


Nos enfrentamos un año más a este papel en blanco sobre el que se nos cae irremediablemente alguna que otra lágrima. La depresión post SonicBlast es algo que sufrimos y que debería ser diagnóstico para quienes terminamos vacaciones y hemos de volver a nuestros trabajos mundanos.
La experiencia en Âncora, un año más, ha sido todo lo que podíamos esperar de un agosto que pasa más rápido de lo que nos parece. Sus gentes, sus bancos, su playa, su niebla acompañando el atardecer… no puedo recordar nada de esto sin nostalgia y sin las ganas, hechas bola de arena, de volver.
Está edición del SonicBlast, prometía ser una de las más diferentes de los últimos años. La inclusión de bandas cada vez menos propias de este festival, o al menos de lo que nos acostumbraba, le hace aún más a este SonicBlast, garante de ser uno de los mejores eventos para conocer, rencontrarte y disfrutar de un amplio catálogo de géneros. Si el pasado año abrazábamos el post-punk, la electrónica y el post-metal, este año el camino se oscureció bastante, pero también bailamos, también fuimos canallas y también supimos cerrar los ojos para dejarnos llevar por eternos pasajes.
El reencuentro, como siempre, fue fácil y rápido, como si no hubiera pasado el tiempo desde la última vez. Todo apuntaba a que, como el pasado año, la jornada de bienvenida iba a estar ya repleta de asistentes, y así fue.
Las colas en la entrada del festival para recoger las pulseras ya metían miedo unas horas antes de que empezase la fiesta de presentación. Cada año, más gente se abona a la experiencia completa, una oportunidad para darle al festival una mayor dimensión.
A las 22:00h, la warm-party daba comienzo de la mano de Wizard Master, banda italiana que había podido ver el pasado septiembre en Asturias y ya me había dejado con ganas de más. El cuarteto de doom, envuelto en una mística de crew motera cubierta de ocultismo, fue un gran punto de inicio para el festival, sg`s y chalecos de cuero: tópico pero funcional.
Tras los italianos, experimentaríamos una revelación de rock transgresivo por parte de Spin the Skull, a los que no había tenido el gusto de escuchar. Una extraña mezcla de stoner, punk y doom nacida en la Portugal que pisábamos. Funcional también y lo suficientemente animada como para que el polvo del suelo ya fuese uno más entre quienes acompañábamos de cerca.
Aunque no iba a ser ni de lejos la mayor tormenta de arena, pues lo que se vino después fueron asuntos mayores. Capela Mortuaria llenaron de thrash metal el establo del Stage 3, y a lomos de este cabalgue lo que fue casi una hora, parecieron diez minutos. Con invitación incluida de Paulo de Avesso (un abrazo grande desde aquí) la banda de Braga dio lo que para mí fue, el concierto de la noche.
Aún faltaba Bongzilla y el primero de sus dos conciertos en el festival. No defraudaron pero aquí ya pedíamos otro tipo de escenario y de empaque. Está muy bien el concepto sala y entorno pequeño, pero con tanta gente fue imposible siquiera poder ver siluetas desde lejos.
Etiquetas: Bongzilla, Capela Mortuaria, SonicBlast, SonicBlast 2026, Spin the Skull, Wizard Master


Nos enfrentamos un año más a este papel en blanco sobre el que se nos cae irremediablemente alguna que otra lágrima. La depresión post SonicBlast es algo que sufrimos y que debería ser diagnóstico para quienes terminamos vacaciones y hemos de volver a nuestros trabajos mundanos.
La experiencia en Âncora, un año más, ha sido todo lo que podíamos esperar de un agosto que pasa más rápido de lo que nos parece. Sus gentes, sus bancos, su playa, su niebla acompañando el atardecer… no puedo recordar nada de esto sin nostalgia y sin las ganas, hechas bola de arena, de volver.
Está edición del SonicBlast, prometía ser una de las más diferentes de los últimos años. La inclusión de bandas cada vez menos propias de este festival, o al menos de lo que nos acostumbraba, le hace aún más a este SonicBlast, garante de ser uno de los mejores eventos para conocer, rencontrarte y disfrutar de un amplio catálogo de géneros. Si el pasado año abrazábamos el post-punk, la electrónica y el post-metal, este año el camino se oscureció bastante, pero también bailamos, también fuimos canallas y también supimos cerrar los ojos para dejarnos llevar por eternos pasajes.
El reencuentro, como siempre, fue fácil y rápido, como si no hubiera pasado el tiempo desde la última vez. Todo apuntaba a que, como el pasado año, la jornada de bienvenida iba a estar ya repleta de asistentes, y así fue.
Las colas en la entrada del festival para recoger las pulseras ya metían miedo unas horas antes de que empezase la fiesta de presentación. Cada año, más gente se abona a la experiencia completa, una oportunidad para darle al festival una mayor dimensión.
A las 22:00h, la warm-party daba comienzo de la mano de Wizard Master, banda italiana que había podido ver el pasado septiembre en Asturias y ya me había dejado con ganas de más. El cuarteto de doom, envuelto en una mística de crew motera cubierta de ocultismo, fue un gran punto de inicio para el festival, sg`s y chalecos de cuero: tópico pero funcional.
Tras los italianos, experimentaríamos una revelación de rock transgresivo por parte de Spin the Skull, a los que no había tenido el gusto de escuchar. Una extraña mezcla de stoner, punk y doom nacida en la Portugal que pisábamos. Funcional también y lo suficientemente animada como para que el polvo del suelo ya fuese uno más entre quienes acompañábamos de cerca.
Aunque no iba a ser ni de lejos la mayor tormenta de arena, pues lo que se vino después fueron asuntos mayores. Capela Mortuaria llenaron de thrash metal el establo del Stage 3, y a lomos de este cabalgue lo que fue casi una hora, parecieron diez minutos. Con invitación incluida de Paulo de Avesso (un abrazo grande desde aquí) la banda de Braga dio lo que para mí fue, el concierto de la noche.
Aún faltaba Bongzilla y el primero de sus dos conciertos en el festival. No defraudaron pero aquí ya pedíamos otro tipo de escenario y de empaque. Está muy bien el concepto sala y entorno pequeño, pero con tanta gente fue imposible siquiera poder ver siluetas desde lejos.
Etiquetas: Bongzilla, Capela Mortuaria, SonicBlast, SonicBlast 2026, Spin the Skull, Wizard Master







