

La última jornada del Resurrection Fest 2026 llegaba con las fuerzas ya al límite, pero con la sensación de que todavía quedaban muchos momentos importantes por vivir. Desde primera hora, los escenarios de Viveiro volvieron a ofrecer una mezcla perfecta entre bandas emergentes, apuestas diferentes y nombres consolidados que demostraron por qué siguen siendo referentes. Entre la contundencia de Mastodon, el esperado regreso de Marilyn Manson, la locura sonora de Converge, la oscuridad de Blood Incantation y una larga lista de actuaciones que llenaron cada rincón del recinto, el festival se despidió con una última jornada intensa, variada y cargada de grandes recuerdos.
14:50 – Down To Suffer (Desert)
Directa de las votaciones de Band Contest, la banda salió a comerse el escenario y aprovechar la oportunidad. Desde el primer acorde, se mostraron como una auténtica apisonadora de sonidos pesados, densos y agresivos. Muy destacables los registros vocales, tanto por calidad como por variedad. El concierto estuvo planteado con una dinámica inteligente, construyendo una tensión constante y creciendo en intensidad de tema en tema. La rotundidad de su sonido no dio tregua, el punto culminante de la descarga llegó casi al final, en pleno clímax del bolo, su frontman se lanzó sin dudarlo sobre las primeras filas, siendo llevado en volandas por un público entregado que convirtió la actuación en una fiesta de comunión metalera.
14:50 – Iscream Never Ground (Main)
El último día de Resu abría a ritmo de 2step de la mano de los japoneses. Banda que repetía en Viveiro tras el éxito del año pasado, en esta ocasión abriendo el Main Stage del día cuatro. Un set muy parecido pero con la característica energía e implicación por parte del público. Una banda que ha ido a más con la popularidad en redes sociales adquirida por su famoso tema enseñando a hacer el característico “baile” de la escena hardcore/metal. Bien a nivel de sonido, bien a nivel de puesta en escena (aunque las pistas con voz en español generadas por IA podrían haber sido “más humanas”) y un público de la escena japonesa que cada vez va a más.
15:40 – Stellvris (Ritual)
Los checos debutaron en el festival en el Ritual Stage y ofrecieron un más que correcto concierto. Liderados por Nicol, apuestan por un metalcore sin mucha innovación pero con un sonido que mezcla la contundencia y la melodía a partes iguales. La frontman no dudó ni un segundo en bajar a interactuar con el público, incitar a los moshpits y establecer una conexión con el público que siempre se agradece (especialmente en bandas no tan conocidas). Disfrutamos de un muy buen sonido, un grupo que se notaba que tenía muchísimas ganas de pisar nuestro país y que volverá con un mayor número de fans, 100% seguro.
15:40 – Donuts Hole (Chaos)
Donuts Hole fueron los encargados de inaugurar el Chaos Stage en la última jornada del festival, con una descarga de metal alternativo y mucha intensidad sobre las tablas. Por compromisos de agenda, apenas pudimos disfrutar de unos pocos temas debido a una entrevista programada en el mismo horario, pero lo suficiente para comprobar que los catalanes salieron a defender su propuesta con energía y una actitud arrolladora. Un breve pero contundente paso por Viveiro que dejó claro que la banda sigue siendo una de las propuestas más interesantes de la escena alternativa nacional.
16:25 – Hamlet (Main)
Hamlet volvió a demostrar por qué sigue siendo una referencia imprescindible del metal nacional con una actuación arrolladora en el Main Stage. La banda madrileña ofreció un concierto cargado de potencia, precisión y una intensidad que apenas ha cambiado con el paso de los años. Liderados por un incansable J. Molly, desplegaron un repertorio ejecutado con una contundencia impecable, confirmando el excelente momento que atraviesan y dejando claro que su lugar en uno de los escenarios principales del Resurrection Fest estaba más que justificado.
16:25 – Kruddö (Desert)
Hay una coherencia indiscutible en ver a Krüdo sobre las tablas del Desert. Stoner rock con riffs cargados de masa, tempos abiertos y una energía que se expande de forma envolvente.A pesar de ser únicamente un dúo, la banda desplegó un sonido desmesuradamente tocho que convenció desde el primer acorde y me hizo ver el bolo completo, un lujo que pocas veces ocurrió durante los cuatro días. Ante un público que ya los conocía bien, con presencia de camisetas de la formación en las primeras filas, Krüdo hizo gala de un carisma y sonrisas. Más allá de su solvencia técnica, resultó magnético observar las tablas de ambos músicos y esa complicidad casi telepática para entenderse en el escenario sin necesidad de cruzar palabra. No faltó tampoco el sentido del humor, dejando uno de los momentos más divertidos del set con un guiño cómico sobre lo complicado que resulta cantar en euskera… sobre todo teniendo acento de Madrid. Un concierto impecable que encajó a la perfección con la atmósfera del Desert y del festi.
17:15 – Todo Mal (Ritual)
Todo Mal se subio al Ritual Stage con una propuesta que atrapó desde los primeros minutos. El quinteto desplego un doom metal atmosférico denso y envolvente, respaldado por un sonido muy equilibrado y una interpretación impecable. La combinación de melodías oscuras, pasajes pesados y una banda con amplia experiencia sobre las tablas convirtió su actuación en un sólido inicio de jornada, dejando una grata impresión entre quienes llegaron temprano al recinto.
17:15 – The Family Men (Chaos)
A las cinco de la tarde y en pleno corazón de la jornada más cargada del festival, la banda demostró de qué está hecha la verdadera esencia del escenario Chaos: punk y hardcore directo al mentón, sin filtros ni adornos. Mientras la banda mantenía la solidez y la concentración total en el sonido, su frontman tiró del carro de principio a fin, disfrutando como un enano y dejándose la piel para encender a las primeras filas. Una propuesta original que conectó de lleno con la pista a base de ritmos de slam y brazos en alto. De esos conciertos de pura entrega que te recargan las pilas para todo lo que viene después.
18:05 – Imminence (Main)
Abanderados del “Violin-core”, los suecos volvían al Resu para demostrar por qué son una de las bandas más en auge dentro de la escena del metal moderno. Pese al calor que hacía en el momento del concierto, el público mostró un gran interés por la banda liderada por Eddie (y Harald, a día de hoy, el famoso guitarrista que en un momento puntual saca el arco del violín para tocar un breakdown). Si bien es cierto que eché en falta algún tema de los más “antiguos”, el set gozó de la habitual contundencia, los crowdsurfers no pararon en ningún momento y pudimos disfrutar de un sonido de lo más potente del festival. Por sacar un pero, la voz de Eddie se escuchaba realmente baja, al menos desde la parte delantera del escenario.
18:15 – The Gems (Desert)
The Gems fueron las encargadas de poner el toque más clásico a la última tarde del Resurrection Fest, ofreciendo una actuación basada en el hard rock más reconocible y con una gran presencia sobre el escenario. El cuarteto sueco desplegó canciones cargadas de melodía, actitud y mucha personalidad, demostrando que el festival también tiene espacio para propuestas alejadas de los sonidos más extremos. Una buena dosis de rock con esencia setentera y ochentera que aportó variedad al cartel y dejó una actuación muy disfrutable para los amantes del género.
19:05 – Hand Of Juno (Ritual)
Uno de mis descubrimientos de este festival. Melissa, Haley y compañía llegaban desde Italia para ofrecer su particular versión de metal que incluye géneros como el industrial, la electrónica, etc. Una banda que va en claro ascenso y que dejó al público boquiabierto. El Ritual Stage se convirtió en el patio de Melissa, que demostró ser una de las frontwoman más en forma del panorama underground y no solo una cara bonita como algunos de los haters insinúan por redes sociales. Buen sonido, buena puesta en escena y una buena recepción por parte del público hicieron de su paso por España una fecha para recordar.
19:05 – Frontierer (Chaos)
La expectación era máxima y una gran cantidad de público aguardaba bajo la carpa. La entrada en escena fue pausada y calculada: los miembros de la banda fueron apareciendo de uno en uno, sin prisas, construyendo una tensión ambiental que saltó por los aires en cuanto se desató su devastador sonido. Para quienes no los conocían, previa cita, el impacto fue total. La mezcla entre una precisión técnica milimétrica, ritmos repetitivos e hipnóticos y una producción que parecía aplastar la carpa dejó a la multitud dividida entre el asombro y el shock. Todo ello coronado por la demoledora técnica vocal de su frontman y una actitud escénica agresiva y tajante. Un asalto sonoro y brutal que me dejó con ganas de más. “Heirloom” o “Ultraviole Parasite” suenan en bucle en mi reproductor y el álbum de 2021, Oxidized, me parece una joya.
19:55 – P.O.D. (Main)
P.O.D. firmó una actuación muy sólida en el Main Stage, demostrando que la experiencia sigue siendo uno de sus mayores argumentos sobre las tablas. Con Sonny Sandoval liderando el espectáculo con su habitual energía y cercanía, la banda fue ganándose al público a medida que avanzaba el repertorio. Su característica mezcla de metal, rap y rock alternativo volvió a conectar con una audiencia entregada, que respondió con saltos, cánticos y numerosos pogos, confirmando que los estadounidenses mantienen intacta su capacidad para ofrecer directos tan efectivos como entretenidos.
19:55 – Cwfen (Desert)
Su paso por el Desert Stage estuvo bendecido por una luz de atardecer sencillamente preciosa, que bañó la carpa y envolvió la actuación en una atmósfera mágica. La propuesta de la banda convenció desde los primeros acordes a un público entregado que disfrutó de cada tema, conectando de lleno con la carga dramática y la intensidad instrumental del setlist. Ritmos lentos, voz melosa, temas que evolucionan, cuentan una historia. Una actuación impecable que demostró la potencia y la sensibilidad. Me resultaron hipnóticos los movimientos de brazos de su frontwoman y cómo su bajista se contorneaba doblando su cuerpo, descalzo, sobre su pedalera. En contraste total, su guitarrista, de gesto serio, se concentraba en dar las notas mientras soltaba alguna sonrisa. Desde la batería también concentración y precisión tras una barrera de platos. En conjunto, una actuación profesional que encajó con el ambiente del Desert.
20:55 – Distant (Ritual)
De los pocos representantes del deathcore más moderno en esta edición del festival. Fue subir al escenario y no dar ni un momento de respiro al público asistente. Una banda que se caracteriza por un sinfín de breakdowns, uno detrás del otro, y que conecta con el público desde los primeros instantes. Moshpits de los más intensos del festival, un sonido en el que cabe destacar la “claridad” con la que se escuchaban todos los instrumentos (algo bastante difícil en bandas de este estilo) y un frontman que se comió el escenario en todo momento fueron los elementos clave de un set de los más demoledores del festival.
20:55 – Gridiron (Chaos)
Lo vivido bajo la carpa fue una auténtica lección de rabia sucia y agresividad no contenida. Desde el primer compás, los ritmos de la banda comenzaron a golpear con la violencia de una apisonadora, desatando una ebullición salvaje entre los presentes. El moshpit alcanzó tal nivel de frenesí que una nube constante de polvo terminó por cubrir toda la carpa, distorsionando las luces y creando una estampa de caos absoluto. Gridiron tiró de convicción, actitud y fuerza bruta para entregar un directo arrollador que encarnó el espíritu del Resurrection Fest en su estado más salvaje y genuino.
21:55 – Mastodon (Main)
Encargados del tramo reina de la noche del sábado, los reyes de Atlanta tomaron el escenario principal para demostrar por qué son una de las bandas fundamentales del metal de nuestro tiempo. Arrancando sin concesiones con la dupla “Tread Lightly” y “The Motherload”, el cuarteto desplegó un catálogo inapelable. Clásicos devastadores como “Crystal Skull”, “Megalodon” o “Black Tongue“ se entrelazaron con pasajes más densos y emotivos como “Your Ghost Again” y “The Crux“. Con la entrega y actitud de Brann Dailor y el juego vocal de Troy Sanders al frente, firmaron una lección de sludge y metal progresivo que coronó el Main del Resu. Mastodon se fue dejando muy buen sabor de boca, un broche de oro a la última jornada, y dejando imágenes espectaculares con el público coreando cada tema y demostrando el amor por la banda
21:55 – A.A. Williams (Desert)
A.A. Williams aportó uno de los momentos más diferentes de la noche, con una actuación elegante, íntima y cargada de emoción. Su propuesta, mucho más pausada y atmosférica, sirvió como un necesario cambio de ritmo frente a la intensidad del resto del cartel, especialmente para aquellos que ya necesitábamos bajar un poco las revoluciones después de tanta potencia sonora. Aunque fueron pocos los asistentes que se acercaron al escenario, quienes lo hicieron pudieron disfrutar de un concierto especial, donde la delicadeza y la personalidad de la artista británica fueron las grandes protagonistas.
23:10 – Dogma (Ritual)
Dogma volvió a ser uno de los nombres que más llamó la atención por su puesta en escena, aunque esta vez con un detalle inesperado: tras perder sus maletas por culpa de la aerolínea, las integrantes tuvieron que salir al escenario con una imagen improvisada, incluyendo camisetas de la selección española que terminaron convirtiéndose en una de las anécdotas del festival. Más allá del impacto visual que siempre acompaña a su propuesta, la banda defendió su mezcla de hard rock y metal con una actuación correcta y una buena conexión con el público. Eso sí, tras haberlas visto tres veces en apenas un año, la fórmula empieza a resultar repetitiva para quien no termina de conectar con su estilo. En mi caso, la propuesta de Dogma sigue sin convencerme, y pese a reconocer su puesta en escena y la capacidad que tienen para generar atención, musicalmente continúan sin despertar mi interés.
23:10 – Converge (Chaos)
Denominados como uno de los “padres” del Metalcore que conocemos a día de hoy, Converge volvía a Viveiro para destrozar el Chaos Stage con su Mathcore y su potente sonido. El escenario presentaba una excelente asistencia de público y la banda no defraudó en absoluto. Haciendo un repaso de su ya mítico Jane Doe (2001) e incluyendo temas más recientes de sus dos álbumes publicados en 2026 (Love Is Not Enough y Hum of Hurt), la banda de Boston deleitó tanto a sus nuevos fans como a los más aférrimos. Bien a nivel de sonido (excepto la voz, que en ocasiones se sentía “enterrada”) y bien a nivel de energía, una banda que tenía muchas ganas de ver en directo y que no defraudó en absoluto.
00:30 – Marilyn Manson (Main)
Marilyn Manson fue el encargado de poner el broche final a los escenarios principales del Resurrection Fest 2026, y lo hizo con una actuación que disipó cualquier duda sobre su estado actual. Tras una introducción que elevó la expectación del público, “Nod If You Understand” marcó el inicio de un concierto con un sonido muy sólido y una banda completamente compenetrada.
Lejos de la imagen irregular que había mostrado años atrás, Marilyn Manson apareció en gran forma, dominando el escenario con su inconfundible presencia y repasando buena parte de su repertorio. Clásicos como “mOBSCENE”, “Sweet Dreams (Are Made of This)”, “Personal Jesus” y el imprescindible “The Beautiful People” fueron recibidos con entusiasmo por un público que respondió de principio a fin.
Cuando todo parecía terminado tras un inesperado apagón de luces, el estadounidense regresó para ofrecer un par de bises que terminaron de redondear una actuación convincente. Sin necesidad de grandes artificios, Marilyn Manson firmó uno de los cierres más celebrados del festival, demostrando que todavía conserva la capacidad de conectar con miles de personas desde el escenario.
00:50 – The Vintage Caravan (Desert)
A la una de la madrugada, en plena recta final del último día del festival, The Vintage Caravan demostró ser exactamente lo que la noche y el Desert Stage pedían a gritos. Encajando a la perfección en la identidad del escenario, los islandeses respondieron a la expectación abrumadora de una zona abarrotada. El público no solo llenó la carpa, sino que vivió el concierto con una intensidad electrizante, dejándose llevar por las atmósferas psicodélicas, las improvisaciones medidas y una energía retro que convirtió el tramo nocturno en una auténtica fiesta de classic rock. Un broche de oro repleto de clase y groove para despedir el escenario por todo lo alto.
02:10 – Blood Incantation (Ritual)
Con un escenario abarrotado hasta los topes y una marea de fans luciendo camisetas de la banda, el show se sintió como una misa negra de dimensión galáctica. La puesta en escena apostó por una iluminación profundamente oscura y tenebrosa, dominada por contraluces penumbrosos y destellos de flashes puntuales que rasgaban la atmósfera lúgubre para iluminarlo todo por breves instantes. Dos monolitos a los lados, así como sendas plataformas para teclados y baterías, dejaban una estampa ancestral. En lo musical, los estadounidenses no defraudaron: desplegaron sus extensos pasajes progresivos con una maestría impecable, combinando una técnica deslumbrante, voces profundas de ultratumba y coros contundentes. Un deleite denso, místico y oscuro que sirvió como broche de oro inapelable para despedir el Ritual.
02:10 – Elwood Stray (Chaos)
El cierre del festival este año estaba en buenas manos. Los alemanes volvían a España tras su paso con Stick To Your Guns y fueron de los mejores cierres de Resu que recuerdo. Una apuesta por el metalcore más moderno sin ningún tipo de filtro. Todos los estribillos memorables que se puedan imaginar, riffs de guitarra por doquier y una excelente cantidad de breakdowns y energía son los elementos clave de una banda que considero sumamente infravalorada. El concierto disfrutó de una energía muy elevada (y más teniendo en cuenta que era el último concierto del festival), el sonido fue impecable y pude ver muchas caras de sorpresa y aceptación en el público. Un final de Resu 2026 a la altura de todo el festival.


La última jornada del Resurrection Fest 2026 llegaba con las fuerzas ya al límite, pero con la sensación de que todavía quedaban muchos momentos importantes por vivir. Desde primera hora, los escenarios de Viveiro volvieron a ofrecer una mezcla perfecta entre bandas emergentes, apuestas diferentes y nombres consolidados que demostraron por qué siguen siendo referentes. Entre la contundencia de Mastodon, el esperado regreso de Marilyn Manson, la locura sonora de Converge, la oscuridad de Blood Incantation y una larga lista de actuaciones que llenaron cada rincón del recinto, el festival se despidió con una última jornada intensa, variada y cargada de grandes recuerdos.
14:50 – Down To Suffer (Desert)
Directa de las votaciones de Band Contest, la banda salió a comerse el escenario y aprovechar la oportunidad. Desde el primer acorde, se mostraron como una auténtica apisonadora de sonidos pesados, densos y agresivos. Muy destacables los registros vocales, tanto por calidad como por variedad. El concierto estuvo planteado con una dinámica inteligente, construyendo una tensión constante y creciendo en intensidad de tema en tema. La rotundidad de su sonido no dio tregua, el punto culminante de la descarga llegó casi al final, en pleno clímax del bolo, su frontman se lanzó sin dudarlo sobre las primeras filas, siendo llevado en volandas por un público entregado que convirtió la actuación en una fiesta de comunión metalera.
14:50 – Iscream Never Ground (Main)
El último día de Resu abría a ritmo de 2step de la mano de los japoneses. Banda que repetía en Viveiro tras el éxito del año pasado, en esta ocasión abriendo el Main Stage del día cuatro. Un set muy parecido pero con la característica energía e implicación por parte del público. Una banda que ha ido a más con la popularidad en redes sociales adquirida por su famoso tema enseñando a hacer el característico “baile” de la escena hardcore/metal. Bien a nivel de sonido, bien a nivel de puesta en escena (aunque las pistas con voz en español generadas por IA podrían haber sido “más humanas”) y un público de la escena japonesa que cada vez va a más.
15:40 – Stellvris (Ritual)
Los checos debutaron en el festival en el Ritual Stage y ofrecieron un más que correcto concierto. Liderados por Nicol, apuestan por un metalcore sin mucha innovación pero con un sonido que mezcla la contundencia y la melodía a partes iguales. La frontman no dudó ni un segundo en bajar a interactuar con el público, incitar a los moshpits y establecer una conexión con el público que siempre se agradece (especialmente en bandas no tan conocidas). Disfrutamos de un muy buen sonido, un grupo que se notaba que tenía muchísimas ganas de pisar nuestro país y que volverá con un mayor número de fans, 100% seguro.
15:40 – Donuts Hole (Chaos)
Donuts Hole fueron los encargados de inaugurar el Chaos Stage en la última jornada del festival, con una descarga de metal alternativo y mucha intensidad sobre las tablas. Por compromisos de agenda, apenas pudimos disfrutar de unos pocos temas debido a una entrevista programada en el mismo horario, pero lo suficiente para comprobar que los catalanes salieron a defender su propuesta con energía y una actitud arrolladora. Un breve pero contundente paso por Viveiro que dejó claro que la banda sigue siendo una de las propuestas más interesantes de la escena alternativa nacional.
16:25 – Hamlet (Main)
Hamlet volvió a demostrar por qué sigue siendo una referencia imprescindible del metal nacional con una actuación arrolladora en el Main Stage. La banda madrileña ofreció un concierto cargado de potencia, precisión y una intensidad que apenas ha cambiado con el paso de los años. Liderados por un incansable J. Molly, desplegaron un repertorio ejecutado con una contundencia impecable, confirmando el excelente momento que atraviesan y dejando claro que su lugar en uno de los escenarios principales del Resurrection Fest estaba más que justificado.
16:25 – Kruddö (Desert)
Hay una coherencia indiscutible en ver a Krüdo sobre las tablas del Desert. Stoner rock con riffs cargados de masa, tempos abiertos y una energía que se expande de forma envolvente.A pesar de ser únicamente un dúo, la banda desplegó un sonido desmesuradamente tocho que convenció desde el primer acorde y me hizo ver el bolo completo, un lujo que pocas veces ocurrió durante los cuatro días. Ante un público que ya los conocía bien, con presencia de camisetas de la formación en las primeras filas, Krüdo hizo gala de un carisma y sonrisas. Más allá de su solvencia técnica, resultó magnético observar las tablas de ambos músicos y esa complicidad casi telepática para entenderse en el escenario sin necesidad de cruzar palabra. No faltó tampoco el sentido del humor, dejando uno de los momentos más divertidos del set con un guiño cómico sobre lo complicado que resulta cantar en euskera… sobre todo teniendo acento de Madrid. Un concierto impecable que encajó a la perfección con la atmósfera del Desert y del festi.
17:15 – Todo Mal (Ritual)
Todo Mal se subio al Ritual Stage con una propuesta que atrapó desde los primeros minutos. El quinteto desplego un doom metal atmosférico denso y envolvente, respaldado por un sonido muy equilibrado y una interpretación impecable. La combinación de melodías oscuras, pasajes pesados y una banda con amplia experiencia sobre las tablas convirtió su actuación en un sólido inicio de jornada, dejando una grata impresión entre quienes llegaron temprano al recinto.
17:15 – The Family Men (Chaos)
A las cinco de la tarde y en pleno corazón de la jornada más cargada del festival, la banda demostró de qué está hecha la verdadera esencia del escenario Chaos: punk y hardcore directo al mentón, sin filtros ni adornos. Mientras la banda mantenía la solidez y la concentración total en el sonido, su frontman tiró del carro de principio a fin, disfrutando como un enano y dejándose la piel para encender a las primeras filas. Una propuesta original que conectó de lleno con la pista a base de ritmos de slam y brazos en alto. De esos conciertos de pura entrega que te recargan las pilas para todo lo que viene después.
18:05 – Imminence (Main)
Abanderados del “Violin-core”, los suecos volvían al Resu para demostrar por qué son una de las bandas más en auge dentro de la escena del metal moderno. Pese al calor que hacía en el momento del concierto, el público mostró un gran interés por la banda liderada por Eddie (y Harald, a día de hoy, el famoso guitarrista que en un momento puntual saca el arco del violín para tocar un breakdown). Si bien es cierto que eché en falta algún tema de los más “antiguos”, el set gozó de la habitual contundencia, los crowdsurfers no pararon en ningún momento y pudimos disfrutar de un sonido de lo más potente del festival. Por sacar un pero, la voz de Eddie se escuchaba realmente baja, al menos desde la parte delantera del escenario.
18:15 – The Gems (Desert)
The Gems fueron las encargadas de poner el toque más clásico a la última tarde del Resurrection Fest, ofreciendo una actuación basada en el hard rock más reconocible y con una gran presencia sobre el escenario. El cuarteto sueco desplegó canciones cargadas de melodía, actitud y mucha personalidad, demostrando que el festival también tiene espacio para propuestas alejadas de los sonidos más extremos. Una buena dosis de rock con esencia setentera y ochentera que aportó variedad al cartel y dejó una actuación muy disfrutable para los amantes del género.
19:05 – Hand Of Juno (Ritual)
Uno de mis descubrimientos de este festival. Melissa, Haley y compañía llegaban desde Italia para ofrecer su particular versión de metal que incluye géneros como el industrial, la electrónica, etc. Una banda que va en claro ascenso y que dejó al público boquiabierto. El Ritual Stage se convirtió en el patio de Melissa, que demostró ser una de las frontwoman más en forma del panorama underground y no solo una cara bonita como algunos de los haters insinúan por redes sociales. Buen sonido, buena puesta en escena y una buena recepción por parte del público hicieron de su paso por España una fecha para recordar.
19:05 – Frontierer (Chaos)
La expectación era máxima y una gran cantidad de público aguardaba bajo la carpa. La entrada en escena fue pausada y calculada: los miembros de la banda fueron apareciendo de uno en uno, sin prisas, construyendo una tensión ambiental que saltó por los aires en cuanto se desató su devastador sonido. Para quienes no los conocían, previa cita, el impacto fue total. La mezcla entre una precisión técnica milimétrica, ritmos repetitivos e hipnóticos y una producción que parecía aplastar la carpa dejó a la multitud dividida entre el asombro y el shock. Todo ello coronado por la demoledora técnica vocal de su frontman y una actitud escénica agresiva y tajante. Un asalto sonoro y brutal que me dejó con ganas de más. “Heirloom” o “Ultraviole Parasite” suenan en bucle en mi reproductor y el álbum de 2021, Oxidized, me parece una joya.
19:55 – P.O.D. (Main)
P.O.D. firmó una actuación muy sólida en el Main Stage, demostrando que la experiencia sigue siendo uno de sus mayores argumentos sobre las tablas. Con Sonny Sandoval liderando el espectáculo con su habitual energía y cercanía, la banda fue ganándose al público a medida que avanzaba el repertorio. Su característica mezcla de metal, rap y rock alternativo volvió a conectar con una audiencia entregada, que respondió con saltos, cánticos y numerosos pogos, confirmando que los estadounidenses mantienen intacta su capacidad para ofrecer directos tan efectivos como entretenidos.
19:55 – Cwfen (Desert)
Su paso por el Desert Stage estuvo bendecido por una luz de atardecer sencillamente preciosa, que bañó la carpa y envolvió la actuación en una atmósfera mágica. La propuesta de la banda convenció desde los primeros acordes a un público entregado que disfrutó de cada tema, conectando de lleno con la carga dramática y la intensidad instrumental del setlist. Ritmos lentos, voz melosa, temas que evolucionan, cuentan una historia. Una actuación impecable que demostró la potencia y la sensibilidad. Me resultaron hipnóticos los movimientos de brazos de su frontwoman y cómo su bajista se contorneaba doblando su cuerpo, descalzo, sobre su pedalera. En contraste total, su guitarrista, de gesto serio, se concentraba en dar las notas mientras soltaba alguna sonrisa. Desde la batería también concentración y precisión tras una barrera de platos. En conjunto, una actuación profesional que encajó con el ambiente del Desert.
20:55 – Distant (Ritual)
De los pocos representantes del deathcore más moderno en esta edición del festival. Fue subir al escenario y no dar ni un momento de respiro al público asistente. Una banda que se caracteriza por un sinfín de breakdowns, uno detrás del otro, y que conecta con el público desde los primeros instantes. Moshpits de los más intensos del festival, un sonido en el que cabe destacar la “claridad” con la que se escuchaban todos los instrumentos (algo bastante difícil en bandas de este estilo) y un frontman que se comió el escenario en todo momento fueron los elementos clave de un set de los más demoledores del festival.
20:55 – Gridiron (Chaos)
Lo vivido bajo la carpa fue una auténtica lección de rabia sucia y agresividad no contenida. Desde el primer compás, los ritmos de la banda comenzaron a golpear con la violencia de una apisonadora, desatando una ebullición salvaje entre los presentes. El moshpit alcanzó tal nivel de frenesí que una nube constante de polvo terminó por cubrir toda la carpa, distorsionando las luces y creando una estampa de caos absoluto. Gridiron tiró de convicción, actitud y fuerza bruta para entregar un directo arrollador que encarnó el espíritu del Resurrection Fest en su estado más salvaje y genuino.
21:55 – Mastodon (Main)
Encargados del tramo reina de la noche del sábado, los reyes de Atlanta tomaron el escenario principal para demostrar por qué son una de las bandas fundamentales del metal de nuestro tiempo. Arrancando sin concesiones con la dupla “Tread Lightly” y “The Motherload”, el cuarteto desplegó un catálogo inapelable. Clásicos devastadores como “Crystal Skull”, “Megalodon” o “Black Tongue“ se entrelazaron con pasajes más densos y emotivos como “Your Ghost Again” y “The Crux“. Con la entrega y actitud de Brann Dailor y el juego vocal de Troy Sanders al frente, firmaron una lección de sludge y metal progresivo que coronó el Main del Resu. Mastodon se fue dejando muy buen sabor de boca, un broche de oro a la última jornada, y dejando imágenes espectaculares con el público coreando cada tema y demostrando el amor por la banda
21:55 – A.A. Williams (Desert)
A.A. Williams aportó uno de los momentos más diferentes de la noche, con una actuación elegante, íntima y cargada de emoción. Su propuesta, mucho más pausada y atmosférica, sirvió como un necesario cambio de ritmo frente a la intensidad del resto del cartel, especialmente para aquellos que ya necesitábamos bajar un poco las revoluciones después de tanta potencia sonora. Aunque fueron pocos los asistentes que se acercaron al escenario, quienes lo hicieron pudieron disfrutar de un concierto especial, donde la delicadeza y la personalidad de la artista británica fueron las grandes protagonistas.
23:10 – Dogma (Ritual)
Dogma volvió a ser uno de los nombres que más llamó la atención por su puesta en escena, aunque esta vez con un detalle inesperado: tras perder sus maletas por culpa de la aerolínea, las integrantes tuvieron que salir al escenario con una imagen improvisada, incluyendo camisetas de la selección española que terminaron convirtiéndose en una de las anécdotas del festival. Más allá del impacto visual que siempre acompaña a su propuesta, la banda defendió su mezcla de hard rock y metal con una actuación correcta y una buena conexión con el público. Eso sí, tras haberlas visto tres veces en apenas un año, la fórmula empieza a resultar repetitiva para quien no termina de conectar con su estilo. En mi caso, la propuesta de Dogma sigue sin convencerme, y pese a reconocer su puesta en escena y la capacidad que tienen para generar atención, musicalmente continúan sin despertar mi interés.
23:10 – Converge (Chaos)
Denominados como uno de los “padres” del Metalcore que conocemos a día de hoy, Converge volvía a Viveiro para destrozar el Chaos Stage con su Mathcore y su potente sonido. El escenario presentaba una excelente asistencia de público y la banda no defraudó en absoluto. Haciendo un repaso de su ya mítico Jane Doe (2001) e incluyendo temas más recientes de sus dos álbumes publicados en 2026 (Love Is Not Enough y Hum of Hurt), la banda de Boston deleitó tanto a sus nuevos fans como a los más aférrimos. Bien a nivel de sonido (excepto la voz, que en ocasiones se sentía “enterrada”) y bien a nivel de energía, una banda que tenía muchas ganas de ver en directo y que no defraudó en absoluto.
00:30 – Marilyn Manson (Main)
Marilyn Manson fue el encargado de poner el broche final a los escenarios principales del Resurrection Fest 2026, y lo hizo con una actuación que disipó cualquier duda sobre su estado actual. Tras una introducción que elevó la expectación del público, “Nod If You Understand” marcó el inicio de un concierto con un sonido muy sólido y una banda completamente compenetrada.
Lejos de la imagen irregular que había mostrado años atrás, Marilyn Manson apareció en gran forma, dominando el escenario con su inconfundible presencia y repasando buena parte de su repertorio. Clásicos como “mOBSCENE”, “Sweet Dreams (Are Made of This)”, “Personal Jesus” y el imprescindible “The Beautiful People” fueron recibidos con entusiasmo por un público que respondió de principio a fin.
Cuando todo parecía terminado tras un inesperado apagón de luces, el estadounidense regresó para ofrecer un par de bises que terminaron de redondear una actuación convincente. Sin necesidad de grandes artificios, Marilyn Manson firmó uno de los cierres más celebrados del festival, demostrando que todavía conserva la capacidad de conectar con miles de personas desde el escenario.
00:50 – The Vintage Caravan (Desert)
A la una de la madrugada, en plena recta final del último día del festival, The Vintage Caravan demostró ser exactamente lo que la noche y el Desert Stage pedían a gritos. Encajando a la perfección en la identidad del escenario, los islandeses respondieron a la expectación abrumadora de una zona abarrotada. El público no solo llenó la carpa, sino que vivió el concierto con una intensidad electrizante, dejándose llevar por las atmósferas psicodélicas, las improvisaciones medidas y una energía retro que convirtió el tramo nocturno en una auténtica fiesta de classic rock. Un broche de oro repleto de clase y groove para despedir el escenario por todo lo alto.
02:10 – Blood Incantation (Ritual)
Con un escenario abarrotado hasta los topes y una marea de fans luciendo camisetas de la banda, el show se sintió como una misa negra de dimensión galáctica. La puesta en escena apostó por una iluminación profundamente oscura y tenebrosa, dominada por contraluces penumbrosos y destellos de flashes puntuales que rasgaban la atmósfera lúgubre para iluminarlo todo por breves instantes. Dos monolitos a los lados, así como sendas plataformas para teclados y baterías, dejaban una estampa ancestral. En lo musical, los estadounidenses no defraudaron: desplegaron sus extensos pasajes progresivos con una maestría impecable, combinando una técnica deslumbrante, voces profundas de ultratumba y coros contundentes. Un deleite denso, místico y oscuro que sirvió como broche de oro inapelable para despedir el Ritual.
02:10 – Elwood Stray (Chaos)
El cierre del festival este año estaba en buenas manos. Los alemanes volvían a España tras su paso con Stick To Your Guns y fueron de los mejores cierres de Resu que recuerdo. Una apuesta por el metalcore más moderno sin ningún tipo de filtro. Todos los estribillos memorables que se puedan imaginar, riffs de guitarra por doquier y una excelente cantidad de breakdowns y energía son los elementos clave de una banda que considero sumamente infravalorada. El concierto disfrutó de una energía muy elevada (y más teniendo en cuenta que era el último concierto del festival), el sonido fue impecable y pude ver muchas caras de sorpresa y aceptación en el público. Un final de Resu 2026 a la altura de todo el festival.
















































































