


Legado de una Tragedia es el proyecto más personal de Joaquín Padilla. Desde el año 2008 se ha convertido en una referencia ineludible del metal en castellano que ofrece, con cada lanzamiento, una verdadera Ópera Metal de virtudes musicales y narrativas. Secundado por una verdadera selección de talentos invitados, cada disco es un derroche de imaginación, calidad y buen gusto. Con la excusa del nuevo single Ícaro, conversamos con Joaquín quien nos compartió sus puntos de vista, nos puso al tanto del presente de la banda y un poco del porvenir.
Joaquín, ¿cómo estás?, ¿qué tal fue la repercusión de la nueva canción Ícaro?
Pues la verdad, estoy feliz. No sabía muy bien qué hacer porque hace relativamente poco tiempo que había lanzado Lovecraft (N: el álbum del 2025). Habitualmente entre una ópera y otra suelen pasar un año y medio o dos años, que es lo que tardo en hacer toda la documentación, la investigación, la composición y la producción del álbum. Y tenía algunas canciones sueltas, independientes, que me gustaban mucho, sobre todo “Ícaro”, y que tenía muchas ganas de compartir. Y se me ocurrió esta fórmula. Un poco de abrirme un espacio que he denominado Mitos para poder lanzar singles sueltos e independientes. Cada uno de un mito diferente, de diferentes culturas. Mitología nórdica, japonesa, egipcia, cristiana, griega, romana. Es un tema que me apasiona y me permite de vez en cuando quitarme el gusanillo cuando estoy metido en una obra grande y majestuosa, el poder hacer un lanzamiento como este Ícaro. Me apetecía hacer una canción como muy directa, con un sonido más europeo, más como lo que estaban haciendo bandas como Within Temptation a partir del disco The Unforgiving. O lo que hacen Battle Beast o lo que hacen Beast in Black o Dynasty… bandas así. Y la verdad es que la gente lo ha recibido con mucho cariño, lo ha recibido muy bien. La inmensa mayoría de la gente le ha encantado. Siempre hay quien cree que tendría que mantenerme en esas canciones largas, épicas, de grandes historias. Pero me apetecía mucho sacar el single y no tenía más pretensión que esa, mientras que estoy trabajando en el nuevo álbum.
Entonces, si entiendo bien, en algún momento vamos a ver un LP llamado Mitos que va a compilar estos lanzamientos y va a quedar un proyecto con canciones por separado. ¿Cómo vas a articularlo?
Mi idea es lanzar algún single más y luego unirlos todos. No sé si en un EP o en un álbum. Porque hay una cosa que no quiero, que he tenido que abandonar en Lovecraft y no me gusta mucho, que es hacer una ópera rock, una historia. Que es mi propuesta desde el principio y por lo que la gente se ha enganchado de Legado de una Tragedia, que es como hacer un musical heavy, ¿no? En Lovecraft realmente no había un hilo conductor. Todos eran cuentos, eran relatos musicalizados. Pero el formato que me gusta, lo que creo que hace especial a Legado de Una Tragedia es el contar una historia completa, un arco argumental que recorra todo el álbum.
En Lovecraft lo hice así porque, bueno, ya había contado la historia de Poe en los tres primeros álbumes. La vida de Lovecraft no es tan apasionante como la de Poe. Y bueno, ya había escrito sobre un escritor de terror y era un poco repetitivo. Pero tanto a mí, que soy muy fan de Lovecraft, como a los fans que me pedían algo de Lovecraft, dije bueno, pues voy a musicar diez canciones. Pero no quiero salirme de ahí, no quiero salirme de las historias largas, de los álbumes conceptuales. Así que esto lo he dejado un poco por ahí. Cuando uno está escribiendo una obra tan larga como las que yo escribo, hay mucho tiempo en el que no haces nada, que parece que desapareces. Porque como de momento tampoco ha habido directos de Legado, yo no soy un artista que diga bueno hacemos un disco y nos vamos dos años de gira. Sino que hay un momento en el que no tienes nada que lanzar. Pues decidí sacar este single, y sacaré otros. Hay otro tema que ya está grabado. Y bueno, pues cuando compile unos pocos pues lanzaré un EP o lanzaré un álbum y se llamará Mitos. Es un recurso que me he guardado entre álbum y álbum.
¿Qué músicos te acompañan en esta nueva aventura?
En Ícaro la verdad es que han sido pocos. Esta canción ha tenido un proceso evolutivo muy rápido, porque yo tenía muy claro que quería contar la historia de Ícaro. Porque en este proyecto de Mitos se trata no solamente de hablar de los mitos, no es narrar los mitos, sino es resignificar, darle una vuelta a cada uno y traerlos a la actualidad. Porque yo creo que son arquetipos que hoy en día la gente puede perfectamente adecuar al día a día, a su vida cotidiana.
Entonces el mito de Ícaro lo que cuenta es que Ícaro se ve encerrado en una torre sin poder salir, porque su padre construyó el laberinto. Ayudó a que mataran al Minotauro. Entonces es castigado y es encerrado. Y él, Ícaro, tiene esa esa carga por un linaje, por algo que han hecho sus padres. Entonces me parece muy interesante. ¿Cuánta gente hay que tiene que seguir con la profesión que tienen sus padres? Porque tienen un negocio o que de repente te ponen problemas porque tú tienes otra religión y no quieres seguir la religión de tus padres, o porque a tí te gusta el metal y a tu familia le parece que es anti-cristiano o mil cosas, ¿no?. Me parece que es una cosa muy actual y que había que abordarlo desde ahí. Entonces escribí el tema en dos días, la letra salió prácticamente entera, de corrido. Y aproveché que estaba Carlos Espósito en el estudio. Carlos es batería de Leo de Stravaganzza, y que ha grabado todos los discos de Legado de una Tragedia. Creo que junto con Pablo de Warcry, ha grabado en todos mis discos. Y estaba un día por el estudio grabando algo para él y le dije tengo un tema, lo escuchas y tal, le damos una vuelta y lo dejamos grabado y por la tarde… Esto ya se puede contar, pasó por el estudio Alejandro Fung, que es el bajista de Against Myself, que es una banda maravillosa de metal sinfónico española, un poco progresiva, que es muy amigo mío y que toca conmigo en directo en muchos proyectos que están más allá del metal y de Legado. Y él venía a trabajar en el primer single que ha sacado Elizabeth Amodeo en solitario, que es la cantante de Against Myself. Y yo he hecho las orquestaciones del tema que ha salido hace muy poco y es un tema maravilloso y estuve orquestando y él viene al estudio para estar conmigo allí y guiarme, porque yo soy el compositor del tema y él, aparte de ser un excelente bajista, es un increíble guitarra. Entonces le dije tío, acaba de grabar Espósito un tema, mira, escúchalo, ha hecho estas líneas y tal, ¿por qué no te pones? Y se puso a grabarlo y él grabó los bajos y todas las guitarras del tema. Hizo él el solo. Porque ya te digo, es un excelente bajista, excelente guitarrista. Y entonces ya me quedé yo haciendo las programaciones, las orquestaciones, los teclados y me interesaba mucho que fuera un diálogo de una pelea potente entre Dédalo, que es el padre de Ícaro, e Ícaro. Y pensé, ¿quién puede cantar esto conmigo? Porque yo tenía claro que quería ser Ícaro. ¿Quién puede cantar algo y que esté muy enfrentado? Entonces me sale un cantante que a mí me fascina, que estoy enamorado de él, muy amigo mío, muy buena gente y un cantante excelente que es Andy Martínez, cantante de Headon. Porque él tiene un carácter… Yo soy un cantante más hardrockero, digamos, de la escuela del hard rock y él es muy heavy, heavy metal, más clásico y era muy interesante esa dicotomía de las voces. Y le llamé y me dijo claro que sí, cuenta conmigo para lo que sea. Él cantó en el primer single de Lovecraft, en “La Llamada de Cthulhu”, que fue un éxito. Y hemos sido esos. Y Kike Fuentes, cantante de Nurcry, que también le llamé y le dije tío, me harías unos coros y tal y preparó unas corales maravillosas para el tema. Y entre nosotros cinco hicimos la canción. Y luego el increíble trabajo de Raúl Abellán en las mezclas que ya mezcló tanto Lovecraft como el de Goya, Aquelarre de Sombras en sus estudios The Mixtery. Para mí él es un genio, un mago y le ha dado ese sonido tan brutal.
Joaquín, vos te encargas de la producción de tus propias obras también.
Sí, yo en mis discos todo lo que suena, menos los solos, lo compongo yo, ya sea los riffs de guitarra, los bajos, las líneas vocales, las letras, las orquestaciones. Y luego pues viene gente a tocarlo que por supuesto aporta su granito de arena. Si alguien me dice oye, pues mira, le voy a dar este carácter y demás, pues bienvenido sea. Para Lovecraft conté con José Rojo, con un amigo, para grabar algunos riffs que él tenía, pero en todos los demás siempre compongo todo y lo grabo todo yo primero. Y luego los chicos vienen y lo graban encima. Y la producción siempre corre por mi cuenta.
¿Y cómo es coordinar el trabajo de tantas personas? Quizás justo para Ícaro, un poco lo fuiste contando, no fue tanto despliegue, pero en otros discos sí. Me imagino una tarea titánica en la previa, ¿verdad?
Sí, es un follón. En Ícaro. Lo que pasa es que me puse vago y llamé a los mejores, a gente que es muy buena, pero que eran amigos, que ya los conocía y demás. Cuando hago un álbum de larga duración, a mí me gusta mucho llevar a gente con la que nunca he trabajado porque creo que eso le aporta una frescura. Hay gente que repite, gente que no, gente que lleva dos discos sin salir y vuelve. Pero sí me gusta contar con gente nueva y es bastante complicado porque bueno, en primer lugar, hay gente a la que llamo que no conozco y que le puede apetecer o no, o le puede gustar el proyecto o no. Hay que tener muy en cuenta, sobre todo con los cantantes, cuáles son las tesituras, el carácter que quiero que tenga cada personaje, porque claro, no a todas las canciones le vienen bien a todo el mundo.
Y luego pues hay una locura en el proceso de intentar coordinar las agendas de todo el mundo, porque claro, todo el mundo está en gira, todo el mundo tiene grabaciones, todos tienen lanzamientos. “Mira, ¿cuándo vas a sacar el single?, porque nosotros sacamos el single, no me interesa que salga la vez”. O sea, hay una coordinación, una parte un poco burocrática que yo detesto, pero que tengo que hacer. Y que la verdad es que al final le he cogido un poco el oficio, la costumbre de hacerlo. Y lo que sí que tengo muy claro es quién quiero que lo haga. Yo siempre, cuando empiezo a componer, digo voy a hacer este personaje, pienso en cómo va a ser el personaje y me pongo a pensar cuál sería mi primera opción y cuál sería mi segunda. En caso de que el primero no quiera, no pueda, que me pasa muy a menudo. “Mira macho, me pillas ahora mismo a tope de curro. No estoy disponible ahora para hacerlo. Si puedes esperar tres meses, sí”. Y entonces, dependiendo de cómo yo vaya con la producción, a veces puedo, a veces no. Y se trata de tener muy claro lo que quieres. Ser muy organizado a la hora de preparar las bases. Grabar la ópera dos veces. Tengo que grabarlo todo para luego mandarlo y decirle a la gente “Pero mira, esto es así y tal. Aquí me gustaría que hicieras, lo adaptarás como tú quieras. Te dejo libertad en este estribillo, en este no”. Porque de repente canta un tipo aquí en Madrid y hay otro haciéndole coros que tienen que ir encabalgados en Barcelona o en México.
Y claro, tiene que haber una línea muy clara y todos tenéis que pegaros a mi voz, aunque luego no vaya a estar. A lo largo de los años he desarrollado mucho oficio para tenerlo claro desde el principio y ponérselo fácil. Y luego pues sí que dejo alguna manga ancha para que la gente pueda también aportar su granito de arena de bueno, pues su personalidad. Pero es complicado. Es la parte más dura y la más desagradable, la más ardua. A mí lo que me gusta es el arte. Me gusta grabar, componer, escribir, el tú a tú. Pero el tener. “Mira, te mando los archivos y te lo mando de tal manera. Y entonces. Y coge cada letra y ahora te pongo en amarillo lo tuyo, en rojo lo y lo otro y ahora lo otro se lo cambias. Mira, esto es lo tuyo”. Las anotaciones las suelo mandar a veces un texto explicándole que es su personaje, qué tiene que hacer entonces. Es un poco tedioso, pero bueno, forma parte bonita del trabajo final.
¿Has trabajado con músicos argentinos? En Legado de una Tragedia 1 recuerdo a Hugo Bistolfi. En el 3 estuvo Beto Vázquez también. Entiendo que alguna vez habías contactado a Adrián Barilari y no había podido, ¿puede ser?
Con el primer disco intenté que viniera Barilari, pero porque además hay una cosa muy curiosa y es que, paralelamente al lanzamiento del primer disco, quizá un poco antes, yo tenía una banda en España que se llamaba Iguana Tango, que era una banda de pop rock, era una cosa alejada del metal. Un poco como AOR. Y nuestro road manager, que viajaba con nosotros, era el road manager de Rata Blanca, Eduardo Rodríguez. Y nosotros hicimos mucha amistad con Edu, claro, que convivía con nosotros. Y recuerdo una anécdota que vino Rata Blanca a tocar a Madrid y les perdieron el bajo en el aeropuerto y nosotros les prestamos el bajo. Nos invitaron ahí a estar con ellos y ya había una relación con Barilari. Pero recuerdo cuando hice el primero intenté hablar con él. Y eran de estos casos en los que él tenía muchos problemas de fechas, giras y demás y no pudo. Y luego en Iguana Tango hicimos una versión de Rata blanca de Mujer Amante y vino Walter Giardino a grabar un solo en el tema. O sea que nosotros tenemos relación con Rata, pero finalmente nunca pude contar con él. Me hubiera encantado, por supuesto, con el maestro Barilari.
¿Y cómo es para pensar un proyecto como Legado en directo, en vivo? Porque imagino es difícil pensar en una gira a gran escala por la cantidad de músicos invitados. Quizás sí tenga más que ver con fechas especiales.
Bueno, llevo 20 años con el proyecto y todavía no he conseguido llevarlo al directo, pero mi idea es hacerlo en este 2026. Está muy avanzado todo. La única manera de hacerlo es un poco copiando la fórmula que lleva una banda que a mí me encanta, que es Therion. Y que está haciendo Avantasia. No me puedo llevar 25 personajes porque hay algunos que salen, cantan un trocito y se van. Lo voy a hacer con cuatro, cinco o seis cantantes, que se reparten todos los personajes. Y claro, como nunca lo he hecho, la primera vez a mí me gustaría mucho que fuera aquí en Madrid. En un principio está pensado para que sea en Madrid, aquí en España. Y como muchos músicos son de aquí, pues aparte de los cinco o seis cantantes, pues de repente puede haber algún invitado que venga, que cante una vez y tal, y ese formato exportarlo.
Y mi idea es ir a América claramente, porque hay mucha demanda. De hecho, es muy curioso que más del 50%, más de la mitad de los oyentes de Spotify, los tenemos en América. De hecho, más del 50% de los oyentes de Legado de una Tragedia están en México. Tenemos muchísimos más fans en América, en Argentina, en Chile, en Colombia que en España. En España tenemos muchísimos fans, pero es curioso que América está muy volcada con el proyecto y mi idea es lanzarlo y llevarlo para allá. Estamos intentando cuadrar porque no es un concierto al uso, O sea, ponemos los amplis detrás, nos ponemos una camiseta de Motörhead y salimos a tocar. No. Queremos tener escenografía, una parte de vestuario, un diseño de luces. Hay una parte muy teatral que está diseñada con pantallas y demás, y la logística requiere de un lugar que curiosamente en México no hay ningún problema para conseguirlo y probablemente en Buenos Aires tampoco. Pero sí hay problema en Madrid. En Madrid hay un aforo que es un poco complicado porque el sitio donde nos cuadran, los camerinos son pequeños porque va a haber muchos cambios de ropa, mucha gente y no hay lugar para poner el atrezo. Estamos buscando el sitio perfecto para hacerlo bien.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ancient Settlers: “España está exportando metal de primer nivel y eso es motivo de orgullo”
Creo que en el 2004 más o menos empezaste a pensar en Legado de Una Tragedia. Finalmente el primer disco salió en el 2008… Son más de 20 años, ¿te imaginabas que iba a tener tanto recorrido el proyecto?
Pues mira, no, la verdad es que no, pero no me lo imaginaba porque… intento no mirar mucho más allá. O sea, quiero decir, a mí siempre me ha gustado soñar caro. Puestos a soñar, no voy a soñar en barato. Pues vamos a soñar que esto va a ser muy grande y cada vez más grande, que llegará más gente y que haremos giras mundiales y que durará hasta que me muera. Pero no miro mucho más allá del siguiente disco. Igual que he dicho muchas veces en muchas entrevistas que no me gusta mirar al pasado. Yo no pongo los discos de Legado. Ha sido una sorpresa, ahora que estamos preparando el directo, porque he vuelto a escuchar toda la discografía y me he sorprendido, a decir hostia, que cómo volaba esta canción o cómo volaba o qué guay hicimos esto, para elegir el repertorio. Pero no pongo los discos antiguos. Yo acabé una obra y ya pasó y ya estoy pensando en la siguiente, pero solo en la siguiente, no en dentro de tres. Entonces no me imaginé nunca hasta dónde iba a llegar, porque no miro el pasado y miro al futuro muy cercano y cada día miro más al presente, porque al final la vida da muchas vueltas y lo mismo ahora estamos trabajando ya en el nuevo disco y mañana me llama la persona que me está ayudando a hacer la producción. Me dice ya tenemos sala y de repente ese proyecto queda apartado y hacemos el directo y va bien y me paso todo el año que viene girando por España, por América, por festivales y ya el disco. Entonces no sé decirte, pero desde luego no, porque era una locura, nadie lo había hecho en castellano, no existía en castellano y aparte yo en ese momento tampoco era un artista de metal. Yo, todos mis discos aquí son de metal desde que era niño: Maiden, Stryper, Helloween, Judas, Metallica. Tambien de Hard Rock, Bon Jovi, Warrant o Skid Row, Motley Crue… Luego me dio por la música más bestia. Pero como artista, aunque yo componía cosas de heavy y demás, yo tocaba en una banda de éxito de pop en este país. De pop rock. Entonces era muy raro cuando el que levantaba el teléfono era “Hola, soy el cantante de Iguana Tango, estoy haciendo una Opera Metal”. Al principio todo el mundo decía ¿qué es esto? No sé qué ejemplo podría poner, pues es a lo mejor como si me lo invento, no sé exactamente, pero es como si Cerati, claro, lo llama a Barilari, le dice que tiene una ópera metal de la hostia y le suena raro. ¿Tú estás haciendo una ópera? Que eran cañeros y rockeros, pero no es metal, ¿no?
Eso de pensar siempre en grande me remite también al Ícaro, ¿no? Que tenía ese límite impuesto, no por él, de volar hasta cierta altura… y él no lo respetó.
Claro, porque yo creo que hay que volar hasta el sol, aunque te quemes las alas y te despeñes al mar y te mates. Pero hay que volar hasta donde tú quieras ir, porque si yo vuelo hasta dónde quieres ir tú, la vida es muy aburrida. Y hasta que alguien me demuestre lo contrario solo tengo esta vida. Entonces para vivir tu vida ya estás tú, que seguramente será una vida fascinante y maravillosa, pero a lo mejor no coincide con la vida fascinante y maravillosa para mí. Entonces yo siempre le digo a la gente cuando me preguntan qué le dirías tú a la gente joven que empieza y tal, que cuando alguien le pregunte por qué, responda ¿Por qué no?
Hubo un tiempo en que Metallica no les conocía nadie y tocaban en un bar de mierda, en un garito de mierda, para sus novias. O sea, Metallica no empezó tocando en un estadio. Siempre hay un momento antes de dar la vuelta a la esquina y encontrarte con el éxito. Y alguien tuvo la maqueta de “Motorbreath”, algún sello discográfico y diría “pero ¿dónde van éstos? Bandas como estas tengo 200” y tiraría la cassette. Nadie dice “Ah, vale, este chaval que tiene seis años, dentro de 50 años va a ser la mayor estrella del rock”. Y esto pasa con todos los artistas. O sea, yo no creo que no se encontrara con ningún artista, que bueno, no sé, me puedes desmentir tú que te haya dicho “Ah cuando tenía 13 años sabía que me iba a convertir en estrella del rock”. Puedes esperarlo o tener ilusión.
Esta es una pregunta que encierra un poco de un poco de opinión, pero acá nos interesa tu punto de vista. Yo creo vivimos una época donde cada vez más impera la ignorancia, lo superficial y de repente uno se encuentra con un proyecto como es Legado de una Tragedia… tan complejo, tan trabajado, y que requiere muchísimo del oyente. Uno inmediatamente escucha cualquiera de estos discos y entiende el compromiso del artista para hacer algo diferente. Y uno, como oyente, no puede ser menos. Si no, no lo va a disfrutar. ¿Trabajás conscientemente en eso de que estás ofreciendo un proyecto, un producto tan elaborado, tan distinto?
Mira, me encanta la pregunta porque tiene muchas capas. Me encanta lo que has dicho del compromiso que tengo yo con contigo, que escuchas el disco y el que un poco te exijo a ti. Si te quieres enterar del disco puedes escuchar el disco, pero tienes que ver las letras o conocer la historia o investigar un poco. Si no, no vas a disfrutar del disco.
Te voy a ser muy sincero, cuando yo hice el primero… en general yo los discos los hago, aunque suene un poco feo, porque me da la gana. O sea, quiero decir, yo cojo un día y digo voy a hacerlo. ¿Por qué? Porque me apasiona, y porque me cuadraba mucho la historia que yo tenía en la cabeza. Pude crear con el género del metal, las orquestas sinfónicas. Es una tragedia. O sea, había un concepto que me interesaba mucho. Y a mí me encanta Edgar Allan Poe. Y yo me informé, hablé con la Baltimore Society para que me mandaran información. O sea, investigué, leí todo, por supuesto de Poe. Y yo puse ese compromiso, pero por placer, porque a mí me gusta. Pero me encontré con algo muy curioso. Es que después del primer disco me llamaba mucha gente, me escribía muchos profesores de instituto que me decían “Tío, utilizo tu obra para meter a la gente en el mundo de la literatura”. Y los chavales de repente encuentran otro elemento, otro algo al que engancharse. Que a veces en el colegio tienes un libro y te lo manda el profesor y solo porque te lo manda el profesor ya lo miras con malos ojos.
Y me pasó una cosa muy curiosa precisamente con un chico argentino que era un tipo que me escribía a menudo por redes. “Oh tío, me encanta el primer disco, lo llevo todo el día en el coche, vamos flipando en el coche y lo llevo y tal.” Y un día después de escribirme con él varias veces, me manda una foto de su hijo de diez años leyendo a Poe porque de ir tanto en el coche con el niño escuchando y dijo “papá, yo quiero leer ésto”. O sea, le gustó al niño. Cuando yo empiezo a pensar que un chaval de diez años que vive a 14.000 kilómetros de mi casa, se inicia en la literatura de un autor universal como Poe por mi música, me di cuenta del poder que tiene la música. Y me di cuenta de que hay un montón de gente que gracias a Dios hoy con la globalización y con las redes y con todo, que aun estando a 14.000 kilómetros, que aunque a ti te cuesta mucho conseguir el CD, aunque no puedas conseguir el CD, igual puedes escuchar los discos. Y probablemente igual que yo, seguramente no tenga el mismo conocimiento sobre el imperio Inca porque me pilla más lejos y conoces cosas y demás, pero no lo tienes tan claro. A un tipo de América o de Japón seguramente no tenga tan claro qué son los Templarios o qué pasó con los Templarios. O entre mis fans. Yo pregunté a unos aleatoriamente en las redes, les pregunté ¿Cuál es el pintor más famoso español que conoces? Y mucha gente me decía Picasso o me decía Dalí, pero casi ninguno me dijo Goya. Y Goya para nosotros es como ¡guau! Y yo decía hay mucha gente que no conoce las pinturas negras de Goya y lo que hay detrás y a su vez, de donde surgen, y los grabados y que fue el primer periodista gráfico de su tiempo. Porque nos habían invadido los franceses. Claro, a lo mejor yo no tengo toda la información, más allá de los titulares, de qué pasó en la Guerra de las Malvinas, por ponerte un ejemplo. A lo mejor hay detalles de la historia que a mí se me escapan y yo tengo la oportunidad de contárselo a la gente y de hacer llegar y que la gente tenga curiosidad por ello.
Y me consta, porque luego, claro, mucha gente lo comenta en los foros y demás. Hay gente que viene a leer a Lovecraft por esto o hay gente que a lo mejor descubre la mitología grecolatina gracias a Ícaro. Entonces yo siempre hago un esfuerzo en que lo que cuento es verdad, en las fechas, que los personajes pueden tener alguna licencia, que luego suelo explicar en las entrevistas o en los making of, que hay muchos making of de los discos. Pero hay un compromiso cultural. Creo que yo lo aprendí muy pronto, también lo he comentado alguna entrevista, yo conocí a Poe por Iron Maiden, por “Murders in the Rue Morgue”. Yo conocí a Lovecraft por “La Llamada de Cthulhu” de Metállica. Que yo dije esto de La Llamada de Cthulhu ¿qué coño es? Y en aquella época te cogías una enciclopedia y te enteras de que es un personaje de un tipo. Digo oye, si a mis héroes les interesa este autor, vamos a leerle. Entonces hay un poder cultural en la música que va mucho más allá de lo que creemos. Creo que es importante y es importante utilizarlo.
Joaquín, te quiero agradecer muchísimo la nota… estaremos como siempre atentos a tus lanzamientos.



Legado de una Tragedia es el proyecto más personal de Joaquín Padilla. Desde el año 2008 se ha convertido en una referencia ineludible del metal en castellano que ofrece, con cada lanzamiento, una verdadera Ópera Metal de virtudes musicales y narrativas. Secundado por una verdadera selección de talentos invitados, cada disco es un derroche de imaginación, calidad y buen gusto. Con la excusa del nuevo single Ícaro, conversamos con Joaquín quien nos compartió sus puntos de vista, nos puso al tanto del presente de la banda y un poco del porvenir.
Joaquín, ¿cómo estás?, ¿qué tal fue la repercusión de la nueva canción Ícaro?
Pues la verdad, estoy feliz. No sabía muy bien qué hacer porque hace relativamente poco tiempo que había lanzado Lovecraft (N: el álbum del 2025). Habitualmente entre una ópera y otra suelen pasar un año y medio o dos años, que es lo que tardo en hacer toda la documentación, la investigación, la composición y la producción del álbum. Y tenía algunas canciones sueltas, independientes, que me gustaban mucho, sobre todo “Ícaro”, y que tenía muchas ganas de compartir. Y se me ocurrió esta fórmula. Un poco de abrirme un espacio que he denominado Mitos para poder lanzar singles sueltos e independientes. Cada uno de un mito diferente, de diferentes culturas. Mitología nórdica, japonesa, egipcia, cristiana, griega, romana. Es un tema que me apasiona y me permite de vez en cuando quitarme el gusanillo cuando estoy metido en una obra grande y majestuosa, el poder hacer un lanzamiento como este Ícaro. Me apetecía hacer una canción como muy directa, con un sonido más europeo, más como lo que estaban haciendo bandas como Within Temptation a partir del disco The Unforgiving. O lo que hacen Battle Beast o lo que hacen Beast in Black o Dynasty… bandas así. Y la verdad es que la gente lo ha recibido con mucho cariño, lo ha recibido muy bien. La inmensa mayoría de la gente le ha encantado. Siempre hay quien cree que tendría que mantenerme en esas canciones largas, épicas, de grandes historias. Pero me apetecía mucho sacar el single y no tenía más pretensión que esa, mientras que estoy trabajando en el nuevo álbum.
Entonces, si entiendo bien, en algún momento vamos a ver un LP llamado Mitos que va a compilar estos lanzamientos y va a quedar un proyecto con canciones por separado. ¿Cómo vas a articularlo?
Mi idea es lanzar algún single más y luego unirlos todos. No sé si en un EP o en un álbum. Porque hay una cosa que no quiero, que he tenido que abandonar en Lovecraft y no me gusta mucho, que es hacer una ópera rock, una historia. Que es mi propuesta desde el principio y por lo que la gente se ha enganchado de Legado de una Tragedia, que es como hacer un musical heavy, ¿no? En Lovecraft realmente no había un hilo conductor. Todos eran cuentos, eran relatos musicalizados. Pero el formato que me gusta, lo que creo que hace especial a Legado de Una Tragedia es el contar una historia completa, un arco argumental que recorra todo el álbum.
En Lovecraft lo hice así porque, bueno, ya había contado la historia de Poe en los tres primeros álbumes. La vida de Lovecraft no es tan apasionante como la de Poe. Y bueno, ya había escrito sobre un escritor de terror y era un poco repetitivo. Pero tanto a mí, que soy muy fan de Lovecraft, como a los fans que me pedían algo de Lovecraft, dije bueno, pues voy a musicar diez canciones. Pero no quiero salirme de ahí, no quiero salirme de las historias largas, de los álbumes conceptuales. Así que esto lo he dejado un poco por ahí. Cuando uno está escribiendo una obra tan larga como las que yo escribo, hay mucho tiempo en el que no haces nada, que parece que desapareces. Porque como de momento tampoco ha habido directos de Legado, yo no soy un artista que diga bueno hacemos un disco y nos vamos dos años de gira. Sino que hay un momento en el que no tienes nada que lanzar. Pues decidí sacar este single, y sacaré otros. Hay otro tema que ya está grabado. Y bueno, pues cuando compile unos pocos pues lanzaré un EP o lanzaré un álbum y se llamará Mitos. Es un recurso que me he guardado entre álbum y álbum.
¿Qué músicos te acompañan en esta nueva aventura?
En Ícaro la verdad es que han sido pocos. Esta canción ha tenido un proceso evolutivo muy rápido, porque yo tenía muy claro que quería contar la historia de Ícaro. Porque en este proyecto de Mitos se trata no solamente de hablar de los mitos, no es narrar los mitos, sino es resignificar, darle una vuelta a cada uno y traerlos a la actualidad. Porque yo creo que son arquetipos que hoy en día la gente puede perfectamente adecuar al día a día, a su vida cotidiana.
Entonces el mito de Ícaro lo que cuenta es que Ícaro se ve encerrado en una torre sin poder salir, porque su padre construyó el laberinto. Ayudó a que mataran al Minotauro. Entonces es castigado y es encerrado. Y él, Ícaro, tiene esa esa carga por un linaje, por algo que han hecho sus padres. Entonces me parece muy interesante. ¿Cuánta gente hay que tiene que seguir con la profesión que tienen sus padres? Porque tienen un negocio o que de repente te ponen problemas porque tú tienes otra religión y no quieres seguir la religión de tus padres, o porque a tí te gusta el metal y a tu familia le parece que es anti-cristiano o mil cosas, ¿no?. Me parece que es una cosa muy actual y que había que abordarlo desde ahí. Entonces escribí el tema en dos días, la letra salió prácticamente entera, de corrido. Y aproveché que estaba Carlos Espósito en el estudio. Carlos es batería de Leo de Stravaganzza, y que ha grabado todos los discos de Legado de una Tragedia. Creo que junto con Pablo de Warcry, ha grabado en todos mis discos. Y estaba un día por el estudio grabando algo para él y le dije tengo un tema, lo escuchas y tal, le damos una vuelta y lo dejamos grabado y por la tarde… Esto ya se puede contar, pasó por el estudio Alejandro Fung, que es el bajista de Against Myself, que es una banda maravillosa de metal sinfónico española, un poco progresiva, que es muy amigo mío y que toca conmigo en directo en muchos proyectos que están más allá del metal y de Legado. Y él venía a trabajar en el primer single que ha sacado Elizabeth Amodeo en solitario, que es la cantante de Against Myself. Y yo he hecho las orquestaciones del tema que ha salido hace muy poco y es un tema maravilloso y estuve orquestando y él viene al estudio para estar conmigo allí y guiarme, porque yo soy el compositor del tema y él, aparte de ser un excelente bajista, es un increíble guitarra. Entonces le dije tío, acaba de grabar Espósito un tema, mira, escúchalo, ha hecho estas líneas y tal, ¿por qué no te pones? Y se puso a grabarlo y él grabó los bajos y todas las guitarras del tema. Hizo él el solo. Porque ya te digo, es un excelente bajista, excelente guitarrista. Y entonces ya me quedé yo haciendo las programaciones, las orquestaciones, los teclados y me interesaba mucho que fuera un diálogo de una pelea potente entre Dédalo, que es el padre de Ícaro, e Ícaro. Y pensé, ¿quién puede cantar esto conmigo? Porque yo tenía claro que quería ser Ícaro. ¿Quién puede cantar algo y que esté muy enfrentado? Entonces me sale un cantante que a mí me fascina, que estoy enamorado de él, muy amigo mío, muy buena gente y un cantante excelente que es Andy Martínez, cantante de Headon. Porque él tiene un carácter… Yo soy un cantante más hardrockero, digamos, de la escuela del hard rock y él es muy heavy, heavy metal, más clásico y era muy interesante esa dicotomía de las voces. Y le llamé y me dijo claro que sí, cuenta conmigo para lo que sea. Él cantó en el primer single de Lovecraft, en “La Llamada de Cthulhu”, que fue un éxito. Y hemos sido esos. Y Kike Fuentes, cantante de Nurcry, que también le llamé y le dije tío, me harías unos coros y tal y preparó unas corales maravillosas para el tema. Y entre nosotros cinco hicimos la canción. Y luego el increíble trabajo de Raúl Abellán en las mezclas que ya mezcló tanto Lovecraft como el de Goya, Aquelarre de Sombras en sus estudios The Mixtery. Para mí él es un genio, un mago y le ha dado ese sonido tan brutal.
Joaquín, vos te encargas de la producción de tus propias obras también.
Sí, yo en mis discos todo lo que suena, menos los solos, lo compongo yo, ya sea los riffs de guitarra, los bajos, las líneas vocales, las letras, las orquestaciones. Y luego pues viene gente a tocarlo que por supuesto aporta su granito de arena. Si alguien me dice oye, pues mira, le voy a dar este carácter y demás, pues bienvenido sea. Para Lovecraft conté con José Rojo, con un amigo, para grabar algunos riffs que él tenía, pero en todos los demás siempre compongo todo y lo grabo todo yo primero. Y luego los chicos vienen y lo graban encima. Y la producción siempre corre por mi cuenta.
¿Y cómo es coordinar el trabajo de tantas personas? Quizás justo para Ícaro, un poco lo fuiste contando, no fue tanto despliegue, pero en otros discos sí. Me imagino una tarea titánica en la previa, ¿verdad?
Sí, es un follón. En Ícaro. Lo que pasa es que me puse vago y llamé a los mejores, a gente que es muy buena, pero que eran amigos, que ya los conocía y demás. Cuando hago un álbum de larga duración, a mí me gusta mucho llevar a gente con la que nunca he trabajado porque creo que eso le aporta una frescura. Hay gente que repite, gente que no, gente que lleva dos discos sin salir y vuelve. Pero sí me gusta contar con gente nueva y es bastante complicado porque bueno, en primer lugar, hay gente a la que llamo que no conozco y que le puede apetecer o no, o le puede gustar el proyecto o no. Hay que tener muy en cuenta, sobre todo con los cantantes, cuáles son las tesituras, el carácter que quiero que tenga cada personaje, porque claro, no a todas las canciones le vienen bien a todo el mundo.
Y luego pues hay una locura en el proceso de intentar coordinar las agendas de todo el mundo, porque claro, todo el mundo está en gira, todo el mundo tiene grabaciones, todos tienen lanzamientos. “Mira, ¿cuándo vas a sacar el single?, porque nosotros sacamos el single, no me interesa que salga la vez”. O sea, hay una coordinación, una parte un poco burocrática que yo detesto, pero que tengo que hacer. Y que la verdad es que al final le he cogido un poco el oficio, la costumbre de hacerlo. Y lo que sí que tengo muy claro es quién quiero que lo haga. Yo siempre, cuando empiezo a componer, digo voy a hacer este personaje, pienso en cómo va a ser el personaje y me pongo a pensar cuál sería mi primera opción y cuál sería mi segunda. En caso de que el primero no quiera, no pueda, que me pasa muy a menudo. “Mira macho, me pillas ahora mismo a tope de curro. No estoy disponible ahora para hacerlo. Si puedes esperar tres meses, sí”. Y entonces, dependiendo de cómo yo vaya con la producción, a veces puedo, a veces no. Y se trata de tener muy claro lo que quieres. Ser muy organizado a la hora de preparar las bases. Grabar la ópera dos veces. Tengo que grabarlo todo para luego mandarlo y decirle a la gente “Pero mira, esto es así y tal. Aquí me gustaría que hicieras, lo adaptarás como tú quieras. Te dejo libertad en este estribillo, en este no”. Porque de repente canta un tipo aquí en Madrid y hay otro haciéndole coros que tienen que ir encabalgados en Barcelona o en México.
Y claro, tiene que haber una línea muy clara y todos tenéis que pegaros a mi voz, aunque luego no vaya a estar. A lo largo de los años he desarrollado mucho oficio para tenerlo claro desde el principio y ponérselo fácil. Y luego pues sí que dejo alguna manga ancha para que la gente pueda también aportar su granito de arena de bueno, pues su personalidad. Pero es complicado. Es la parte más dura y la más desagradable, la más ardua. A mí lo que me gusta es el arte. Me gusta grabar, componer, escribir, el tú a tú. Pero el tener. “Mira, te mando los archivos y te lo mando de tal manera. Y entonces. Y coge cada letra y ahora te pongo en amarillo lo tuyo, en rojo lo y lo otro y ahora lo otro se lo cambias. Mira, esto es lo tuyo”. Las anotaciones las suelo mandar a veces un texto explicándole que es su personaje, qué tiene que hacer entonces. Es un poco tedioso, pero bueno, forma parte bonita del trabajo final.
¿Has trabajado con músicos argentinos? En Legado de una Tragedia 1 recuerdo a Hugo Bistolfi. En el 3 estuvo Beto Vázquez también. Entiendo que alguna vez habías contactado a Adrián Barilari y no había podido, ¿puede ser?
Con el primer disco intenté que viniera Barilari, pero porque además hay una cosa muy curiosa y es que, paralelamente al lanzamiento del primer disco, quizá un poco antes, yo tenía una banda en España que se llamaba Iguana Tango, que era una banda de pop rock, era una cosa alejada del metal. Un poco como AOR. Y nuestro road manager, que viajaba con nosotros, era el road manager de Rata Blanca, Eduardo Rodríguez. Y nosotros hicimos mucha amistad con Edu, claro, que convivía con nosotros. Y recuerdo una anécdota que vino Rata Blanca a tocar a Madrid y les perdieron el bajo en el aeropuerto y nosotros les prestamos el bajo. Nos invitaron ahí a estar con ellos y ya había una relación con Barilari. Pero recuerdo cuando hice el primero intenté hablar con él. Y eran de estos casos en los que él tenía muchos problemas de fechas, giras y demás y no pudo. Y luego en Iguana Tango hicimos una versión de Rata blanca de Mujer Amante y vino Walter Giardino a grabar un solo en el tema. O sea que nosotros tenemos relación con Rata, pero finalmente nunca pude contar con él. Me hubiera encantado, por supuesto, con el maestro Barilari.
¿Y cómo es para pensar un proyecto como Legado en directo, en vivo? Porque imagino es difícil pensar en una gira a gran escala por la cantidad de músicos invitados. Quizás sí tenga más que ver con fechas especiales.
Bueno, llevo 20 años con el proyecto y todavía no he conseguido llevarlo al directo, pero mi idea es hacerlo en este 2026. Está muy avanzado todo. La única manera de hacerlo es un poco copiando la fórmula que lleva una banda que a mí me encanta, que es Therion. Y que está haciendo Avantasia. No me puedo llevar 25 personajes porque hay algunos que salen, cantan un trocito y se van. Lo voy a hacer con cuatro, cinco o seis cantantes, que se reparten todos los personajes. Y claro, como nunca lo he hecho, la primera vez a mí me gustaría mucho que fuera aquí en Madrid. En un principio está pensado para que sea en Madrid, aquí en España. Y como muchos músicos son de aquí, pues aparte de los cinco o seis cantantes, pues de repente puede haber algún invitado que venga, que cante una vez y tal, y ese formato exportarlo.
Y mi idea es ir a América claramente, porque hay mucha demanda. De hecho, es muy curioso que más del 50%, más de la mitad de los oyentes de Spotify, los tenemos en América. De hecho, más del 50% de los oyentes de Legado de una Tragedia están en México. Tenemos muchísimos más fans en América, en Argentina, en Chile, en Colombia que en España. En España tenemos muchísimos fans, pero es curioso que América está muy volcada con el proyecto y mi idea es lanzarlo y llevarlo para allá. Estamos intentando cuadrar porque no es un concierto al uso, O sea, ponemos los amplis detrás, nos ponemos una camiseta de Motörhead y salimos a tocar. No. Queremos tener escenografía, una parte de vestuario, un diseño de luces. Hay una parte muy teatral que está diseñada con pantallas y demás, y la logística requiere de un lugar que curiosamente en México no hay ningún problema para conseguirlo y probablemente en Buenos Aires tampoco. Pero sí hay problema en Madrid. En Madrid hay un aforo que es un poco complicado porque el sitio donde nos cuadran, los camerinos son pequeños porque va a haber muchos cambios de ropa, mucha gente y no hay lugar para poner el atrezo. Estamos buscando el sitio perfecto para hacerlo bien.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ancient Settlers: “España está exportando metal de primer nivel y eso es motivo de orgullo”
Creo que en el 2004 más o menos empezaste a pensar en Legado de Una Tragedia. Finalmente el primer disco salió en el 2008… Son más de 20 años, ¿te imaginabas que iba a tener tanto recorrido el proyecto?
Pues mira, no, la verdad es que no, pero no me lo imaginaba porque… intento no mirar mucho más allá. O sea, quiero decir, a mí siempre me ha gustado soñar caro. Puestos a soñar, no voy a soñar en barato. Pues vamos a soñar que esto va a ser muy grande y cada vez más grande, que llegará más gente y que haremos giras mundiales y que durará hasta que me muera. Pero no miro mucho más allá del siguiente disco. Igual que he dicho muchas veces en muchas entrevistas que no me gusta mirar al pasado. Yo no pongo los discos de Legado. Ha sido una sorpresa, ahora que estamos preparando el directo, porque he vuelto a escuchar toda la discografía y me he sorprendido, a decir hostia, que cómo volaba esta canción o cómo volaba o qué guay hicimos esto, para elegir el repertorio. Pero no pongo los discos antiguos. Yo acabé una obra y ya pasó y ya estoy pensando en la siguiente, pero solo en la siguiente, no en dentro de tres. Entonces no me imaginé nunca hasta dónde iba a llegar, porque no miro el pasado y miro al futuro muy cercano y cada día miro más al presente, porque al final la vida da muchas vueltas y lo mismo ahora estamos trabajando ya en el nuevo disco y mañana me llama la persona que me está ayudando a hacer la producción. Me dice ya tenemos sala y de repente ese proyecto queda apartado y hacemos el directo y va bien y me paso todo el año que viene girando por España, por América, por festivales y ya el disco. Entonces no sé decirte, pero desde luego no, porque era una locura, nadie lo había hecho en castellano, no existía en castellano y aparte yo en ese momento tampoco era un artista de metal. Yo, todos mis discos aquí son de metal desde que era niño: Maiden, Stryper, Helloween, Judas, Metallica. Tambien de Hard Rock, Bon Jovi, Warrant o Skid Row, Motley Crue… Luego me dio por la música más bestia. Pero como artista, aunque yo componía cosas de heavy y demás, yo tocaba en una banda de éxito de pop en este país. De pop rock. Entonces era muy raro cuando el que levantaba el teléfono era “Hola, soy el cantante de Iguana Tango, estoy haciendo una Opera Metal”. Al principio todo el mundo decía ¿qué es esto? No sé qué ejemplo podría poner, pues es a lo mejor como si me lo invento, no sé exactamente, pero es como si Cerati, claro, lo llama a Barilari, le dice que tiene una ópera metal de la hostia y le suena raro. ¿Tú estás haciendo una ópera? Que eran cañeros y rockeros, pero no es metal, ¿no?
Eso de pensar siempre en grande me remite también al Ícaro, ¿no? Que tenía ese límite impuesto, no por él, de volar hasta cierta altura… y él no lo respetó.
Claro, porque yo creo que hay que volar hasta el sol, aunque te quemes las alas y te despeñes al mar y te mates. Pero hay que volar hasta donde tú quieras ir, porque si yo vuelo hasta dónde quieres ir tú, la vida es muy aburrida. Y hasta que alguien me demuestre lo contrario solo tengo esta vida. Entonces para vivir tu vida ya estás tú, que seguramente será una vida fascinante y maravillosa, pero a lo mejor no coincide con la vida fascinante y maravillosa para mí. Entonces yo siempre le digo a la gente cuando me preguntan qué le dirías tú a la gente joven que empieza y tal, que cuando alguien le pregunte por qué, responda ¿Por qué no?
Hubo un tiempo en que Metallica no les conocía nadie y tocaban en un bar de mierda, en un garito de mierda, para sus novias. O sea, Metallica no empezó tocando en un estadio. Siempre hay un momento antes de dar la vuelta a la esquina y encontrarte con el éxito. Y alguien tuvo la maqueta de “Motorbreath”, algún sello discográfico y diría “pero ¿dónde van éstos? Bandas como estas tengo 200” y tiraría la cassette. Nadie dice “Ah, vale, este chaval que tiene seis años, dentro de 50 años va a ser la mayor estrella del rock”. Y esto pasa con todos los artistas. O sea, yo no creo que no se encontrara con ningún artista, que bueno, no sé, me puedes desmentir tú que te haya dicho “Ah cuando tenía 13 años sabía que me iba a convertir en estrella del rock”. Puedes esperarlo o tener ilusión.
Esta es una pregunta que encierra un poco de un poco de opinión, pero acá nos interesa tu punto de vista. Yo creo vivimos una época donde cada vez más impera la ignorancia, lo superficial y de repente uno se encuentra con un proyecto como es Legado de una Tragedia… tan complejo, tan trabajado, y que requiere muchísimo del oyente. Uno inmediatamente escucha cualquiera de estos discos y entiende el compromiso del artista para hacer algo diferente. Y uno, como oyente, no puede ser menos. Si no, no lo va a disfrutar. ¿Trabajás conscientemente en eso de que estás ofreciendo un proyecto, un producto tan elaborado, tan distinto?
Mira, me encanta la pregunta porque tiene muchas capas. Me encanta lo que has dicho del compromiso que tengo yo con contigo, que escuchas el disco y el que un poco te exijo a ti. Si te quieres enterar del disco puedes escuchar el disco, pero tienes que ver las letras o conocer la historia o investigar un poco. Si no, no vas a disfrutar del disco.
Te voy a ser muy sincero, cuando yo hice el primero… en general yo los discos los hago, aunque suene un poco feo, porque me da la gana. O sea, quiero decir, yo cojo un día y digo voy a hacerlo. ¿Por qué? Porque me apasiona, y porque me cuadraba mucho la historia que yo tenía en la cabeza. Pude crear con el género del metal, las orquestas sinfónicas. Es una tragedia. O sea, había un concepto que me interesaba mucho. Y a mí me encanta Edgar Allan Poe. Y yo me informé, hablé con la Baltimore Society para que me mandaran información. O sea, investigué, leí todo, por supuesto de Poe. Y yo puse ese compromiso, pero por placer, porque a mí me gusta. Pero me encontré con algo muy curioso. Es que después del primer disco me llamaba mucha gente, me escribía muchos profesores de instituto que me decían “Tío, utilizo tu obra para meter a la gente en el mundo de la literatura”. Y los chavales de repente encuentran otro elemento, otro algo al que engancharse. Que a veces en el colegio tienes un libro y te lo manda el profesor y solo porque te lo manda el profesor ya lo miras con malos ojos.
Y me pasó una cosa muy curiosa precisamente con un chico argentino que era un tipo que me escribía a menudo por redes. “Oh tío, me encanta el primer disco, lo llevo todo el día en el coche, vamos flipando en el coche y lo llevo y tal.” Y un día después de escribirme con él varias veces, me manda una foto de su hijo de diez años leyendo a Poe porque de ir tanto en el coche con el niño escuchando y dijo “papá, yo quiero leer ésto”. O sea, le gustó al niño. Cuando yo empiezo a pensar que un chaval de diez años que vive a 14.000 kilómetros de mi casa, se inicia en la literatura de un autor universal como Poe por mi música, me di cuenta del poder que tiene la música. Y me di cuenta de que hay un montón de gente que gracias a Dios hoy con la globalización y con las redes y con todo, que aun estando a 14.000 kilómetros, que aunque a ti te cuesta mucho conseguir el CD, aunque no puedas conseguir el CD, igual puedes escuchar los discos. Y probablemente igual que yo, seguramente no tenga el mismo conocimiento sobre el imperio Inca porque me pilla más lejos y conoces cosas y demás, pero no lo tienes tan claro. A un tipo de América o de Japón seguramente no tenga tan claro qué son los Templarios o qué pasó con los Templarios. O entre mis fans. Yo pregunté a unos aleatoriamente en las redes, les pregunté ¿Cuál es el pintor más famoso español que conoces? Y mucha gente me decía Picasso o me decía Dalí, pero casi ninguno me dijo Goya. Y Goya para nosotros es como ¡guau! Y yo decía hay mucha gente que no conoce las pinturas negras de Goya y lo que hay detrás y a su vez, de donde surgen, y los grabados y que fue el primer periodista gráfico de su tiempo. Porque nos habían invadido los franceses. Claro, a lo mejor yo no tengo toda la información, más allá de los titulares, de qué pasó en la Guerra de las Malvinas, por ponerte un ejemplo. A lo mejor hay detalles de la historia que a mí se me escapan y yo tengo la oportunidad de contárselo a la gente y de hacer llegar y que la gente tenga curiosidad por ello.
Y me consta, porque luego, claro, mucha gente lo comenta en los foros y demás. Hay gente que viene a leer a Lovecraft por esto o hay gente que a lo mejor descubre la mitología grecolatina gracias a Ícaro. Entonces yo siempre hago un esfuerzo en que lo que cuento es verdad, en las fechas, que los personajes pueden tener alguna licencia, que luego suelo explicar en las entrevistas o en los making of, que hay muchos making of de los discos. Pero hay un compromiso cultural. Creo que yo lo aprendí muy pronto, también lo he comentado alguna entrevista, yo conocí a Poe por Iron Maiden, por “Murders in the Rue Morgue”. Yo conocí a Lovecraft por “La Llamada de Cthulhu” de Metállica. Que yo dije esto de La Llamada de Cthulhu ¿qué coño es? Y en aquella época te cogías una enciclopedia y te enteras de que es un personaje de un tipo. Digo oye, si a mis héroes les interesa este autor, vamos a leerle. Entonces hay un poder cultural en la música que va mucho más allá de lo que creemos. Creo que es importante y es importante utilizarlo.











