


El 30 de mayo de 2026, Rata Blanca volvió a encontrarse con su público en Barcelona con un show cargado de clásicos, nostalgia y una conexión permanente con la gente. La sala Razzmatazz I presentó un gran marco desde temprano, con muchos seguidores argentinos mezclados con fanáticos locales del hard rock y el heavy metal. La gira celebraba los 35 años de Magos, Espadas y Rosas, el disco que marcó un antes y un después en la historia de la banda y que todavía mantiene intacta su influencia dentro del rock en español.
Con una gran pantalla de fondo acompañando cada canción con visuales distintas, el grupo salió a escena entre una ovación inmediata y abrió la noche con “Hijos de la Tempestad”. Desde el comienzo quedó claro que la banda atravesaba un gran momento sobre el escenario. Walter Giardino volvió a mostrarse como el eje absoluto del show con una actuación impecable en guitarra, mientras Adrián Barilari sostuvo un rol muy activo durante toda la noche. El arranque continuó con “Solo para amarte” y “Volviendo a casa”, dos temas que terminaron de encender a un público que acompañó cada estribillo de punta a punta.
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El recorrido por distintas etapas de la discografía de Rata Blanca tuvo uno de sus puntos más fuertes cuando apareció el material de Magos, Espadas y Rosas. “El beso de la bruja” y “Talismán” fueron recibidas con una respuesta impresionante por parte de la sala, reafirmando el peso que todavía tienen esas canciones dentro de la historia del grupo. También hubo espacio para “La otra cara de la moneda”, perteneciente a La llave de la puerta secreta, además de “Rock es rock!” y “El círculo de fuego”, que mantuvieron el nivel de energía bien arriba.
Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó con la versión de “Ace of Spades”, homenaje a Motörhead interpretado por el bajista John Paul Chotas. Más adelante, “Días duros” preparó el terreno para la aparición de “Mujer amante”, probablemente el instante más emotivo del concierto. La sala completa acompañó la canción con teléfonos en alto y una ovación constante, antes de que “Guerrero del arco iris” cerrara el tramo principal del show entre coros masivos y puños levantados.
Después de unos minutos de espera y los clásicos cánticos del público reclamando el regreso de la banda, Rata Blanca volvió al escenario para el cierre definitivo con “El reino olvidado”, “Rock n’ Roll Hotel”, “Aún estás en mis sueños” y la inevitable “La leyenda del hada y el mago”. El final encontró a la banda y al público completamente conectados, cerrando otra visita muy especial de los argentinos a Barcelona y confirmando, una vez más, el lugar histórico que ocupan dentro del hard rock y el heavy metal en castellano.



El 30 de mayo de 2026, Rata Blanca volvió a encontrarse con su público en Barcelona con un show cargado de clásicos, nostalgia y una conexión permanente con la gente. La sala Razzmatazz I presentó un gran marco desde temprano, con muchos seguidores argentinos mezclados con fanáticos locales del hard rock y el heavy metal. La gira celebraba los 35 años de Magos, Espadas y Rosas, el disco que marcó un antes y un después en la historia de la banda y que todavía mantiene intacta su influencia dentro del rock en español.
Con una gran pantalla de fondo acompañando cada canción con visuales distintas, el grupo salió a escena entre una ovación inmediata y abrió la noche con “Hijos de la Tempestad”. Desde el comienzo quedó claro que la banda atravesaba un gran momento sobre el escenario. Walter Giardino volvió a mostrarse como el eje absoluto del show con una actuación impecable en guitarra, mientras Adrián Barilari sostuvo un rol muy activo durante toda la noche. El arranque continuó con “Solo para amarte” y “Volviendo a casa”, dos temas que terminaron de encender a un público que acompañó cada estribillo de punta a punta.
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Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó con la versión de “Ace of Spades”, homenaje a Motörhead interpretado por el bajista John Paul Chotas. Más adelante, “Días duros” preparó el terreno para la aparición de “Mujer amante”, probablemente el instante más emotivo del concierto. La sala completa acompañó la canción con teléfonos en alto y una ovación constante, antes de que “Guerrero del arco iris” cerrara el tramo principal del show entre coros masivos y puños levantados.
Después de unos minutos de espera y los clásicos cánticos del público reclamando el regreso de la banda, Rata Blanca volvió al escenario para el cierre definitivo con “El reino olvidado”, “Rock n’ Roll Hotel”, “Aún estás en mis sueños” y la inevitable “La leyenda del hada y el mago”. El final encontró a la banda y al público completamente conectados, cerrando otra visita muy especial de los argentinos a Barcelona y confirmando, una vez más, el lugar histórico que ocupan dentro del hard rock y el heavy metal en castellano.

















