

Comienzo de año picante para los amantes del metal extremo. En un 2026 lleno de recitales, despedidas y grandes regresos, sin duda alguna, la llegada de Death To All y Destruction a suelo argentino, promete ser una de las fechas más brutales, acaloradas y carniceras del año. De la mano de Icarus Music, estos dos pesos pesados del Death y el Thrash inauguraran la jornada de bandas internacionales del año el próximo jueves 15 de enero, en el Teatro Flores.
Es por eso que desde Track To Hell, te daremos un recorrido por la historia e influencia de ambas agrupaciones y porque el duelo entre la muerte y el carnicero demente, promete ser una masacre bestial de música extrema.
Dos escuelas, dos referencias.
A estas alturas, hablar del Thrash Metal y el Death Metal, es hablar de dos de las caras más visibles y reconocibles de la música extrema. Dos caras que fueron mutando y tomando forma con el tiempo. Dos caras, que fundaron los cimientos de toda una movida más pesada y extrema conocida para su época. Y dos caras, de cómo la ira, el caos y el salvajismo, se pueden plasmar musicalmente de forma similar pero distinta a la vez.
Y es que tanto Thrash Metal como el Death Metal, son dos géneros que se complementan. Que se potencian. Que comparten rasgos y aspectos musicales en común. Hasta podríamos decir que casi que son géneros hermanos, ya que sin la rabia y ferocidad del Thrash, el Death Metal no habría tomado forma, ni tenido a quién seguir sus pasos. Desde enfoques distintos, ambos géneros se volvieron en estandartes que representan y plasman la idea más pesada que tenemos como oyentes, del Metal en general. El Thrash Metal más enfocado en la rapidez y el descontrol, mientras que el Death Metal, desde una posición más concentrada en lo intimidante, imponente y brutal. Pero ambos, buscando producir un impacto sonoro en el público que desafíe los límites musicales establecidos que los decibeles permiten.
Tanto Destruction, como “Death” en su momento, hicieron eso. Desde distintas del mundo, llevaron los límites de sus respectivos géneros, a un siguiente nivel. Compartiendo ciertos elementos y ciertas búsquedas, ambas agrupaciones lograron a su manera, convertirse en bastiones de lo extremo. En referentes que marcaron tendencias. Y en nombres que crearon escuelas. Una en lo referido al Thrash Metal y otra en el Death Metal. Pero ambas, siendo la referencia para muchas bandas que vinieron detrás de ellos.
Dos bandas, dos enfoques distintos.
Si bien la presencia de Death To All y Destruction se da en un marco que tiene como punto en común, desatar una batalla campal en la que no quede ni una cabeza sin rodar, el propósito de sus visitas es circunstancialmente opuesto. Una lo hace con el objetivo de mantener un legado vivo, mientras que la otra con vistas hacia su futuro y defender su música y presente con su más reciente obra.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Saor en Barcelona: “Fría oscuridad”
Death To All: manteniendo el legado
En primer lugar, tenemos a Death To All. El proyecto homenaje a Chuck Schuldiner (y su banda Death) nació con el propósito conservar el legado y permitirle a un público nuevo y joven, poder disfrutar de aquellos temas que nunca pudieron ver en vivo. Compuesto por miembros que pasaron por la banda, a diferencia de otros tributos, esta formación cuenta con gente que trabajo y grabó codo a codo con el mismismo Chuck, lo cual le da más autenticidad y legitimidad a esta agrupación.
El proyecto cuenta en sus filas, con Gene Hoglan, batero con fama de Testament, Dark Angel, Strapping Young Lad (además de su paso por Death), y Steve Di Giorgio, actual bajista de Testament, ex miembro de Sadus entre tantos proyectos. La alineación la completan Max Phelps como vocalista y guitarrista (actual músico de Cynic) emulando la figura y presencia de Chuck y con Bobby Koelble a cargo de las seis cuerdas, siendo este último junto con Hoglan, dos de los músicos que fueron parte de la grabación del mismísimo Symbolic.
Esta es su segunda visita al país (luego de su exitoso debut en el Teatrito en marzo del 2023) y en esta ocasión lo hacen en el marco de su gira Symbolic Hearling Tour 2025, para conmemorar el aniversario de dos obras. Por un lado, para celebrar los 35 años del Spiritual Hearling (1990), un disco que marcó un punto de quiebre en el esquema compositivo y enfoque musical de Chuck, ya que incorporó una mayor producción técnica e intricada a su música, demostrando que la complejidad podía convivir e ir de la mano con la brutalidad del Death Metal. Las composiciones ya no eran tan directas, sino que poseían más desarrollo y construcción. Los riffs se volvieron más complejos, los solos mucho más elaborados, y los cambios de tiempo más sorpresivos. Temas como la que abre, Living Monstrosity, Within the Mind, o la homónima, así lo demuestran.
Por su parte, también fue a partir de esta obra que las temáticas de las letras cambiaron. Los temas ya no se hablaban tanto de sangre, zombies y muerte, sino que se enfocaban más en dinámicas sociales, religiosas e incluso, introspectivas. Estas temáticas tendrían mayor desarrollo en los siguientes trabajos de la banda y alcanzarían su punto culminé con el otro disco que viene Death To All a conmemorar: el Symbolic (1995). Con 30 años ya a sus espaldas, esta obra fue la que terminó por consolidar el sonido de Death, y llevó el estilo técnico y compositivo de Chuck, a su máxima expresión. Se trata de un trabajo que combina y balancea a la perfección todo lo que fue construyendo el grupo a lo largo de su carrera, agresividad, técnica, sensibilidad, progresión. Todos estos elementos, juntos en un álbum que para muchos, es considerado la obra maestra de la banda, y también del género.
Destruction: peleando el presente y el futuro
Encarnado la representación más acelerada, descontrolada y asesina del Thrash, tenemos a Destruction. El grupo liderado por Schmier y que cuenta con el argentino Martín Furia, regresan luego de su última presentación en 2023 en esta gira llamada “The Butchers Are Back” para presentar su álbum más reciente, Birth Of Malice (2025), editado en marzo del año pasado. Una obra que nos trajo a unos Destruction mucho más renovados y modernos que en discos anteriores. Pero, sin perder la sed de sangre y caos que caracteriza a la banda. Y es que salvo algún traspié en los 90’, nunca perdieron de eje su principal objetivo: que es el de producir el Thrash más violento y descarnado posible. Así se vio a lo largo de toda su discografía.
Con más de 18 trabajos editados, no por nada los alemanes forman parte del Big Four de su país, junto con Kreator, Sodom y Tankard. Obras como Infernal Overkill y Eternal Devastation son clásicos indiscutidos del género. Sin embargo, el grupo también supo sacar trabajos muy destacados con el correr del tiempo, a la altura de su legado. Tal es el caso de The Antichrist (2001), que supuso el gran regreso del grupo luego de los tiempos turbulentos de cambios y confusión que fueron los 90’. Con una producción mucho más nítida pero con un enfoque compositivo igual de feroz y desenfrenado que en sus inicios, esta obra marcó la tendencia de los nuevos Destruction en el siglo XXI. Unas guitarras bien afiladas y potentes, la batería yendo a todo trapo, y un Schmier completamente desquiciado escupiendo con ira sus versos.
Esta tendencia la mantuvieron a lo largo del siglo con resultados variados. Con obras sobresalientes como Devolution (2008), Under Attack (2016) y el reciente Birth Of Malice (que van a presentar) y algunas de menor impacto como Day Of Reckoning (2011) y Spiritual Genocide (2012). Pero sin negociar nunca la actitud y el estilo crudo que los representa. Manteniéndose siempre al pie del cañón, y conservando su legado a través de cada nueva entrega y ataque.
Dos motivos, una noche
Enero podrá ser el primer mes del año, pero no va a dar respiro. Death To All y Destruction se encargarán de dar la primera fiesta del 2026, y si sos un apasionado tanto del Thrash como del Death, motivos para asistir no te van a faltar. Dos piezas claves de la movida extrema, dando su lucha, y su propio show, en una misma noche.



Comienzo de año picante para los amantes del metal extremo. En un 2026 lleno de recitales, despedidas y grandes regresos, sin duda alguna, la llegada de Death To All y Destruction a suelo argentino, promete ser una de las fechas más brutales, acaloradas y carniceras del año. De la mano de Icarus Music, estos dos pesos pesados del Death y el Thrash inauguraran la jornada de bandas internacionales del año el próximo jueves 15 de enero, en el Teatro Flores.
Es por eso que desde Track To Hell, te daremos un recorrido por la historia e influencia de ambas agrupaciones y porque el duelo entre la muerte y el carnicero demente, promete ser una masacre bestial de música extrema.
Dos escuelas, dos referencias.
A estas alturas, hablar del Thrash Metal y el Death Metal, es hablar de dos de las caras más visibles y reconocibles de la música extrema. Dos caras que fueron mutando y tomando forma con el tiempo. Dos caras, que fundaron los cimientos de toda una movida más pesada y extrema conocida para su época. Y dos caras, de cómo la ira, el caos y el salvajismo, se pueden plasmar musicalmente de forma similar pero distinta a la vez.
Y es que tanto Thrash Metal como el Death Metal, son dos géneros que se complementan. Que se potencian. Que comparten rasgos y aspectos musicales en común. Hasta podríamos decir que casi que son géneros hermanos, ya que sin la rabia y ferocidad del Thrash, el Death Metal no habría tomado forma, ni tenido a quién seguir sus pasos. Desde enfoques distintos, ambos géneros se volvieron en estandartes que representan y plasman la idea más pesada que tenemos como oyentes, del Metal en general. El Thrash Metal más enfocado en la rapidez y el descontrol, mientras que el Death Metal, desde una posición más concentrada en lo intimidante, imponente y brutal. Pero ambos, buscando producir un impacto sonoro en el público que desafíe los límites musicales establecidos que los decibeles permiten.
Tanto Destruction, como “Death” en su momento, hicieron eso. Desde distintas del mundo, llevaron los límites de sus respectivos géneros, a un siguiente nivel. Compartiendo ciertos elementos y ciertas búsquedas, ambas agrupaciones lograron a su manera, convertirse en bastiones de lo extremo. En referentes que marcaron tendencias. Y en nombres que crearon escuelas. Una en lo referido al Thrash Metal y otra en el Death Metal. Pero ambas, siendo la referencia para muchas bandas que vinieron detrás de ellos.
Dos bandas, dos enfoques distintos.
Si bien la presencia de Death To All y Destruction se da en un marco que tiene como punto en común, desatar una batalla campal en la que no quede ni una cabeza sin rodar, el propósito de sus visitas es circunstancialmente opuesto. Una lo hace con el objetivo de mantener un legado vivo, mientras que la otra con vistas hacia su futuro y defender su música y presente con su más reciente obra.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Saor en Barcelona: “Fría oscuridad”
Death To All: manteniendo el legado
En primer lugar, tenemos a Death To All. El proyecto homenaje a Chuck Schuldiner (y su banda Death) nació con el propósito conservar el legado y permitirle a un público nuevo y joven, poder disfrutar de aquellos temas que nunca pudieron ver en vivo. Compuesto por miembros que pasaron por la banda, a diferencia de otros tributos, esta formación cuenta con gente que trabajo y grabó codo a codo con el mismismo Chuck, lo cual le da más autenticidad y legitimidad a esta agrupación.
El proyecto cuenta en sus filas, con Gene Hoglan, batero con fama de Testament, Dark Angel, Strapping Young Lad (además de su paso por Death), y Steve Di Giorgio, actual bajista de Testament, ex miembro de Sadus entre tantos proyectos. La alineación la completan Max Phelps como vocalista y guitarrista (actual músico de Cynic) emulando la figura y presencia de Chuck y con Bobby Koelble a cargo de las seis cuerdas, siendo este último junto con Hoglan, dos de los músicos que fueron parte de la grabación del mismísimo Symbolic.
Esta es su segunda visita al país (luego de su exitoso debut en el Teatrito en marzo del 2023) y en esta ocasión lo hacen en el marco de su gira Symbolic Hearling Tour 2025, para conmemorar el aniversario de dos obras. Por un lado, para celebrar los 35 años del Spiritual Hearling (1990), un disco que marcó un punto de quiebre en el esquema compositivo y enfoque musical de Chuck, ya que incorporó una mayor producción técnica e intricada a su música, demostrando que la complejidad podía convivir e ir de la mano con la brutalidad del Death Metal. Las composiciones ya no eran tan directas, sino que poseían más desarrollo y construcción. Los riffs se volvieron más complejos, los solos mucho más elaborados, y los cambios de tiempo más sorpresivos. Temas como la que abre, Living Monstrosity, Within the Mind, o la homónima, así lo demuestran.
Por su parte, también fue a partir de esta obra que las temáticas de las letras cambiaron. Los temas ya no se hablaban tanto de sangre, zombies y muerte, sino que se enfocaban más en dinámicas sociales, religiosas e incluso, introspectivas. Estas temáticas tendrían mayor desarrollo en los siguientes trabajos de la banda y alcanzarían su punto culminé con el otro disco que viene Death To All a conmemorar: el Symbolic (1995). Con 30 años ya a sus espaldas, esta obra fue la que terminó por consolidar el sonido de Death, y llevó el estilo técnico y compositivo de Chuck, a su máxima expresión. Se trata de un trabajo que combina y balancea a la perfección todo lo que fue construyendo el grupo a lo largo de su carrera, agresividad, técnica, sensibilidad, progresión. Todos estos elementos, juntos en un álbum que para muchos, es considerado la obra maestra de la banda, y también del género.
Destruction: peleando el presente y el futuro
Encarnado la representación más acelerada, descontrolada y asesina del Thrash, tenemos a Destruction. El grupo liderado por Schmier y que cuenta con el argentino Martín Furia, regresan luego de su última presentación en 2023 en esta gira llamada “The Butchers Are Back” para presentar su álbum más reciente, Birth Of Malice (2025), editado en marzo del año pasado. Una obra que nos trajo a unos Destruction mucho más renovados y modernos que en discos anteriores. Pero, sin perder la sed de sangre y caos que caracteriza a la banda. Y es que salvo algún traspié en los 90’, nunca perdieron de eje su principal objetivo: que es el de producir el Thrash más violento y descarnado posible. Así se vio a lo largo de toda su discografía.
Con más de 18 trabajos editados, no por nada los alemanes forman parte del Big Four de su país, junto con Kreator, Sodom y Tankard. Obras como Infernal Overkill y Eternal Devastation son clásicos indiscutidos del género. Sin embargo, el grupo también supo sacar trabajos muy destacados con el correr del tiempo, a la altura de su legado. Tal es el caso de The Antichrist (2001), que supuso el gran regreso del grupo luego de los tiempos turbulentos de cambios y confusión que fueron los 90’. Con una producción mucho más nítida pero con un enfoque compositivo igual de feroz y desenfrenado que en sus inicios, esta obra marcó la tendencia de los nuevos Destruction en el siglo XXI. Unas guitarras bien afiladas y potentes, la batería yendo a todo trapo, y un Schmier completamente desquiciado escupiendo con ira sus versos.
Esta tendencia la mantuvieron a lo largo del siglo con resultados variados. Con obras sobresalientes como Devolution (2008), Under Attack (2016) y el reciente Birth Of Malice (que van a presentar) y algunas de menor impacto como Day Of Reckoning (2011) y Spiritual Genocide (2012). Pero sin negociar nunca la actitud y el estilo crudo que los representa. Manteniéndose siempre al pie del cañón, y conservando su legado a través de cada nueva entrega y ataque.
Dos motivos, una noche
Enero podrá ser el primer mes del año, pero no va a dar respiro. Death To All y Destruction se encargarán de dar la primera fiesta del 2026, y si sos un apasionado tanto del Thrash como del Death, motivos para asistir no te van a faltar. Dos piezas claves de la movida extrema, dando su lucha, y su propio show, en una misma noche.
Destruction: peleando el presente y el futuro
Encarnado la representación más acelerada, descontrolada y asesina del Thrash, tenemos a Destruction. El grupo liderado por Schmier y que cuenta con el argentino Martín Furia, regresan luego de su última presentación en 2023 en esta gira llamada “The Butchers Are Back” para presentar su álbum más reciente, Birth Of Malice (2025), editado en marzo del año pasado. Una obra que nos trajo a unos Destruction mucho más renovados y modernos que en discos anteriores. Pero, sin perder la sed de sangre y caos que caracteriza a la banda. Y es que salvo algún traspié en los 90’, nunca perdieron de eje su principal objetivo: que es el de producir el Thrash más violento y descarnado posible. Así se vio a lo largo de toda su discografía.
Con más de 18 trabajos editados, no por nada los alemanes forman parte del Big Four de su país, junto con Kreator, Sodom y Tankard. Obras como Infernal Overkill y Eternal Devastation son clásicos indiscutidos del género. Sin embargo, el grupo también supo sacar trabajos muy destacados con el correr del tiempo, a la altura de su legado. Tal es el caso de The Antichrist (2001), que supuso el gran regreso del grupo luego de los tiempos turbulentos de cambios y confusión que fueron los 90’. Con una producción mucho más nítida pero con un enfoque compositivo igual de feroz y desenfrenado que en sus inicios, esta obra marcó la tendencia de los nuevos Destruction en el siglo XXI. Unas guitarras bien afiladas y potentes, la batería yendo a todo trapo, y un Schmier completamente desquiciado escupiendo con ira sus versos.
Esta tendencia la mantuvieron a lo largo del siglo con resultados variados. Con obras sobresalientes como Devolution (2008), Under Attack (2016) y el reciente Birth Of Malice (que van a presentar) y algunas de menor impacto como Day Of Reckoning (2011) y Spiritual Genocide (2012). Pero sin negociar nunca la actitud y el estilo crudo que los representa. Manteniéndose siempre al pie del cañón, y conservando su legado a través de cada nueva entrega y ataque.
Dos motivos, una noche
Enero podrá ser el primer mes del año, pero no va a dar respiro. Death To All y Destruction se encargarán de dar la primera fiesta del 2026, y si sos un apasionado tanto del Thrash como del Death, motivos para asistir no te van a faltar. Dos piezas claves de la movida extrema, dando su lucha, y su propio show, en una misma noche.








