

El martes, con la bajada del “Celedón”, daban comienzo las fiestas patronales de la Virgen Blanca en Vitoria-Gasteiz y el miércoles en la sala Jimmy Jazz se daba forma al primer capítulo de la nueva era de Arch Enemy, como comentó Michael Amott. Y es que después de la salida de Alissa White-Gluz de la banda, se ha unido recientemente a las voces otra fémina para una nueva andadura de los suecos por los escenarios.
Alissa tuvo la difícil tarea de hacer olvidar a los fans de Arch Enemy la contundente presencia de Angela Gossow sobre las tablas. La misma ardua misión que le ha tocado ahora mismo a Lauren Hart para hacer olvidarnos de la propia Alissa; pero eso lo comentamos más adelante.
En esta ocasión teníamos delante una oportunidad única de ver a los nórdicos a un palmo (literalmente) de tus narices. Los gigantes suecos del death metal hacían parada en el País Vasco dentro de su nuevo tour “Back To The Root Of All Evil 2026” por recintos selectos y pequeños de toda Europa, además de sus citas en festivales estivales o citas de mayor envergadura.
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Con la hora programada y la sala abarrotada, el sold-out estaba anunciado hace ya unas semanas, la presentación de Lauren Hart no podía tener mejor acogida. La apuesta por esta “chiquita” es ganadora. Imponente la presencia de la frontwoman sobre el escenario, al menos en las distancias cortas. A quien tenga dudas de su trabajo con la banda sobre las tablas, las puede ir dejando de lado. La americana es todo un torbellino, no para de girar sus melenas que salpicaban con sudor las caras de los asistentes de las primeras filas e incluso a sus propios compañeros de batalla, además de simpática y sonriente en todo momento.
Con un escenario que se antojaba pequeño para estos fornidos músicos, el show estuvo comandado en todo momento por la cantante con el resto de componentes arropando su voz portentosa. Hubo algún problema técnico, dúos guitarreros doblando riffs melódicos marca de la casa bajo la bandera del grupo, ondeando sobre el público y dos bises para el final, con confeti y globos, que invadieron el recinto con una sumisa audiencia coreando todos los temas que ordenaba nuestra pequeña protagonista.
Mucho calor, mucho sudor, y como rezaban los bombos de la batería transparente al fondo, mucho “Pure Fucking Metal”.


El martes, con la bajada del “Celedón”, daban comienzo las fiestas patronales de la Virgen Blanca en Vitoria-Gasteiz y el miércoles en la sala Jimmy Jazz se daba forma al primer capítulo de la nueva era de Arch Enemy, como comentó Michael Amott. Y es que después de la salida de Alissa White-Gluz de la banda, se ha unido recientemente a las voces otra fémina para una nueva andadura de los suecos por los escenarios.
Alissa tuvo la difícil tarea de hacer olvidar a los fans de Arch Enemy la contundente presencia de Angela Gossow sobre las tablas. La misma ardua misión que le ha tocado ahora mismo a Lauren Hart para hacer olvidarnos de la propia Alissa; pero eso lo comentamos más adelante.
En esta ocasión teníamos delante una oportunidad única de ver a los nórdicos a un palmo (literalmente) de tus narices. Los gigantes suecos del death metal hacían parada en el País Vasco dentro de su nuevo tour “Back To The Root Of All Evil 2026” por recintos selectos y pequeños de toda Europa, además de sus citas en festivales estivales o citas de mayor envergadura.
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Con un escenario que se antojaba pequeño para estos fornidos músicos, el show estuvo comandado en todo momento por la cantante con el resto de componentes arropando su voz portentosa. Hubo algún problema técnico, dúos guitarreros doblando riffs melódicos marca de la casa bajo la bandera del grupo, ondeando sobre el público y dos bises para el final, con confeti y globos, que invadieron el recinto con una sumisa audiencia coreando todos los temas que ordenaba nuestra pequeña protagonista.
Mucho calor, mucho sudor, y como rezaban los bombos de la batería transparente al fondo, mucho “Pure Fucking Metal”.















