


Gutalax han convertido sus conciertos en auténticas fiestas donde los moshpits, el humor escatológico y la cerveza forman parte del espectáculo. Tras más de una década llevando su particular propuesta por escenarios de todo el mundo, la banda checa mantiene intacta su filosofía: divertirse y hacer que el público también lo haga. Con su regreso a España en el horizonte, hablamos con ellos sobre música, humor, conciertos y, por supuesto, mucha mierda.
– Gutalax lleva años convirtiendo sus conciertos en auténticas fiestas de grindcore. ¿En qué momento os disteis cuenta de que el público había transformado vuestros conciertos en algo que iba mucho más allá de simplemente escuchar música?
¡Es increíble! ¡Nos encanta! Nuestros conciertos siempre son una gran fiesta de mierda y nuestros fans son quienes aportan la diversión, no nosotros. Los queremos a todos.
– Vuestra estética y vuestro sentido del humor son inmediatamente reconocibles, pero detrás de todo eso hay una banda que lleva más de una década trabajando en su música. ¿Creéis que a veces la gente presta demasiada atención al lado escatológico de Gutalax y pasa por alto el trabajo musical que hay detrás?
Sí, definitivamente algunas personas lo hacen, y puedo entenderlo. Pero no hay ningún problema con eso 🙂
– El público español parece tener una conexión especialmente fuerte con Gutalax. ¿Qué diferencias notáis entre tocar en España y hacerlo en otros países?
Nos encanta tocar en todas partes y nuestros conciertos son geniales en cualquier sitio. Los conciertos en España siempre han sido muy salvajes y nos encanta. Más cara a cara, más moshpits, ya sabéis 🙂
– El grindcore puede ser un género extremadamente agresivo, pero vosotros conseguís abordarlo desde una perspectiva muy festiva. ¿Era algo que buscabais deliberadamente desde el principio o surgió de manera natural?
Casi siempre surge de manera natural. Cada concierto es diferente y se convierte en una fiesta diferente.
– ¿Cómo ha cambiado Gutalax desde aquellos primeros años hasta la banda que sois hoy? ¿Hay algo de los primeros tiempos de Gutalax que echéis especialmente de menos?
Somos más viejos, más gordos, más borrachos, más vagos y olemos peor. Pero la pasión por hacer música sigue siendo la misma.
– Habéis conseguido convertir canciones y conceptos aparentemente absurdos en auténticos himnos dentro de la escena grindcore. ¿Cómo es el proceso creativo cuando partís de una idea que inicialmente puede parecer poco más que una broma?
También surge de manera natural. No hay ningún proceso. Y, ¿sabéis lo que decimos en la República Checa? “Toda broma esconde algo de verdad en lo más profundo”. Jajaja.
– Después de tantos años de giras, ¿qué es lo que todavía os sorprende de actuar ante un público que ya conoce tan bien vuestra propuesta?
Que sigamos tocando la misma mierda y la gente siga viniendo, jajaja.
– Habéis compartido cartel con bandas de muchos estilos diferentes. ¿Hay alguna banda con la que todavía no hayáis tocado y que os gustaría especialmente tener como compañera de gira?
Bandas de disco de los 80 y los 90. Definitivamente forman una parte importante de nuestra música y puedo imaginar que una gira con bandas como Rednex, Scooter, Aqua, 666 o Brooklyn Bounce funcionaría de puta madre, jajaja.
– En una época en la que muchas bandas tienen mucho cuidado a la hora de gestionar su imagen en redes sociales, vosotros habéis construido una identidad basada en no tomaros demasiado en serio. ¿Sentís que esa libertad es una parte importante de vuestra identidad?
Es necesario y también es la única manera en la que lo vamos a hacer. ¡Para siempre! No nos importa ninguna imagen, somos lo que somos (somos lo que cagamos, jajaja) y nunca cambiaremos solo por la “imagen”.
– ¿Qué expectativas tenéis para vuestra próxima gira por España?
Diversión, cervezas, paella, fiesta, conciertos increíbles con gente increíble… buen tiempo, jajaja.




Gutalax han convertido sus conciertos en auténticas fiestas donde los moshpits, el humor escatológico y la cerveza forman parte del espectáculo. Tras más de una década llevando su particular propuesta por escenarios de todo el mundo, la banda checa mantiene intacta su filosofía: divertirse y hacer que el público también lo haga. Con su regreso a España en el horizonte, hablamos con ellos sobre música, humor, conciertos y, por supuesto, mucha mierda.
– Gutalax lleva años convirtiendo sus conciertos en auténticas fiestas de grindcore. ¿En qué momento os disteis cuenta de que el público había transformado vuestros conciertos en algo que iba mucho más allá de simplemente escuchar música?
¡Es increíble! ¡Nos encanta! Nuestros conciertos siempre son una gran fiesta de mierda y nuestros fans son quienes aportan la diversión, no nosotros. Los queremos a todos.
– Vuestra estética y vuestro sentido del humor son inmediatamente reconocibles, pero detrás de todo eso hay una banda que lleva más de una década trabajando en su música. ¿Creéis que a veces la gente presta demasiada atención al lado escatológico de Gutalax y pasa por alto el trabajo musical que hay detrás?
Sí, definitivamente algunas personas lo hacen, y puedo entenderlo. Pero no hay ningún problema con eso 🙂
– El público español parece tener una conexión especialmente fuerte con Gutalax. ¿Qué diferencias notáis entre tocar en España y hacerlo en otros países?
Nos encanta tocar en todas partes y nuestros conciertos son geniales en cualquier sitio. Los conciertos en España siempre han sido muy salvajes y nos encanta. Más cara a cara, más moshpits, ya sabéis 🙂
– El grindcore puede ser un género extremadamente agresivo, pero vosotros conseguís abordarlo desde una perspectiva muy festiva. ¿Era algo que buscabais deliberadamente desde el principio o surgió de manera natural?
Casi siempre surge de manera natural. Cada concierto es diferente y se convierte en una fiesta diferente.
– ¿Cómo ha cambiado Gutalax desde aquellos primeros años hasta la banda que sois hoy? ¿Hay algo de los primeros tiempos de Gutalax que echéis especialmente de menos?
Somos más viejos, más gordos, más borrachos, más vagos y olemos peor. Pero la pasión por hacer música sigue siendo la misma.
– Habéis conseguido convertir canciones y conceptos aparentemente absurdos en auténticos himnos dentro de la escena grindcore. ¿Cómo es el proceso creativo cuando partís de una idea que inicialmente puede parecer poco más que una broma?
También surge de manera natural. No hay ningún proceso. Y, ¿sabéis lo que decimos en la República Checa? “Toda broma esconde algo de verdad en lo más profundo”. Jajaja.
– Después de tantos años de giras, ¿qué es lo que todavía os sorprende de actuar ante un público que ya conoce tan bien vuestra propuesta?
Que sigamos tocando la misma mierda y la gente siga viniendo, jajaja.
– Habéis compartido cartel con bandas de muchos estilos diferentes. ¿Hay alguna banda con la que todavía no hayáis tocado y que os gustaría especialmente tener como compañera de gira?
Bandas de disco de los 80 y los 90. Definitivamente forman una parte importante de nuestra música y puedo imaginar que una gira con bandas como Rednex, Scooter, Aqua, 666 o Brooklyn Bounce funcionaría de puta madre, jajaja.
– En una época en la que muchas bandas tienen mucho cuidado a la hora de gestionar su imagen en redes sociales, vosotros habéis construido una identidad basada en no tomaros demasiado en serio. ¿Sentís que esa libertad es una parte importante de vuestra identidad?
Es necesario y también es la única manera en la que lo vamos a hacer. ¡Para siempre! No nos importa ninguna imagen, somos lo que somos (somos lo que cagamos, jajaja) y nunca cambiaremos solo por la “imagen”.
– ¿Qué expectativas tenéis para vuestra próxima gira por España?
Diversión, cervezas, paella, fiesta, conciertos increíbles con gente increíble… buen tiempo, jajaja.











