


Fue una noche a puro death metal melódico de la mano de Omnium Gatherum e In Mourning, con un quiebre de lo más técnico a cargo de Fallujah para completar un show súper atmosférico y dar puntapié al tour “May The Bridges We Burn Light The Way” 2026. Un tour que tuvo sus bajas; la más notable fue la del histórico vocalista Jukka Pelkonen: la banda reveló que fue diagnosticado con linfoma y fue reemplazado por Henry Hämäläinen, de Shade Empire. Al mismo tiempo, In Mourning adicionó a Mikko Kivistö, de Omnium Gatherum, ya que no cuenta con un bajista fijo desde 2022.
Fun fact: solo hubo un bajista en todo el show.
En un miércoles y con un frío tremendo, Pumpehuset sigue reuniendo locos por la música, y para cuando arrancó In Mourning a las 19:30 el piso de arriba estaba en un 70% lleno.
Los suecos dieron un breve set de cinco canciones y treinta minutos, más enfocados en su último álbum, The Immortal. La banda plantó muchísima oscuridad y atmósfera, con tres guitarras que se complementan melódica y armoniosamente, que en esta ocasión tuvieron un sonido bien balanceado para apreciar todas esas capas musicales. Por otra parte, los vocalistas Tobias Netzell y Björn Pettersson desgarraron toda armonía con aplastantes guturales, solo para traer de vuelta la paz con pasajes melancólicos y oscuros. Un set que, en su mayoría, demuestra cuán dinámica es la banda en su era moderna, para cerrar con “Colossus”, un clásico del grupo.
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Luego de veinte minutos era el turno de la segunda banda de la noche y la nota alta de la velada: Fallujah, quienes cuentan con casi veinte años de trayectoria. La banda americana propone un death metal de lo más técnico, con una performance del guitarrista Scott Carstairs que deja boquiabierto por su ejecución. El nivel de precisión y caos arrollador que logra el grupo movió al público durante todo el set, aunque desde la valla era muy difícil dejar de prestar atención a la destreza de los músicos.
El setlist contó con su material más moderno, dando arranque con “In Stars We Drown”. La mezcla estuvo impecable y reflejó fielmente cómo suena la banda en sus últimos discos. La escenografía fue el único punto flaco de esta presentación: un show de luces parpadeantes y caóticas que rompió brutalmente la atmósfera previa.
En una charla post recital con los músicos revelaron que estaban con jet lag, ya que acababan de terminar su gira norteamericana en Nashville. Pese a esto, el grupo mantuvo la vara en alto.
Ya pasadas las 22, el Pumpehuset estaba latiendo y la valla ya apretaba. Ahora era el turno del grupo finlandés, quienes nos entregaron un setlist de catorce canciones y fueron copando el escenario de uno en uno con la intro de “The Last Hero”, para un breve apagón de luces y un estallido con toda la banda tocando.
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Fue inmenso el sonido, al punto que la batería tapó por completo el teclado, algo que esperaba fuera corregido conforme avanzaba el set, pero no fue así. Esa fue la mayor disparidad; en cuanto al resto de la banda, el balance estuvo mucho mejor y se pudo apreciar la instrumentación, con la percusión bien al frente y el teclado sepultado.
En cuanto a Henry, el cantante suplente, dio una performance excelente, arengó al público y supo hacer homenaje a Jukka. En verdad impresiona lo bien que hizo blend con el resto, más aún sabiendo que tuvo un período de preaviso muy corto antes de incorporarse.
Algo que nos encanta de esta banda a aquellos que tocamos guitarra es la cantidad insana de solos, y Markus Vanhala se divierte demasiado derritiendo la cara del público con todo lo que toca. Esto, combinado con todo su estilo cool ochentoso, con rayas de cebra sobre su guitarra shark tail, hace que se robe gran parte del show.
Pumpehuset es conocido por su ambiente cercano en parte del show, con constantes interacciones con los músicos y el calor de una audiencia que, aunque no llenó el lugar por completo, se entregó totalmente en una seguidilla de clásicos como “Slasher”, “The Darkest City” y “Walking Ghost Phase”. El show se prolongó con un triple encore para cerrar con “Luoto”, “New Dynamic” y “New World Shadows”, y demostró lo fuerte que arrancó este tour europeo.
Etiquetas: Copenhague, Fallujah, In Mourning, Live Nation DK, Melodic Death Metal, Omnium Gatherum, Pumpehuset, technical death metal


Fue una noche a puro death metal melódico de la mano de Omnium Gatherum e In Mourning, con un quiebre de lo más técnico a cargo de Fallujah para completar un show súper atmosférico y dar puntapié al tour “May The Bridges We Burn Light The Way” 2026. Un tour que tuvo sus bajas; la más notable fue la del histórico vocalista Jukka Pelkonen: la banda reveló que fue diagnosticado con linfoma y fue reemplazado por Henry Hämäläinen, de Shade Empire. Al mismo tiempo, In Mourning adicionó a Mikko Kivistö, de Omnium Gatherum, ya que no cuenta con un bajista fijo desde 2022.
Fun fact: solo hubo un bajista en todo el show.
En un miércoles y con un frío tremendo, Pumpehuset sigue reuniendo locos por la música, y para cuando arrancó In Mourning a las 19:30 el piso de arriba estaba en un 70% lleno.
Los suecos dieron un breve set de cinco canciones y treinta minutos, más enfocados en su último álbum, The Immortal. La banda plantó muchísima oscuridad y atmósfera, con tres guitarras que se complementan melódica y armoniosamente, que en esta ocasión tuvieron un sonido bien balanceado para apreciar todas esas capas musicales. Por otra parte, los vocalistas Tobias Netzell y Björn Pettersson desgarraron toda armonía con aplastantes guturales, solo para traer de vuelta la paz con pasajes melancólicos y oscuros. Un set que, en su mayoría, demuestra cuán dinámica es la banda en su era moderna, para cerrar con “Colossus”, un clásico del grupo.
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Luego de veinte minutos era el turno de la segunda banda de la noche y la nota alta de la velada: Fallujah, quienes cuentan con casi veinte años de trayectoria. La banda americana propone un death metal de lo más técnico, con una performance del guitarrista Scott Carstairs que deja boquiabierto por su ejecución. El nivel de precisión y caos arrollador que logra el grupo movió al público durante todo el set, aunque desde la valla era muy difícil dejar de prestar atención a la destreza de los músicos.
El setlist contó con su material más moderno, dando arranque con “In Stars We Drown”. La mezcla estuvo impecable y reflejó fielmente cómo suena la banda en sus últimos discos. La escenografía fue el único punto flaco de esta presentación: un show de luces parpadeantes y caóticas que rompió brutalmente la atmósfera previa.
En una charla post recital con los músicos revelaron que estaban con jet lag, ya que acababan de terminar su gira norteamericana en Nashville. Pese a esto, el grupo mantuvo la vara en alto.
Ya pasadas las 22, el Pumpehuset estaba latiendo y la valla ya apretaba. Ahora era el turno del grupo finlandés, quienes nos entregaron un setlist de catorce canciones y fueron copando el escenario de uno en uno con la intro de “The Last Hero”, para un breve apagón de luces y un estallido con toda la banda tocando.
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Fue inmenso el sonido, al punto que la batería tapó por completo el teclado, algo que esperaba fuera corregido conforme avanzaba el set, pero no fue así. Esa fue la mayor disparidad; en cuanto al resto de la banda, el balance estuvo mucho mejor y se pudo apreciar la instrumentación, con la percusión bien al frente y el teclado sepultado.
En cuanto a Henry, el cantante suplente, dio una performance excelente, arengó al público y supo hacer homenaje a Jukka. En verdad impresiona lo bien que hizo blend con el resto, más aún sabiendo que tuvo un período de preaviso muy corto antes de incorporarse.
Algo que nos encanta de esta banda a aquellos que tocamos guitarra es la cantidad insana de solos, y Markus Vanhala se divierte demasiado derritiendo la cara del público con todo lo que toca. Esto, combinado con todo su estilo cool ochentoso, con rayas de cebra sobre su guitarra shark tail, hace que se robe gran parte del show.
Pumpehuset es conocido por su ambiente cercano en parte del show, con constantes interacciones con los músicos y el calor de una audiencia que, aunque no llenó el lugar por completo, se entregó totalmente en una seguidilla de clásicos como “Slasher”, “The Darkest City” y “Walking Ghost Phase”. El show se prolongó con un triple encore para cerrar con “Luoto”, “New Dynamic” y “New World Shadows”, y demostró lo fuerte que arrancó este tour europeo.
Etiquetas: Copenhague, Fallujah, In Mourning, Live Nation DK, Melodic Death Metal, Omnium Gatherum, Pumpehuset, technical death metal






