


Foto de portada de Nico Cardinale, gentileza de Nepenthe Records
La presencia de Angra en terreno argentino parece que se volvió en moneda corriente de todos los días. O todos los años, para ser más exacto. Ya que en el último tiempo, los brasileros se acostumbraron a visitar con bastante frecuencia el país. Sin embargo, el show del pasado sábado 22 de agosto se sintió diferente y de forma especial, debido a que el grupo presentó a su nuevo vocalista, Alirio Netto y celebró el 30 aniversario “Holy Land” (1996), tocando el disco de forma íntegra. Una presentación novedosa, como nostálgica.
Arena Sur fue el punto de encuentro en esta ocasión entre los exponentes del Power Metal y sus fanáticos. Un lugar en el que no habían tocado anteriormente. Lo que ayudo a dar una sensación de debut o primera vez por parte de la banda.
19:30 fue la hora designada para el ingreso al recinto. Aunque a las 20hs comenzó la acción. Ocio, la banda proveniente de zona oeste, fue la encargada de dar riendas sueltas al evento, con su fresca propuesta que combinaba los ingredientes más clásicos del metal con algunas pinceladas más modernas, propias del Groove. Lo destacado de su actuación fue la presencia del bajista Ruido Barilari. El hijo del mítico vocalista de Rata Blanca se subió al escenario para interpretar los últimos cuatro temas del set y festejar también su cumpleaños.
Para tratarse de una agrupación relativamente nueva, y que en palabras de su cantante, estaban parados en el escenario más grande en el que se habían presentado hasta la fecha, lo hicieron muy bien. Tocaron con solvencia y el sonido los acompaño.
Luego siguió el turno de Viejo Blanco. Un trío de hard rock de la vieja escuela. Mucho más tradicional, melódico, e incluso, cancionero. Lleno de temas con gancho, pausa y sencillez. Quizás no es el estilo musical que uno espera dentro de un evento más enfocado en lo power y progresivo. Pero al menos, la presentación de este grupo oriundo de Cañuelas estuvo llena de carácter y fuerza.
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Ya con un marco superior de gente al del inicio y con “Crossing” sonando de fondo para ponernos en ambiente, Angra salió a escena minutos antes de las 22hs. Primero aparecieron los percusionistas: el viejo y conocido de la casa Bruno Valverde en la batería y Guga Machado, colaborador habitual del grupo quién estuvo a cargo de los tambores. Luego dijeron presente el bajista Felipe Andreoli junto con los guitarristas Marcelo Barbosa y Rafael Bittencourt. Y ya con el atrapante y potente riff de “Nothing To Say” recorriendo todas las esquinas del Arena Sur, fue que terminó saliendo Alirio Netto al escenario, lo que marcó el comienzo de una noche triunfante.
Y es que al tratarse del 30 aniversario de una de sus obras más aclamadas y clásicas de su catálogo, los brasileros apostaron por todo y le regalaron al público una interpretación completa e integra de Holy Land (1996). Respetando el orden y sin saltarse ni un track. Esto significó que piezas como “Carolina IV” o el tema título fueran tocadas en su totalidad y de manera artesanal, de la mano de Guga Machado junto con los distintos instrumentos nativos de su país. Y al mismo tiempo, que joyitas como “The Shaman” o la bella “Deep Blue” aparecieran en vivo tras casi 10 años de ausencia.
Evidentemente, si hablamos del segundo trabajo discográfico de la banda, no puede faltar “Make Believe” que con sus delicadas notas de piano y su luminoso estribillo, puso a más a la mitad del público a cantar y recordar con alguna lágrima en el ojo al mítico Andre Matos, principal compositor de esta balada y una figura que de forma inconsciente, estuvo presente durante gran parte de la noche. Aunque ya ampliaremos este punto.
Ya que el show pese a sus prolongadas dos horas de duración casi no contó con “parates” o pausas de hidratación. Y fue un continuo ataque de clásicos. Especialmente, durante la segunda etapa. “Stand Away”, “Angels And Demons”, “Waiting Silence”, “Carry On” y “Rebirth” son algunos de los que aparecieron mientras que el grupo se tomó la libertad de rescatar las dos partes de “Tides Of Changes”, de su último disco. Dos composiciones que por el tono íntimo y más acustico del setilist, encajaron muy bien.
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Pero el momento de mayor emoción y conexión llegó cuando el señor Alirio Netto, se sentó en el fondo, empezó a dibujar con el teclado las primeras notas de “Wuthering Hights”, la legendaria canción de Kate Bush que los brasileros supieron reinterpretar y convertir en un himno dentro de su discografía. Con una interpretación exquisita por parte del actual vocalista, que supo evocar la sensibilidad con la que Matos tocaba y cantaba este tema.
Y ya que sacamos el tema, hay que hablar de él: Alirio Netto. El chico nuevo. El relevo de Fabio Lione. El hombre al que apuntaron todos los reflectores y miradas durante la noche. En general, tuvo una destacada actuación. Alcanzando gran parte de las notas, incluso aquellos gritos más agudos y exigidos. Se nota que talento y soltura sobre el escenario le sobra. Además, de poseer la virtud de tocar el piano. Lo cual nos lleva al ítem mencionado más arriba: la inconsciente presencia de Andre Matos a lo largo del show. Porque es imposible no resaltar el parecido vocal entre el fallecido vocalista y el presente.
Se nota que parte de la decisión de Rafael Bittencourt y compañía, fue retomar un poco los orígenes. Alejarse de los cantos más prolijos y teatrales que ofrecía un Fabio Lione y volver a las raíces más emotivas y descollantes de sus anteriores cantantes. Con uno, más arraigado y cercano al tono folclórico y nativo propio del conjunto. Y en ese sentido, la entrada del señor Netto resulta un éxito, especialmente para los más nostálgicos y fanáticos de los primeros años de la banda.
Para poner punto final a la velada, el grupo no se lo pensó mucho y se despidió con “Nova Era”, un infaltable a estas alturas de su carrera.
De esta manera, este nuevo paso de Angra por Argentina se puede describir como exitoso y rejuvenecedor. Pese al sonido un poco fuerte y retumbante, que no sumó tanto en la noche, el elenco brasilero regresó más unido y potenciado que nunca. Con aires renovados y una fuerza que nos dice que hay Angra para rato
Etiquetas: Angra, Heavy Metal Sinfónico/Power Metal, Power Metal, Power metal progresivo



Foto de portada de Nico Cardinale, gentileza de Nepenthe Records
La presencia de Angra en terreno argentino parece que se volvió en moneda corriente de todos los días. O todos los años, para ser más exacto. Ya que en el último tiempo, los brasileros se acostumbraron a visitar con bastante frecuencia el país. Sin embargo, el show del pasado sábado 22 de agosto se sintió diferente y de forma especial, debido a que el grupo presentó a su nuevo vocalista, Alirio Netto y celebró el 30 aniversario “Holy Land” (1996), tocando el disco de forma íntegra. Una presentación novedosa, como nostálgica.
Arena Sur fue el punto de encuentro en esta ocasión entre los exponentes del Power Metal y sus fanáticos. Un lugar en el que no habían tocado anteriormente. Lo que ayudo a dar una sensación de debut o primera vez por parte de la banda.
19:30 fue la hora designada para el ingreso al recinto. Aunque a las 20hs comenzó la acción. Ocio, la banda proveniente de zona oeste, fue la encargada de dar riendas sueltas al evento, con su fresca propuesta que combinaba los ingredientes más clásicos del metal con algunas pinceladas más modernas, propias del Groove. Lo destacado de su actuación fue la presencia del bajista Ruido Barilari. El hijo del mítico vocalista de Rata Blanca se subió al escenario para interpretar los últimos cuatro temas del set y festejar también su cumpleaños.
Para tratarse de una agrupación relativamente nueva, y que en palabras de su cantante, estaban parados en el escenario más grande en el que se habían presentado hasta la fecha, lo hicieron muy bien. Tocaron con solvencia y el sonido los acompaño.
Luego siguió el turno de Viejo Blanco. Un trío de hard rock de la vieja escuela. Mucho más tradicional, melódico, e incluso, cancionero. Lleno de temas con gancho, pausa y sencillez. Quizás no es el estilo musical que uno espera dentro de un evento más enfocado en lo power y progresivo. Pero al menos, la presentación de este grupo oriundo de Cañuelas estuvo llena de carácter y fuerza.
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Ya con un marco superior de gente al del inicio y con “Crossing” sonando de fondo para ponernos en ambiente, Angra salió a escena minutos antes de las 22hs. Primero aparecieron los percusionistas: el viejo y conocido de la casa Bruno Valverde en la batería y Guga Machado, colaborador habitual del grupo quién estuvo a cargo de los tambores. Luego dijeron presente el bajista Felipe Andreoli junto con los guitarristas Marcelo Barbosa y Rafael Bittencourt. Y ya con el atrapante y potente riff de “Nothing To Say” recorriendo todas las esquinas del Arena Sur, fue que terminó saliendo Alirio Netto al escenario, lo que marcó el comienzo de una noche triunfante.
Y es que al tratarse del 30 aniversario de una de sus obras más aclamadas y clásicas de su catálogo, los brasileros apostaron por todo y le regalaron al público una interpretación completa e integra de Holy Land (1996). Respetando el orden y sin saltarse ni un track. Esto significó que piezas como “Carolina IV” o el tema título fueran tocadas en su totalidad y de manera artesanal, de la mano de Guga Machado junto con los distintos instrumentos nativos de su país. Y al mismo tiempo, que joyitas como “The Shaman” o la bella “Deep Blue” aparecieran en vivo tras casi 10 años de ausencia.
Evidentemente, si hablamos del segundo trabajo discográfico de la banda, no puede faltar “Make Believe” que con sus delicadas notas de piano y su luminoso estribillo, puso a más a la mitad del público a cantar y recordar con alguna lágrima en el ojo al mítico Andre Matos, principal compositor de esta balada y una figura que de forma inconsciente, estuvo presente durante gran parte de la noche. Aunque ya ampliaremos este punto.
Ya que el show pese a sus prolongadas dos horas de duración casi no contó con “parates” o pausas de hidratación. Y fue un continuo ataque de clásicos. Especialmente, durante la segunda etapa. “Stand Away”, “Angels And Demons”, “Waiting Silence”, “Carry On” y “Rebirth” son algunos de los que aparecieron mientras que el grupo se tomó la libertad de rescatar las dos partes de “Tides Of Changes”, de su último disco. Dos composiciones que por el tono íntimo y más acustico del setilist, encajaron muy bien.
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Pero el momento de mayor emoción y conexión llegó cuando el señor Alirio Netto, se sentó en el fondo, empezó a dibujar con el teclado las primeras notas de “Wuthering Hights”, la legendaria canción de Kate Bush que los brasileros supieron reinterpretar y convertir en un himno dentro de su discografía. Con una interpretación exquisita por parte del actual vocalista, que supo evocar la sensibilidad con la que Matos tocaba y cantaba este tema.
Y ya que sacamos el tema, hay que hablar de él: Alirio Netto. El chico nuevo. El relevo de Fabio Lione. El hombre al que apuntaron todos los reflectores y miradas durante la noche. En general, tuvo una destacada actuación. Alcanzando gran parte de las notas, incluso aquellos gritos más agudos y exigidos. Se nota que talento y soltura sobre el escenario le sobra. Además, de poseer la virtud de tocar el piano. Lo cual nos lleva al ítem mencionado más arriba: la inconsciente presencia de Andre Matos a lo largo del show. Porque es imposible no resaltar el parecido vocal entre el fallecido vocalista y el presente.
Se nota que parte de la decisión de Rafael Bittencourt y compañía, fue retomar un poco los orígenes. Alejarse de los cantos más prolijos y teatrales que ofrecía un Fabio Lione y volver a las raíces más emotivas y descollantes de sus anteriores cantantes. Con uno, más arraigado y cercano al tono folclórico y nativo propio del conjunto. Y en ese sentido, la entrada del señor Netto resulta un éxito, especialmente para los más nostálgicos y fanáticos de los primeros años de la banda.
Para poner punto final a la velada, el grupo no se lo pensó mucho y se despidió con “Nova Era”, un infaltable a estas alturas de su carrera.
De esta manera, este nuevo paso de Angra por Argentina se puede describir como exitoso y rejuvenecedor. Pese al sonido un poco fuerte y retumbante, que no sumó tanto en la noche, el elenco brasilero regresó más unido y potenciado que nunca. Con aires renovados y una fuerza que nos dice que hay Angra para rato
Etiquetas: Angra, Heavy Metal Sinfónico/Power Metal, Power Metal, Power metal progresivo







