Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO
Dirkschneider en Copenhague: “Honrando el acero”

Dirkschneider en Copenhague: “Honrando el acero”

Es muy normal en estos tiempos que los músicos que participaron en discos clásicos realicen giras aniversario, aun cuando ya no formen parte de la banda en cuestión. Esto se […]

Hammerfall en Barcelona: “Bajo la lluvia y el martillo”

Hammerfall en Barcelona: “Bajo la lluvia y el martillo”

Aún con la lluvia empapando las calles de Barcelona y el murmullo expectante llenando el Razzmatazz, Tailgunner apareció como el primer relámpago de la noche. No venían a pasar desapercibidos ni a […]

Architects en Copenhague: “La siguiente generación del metal”

Architects en Copenhague: “La siguiente generación del metal”

En la primera parada del año 2026 comenzamos de la mejor manera, dándole la bienvenida a tres exponentes del metalcore técnico, representando a jóvenes de entre 20 y 30 años, […]

Stillbirth en Barcelona: “Noche de brutal slamming y deathcore en Sants”

Stillbirth en Barcelona: “Noche de brutal slamming y deathcore en Sants”

El barrio de Sants acogía la primera de las cuatro citas pendientes que deparaba Stillbirth, una de las mayores figuras del Brutal Slamming Death Metal del país teutón. La Sala […]

Legion of the Damned en Madrid: “Resistencia Extrema bajo el Diluvio Madrileño”

Legion of the Damned en Madrid: “Resistencia Extrema bajo el Diluvio Madrileño”

Madrid, 16 de enero de 2026 — Hay noches en las que el metal no es solo música, sino un refugio. El pasado jueves, Madrid se presentó bajo un manto […]

Sylvania en Barcelona: “Power Metal contra la oscuridad”

Sylvania en Barcelona: “Power Metal contra la oscuridad”

La Sala Upload se sentía esa noche como el último bastión de una resistencia olvidada, un refugio de paredes frías donde el vacío inicial, denso y casi físico, amenazaba con […]

Jade en Barcelona: “Cuando el tiempo se pliega”

Jade en Barcelona: “Cuando el tiempo se pliega”

Viví la apertura del Triumviratum como un acto fundacional: Bóveda del Sol fue la pieza angular que inauguró el ritual sonoro concebido junto a JADE y Moonloop, aprovechando la mística […]

Ellende en Copenhague: “Atmósferas que ahogan y emocionan”

Ellende en Copenhague: “Atmósferas que ahogan y emocionan”

El 2026 inició de buena manera para lo que al Black Metal se refiere, ya que una de las bandas más interesantes y resonantes del under editó su esperado nuevo […]

Three Days Grace en Glasgow: vuelta a lo grande con la gira de Alienation

Three Days Grace en Glasgow: vuelta a lo grande con la gira de Alienation

Las leyendas del rock canadiense Three Days Grace regresaron a Glasgow por primera vez en tres años como parte de la gira de su nuevo álbum Alienation. Con el apoyo […]

Asspera en Buenos Aires: “Un fin de año rozando lo Asspero”

Asspera en Buenos Aires: “Un fin de año rozando lo Asspero”

Foto de Portada: Damian Muñoz En el marco de una ola de calor agobiante que envuelve a la Ciudad de Buenos Aires, el sábado 27 de diciembre las huestes assperianas […]


Kadavar en Barcelona: “Distorsión y éxtasis”
thumb image

La sala, vestida de luto rockero y rumor metálico, era el recipiente perfecto para una noche que prometía ser un tratado vivo sobre la anatomía del rock pesado. Tres bandas, tres filosofías del fuzz y un mismo altar: el escenario. Lejos del bullicio de la barra y el merchandising, el público aguardaba en silencio reverencial, consciente de que la verdad del género solo se revela en la ejecución en directo. No había artificios, solo músicos y amplificadores: el lenguaje primigenio del volumen.

El primer conjuro de la noche estuvo a cargo de los australianos O.R.B. (Organic Rock Band), que aparecieron en escena como tres espectros vintage, reverentes y sin artificio. Su sonido, tan hipnótico como preciso, flotó sobre un entramado de delays y reverberaciones ejecutadas con la delicadeza de un alquimista. El groove se construía más como una corriente envolvente que como un golpe frontal, una niebla psicodélica que embriagaba. Su propuesta no busca el ataque: invita al trance. Canciones como “Can’t Do That” y la onírica “Mind Over Matter” funcionaron como mantras eléctricos que suspendieron el tiempo, dejando al público en un estado de ingravidez colectiva. O.R.B. no abrió la noche: la conjuró.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Airbourne confirma sus invitados en España para 2026

La calma se quebró en mil pedazos con la irrupción de los noruegos Slomosa, que transformaron la sala en un polvorín. Desde el primer acorde de “Cabin Fever”, el stoner rock explotó con un poder físico que obligó al cuerpo a moverse. Ben Berdous, con voz gélida y autoridad escénica, comandó el caos con precisión quirúrgica, pero la fuerza gravitacional recaía en Marie Moe: su bajo, profundo y vibrante, fue el epicentro sónico del huracán. “Rice” e “In My Mind’s Desert” sonaron como una avalancha de groove arenoso y elegancia tectónica, una línea directa con el espíritu de Queens of the Stone Age. Con “Monomann” y “Horses” llevaron el frenesí a su clímax, firmando un set redondo que los consagró como dueños temporales del escenario. Slomosa no vinieron a telonear; vinieron a conquistar.

El cierre estuvo en manos de los alemanes Kadavar, cuyo ingreso fue una ceremonia en penumbra, sin ornamentos ni proyecciones, solo luz y humo modulados como instrumentos místicos. Desde el primer golpe de “Lies”, quedó claro que la banda no interpreta canciones: las invoca. Christoph “Lupus” Lindemann, con su aura de profeta eléctrico, dirigió la misa del hard rock con riffs de acero y alma blues. A su lado, Simon “Dragon” Bouteloup sostuvo el cosmos con su bajo vibrante, mientras Christoph “Tiger” Bartelt transformaba cada golpe en una invocación ritual. Temas como “Black Sun” y “Living in Your Head” demostraron su dominio absoluto del espíritu setentero sin caer en la nostalgia vacía.
El tramo final fue puro fuego sagrado: “Total Annihilation” y “Doomsday Machine” desataron el clímax, antes de cerrar con una tríada de himnos —“Die Baby Die”, “Come Back Life” y “All Our Thoughts”— que dejó a la sala bañada en un resplandor dorado y reverente. Kadavar no dieron un concierto: oficiaron una comunión sonora donde el fuzz fue religión y la distorsión, redención.

Etiquetas: , , , ,

Kadavar en Barcelona: “Distorsión y éxtasis”
thumb image

La sala, vestida de luto rockero y rumor metálico, era el recipiente perfecto para una noche que prometía ser un tratado vivo sobre la anatomía del rock pesado. Tres bandas, tres filosofías del fuzz y un mismo altar: el escenario. Lejos del bullicio de la barra y el merchandising, el público aguardaba en silencio reverencial, consciente de que la verdad del género solo se revela en la ejecución en directo. No había artificios, solo músicos y amplificadores: el lenguaje primigenio del volumen.

El primer conjuro de la noche estuvo a cargo de los australianos O.R.B. (Organic Rock Band), que aparecieron en escena como tres espectros vintage, reverentes y sin artificio. Su sonido, tan hipnótico como preciso, flotó sobre un entramado de delays y reverberaciones ejecutadas con la delicadeza de un alquimista. El groove se construía más como una corriente envolvente que como un golpe frontal, una niebla psicodélica que embriagaba. Su propuesta no busca el ataque: invita al trance. Canciones como “Can’t Do That” y la onírica “Mind Over Matter” funcionaron como mantras eléctricos que suspendieron el tiempo, dejando al público en un estado de ingravidez colectiva. O.R.B. no abrió la noche: la conjuró.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Airbourne confirma sus invitados en España para 2026

La calma se quebró en mil pedazos con la irrupción de los noruegos Slomosa, que transformaron la sala en un polvorín. Desde el primer acorde de “Cabin Fever”, el stoner rock explotó con un poder físico que obligó al cuerpo a moverse. Ben Berdous, con voz gélida y autoridad escénica, comandó el caos con precisión quirúrgica, pero la fuerza gravitacional recaía en Marie Moe: su bajo, profundo y vibrante, fue el epicentro sónico del huracán. “Rice” e “In My Mind’s Desert” sonaron como una avalancha de groove arenoso y elegancia tectónica, una línea directa con el espíritu de Queens of the Stone Age. Con “Monomann” y “Horses” llevaron el frenesí a su clímax, firmando un set redondo que los consagró como dueños temporales del escenario. Slomosa no vinieron a telonear; vinieron a conquistar.

El cierre estuvo en manos de los alemanes Kadavar, cuyo ingreso fue una ceremonia en penumbra, sin ornamentos ni proyecciones, solo luz y humo modulados como instrumentos místicos. Desde el primer golpe de “Lies”, quedó claro que la banda no interpreta canciones: las invoca. Christoph “Lupus” Lindemann, con su aura de profeta eléctrico, dirigió la misa del hard rock con riffs de acero y alma blues. A su lado, Simon “Dragon” Bouteloup sostuvo el cosmos con su bajo vibrante, mientras Christoph “Tiger” Bartelt transformaba cada golpe en una invocación ritual. Temas como “Black Sun” y “Living in Your Head” demostraron su dominio absoluto del espíritu setentero sin caer en la nostalgia vacía.
El tramo final fue puro fuego sagrado: “Total Annihilation” y “Doomsday Machine” desataron el clímax, antes de cerrar con una tríada de himnos —“Die Baby Die”, “Come Back Life” y “All Our Thoughts”— que dejó a la sala bañada en un resplandor dorado y reverente. Kadavar no dieron un concierto: oficiaron una comunión sonora donde el fuzz fue religión y la distorsión, redención.

Etiquetas: , , , ,

thumb image
Voidhämmer
Noxious Emissions EP (2026)
thumb image
Marianas Rest
The Bereaved (2026)
thumb image
Megadeth
Megadeth (2026)
thumb image
Dawnbreaker
Pactum Sanguine Novo (2026)

 

 



thumb image
Voidhämmer
Noxious Emissions EP (2026)
thumb image
Marianas Rest
The Bereaved (2026)
thumb image
Megadeth
Megadeth (2026)
thumb image
Dawnbreaker
Pactum Sanguine Novo (2026)