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Paleface Swiss en Glasgow: “Nadie escapa la horca”
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Jueves 27 de febrero, 18:30. La expectativa se siente en el aire mientras la fila para entrar al SWG3 en Glasgow se extiende, repleta de fanáticos ansiosos por vivir una noche demoledora. Paleface Swiss ha llegado con su gira de Cursed, y el plato fuerte viene acompañado de pesos pesados: The Acacia Strain y Desolated. Se viene una velada brutal.

A las 19:00, el SWG3 ya está rugiendo y Desolated irrumpe en escena con una descarga de puro Hardcore británico. Arrancan con Stompa, seguido de Numb y The Beginning, dejando claro por qué son una banda fundamental en la escena. La llegada de Tony Evans como vocalista y el regreso de Dan Ford al bajo han inyectado nueva vida a su sonido.

El primer adelanto de su nuevo material, Bite Down, explota como una bomba en el recinto. Y como era de esperarse, el pit se convierte en un campo de batalla: brazos y piernas vuelan sin control, y más de uno sale con la nariz sangrando, pero con una sonrisa. Siguen con Victim, The End, Therapy y Suffering, sin bajar ni un ápice la intensidad. Para cerrar, revientan con A New Realm of Misery y Death by My Side, dejando al público completamente encendido.

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No hay respiro. The Acacia Strain pisa el escenario y desata el caos. Sin piedad, descargan una paliza de Deathcore y Metalcore ultraviolento. Vincent Bennett puede rechazar etiquetas, pero lo que es innegable es el peso de su sonido.

El público responde con una violencia a la altura: circle pits frenéticos, un wall of death que parte el recinto en dos, y un aluvión de crowd surfers entregándose al momento. Cada tema es una declaración de poder, con un sonido quirúrgicamente aplastante y una presencia que sacude hasta los cimientos del SWG3.

En medio del caos, la banda se toma un respiro para hablar de algo crucial: salud mental y aceptación dentro de la comunidad. Un mensaje claro en medio de la tormenta, recordándonos que el mosh puede ser feroz, pero la hermandad es real.

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Se apagan las luces. Solo un foco ilumina la horca que cuelga sobre la batería. El escalofriante Un Pobre Niño Murió retumba, abriendo el ritual de Paleface Swiss. El público enloquece cuando explotan con Hatred, y el SWG3 se convierte en un mar de cabezas sacudiéndose, gritos enloquecidos y cuerpos lanzándose sin miedo.

Lo que sigue es una avalancha de brutalidad: Suppressing Times, My Blood On Your Hands, y Youth Decay golpean como un tren de carga. Marc Zellweger se apodera del escenario con una presencia imparable, mientras Yannick Lehmann castiga con riffs afilados como navajas.

¿Cómo es posible que esta banda sea relativamente nueva? Su precisión y sonido aplastante los hacen parecer veteranos con dos décadas en la espalda.

Cuando llega el turno de The Gallow, Enough? y Don’t You Ever Stop, la locura ya está fuera de control. De repente, alguien del público lanza al escenario una bandera de Escocia con la leyenda “Peely-Wally Swiss” (slang Escocés que se puede traducir a Paleface). Marc y Yannick la levantan triunfantes, y el público estalla en un rugido ensordecedor.

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Paleface Swiss en Glasgow: “Nadie escapa la horca”
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Jueves 27 de febrero, 18:30. La expectativa se siente en el aire mientras la fila para entrar al SWG3 en Glasgow se extiende, repleta de fanáticos ansiosos por vivir una noche demoledora. Paleface Swiss ha llegado con su gira de Cursed, y el plato fuerte viene acompañado de pesos pesados: The Acacia Strain y Desolated. Se viene una velada brutal.

A las 19:00, el SWG3 ya está rugiendo y Desolated irrumpe en escena con una descarga de puro Hardcore británico. Arrancan con Stompa, seguido de Numb y The Beginning, dejando claro por qué son una banda fundamental en la escena. La llegada de Tony Evans como vocalista y el regreso de Dan Ford al bajo han inyectado nueva vida a su sonido.

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