John Tardy con sus guturales espectrales de ultratumba.
Ya en los primeros compases del tema, se puede apreciar la mano y talento de Murphy, que con su delicadeza y maestría en las seis cuerdas, le brinda a la composición ese salto de calidad que la banda buscaba.
Y de ahí en más, el disco es un recorrido por las pesadillas más violentas, aterradoras, y fúnebres que uno puede llegar a tener. Los temas presentan distinta variedad de recursos: no consisten únicamente en riffs ultra acelerados y blast-beats agresivos como en su debut, sino que la banda deja espacio al desarrollo, a los medios tiempos y a que la opresión juegue un papel importante en la música, siendo el aspecto más innovador para su época.
Cause Of Death nunca se trató de vapulear y destruir todo a su alcance, sino de un disco de asfixia y sofocamiento, en la que la voz de Tardy te persigue y suprime con sus alaridos sin piedad. Sus guturales se arrastran en un estado a medio camino entre la vida y la muerte, como si proviniesen del mismísimo purgatorio. Si bien el disco cuenta con mayor presencia escénica instrumental que vocal, la voz de Tardy se siente omnipresentes y siempre al acecho, como el ojo penetrante de la portada.
Hablar de los temas no tiene mucha redundancia hoy en día, ya que la mayoría se tratan de clásicos e himnos inmortales de la banda. Todos con partes o segmentos memorables. La mayoría, provenientes de los dedos de Murphy. La marca de su magia quedó palpada en varios solos y punteos que representan algunos de los puntos más álgidos de todo el género. No hay palabras para describir la destreza que le impregnó el músico a composiciones como Find the Arise», «Turned Inside Out» o la clásica «Cause Of Death» con esa intro legendaria. La forma en la que hacía vibrar y brillar a su instrumento, hacen lamentar su corta estancia en la banda.
De todos los covers y reinterpretaciones que tuvo “Circle of the Tyrants”, el mítico tema de Celtic Frost, creo que ninguna supera a la versión de Obituary en este disco. Y es más. Me atreveré a ir más lejos. Siento que hasta los norteamericanos se adueñan por completo del tema y lograron hacer una versión superadora a la original, mucho más potente, densa y exquisita.
Los poco más de 40 minutos que conforman el trabajo resultan en una muralla contundente, asfixiante y opresora. Que posee un sonido que se volvería característico del grupo. Y serviría de influencia para muchos otros en el futuro.
De todas las conclusiones que nos deja esta obra, sin duda alguna, la importancia de la digestión a paso lento es una de ellas. El death metal, más allá de la brutalidad, el monstruismo y la pirotecnia, evoca horror. Un estado de sofocamiento y locura, propio de los rincones más perversos y oscuras de la mente humana. Cause Of Death es una de las mejores representaciones de ese tipo de Death Metal. Y una de las máximas piedras angulares de su época, y de todos los tiempos.
La celebración del disco
Recordemos que la banda estará de gira por Sudamérica y Latinoamérica, celebrando el 35º aniversario del disco, con fechas confirmadas en Argentina, Chile, Colombia, Perú, Brasil, Uruguay y México. La cita en Argentina estaba pautada originalmente para ser realizada en el Teatrito, pero debido al exitoso nivel de ventas el show finalmente tendrá lugar en El Teatro Flores (Av. Rivadavia 7806, C.A.B.A.), el 18 de Febrero.
En esta oportunidad, los hermanos Tardy visitarán el país, acompañados por Trevor Peres (guitarra rítmica), Terry Butler (bajo) y Kenny Andrews (guitarra líder).
El show está a cargo de California Productions y las entradas para el mismo, se encuentran disponibles por el Sistema Passline.
Y también en las siguientes tiendas físicas:
- Fade To Black (Bond Street)
- Metalmania (Centro)
- Liverpool (Belgrano)
- Mala Difusión (Almagro)
- Tienda Noiseground (Almagro)
- XElcambio Rec. (Parque Patricios)
- Locuras (Morón)
- Engendro Tienda (Wilde)
- Xennon (Quilmes/La Plata)



Morbid Angel, Deicide, Cannibal Corpse, Death, Monstrosity, Malevolent Creation, Atheist, Solstice, Massacre. Y podría seguir nombrando más. Todos estos grupos tienen tres grandes particularidades en común que los vuelve fácilmente distinguibles de otros. Primero: Se originaron en los mediados y fines de los 80’. Segundo: Vieron la luz bajo el mismo cielo, en Florida, Estados Unidos. Mas concretamente en la zona de Tampa. Y tercero pero no por ello, menos importante: Todas contribuyeron a la creación, conformación y masificación del Death Metal de su país, a través de un sonido oscuro y brutal, fuertemente influenciado por el Thrash Metal de la época y de sus letras explícitamente gráficas relacionadas al terror, el gore, la violencia y la muerte.
Esto es así, sin ningún tipo de discusión. Luego, se puede alegar que algunos grupos se volcaron hacia propuestas más técnicas/progresivas como Death y Atheist, que otros tomaron caminos más experimentales como fue el caso de Massacre o incluso que algunos tuvieron más éxito que otros, tanto en la escena como en el género (Cannibal Corpse o Morbid Angel). Pero eso no quita que todos fueron participes fundamentales de la escena, y que contribuyeron con su granito de arena a la contribución de lo que hoy conocemos como Death Metal.
A esa lista, venimos a agregarles un nombre. Porque si vieron bien las bandas que aparecen, se habrán dado cuenta que falta una. Y una con mucha reputación y fama: ni más ni menos que los eternos Obituary. Así es, el grupo comandado por los hermanos Tardy. Aquel que irrumpió en la escena con el violento y vomitivo Slowly We Rot en 1989, pero que quedó marcado en la historia por lo que vendría a continuación.
Y es que si uno piensa en Obituary, automáticamente se nos viene a la cabeza ese ojo gigante de color rojo mirándonos con odio y desprecio, que aparece ese cielo sombrío y oscuro de noche, y conforma una de las portadas más icónicas del género: la del Cause Of Death (1990). Disco que marcó un antes y un después dentro del Death Metal y en la carrera de los norteamericanos.
Primero para empezar, hay que remarcar el año. 1990 fue un año glorioso para el Death Metal. No sólo porque algunas bandas se afianzaban en el mercado y la escena estadounidense, como Morbid Angel, Atheist o Death con su Spiritual Healing, sino porque fue el año de nacimiento de muchos grupos que hicieron historia. Ni más ni menos, en 1990 debutaron Deicide, Cannibal Corpse, Master, Cynic (con su demo) dentro de terreno estadounidense. Pero internacionalmente, Cancer y Atrocity también daban sus primeros pasos, Napalm Death pateaba el tablero con Harmony Corruption, Pestilence eran la nueva sensación en Europa, y grupos como Demolition Hammer y Exhorder demostraban que la evolución natural del Thrash, era el Death Metal. Todo esto, sin mencionar lo que se estaba cocinando en Suecia, Estocolmo, de la mano de Entombed, Dismemeber o Carnage.
Pero excluyamos a los escandinavos de la ecuación y quedémonos en Estados Unidos y parte de Europa occidental, porque todos estos nombres que vine nombrando en el último párrafo, además de forjar el sonido del género y haberle dado identidad sangrienta y visceral, comparten un detalle muy puntal, y que podría contar como la cuarta particularidad en común que tienen, TODOS FUERON GRABADOS Y PRODUCIDOS EN LOS ESTUDIOS MORRISOUND Y DE LA MANO DEL LEGENDARIO SCOTT BURNS. El hombre de las manos mágicas. El hombre que lo entendía todo. El hombre que le dio refugio y un lugar donde crecer a todos estos grupos con una visión y una idea que aún no tenía forma.
“Creo que Morrisound le dio al Death Metal un sonido profesional legítimo y las bandas querían ser parte de eso” dijo en una ocasión Burns y no se equivocaba. Grupos de todos lados encontraron en él, el sonido que anhelaban. Y Obituary con su Cause Of Death, fue uno de ellos.
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Tras su debut, los hermanos John y Donald Tardy buscaban pulir su sonido y llevar su propuesta un paso más allá, incorporando más atmosfera, más contundencia y virtuosismo. Para ello, precisaron de un cambio de alineación que fue fundamental para la composición de su segundo larga duración. Por un lado, ingresó Frank Watkins para hacerse cargo del bajo, y que con el tiempo, se terminaría transformando en el bajista clásico de los oriundos de Tampa. Por otro, Allen West salió temporalmente del grupo y dejó vacante el puesto en las guitarras, por lo que Scott Burns respondió llamando a James Murphy, el “guitarrista mercenario” más codiciado de la época por excelencia. El músico venía de dejar Death y aceptó el llamado con gusto. Junto con Trevor Peres, Obituary se metió al estudio en 1990 para dar luz a su segunda obra el 19 de septiembre de ese año. Y el resultado no fue otro que el de revolucionario.
Desde los primeros segundos, se percibe un sonido más sombrío, más profundo, más pulido. Pero no por ello, menos amenazante. “Infected” abre la obra con pasos pausados e imponentes, como si estuviera tanteando el terreno. Sin embargo, no tarda mucho en arrastrarnos directo hacia el abismo de violencia y oscuridad que vomita John Tardy con sus guturales espectrales de ultratumba.
Ya en los primeros compases del tema, se puede apreciar la mano y talento de Murphy, que con su delicadeza y maestría en las seis cuerdas, le brinda a la composición ese salto de calidad que la banda buscaba.
Y de ahí en más, el disco es un recorrido por las pesadillas más violentas, aterradoras, y fúnebres que uno puede llegar a tener. Los temas presentan distinta variedad de recursos: no consisten únicamente en riffs ultra acelerados y blast-beats agresivos como en su debut, sino que la banda deja espacio al desarrollo, a los medios tiempos y a que la opresión juegue un papel importante en la música, siendo el aspecto más innovador para su época.
Cause Of Death nunca se trató de vapulear y destruir todo a su alcance, sino de un disco de asfixia y sofocamiento, en la que la voz de Tardy te persigue y suprime con sus alaridos sin piedad. Sus guturales se arrastran en un estado a medio camino entre la vida y la muerte, como si proviniesen del mismísimo purgatorio. Si bien el disco cuenta con mayor presencia escénica instrumental que vocal, la voz de Tardy se siente omnipresentes y siempre al acecho, como el ojo penetrante de la portada.
Hablar de los temas no tiene mucha redundancia hoy en día, ya que la mayoría se tratan de clásicos e himnos inmortales de la banda. Todos con partes o segmentos memorables. La mayoría, provenientes de los dedos de Murphy. La marca de su magia quedó palpada en varios solos y punteos que representan algunos de los puntos más álgidos de todo el género. No hay palabras para describir la destreza que le impregnó el músico a composiciones como Find the Arise», «Turned Inside Out» o la clásica «Cause Of Death» con esa intro legendaria. La forma en la que hacía vibrar y brillar a su instrumento, hacen lamentar su corta estancia en la banda.
De todos los covers y reinterpretaciones que tuvo “Circle of the Tyrants”, el mítico tema de Celtic Frost, creo que ninguna supera a la versión de Obituary en este disco. Y es más. Me atreveré a ir más lejos. Siento que hasta los norteamericanos se adueñan por completo del tema y lograron hacer una versión superadora a la original, mucho más potente, densa y exquisita.
Los poco más de 40 minutos que conforman el trabajo resultan en una muralla contundente, asfixiante y opresora. Que posee un sonido que se volvería característico del grupo. Y serviría de influencia para muchos otros en el futuro.
De todas las conclusiones que nos deja esta obra, sin duda alguna, la importancia de la digestión a paso lento es una de ellas. El death metal, más allá de la brutalidad, el monstruismo y la pirotecnia, evoca horror. Un estado de sofocamiento y locura, propio de los rincones más perversos y oscuras de la mente humana. Cause Of Death es una de las mejores representaciones de ese tipo de Death Metal. Y una de las máximas piedras angulares de su época, y de todos los tiempos.
La celebración del disco
Recordemos que la banda estará de gira por Sudamérica y Latinoamérica, celebrando el 35º aniversario del disco, con fechas confirmadas en Argentina, Chile, Colombia, Perú, Brasil, Uruguay y México. La cita en Argentina estaba pautada originalmente para ser realizada en el Teatrito, pero debido al exitoso nivel de ventas el show finalmente tendrá lugar en El Teatro Flores (Av. Rivadavia 7806, C.A.B.A.), el 18 de Febrero.
En esta oportunidad, los hermanos Tardy visitarán el país, acompañados por Trevor Peres (guitarra rítmica), Terry Butler (bajo) y Kenny Andrews (guitarra líder).
El show está a cargo de California Productions y las entradas para el mismo, se encuentran disponibles por el Sistema Passline.
Y también en las siguientes tiendas físicas:
- Fade To Black (Bond Street)
- Metalmania (Centro)
- Liverpool (Belgrano)
- Mala Difusión (Almagro)
- Tienda Noiseground (Almagro)
- XElcambio Rec. (Parque Patricios)
- Locuras (Morón)
- Engendro Tienda (Wilde)
- Xennon (Quilmes/La Plata)







