

Hoy vamos a aparcar el metal por un momento ya que el rock argentino vuelve a ser sacudido con fuerza y llora la partida del señor Carlos Alberto Solari, o como todos lo conocemos: “El Indio“, si amigos y amigas, el histórico artista albiceleste ha partido a los 77 años, tras una duda y larga batalla contra el Parkinson, dejando un hueco tremendo y un legado inalcanzable dentro del rock argentino.
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Hablar de Solari, es hacerlo de uno de los nombres más importantes, talentosos e influyentes de la música argentina, su trabajo impresionante y único al frente de Los Redondos, junto a Skay Beillinson, así lo certifica, del mismo modo que las miles y miles de personas que lo han seguido tras la separación de la banda en el año 2001.
Nacido en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, un 17 de enero de 1949, el Indio ha sido un referente histórico para la cultura argentina, allanando el camino para las bandas que continuaron su legado desde La Renga, Los Piojos y en menor medida, aunque claramente influidos por ellos, Caballeros de la Quema, Massacre o Attaque 77, entre otros.
Para el metal, Los Redondos también fueron muy respetados, ahí está la histórica versión que Hermética hizo de “Vencedores Vencidos”, en su EP Intérpretes de 1990, artistas como Horcas, Mastifal o Asspera, también los han reconocido como gran influencia e incluso artistas más pop como Vale Acevedo y el mismísimo Wos, se han declarado grandes amantes de la música del Indio en todas sus etapas.
Hablar de su obra, merecería un capítulo o varios aparte, pero con discos como Gulp!, Un Baion Para el Ojo Idiota, Luzbelito y claro está, esa obra maestra, cumbre y atemporal que es Oktubre, Solari y los Redondos, le dieron una vuelta de rosca más al rock argentino, llevándolo a las grandes masas, a los estadios que se colapsaban de gente y llevando unas letras que escondían muchos significados, para los cuales o te preparabas e investigabas a fondo o no las ibas a entender.
Quizás por su espíritu “Antisistema”, ellos no lograron trascender las fronteras de su país natal como si ocurrió con Los Fabulosos Cadillacs, Enanitos Verdes, Virus o Soda Stereo, sin embargo, la grandeza de estos tipos estaba muy por encima de la fama, lo comercial y seguir las reglas establecidas.
Pero tampoco vamos a negar lo evidente, ellos han sido uno de los pocos grupos, que tras su separación, su líder (el Indio) haya sido capaz de convocar más de 350 mil almas con su proyecto solista, como ocurrió el 11 de marzo de 2017 en “La Colmena”, un imponente predio situado en Olavarría (por que no, no había sitio en Buenos Aires, donde este señor no agotase en segundos los tickets para verlo actuar) y que a posteriori sería su último show y que también estuvo teñido de mucha controversia.
Hoy, 5 de junio de 2026, toca despedirnos de una persona muy particular, misteriosa, interesante y a la vez imponente, que cambió junto a sus compañeros la historia del rock nacional hecho en Sudamérica.
“GRACIAS POR TODO, DON CARLOS ALBERTO SOLARI “EL INDIO”…. DESCANSA EN PAZ Y HASTA SIEMPRE MAESTRO…”


Hoy vamos a aparcar el metal por un momento ya que el rock argentino vuelve a ser sacudido con fuerza y llora la partida del señor Carlos Alberto Solari, o como todos lo conocemos: “El Indio“, si amigos y amigas, el histórico artista albiceleste ha partido a los 77 años, tras una duda y larga batalla contra el Parkinson, dejando un hueco tremendo y un legado inalcanzable dentro del rock argentino.
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Hablar de Solari, es hacerlo de uno de los nombres más importantes, talentosos e influyentes de la música argentina, su trabajo impresionante y único al frente de Los Redondos, junto a Skay Beillinson, así lo certifica, del mismo modo que las miles y miles de personas que lo han seguido tras la separación de la banda en el año 2001.
Nacido en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, un 17 de enero de 1949, el Indio ha sido un referente histórico para la cultura argentina, allanando el camino para las bandas que continuaron su legado desde La Renga, Los Piojos y en menor medida, aunque claramente influidos por ellos, Caballeros de la Quema, Massacre o Attaque 77, entre otros.
Para el metal, Los Redondos también fueron muy respetados, ahí está la histórica versión que Hermética hizo de “Vencedores Vencidos”, en su EP Intérpretes de 1990, artistas como Horcas, Mastifal o Asspera, también los han reconocido como gran influencia e incluso artistas más pop como Vale Acevedo y el mismísimo Wos, se han declarado grandes amantes de la música del Indio en todas sus etapas.
Hablar de su obra, merecería un capítulo o varios aparte, pero con discos como Gulp!, Un Baion Para el Ojo Idiota, Luzbelito y claro está, esa obra maestra, cumbre y atemporal que es Oktubre, Solari y los Redondos, le dieron una vuelta de rosca más al rock argentino, llevándolo a las grandes masas, a los estadios que se colapsaban de gente y llevando unas letras que escondían muchos significados, para los cuales o te preparabas e investigabas a fondo o no las ibas a entender.
Quizás por su espíritu “Antisistema”, ellos no lograron trascender las fronteras de su país natal como si ocurrió con Los Fabulosos Cadillacs, Enanitos Verdes, Virus o Soda Stereo, sin embargo, la grandeza de estos tipos estaba muy por encima de la fama, lo comercial y seguir las reglas establecidas.
Pero tampoco vamos a negar lo evidente, ellos han sido uno de los pocos grupos, que tras su separación, su líder (el Indio) haya sido capaz de convocar más de 350 mil almas con su proyecto solista, como ocurrió el 11 de marzo de 2017 en “La Colmena”, un imponente predio situado en Olavarría (por que no, no había sitio en Buenos Aires, donde este señor no agotase en segundos los tickets para verlo actuar) y que a posteriori sería su último show y que también estuvo teñido de mucha controversia.
Hoy, 5 de junio de 2026, toca despedirnos de una persona muy particular, misteriosa, interesante y a la vez imponente, que cambió junto a sus compañeros la historia del rock nacional hecho en Sudamérica.
“GRACIAS POR TODO, DON CARLOS ALBERTO SOLARI “EL INDIO”…. DESCANSA EN PAZ Y HASTA SIEMPRE MAESTRO…”







