


En un febrero que no da tregua, Claudio O’ Connor el referente de la voz del metal pesado nacional volvía al teatro Flores. Con DarloTodo como apertura y una banda renovada, el ex Hermética repasó su historia en una fecha marcada por el calor y la lealtad de su público.
Mientras transitamos un febrero que castiga con el clima, el pasado sábado 7 la cita obligada para el ambiente fue en la catedral de la música. El plan era claro: ver a Claudio O’Connor en un recinto que conoce de memoria. Con una temperatura que afuera rondaba los 30 grados, pero que adentro se sentía mucho más alta, el público se bancó el calor para ser parte de un ritual donde el pasado y el presente del cantante volvieron a cruzarse.
Al llegar al lugar, el desfile de remeras de “La H” y Malón sobre Rivadavia confirmaba que la convocatoria de Claudio sigue firme. Si bien la convocatoria a la hora de la apertura de puertas era bajo, con el correr de los minutos, todo iba cambiando.
El única acto “soporte” estuvo a cargo de DarloTodo. En esta oportunidad, por razones que no se dieron a conocer, la presentación de la banda se vio acortada y ejecutaron pocos temas, pero lo hicieron con la misma potencia de siempre. El set arrancó, como de costumbre, con “Libérame”, haciendo sentir esa explosión característica del inicio de la canción.
Ya desde el inicio se notó a un Juan Massot que descoció el bajo, mientras que Penumbra tras los parches sigue liderando la agrupación marcando el ritmo. Por su parte, el “nuevo, no tan nuevo” guitarrista (Adrian Basile) se mostró cada vez más afianzado en su rol. La poderosa voz de Lucas quedó marcada, como siempre, al finalizar “La Venganza”, momento en el que terminó arrodillado en el suelo del escenario. Lamentablemente no hubo foto de ese final; el telón se cerró de golpe, pero dejaron una marca más en el público de Flores.
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Pasadas las nueve de la noche, las luces se apagaron para recibir a Claudio O’Connor. El lugar destacó por un sonido impecable, permitiendo que la soltura de los músicos acompañantes luciera en todo su esplendor. Esta vez, el cantante se rodeó de una formación de gran nivel: Juan Massot en el bajo, Penumbra en batería y el gran batallador de la escena, Pehuén Berdún, en guitarra.
Pehuén, reconocido por su trayectoria en bandas de peso como Plan 4 y Hermanos de Sangre, demostró una calidad técnica superior que le sentó bien a los himnos de siempre.
Tras los músicos, una gran pantalla presentaba imágenes realizadas con Inteligencia Artificial que acompañaban cada tema. Algunas mostraban un Claudio dibujado con un perro, otras calaveras, y no podía faltar la clásica “H” que se proyectó con fuerza cuando ejecutaron el cover de Hermética.
El set fue una piña tras otra. La lista arrancó con “La maldad” y no dio respiro. Sonaron piezas fundamentales como “Se extraña araña”, “1976”, “Río extraño”, “Quien pudiera”, “Bendecido” y “No te aflijas”. También hubo tiempo para la ejecución de dos covers de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: “Rock para el negro Atila” y “Yo caníbal”, que fueron celebrados por todo el recinto.
En total fueron 21 canciones donde se lo vio a Claudio rejuvenecido espiritualmente y muy contento. A diferencia de lo que sucede en sus presentaciones con Malón o La H No Murió, donde en varias oportunidades parecería que se ayuda con el teleprompter o dejando cantar a la gente, esta vez todo fluyó de forma natural, como hacía años no sucedía.
No hubo mucha participación con el público; agradeció pocas veces a los presentes, a su familia, se pudo visualizar a Carlos Kuadrado en la platea, a la banda y dió la noticia que que pronto habrá nuevo disco y dejando que la música fuera el único puente. Finalmente, “Atravesando todo límite” de Hermética puso fin a un show que se disfrutó muchísimo por lo musical y por la carga histórica de su pasado y presente reunidos en una misma noche.
Nos fuimos de Flores con la sensación de haber visto un show que reafirma la vigencia de Claudio O’Connor.
Fue una fecha donde la experiencia y los nuevos músicos se unieron para demostrar que el metal pesado sigue teniendo su espacio. A pesar del clima inhumano, la banda cumplió y el público se fue conforme.
Agradecimientos especiales a Av Producciones, Pinhead Records y a Nadya Cabrera por la gestión para otorgarnos la acreditación y estar presentes en esta nueva cobertura.

Etiquetas: Av Producciones, Claudio O'Connor, Darlotodo, Hermetica, La "H" No Murió, Malon, Pinhead Records



En un febrero que no da tregua, Claudio O’ Connor el referente de la voz del metal pesado nacional volvía al teatro Flores. Con DarloTodo como apertura y una banda renovada, el ex Hermética repasó su historia en una fecha marcada por el calor y la lealtad de su público.
Mientras transitamos un febrero que castiga con el clima, el pasado sábado 7 la cita obligada para el ambiente fue en la catedral de la música. El plan era claro: ver a Claudio O’Connor en un recinto que conoce de memoria. Con una temperatura que afuera rondaba los 30 grados, pero que adentro se sentía mucho más alta, el público se bancó el calor para ser parte de un ritual donde el pasado y el presente del cantante volvieron a cruzarse.
Al llegar al lugar, el desfile de remeras de “La H” y Malón sobre Rivadavia confirmaba que la convocatoria de Claudio sigue firme. Si bien la convocatoria a la hora de la apertura de puertas era bajo, con el correr de los minutos, todo iba cambiando.
El única acto “soporte” estuvo a cargo de DarloTodo. En esta oportunidad, por razones que no se dieron a conocer, la presentación de la banda se vio acortada y ejecutaron pocos temas, pero lo hicieron con la misma potencia de siempre. El set arrancó, como de costumbre, con “Libérame”, haciendo sentir esa explosión característica del inicio de la canción.
Ya desde el inicio se notó a un Juan Massot que descoció el bajo, mientras que Penumbra tras los parches sigue liderando la agrupación marcando el ritmo. Por su parte, el “nuevo, no tan nuevo” guitarrista (Adrian Basile) se mostró cada vez más afianzado en su rol. La poderosa voz de Lucas quedó marcada, como siempre, al finalizar “La Venganza”, momento en el que terminó arrodillado en el suelo del escenario. Lamentablemente no hubo foto de ese final; el telón se cerró de golpe, pero dejaron una marca más en el público de Flores.
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Pasadas las nueve de la noche, las luces se apagaron para recibir a Claudio O’Connor. El lugar destacó por un sonido impecable, permitiendo que la soltura de los músicos acompañantes luciera en todo su esplendor. Esta vez, el cantante se rodeó de una formación de gran nivel: Juan Massot en el bajo, Penumbra en batería y el gran batallador de la escena, Pehuén Berdún, en guitarra.
Pehuén, reconocido por su trayectoria en bandas de peso como Plan 4 y Hermanos de Sangre, demostró una calidad técnica superior que le sentó bien a los himnos de siempre.
Tras los músicos, una gran pantalla presentaba imágenes realizadas con Inteligencia Artificial que acompañaban cada tema. Algunas mostraban un Claudio dibujado con un perro, otras calaveras, y no podía faltar la clásica “H” que se proyectó con fuerza cuando ejecutaron el cover de Hermética.
El set fue una piña tras otra. La lista arrancó con “La maldad” y no dio respiro. Sonaron piezas fundamentales como “Se extraña araña”, “1976”, “Río extraño”, “Quien pudiera”, “Bendecido” y “No te aflijas”. También hubo tiempo para la ejecución de dos covers de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota: “Rock para el negro Atila” y “Yo caníbal”, que fueron celebrados por todo el recinto.
En total fueron 21 canciones donde se lo vio a Claudio rejuvenecido espiritualmente y muy contento. A diferencia de lo que sucede en sus presentaciones con Malón o La H No Murió, donde en varias oportunidades parecería que se ayuda con el teleprompter o dejando cantar a la gente, esta vez todo fluyó de forma natural, como hacía años no sucedía.
No hubo mucha participación con el público; agradeció pocas veces a los presentes, a su familia, se pudo visualizar a Carlos Kuadrado en la platea, a la banda y dió la noticia que que pronto habrá nuevo disco y dejando que la música fuera el único puente. Finalmente, “Atravesando todo límite” de Hermética puso fin a un show que se disfrutó muchísimo por lo musical y por la carga histórica de su pasado y presente reunidos en una misma noche.
Nos fuimos de Flores con la sensación de haber visto un show que reafirma la vigencia de Claudio O’Connor.
Fue una fecha donde la experiencia y los nuevos músicos se unieron para demostrar que el metal pesado sigue teniendo su espacio. A pesar del clima inhumano, la banda cumplió y el público se fue conforme.
Agradecimientos especiales a Av Producciones, Pinhead Records y a Nadya Cabrera por la gestión para otorgarnos la acreditación y estar presentes en esta nueva cobertura.

Etiquetas: Av Producciones, Claudio O'Connor, Darlotodo, Hermetica, La "H" No Murió, Malon, Pinhead Records
















