
Goh-ka (2026)
Peaceville Records
Tracklist:
01. 九想詩其ノ一、二、三 (Kuso-shi 1, 2, and 3)
02. 地獄草子其ノ一、雲火霧処 (Jigoku-Zoshi 1: Unkamusho)
03. 黯然銷魂 (Anzenshokon)
04. 九想詩其ノ四、五、六 (Kuso-shi 4, 5, and 6)
05. 焦燥 (Shoso)
06. 運否天賦 (Unputenpu)
07. 人面獣心 (Jinmenjushin)
08. 地獄草子其ノ二、等活地獄 (Jigoku-Zoshi 2: Tokatsujigoku)
09. 空手還郷 (Kushukankyo)
10. 九想詩其ノ七 (Kuso-shi 7)
11. 九想詩其ノ八、九/滅諦寂静 (Kuso-shi 8 and 9 / Mettaijakujo)

Desde que Sigh apareció a finales de los ochenta, pocas bandas han demostrado una capacidad semejante para cambiar de piel sin perder su identidad. Aquella relación inicial con el Black Metal hace tiempo que quedó atrás, y discos como Hail Horror Hail, Scenario IV: Dread Dreams o Imaginary Sonicscape ya dejaban claro que lo suyo iba mucho más allá de cualquier etiqueta. Cuatro años después de Shiki, los japoneses regresan con Goh-Ka, un nuevo ejercicio de libertad creativa en el que vuelven a mezclar metal extremo, progresivo, psicodelia, sonidos setenteros y pasajes de difícil clasificación.
El álbum gira alrededor de la impermanencia de la vida y del cuerpo, tomando como referencia las nueve etapas de descomposición de un cadáver dentro de la tradición budista japonesa. Esa idea no funciona como simple decoración conceptual, sino que se refleja en una música que cambia constantemente de forma. “Kuso-shi 1, 2, and 3” abre el recorrido con una construcción progresiva que desemboca en “Jigoku-Zoshi 1: Unkamusho”, mucho más agresiva y directa, con Mike Heller aportando una batería especialmente contundente. Después llega “Kuso-shi 4, 5, and 6”, donde Sigh vuelve a retorcer las estructuras hasta convertirlas en una sucesión de cambios, atmósferas y elementos extremos.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Behemoth – I, Scvlptor (2026)
La capacidad para saltar de un registro a otro vuelve a ser una de las grandes virtudes del disco. “Unputenpu” introduce una marcada influencia setentera que puede recordar incluso a Deep Purple, mientras “Jinmenjushin” recupera el lado más oscuro y agresivo. “Jigoku-Zoshi 2: Tokatsujigoku” insiste en esa vertiente extrema antes de que el tramo final complete un álbum de casi una hora en el que prácticamente todo parece estar en movimiento. Hay riffs pesados, melodías inesperadas, voces desgarradas, momentos psicodélicos y estructuras progresivas, pero todo termina sonando reconociblemente a Sigh.
Goh-Ka exige dejar de lado la necesidad de encontrar una etiqueta concreta y simplemente entrar en su universo. Sigh vuelve a demostrar que su mayor virtud consiste precisamente en no repetirse, utilizando cada canción como un espacio para experimentar con nuevas ideas sin perder el carácter que llevan construyendo desde hace décadas. Es un disco extraño, ambicioso y cargado de detalles, de esos que descubren algo nuevo cuando se vuelven a escuchar.

Goh-ka (2026)
Peaceville Records
Tracklist:
01. 九想詩其ノ一、二、三 (Kuso-shi 1, 2, and 3)
02. 地獄草子其ノ一、雲火霧処 (Jigoku-Zoshi 1: Unkamusho)
03. 黯然銷魂 (Anzenshokon)
04. 九想詩其ノ四、五、六 (Kuso-shi 4, 5, and 6)
05. 焦燥 (Shoso)
06. 運否天賦 (Unputenpu)
07. 人面獣心 (Jinmenjushin)
08. 地獄草子其ノ二、等活地獄 (Jigoku-Zoshi 2: Tokatsujigoku)
09. 空手還郷 (Kushukankyo)
10. 九想詩其ノ七 (Kuso-shi 7)
11. 九想詩其ノ八、九/滅諦寂静 (Kuso-shi 8 and 9 / Mettaijakujo)

Desde que Sigh apareció a finales de los ochenta, pocas bandas han demostrado una capacidad semejante para cambiar de piel sin perder su identidad. Aquella relación inicial con el Black Metal hace tiempo que quedó atrás, y discos como Hail Horror Hail, Scenario IV: Dread Dreams o Imaginary Sonicscape ya dejaban claro que lo suyo iba mucho más allá de cualquier etiqueta. Cuatro años después de Shiki, los japoneses regresan con Goh-Ka, un nuevo ejercicio de libertad creativa en el que vuelven a mezclar metal extremo, progresivo, psicodelia, sonidos setenteros y pasajes de difícil clasificación.
El álbum gira alrededor de la impermanencia de la vida y del cuerpo, tomando como referencia las nueve etapas de descomposición de un cadáver dentro de la tradición budista japonesa. Esa idea no funciona como simple decoración conceptual, sino que se refleja en una música que cambia constantemente de forma. “Kuso-shi 1, 2, and 3” abre el recorrido con una construcción progresiva que desemboca en “Jigoku-Zoshi 1: Unkamusho”, mucho más agresiva y directa, con Mike Heller aportando una batería especialmente contundente. Después llega “Kuso-shi 4, 5, and 6”, donde Sigh vuelve a retorcer las estructuras hasta convertirlas en una sucesión de cambios, atmósferas y elementos extremos.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Behemoth – I, Scvlptor (2026)
La capacidad para saltar de un registro a otro vuelve a ser una de las grandes virtudes del disco. “Unputenpu” introduce una marcada influencia setentera que puede recordar incluso a Deep Purple, mientras “Jinmenjushin” recupera el lado más oscuro y agresivo. “Jigoku-Zoshi 2: Tokatsujigoku” insiste en esa vertiente extrema antes de que el tramo final complete un álbum de casi una hora en el que prácticamente todo parece estar en movimiento. Hay riffs pesados, melodías inesperadas, voces desgarradas, momentos psicodélicos y estructuras progresivas, pero todo termina sonando reconociblemente a Sigh.
Goh-Ka exige dejar de lado la necesidad de encontrar una etiqueta concreta y simplemente entrar en su universo. Sigh vuelve a demostrar que su mayor virtud consiste precisamente en no repetirse, utilizando cada canción como un espacio para experimentar con nuevas ideas sin perder el carácter que llevan construyendo desde hace décadas. Es un disco extraño, ambicioso y cargado de detalles, de esos que descubren algo nuevo cuando se vuelven a escuchar.







