
Lacrimosa
Independiente
1. Elizabeth
2. Bathory
3. El Infierno Soy Yo
4. Eterna Soledad
5. La Promesa del Mar
6. Vuelve
7. Levántate
8. Mi Oscuridad
9. Entrelazados
10. Lacrimosa
Tras el resurgimiento de Debler, hoy Debler Eternia y un gran disco como Perversso en 2022, ahora la banda vuelve tres años después con Lacrimosa, un cuidado, ambicioso y oscuro trabajo conceptual que gira en torno a la figura de la condesa Elizabeth Bathory, legendaria y sanguinaria condesa húngara que se dice cuenta con 650 muertes a sus espaldas, siendo la asesina en serie más grande de la historia.
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Pues escuchando el disco, salta a la vista que Rubén Kelsen y los chicos de la banda han querido recuperar un poquito ese sonido oscuro, melódico y con trasfondo épico que había en sus dos primeros discos (Noctem Diaboli y Somnia, curiosamente inspirados en The Crow y Sweeny Todd, respectivamente) y pudiendo ser una suerte de tercer capítulo en una trilogía oscura para Debler Eternia.
Tras la intro “Elizabeth“, la banda arranca con todo gracias a “Bathory” y ya podemos ver la diferencia abismal con sus dos trabajos previos, recordando mucho más a su debut, pero con el sonido actual de la banda.
Es una auténtica delicia volver a escuchar ciertos pasajes sonoros que nos recuerdan a aquella época y Rubén se marca un agudo impresionante a la vez que lo combina con su timbre melódico, embelleciendo la pieza al 100%.
La épica y los vientos se adueñan de “El Infierno Soy Yo“, con un estribillo que pone los pelos de punta: “Como Volver a ser Yo Mismo…Si Me Arrancaste el Corazón…”, que canta Rubén de manera impecable y que seguramente se convierta en uno de los “Futuros” clásicos de la banda madrileña.
El sonido es impresionante con mucha influencia gótica y un solo de guitarra brutal, que convierte esta pieza en una de las mejores del álbum.
Las revoluciones bajan, pero un poquito nada más gracias a “Eterna Soledad“, con un Pablo Sabater brillando a través del violín y con una melodía muy accesible y coreable, siendo quizás uno de los temas más ligeros del disco, pero no por ello exento de una gran calidad.
Los aires folk llegan al disco gracias a “La Promesa del Mar“, un tema que a una artista como Xana Lavey le quedaría como un guante y que sirve como puente en el ecuador del disco de una forma más que original.
Y las revoluciones, así como la segunda mitad del disco bajan un poquito, pero un gélido y melancólico escalofrío recorrerá tu cuerpo cuando los primeros compases de “Vuelve“, comienzan a sonar y es que si hay alguien que canta este tipo de canciones como pocos dentro de nuestro rock, ese es el señor Rubén Kelsen.
La capacidad de transmitir cada palabra que tiene este chico es impresionante y en “Vuelve”, no es la excepción y esa melancolía y dolor por un amor que ya se fue, el la sabe transmitir a la perfección, pudiendo emocionar al oyente hasta las lágrimas ya que es todos hemos pasado por esa situación alguna vez y sabemos lo que es que esa persona pueda estar cerca de ti, pero a la vez tan lejos…
La pieza se engrandece con un exquisito solo de guitarra que no hace más que añadirle belleza triste a una de las mejores canciones del álbum y me atrevería a decir de la banda hasta la fecha.
El optimismo de “Levantate” nos recuerda un poquito a la época de Somnia e incluso de Adictium, pero sin los arreglos electrónicos de aquel trabajo, en favor un ritmo trepidante y una gran lírica que seguro suena a todo pulmón en la gira 2025/26 de la banda madrileña.
“Mi Oscuridad“, sorprende por su sonido algo más moderno (hay ciertos guiños a HIM y los Black Veil Brides de Wretched & Divine, si me apuras), pero con unos arreglos muy bien logrados, un estribillo escrito en oro y un sorprendente final muy cañero, donde por primera vez vemos a Rubén utilizar el recuro vocal y estético del gutural, al estilo de Xana Lavey en “Maleficio de Sangre“, con un break potentísimo y que desde luego no es algo que esperábamos encontrar en este nuevo disco de Debler Eternia, sin embargo estamos muy asombrados con el resultado final de la pieza y de esta pequeña “gran” sorpresa.
El medio tiempo con tintes oscuros “Entrelazados“, sorprende por la estructura de la canción con un ritmo muy lento pero a la vez misterioso y que hará las delicias de los amantes de este estilo, por no hablar de la guitarra que despliega fuego por sus seis cuerdas, pero de forma contenida y que atrapa al oyente desde minuto uno.
Para cerrar este álbum, tenemos la canción más larga, ambiciosa y que seguramente vaya a sorprender más a sus seguidores y es que “Lacrimosa“, corte que da título al disco cuenta con la friolera de 11 minutos y 29 segundos, donde Juwdix (quién pone voz a la intro) vuelve para realizar un dueto vocal impresionante, poderoso y dramático junto a Rubén Kelsen, en un corte donde no puedes perderte ni un segundo ya que si lo haces perderás el hilo de la historia que se narra.
Comenzando de forma épica y lenta cual balada trágica, los vientos y los arreglos se adueñarán del tema hacia el minuto dos, para dejar paso a la velocidad instrumental y un violín tremendo por parte de Pablo, sumado a la guitarra de Javi Javat, le da un giro de rosca a la pieza, la cual con la entrada de la cantante tras un puente instrumental y misterioso que se completa con un gran solo de guitarra, nos regala un dueto vocal entre ella y Rubén que simplemente el es el cierre perfecto para esta ambiciosa y más que arriesgada manera de cerrar el disco.
Creo que este es un paso hacia adelante y con firmeza para una banda, que si bien nunca llegó a dispersarse musicalmente, quizás si a nivel interno se vio contra las cuerdas, pero a fuerza de garra, valor, trabajo y perseverancia, hoy están de regreso y por la puerta grande gracias a este nuevo disco.

Lacrimosa
Independiente
1. Elizabeth
2. Bathory
3. El Infierno Soy Yo
4. Eterna Soledad
5. La Promesa del Mar
6. Vuelve
7. Levántate
8. Mi Oscuridad
9. Entrelazados
10. Lacrimosa
Tras el resurgimiento de Debler, hoy Debler Eternia y un gran disco como Perversso en 2022, ahora la banda vuelve tres años después con Lacrimosa, un cuidado, ambicioso y oscuro trabajo conceptual que gira en torno a la figura de la condesa Elizabeth Bathory, legendaria y sanguinaria condesa húngara que se dice cuenta con 650 muertes a sus espaldas, siendo la asesina en serie más grande de la historia.
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Pues escuchando el disco, salta a la vista que Rubén Kelsen y los chicos de la banda han querido recuperar un poquito ese sonido oscuro, melódico y con trasfondo épico que había en sus dos primeros discos (Noctem Diaboli y Somnia, curiosamente inspirados en The Crow y Sweeny Todd, respectivamente) y pudiendo ser una suerte de tercer capítulo en una trilogía oscura para Debler Eternia.
Tras la intro “Elizabeth“, la banda arranca con todo gracias a “Bathory” y ya podemos ver la diferencia abismal con sus dos trabajos previos, recordando mucho más a su debut, pero con el sonido actual de la banda.
Es una auténtica delicia volver a escuchar ciertos pasajes sonoros que nos recuerdan a aquella época y Rubén se marca un agudo impresionante a la vez que lo combina con su timbre melódico, embelleciendo la pieza al 100%.
La épica y los vientos se adueñan de “El Infierno Soy Yo“, con un estribillo que pone los pelos de punta: “Como Volver a ser Yo Mismo…Si Me Arrancaste el Corazón…”, que canta Rubén de manera impecable y que seguramente se convierta en uno de los “Futuros” clásicos de la banda madrileña.
El sonido es impresionante con mucha influencia gótica y un solo de guitarra brutal, que convierte esta pieza en una de las mejores del álbum.
Las revoluciones bajan, pero un poquito nada más gracias a “Eterna Soledad“, con un Pablo Sabater brillando a través del violín y con una melodía muy accesible y coreable, siendo quizás uno de los temas más ligeros del disco, pero no por ello exento de una gran calidad.
Los aires folk llegan al disco gracias a “La Promesa del Mar“, un tema que a una artista como Xana Lavey le quedaría como un guante y que sirve como puente en el ecuador del disco de una forma más que original.
Y las revoluciones, así como la segunda mitad del disco bajan un poquito, pero un gélido y melancólico escalofrío recorrerá tu cuerpo cuando los primeros compases de “Vuelve“, comienzan a sonar y es que si hay alguien que canta este tipo de canciones como pocos dentro de nuestro rock, ese es el señor Rubén Kelsen.
La capacidad de transmitir cada palabra que tiene este chico es impresionante y en “Vuelve”, no es la excepción y esa melancolía y dolor por un amor que ya se fue, el la sabe transmitir a la perfección, pudiendo emocionar al oyente hasta las lágrimas ya que es todos hemos pasado por esa situación alguna vez y sabemos lo que es que esa persona pueda estar cerca de ti, pero a la vez tan lejos…
La pieza se engrandece con un exquisito solo de guitarra que no hace más que añadirle belleza triste a una de las mejores canciones del álbum y me atrevería a decir de la banda hasta la fecha.
El optimismo de “Levantate” nos recuerda un poquito a la época de Somnia e incluso de Adictium, pero sin los arreglos electrónicos de aquel trabajo, en favor un ritmo trepidante y una gran lírica que seguro suena a todo pulmón en la gira 2025/26 de la banda madrileña.
“Mi Oscuridad“, sorprende por su sonido algo más moderno (hay ciertos guiños a HIM y los Black Veil Brides de Wretched & Divine, si me apuras), pero con unos arreglos muy bien logrados, un estribillo escrito en oro y un sorprendente final muy cañero, donde por primera vez vemos a Rubén utilizar el recuro vocal y estético del gutural, al estilo de Xana Lavey en “Maleficio de Sangre“, con un break potentísimo y que desde luego no es algo que esperábamos encontrar en este nuevo disco de Debler Eternia, sin embargo estamos muy asombrados con el resultado final de la pieza y de esta pequeña “gran” sorpresa.
El medio tiempo con tintes oscuros “Entrelazados“, sorprende por la estructura de la canción con un ritmo muy lento pero a la vez misterioso y que hará las delicias de los amantes de este estilo, por no hablar de la guitarra que despliega fuego por sus seis cuerdas, pero de forma contenida y que atrapa al oyente desde minuto uno.
Para cerrar este álbum, tenemos la canción más larga, ambiciosa y que seguramente vaya a sorprender más a sus seguidores y es que “Lacrimosa“, corte que da título al disco cuenta con la friolera de 11 minutos y 29 segundos, donde Juwdix (quién pone voz a la intro) vuelve para realizar un dueto vocal impresionante, poderoso y dramático junto a Rubén Kelsen, en un corte donde no puedes perderte ni un segundo ya que si lo haces perderás el hilo de la historia que se narra.
Comenzando de forma épica y lenta cual balada trágica, los vientos y los arreglos se adueñarán del tema hacia el minuto dos, para dejar paso a la velocidad instrumental y un violín tremendo por parte de Pablo, sumado a la guitarra de Javi Javat, le da un giro de rosca a la pieza, la cual con la entrada de la cantante tras un puente instrumental y misterioso que se completa con un gran solo de guitarra, nos regala un dueto vocal entre ella y Rubén que simplemente el es el cierre perfecto para esta ambiciosa y más que arriesgada manera de cerrar el disco.
Creo que este es un paso hacia adelante y con firmeza para una banda, que si bien nunca llegó a dispersarse musicalmente, quizás si a nivel interno se vio contra las cuerdas, pero a fuerza de garra, valor, trabajo y perseverancia, hoy están de regreso y por la puerta grande gracias a este nuevo disco.
Etiquetas: Débler Eternia, Lacrimosa, Nuevo disco 2025, Rock/Metal Sinfónico, Ruben Kelsen