
Inquisition (2025)
Napalm Records
Tracklist
01. Sanguini Hominum
02. Soul Eater
03.Shame
04. The Spell Of The Skull
05. Inquisition
06. High Priestess Of The Night
07. Burn In Hell
08. Release Me
09. In For The Kill
10. In The Eye Of The Storm
11. Mirror, Mirror
12. Malus Maga
Las metaleras Burning Witches vuelven este 2025 con Inquisition, el que supone es ya su sexto disco de estudio, cuarto con Laura Guldemond como vocalista principal y que evidencia el gran trabajo que vienen realizando estas chicas durante su primera década de carrera.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Halestorm – Everest (2025)
Como novedad principal, vamos a encontrar que el disco es el primero que graba Courtney Cox, como guitarrista oficial de la banda y a quién muchos conoceréis por su pasado reciente en The Iron Maidens, donde formaba dupla guitarrera con Nikki Stringfield, con lo cual sobra decir que las guitarras que vamos a escuchar a lo largo del disco y más concretamente varios de los solos, son de los mejores que han conseguido BW en estos diez años de trayectoria.
El disco cuenta con doce tracks, diez si quitamos “Sanguini Hominum” y la final “Malus Maga”, que sirven como intro y outro respectivamente, pero que le dan al disco ese toque medio teatral que tienen las obras musicales.
El resto es básicamente lo que vienes a buscar cuando te pones delante de un disco de las Witches, esto se traduce en un heavy metal potente, rápido, con muchas subidas y bajas, digno heredero de la NWOBHM y que tiene en su vocalista, una clara señal de que Burning Witches no vienen a pasar el rato, si no a aplastar tus oídos con su poderoso hechizo.
El disco comienza a toda pastilla con “Soul Eater”, su último single y donde las chicas resumen un poco lo que hay en el disco, con una Laura pletórica a nivel vocal y heredera de grandes maestros como King Diamond y Bruce Dickinson, las guitarras de Courtney y Romana Kalkuhl suenan afiladísimas y harán las delicias de los amantes del virtuosismo y el poderío en las seis cuerdas.
“Shame”, es un tema más pesado, donde hay ciertos guiños de hard rock en su versión más oscura e intensa, aportando esa diversidad al disco y evidenciando lo bien que se desenvuelven en diferentes tipos de sonidos metaleros.
Los tres singles: “The Spell of the Skull”, “Inquisition” y “High Priestess of the Night”, conforman un triplete de auténtico vértigo y se entiende porque han sido elegidos para promocionar el álbum.
Mientras la primera es un ejercicio impecable de heavy metal clásico llevado al 2025 y donde cada pieza está encajada al 100%, con un coro que hará las delicias de sus seguidores en la gira europea del próximo año, el corte que da título al disco te llena de energía y Laura sigue brillando con unos agudos que realmente son complicados, pero que sin embargo ella ejecuta con mucha soltura y facilidad, evidenciando porque es una de las mejores cantantes del género en la actualidad.
Para cerrar la trilogía, “High Priestess of the Night”, muestra el lado más “NWOBHM” de las tres, con una clara influencia que Courtney trae y que pone la guinda con un solo espectacular, demostrando lo bien que hicieron BW en ficharla como nueva hacha en la banda.
Sin embargo el disco presenta un solo inconveniente realmente importante y que hay que destacar, este no es otro que la batería y más concretamente la figura de Lala Frischknecht, es que a diferencia de bandas como Cobra Spell, quienes tienen en la figura de Hale Naphtha, una gran ejecutante que se adapta a las canciones de la banda y le imprime su toque personal o incluso Nervosa, ya que Gabriela Abud es un auténtico huracán con los parches y en vivo suena aún mejor y más poderosa, no es el caso de Lala y en este nuevo disco de las Witches se ha vuelto a evidenciar.
El problema que tiene es que su manera de aporrear los parches ya que pasadas tres canciones del disco, se empieza a volver repetitiva, mientras que las guitarras dibujan melodías endiabladas y los agudos de Laura te transportan al cielo o al infierno, Lala no las acompaña con la batería, suena si, pero acaba opacando algunas canciones que objetivamente venían muy bien.
El sonido además hace aguas en algunos momentos a nivel de producción y eso le acaba quitando algún punto extra al disco, que se lo había ganado en buena ley, pero siendo justos Lala vuelve a estar un peldaño por debajo de sus compañeras una vez más.
Para sorpresa, hay que citar “Realese Me”, una gran balada que oxigena al disco, con un solo inicial hermoso y una Laura que demuestra lo bien que puede adaptarse a canciones más lentas y emotivas, para acabar conquistando al oyente y enriqueciendo al disco en su conjunto final.
Así pues, las brujitas han vuelto a lograr la pócima para seguir en la cima y hechizar a todo aquel que se acerque a su sonido, pero hay que cuidar ciertos detalles para su siguiente capítulo y mientras tanto disfrutar de este gran trabajo que han vuelto a realizar y que demuestra el futuro brillante e inmediato que les espera.

Inquisition (2025)
Napalm Records
Tracklist
01. Sanguini Hominum
02. Soul Eater
03.Shame
04. The Spell Of The Skull
05. Inquisition
06. High Priestess Of The Night
07. Burn In Hell
08. Release Me
09. In For The Kill
10. In The Eye Of The Storm
11. Mirror, Mirror
12. Malus Maga
Las metaleras Burning Witches vuelven este 2025 con Inquisition, el que supone es ya su sexto disco de estudio, cuarto con Laura Guldemond como vocalista principal y que evidencia el gran trabajo que vienen realizando estas chicas durante su primera década de carrera.
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Como novedad principal, vamos a encontrar que el disco es el primero que graba Courtney Cox, como guitarrista oficial de la banda y a quién muchos conoceréis por su pasado reciente en The Iron Maidens, donde formaba dupla guitarrera con Nikki Stringfield, con lo cual sobra decir que las guitarras que vamos a escuchar a lo largo del disco y más concretamente varios de los solos, son de los mejores que han conseguido BW en estos diez años de trayectoria.
El disco cuenta con doce tracks, diez si quitamos “Sanguini Hominum” y la final “Malus Maga”, que sirven como intro y outro respectivamente, pero que le dan al disco ese toque medio teatral que tienen las obras musicales.
El resto es básicamente lo que vienes a buscar cuando te pones delante de un disco de las Witches, esto se traduce en un heavy metal potente, rápido, con muchas subidas y bajas, digno heredero de la NWOBHM y que tiene en su vocalista, una clara señal de que Burning Witches no vienen a pasar el rato, si no a aplastar tus oídos con su poderoso hechizo.
El disco comienza a toda pastilla con “Soul Eater”, su último single y donde las chicas resumen un poco lo que hay en el disco, con una Laura pletórica a nivel vocal y heredera de grandes maestros como King Diamond y Bruce Dickinson, las guitarras de Courtney y Romana Kalkuhl suenan afiladísimas y harán las delicias de los amantes del virtuosismo y el poderío en las seis cuerdas.
“Shame”, es un tema más pesado, donde hay ciertos guiños de hard rock en su versión más oscura e intensa, aportando esa diversidad al disco y evidenciando lo bien que se desenvuelven en diferentes tipos de sonidos metaleros.
Los tres singles: “The Spell of the Skull”, “Inquisition” y “High Priestess of the Night”, conforman un triplete de auténtico vértigo y se entiende porque han sido elegidos para promocionar el álbum.
Mientras la primera es un ejercicio impecable de heavy metal clásico llevado al 2025 y donde cada pieza está encajada al 100%, con un coro que hará las delicias de sus seguidores en la gira europea del próximo año, el corte que da título al disco te llena de energía y Laura sigue brillando con unos agudos que realmente son complicados, pero que sin embargo ella ejecuta con mucha soltura y facilidad, evidenciando porque es una de las mejores cantantes del género en la actualidad.
Para cerrar la trilogía, “High Priestess of the Night”, muestra el lado más “NWOBHM” de las tres, con una clara influencia que Courtney trae y que pone la guinda con un solo espectacular, demostrando lo bien que hicieron BW en ficharla como nueva hacha en la banda.
Sin embargo el disco presenta un solo inconveniente realmente importante y que hay que destacar, este no es otro que la batería y más concretamente la figura de Lala Frischknecht, es que a diferencia de bandas como Cobra Spell, quienes tienen en la figura de Hale Naphtha, una gran ejecutante que se adapta a las canciones de la banda y le imprime su toque personal o incluso Nervosa, ya que Gabriela Abud es un auténtico huracán con los parches y en vivo suena aún mejor y más poderosa, no es el caso de Lala y en este nuevo disco de las Witches se ha vuelto a evidenciar.
El problema que tiene es que su manera de aporrear los parches ya que pasadas tres canciones del disco, se empieza a volver repetitiva, mientras que las guitarras dibujan melodías endiabladas y los agudos de Laura te transportan al cielo o al infierno, Lala no las acompaña con la batería, suena si, pero acaba opacando algunas canciones que objetivamente venían muy bien.
El sonido además hace aguas en algunos momentos a nivel de producción y eso le acaba quitando algún punto extra al disco, que se lo había ganado en buena ley, pero siendo justos Lala vuelve a estar un peldaño por debajo de sus compañeras una vez más.
Para sorpresa, hay que citar “Realese Me”, una gran balada que oxigena al disco, con un solo inicial hermoso y una Laura que demuestra lo bien que puede adaptarse a canciones más lentas y emotivas, para acabar conquistando al oyente y enriqueciendo al disco en su conjunto final.
Así pues, las brujitas han vuelto a lograr la pócima para seguir en la cima y hechizar a todo aquel que se acerque a su sonido, pero hay que cuidar ciertos detalles para su siguiente capítulo y mientras tanto disfrutar de este gran trabajo que han vuelto a realizar y que demuestra el futuro brillante e inmediato que les espera.