
Empty Hands (2026)
Sumerian Records
Tracklist
1- Public Domain
2- Bruised Sky
3- Guardian
4- Constantly Nowhere
5- Unravel
6- Dying to Forget
7- Time Will Tell
8- Eat The Hate
9- The Wait
10- If We Following The Light
11- Blink
12- Ribs
13- Empty Hands

Con su séptimo trabajo de estudio, la impredecible y a la vez talentosa Poppy, vuelve al ruedo para demostrar porque es una de las artistas más destacadas y versátiles de su generación, aunque a algunos les cueste aceptarlo.
Con 13 cortes y una duración de 38 minutos con 31 segundos, Empty Hands es un viaje sonoro que condensa diferentes emociones y estados de ánimo, desde el particular inicio con “Public Domain”, que nos devuelve un poquito la versión “Infantil” que la cantante tenía en sus comienzos y que no sabía uno a que estaba jugando esta chica, pero que sin embargo poco a poco ha ido encontrando su sello personal y hoy es fácil diferenciarla de otras compañeras como Tati de Jinjer o Lena de Infected Rain, por poner dos ejemplos afines y que sin embargo todas juntas han puesto la figura de la mujer en el lugar que se merece dentro de la escena metalera y alternativa.
Ya con “Guardian”, vemos la versión cañera de la vocalista oriunda de Boston, Massachusetts, aunque el estribillo bien podría encajar en un disco de Babymetal o Aespa, si las surcoreanas no fuesen mega estrellas del K-Pop.
Claramente ella no juega sola en este nuevo trabajo, ya que Jordan Fish, vuelve a coronarse como uno de los productores más destacados del último tiempo y le aporta esa solidez tras las mezclas a todas y cada una de las canciones que conforman el disco.
Tras un ligero interludio con “Constantly Nowhere”, el single “Unravel” es simplemente una delicia para el oyente con esas pausas entre el vendaval de guitarras y la voz cristalina de Poppy que te pone los pelos de punta como solo ella consigue, los loops ayudan a darle el toque moderno y menos caótico que en cortes pasados, pero todo está bien calculado y creíble a diferencia de la mediocridad que ofrecen bandas como Crystal Lake o Polaris, donde por querer sonar más cañeros que ella, por ejemplo, caen en la semi-parodia.
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La cosa se pone fea con “Dying to Forget”, un auténtico puñetazo en toda la cara y que invita al pogo sin dudarlo, al más puro estilo del nu metal y el early metalcore melódico, esta es sin duda una de las joyas del disco, con diferencia.
La segunda mitad la abrimos con “Time Will Tell”, el último single del álbum que podéis escuchar AQUÍ y que mantiene un poco la línea del mismo.
Pero la rubita cantante sigue guardándose ases bajo el vestido y es que “Eat The Hate”, es una suerte de pop punk cabreado y algo teen, que le aporta frescura al disco y seguramente sorprenderá a sus seguidores por su frenético ritmo y un agresivo final donde Poppy demuestra ser mucho más que “La chica rarita y alternativa” del momento.
Por el contrario “The Wait”, baja un poquito las revoluciones, sin llegar a ser una balada, si que es menos intensa que las piezas anteriores y quizás podría encajar en la órbita de Spiritbox, pero sin perder su identidad propia.
Con “If We’re Following The Light”, vemos ahora si el lado más intimista de esta chica, con una atmósfera a lo Deftones y un derroche vocal impresionante por su parte, con screams muy agudos y poderosos, melodías bellas y melancólicas, que se acompañan por una gran base rítmica y unos sintetizadores que Jordan seguramente hubiera usado para su etapa anterior en BMTH.
El binomio alternativo compuesto por “Ribs”, con un sonido que bien podría haber encajado en su disco anterior, lleno de matices pop con toques alternativos y Poppy sonando más dulce que una nube de algodón, pero con capas de electrónica que te invitan al baile. Mientras que “Empty Hands”, cierra el disco de forma incendiaria con un toque de hardcore/punk/metal claramente influenciado por Knocked Loose, banda con la que Poppy colaboro el año pasado y de la cual ha tomado prestada cierta influencia sobre todo para la forma de cantar y producir este explosivo corte.
Una vez más, la cantante norteamericana ha vuelto a dar en la diana con este nuevo trabajo, el cual va ganando puntos con cada escucha que uno le de y que tiene muchos matices y secretos a descubrir, algo que la destaca por encima de la media y que hace de Poppy una de las artistas más interesantes y destacadas de la actualidad.

Empty Hands (2026)
Sumerian Records
Tracklist
1- Public Domain
2- Bruised Sky
3- Guardian
4- Constantly Nowhere
5- Unravel
6- Dying to Forget
7- Time Will Tell
8- Eat The Hate
9- The Wait
10- If We Following The Light
11- Blink
12- Ribs
13- Empty Hands

Con su séptimo trabajo de estudio, la impredecible y a la vez talentosa Poppy, vuelve al ruedo para demostrar porque es una de las artistas más destacadas y versátiles de su generación, aunque a algunos les cueste aceptarlo.
Con 13 cortes y una duración de 38 minutos con 31 segundos, Empty Hands es un viaje sonoro que condensa diferentes emociones y estados de ánimo, desde el particular inicio con “Public Domain”, que nos devuelve un poquito la versión “Infantil” que la cantante tenía en sus comienzos y que no sabía uno a que estaba jugando esta chica, pero que sin embargo poco a poco ha ido encontrando su sello personal y hoy es fácil diferenciarla de otras compañeras como Tati de Jinjer o Lena de Infected Rain, por poner dos ejemplos afines y que sin embargo todas juntas han puesto la figura de la mujer en el lugar que se merece dentro de la escena metalera y alternativa.
Ya con “Guardian”, vemos la versión cañera de la vocalista oriunda de Boston, Massachusetts, aunque el estribillo bien podría encajar en un disco de Babymetal o Aespa, si las surcoreanas no fuesen mega estrellas del K-Pop.
Claramente ella no juega sola en este nuevo trabajo, ya que Jordan Fish, vuelve a coronarse como uno de los productores más destacados del último tiempo y le aporta esa solidez tras las mezclas a todas y cada una de las canciones que conforman el disco.
Tras un ligero interludio con “Constantly Nowhere”, el single “Unravel” es simplemente una delicia para el oyente con esas pausas entre el vendaval de guitarras y la voz cristalina de Poppy que te pone los pelos de punta como solo ella consigue, los loops ayudan a darle el toque moderno y menos caótico que en cortes pasados, pero todo está bien calculado y creíble a diferencia de la mediocridad que ofrecen bandas como Crystal Lake o Polaris, donde por querer sonar más cañeros que ella, por ejemplo, caen en la semi-parodia.
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La cosa se pone fea con “Dying to Forget”, un auténtico puñetazo en toda la cara y que invita al pogo sin dudarlo, al más puro estilo del nu metal y el early metalcore melódico, esta es sin duda una de las joyas del disco, con diferencia.
La segunda mitad la abrimos con “Time Will Tell”, el último single del álbum que podéis escuchar AQUÍ y que mantiene un poco la línea del mismo.
Pero la rubita cantante sigue guardándose ases bajo el vestido y es que “Eat The Hate”, es una suerte de pop punk cabreado y algo teen, que le aporta frescura al disco y seguramente sorprenderá a sus seguidores por su frenético ritmo y un agresivo final donde Poppy demuestra ser mucho más que “La chica rarita y alternativa” del momento.
Por el contrario “The Wait”, baja un poquito las revoluciones, sin llegar a ser una balada, si que es menos intensa que las piezas anteriores y quizás podría encajar en la órbita de Spiritbox, pero sin perder su identidad propia.
Con “If We’re Following The Light”, vemos ahora si el lado más intimista de esta chica, con una atmósfera a lo Deftones y un derroche vocal impresionante por su parte, con screams muy agudos y poderosos, melodías bellas y melancólicas, que se acompañan por una gran base rítmica y unos sintetizadores que Jordan seguramente hubiera usado para su etapa anterior en BMTH.
El binomio alternativo compuesto por “Ribs”, con un sonido que bien podría haber encajado en su disco anterior, lleno de matices pop con toques alternativos y Poppy sonando más dulce que una nube de algodón, pero con capas de electrónica que te invitan al baile. Mientras que “Empty Hands”, cierra el disco de forma incendiaria con un toque de hardcore/punk/metal claramente influenciado por Knocked Loose, banda con la que Poppy colaboro el año pasado y de la cual ha tomado prestada cierta influencia sobre todo para la forma de cantar y producir este explosivo corte.
Una vez más, la cantante norteamericana ha vuelto a dar en la diana con este nuevo trabajo, el cual va ganando puntos con cada escucha que uno le de y que tiene muchos matices y secretos a descubrir, algo que la destaca por encima de la media y que hace de Poppy una de las artistas más interesantes y destacadas de la actualidad.




