
With the end comes silence (2026)
Massacre Records
Tracklist:
01. Fallen
02. Nothing to Say
03. Beyond Recognition
04. Those Words
05. The Tower
06. Selling My Soul
07. Call for Heaven
08. Angel of Berlin
09. With the End Comes Silence
10. The Curtain Falls
Una cubierta distópica y un título a juego nos reciben en esta nueva entrega de los alemanes Assignment. Se trata de “With the end comes silence” (Massacre Records), su sexto álbum de estudio.
Esta banda de power metal progresivo, con aires a ratos heavy a ratos melódico, es poco conocida en nuestro país. Fundada en 1994 en sus filas esta la oriunda de Buenos Aires, Inés Vera Ortiz (Radicada actualmente en Alicante) para una colaboración vocal en su “Reflections” de 2020 y aún forma parte de la “Familia Assignment” tal y como figura en su web. También de habla hispana es su vocalista actual (desde 2016), el argentino Diego Valdez, pero nadie lo diría, ya que al escucharle nos recuerda a las tonalidades propias de Jorn Lande, Bob Catley o el mismísimo Dio, aunque quizás más comedido en su performance.
El que tenemos ahora entre manos es un álbum bastante canónico en su género y acorde a lo que la banda nos tiene acostumbrados en los últimos años: recordemos que comenzaron más cercanos al Trash y Death Metal, camino que han abandonado para abrazar un estilo más tarareable. Ahora bien, también nos encontramos con pequeños detalles que aportan frescura y captan nuestra atención, especialmente algunas intros con teclado sintetizado muy reconocible y algunos solos muy pegadizos de parte de Goran Panic, miembro fundador de la banda y un maestro a la guitarra.
Especial mención al teclista, Bratislav Metulski, cuya apariencia y descripción en la web de la banda merece despertar nuestra curiosidad, además de demostrar una elevada calidad musical.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Dream Evil – Metal Gods (2024)
La temática del álbum está clara: el fin de la sociedad, el control, el riesgo de la indiferencia, la hipocresía… advertencias que no son en su caso fatalistas sino que invitan a la reflexión y a un cambio de rumbo que quizás aún sea posible.
Comenzando por “Fallen”, primer single del proyecto nos adentramos en un álbum que critica al poder y a la falta de valores de la sociedad actual, llamando a la resistencia, pero sin hacer acusaciones concretas, como si nos introdujera en una novela de ciencia ficción que sirviera de espejo a diferentes momentos de la historia humana.
La segunda canción “Nothing to say”, con una bonita intro entre guitarras y teclados para luego descender a una mayor oscuridad con la adición de la voz, continúa esta estela, avanzando un poco más en el leitmotiv del disco.
La siguiente “Beyond recognition” ha captado mi atención por su tono más íntimo en la voz acompañada por un sintetizador de aire fantasmal en los primeros compases, para luego crecer en volumen y dureza, conteniendo un solo especialmente bello hacia la mitad de la canción.
“Lost words” también interesa con un inicio insistente, como una breve alarma, que la hace inconfundible y nos pone en alerta para escuchar una de las canciones más power metaleras del disco.
“The tower” continúa la metáfora del poder y el control de las masas, se perfila como una canción muy bien construida, con un ritmo fluido y varios cambios que la hacen especialmente interesante.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Rage – A New World Rising (2025)
Avanzamos hasta la sexta canción “Selling my soul” que explora el tema de la culpabilidad del individuo en un sistema que le da pocas opciones de redención.
“Call for heaven” refuerza la imaginería para-religiosa del disco (alma, ángel, paraíso) e introduce unos coros y unas interrupciones muy originales que nos recuerdan la vocación progresiva de la banda
La octava canción, “Angel of Berlin” también ha sido single, cuyo vídeo, bastante bonito por cierto, podemos ver ya en youtube. La canción nos habla de una mano amiga acompañándonos en el camino a la redención, porque a veces lo único que necesitamos para hacer lo correcto es que alguien nos deje vivir y nos aporte paz.
El noveno corte es el que da nombre al disco “With the end comes silence” muestra una estructura interesante, en mi opinión la más progresiva y experimental del álbum (junto con la mencionada “Call for heaven”), y que resulta uno de los puntos fuertes y más cañeros del recorrido; no me extrañaría que apareciera muy pronto en forma de videoclip.
Y con la décima “The curtains fall”, finalizamos el álbum de forma muy redonda, incluso musicalmente, ya que los últimos acordes, pesados y alargados, nos dan sensación de cierre para esta aventura de ciencia ficción distópica que hemos recorrido con esta banda internacional, con base en Alemania.
En resumen: canciones de entre cinco y ocho minutos, agradables para el oído y con letras satisfactorias. No intentan sorprender ni innovar excesivamente, pero sí ofrecen un disco muy depurado, que suena clásico y confortable, a la par de invitar a la reflexión sobre el mundo actual. Heavy, melódico pero con pegada, que se hace más progresivo a la vez que avanza el disco. Merece la pena la escucha.

With the end comes silence (2026)
Massacre Records
Tracklist:
01. Fallen
02. Nothing to Say
03. Beyond Recognition
04. Those Words
05. The Tower
06. Selling My Soul
07. Call for Heaven
08. Angel of Berlin
09. With the End Comes Silence
10. The Curtain Falls
Una cubierta distópica y un título a juego nos reciben en esta nueva entrega de los alemanes Assignment. Se trata de “With the end comes silence” (Massacre Records), su sexto álbum de estudio.
Esta banda de power metal progresivo, con aires a ratos heavy a ratos melódico, es poco conocida en nuestro país. Fundada en 1994 en sus filas esta la oriunda de Buenos Aires, Inés Vera Ortiz (Radicada actualmente en Alicante) para una colaboración vocal en su “Reflections” de 2020 y aún forma parte de la “Familia Assignment” tal y como figura en su web. También de habla hispana es su vocalista actual (desde 2016), el argentino Diego Valdez, pero nadie lo diría, ya que al escucharle nos recuerda a las tonalidades propias de Jorn Lande, Bob Catley o el mismísimo Dio, aunque quizás más comedido en su performance.
El que tenemos ahora entre manos es un álbum bastante canónico en su género y acorde a lo que la banda nos tiene acostumbrados en los últimos años: recordemos que comenzaron más cercanos al Trash y Death Metal, camino que han abandonado para abrazar un estilo más tarareable. Ahora bien, también nos encontramos con pequeños detalles que aportan frescura y captan nuestra atención, especialmente algunas intros con teclado sintetizado muy reconocible y algunos solos muy pegadizos de parte de Goran Panic, miembro fundador de la banda y un maestro a la guitarra.
Especial mención al teclista, Bratislav Metulski, cuya apariencia y descripción en la web de la banda merece despertar nuestra curiosidad, además de demostrar una elevada calidad musical.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Dream Evil – Metal Gods (2024)
La temática del álbum está clara: el fin de la sociedad, el control, el riesgo de la indiferencia, la hipocresía… advertencias que no son en su caso fatalistas sino que invitan a la reflexión y a un cambio de rumbo que quizás aún sea posible.
Comenzando por “Fallen”, primer single del proyecto nos adentramos en un álbum que critica al poder y a la falta de valores de la sociedad actual, llamando a la resistencia, pero sin hacer acusaciones concretas, como si nos introdujera en una novela de ciencia ficción que sirviera de espejo a diferentes momentos de la historia humana.
La segunda canción “Nothing to say”, con una bonita intro entre guitarras y teclados para luego descender a una mayor oscuridad con la adición de la voz, continúa esta estela, avanzando un poco más en el leitmotiv del disco.
La siguiente “Beyond recognition” ha captado mi atención por su tono más íntimo en la voz acompañada por un sintetizador de aire fantasmal en los primeros compases, para luego crecer en volumen y dureza, conteniendo un solo especialmente bello hacia la mitad de la canción.
“Lost words” también interesa con un inicio insistente, como una breve alarma, que la hace inconfundible y nos pone en alerta para escuchar una de las canciones más power metaleras del disco.
“The tower” continúa la metáfora del poder y el control de las masas, se perfila como una canción muy bien construida, con un ritmo fluido y varios cambios que la hacen especialmente interesante.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Rage – A New World Rising (2025)
Avanzamos hasta la sexta canción “Selling my soul” que explora el tema de la culpabilidad del individuo en un sistema que le da pocas opciones de redención.
“Call for heaven” refuerza la imaginería para-religiosa del disco (alma, ángel, paraíso) e introduce unos coros y unas interrupciones muy originales que nos recuerdan la vocación progresiva de la banda
La octava canción, “Angel of Berlin” también ha sido single, cuyo vídeo, bastante bonito por cierto, podemos ver ya en youtube. La canción nos habla de una mano amiga acompañándonos en el camino a la redención, porque a veces lo único que necesitamos para hacer lo correcto es que alguien nos deje vivir y nos aporte paz.
El noveno corte es el que da nombre al disco “With the end comes silence” muestra una estructura interesante, en mi opinión la más progresiva y experimental del álbum (junto con la mencionada “Call for heaven”), y que resulta uno de los puntos fuertes y más cañeros del recorrido; no me extrañaría que apareciera muy pronto en forma de videoclip.
Y con la décima “The curtains fall”, finalizamos el álbum de forma muy redonda, incluso musicalmente, ya que los últimos acordes, pesados y alargados, nos dan sensación de cierre para esta aventura de ciencia ficción distópica que hemos recorrido con esta banda internacional, con base en Alemania.
En resumen: canciones de entre cinco y ocho minutos, agradables para el oído y con letras satisfactorias. No intentan sorprender ni innovar excesivamente, pero sí ofrecen un disco muy depurado, que suena clásico y confortable, a la par de invitar a la reflexión sobre el mundo actual. Heavy, melódico pero con pegada, que se hace más progresivo a la vez que avanza el disco. Merece la pena la escucha.




