


Foto de portada de Nico Cardinale, gentileza de Nepenthe Records
El metalcore es un género que de alguna u otra forma, nunca se ha quedado quieto. Y se ha mantenido en constante cambio evolutivo. Atravesando distintos periodos musicales, con diversos referentes al frente de la vanguardia. Actualmente nombres como Knocked Loose, Spiritbox o Bad Omens son los que se encuentran encabezando los tops y las listas de reproducciones del estilo.
Pero hubo un tiempo en el que el metalcore estaba liderado por bandas con influencias post-hardcore, estética emo, producciones muy pulida y breakdowns constantes. Memphis May Fire y Blessthefall fueron dos de ellas. Y el pasado martes 25 de agosto, se presentaron en el Teatro Flores para demostrar que aquella ola muy popular a mediados de los 2000, tiene todavía sus fieles base de seguidores.
La cita tuvo su arranque desde temprano, con la actuación de Idenia. Un grupo joven proveniente de la zona norte del cordón bonaerense, que trajo su excéntrica y moderna propuesta llena de influencias del post hardcore y el metalcore más clásico. Alternando entre segmentos rítmicos agresivos y pasajes más melódicos.
Interpretaron temas de su primer álbum, Inmarcesible (2024), y aprovecharon también para presentar algunos de su más reciente EP, Amor Silente (2026).
Luego llegó el turno de Caso 2. Otra banda dentro del circuito under de la escena alternativa, que en el último tiempo viene haciendo ruido. Y en esta ocasión, su paso por el escenario no dejó indiferente a nadie.
Apoyados principalmente en la energía y actitud de sus músicos, el conjunto supo entregar una buena dosis de breakdowns, riffs pesados y voces desgarradoras, que puso a los primeros saltarines a bailar y desplegar sus pasos de Mosh Pit.
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Concluida la participación de las bandas nacionales, quedaba esperar por los nombres estelares de la noche. La previa había sido correcta. Con dos grupos cuyo sonido y propuesta encajó muy bien con lo que la gente quería. Es por eso, que la aparición de cumbia y cuarteto en los parlantes de ambientación de fondo descolocó a más de uno. O al menos, no pasó inadvertido a oídos de un servidor.
Pese a ello, el tiempo de espera entre bandas no fue prolongado. Y tal como estaba programado, Blessthefall apareció en escena 20:30hs clavada.
Bajo un juego de luces colorido y atractivo, los estadounidenses se posicionaron sobre el escenario y sin mediar mucha palabra, fueron directo a lo suyo: desatar un torbellino musical lleno de fuerza y energía sobre todo el público presente. Y el tema elegido para eso fue “You Wear a Crown But You’re No King”, un clásico y un golpe directo a la nostalgia de sus fanáticos que no tardaron en abrir la ronda para los Mosh Pit.
Siguieron con “Cutthroat” pero no tardaron mucho en tocar “Hollow Bodies”, muy posiblemente, la pieza más esperada y una de las más cantadas y sentidas. Con el bajista Jared Warth compenetrando muy bien sus guturales con la voz limpia Beau Bokan, quién se robó la mitad del show, con su intensidad, su presencia y su conexión con la gente. Porque si de entrega y oficio tenemos que hablar, el cantante oriundo de California fue la máxima expresión de ello.
Aunque en líneas generales, el grupo completo desbordó calidad y adrenalina. Tanto a la hora de interpretar el material de su más reciente álbum Gallows (2025), como sus temas más icónicos. Redondeando así una función casi una hora, que dejó a más de uno con la boca abierta. Y con ganas de más “Blessthefall”.
Pero esas ganas rápidamente serían reemplazadas por la euforia y expectativa que generó el regreso de Memphis May Fire. Banda que se había presentado una sola vez en el país hace ya 12 largos años, y esta noche, tenía la oportunidad de reencontrarse con su gente. Y compartir un poco de todo lo que estuvieron haciendo en este último tiempo. Con un setlist principalmente enfocado en Remade in Misery (2022) y Shapeshifter (2025).
La tarea no estuvo fácil. La vara estaba muy alta. La gran actuación de Blessthefall obligó a que Matty Mullins y sus muchachos den todo de sí, para no quedarse atrás en entrega y actitud. Como resultado, los norteamericanos se mostraron enérgicos. Movedizos. El vocalista se convirtió en el nexo entre banda y público, mientras que sus compañeros lo respaldaron con una performance que se vio potenciada por el gran sonido con el que contaron.
Y es que sin duda, en ese aspecto, el nivel de producción del show fue impecable. Con todos los grupos sonando muy bien, y una capa de volumen que en ningún momento sobrepasó el límite.
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Para el encore, el grupo se sacó un as de la manga con “Miles Away”, lo que despertó la llama de la juventud de más de uno. Y se despidieron por todo lo alto, apostando por lo nuevo con “Blood & Water” y “Chaotic”.
De esta manera, el evento culminó con un saldo más que positivo. Con dos prominentes aperturas nacionales, y dos grandes referentes del metalcore demostrando su valía y vigencia, a través de sus trabajos pasados y presentes. Con un solido regreso de Memphis May Fire. Una presentación estelar de Blessthefall, quienes fueron las estrellas de la noche. Y la promesa por ambas partes, de una nueva visita a futuro para demostrar que el metalcore de la vieja escuela, todavía tiene sus seguidores.
Etiquetas: blessthefall, Memphis May Fire, Metalcore, Metalcore Melodico



Foto de portada de Nico Cardinale, gentileza de Nepenthe Records
El metalcore es un género que de alguna u otra forma, nunca se ha quedado quieto. Y se ha mantenido en constante cambio evolutivo. Atravesando distintos periodos musicales, con diversos referentes al frente de la vanguardia. Actualmente nombres como Knocked Loose, Spiritbox o Bad Omens son los que se encuentran encabezando los tops y las listas de reproducciones del estilo.
Pero hubo un tiempo en el que el metalcore estaba liderado por bandas con influencias post-hardcore, estética emo, producciones muy pulida y breakdowns constantes. Memphis May Fire y Blessthefall fueron dos de ellas. Y el pasado martes 25 de agosto, se presentaron en el Teatro Flores para demostrar que aquella ola muy popular a mediados de los 2000, tiene todavía sus fieles base de seguidores.
La cita tuvo su arranque desde temprano, con la actuación de Idenia. Un grupo joven proveniente de la zona norte del cordón bonaerense, que trajo su excéntrica y moderna propuesta llena de influencias del post hardcore y el metalcore más clásico. Alternando entre segmentos rítmicos agresivos y pasajes más melódicos.
Interpretaron temas de su primer álbum, Inmarcesible (2024), y aprovecharon también para presentar algunos de su más reciente EP, Amor Silente (2026).
Luego llegó el turno de Caso 2. Otra banda dentro del circuito under de la escena alternativa, que en el último tiempo viene haciendo ruido. Y en esta ocasión, su paso por el escenario no dejó indiferente a nadie.
Apoyados principalmente en la energía y actitud de sus músicos, el conjunto supo entregar una buena dosis de breakdowns, riffs pesados y voces desgarradoras, que puso a los primeros saltarines a bailar y desplegar sus pasos de Mosh Pit.
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Concluida la participación de las bandas nacionales, quedaba esperar por los nombres estelares de la noche. La previa había sido correcta. Con dos grupos cuyo sonido y propuesta encajó muy bien con lo que la gente quería. Es por eso, que la aparición de cumbia y cuarteto en los parlantes de ambientación de fondo descolocó a más de uno. O al menos, no pasó inadvertido a oídos de un servidor.
Pese a ello, el tiempo de espera entre bandas no fue prolongado. Y tal como estaba programado, Blessthefall apareció en escena 20:30hs clavada.
Bajo un juego de luces colorido y atractivo, los estadounidenses se posicionaron sobre el escenario y sin mediar mucha palabra, fueron directo a lo suyo: desatar un torbellino musical lleno de fuerza y energía sobre todo el público presente. Y el tema elegido para eso fue “You Wear a Crown But You’re No King”, un clásico y un golpe directo a la nostalgia de sus fanáticos que no tardaron en abrir la ronda para los Mosh Pit.
Siguieron con “Cutthroat” pero no tardaron mucho en tocar “Hollow Bodies”, muy posiblemente, la pieza más esperada y una de las más cantadas y sentidas. Con el bajista Jared Warth compenetrando muy bien sus guturales con la voz limpia Beau Bokan, quién se robó la mitad del show, con su intensidad, su presencia y su conexión con la gente. Porque si de entrega y oficio tenemos que hablar, el cantante oriundo de California fue la máxima expresión de ello.
Aunque en líneas generales, el grupo completo desbordó calidad y adrenalina. Tanto a la hora de interpretar el material de su más reciente álbum Gallows (2025), como sus temas más icónicos. Redondeando así una función casi una hora, que dejó a más de uno con la boca abierta. Y con ganas de más “Blessthefall”.
Pero esas ganas rápidamente serían reemplazadas por la euforia y expectativa que generó el regreso de Memphis May Fire. Banda que se había presentado una sola vez en el país hace ya 12 largos años, y esta noche, tenía la oportunidad de reencontrarse con su gente. Y compartir un poco de todo lo que estuvieron haciendo en este último tiempo. Con un setlist principalmente enfocado en Remade in Misery (2022) y Shapeshifter (2025).
La tarea no estuvo fácil. La vara estaba muy alta. La gran actuación de Blessthefall obligó a que Matty Mullins y sus muchachos den todo de sí, para no quedarse atrás en entrega y actitud. Como resultado, los norteamericanos se mostraron enérgicos. Movedizos. El vocalista se convirtió en el nexo entre banda y público, mientras que sus compañeros lo respaldaron con una performance que se vio potenciada por el gran sonido con el que contaron.
Y es que sin duda, en ese aspecto, el nivel de producción del show fue impecable. Con todos los grupos sonando muy bien, y una capa de volumen que en ningún momento sobrepasó el límite.
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De esta manera, el evento culminó con un saldo más que positivo. Con dos prominentes aperturas nacionales, y dos grandes referentes del metalcore demostrando su valía y vigencia, a través de sus trabajos pasados y presentes. Con un solido regreso de Memphis May Fire. Una presentación estelar de Blessthefall, quienes fueron las estrellas de la noche. Y la promesa por ambas partes, de una nueva visita a futuro para demostrar que el metalcore de la vieja escuela, todavía tiene sus seguidores.
Etiquetas: blessthefall, Memphis May Fire, Metalcore, Metalcore Melodico







