Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO

Belphegor en Copenhague: “El inframundo tomó los suburbios de Copenhague”
thumb image

Un nuevo tour extremo y underground está sacudiendo el territorio europeo. Me refiero al Praise the Beast, encabezado por Belphegor y seguido por Krisiun, Asagraum y A Call for Revenge. Este tour mezcla varios géneros extremos, como el death metal clásico, el black metal y la fusión de ambos, el blackened death metal. Pero todos los grupos respetan la misma idea: la adoración al demonio. Desafortunadamente, por problemas logísticos nos perdimos la primera banda.

Por lo que llegamos para ver a Asagraum, grupo de black metal holandés conformado enteramente por mujeres. Contaron con varios fanáticos en el público y con un buen sonido. La respuesta de la gente fue buena, pero, para ser sincero, no me convencieron. Las canciones me resultan muy simples y predecibles. Se nota una cantidad de recursos limitados que se repiten hasta el hartazgo, sumado a que, por momentos, hubo errores en la ejecución.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Gutalax: “Seguimos tocando la misma mierda y la gente sigue viniendo”

Por suerte, la noche mejoró notablemente de la mano de Krisiun, grupo brasilero, estandarte del death metal sudamericano, que injustamente recibe menos atención de la merecida. Si bien han sacado discos clásicos como Assassination o Conquerors of Armageddon, actualmente son una banda de culto que cuenta con poca convocatoria. Adentrándonos en el concierto, fue brutal en todo aspecto. El sonido fue claro, nítido y fuerte. Se notaban todos los instrumentos a la perfección, desde los riffs y solos enfermos de la guitarra, al bajo crujiente de Alex y la batería poderosa de Max.

Destacable el trabajo de Max Kolesne en la batería. Una máquina absoluta. Más allá de que no se fue de tiempo en ningún momento y de que los golpes siempre fueron limpios y nítidos, demostró mucha creatividad a la hora de los ritmos. Siempre aportaba un arreglo o algo para darle variedad a las canciones. El uso de los toms fue fundamental y ahí demostró su influencia brasilera. Como dato curioso, el palillo de su mano derecha lo usó al revés, agarrándolo desde la varilla y golpeando con el mango. El bajo acompañó perfecto la base rítmica y la guitarra era enferma. No paraba de escupir riffs intrincados, pero a la vez gancheros, y los solos eran súper técnicos, pero llevaderos a la vez. La voz es un potente gutural que no afloja y se mantuvo constante durante toda la presentación.

La lista recorrió varios clásicos del grupo como “Apocalyptic Victory” o la dueña del pit más grande de la noche, “Vicious Wrath”. La respuesta del público fue brutal y así de intenso también fue el agradecimiento de los músicos, quienes prometieron volver pronto y tocar un set más largo. Una presentación brutal, precisa y genial.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Kill-Town Death Fest 2026 – Dia 3: “El Retorno de los Muertos Vivientes”

El cambio de set fue largo, ya que, como es de costumbre, Belphegor tiene mucha escenografía. Dos cruces invertidas gigantes, candelabros con cráneos, espadas en los micrófonos y un juego de luces enorme. Una intro muy larga comenzó a sonar, mientras unos inciensos perfumaron todo el recinto con un aroma muy fuerte e invasivo. Luego de un buen rato, los músicos subieron a escena y, tras una entrada teatral, la música comenzó con uno de sus instrumentales, seguida por las poderosas “Baphomet” y “The Devil’s Son”.

Los austriacos, más allá de tener letras medio “meme”, destacan por tener un directo conciso y súper contundente, desde todo punto de vista. El sonido fue atronador. Era una aplanadora, súper clara y nítida. La batería era increíble: súper rápida, técnica y prolija. Eso sí, sin la creatividad del baterista anterior. Las guitarras y el bajo se entendían perfecto. Cada riff y solo eran tan pesados, claros y oscuros que te llevaba de viaje al inframundo.

Es de público conocimiento que Helmuth, vocalista, guitarrista y miembro fundador y principal, tuvo problemas de garganta. Por lo que esa es la razón por la que meten varios instrumentales y cuentan con un vocalista de apoyo para los gritos agudos. Pero al momento de que tiene que cantar, la verdad es que lo está haciendo muy bien. Su gutural profundo y demoníaco cumplió el objetivo de representar al maligno en el escenario.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Old Man’s Child en Argentina: “Coronando nuevas tierras”

Esta gran presencia de instrumentales está secundada por otro factor fundamental: la teatralidad y el carisma. Si bien toda la banda lo sigue, Helmuth arriba del escenario es hipnótico. Se para con las piernas abiertas y toca con una actitud tan imponente que es imposible sacarle los ojos de encima. Demás está decir que su maquillaje, que lo hace ver como un zombie demoníaco, y su actuación como poseído suman muchos puntos. Entre canción y canción hacen también alguna actuación o ritual en escena. Por ejemplo, uno donde después de una danza todos terminan arrodillados en el escenario. U otro donde entran con un cráneo de cabra y lo enseñan al público.

Los momentos más altos del show fueron los clásicos “Stigma Diabolicum”, “Lucifer Incestus” y el tramo final con “Hell’s Ambassador”. Al terminar, los músicos entregaron muchas púas y objetos a una audiencia que cayó rendida a sus pies.

Belphegor es una banda que conlleva una puesta en escena mayor a la cantidad de público que convoca. Al igual que Krisiun, convoca mucha menos gente que la que merece, debido a la calidad de su material. Si bien esto da un poco de bronca, ya que son dos grupos que merecen mucho más, cuentan con una base de fans que logra que se puedan mantener. Ojalá algún día den el salto a la popularidad que se merecen. Mientras tanto, los entendidos seguiremos disfrutándolos.

Etiquetas: , , , , , , , ,

Belphegor en Copenhague: “El inframundo tomó los suburbios de Copenhague”
thumb image

Un nuevo tour extremo y underground está sacudiendo el territorio europeo. Me refiero al Praise the Beast, encabezado por Belphegor y seguido por Krisiun, Asagraum y A Call for Revenge. Este tour mezcla varios géneros extremos, como el death metal clásico, el black metal y la fusión de ambos, el blackened death metal. Pero todos los grupos respetan la misma idea: la adoración al demonio. Desafortunadamente, por problemas logísticos nos perdimos la primera banda.

Por lo que llegamos para ver a Asagraum, grupo de black metal holandés conformado enteramente por mujeres. Contaron con varios fanáticos en el público y con un buen sonido. La respuesta de la gente fue buena, pero, para ser sincero, no me convencieron. Las canciones me resultan muy simples y predecibles. Se nota una cantidad de recursos limitados que se repiten hasta el hartazgo, sumado a que, por momentos, hubo errores en la ejecución.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Gutalax: “Seguimos tocando la misma mierda y la gente sigue viniendo”

Por suerte, la noche mejoró notablemente de la mano de Krisiun, grupo brasilero, estandarte del death metal sudamericano, que injustamente recibe menos atención de la merecida. Si bien han sacado discos clásicos como Assassination o Conquerors of Armageddon, actualmente son una banda de culto que cuenta con poca convocatoria. Adentrándonos en el concierto, fue brutal en todo aspecto. El sonido fue claro, nítido y fuerte. Se notaban todos los instrumentos a la perfección, desde los riffs y solos enfermos de la guitarra, al bajo crujiente de Alex y la batería poderosa de Max.

Destacable el trabajo de Max Kolesne en la batería. Una máquina absoluta. Más allá de que no se fue de tiempo en ningún momento y de que los golpes siempre fueron limpios y nítidos, demostró mucha creatividad a la hora de los ritmos. Siempre aportaba un arreglo o algo para darle variedad a las canciones. El uso de los toms fue fundamental y ahí demostró su influencia brasilera. Como dato curioso, el palillo de su mano derecha lo usó al revés, agarrándolo desde la varilla y golpeando con el mango. El bajo acompañó perfecto la base rítmica y la guitarra era enferma. No paraba de escupir riffs intrincados, pero a la vez gancheros, y los solos eran súper técnicos, pero llevaderos a la vez. La voz es un potente gutural que no afloja y se mantuvo constante durante toda la presentación.

La lista recorrió varios clásicos del grupo como “Apocalyptic Victory” o la dueña del pit más grande de la noche, “Vicious Wrath”. La respuesta del público fue brutal y así de intenso también fue el agradecimiento de los músicos, quienes prometieron volver pronto y tocar un set más largo. Una presentación brutal, precisa y genial.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Kill-Town Death Fest 2026 – Dia 3: “El Retorno de los Muertos Vivientes”

El cambio de set fue largo, ya que, como es de costumbre, Belphegor tiene mucha escenografía. Dos cruces invertidas gigantes, candelabros con cráneos, espadas en los micrófonos y un juego de luces enorme. Una intro muy larga comenzó a sonar, mientras unos inciensos perfumaron todo el recinto con un aroma muy fuerte e invasivo. Luego de un buen rato, los músicos subieron a escena y, tras una entrada teatral, la música comenzó con uno de sus instrumentales, seguida por las poderosas “Baphomet” y “The Devil’s Son”.

Los austriacos, más allá de tener letras medio “meme”, destacan por tener un directo conciso y súper contundente, desde todo punto de vista. El sonido fue atronador. Era una aplanadora, súper clara y nítida. La batería era increíble: súper rápida, técnica y prolija. Eso sí, sin la creatividad del baterista anterior. Las guitarras y el bajo se entendían perfecto. Cada riff y solo eran tan pesados, claros y oscuros que te llevaba de viaje al inframundo.

Es de público conocimiento que Helmuth, vocalista, guitarrista y miembro fundador y principal, tuvo problemas de garganta. Por lo que esa es la razón por la que meten varios instrumentales y cuentan con un vocalista de apoyo para los gritos agudos. Pero al momento de que tiene que cantar, la verdad es que lo está haciendo muy bien. Su gutural profundo y demoníaco cumplió el objetivo de representar al maligno en el escenario.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Old Man’s Child en Argentina: “Coronando nuevas tierras”

Esta gran presencia de instrumentales está secundada por otro factor fundamental: la teatralidad y el carisma. Si bien toda la banda lo sigue, Helmuth arriba del escenario es hipnótico. Se para con las piernas abiertas y toca con una actitud tan imponente que es imposible sacarle los ojos de encima. Demás está decir que su maquillaje, que lo hace ver como un zombie demoníaco, y su actuación como poseído suman muchos puntos. Entre canción y canción hacen también alguna actuación o ritual en escena. Por ejemplo, uno donde después de una danza todos terminan arrodillados en el escenario. U otro donde entran con un cráneo de cabra y lo enseñan al público.

Los momentos más altos del show fueron los clásicos “Stigma Diabolicum”, “Lucifer Incestus” y el tramo final con “Hell’s Ambassador”. Al terminar, los músicos entregaron muchas púas y objetos a una audiencia que cayó rendida a sus pies.

Belphegor es una banda que conlleva una puesta en escena mayor a la cantidad de público que convoca. Al igual que Krisiun, convoca mucha menos gente que la que merece, debido a la calidad de su material. Si bien esto da un poco de bronca, ya que son dos grupos que merecen mucho más, cuentan con una base de fans que logra que se puedan mantener. Ojalá algún día den el salto a la popularidad que se merecen. Mientras tanto, los entendidos seguiremos disfrutándolos.

Etiquetas: , , , , , , , ,

thumb image
Anthrax
Cursum Perficio (2026)
thumb image
President
Blood Of Your Empire (2026)
thumb image
Dominum
Night Is Calling (2026)
thumb image
Amon Amarth
The Allfather Awakens (2026)

 



thumb image
Anthrax
Cursum Perficio (2026)
thumb image
President
Blood Of Your Empire (2026)
thumb image
Dominum
Night Is Calling (2026)
thumb image
Amon Amarth
The Allfather Awakens (2026)