


Tachuelas, cuero, cadenas y veteranía son algunas de las señas de identidad de la legendaria Hammerfall, uno de los nombres imprescindibles del heavy/power metal europeo. Los suecos se embarcaron en una gira europea para presentar su última obra, Avenge The Fallen, con parada en cinco ciudades españolas y acompañados en todas las fechas por los británicos Tailgunner, encargados de abrir la noche. Con un aforo cercano al 70 %, la sala Mamba! de Murcia fue el escenario elegido para una velada marcada por el metal clásico, los riffs afilados y el espíritu combativo que define a ambas formaciones.
Los primeros en saltar a escena fueron Tailgunner, joven banda inglesa formada en 2022 que llegaba con la vitola de promesa tras su debut Guns For Fire, elegido disco del año 2023 por Fistful of Metal y apadrinado nada menos que por K.K. Downing (ex Judas Priest). Dispuestos a conquistar nuevos seguidores gracias a su enérgico directo y a una propuesta claramente influenciada por la NWOBHM, comenzaron su descarga sin concesiones mientras sonaban las sirenas de “Midnight Blitz”, tema que da nombre a su próxima obra prevista para 2026. Las guitarras afiladas y la actitud de Craig Cairns a las voces, animando constantemente al público, marcaron el inicio de un concierto intenso y directo.
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La descarga continuó con la rabiosa “White Death”, impulsada por una batería cabalgante a ritmo vertiginoso y un llamativo duelo de guitarras entre Zach Salvini y Jara Solís, quien sustituye temporalmente en directo a Rhea Thompson. Poco a poco la sala fue recibiendo a más público y los británicos subieron la intensidad con cortes como la coreable “Shadows Of War” o la ultrarrápida “Barren Lands & Seas Of Red”, haciendo las delicias de los fans del metal más clásico. El sonido, sin ser perfecto, resultó bastante aceptable, aunque con las voces algo bajas en ciertos momentos. Para despedirse recurrieron a los bises con “Eulogy” y “Guns For Fire”, dejando muy buenas sensaciones y ganas de volver a verlos, algo que sucederá en el festival Leyendas del Rock.
Si hablamos de bandas que han marcado época dentro del género, Hammerfall es uno de los primeros nombres que vienen a la mente. Tres décadas sacando himnos, editando discos y girando sin descanso los avalan, y su especial conexión con el público español quedó reflejada en la gran asistencia registrada en la tarde del domingo, con la sala Mamba! casi llena. Los suecos aparecieron sobre el escenario envueltos en una espesa nube de humo y con un juego de luces algo escaso y lineal que se mantuvo durante todo el concierto, desluciendo ligeramente su puesta en escena. El show arrancó con “Avenge the Fallen”, tema homónimo de su último disco, aunque el repertorio pasó de puntillas por esta etapa reciente para centrarse mayoritariamente en una sólida colección de clásicos.
A partir de ahí, la noche fue un desfile de himnos con “Heeding the Call”, “Any Means Necessary” y el ritmo marcial de “Hammer of Dawn”, interpretados por una banda totalmente entregada y con un sonido muy bueno, donde los instrumentos se distinguían con claridad. Destacó especialmente la pegada del batería David Wallin, impecable durante todo el concierto, así como la constante “lucha” guitarrera entre Oscar Dronjak y Pontus Norgren. La experiencia de Joacim Cans como frontman quedó patente cada vez que se dirigía al público, ya fuera para charlar, explicar cómo hacer los coros o preguntar cuántos asistentes los veían por primera vez. La fiesta continuó con “Renegade”, “Hammer High” y la épica “Last Man Standing”, antes de recuperar “Fury of the Wild” entre aplausos. En la recta final sonaron la instrumental “Chapter V: The Medley”, la emotiva “Glory to the Brave” y “(We Make) Sweden Rock”, ondeando una bandera sueca con orgullo. Los bises, con “Hail to the King” y “Hearts on Fire”, pusieron el broche a otro show impecable para el recuerdo. Hammerfall, una vez más, no defraudaron.



Tachuelas, cuero, cadenas y veteranía son algunas de las señas de identidad de la legendaria Hammerfall, uno de los nombres imprescindibles del heavy/power metal europeo. Los suecos se embarcaron en una gira europea para presentar su última obra, Avenge The Fallen, con parada en cinco ciudades españolas y acompañados en todas las fechas por los británicos Tailgunner, encargados de abrir la noche. Con un aforo cercano al 70 %, la sala Mamba! de Murcia fue el escenario elegido para una velada marcada por el metal clásico, los riffs afilados y el espíritu combativo que define a ambas formaciones.
Los primeros en saltar a escena fueron Tailgunner, joven banda inglesa formada en 2022 que llegaba con la vitola de promesa tras su debut Guns For Fire, elegido disco del año 2023 por Fistful of Metal y apadrinado nada menos que por K.K. Downing (ex Judas Priest). Dispuestos a conquistar nuevos seguidores gracias a su enérgico directo y a una propuesta claramente influenciada por la NWOBHM, comenzaron su descarga sin concesiones mientras sonaban las sirenas de “Midnight Blitz”, tema que da nombre a su próxima obra prevista para 2026. Las guitarras afiladas y la actitud de Craig Cairns a las voces, animando constantemente al público, marcaron el inicio de un concierto intenso y directo.
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La descarga continuó con la rabiosa “White Death”, impulsada por una batería cabalgante a ritmo vertiginoso y un llamativo duelo de guitarras entre Zach Salvini y Jara Solís, quien sustituye temporalmente en directo a Rhea Thompson. Poco a poco la sala fue recibiendo a más público y los británicos subieron la intensidad con cortes como la coreable “Shadows Of War” o la ultrarrápida “Barren Lands & Seas Of Red”, haciendo las delicias de los fans del metal más clásico. El sonido, sin ser perfecto, resultó bastante aceptable, aunque con las voces algo bajas en ciertos momentos. Para despedirse recurrieron a los bises con “Eulogy” y “Guns For Fire”, dejando muy buenas sensaciones y ganas de volver a verlos, algo que sucederá en el festival Leyendas del Rock.
Si hablamos de bandas que han marcado época dentro del género, Hammerfall es uno de los primeros nombres que vienen a la mente. Tres décadas sacando himnos, editando discos y girando sin descanso los avalan, y su especial conexión con el público español quedó reflejada en la gran asistencia registrada en la tarde del domingo, con la sala Mamba! casi llena. Los suecos aparecieron sobre el escenario envueltos en una espesa nube de humo y con un juego de luces algo escaso y lineal que se mantuvo durante todo el concierto, desluciendo ligeramente su puesta en escena. El show arrancó con “Avenge the Fallen”, tema homónimo de su último disco, aunque el repertorio pasó de puntillas por esta etapa reciente para centrarse mayoritariamente en una sólida colección de clásicos.
A partir de ahí, la noche fue un desfile de himnos con “Heeding the Call”, “Any Means Necessary” y el ritmo marcial de “Hammer of Dawn”, interpretados por una banda totalmente entregada y con un sonido muy bueno, donde los instrumentos se distinguían con claridad. Destacó especialmente la pegada del batería David Wallin, impecable durante todo el concierto, así como la constante “lucha” guitarrera entre Oscar Dronjak y Pontus Norgren. La experiencia de Joacim Cans como frontman quedó patente cada vez que se dirigía al público, ya fuera para charlar, explicar cómo hacer los coros o preguntar cuántos asistentes los veían por primera vez. La fiesta continuó con “Renegade”, “Hammer High” y la épica “Last Man Standing”, antes de recuperar “Fury of the Wild” entre aplausos. En la recta final sonaron la instrumental “Chapter V: The Medley”, la emotiva “Glory to the Brave” y “(We Make) Sweden Rock”, ondeando una bandera sueca con orgullo. Los bises, con “Hail to the King” y “Hearts on Fire”, pusieron el broche a otro show impecable para el recuerdo. Hammerfall, una vez más, no defraudaron.













