

Entrevistador: Matías Frank
Con In Verses recién estrenado, tuvimos el placer de dialogar con Ian Kenny y Drew Goddard, cantante y guitarrista, respectivamente, de Karnivool. El cuarto disco de los australianos llega tras trece largos años y es el sucesor de Asymmetry.
En una charla muy agradable, nos cuentan sobre el porqué de la larga espera, sus sensaciones con el disco y hasta qué es lo que, como artistas, ven que le falta a la escena y a la música en general, entre otras cosas.
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Antes que nada, quería agradecerles por la entrevista y felicitarlos por el lanzamiento del disco. Realmente hicieron un gran trabajo.
IK – Bueno, muchas gracias, es un placer.
Bueno, les tomó trece años encontrar al sucesor de Asymmetry. Cuéntenme un poco por qué la espera se hizo tan larga.
IK – Bueno, si debería contar todo lo que pasó en estos trece años, me llevaría mucho tiempo…
No tengo apuro…
IK – (Risas). Bueno, voy a tratar de resumir un poco. Es que la realización del disco no fue un trabajo de tiempo completo. Entre giras y proyectos personales, fue pasando el tiempo mientras iban apareciendo algunas canciones.
DG – En 2024 decidimos que teníamos material suficiente y nos pusimos a trabajar con los temas. Ya habíamos lanzado “All It Takes” en 2021 y lo incluimos en el disco.
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¿Y respecto al proceso de composición?
AG – En realidad, depende de la canción, depende del álbum. No tenemos una manera fija para componer. A veces nace de una zapada con el resto de los chicos, a veces alguien trae algo que puede funcionar. Como con “Aozora”, por ejemplo. Tuve dando vueltas en mi cabeza esa batería entrecortada del inicio del tema durante mucho tiempo, jugando con eso, creando samples. Y a partir de ahí se fue armando. Pero lo que es seguro es que siempre empezamos por la sección musical y después le agregamos la letra.
IK – Sí, claro. Analizamos qué letra podría ir con cada tema, tenemos en cuenta la melodía y cómo encajarla con las vocales, por ejemplo. También si la música tiene correlación con lo que queremos contar.
Es un disco bastante oscuro, con letras que no son del todo alentadoras…
IK – Sí, yo diría que oscila un poco entre la desesperanza y la esperanza. Es un poco el resultado de las cosas que nos fueron pasando y fuimos observando a lo largo de estos años. Es, a la vez, un disco bastante introspectivo.
AG – Algo que me fascina es ver cómo la gente tiene miradas muy diferentes sobre las canciones. La recepción es muy distinta dependiendo de quién la escucha.
Sí, una vez que el artista lanza una obra, un disco en este caso, es como que ya no le pertenece y queda a la interpretación de quien lo escucha.
AG – Sí, alguien puede conmoverse y otro sentir angustia; es distinto para cada uno.
Quería hablar de dos canciones en particular del disco. La primera es “Reanimation”. La primera colaboración de la banda con otro artista: el talentoso Guthrie Govan. ¿Cómo surgió la colaboración y cómo fue trabajar con él?
IK – Bueno, la verdad es que secuestramos a su perro hasta que hizo el solo (risas).
AG – La letra dice antes del solo: “Feeling alone in a crowded place” (Sintiéndome solo entre una multitud). Así que el solo tenía que sentirse como alguien que estuviera a punto de tener un ataque de pánico, como un grito de auxilio.
La conexión con Guthrie se dio a través de un amigo en común que lo conoce de The Aristocrats. Lo contactamos por email y aceptó de inmediato. Hubo muchos mensajes de ida y vuelta. Nos hizo mil preguntas sobre el tema y lo que queríamos, algo normal. A mí me ha pasado colaborando con otros artistas también: querés estar seguro de estar haciendo el mejor trabajo posible.
La verdad, lo volvimos un poco loco por la diferencia horaria. A veces se despertaba y tenía tres o cuatro mensajes. No queríamos que el solo fuera pura velocidad o una demostración de virtuosismo; buscábamos algo equilibrado, además de ser capaces de reproducirlo tocando en vivo. Y estamos encantados con el resultado.
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La otra canción sobre la que les quiero preguntar es “Salva”, el tema que cierra el disco. Esas gaitas al final… se sienten como una especie de redención.
AG – En ninguna de las entrevistas previas nos mencionaron esa palabra: “redención”. Y creo que es la adecuada para el tema. Antiguamente, las gaitas se usaban antes de que los ejércitos comenzaran una batalla, y usarlas en este tema de esa manera es un poco como darles un nuevo sentido.
IK – Sí, absolutamente. De hecho, si algún escocés nos dice que no es la manera correcta de usarla o que no es para este tipo de música, no me importaría demasiado. Nos gustan mucho. Le confiere al tema esa aura de redención, como un grito de liberación.
Están cerca de comenzar una nueva gira europea, la cual arrancará en abril en Copenhague. ¿Cómo se están preparando para eso?
Estamos tocando versiones acústicas de los temas, viendo cómo funcionan y tocándolos de corrido, ya que el disco fue grabado de a tramos. Seguramente algunos temas no vayan a sonar en vivo de la misma manera que en el disco. Pero sí, supongo que esa es nuestra manera de prepararnos.
¿Cómo ven la escena del rock progresivo y de la música en general en estos tiempos en los que la inmediatez y el éxito son los que mandan?
AG – Bueno, respecto del rock progresivo, la verdad es que nosotros no nacimos como una banda de rock progresivo. Creo que se fue dando de manera gradual. Yo, personalmente, escucho desde Radiohead hasta Meshuggah, por ejemplo. De hecho, In Rainbows (disco de Radiohead editado en 2007) fue una gran influencia para mí. O Tool: ellos sí tocan con amplificadores reales, lo que a mí me encanta, pero también me gusta jugar mucho con lo digital, las secuencias, etc.
IK – Sí, podría ser. También podríamos encajar en algún lado entre The Beatles y Meshuggah (risas).
AG – Respecto de estos tiempos que corren, creo que tanto en el género progresivo como en los otros géneros se debería tener una mirada más humana, poner el foco más en lo humano.


Entrevistador: Matías Frank
Con In Verses recién estrenado, tuvimos el placer de dialogar con Ian Kenny y Drew Goddard, cantante y guitarrista, respectivamente, de Karnivool. El cuarto disco de los australianos llega tras trece largos años y es el sucesor de Asymmetry.
En una charla muy agradable, nos cuentan sobre el porqué de la larga espera, sus sensaciones con el disco y hasta qué es lo que, como artistas, ven que le falta a la escena y a la música en general, entre otras cosas.
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Antes que nada, quería agradecerles por la entrevista y felicitarlos por el lanzamiento del disco. Realmente hicieron un gran trabajo.
IK – Bueno, muchas gracias, es un placer.
Bueno, les tomó trece años encontrar al sucesor de Asymmetry. Cuéntenme un poco por qué la espera se hizo tan larga.
IK – Bueno, si debería contar todo lo que pasó en estos trece años, me llevaría mucho tiempo…
No tengo apuro…
IK – (Risas). Bueno, voy a tratar de resumir un poco. Es que la realización del disco no fue un trabajo de tiempo completo. Entre giras y proyectos personales, fue pasando el tiempo mientras iban apareciendo algunas canciones.
DG – En 2024 decidimos que teníamos material suficiente y nos pusimos a trabajar con los temas. Ya habíamos lanzado “All It Takes” en 2021 y lo incluimos en el disco.
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¿Y respecto al proceso de composición?
AG – En realidad, depende de la canción, depende del álbum. No tenemos una manera fija para componer. A veces nace de una zapada con el resto de los chicos, a veces alguien trae algo que puede funcionar. Como con “Aozora”, por ejemplo. Tuve dando vueltas en mi cabeza esa batería entrecortada del inicio del tema durante mucho tiempo, jugando con eso, creando samples. Y a partir de ahí se fue armando. Pero lo que es seguro es que siempre empezamos por la sección musical y después le agregamos la letra.
IK – Sí, claro. Analizamos qué letra podría ir con cada tema, tenemos en cuenta la melodía y cómo encajarla con las vocales, por ejemplo. También si la música tiene correlación con lo que queremos contar.
Es un disco bastante oscuro, con letras que no son del todo alentadoras…
IK – Sí, yo diría que oscila un poco entre la desesperanza y la esperanza. Es un poco el resultado de las cosas que nos fueron pasando y fuimos observando a lo largo de estos años. Es, a la vez, un disco bastante introspectivo.
AG – Algo que me fascina es ver cómo la gente tiene miradas muy diferentes sobre las canciones. La recepción es muy distinta dependiendo de quién la escucha.
Sí, una vez que el artista lanza una obra, un disco en este caso, es como que ya no le pertenece y queda a la interpretación de quien lo escucha.
AG – Sí, alguien puede conmoverse y otro sentir angustia; es distinto para cada uno.
Quería hablar de dos canciones en particular del disco. La primera es “Reanimation”. La primera colaboración de la banda con otro artista: el talentoso Guthrie Govan. ¿Cómo surgió la colaboración y cómo fue trabajar con él?
IK – Bueno, la verdad es que secuestramos a su perro hasta que hizo el solo (risas).
AG – La letra dice antes del solo: “Feeling alone in a crowded place” (Sintiéndome solo entre una multitud). Así que el solo tenía que sentirse como alguien que estuviera a punto de tener un ataque de pánico, como un grito de auxilio.
La conexión con Guthrie se dio a través de un amigo en común que lo conoce de The Aristocrats. Lo contactamos por email y aceptó de inmediato. Hubo muchos mensajes de ida y vuelta. Nos hizo mil preguntas sobre el tema y lo que queríamos, algo normal. A mí me ha pasado colaborando con otros artistas también: querés estar seguro de estar haciendo el mejor trabajo posible.
La verdad, lo volvimos un poco loco por la diferencia horaria. A veces se despertaba y tenía tres o cuatro mensajes. No queríamos que el solo fuera pura velocidad o una demostración de virtuosismo; buscábamos algo equilibrado, además de ser capaces de reproducirlo tocando en vivo. Y estamos encantados con el resultado.
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La otra canción sobre la que les quiero preguntar es “Salva”, el tema que cierra el disco. Esas gaitas al final… se sienten como una especie de redención.
AG – En ninguna de las entrevistas previas nos mencionaron esa palabra: “redención”. Y creo que es la adecuada para el tema. Antiguamente, las gaitas se usaban antes de que los ejércitos comenzaran una batalla, y usarlas en este tema de esa manera es un poco como darles un nuevo sentido.
IK – Sí, absolutamente. De hecho, si algún escocés nos dice que no es la manera correcta de usarla o que no es para este tipo de música, no me importaría demasiado. Nos gustan mucho. Le confiere al tema esa aura de redención, como un grito de liberación.
Están cerca de comenzar una nueva gira europea, la cual arrancará en abril en Copenhague. ¿Cómo se están preparando para eso?
Estamos tocando versiones acústicas de los temas, viendo cómo funcionan y tocándolos de corrido, ya que el disco fue grabado de a tramos. Seguramente algunos temas no vayan a sonar en vivo de la misma manera que en el disco. Pero sí, supongo que esa es nuestra manera de prepararnos.
¿Cómo ven la escena del rock progresivo y de la música en general en estos tiempos en los que la inmediatez y el éxito son los que mandan?
AG – Bueno, respecto del rock progresivo, la verdad es que nosotros no nacimos como una banda de rock progresivo. Creo que se fue dando de manera gradual. Yo, personalmente, escucho desde Radiohead hasta Meshuggah, por ejemplo. De hecho, In Rainbows (disco de Radiohead editado en 2007) fue una gran influencia para mí. O Tool: ellos sí tocan con amplificadores reales, lo que a mí me encanta, pero también me gusta jugar mucho con lo digital, las secuencias, etc.
IK – Sí, podría ser. También podríamos encajar en algún lado entre The Beatles y Meshuggah (risas).
AG – Respecto de estos tiempos que corren, creo que tanto en el género progresivo como en los otros géneros se debería tener una mirada más humana, poner el foco más en lo humano.







