

Estamos de enhorabuena en Madrid, y es que se nos juntaban dos celebraciones. Para empezar estamos ante la primera visita a Europa juntos de Smith/Kotzen, dupla compuesta por Adrian Smith, legendario guitarrista de Iron Maiden, y Richie Kotzen, virtuosismo puro que este 3 de febrero estaba de cumpleaños. La Riviera se vestía de gala para recibir a este dúo que con este segundo disco ha dado el salto definitivo a Europa.
La sala mostraba un ambiente un tanto desangelado para lo que estamos habituados en la mayoría de conciertos, y es que La Riviera estaba lejos de su habitual ‘sold out’. Aun así no deja de ser una gran entrada para recibir a estos dos gigantes de la música.
Con ello y a eso de las nueve y diez de la noche aparecían en escena a nuestra izquierda Adrian Smith y a nuestra derecha el cumpleañero Richie Kotzen que arrancaba sin ninguna concesión con “Life Unchained” y la celebrada “Black Light”, todo un acierto con ese riff y esos solos que se abren paso ante la voz de Adrian y Richie que van alternando y empastan a la perfección, para llegar a un poderoso estribillo.
Turno ahora para “Wraith” y la clase bluesera de “Glory Road”, qué auténtica delicia aunque el estribillo no hace justicia al resto de la canción. “Hate and Love” nos trae ese duelo de estilos a la guitarra, esas escalas de Smith y esas melodías de Richie sin púa para las delicias del público. Intro deliciosa la de “Blindsided” con un sonido perfecto que da paso a ese riff enroscado que nos mete en una dinámica veloz.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Smith / Kotzen – Black Light / White Noise (2025)
Llega así uno de los hits del combo con “Taking My Chances”, sin duda de las más coreadas con ese estribillo cargado de talento. También del último disco es una preciosa “Darkside” cargada de melodía desde el segundo cero, dejando paso a la voz de Smith y alternando de nuevo con Kotzen en un corte que nos recuerda por acordes a bandas como Bon Jovi.
“Outlaw” y “Got a Hold on Me” nos dan un respiro para enlazar con otro hit como “White Noise” en la que la voz de Richie hace diabluras en un corte más seco y directo que funciona a las mil maravillas. La belleza ahora de “Scars”, su éxito entre éxitos, hace las delicias del respetable, y es que es coreable, pegadiza, y con unas melodías que no dejan indiferente a nadie, calidad pura.
Nos estábamos acercando peligrosamente al final ya ahora con “Running”, y en teoría la definitiva “Solar Fire”, el nuevo himno del dúo que lo tiene todo, velocidad, punteos, una estrofa que por momentos nos transporta incluso a bandas como Kiss, para romper en un estribillo virtuoso con un Richie Kotzen de nuevo sublime. Pocos peros a un combo que se despedía momentáneamente de las tablas.
Tras un breve reposo, regresaba sólo al escenario el bueno de Richie para interpretar una pieza suya como “You Can’t Save Me” e introducir al resto de la banda progresivamente, una delicia. El final de fiesta lo ponía una gloriosa “Wasted Years” de Iron Maiden, con Adrian poniendo su nota y su sonido a esa intro tan aclamada desenfundando todos los móviles en la sala, aunque quizás a nivel vocal quedó un tanto descafeinada, y es que aunque Richie hace una buena labor en el estribillo, no olvidemos que Adrian es la segunda voz de este tema, no la principal.
Así se cerraba una auténtica celebración de la música, ¡y de cumpleaños! Una noche organizada por Madness Live que nos deja la sensación de haber degustado caviar durante hora y media sin prácticamente interrupción, una velada de auténtico lujo.


Estamos de enhorabuena en Madrid, y es que se nos juntaban dos celebraciones. Para empezar estamos ante la primera visita a Europa juntos de Smith/Kotzen, dupla compuesta por Adrian Smith, legendario guitarrista de Iron Maiden, y Richie Kotzen, virtuosismo puro que este 3 de febrero estaba de cumpleaños. La Riviera se vestía de gala para recibir a este dúo que con este segundo disco ha dado el salto definitivo a Europa.
La sala mostraba un ambiente un tanto desangelado para lo que estamos habituados en la mayoría de conciertos, y es que La Riviera estaba lejos de su habitual ‘sold out’. Aun así no deja de ser una gran entrada para recibir a estos dos gigantes de la música.
Con ello y a eso de las nueve y diez de la noche aparecían en escena a nuestra izquierda Adrian Smith y a nuestra derecha el cumpleañero Richie Kotzen que arrancaba sin ninguna concesión con “Life Unchained” y la celebrada “Black Light”, todo un acierto con ese riff y esos solos que se abren paso ante la voz de Adrian y Richie que van alternando y empastan a la perfección, para llegar a un poderoso estribillo.
Turno ahora para “Wraith” y la clase bluesera de “Glory Road”, qué auténtica delicia aunque el estribillo no hace justicia al resto de la canción. “Hate and Love” nos trae ese duelo de estilos a la guitarra, esas escalas de Smith y esas melodías de Richie sin púa para las delicias del público. Intro deliciosa la de “Blindsided” con un sonido perfecto que da paso a ese riff enroscado que nos mete en una dinámica veloz.
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Llega así uno de los hits del combo con “Taking My Chances”, sin duda de las más coreadas con ese estribillo cargado de talento. También del último disco es una preciosa “Darkside” cargada de melodía desde el segundo cero, dejando paso a la voz de Smith y alternando de nuevo con Kotzen en un corte que nos recuerda por acordes a bandas como Bon Jovi.
“Outlaw” y “Got a Hold on Me” nos dan un respiro para enlazar con otro hit como “White Noise” en la que la voz de Richie hace diabluras en un corte más seco y directo que funciona a las mil maravillas. La belleza ahora de “Scars”, su éxito entre éxitos, hace las delicias del respetable, y es que es coreable, pegadiza, y con unas melodías que no dejan indiferente a nadie, calidad pura.
Nos estábamos acercando peligrosamente al final ya ahora con “Running”, y en teoría la definitiva “Solar Fire”, el nuevo himno del dúo que lo tiene todo, velocidad, punteos, una estrofa que por momentos nos transporta incluso a bandas como Kiss, para romper en un estribillo virtuoso con un Richie Kotzen de nuevo sublime. Pocos peros a un combo que se despedía momentáneamente de las tablas.
Tras un breve reposo, regresaba sólo al escenario el bueno de Richie para interpretar una pieza suya como “You Can’t Save Me” e introducir al resto de la banda progresivamente, una delicia. El final de fiesta lo ponía una gloriosa “Wasted Years” de Iron Maiden, con Adrian poniendo su nota y su sonido a esa intro tan aclamada desenfundando todos los móviles en la sala, aunque quizás a nivel vocal quedó un tanto descafeinada, y es que aunque Richie hace una buena labor en el estribillo, no olvidemos que Adrian es la segunda voz de este tema, no la principal.
Así se cerraba una auténtica celebración de la música, ¡y de cumpleaños! Una noche organizada por Madness Live que nos deja la sensación de haber degustado caviar durante hora y media sin prácticamente interrupción, una velada de auténtico lujo.










