


Saturnus es una banda que no requiere de mucha presentación si estás involucrado en los bajos mundos del doom metal y la música melancólica. Fundada en Dinamarca, con una trayectoria de más de treinta años, son básicamente una institución del género y aún así, es al día de hoy que no han llegado a Latinoamérica para una gira completa, con la excepción de su presentación en el Candelabrum Metal Fest hace unos tres años… Hasta ahora y es que después de toda una serie de complicaciones, parece ser que su primera gira a la región, anunciada por allá del 2024, está muy cerca de concretarse, misma que les llevará a México, Colombia, Perú, Brasil, Argentina y Chile, por lo que en Track To Hell no pudimos dejar pasar la oportunidad de platicar con Julio Fernández, guitarrista español de la agrupación desde el 2020, quien nos platicó sobre su historia con la banda, el proceso que desembocó en el presente tour y qué significa del doom metal en 2026.
Julio, muchísimas gracias por acompañarnos, por tomar un poco de tu tiempo para estar aquí con nosotros. Antes que nada, ¿cómo estás? ¿Qué tal la vida por allá? Estás en Madrid, ¿verdad?
Sí, yo vivo en Madrid. Ahora mismo aquí, 37 grados, un poco de calor, verano. Bastante calor. Pero bien, bien, está bien.
Muy bien, antes que nada, ¿cómo se sienten con este nuevo proceso que van a vivir después de lo que tocaremos más adelante en la entrevista? ¿Cómo están preparándose para esto?
Pues muy ilusionados. Estamos preparándonos para hacerlo lo mejor posible, porque es nuestra primera vez en toda Latinoamérica, aunque va a ser nuestra segunda vez en México. Ya estuvimos en el Candelabrum. Y la verdad que estamos preparando todo al detalle para que vaya bien y disfruten.
Para empezar, está muy interesante la historia que has tenido con Saturnus. Estuve leyendo al respecto y tengo entendido que estabas en Autumnal, tuvieron una gira con Saturnus, no sé, cinco años antes de que tú entraras, y eventualmente te uniste a las filas de la banda. Lo que me llama mucho la atención, bueno, alguna de las cosas que me llaman la atención, es que fueron dos guitarristas los que entraron más o menos nuevos en la banda, los más recientes. ¿Cómo fue ese proceso? ¿Por qué Saturnus eventualmente requirió de esta sangre nueva que ahora se encuentra en sus líneas?
Bueno, Saturnus, imagino, bueno, no imagino, sé de buena mano que estaban viviendo una crisis interna en ese momento, pero me imagino las razones, pero sí que necesitaban sangre nueva, porque habían partido dos de los guitarristas, claro, los dos únicos guitarristas del grupo, y la verdad es que en un grupo de metal normalmente las ideas y los riffs, las chispas siempre salen alrededor de los guitarristas y demás, aunque otros miembros aporten, pero eso es así. Entonces, bueno, por un lado fue una situación excepcional para mí y para Indee, para los dos, pero a la vez todo un reto, porque era, de nuevo, intentar buscar un sonido interesante para Saturnus, respetando siempre las premisas que tiene que tener el sonido Saturnus. Y eso, la verdad es que es agradable hacerlo, pero es todo un reto para el que entra en el grupo. Pero la verdad es que fue muy bien, Saturnus es un grupo con gente muy abierta y prácticamente somos todos iguales, así que no hubo ningún problema.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: LAS 10 MEJORES BANDAS MEXICANAS QUE HAN PASADO POR EL CANDELABRUM METAL FEST
Y bueno, más o menos vi cómo fue tu historia con la banda, cómo fue la historia de Indee, cómo es que él llegó a Saturnus?
Pues más o menos igual. Indee había hecho una serie de festivales y conciertos con ellos, en Eye of Solitude, su grupo anterior, y les conocía, se habían hecho amigos, habían coincidido y al final es lo que suele pasar cuando haces giras con la gente. Pues la gente se queda con caras, con momentos, con competencias, con actitudes y piensan lo que es en el “fit”. No tanto si puedes tocar más rápido, más lento, eres un virtuoso, sino eres como yo, hablas como yo, tocas como tú. Al final fue un poco lo mismo que mi historia, pero trasladado a su grupo y a Saturnus en Reino Unido.
Lo que también justo me llama la atención de este proceso es que, y bueno, adelantando un poco a lo que hablaremos en unos momentos, cuando ustedes se ponen en contacto para la gira, al menos en la sección de Chile, antes de todo este debacle que sucedió después, noto que también fue una historia un poco similar con cómo entraron en contacto con Claudio de Poema Arcanvs. Da la impresión desde acá, que de hecho Saturnus es una banda bastante abierta como a este tipo de procesos: de conocer gente, incorporarlos a sus equipos de trabajo en la medida en que sea posible y en la medida en que lo requiere el proyecto.
Es lo que también me dio la impresión. En general, cuando hacemos una gira, o seamos nosotros la cabeza de cartel o seamos los tenderos, invitados espaciales o aquellos que abren cada show, tenemos una filosofía y es que si alguien no está bien, nada está bien. Entonces hay que intentar que todo el mundo que está involucrado en todos los grupos se sienta bien. Y yo creo que lo vamos logrando. Vamos haciendo que todo el mundo se coordine y se sienta como en casa, porque de eso se trata. Si vas a una gira a estar incómodo o a tocar a estar incómodo, mejor que no salgas del salón de tu casa. Pero eso tenemos que fomentarlo todos, no solo el que toca, sino el que está alrededor también. Y eso pasó con Poema Arcanus, vinieron, estuvieron de gira con nosotros en 2022, hicieron un esfuerzo sobrehumano en su furgoneta, día a día conduciendo, sacrificándose y congeniamos bien e hicieron unas aperturas excepcionales de cada show en cada noche. Entonces, claro que nos hicimos amigos y luego, claro, Claudio organizó todas las fechas de Chile, se coordinó muy bien con nosotros y luego por cuestiones personales que aceptaban a la salud de uno de los familiares, pues hubo que cancelarlas. Pero sí, somos amigos y la verdad que su trabajo es excepcional siempre.
Bueno, justo entremos en ese asunto. Para los que no sepan, esta gira de Saturnus ya es una re-agendación de un esfuerzo que estaba sucediendo hace unos años y que sucedió en una serie de factores inconvenientes. ¿Nos quieres platicar un poco, Julio, de qué fue lo que pasó en la primera vez que se intentó lograr esta gira latinoamericana?
Bueno, por un lado, las fechas que había en Brasil no hubo entendimiento con el promotor y hubo que cancelarlas. Y por otro lado, justo en la puerta de embarque, cuando íbamos a embarcar al avión para Chile, recibimos una llamada que concernía al estado de salud de un familiar de uno de los miembros. Entonces, la familia siempre está primero. Hubo que darse la vuelta y dar prioridad a esa situación, que además era una operación a vida o muerte. No podíamos no estar o pasar doce horas volando sin saber lo que iba a pasar. Entonces, bueno, afortunadamente todo salió bien. Afortunadamente solo fue un susto que a día de hoy todavía está en proceso de recuperación, pero estamos otra vez ahí y está todo en pie. Así que cuenten con nosotros. Eso es importante.
Oye, y de hecho esto que mencionas entra en juego con lo que estaba platicando. Además de su calidad como músicos, se nota una calidez al menos en sus personas, al menos por lo que se ha podido ver en la historia reciente de la banda, con sus inclusiones, con esta colaboración con otras personas y ahora con esto que mencionas de la importancia de la familia, de sus vidas interpersonales. Y no puedo evitar llevarlo al grado de la composición musical, porque a fin de cuentas Saturnus, claro es melancólico, claro es triste, es pesado, habla de pesadumbres, pero a la vez se siente un sentimiento muy cálido, muy humano en todas las empresas artísticas, a lo largo de los discos, lo que se puede apreciar. ¿Crees que tenga algo que ver al menos en tu trabajo como compositor o cómo fluye esto de lo que hablo en la música?
Sí, acabas de definir de alguna manera lo que nosotros llamamos internamente en la banda nuestro “happy doom”. Es todo melancólico, triste, es todo oscuro y en definitiva en muchas ocasiones para los que no están o para los que piensan marcharse. Pero nuestro “happy doom”, nuestra música es como unos brazos que cuando tocamos en directo salen y os abrazan a todos y os traen a nuestro universo, pero gentilmente. Esa es la definición, nadie escapa de esos brazos y todo el mundo queda afectado e invadido por esa melancolía que en muchas ocasiones es imposible de manejar y se transmite en lágrimas, en sentimientos y en caras que incluso nosotros nos quedamos sorprendidos en las primeras filas. Pero es así, es así, perdón, nuestro happy doom.
Y tú personalmente, ¿en qué notas que haya habido un crecimiento o un cambio en tu forma de aproximarte a la música? Porque ya es un proyecto bastante bien cimentado, me imagino que ya tenían una serie de cuestiones ellos antes de que tú entraras a trabajar. ¿Cómo crees que eso influyó en el músico que eres ahora?
Bueno, el grupo en sí era muy abierto, las formas de trabajar realmente estaban abiertas a lo que fuéramos necesitando. Por suerte o desgracia, poco después de entrar vino el confinamiento y tuvimos mucho tiempo para reorganizar todo lo que estaba pasando desde nuestras casas. Tuvimos muchas reuniones online, compusimos muchas ideas para lo que fue el disco nuevo después y la verdad que todo eso nos permitió amoldar nuestras formas de trabajo. Pero realmente en sí la estructura de Saturnus siempre es abierta. Es un grupo que históricamente ha tenido cierta rotación, entonces eso obliga a tener una estructura de trabajo que siempre se amolde a la sangre nueva, que al fin y al cabo es la que da la energía, que siempre hace volver a rodar al grupo, aunque luego toda la sangre se mezcle y vuelva a servir de carburante para que todo funcione.
Oye, ¿eres el único que no vive en Dinamarca u otros miembros de la banda también están en otros países?
No, yo vivo aquí en Madrid, luego hay cuatro daneses, e Indee, que vivía en Reino Unido hasta hace poco, ahora vive en Finlandia.
Ok, y no ha habido ningún problema para organizarse, los ensayos, las grabaciones, ¿cómo han vivido eso?
Bueno, ahora mismo con nuestro querido señor Trump mediante sus fecharías, pues con el combustible hay muchos problemas y con los vuelos. Pero históricamente no, porque ahora mismo hay mucha conexión con todas las partes del mundo, podemos ir cuando queramos a cualquiera de los países involucrados, podemos incluso ensayar online si queremos, podemos quedar para poner en común partes. Si esto hubiera pasado en los 80 hubiera sido un caos, si hubiera pasado en los 90 a lo mejor hubiera sido algo más fácil, pero ahora mismo hay muchos grupos con la misma situación y todos recurren a los mismos recursos que tenemos nosotros. A partir de ahora veremos cómo se presentan estos tiempos futuros cercanos con los precios del combustible y la movilidad. Crucemos los dedos.
Esperemos que todo salga muy bien. Oye, aquí en Track to Hell nos interesa mucho la escena local y siendo de aquí de México, la pregunta obligada es, ¿has escuchado algo de la escena mexicana? ¿Tienes alguna expectativa musicalmente sobre cómo se vive aquí el doom metal en este país?
Cuando vi algunos de los carteles y algunos de los grupos y demás investigué, porque yo no estaba muy al corriente de lo que pasaba. Evidentemente tengo nociones comerciales de grupos mexicanos y demás. Pero bueno, ya sé que brujería es un poco aparte de todo eso, ¿no? Pero sí que he tenido que investigar un poco, porque la verdad es que como me pasa con Chile y como me pasa con otros países, pues la verdad es que no estoy muy conectado, porque aquí en Europa, pues pecamos un poco de estar siempre en nuestra burbuja. Ya vemos que es dónde se genera todo y dónde están los festivales más típicos y más históricos. Y bueno, sí que a partir de ahora, a raíz de las giras y a raíz de que Latinoamérica se haya abierto mucho más a los festivales y estén pasando muchísimas más cosas, llegan muchas más corrientes de grupos de allí. Pero en mi caso he tenido que empezar ahora a ver lo que estaba pasando. La verdad es que no estoy al corriente de cómo está la escena del doom metal. Pero sí me consta que la pasión es su estandarte en la música en general. Así que tiene que ser bueno.
Fíjate que es muy curioso, porque hace unos años no había realmente una escena de doom y ya está empezando a crecer y justamente tenemos tu visita al país en octubre; la visita de, por ejemplo, Swallow the Sun en agosto; iba a venir October Tide en 2024; o sea que poquito a poquito ha empezado a crecer más. Y justamente creo que alguno de los catalizadores de esto es el Candelabrum Metal Fest, donde estuvieron ustedes hace poco y que tuve el gran, gran placer de verlos. Cuéntame un poco de tu experiencia. ¿Qué te pareció? ¿Cómo los trataron? ¿Cómo los recibió México en aquella ocasión?
Fue excepcional. El Candelabrum Metal Fest lo recordamos con cariño. En primer lugar, por todas, fue como ir a tirar el anillo a Mordor. Un viaje eterno, porque claro, viajar hasta allí, haciendo escala en Estados Unidos, luego viajar hasta Guanajuato, bueno. Pero llegar allí, fenomenal. Nos trataron muy bien y el festival fue excepcional. De hecho, recuerdo que llegamos al festival en una furgoneta, nos dejaron en nuestra tienda y se nos ocurrió salir a ver que se cocía afuera, entre la gente, y tardamos una hora y cuarto en volver, porque todo el mundo quería hacerse fotos con nosotros, todo el mundo quería hablar, sobre todo conmigo, que hablaba español. “Oye, Julio”, tal, cual. Y la verdad es que fue excepcional. Muy ilusionados, muy contentos, y el show fue muy bueno. Muy buenos profesionales en ese festival, muy buen equipo, muy buena localización, muy buen lugar para estar allí. Y, sobre todo, la gente muy pasional. Era doom metal, pero cualquiera hubiera dicho que era thrash metal.
Claro, claro, la gente estaba muy vuelta loca. Con ustedes y con otras bandas. Si no me equivoco, tuvieron ustedes alguna relación con otras bandas que estaban volando de fuera, ¿no? O estoy confundiendo como con Tigers of Pan Tang, algo así, vi que se amistaron, ¿o no es el caso?
No, puede ser con Sorcerer.
Ah, con Sorcerer, sí, por supuesto. Sí, es lo que había me había visto. Sé que había otra.
Bueno, estaba Terrorizer, con Vincent también, y bueno, había más gente en el mismo hotel, Solstafir, y bueno, pues estuvimos con ellos todo el rato. Claro, al final, en todos los festivales te cruzas y es como una casa de los jubilados. Siempre te cruzas con alguien, “hola”, “hola”, “hola”, tal, y al final te acaban sonando las canas.
Claro, claro, claro. Y, por ejemplo, ahora que vienen la segunda vez al país, ¿cuál es su expectativa? ¿Qué esperan que pase? ¿O qué les llama la atención en específico de México? Porque tienen una gira bastante larga por Latinoamérica, pero en estas tres fechas, ¿cuál es la actitud con la que viene Saturnus? Digo, me imagino que muy buena, pero platiquemos un poco de ello.
Con la habitual. Con la habitual. Nuestra actitud es, en el escenario, el 300% de nuestro happy doom. Sacar esos brazos, traerles a nuestro universo, infectarles con nuestra melancolía, y exprimirles hasta que lloren la última lágrima. Esa es nuestra actitud siempre. Lo que ocurra dependerá de eso, pero también de ustedes. Ustedes tienen que estar dispuestos a disfrutar, porque nosotros vamos a estar ahí para que disfruten. Ustedes nos van a dar su energía en forma de sentimientos, y nosotros se las vamos a devolver en forma de música y melancolía. Va a ser excepcional.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: SWALLOW THE SUN LLEGARÁ A SAN LUIS POTOSÍ CON CALL OV THE VOID, EVERCLOUD Y PHENDRANA
Excelente. Oye, ¿qué se viene para Saturnus después de esta gira?
Bueno, después de esta gira, estamos trabajando en lo que será nuevo trabajo. No puedo decir mucho más. Pero ya para el año que viene hay muchas más fechas confirmadas con Draconian por Europa. Y saltaremos al Maryland Death Fest en Estados Unidos, que también ha sido confirmado hace poco. Así que, bueno, hay más cosas, pero paso a paso.
Muy bien, perfecto. Ahora, Saturnus es un acto ya de legado, me imagino, al menos en el doom/death. A mí me interesaría mucho saber cómo fue tu historia personal con este subgénero. ¿Ya lo habías escuchado antes en Saturnus, antes de tener esos acercamientos en las giras? ¿Eras fan? ¿Te gustaba el género? ¿O de repente te viste involucrado y llegaste ahí?
Yo soy del 79. Yo tengo ahora 47 años. Entonces, mi primer contacto con el metal fue Metallica, ACDC, ya sabes. Empecé a tocar la guitarra y allá por el año 97-98 me llegó el primer disco de Saturnus. Y recuerdo que no le hice mucho caso, pero cuando salió Martyr me volvió a llegar y ahí ya sí que dije “esto me llama la atención, vamos a seguirlo escuchando y vamos a investigar un poco lo que ha pasado antes” y demás. Y empecé, yo ya estaba metido un poquito en el doom porque ya compartíamos local con lo que luego iba a ser Autumnal. Yo tenía otro grupo que tocábamos doom metal, era otra historia, pero compartíamos local con Autumnal y Autumnal, digamos que tuvo la chispa de creación en un concierto que dio Iron Maiden aquí en Madrid con My Dying Bride de teloneros y cuando vimos a My Dying Bride fue como “¿qué está pasando aquí? ¿qué es esto?” Entonces, bueno, eso fue el principio de todo y a partir de ahí nos fuimos metiendo al cabo y al paso de los años Anathema, Cathedral, todo lo que se iba creando, My Dying Bride, etcétera, etcétera y al final fueron saliendo más grupos como Katatonia, Amorphis, etcétera y bueno, pues fuimos cayendo todos en ese género. Y en mi caso en particular, pues al final acabé siendo miembro de Autumnal y enganchándome muchísimo más a lo que iba pasando en ese universo de doom metal que, por cierto, pues aquí en España tenemos muy grandes grupos. Por ejemplo, creo que ustedes conocen a Evadne que creo que han estado por allí son buenos amigos, un grupo excepcional al igual que, por ejemplo, Helevorn de las Islas Baleares o las nuevas promesas TodoMal que habrán oído hablar de TodoMal y si no han oído hablar de TodoMal es hora de hacerlo.
Excelente, una recomendación para nuestros lectores. Oye, Julio, ¿cómo ves la escena doom de cuando tú empezaste a entrar en ello a hoy en día y hacia dónde crees que va?
Yo creo que evidentemente y de forma objetiva se está abriendo. Hay mucha más presencia en festivales más variados donde hace años era impensable la presencia de tantos grupos doom. Podías pensar en Paradise Lost, podías pensar en grupos con un estandarte original mucho más grande, pero no podías pensar en grupos como nosotros tocando en festivales como Brutal Assault, como Copenhell, cosas así. Yo creo que se está abriendo y que cada vez salen más grupos con propuestas mucho más interesantes porque se están haciendo mucho más abiertos se están integrando más elementos que permiten que los fans antiguos permanezcan y se involucren más en la música y se ganen fans nuevos que provienen de otros géneros y subgéneros. Yo creo que el futuro es muy prometedor.
Antes de terminar la entrevista nos encantaría que le dedicaras unas palabras a tus admiradores mexicanos y de otras partes del mundo que están esperando bien, bien emocionados por la visita de Saturnus.
Pues en primer lugar cuenten con nosotros esta vez sí que nos van a tener allí y prepárense, como he dicho, para verdaderas ceremonias de doom/death original de Dinamarca. Les vamos a atrapar, a traerles a nuestro universo. Compren sus entradas, apoyen sobre todo la escena local, porque sin escena local no hay escena internacional, ni hay nada y disfruten, nos vemos pronto.
Excelente, Julio un placer tenerte aquí de invitado. Qué chida plática.
Etiquetas: argentina, Axel Fabricio Amaya, Brasil, chile, Colombia, Doom, doom/death, Entrevista, Guadalajara, Julio Fernández, latinoamerica, mexico, Peru, Saturnus



Saturnus es una banda que no requiere de mucha presentación si estás involucrado en los bajos mundos del doom metal y la música melancólica. Fundada en Dinamarca, con una trayectoria de más de treinta años, son básicamente una institución del género y aún así, es al día de hoy que no han llegado a Latinoamérica para una gira completa, con la excepción de su presentación en el Candelabrum Metal Fest hace unos tres años… Hasta ahora y es que después de toda una serie de complicaciones, parece ser que su primera gira a la región, anunciada por allá del 2024, está muy cerca de concretarse, misma que les llevará a México, Colombia, Perú, Brasil, Argentina y Chile, por lo que en Track To Hell no pudimos dejar pasar la oportunidad de platicar con Julio Fernández, guitarrista español de la agrupación desde el 2020, quien nos platicó sobre su historia con la banda, el proceso que desembocó en el presente tour y qué significa del doom metal en 2026.
Julio, muchísimas gracias por acompañarnos, por tomar un poco de tu tiempo para estar aquí con nosotros. Antes que nada, ¿cómo estás? ¿Qué tal la vida por allá? Estás en Madrid, ¿verdad?
Sí, yo vivo en Madrid. Ahora mismo aquí, 37 grados, un poco de calor, verano. Bastante calor. Pero bien, bien, está bien.
Muy bien, antes que nada, ¿cómo se sienten con este nuevo proceso que van a vivir después de lo que tocaremos más adelante en la entrevista? ¿Cómo están preparándose para esto?
Pues muy ilusionados. Estamos preparándonos para hacerlo lo mejor posible, porque es nuestra primera vez en toda Latinoamérica, aunque va a ser nuestra segunda vez en México. Ya estuvimos en el Candelabrum. Y la verdad que estamos preparando todo al detalle para que vaya bien y disfruten.
Para empezar, está muy interesante la historia que has tenido con Saturnus. Estuve leyendo al respecto y tengo entendido que estabas en Autumnal, tuvieron una gira con Saturnus, no sé, cinco años antes de que tú entraras, y eventualmente te uniste a las filas de la banda. Lo que me llama mucho la atención, bueno, alguna de las cosas que me llaman la atención, es que fueron dos guitarristas los que entraron más o menos nuevos en la banda, los más recientes. ¿Cómo fue ese proceso? ¿Por qué Saturnus eventualmente requirió de esta sangre nueva que ahora se encuentra en sus líneas?
Bueno, Saturnus, imagino, bueno, no imagino, sé de buena mano que estaban viviendo una crisis interna en ese momento, pero me imagino las razones, pero sí que necesitaban sangre nueva, porque habían partido dos de los guitarristas, claro, los dos únicos guitarristas del grupo, y la verdad es que en un grupo de metal normalmente las ideas y los riffs, las chispas siempre salen alrededor de los guitarristas y demás, aunque otros miembros aporten, pero eso es así. Entonces, bueno, por un lado fue una situación excepcional para mí y para Indee, para los dos, pero a la vez todo un reto, porque era, de nuevo, intentar buscar un sonido interesante para Saturnus, respetando siempre las premisas que tiene que tener el sonido Saturnus. Y eso, la verdad es que es agradable hacerlo, pero es todo un reto para el que entra en el grupo. Pero la verdad es que fue muy bien, Saturnus es un grupo con gente muy abierta y prácticamente somos todos iguales, así que no hubo ningún problema.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: LAS 10 MEJORES BANDAS MEXICANAS QUE HAN PASADO POR EL CANDELABRUM METAL FEST
Y bueno, más o menos vi cómo fue tu historia con la banda, cómo fue la historia de Indee, cómo es que él llegó a Saturnus?
Pues más o menos igual. Indee había hecho una serie de festivales y conciertos con ellos, en Eye of Solitude, su grupo anterior, y les conocía, se habían hecho amigos, habían coincidido y al final es lo que suele pasar cuando haces giras con la gente. Pues la gente se queda con caras, con momentos, con competencias, con actitudes y piensan lo que es en el “fit”. No tanto si puedes tocar más rápido, más lento, eres un virtuoso, sino eres como yo, hablas como yo, tocas como tú. Al final fue un poco lo mismo que mi historia, pero trasladado a su grupo y a Saturnus en Reino Unido.
Lo que también justo me llama la atención de este proceso es que, y bueno, adelantando un poco a lo que hablaremos en unos momentos, cuando ustedes se ponen en contacto para la gira, al menos en la sección de Chile, antes de todo este debacle que sucedió después, noto que también fue una historia un poco similar con cómo entraron en contacto con Claudio de Poema Arcanvs. Da la impresión desde acá, que de hecho Saturnus es una banda bastante abierta como a este tipo de procesos: de conocer gente, incorporarlos a sus equipos de trabajo en la medida en que sea posible y en la medida en que lo requiere el proyecto.
Es lo que también me dio la impresión. En general, cuando hacemos una gira, o seamos nosotros la cabeza de cartel o seamos los tenderos, invitados espaciales o aquellos que abren cada show, tenemos una filosofía y es que si alguien no está bien, nada está bien. Entonces hay que intentar que todo el mundo que está involucrado en todos los grupos se sienta bien. Y yo creo que lo vamos logrando. Vamos haciendo que todo el mundo se coordine y se sienta como en casa, porque de eso se trata. Si vas a una gira a estar incómodo o a tocar a estar incómodo, mejor que no salgas del salón de tu casa. Pero eso tenemos que fomentarlo todos, no solo el que toca, sino el que está alrededor también. Y eso pasó con Poema Arcanus, vinieron, estuvieron de gira con nosotros en 2022, hicieron un esfuerzo sobrehumano en su furgoneta, día a día conduciendo, sacrificándose y congeniamos bien e hicieron unas aperturas excepcionales de cada show en cada noche. Entonces, claro que nos hicimos amigos y luego, claro, Claudio organizó todas las fechas de Chile, se coordinó muy bien con nosotros y luego por cuestiones personales que aceptaban a la salud de uno de los familiares, pues hubo que cancelarlas. Pero sí, somos amigos y la verdad que su trabajo es excepcional siempre.
Bueno, justo entremos en ese asunto. Para los que no sepan, esta gira de Saturnus ya es una re-agendación de un esfuerzo que estaba sucediendo hace unos años y que sucedió en una serie de factores inconvenientes. ¿Nos quieres platicar un poco, Julio, de qué fue lo que pasó en la primera vez que se intentó lograr esta gira latinoamericana?
Bueno, por un lado, las fechas que había en Brasil no hubo entendimiento con el promotor y hubo que cancelarlas. Y por otro lado, justo en la puerta de embarque, cuando íbamos a embarcar al avión para Chile, recibimos una llamada que concernía al estado de salud de un familiar de uno de los miembros. Entonces, la familia siempre está primero. Hubo que darse la vuelta y dar prioridad a esa situación, que además era una operación a vida o muerte. No podíamos no estar o pasar doce horas volando sin saber lo que iba a pasar. Entonces, bueno, afortunadamente todo salió bien. Afortunadamente solo fue un susto que a día de hoy todavía está en proceso de recuperación, pero estamos otra vez ahí y está todo en pie. Así que cuenten con nosotros. Eso es importante.
Oye, y de hecho esto que mencionas entra en juego con lo que estaba platicando. Además de su calidad como músicos, se nota una calidez al menos en sus personas, al menos por lo que se ha podido ver en la historia reciente de la banda, con sus inclusiones, con esta colaboración con otras personas y ahora con esto que mencionas de la importancia de la familia, de sus vidas interpersonales. Y no puedo evitar llevarlo al grado de la composición musical, porque a fin de cuentas Saturnus, claro es melancólico, claro es triste, es pesado, habla de pesadumbres, pero a la vez se siente un sentimiento muy cálido, muy humano en todas las empresas artísticas, a lo largo de los discos, lo que se puede apreciar. ¿Crees que tenga algo que ver al menos en tu trabajo como compositor o cómo fluye esto de lo que hablo en la música?
Sí, acabas de definir de alguna manera lo que nosotros llamamos internamente en la banda nuestro “happy doom”. Es todo melancólico, triste, es todo oscuro y en definitiva en muchas ocasiones para los que no están o para los que piensan marcharse. Pero nuestro “happy doom”, nuestra música es como unos brazos que cuando tocamos en directo salen y os abrazan a todos y os traen a nuestro universo, pero gentilmente. Esa es la definición, nadie escapa de esos brazos y todo el mundo queda afectado e invadido por esa melancolía que en muchas ocasiones es imposible de manejar y se transmite en lágrimas, en sentimientos y en caras que incluso nosotros nos quedamos sorprendidos en las primeras filas. Pero es así, es así, perdón, nuestro happy doom.
Y tú personalmente, ¿en qué notas que haya habido un crecimiento o un cambio en tu forma de aproximarte a la música? Porque ya es un proyecto bastante bien cimentado, me imagino que ya tenían una serie de cuestiones ellos antes de que tú entraras a trabajar. ¿Cómo crees que eso influyó en el músico que eres ahora?
Bueno, el grupo en sí era muy abierto, las formas de trabajar realmente estaban abiertas a lo que fuéramos necesitando. Por suerte o desgracia, poco después de entrar vino el confinamiento y tuvimos mucho tiempo para reorganizar todo lo que estaba pasando desde nuestras casas. Tuvimos muchas reuniones online, compusimos muchas ideas para lo que fue el disco nuevo después y la verdad que todo eso nos permitió amoldar nuestras formas de trabajo. Pero realmente en sí la estructura de Saturnus siempre es abierta. Es un grupo que históricamente ha tenido cierta rotación, entonces eso obliga a tener una estructura de trabajo que siempre se amolde a la sangre nueva, que al fin y al cabo es la que da la energía, que siempre hace volver a rodar al grupo, aunque luego toda la sangre se mezcle y vuelva a servir de carburante para que todo funcione.
Oye, ¿eres el único que no vive en Dinamarca u otros miembros de la banda también están en otros países?
No, yo vivo aquí en Madrid, luego hay cuatro daneses, e Indee, que vivía en Reino Unido hasta hace poco, ahora vive en Finlandia.
Ok, y no ha habido ningún problema para organizarse, los ensayos, las grabaciones, ¿cómo han vivido eso?
Bueno, ahora mismo con nuestro querido señor Trump mediante sus fecharías, pues con el combustible hay muchos problemas y con los vuelos. Pero históricamente no, porque ahora mismo hay mucha conexión con todas las partes del mundo, podemos ir cuando queramos a cualquiera de los países involucrados, podemos incluso ensayar online si queremos, podemos quedar para poner en común partes. Si esto hubiera pasado en los 80 hubiera sido un caos, si hubiera pasado en los 90 a lo mejor hubiera sido algo más fácil, pero ahora mismo hay muchos grupos con la misma situación y todos recurren a los mismos recursos que tenemos nosotros. A partir de ahora veremos cómo se presentan estos tiempos futuros cercanos con los precios del combustible y la movilidad. Crucemos los dedos.
Esperemos que todo salga muy bien. Oye, aquí en Track to Hell nos interesa mucho la escena local y siendo de aquí de México, la pregunta obligada es, ¿has escuchado algo de la escena mexicana? ¿Tienes alguna expectativa musicalmente sobre cómo se vive aquí el doom metal en este país?
Cuando vi algunos de los carteles y algunos de los grupos y demás investigué, porque yo no estaba muy al corriente de lo que pasaba. Evidentemente tengo nociones comerciales de grupos mexicanos y demás. Pero bueno, ya sé que brujería es un poco aparte de todo eso, ¿no? Pero sí que he tenido que investigar un poco, porque la verdad es que como me pasa con Chile y como me pasa con otros países, pues la verdad es que no estoy muy conectado, porque aquí en Europa, pues pecamos un poco de estar siempre en nuestra burbuja. Ya vemos que es dónde se genera todo y dónde están los festivales más típicos y más históricos. Y bueno, sí que a partir de ahora, a raíz de las giras y a raíz de que Latinoamérica se haya abierto mucho más a los festivales y estén pasando muchísimas más cosas, llegan muchas más corrientes de grupos de allí. Pero en mi caso he tenido que empezar ahora a ver lo que estaba pasando. La verdad es que no estoy al corriente de cómo está la escena del doom metal. Pero sí me consta que la pasión es su estandarte en la música en general. Así que tiene que ser bueno.
Fíjate que es muy curioso, porque hace unos años no había realmente una escena de doom y ya está empezando a crecer y justamente tenemos tu visita al país en octubre; la visita de, por ejemplo, Swallow the Sun en agosto; iba a venir October Tide en 2024; o sea que poquito a poquito ha empezado a crecer más. Y justamente creo que alguno de los catalizadores de esto es el Candelabrum Metal Fest, donde estuvieron ustedes hace poco y que tuve el gran, gran placer de verlos. Cuéntame un poco de tu experiencia. ¿Qué te pareció? ¿Cómo los trataron? ¿Cómo los recibió México en aquella ocasión?
Fue excepcional. El Candelabrum Metal Fest lo recordamos con cariño. En primer lugar, por todas, fue como ir a tirar el anillo a Mordor. Un viaje eterno, porque claro, viajar hasta allí, haciendo escala en Estados Unidos, luego viajar hasta Guanajuato, bueno. Pero llegar allí, fenomenal. Nos trataron muy bien y el festival fue excepcional. De hecho, recuerdo que llegamos al festival en una furgoneta, nos dejaron en nuestra tienda y se nos ocurrió salir a ver que se cocía afuera, entre la gente, y tardamos una hora y cuarto en volver, porque todo el mundo quería hacerse fotos con nosotros, todo el mundo quería hablar, sobre todo conmigo, que hablaba español. “Oye, Julio”, tal, cual. Y la verdad es que fue excepcional. Muy ilusionados, muy contentos, y el show fue muy bueno. Muy buenos profesionales en ese festival, muy buen equipo, muy buena localización, muy buen lugar para estar allí. Y, sobre todo, la gente muy pasional. Era doom metal, pero cualquiera hubiera dicho que era thrash metal.
Claro, claro, la gente estaba muy vuelta loca. Con ustedes y con otras bandas. Si no me equivoco, tuvieron ustedes alguna relación con otras bandas que estaban volando de fuera, ¿no? O estoy confundiendo como con Tigers of Pan Tang, algo así, vi que se amistaron, ¿o no es el caso?
No, puede ser con Sorcerer.
Ah, con Sorcerer, sí, por supuesto. Sí, es lo que había me había visto. Sé que había otra.
Bueno, estaba Terrorizer, con Vincent también, y bueno, había más gente en el mismo hotel, Solstafir, y bueno, pues estuvimos con ellos todo el rato. Claro, al final, en todos los festivales te cruzas y es como una casa de los jubilados. Siempre te cruzas con alguien, “hola”, “hola”, “hola”, tal, y al final te acaban sonando las canas.
Claro, claro, claro. Y, por ejemplo, ahora que vienen la segunda vez al país, ¿cuál es su expectativa? ¿Qué esperan que pase? ¿O qué les llama la atención en específico de México? Porque tienen una gira bastante larga por Latinoamérica, pero en estas tres fechas, ¿cuál es la actitud con la que viene Saturnus? Digo, me imagino que muy buena, pero platiquemos un poco de ello.
Con la habitual. Con la habitual. Nuestra actitud es, en el escenario, el 300% de nuestro happy doom. Sacar esos brazos, traerles a nuestro universo, infectarles con nuestra melancolía, y exprimirles hasta que lloren la última lágrima. Esa es nuestra actitud siempre. Lo que ocurra dependerá de eso, pero también de ustedes. Ustedes tienen que estar dispuestos a disfrutar, porque nosotros vamos a estar ahí para que disfruten. Ustedes nos van a dar su energía en forma de sentimientos, y nosotros se las vamos a devolver en forma de música y melancolía. Va a ser excepcional.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: SWALLOW THE SUN LLEGARÁ A SAN LUIS POTOSÍ CON CALL OV THE VOID, EVERCLOUD Y PHENDRANA
Excelente. Oye, ¿qué se viene para Saturnus después de esta gira?
Bueno, después de esta gira, estamos trabajando en lo que será nuevo trabajo. No puedo decir mucho más. Pero ya para el año que viene hay muchas más fechas confirmadas con Draconian por Europa. Y saltaremos al Maryland Death Fest en Estados Unidos, que también ha sido confirmado hace poco. Así que, bueno, hay más cosas, pero paso a paso.
Muy bien, perfecto. Ahora, Saturnus es un acto ya de legado, me imagino, al menos en el doom/death. A mí me interesaría mucho saber cómo fue tu historia personal con este subgénero. ¿Ya lo habías escuchado antes en Saturnus, antes de tener esos acercamientos en las giras? ¿Eras fan? ¿Te gustaba el género? ¿O de repente te viste involucrado y llegaste ahí?
Yo soy del 79. Yo tengo ahora 47 años. Entonces, mi primer contacto con el metal fue Metallica, ACDC, ya sabes. Empecé a tocar la guitarra y allá por el año 97-98 me llegó el primer disco de Saturnus. Y recuerdo que no le hice mucho caso, pero cuando salió Martyr me volvió a llegar y ahí ya sí que dije “esto me llama la atención, vamos a seguirlo escuchando y vamos a investigar un poco lo que ha pasado antes” y demás. Y empecé, yo ya estaba metido un poquito en el doom porque ya compartíamos local con lo que luego iba a ser Autumnal. Yo tenía otro grupo que tocábamos doom metal, era otra historia, pero compartíamos local con Autumnal y Autumnal, digamos que tuvo la chispa de creación en un concierto que dio Iron Maiden aquí en Madrid con My Dying Bride de teloneros y cuando vimos a My Dying Bride fue como “¿qué está pasando aquí? ¿qué es esto?” Entonces, bueno, eso fue el principio de todo y a partir de ahí nos fuimos metiendo al cabo y al paso de los años Anathema, Cathedral, todo lo que se iba creando, My Dying Bride, etcétera, etcétera y al final fueron saliendo más grupos como Katatonia, Amorphis, etcétera y bueno, pues fuimos cayendo todos en ese género. Y en mi caso en particular, pues al final acabé siendo miembro de Autumnal y enganchándome muchísimo más a lo que iba pasando en ese universo de doom metal que, por cierto, pues aquí en España tenemos muy grandes grupos. Por ejemplo, creo que ustedes conocen a Evadne que creo que han estado por allí son buenos amigos, un grupo excepcional al igual que, por ejemplo, Helevorn de las Islas Baleares o las nuevas promesas TodoMal que habrán oído hablar de TodoMal y si no han oído hablar de TodoMal es hora de hacerlo.
Excelente, una recomendación para nuestros lectores. Oye, Julio, ¿cómo ves la escena doom de cuando tú empezaste a entrar en ello a hoy en día y hacia dónde crees que va?
Yo creo que evidentemente y de forma objetiva se está abriendo. Hay mucha más presencia en festivales más variados donde hace años era impensable la presencia de tantos grupos doom. Podías pensar en Paradise Lost, podías pensar en grupos con un estandarte original mucho más grande, pero no podías pensar en grupos como nosotros tocando en festivales como Brutal Assault, como Copenhell, cosas así. Yo creo que se está abriendo y que cada vez salen más grupos con propuestas mucho más interesantes porque se están haciendo mucho más abiertos se están integrando más elementos que permiten que los fans antiguos permanezcan y se involucren más en la música y se ganen fans nuevos que provienen de otros géneros y subgéneros. Yo creo que el futuro es muy prometedor.
Antes de terminar la entrevista nos encantaría que le dedicaras unas palabras a tus admiradores mexicanos y de otras partes del mundo que están esperando bien, bien emocionados por la visita de Saturnus.
Pues en primer lugar cuenten con nosotros esta vez sí que nos van a tener allí y prepárense, como he dicho, para verdaderas ceremonias de doom/death original de Dinamarca. Les vamos a atrapar, a traerles a nuestro universo. Compren sus entradas, apoyen sobre todo la escena local, porque sin escena local no hay escena internacional, ni hay nada y disfruten, nos vemos pronto.
Excelente, Julio un placer tenerte aquí de invitado. Qué chida plática.
Etiquetas: argentina, Axel Fabricio Amaya, Brasil, chile, Colombia, Doom, doom/death, Entrevista, Guadalajara, Julio Fernández, latinoamerica, mexico, Peru, Saturnus







