Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO
Exhumed llegan a España para hacerla pedazos con su nueva gira

Exhumed llegan a España para hacerla pedazos con su nueva gira

  Los abrasadores Exhumed comienzan en pocas horas su gira española, donde volverán a triturar los oídos de sus seguidores con su explosivo directo, gracias a Madness Live. TAMBIÉN TE […]

Metalite vuelve con todo en la enérgica “Starchild”

Metalite vuelve con todo en la enérgica “Starchild”

  Los chicos de Metalite vuelven este 2026 con si nuevo single “Starchild”, donde siguen haciendo gala de ese pop metal moderno y ultra procesado, pero que tan bien suena […]

Kamijo anuncia una fecha única en España

Kamijo anuncia una fecha única en España

  Para cualquier amante del J-Rock y el Visual Kei que se precie, hablar de Versailles, es hablar de palabras mayores, de unos íconos dentro del estilo y una banda […]

Black Veil Brides sorprende con “Revenger” junto a Machine Head

Black Veil Brides sorprende con “Revenger” junto a Machine Head

  Los metaleros modernos norteamericanos Black Veil Brides, han estrenado “Revenger”, uno de los cortes que formará parte de Vindicate, el nuevo álbum de la banda liderada por Andy Biersack, […]

Mötley Qüeens presenta a su nueva vocalista

Mötley Qüeens presenta a su nueva vocalista

  Las chicas malas del hard rock nacional, Mötley Qüeens han confirmado a la persona que será a partir de ahora su nueva cantante, tras la salida de Söles Nëil, […]

Ponte del Diavolo cancela su inminente gira española

Ponte del Diavolo cancela su inminente gira española

  Los amantes del metal extremo denso y oscuro se las prometían muy felices con la llegada de los italianos Ponte del Diavolo, pero lamentablemente y de manera sorpresiva, la […]

Sold Out en Barcelona para Robert Jon & The Wreck

Sold Out en Barcelona para Robert Jon & The Wreck

El concierto de Robert Jon & The Wreck en Barcelona ha colgado el cartel de entradas agotadas, confirmando el gran momento que atraviesa la banda californiana en su gira europea. […]

Periphery publica el videoclip de “Everyone Dies Alone”

Periphery publica el videoclip de “Everyone Dies Alone”

  La banda norteamericana de djent/metalcore moderno progresivo, Periphery han estrenado “Everyone Dies Alone”, single extraído de su nuevo disco A Pale White Dot, el cual llegará a las tiendas […]

Dödsrit y Lamp Of Murmuur traerán una noche oscura y abrasiva a Copenhague

Dödsrit y Lamp Of Murmuur traerán una noche oscura y abrasiva a Copenhague

La escena extrema se prepara para una descarga intensa el próximo 13 de mayo, cuando Dödsrit y Lamp Of Murmuur aterricen en Copenhague con una propuesta que promete sumergir al […]

Korn publica “Reward The Scars” , su primer single en cuatro años

Korn publica “Reward The Scars” , su primer single en cuatro años

  Las leyendas del metal alternativo Korn han estrenado “Reward The Scars”, el primer tema que los californianos publican en cuatro años, desde el lanzamiento de su último y gran […]


Megadeth – Megadeth (2026)
thumb image

Cuando decimos que Megadeth ha sido una de las mejores bandas de la historia del metal, nadie se atreve a ponerlo en discusión. Mas de 43 años de una impecable carrera y 17 discos de estudio, lo avalan, pero ahora ha llegado el momento de decir adiós. Dave Mustaine anunció el retiro de la banda y lo hará como los grandes merecen: con una gira despedida y un último disco. Megadeth, es su última obra y luego de varias escuchas, el staff de Track To Hell se ánima a compartir sus sensaciones en esta reseña grupal:


Megadeth cierra su historia con un álbum que está bien, suena profesional, pero le falta punch. No hay esa rabia que los hizo grandes.

La producción es limpia, quizás demasiado. Verbeuren la rompe en batería y Dave canta sorprendentemente bien para todo lo que pasó, pero el contenido no acompaña. Me quedo con tres o cuatro temas: “Tipping Point”, “Let There Be Shred” y “I Don’t Care” me gustaron, tienen esa onda vieja que buscaba. El resto pasa de largo.

Hay canciones como “Hey God!” o “Another Bad Day” que no entiendo para qué están. Mustaine quiso meter de todo, todas las épocas de la banda en un solo disco, y terminó siendo un promedio tibio. “The Last Note” es la despedida literal de Dave, tiene su momento emotivo pero no te vuela la cabeza. Y el cover de “Ride The Lightning” mejor ni hablemos, parece un chiste.

No es la despedida que yo esperaba después de tantos años siguiéndolos. Es un disco agridulce, digno pero no te deja nada. Confirma que Megadeth ya había dado todo lo que tenía para dar hace bastante. Se despiden, sí, pero sin esa última gran épica que merecían.


Para mí, este disco funciona bien como cierre de la carrera de Megadeth, sobre todo si se lo compara con varios traspiés de sus álbumes anteriores. No es un trabajo brillante ni pretende estar a la altura de los clásicos, pero sí suena honesto y coherente con lo que la banda fue durante años. Hay thrash reconocible, riffs filosos, solos protagonistas y una intención clara de repasar distintas etapas de su historia, algo que en el contexto de despedida se valora mucho más. Canciones como “The Last Note” logran transmitir ese clima de final anunciado que le da sentido a todo el álbum.

Claro que también están presentes los vicios de siempre: temas que suenan repetidos, decisiones discutibles y la innecesaria versión de “Ride the Lightning”, que aporta poco y parece más un gesto de ego que artístico. Aun así, considerando el nivel irregular de los discos previos, este álbum se siente como un cierre digno y hasta respetable. No emociona como un gran clásico, pero evita el papelón y permite despedirse con cierta dignidad, algo que no todas las bandas legendarias logran cuando llega el momento de decir adiós.


Ciertamente este álbum sólo podría haber sido hecho por Megadeth. El arranque con “Tipping Point” es bien thrashero y tiene a Teemu Mäntysaari demostrando ser un compañero letal del Colorado, “Let There Be Shred” es una canción autorreferencial que cumple su trabajo en mostrar el poderío metalero de la banda, “Made To Kill” cumple con la promesa de su título, y “The Last Note” es una canción sentida con un interesante arreglo de guitarra acústica que seguro a más de uno le recordará a ese break en “Holy Wars” y un final oscuro que funciona como elegía al fin de Megadeth. En lo malo, “I Don’t Care” es una de las peores canciones que haya sacado Megadeth y que encima fuera uno de los singles es inentendible, y Mustaine decidió hacer una y otra vez la misma canción a medio tiempo donde no ayuda que siempre use las mismas melodías vocales. Encima el álbum cierra con su cover de “Ride The Lightning”, con una versión copiada y pegada pero que logra ser peor en todos los aspectos.

Si querés escuchar una base brutal y a Mustaine prendiendo fuego las cuerdas de su guitarra con sus riffs mientras de vez en cuando convierte sus limitaciones vocales en fortalezas, y siempre y cuando tengas estómago para las letras y actitud de “posteo de padre divorciado en Facebook”, entonces Megadeth es una despedida muy digna aunque no sea perfecta. Bien para la gente que le gustara los dos últimos álbumes y tal vez lo quiera con un poquito más de picante por el contexto.


El disco que todos empezamos a escuchar por el track 11. Si no fuera por el anuncio de que se trata del último lanzamiento de estudio de la banda, posiblemente seríamos menos los que le prestáramos atención. No es que un nuevo álbum de Megadeth no genere expectativas, sino que, siendo sinceros, las últimas entregas no habían despertado gran interés y fue poco o nulo su aporte al gran legado de la banda de Dave Mustaine.

Pero acá estamos, con este disco autotitulado que contiene 10 canciones bien enmarcadas en el Heavy/Thrash tradicional, excelentemente ejecutadas, pero nada más. Era muy difícil esperar algo a la altura de los clásicos, una vara que Megadeth se encargó de dejar altísima. Algunos disfrutaran más del vértigo de “Let there Be Shred”, otros de la oscura “The Last Note”, pero sin puntos sobresalientes. Y con respecto a “Ride The Lightning”, se trata de una versión fiel a la original, apenas subida en tempo y que respeta los solos, melodías y fraseos, adaptados por supuesto al modo de Mustaine. Incluir esta canción es un acierto de marketing, pero un traspié artístico ya que eclipsa al resto de la placa.

Solo me resta decir que por siempre estaré del lado de Megadeth y no me es indiferente saber que el final está cerca. Aunque queden pocas cartas por jugar de parte del Colorado, es bueno haber acompañado este largo camino desde hace tantos años.


Los días en que las leyendas se van retirando, o dejando este plano, ya han llegado. Hay casos en los que esto sucede de manera abrupta y otros de forma premeditada. Tal es el caso de Megadeth, que anunció su disco de despedida.

Se trata de un trabajo digno de un final, por varios motivos. Las canciones recorren la variedad de estilos que la banda practicó a lo largo de toda su carrera, por lo que cada tema remite a diferentes etapas del recorrido del grupo. La guitarra es, sin dudas, la gran protagonista del disco, tal como lo fue siempre en el sonido de Megadeth. Brilla y derrocha calidad y buen gusto en cada pasaje.

Por último, las letras, más allá de alguna excepción, son sólidas. Estas buscan expresar el último grito de rabia de Mustaine y darle un cierre poético a la trayectoria de la banda.

La versión de “Ride the Lightning” no aporta nada y resulta innecesaria. Con “The Last Note”, el disco cierra de manera perfecta. Un muy buen álbum para poner punto final a una extensa y fabulosa carrera.


A ver… es un disco de Megadeth, como lo que ya venimos escuchando hace por lo menos 20 años. Yo no me esperaba otra cosa sinceramente. Mis expectativas se regían simplemente por lo que una banda super consagrada y que ya toco el cielo con las manos, puede dar. No me esperaba que el colorado hiciera la épica con este disco y no lo termina haciendo, pero al margen de eso, es un buen disco de despedida.

Es un álbum que va y viene entre canciones que suenan bien thrash old school y canciones con un gancho más rockero. Quizás, por lo que significa una despedida, lo musical pasa a un segundo plano y hay que prestarles atención a las letras (en especial a “The Final Note”). Tiene algunos puntos un poco más altos que otros (me gusta mucho “Obey The Call”) pero dentro de todo es bastante parejo. ¿Lo mejor? El arte de tapa (ja), es lo único que realmente simboliza la despedida de una banda. Lo peor es la innecesaria versión de “Ride The Lightning”. Lo de siempre, pero igual digna despedida del colo!.


Un viejo sabio con años de música y metal a sus espaldas me dijo una vez, que si lo más memorable que tiene un disco es su portada, es porque estamos hablando de un disco olvidable. ¿Qué les puedo decir? Si el disco no se auto titulará Megadeth o no fuera el último de la banda, pasaría sin pena ni gloria. Como la gran mayoría de obras que saco Mustaine del 2000’, en adelante.

A ver, no se trata de un mal disco. Posee buenos temas como “Tipping Point” o “Made To Kill” que resultan cumplidoras y disfrutables. Las composiciones no se desentonan y hay momentos en los que Mustaine se gana un par de palmaditas en la espalda por su destreza en la guitarra. Pero tratándose de un disco que anunciaste con fuegos y cohetes que va a ser tu despedida, que es la excusa de tus últimas giras por el mundo, y va a ser el último legado musical que vas a dejar, la verdad es que sabe a muy poco el disco. No sabe a despedida, no sabe a legado, no sabe a Megadeth. No al menos, al clásico. Para esto, mejor hubieras dejado que el anterior disco sea el último, que al menos presentaba más personalidad, e incluso voluntad.

Al fanático de toda la vida le va a encantar. Al más benevolente, le va a alcanzar. Y al más crítico, le va a parecer intrascendente. Ni más ni menos. No habrá consenso por ese lado. Pero espero que al menos la haya con el cover de Metallica. Mamita. El colo habrá perdido la habilidad para cantar pero no para contar chistes. El de que su versión de “Ride The Lightning” iba ser muy distinta y mejor es uno de ellos.

Etiquetas: , , , ,
Dawnbreaker – Pactum Sanguine Novo (2025)
thumb image

Dentro del black metal es habitual encontrarse con proyectos unipersonales, donde un solo músico se encarga de todos los instrumentos y de construir cada matiz del sonido. Esta práctica se remonta a los años noventa, con la primera ola del black metal noruego, y continúa plenamente vigente hasta hoy. Del mismo modo, otro rasgo distintivo del género son las letras de corte oscuro, anticristiano y, en muchos casos, abiertamente satánico.

En este contexto aparece Pactum Sanguine Novo, último trabajo del proyecto unipersonal Dawnbreaker. Lo que diferencia a este lanzamiento de la mayoría de sus pares no está en lo musical, sino en el contenido lírico: letras cristianas, con fragmentos textuales de la Biblia y un mensaje explícito de devoción hacia Dios.

Este enfoque genera un contraste marcado con la música, que se mueve en un terreno completamente opuesto. El sonido es oscuro, denso y agresivo, claramente influenciado por el black metal noruego clásico, con Mayhem como referencia evidente. Abundan los riffs en tremolo picking, los pasajes ritualísticos y una voz gutural cambiante, que alterna entre gritos agudos tradicionales y registros más extraños e inquietantes.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ellende – Zerfall (2026)

A nivel producción, el álbum presenta un buen balance general, con guitarras y voces al frente, pero sin relegar del todo a la base rítmica de batería y bajo. La atmósfera que se construye es claramente ritualista y devocional, aunque desde lo sonoro nada delata el trasfondo cristiano del proyecto. De hecho, si no se leyera previamente sobre el concepto del disco, difícilmente podría sospecharse.

El punto más débil del trabajo aparece en la falta de una identidad propia. Sin caer en el refrito, la influencia del black metal noruego es tan marcada que por momentos el disco se vuelve predecible y no logra despegarse del molde clásico.

En definitiva, Pactum Sanguine Novo es un álbum sólido y bien ejecutado, que cumple con los cánones del género y puede resultar atractivo para los seguidores del black metal tradicional. Sin embargo, más allá de su particular enfoque lírico, no ofrece elementos realmente novedosos dentro de un terreno ya ampliamente explorado.

Etiquetas: , , , , ,
Nanowar Of Steel – The Genghis Khan EP To End All Genghis Khan EPs (2026)
thumb image

Nanowar Of Steel regresan con nuevo lanzamiento coincidiendo con su gira europea de comienzos de 2026. Tras Dislike To False Metal (2023), los italianos presentan The Genghis Khan EP To End All Genghis Khan EPs, un título tan explícito como alineado con su habitual sentido del humor. Desde el primer vistazo queda claro que el grupo sigue apostando por la parodia del heavy y power metal sin ningún tipo de contención.

El tema principal repasa la figura de Genghis Khan desde una óptica completamente absurda, mezclando referencias históricas con anacronismos deliberados y cultura pop actual. Musicalmente, el corte se apoya en estructuras clásicas de heavy metal, coros épicos y un guiño evidente al folk metal de bandas como The Hu. Todo se presenta con una producción limpia y un enfoque claramente orientado al directo.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Video entrevista con Yannick Lehmann (Paleface Swiss): “Nos influenció nuestra estadía en Tenerife”

El EP continúa con “Feet And Greet”, una de las piezas más exageradas del lote, que cuenta con la colaboración de Mikael Sehlin (Amaranthe). El tema combina bases cercanas al metal moderno con pasajes vocales que recuerdan tanto al metal industrial como al pop metal, mientras el texto se centra en satirizar los meet & greets de pago. El uso de juegos de palabras, referencias a bandas conocidas y un breakdown final refuerzan el tono caricaturesco.

El contenido se completa con canciones que exploran terrenos menos habituales incluso para Nanowar Of Steel, como “Iride”, inspirada en un programa tecnológico italiano, y “Kotlin”, dedicada al lenguaje de programación del mismo nombre. Ambas mantienen esquemas de power metal reconocibles, estribillos coreables y letras cargadas de referencias específicas, pensadas tanto para el humor como para el impacto inmediato en directo.

Etiquetas: , , ,
Lionheart – Valley Of Death II (2026)
thumb image

El hardcore, es un género que difícilmente puedan interpretar de la misma forma 2 personas diferentes, por el simple hecho de que sus principales exponentes han construido su historia a través de influencias diferentes y, a veces, muy diferentes. Sin embargo, a nivel musical hay constantes que denotan cuando estamos escuchando hardcore: lo aguerrido de sus letras, las cortas y potentes canciones, los riffs pesados y los bajos graves. Lionheart, una banda al borde de cumplir casi 2 décadas de existencia es un gran sobreviviente del género y que, a pesar de su poco reconocimiento, han sabido ser de los mejores intérpretes.

La banda californiana acaba de lanzar Valley Of Death II, como una segunda entrega del disco Valley Of Death (2019). Es el segundo material que lanzan a través del sello Arising Empire y el noveno del total de su carrera.

El hardcore, o precisamente el beatdown hardcore, es un género rápido, de materiales de corta duración, pero cargados de mucha energía. Lionheart no es la excepción, ya que en tan solo 23 minutos de reproducción logran meter más de 10 canciones.

“Bulletproof” es el primero en la lista y un corte difusional al mismo tiempo. No da tiempo a pensar, los riffs potentes, el bajo grave y la voz cuasi gutural de Rob Watson se dispara. “Chewing Through The Leash” tiene la colaboración de Matt Honeycutt de Kublai Khan TX y a la vez, una producción un poco más moderna, con algunos pasajes que suenan a metalcore y un pasaje intermedio con fuerte presencia de bajo y la voz del invitado.

En “Ice Cold” ya se empieza a notar una estructura musical mas cercana al thrash clásico. “Valley Of Death II” es la continuación, con la particularidad de las voces distorsionadas parecidas a las de un demonio (ja).

Bueno, siguen con “No Peace”, “Roll Call”, “Salt The Earth” y “Release The Dogs” de las cuales no diré mucho porque creo que ya he dicho todo (Esto es hardcore muchachos!).

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Madball en Buenos Aires: “El Mosh Eterno”

El disco termina con “In Love With The Pain” y “Death Grip”. Esta última, con la participación de Kevin Skaff de A Day To Remember.

23 minutos de escucha, 10 canciones, ni un solo segundo de descanso, guitarras limpias, arpegios y melodías vocales. Hardcore puro de California, con grandes influencias del thrash, groove metal de la misma región. Una producción por demás estelar, con voces distorsionadas, una mezcla que denota bien las guitarras y la gravedad del bajo. Hasta fugaces sonidos como una escopeta recargándose, vidrios rotos, sirenas policiales, todo lo que un disco de Lionheart y hardcore debe tener.

Esto no es para los aventureros que no están dispuestos a cultivarse musicalmente con bandas que no sean lo suficientemente melódicas o complejas. Aquí no esperen solos de guitarra, virtuosismo, grandes performances vocales.

En su lugar, si lo que ustedes quieren es poner los pies sobre la tierra y descargar toda la energía acumulada durante la semana, bienvenidos sean a escuchar esta obra de Lionheart. Valley Of Death II, es un álbum que esta construido y pensado para las performances en vivo, para el mosh pit y los circle pit. Por ello es que no deberían perder la oportunidad de ver esta banda en vivo.

 

Etiquetas: , , , , , ,
Uuhai – Human Herds (2026)
thumb image

UUHAI debuta con Human Herds, un primer álbum que sitúa a la banda mongola dentro del folk metal, combinando metal moderno con elementos tradicionales propios de su cultura. El grupo está formado por siete músicos y utiliza instrumentos tradicionales junto a una base claramente metálica, sin presentarlo como un experimento puntual, sino como el eje central de su propuesta sonora.

Uno de los elementos más destacados del disco es el uso constante del canto gutural mongol (khoomei), integrado como una voz principal más dentro de las composiciones. A diferencia de otras bandas del entorno, el canto tradicional no aparece como un adorno, sino como un recurso estructural que define el ritmo, la atmósfera y el peso de las canciones. Este enfoque conecta directamente con la tradición musical del país.

El álbum se abre con “Beginning”, una introducción breve que prepara el terreno antes de dar paso al tema “Human Herds”. Esta canción funciona como una presentación clara del sonido del grupo: guitarras pesadas, percusión contundente y voces tradicionales que lideran el discurso. La letra aborda la relación del ser humano con la destrucción del planeta, sin ambigüedades ni mensajes velados.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Entrevista a D.B. (Alburnum): “Combinar folk y black metal me surge de manera natural”

A lo largo del disco, UUHAI mantiene un equilibrio entre fuerza y accesibilidad. Canciones como “Uuhai” apuestan por estructuras más directas y estribillos fácilmente reconocibles, lo que explica su buena respuesta en directo. El tema actúa como una declaración de identidad del grupo y refuerza el componente colectivo y cultural de la banda.

El álbum también incluye cortes más orientados al metal contemporáneo, como “Dracula”, donde el protagonismo recae más en las guitarras y la base rítmica. Aunque el título se aleja del imaginario tradicional mongol, el tema mantiene coherencia con el resto del disco gracias al uso constante del canto gutural y a una producción homogénea.

En “Paradise”, la banda reduce ligeramente la agresividad para centrarse en una estructura más melódica, sin abandonar el enfoque folk. El tema destaca por su desarrollo más pausado y por un uso más marcado de las guitarras limpias, aportando variedad sin romper la línea general del álbum.

El cierre llega con “Secret History of the Mongols” (corte difusión), una canción más extensa que retoma el componente histórico y cultural del disco. Aquí UUHAI combina riffs más elaborados con pasajes donde el canto tradicional vuelve a tener un peso central, cerrando el álbum de forma coherente con el planteamiento mostrado desde el inicio.

Etiquetas: , , , , ,
Kreator – Krushers of the World (2026)
thumb image

En pleno 2026, Kreator sigue siendo una institución inamovible del Thrash Metal. Con el lanzamiento de Krushers of the World, la banda de demuestra que su maquinaria está más aceitada que nunca y por exceso.

Lo primero que salta a la vista es la mano de Jens Bogren. La producción es, sencillamente, perfecta. Cada nota de Mille Petrozza y Sami Yli-Sirniö está donde debe estar, y el audio es redondo, potente y “moderno”. Pero ahí reside parte del problema: a este disco le falta la suciedad de antaño. Ese caos controlado que definía al Thrash alemán ha sido reemplazado por una pulcritud que le quita “peligro” a las composiciones. Suena lindo, sí, pero el Metal a veces necesita un poco de barro.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Kreator anuncia una fecha de ensueño para 2026

Si nos ponemos a desmenuzar el tracklist, nos encontramos con temas como “Blood of Our Blood” y “Combatants”. Son temas efectivos, ideales para el pogo pero resultan excesivamente predecibles. Es Kreator en piloto automático: riffs galopantes y estribillos épicos que ya hemos escuchado en sus últimos tres o cuatro álbumes.

Para quienes amamos la etapa de experimentación de la banda —específicamente ese Endorama que se atrevió a romper los moldes—, esta falta de evolución duele un poco. En 1999, Kreator tuvo el coraje de desconcertar a su audiencia para buscar nuevas texturas; en 2026, parecen preferir la seguridad de una fórmula que saben que funciona, pero que ya no sorprende.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Hirax – Faster Than Death (2025)

Igualmente, no todo es repetición. El disco brilla realmente cuando se sale del libreto. Un ejemplo claro es “Tränenpalast”, donde la banda coquetea con una onda blackened/gothic fascinante. La atmósfera, inspirada en la estética de la película Suspiria, es envolvente y oscura. La inclusión de Britta Görtz como invitada aporta una textura vocal agresiva y fresca que rompe la monotonía del álbum.

Y, por supuesto, hay que hablar del cierre con “Loyal to the Grave”. Es aquí donde el disco alcanza su punto más alto y nos regala algo distinto: un coro operístico que eleva la canción a un nivel de epicidad que no esperábamos. Es un track ambicioso que nos hace desear que todo el álbum hubiera seguido esa senda de exploración.

Krushers of the World es un disco de araña los 7 puntos sobre 10. No es un mal trabajo, pero se queda lejos de sus clásicos y de la valentía de su etapa más experimental.

Etiquetas: , , , ,
Parham Gharavaisi – Beyond Devastation (2026)
thumb image

Sin dar tiempo a que el año vaya tomando un rumbo, el proyecto unipersonal de Parham Gharavaisi editó un nuevo trabajo. Este lleva el nombre Beyond Devastation y salió a la luz el 1 de enero de forma independiente.

En discos anteriores, el proyecto había transitado por el rock gótico o un gothic metal más tradicional. En este álbum, el perfil se inclina hacia un sonido de gothic metal extremo, con una fuerte influencia del death metal. Esto se percibe principalmente en la pesadez general del álbum, las voces guturales más profundas, el sonido grave y una batería compleja y extrema.

El otro componente fuerte es el gótico, ya que cuentan con la participación de una artista invitada: Cheyenne McKnight. Ella se encarga de sumar pianos y teclados, además de contrastar las voces guturales con su dulce voz melódica.

A su vez, las voces guturales atraviesan momentos más gritados, cercanos al gothic metal extremo. Y si bien, como mencioné, hay mucho death metal complejo en las guitarras, estas también tienen pasajes más simples y melódicos que, junto a la voz femenina, recuerdan a Lacuna Coil, aunque en una versión más pesada, como para trazar un paralelismo.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Paradise Lost – Ascension (2025)

El audio del disco en general es bueno, aunque por momentos se siente muy digital y sobreproducido, sobre todo en la batería, donde se nota que es programada. Esto también se percibe en los pasajes más pesados de guitarras y bajo, pero no es algo que interfiera en el disfrute del álbum.

Las canciones, en general, son largas y cuentan con muchas secciones. Si bien algunas partes se sienten forzadas, la mayoría fluye de forma natural. Estas transitan entre momentos más extremos y otros más melódicos, manteniendo siempre un perfil bastante extremo.

El tracklist se encuentra dividido en bloques, cuya separación está marcada por un instrumental dividido en tres partes. Este funciona como hilo conductor y como interludio entre canciones complejas y pesadas.

En definitiva, se trata de un álbum que no es perfecto, pero que tiene muy claro qué busca transmitir, y lo logra.

Etiquetas: , , , ,
Paleface Swiss – The Wilted (2026)
thumb image

Paleface Swiss atraviesa uno de los momentos más fuertes de su carrera. La banda suiza ha pasado en poco tiempo de ser una promesa del metalcore europeo a un nombre habitual en grandes festivales y giras con entradas agotadas en Europa y Estados Unidos. Tras el impacto de Cursed, el grupo lanza el EP The Wilted, un lanzamiento breve que sirve para mantener el pulso mediático y reforzar su posición dentro del circuito extremo actual.

El EP se abre con una introducción basada en un mensaje de voz, con un tono claramente angustiante que marca el ambiente desde el primer segundo. No hay desarrollo ni transición: el impacto es inmediato y deja paso directo al primer tema completo, “Withering Flower”, que entra sin rodeos con una descarga de metalcore moderno, riffs muy graves y una base rítmica aplastante.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Video entrevista con Yannick Lehmann (Paleface Swiss): “Nos influenció nuestra estadía en Tenerife”

“Withering Flower” es corta, directa y pensada para el directo. Guitarras muy distorsionadas, estructura sencilla y la voz de Marc Zellweger dominando el tema con registros extremos. No hay espacio para introducciones largas ni desarrollos progresivos; la canción va al grano y termina casi tan rápido como empieza, siguiendo una lógica claramente adaptada al consumo actual.

La única canción nueva del EP es “Let Me Sleep”, que continúa por la misma línea agresiva pero con un enfoque aún más orientado al beatdown. El tema apenas supera los dos minutos y medio y está construido para generar impacto inmediato, con cambios de ritmo muy marcados y secciones pensadas para provocar respuesta física en un concierto. A nivel lírico, aborda el insomnio y el deterioro mental desde una perspectiva directa y sin adornos.

El EP se completa con “Instrument Of War” y “Everything Is Fine”, dos temas que aportan algo más de variedad. El primero introduce melodías más claras en las guitarras, mientras que el segundo baja el tempo y da más protagonismo a las voces limpias y a un enfoque más clásico del metalcore. Ambas canciones equilibran la brutalidad predominante y muestran una faceta más contenida del sonido de Paleface Swiss.

Etiquetas: , , , ,
Alter Bridge – Alter Bridge (2026)
thumb image

Tras más de dos décadas de carrera, creo que nadie a estas alturas debería cuestionar la calidad de los norteamericanos Alter Bridge, quienes se siguen consolidando como una de las mejores y más eficientes bandas de su generación dentro del rock y el hard rock moderno, siempre tratando de sorprender y evolucionar en su línea musical.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Godsmack finalmente llegará a España con su gira propia

La misma banda que antaño fue vista como el proyecto de los “Ex-Miembros de Creed” y que se tradujo en un gran primer disco (One Day Remains de 2004), a día de hoy es uno de los combos más destacados de su generación junto a otros pesos pesados como Halestorm y Volbeat, entre otros.

Ahora en 2026, los de Florida regresan con su octavo disco homónimo para demostrar que su sonido sigue teniendo peso en la escena y que aún les queda cuerda para rato, la cuestión es ¿Lo habrán conseguido?

Para empezar debemos comentar que con sus 12 cortes, los chicos nos regalan 1 hora y 23 minutos de música, con lo cual, volvemos a ver a una banda que no hace “Canciones de usar y tirar”, si no cortes que tienen muchos matices y detalles a descubrir con cada escucha, no es que se hayan vuelto Tool o Dream Theater, pero si que hacen gala de un exquisito gusto por las melodías, la intensidad y la caña en muchos momentos del álbum.

El disco ya comienza sin florituras con “Silent Divide”, con un riff bastante pesado de Mark Tremonti, uno de los mejores y más infravalorados músicos de su generación, quizás por no hacer gala de “Rock Star”, y simplemente plantarse con sus guitarras en el escenario sin nada más, no es alguien “Vistoso” y sin embargo es mucho mejor músico que otros compañeros de profesión.

Myles por su parte nos regala el tono digamos “Habitual” dentro de su abanico vocal, con subidas y bajadas en la línea de sus anteriores trabajos, pero siempre con ese toque especial que tiene para embelesarnos y poner a AB un paso por delante de muchos nombres del estilo como Three Days Grace, Breaking Benjamin o Disturbed, por citar solo unos pocos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Alter Bridge lanza su nuevo disco y estrena “Scales Are Falling”

El binomio “Rue The Day” y “Power Down”, es otro gran momento dentro de la primera parte del disco ya que enseña dos de las caras más destacadas de la banda, siendo la primera un corte cañero, moderno y que podría haber encajado en discos como Blackbird, mientras que “Power Down” es mucho más pesada y a la vez comienza de forma rápida, pudiendo ser una pieza fija en la próxima gira de la banda y con un gran estribillo que acompaña a la perfección esta canción que se corona con un potente y eficaz solo de Tremonti.

Pero luego tenemos momentos, donde la delicadeza se hace presente y es que la balada “Hang by a Thread”, demuestra lo completos que son Alter Bridge como grupo y es que cuando hace falta oxigenar el disco entre un vendaval de guitarras y agudos imposibles, ellos bajan 2 revoluciones y al igual que en su momento hicieron con “In Loving Memory” (una de las mejores y más emotivas baladas de hard rock de este siglo) o la exitosa y delicada “Watch Over You”, los chicos vuelven a tocarnos el corazón con esta bella canción que seguro cala hondo entre los fanáticos de la banda tal y como hicieron las dos citadas anteriormente en sus respectivos años de publicación.

Luego hay cortes más continuistas como “White Lies Within”, combinando unas guitarras afiladísimas con un Myles que sigue evidenciando porque a la hora de hablar de cantantes de rock actuales, este caballero sigue estando como poco entre los 5 mejores de los últimos tres lustros, demostrando una clase y un nivel vocal impecable.

O sorpresas como “Disregarded”, quizás la pieza más metalera del disco con clara influencia de Pantera y que no se si es lo que mejor les queda a AB, sin embargo el estribillo más melódico si que me cuadra más musicalmente con el sonido de los norteamericanos.

Y por último, no podía faltar el lado “Semi-Progresivo” del disco que se traduce en “Slave To Master”, un extenso corte que se alarga hasta los 9 minutos de duración (como les puede ocurrir a sus compañeros de Avenged Sevenfold, por ejemplo, en algunos temas de su discografía) y que si, hace gala de la gran técnica que poseen estos chicos, sobre todo Myles y Tremonti, con la capacidad de no llegar a saturar al oyente pese a la longitud del corte.

Con lo cual y me puedo hacer cargo de lo que estoy escribiendo, creo que los chicos han dado en la diana con este nuevo trabajo, es de admirar que tras ocho discos sigan sonando tan impecables como el primer día y posiblemente sea su trabajo más completo en el último lustro, evidenciando que la búsqueda aunque tarde más o menos, si uno se centra, la acaba encontrando y con ella grandes resultados como es este disco homónimo de Alter Bridge.

Etiquetas: , , , ,
Wildhunt – Aletheia (2026)
thumb image

Wildhunt es una banda surgida en Vienna, Austria, allá por el ya lejano 2011. Si bien se suelen presentar normalmente como una banda de heavy metal tradicional, al escucharlo, uno nota un ligero giro hacia el thrash metal de la bahía californiana, lo que convierte a esta en una verdadera agrupación old school.

A pesar ya de contar con más de una década y media de actividad, su material es escaso (1 EP y 2 LP) pero lo suficientemente representativo de lo que estos muchachos austriacos quieren expresar. Su última obra, el reciente Aletheia, es el que me llevó a conocerlos de la mejor manera posible.

Quiero empezar esta reseña por el final de lo que suelo acostumbrar. Primero, veamos en resumen con que nos podemos encontrar. ¿Con qué? Con una demencial cantidad de solos de guitarras, pocas líneas vocales y un bajo que no se deja amedrentar por las 6 cuerdas.

Damos play en mi servicio de stream y lo primero con lo que me encuentro es una pista instrumental llamada “Touching the Ground”. No es un instrumental cualquiera, ni se siquiera si funciona muy bien como apertura de un disco, puesto que…no presagia nada. Sin embargo, lo que aquí tenemos es un dueto de guitarras ejecutado de la manera más virtuosa y violenta posible. Bueno, sí, de alguna manera esta intro anuncia que los grandes actores de este disco serán las guitarras.

Como si pareciera irónico, comienza a sonar la segunda pieza “The Holy Pale” con una larga duración instrumental y yo me pregunto -“Che ¿Todo el disco es así?”- De repente, aparecen las primeras líneas vocales de Wolfgang, su cantante.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Arch Enemy le dice adiós a su vocalista

Un pasaje sin pena ni gloria, pero igual de bueno, es lo que sigue con “Made Man” para luego dar lugar a una nueva pieza instrumental, pero que ésta, esta si, funcionaria muy bien como apertura de disco. “Kanashibari” es una corta canción donde un par de guitarras limpias convidan su sonido con arpegios mientras descansan en la base de un contundente bajo y que poco a poco desencadena en una vorágine de distorsión para empalmar perfectamente con el segmento que le sigue “In Frozen Dreams”.

El mejor momento de Wildhunt en el disco son estas 2 piezas que sin duda alguna hubiesen funcionado mejor al principio de la obra. No hace falta mencionar cual es mi parte favorita, creo ha quedado más que claro.

En “Aletheia” vuelvo a destacar el comienzo con guitarras limpias, esta vez acústicas. Para el cierre “Sole Voyage” nos da un poco del último shock de energía que ha sido constante en toda la reproducción. La canción más épica y enérgica del disco, con unos 11 minutos de duración. El tercio intermedio es simplemente espectacular. Venimos de una oda de heavy y thrash de lo más crudo del centro europeo y pasamos a al solo mas blusero y playero habido y por haber, con sutilezas de flamenco (ja). Simplemente espectacular de principio a fin y con el sello de lo que una banda como Wildhunt quiere mostrar.

Ya mencioné a las guitarras como interpretes principales de este álbum, pero todos los componentes funcionan aquí a la perfección, sin taparse uno con otros. Claramente la mezcla esta muy bien lograda. Sin esforzar mucho el oído uno puede escuchar también los bajos, la percusión. Gran performance en la voz de Wolfgang. Se nota que Wildhunt no se ha guardado en la producción de este disco y que ha optado por las viejas formas más orgánicas y no las nuevas formas donde todo es más comprimido.

La banda se completa con Julian en guitarra principal, Robbie en bajo y Lukas en batería.

No vale la pena hacer un sobre análisis de Aletheia, no han inventado la pólvora ni la rueda, ni es una obra conceptual que pueda llevarnos a conectar con lo más profundo de nuestro ser. Aún así, con lo superfluo de su propuesta, logran convencer al oído de cualquier adicto y necesitado del heavy metal clásico, emulando a lo mejor de las bandas de principios de los 80s. Un gran disco el que nos ha traído Wildhunt.

 

Etiquetas: , , , ,

Megadeth – Megadeth (2026)
thumb image

Cuando decimos que Megadeth ha sido una de las mejores bandas de la historia del metal, nadie se atreve a ponerlo en discusión. Mas de 43 años de una impecable carrera y 17 discos de estudio, lo avalan, pero ahora ha llegado el momento de decir adiós. Dave Mustaine anunció el retiro de la banda y lo hará como los grandes merecen: con una gira despedida y un último disco. Megadeth, es su última obra y luego de varias escuchas, el staff de Track To Hell se ánima a compartir sus sensaciones en esta reseña grupal:


Megadeth cierra su historia con un álbum que está bien, suena profesional, pero le falta punch. No hay esa rabia que los hizo grandes.

La producción es limpia, quizás demasiado. Verbeuren la rompe en batería y Dave canta sorprendentemente bien para todo lo que pasó, pero el contenido no acompaña. Me quedo con tres o cuatro temas: “Tipping Point”, “Let There Be Shred” y “I Don’t Care” me gustaron, tienen esa onda vieja que buscaba. El resto pasa de largo.

Hay canciones como “Hey God!” o “Another Bad Day” que no entiendo para qué están. Mustaine quiso meter de todo, todas las épocas de la banda en un solo disco, y terminó siendo un promedio tibio. “The Last Note” es la despedida literal de Dave, tiene su momento emotivo pero no te vuela la cabeza. Y el cover de “Ride The Lightning” mejor ni hablemos, parece un chiste.

No es la despedida que yo esperaba después de tantos años siguiéndolos. Es un disco agridulce, digno pero no te deja nada. Confirma que Megadeth ya había dado todo lo que tenía para dar hace bastante. Se despiden, sí, pero sin esa última gran épica que merecían.


Para mí, este disco funciona bien como cierre de la carrera de Megadeth, sobre todo si se lo compara con varios traspiés de sus álbumes anteriores. No es un trabajo brillante ni pretende estar a la altura de los clásicos, pero sí suena honesto y coherente con lo que la banda fue durante años. Hay thrash reconocible, riffs filosos, solos protagonistas y una intención clara de repasar distintas etapas de su historia, algo que en el contexto de despedida se valora mucho más. Canciones como “The Last Note” logran transmitir ese clima de final anunciado que le da sentido a todo el álbum.

Claro que también están presentes los vicios de siempre: temas que suenan repetidos, decisiones discutibles y la innecesaria versión de “Ride the Lightning”, que aporta poco y parece más un gesto de ego que artístico. Aun así, considerando el nivel irregular de los discos previos, este álbum se siente como un cierre digno y hasta respetable. No emociona como un gran clásico, pero evita el papelón y permite despedirse con cierta dignidad, algo que no todas las bandas legendarias logran cuando llega el momento de decir adiós.


Ciertamente este álbum sólo podría haber sido hecho por Megadeth. El arranque con “Tipping Point” es bien thrashero y tiene a Teemu Mäntysaari demostrando ser un compañero letal del Colorado, “Let There Be Shred” es una canción autorreferencial que cumple su trabajo en mostrar el poderío metalero de la banda, “Made To Kill” cumple con la promesa de su título, y “The Last Note” es una canción sentida con un interesante arreglo de guitarra acústica que seguro a más de uno le recordará a ese break en “Holy Wars” y un final oscuro que funciona como elegía al fin de Megadeth. En lo malo, “I Don’t Care” es una de las peores canciones que haya sacado Megadeth y que encima fuera uno de los singles es inentendible, y Mustaine decidió hacer una y otra vez la misma canción a medio tiempo donde no ayuda que siempre use las mismas melodías vocales. Encima el álbum cierra con su cover de “Ride The Lightning”, con una versión copiada y pegada pero que logra ser peor en todos los aspectos.

Si querés escuchar una base brutal y a Mustaine prendiendo fuego las cuerdas de su guitarra con sus riffs mientras de vez en cuando convierte sus limitaciones vocales en fortalezas, y siempre y cuando tengas estómago para las letras y actitud de “posteo de padre divorciado en Facebook”, entonces Megadeth es una despedida muy digna aunque no sea perfecta. Bien para la gente que le gustara los dos últimos álbumes y tal vez lo quiera con un poquito más de picante por el contexto.


El disco que todos empezamos a escuchar por el track 11. Si no fuera por el anuncio de que se trata del último lanzamiento de estudio de la banda, posiblemente seríamos menos los que le prestáramos atención. No es que un nuevo álbum de Megadeth no genere expectativas, sino que, siendo sinceros, las últimas entregas no habían despertado gran interés y fue poco o nulo su aporte al gran legado de la banda de Dave Mustaine.

Pero acá estamos, con este disco autotitulado que contiene 10 canciones bien enmarcadas en el Heavy/Thrash tradicional, excelentemente ejecutadas, pero nada más. Era muy difícil esperar algo a la altura de los clásicos, una vara que Megadeth se encargó de dejar altísima. Algunos disfrutaran más del vértigo de “Let there Be Shred”, otros de la oscura “The Last Note”, pero sin puntos sobresalientes. Y con respecto a “Ride The Lightning”, se trata de una versión fiel a la original, apenas subida en tempo y que respeta los solos, melodías y fraseos, adaptados por supuesto al modo de Mustaine. Incluir esta canción es un acierto de marketing, pero un traspié artístico ya que eclipsa al resto de la placa.

Solo me resta decir que por siempre estaré del lado de Megadeth y no me es indiferente saber que el final está cerca. Aunque queden pocas cartas por jugar de parte del Colorado, es bueno haber acompañado este largo camino desde hace tantos años.


Los días en que las leyendas se van retirando, o dejando este plano, ya han llegado. Hay casos en los que esto sucede de manera abrupta y otros de forma premeditada. Tal es el caso de Megadeth, que anunció su disco de despedida.

Se trata de un trabajo digno de un final, por varios motivos. Las canciones recorren la variedad de estilos que la banda practicó a lo largo de toda su carrera, por lo que cada tema remite a diferentes etapas del recorrido del grupo. La guitarra es, sin dudas, la gran protagonista del disco, tal como lo fue siempre en el sonido de Megadeth. Brilla y derrocha calidad y buen gusto en cada pasaje.

Por último, las letras, más allá de alguna excepción, son sólidas. Estas buscan expresar el último grito de rabia de Mustaine y darle un cierre poético a la trayectoria de la banda.

La versión de “Ride the Lightning” no aporta nada y resulta innecesaria. Con “The Last Note”, el disco cierra de manera perfecta. Un muy buen álbum para poner punto final a una extensa y fabulosa carrera.


A ver… es un disco de Megadeth, como lo que ya venimos escuchando hace por lo menos 20 años. Yo no me esperaba otra cosa sinceramente. Mis expectativas se regían simplemente por lo que una banda super consagrada y que ya toco el cielo con las manos, puede dar. No me esperaba que el colorado hiciera la épica con este disco y no lo termina haciendo, pero al margen de eso, es un buen disco de despedida.

Es un álbum que va y viene entre canciones que suenan bien thrash old school y canciones con un gancho más rockero. Quizás, por lo que significa una despedida, lo musical pasa a un segundo plano y hay que prestarles atención a las letras (en especial a “The Final Note”). Tiene algunos puntos un poco más altos que otros (me gusta mucho “Obey The Call”) pero dentro de todo es bastante parejo. ¿Lo mejor? El arte de tapa (ja), es lo único que realmente simboliza la despedida de una banda. Lo peor es la innecesaria versión de “Ride The Lightning”. Lo de siempre, pero igual digna despedida del colo!.


Un viejo sabio con años de música y metal a sus espaldas me dijo una vez, que si lo más memorable que tiene un disco es su portada, es porque estamos hablando de un disco olvidable. ¿Qué les puedo decir? Si el disco no se auto titulará Megadeth o no fuera el último de la banda, pasaría sin pena ni gloria. Como la gran mayoría de obras que saco Mustaine del 2000’, en adelante.

A ver, no se trata de un mal disco. Posee buenos temas como “Tipping Point” o “Made To Kill” que resultan cumplidoras y disfrutables. Las composiciones no se desentonan y hay momentos en los que Mustaine se gana un par de palmaditas en la espalda por su destreza en la guitarra. Pero tratándose de un disco que anunciaste con fuegos y cohetes que va a ser tu despedida, que es la excusa de tus últimas giras por el mundo, y va a ser el último legado musical que vas a dejar, la verdad es que sabe a muy poco el disco. No sabe a despedida, no sabe a legado, no sabe a Megadeth. No al menos, al clásico. Para esto, mejor hubieras dejado que el anterior disco sea el último, que al menos presentaba más personalidad, e incluso voluntad.

Al fanático de toda la vida le va a encantar. Al más benevolente, le va a alcanzar. Y al más crítico, le va a parecer intrascendente. Ni más ni menos. No habrá consenso por ese lado. Pero espero que al menos la haya con el cover de Metallica. Mamita. El colo habrá perdido la habilidad para cantar pero no para contar chistes. El de que su versión de “Ride The Lightning” iba ser muy distinta y mejor es uno de ellos.

Etiquetas: , , , ,
Dawnbreaker – Pactum Sanguine Novo (2025)
thumb image

Dentro del black metal es habitual encontrarse con proyectos unipersonales, donde un solo músico se encarga de todos los instrumentos y de construir cada matiz del sonido. Esta práctica se remonta a los años noventa, con la primera ola del black metal noruego, y continúa plenamente vigente hasta hoy. Del mismo modo, otro rasgo distintivo del género son las letras de corte oscuro, anticristiano y, en muchos casos, abiertamente satánico.

En este contexto aparece Pactum Sanguine Novo, último trabajo del proyecto unipersonal Dawnbreaker. Lo que diferencia a este lanzamiento de la mayoría de sus pares no está en lo musical, sino en el contenido lírico: letras cristianas, con fragmentos textuales de la Biblia y un mensaje explícito de devoción hacia Dios.

Este enfoque genera un contraste marcado con la música, que se mueve en un terreno completamente opuesto. El sonido es oscuro, denso y agresivo, claramente influenciado por el black metal noruego clásico, con Mayhem como referencia evidente. Abundan los riffs en tremolo picking, los pasajes ritualísticos y una voz gutural cambiante, que alterna entre gritos agudos tradicionales y registros más extraños e inquietantes.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ellende – Zerfall (2026)

A nivel producción, el álbum presenta un buen balance general, con guitarras y voces al frente, pero sin relegar del todo a la base rítmica de batería y bajo. La atmósfera que se construye es claramente ritualista y devocional, aunque desde lo sonoro nada delata el trasfondo cristiano del proyecto. De hecho, si no se leyera previamente sobre el concepto del disco, difícilmente podría sospecharse.

El punto más débil del trabajo aparece en la falta de una identidad propia. Sin caer en el refrito, la influencia del black metal noruego es tan marcada que por momentos el disco se vuelve predecible y no logra despegarse del molde clásico.

En definitiva, Pactum Sanguine Novo es un álbum sólido y bien ejecutado, que cumple con los cánones del género y puede resultar atractivo para los seguidores del black metal tradicional. Sin embargo, más allá de su particular enfoque lírico, no ofrece elementos realmente novedosos dentro de un terreno ya ampliamente explorado.

Etiquetas: , , , , ,
Nanowar Of Steel – The Genghis Khan EP To End All Genghis Khan EPs (2026)
thumb image

Nanowar Of Steel regresan con nuevo lanzamiento coincidiendo con su gira europea de comienzos de 2026. Tras Dislike To False Metal (2023), los italianos presentan The Genghis Khan EP To End All Genghis Khan EPs, un título tan explícito como alineado con su habitual sentido del humor. Desde el primer vistazo queda claro que el grupo sigue apostando por la parodia del heavy y power metal sin ningún tipo de contención.

El tema principal repasa la figura de Genghis Khan desde una óptica completamente absurda, mezclando referencias históricas con anacronismos deliberados y cultura pop actual. Musicalmente, el corte se apoya en estructuras clásicas de heavy metal, coros épicos y un guiño evidente al folk metal de bandas como The Hu. Todo se presenta con una producción limpia y un enfoque claramente orientado al directo.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Video entrevista con Yannick Lehmann (Paleface Swiss): “Nos influenció nuestra estadía en Tenerife”

El EP continúa con “Feet And Greet”, una de las piezas más exageradas del lote, que cuenta con la colaboración de Mikael Sehlin (Amaranthe). El tema combina bases cercanas al metal moderno con pasajes vocales que recuerdan tanto al metal industrial como al pop metal, mientras el texto se centra en satirizar los meet & greets de pago. El uso de juegos de palabras, referencias a bandas conocidas y un breakdown final refuerzan el tono caricaturesco.

El contenido se completa con canciones que exploran terrenos menos habituales incluso para Nanowar Of Steel, como “Iride”, inspirada en un programa tecnológico italiano, y “Kotlin”, dedicada al lenguaje de programación del mismo nombre. Ambas mantienen esquemas de power metal reconocibles, estribillos coreables y letras cargadas de referencias específicas, pensadas tanto para el humor como para el impacto inmediato en directo.

Etiquetas: , , ,
Lionheart – Valley Of Death II (2026)
thumb image

El hardcore, es un género que difícilmente puedan interpretar de la misma forma 2 personas diferentes, por el simple hecho de que sus principales exponentes han construido su historia a través de influencias diferentes y, a veces, muy diferentes. Sin embargo, a nivel musical hay constantes que denotan cuando estamos escuchando hardcore: lo aguerrido de sus letras, las cortas y potentes canciones, los riffs pesados y los bajos graves. Lionheart, una banda al borde de cumplir casi 2 décadas de existencia es un gran sobreviviente del género y que, a pesar de su poco reconocimiento, han sabido ser de los mejores intérpretes.

La banda californiana acaba de lanzar Valley Of Death II, como una segunda entrega del disco Valley Of Death (2019). Es el segundo material que lanzan a través del sello Arising Empire y el noveno del total de su carrera.

El hardcore, o precisamente el beatdown hardcore, es un género rápido, de materiales de corta duración, pero cargados de mucha energía. Lionheart no es la excepción, ya que en tan solo 23 minutos de reproducción logran meter más de 10 canciones.

“Bulletproof” es el primero en la lista y un corte difusional al mismo tiempo. No da tiempo a pensar, los riffs potentes, el bajo grave y la voz cuasi gutural de Rob Watson se dispara. “Chewing Through The Leash” tiene la colaboración de Matt Honeycutt de Kublai Khan TX y a la vez, una producción un poco más moderna, con algunos pasajes que suenan a metalcore y un pasaje intermedio con fuerte presencia de bajo y la voz del invitado.

En “Ice Cold” ya se empieza a notar una estructura musical mas cercana al thrash clásico. “Valley Of Death II” es la continuación, con la particularidad de las voces distorsionadas parecidas a las de un demonio (ja).

Bueno, siguen con “No Peace”, “Roll Call”, “Salt The Earth” y “Release The Dogs” de las cuales no diré mucho porque creo que ya he dicho todo (Esto es hardcore muchachos!).

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Madball en Buenos Aires: “El Mosh Eterno”

El disco termina con “In Love With The Pain” y “Death Grip”. Esta última, con la participación de Kevin Skaff de A Day To Remember.

23 minutos de escucha, 10 canciones, ni un solo segundo de descanso, guitarras limpias, arpegios y melodías vocales. Hardcore puro de California, con grandes influencias del thrash, groove metal de la misma región. Una producción por demás estelar, con voces distorsionadas, una mezcla que denota bien las guitarras y la gravedad del bajo. Hasta fugaces sonidos como una escopeta recargándose, vidrios rotos, sirenas policiales, todo lo que un disco de Lionheart y hardcore debe tener.

Esto no es para los aventureros que no están dispuestos a cultivarse musicalmente con bandas que no sean lo suficientemente melódicas o complejas. Aquí no esperen solos de guitarra, virtuosismo, grandes performances vocales.

En su lugar, si lo que ustedes quieren es poner los pies sobre la tierra y descargar toda la energía acumulada durante la semana, bienvenidos sean a escuchar esta obra de Lionheart. Valley Of Death II, es un álbum que esta construido y pensado para las performances en vivo, para el mosh pit y los circle pit. Por ello es que no deberían perder la oportunidad de ver esta banda en vivo.

 

Etiquetas: , , , , , ,
Uuhai – Human Herds (2026)
thumb image

UUHAI debuta con Human Herds, un primer álbum que sitúa a la banda mongola dentro del folk metal, combinando metal moderno con elementos tradicionales propios de su cultura. El grupo está formado por siete músicos y utiliza instrumentos tradicionales junto a una base claramente metálica, sin presentarlo como un experimento puntual, sino como el eje central de su propuesta sonora.

Uno de los elementos más destacados del disco es el uso constante del canto gutural mongol (khoomei), integrado como una voz principal más dentro de las composiciones. A diferencia de otras bandas del entorno, el canto tradicional no aparece como un adorno, sino como un recurso estructural que define el ritmo, la atmósfera y el peso de las canciones. Este enfoque conecta directamente con la tradición musical del país.

El álbum se abre con “Beginning”, una introducción breve que prepara el terreno antes de dar paso al tema “Human Herds”. Esta canción funciona como una presentación clara del sonido del grupo: guitarras pesadas, percusión contundente y voces tradicionales que lideran el discurso. La letra aborda la relación del ser humano con la destrucción del planeta, sin ambigüedades ni mensajes velados.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Entrevista a D.B. (Alburnum): “Combinar folk y black metal me surge de manera natural”

A lo largo del disco, UUHAI mantiene un equilibrio entre fuerza y accesibilidad. Canciones como “Uuhai” apuestan por estructuras más directas y estribillos fácilmente reconocibles, lo que explica su buena respuesta en directo. El tema actúa como una declaración de identidad del grupo y refuerza el componente colectivo y cultural de la banda.

El álbum también incluye cortes más orientados al metal contemporáneo, como “Dracula”, donde el protagonismo recae más en las guitarras y la base rítmica. Aunque el título se aleja del imaginario tradicional mongol, el tema mantiene coherencia con el resto del disco gracias al uso constante del canto gutural y a una producción homogénea.

En “Paradise”, la banda reduce ligeramente la agresividad para centrarse en una estructura más melódica, sin abandonar el enfoque folk. El tema destaca por su desarrollo más pausado y por un uso más marcado de las guitarras limpias, aportando variedad sin romper la línea general del álbum.

El cierre llega con “Secret History of the Mongols” (corte difusión), una canción más extensa que retoma el componente histórico y cultural del disco. Aquí UUHAI combina riffs más elaborados con pasajes donde el canto tradicional vuelve a tener un peso central, cerrando el álbum de forma coherente con el planteamiento mostrado desde el inicio.

Etiquetas: , , , , ,
Kreator – Krushers of the World (2026)
thumb image

En pleno 2026, Kreator sigue siendo una institución inamovible del Thrash Metal. Con el lanzamiento de Krushers of the World, la banda de demuestra que su maquinaria está más aceitada que nunca y por exceso.

Lo primero que salta a la vista es la mano de Jens Bogren. La producción es, sencillamente, perfecta. Cada nota de Mille Petrozza y Sami Yli-Sirniö está donde debe estar, y el audio es redondo, potente y “moderno”. Pero ahí reside parte del problema: a este disco le falta la suciedad de antaño. Ese caos controlado que definía al Thrash alemán ha sido reemplazado por una pulcritud que le quita “peligro” a las composiciones. Suena lindo, sí, pero el Metal a veces necesita un poco de barro.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Kreator anuncia una fecha de ensueño para 2026

Si nos ponemos a desmenuzar el tracklist, nos encontramos con temas como “Blood of Our Blood” y “Combatants”. Son temas efectivos, ideales para el pogo pero resultan excesivamente predecibles. Es Kreator en piloto automático: riffs galopantes y estribillos épicos que ya hemos escuchado en sus últimos tres o cuatro álbumes.

Para quienes amamos la etapa de experimentación de la banda —específicamente ese Endorama que se atrevió a romper los moldes—, esta falta de evolución duele un poco. En 1999, Kreator tuvo el coraje de desconcertar a su audiencia para buscar nuevas texturas; en 2026, parecen preferir la seguridad de una fórmula que saben que funciona, pero que ya no sorprende.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Hirax – Faster Than Death (2025)

Igualmente, no todo es repetición. El disco brilla realmente cuando se sale del libreto. Un ejemplo claro es “Tränenpalast”, donde la banda coquetea con una onda blackened/gothic fascinante. La atmósfera, inspirada en la estética de la película Suspiria, es envolvente y oscura. La inclusión de Britta Görtz como invitada aporta una textura vocal agresiva y fresca que rompe la monotonía del álbum.

Y, por supuesto, hay que hablar del cierre con “Loyal to the Grave”. Es aquí donde el disco alcanza su punto más alto y nos regala algo distinto: un coro operístico que eleva la canción a un nivel de epicidad que no esperábamos. Es un track ambicioso que nos hace desear que todo el álbum hubiera seguido esa senda de exploración.

Krushers of the World es un disco de araña los 7 puntos sobre 10. No es un mal trabajo, pero se queda lejos de sus clásicos y de la valentía de su etapa más experimental.

Etiquetas: , , , ,
Parham Gharavaisi – Beyond Devastation (2026)
thumb image

Sin dar tiempo a que el año vaya tomando un rumbo, el proyecto unipersonal de Parham Gharavaisi editó un nuevo trabajo. Este lleva el nombre Beyond Devastation y salió a la luz el 1 de enero de forma independiente.

En discos anteriores, el proyecto había transitado por el rock gótico o un gothic metal más tradicional. En este álbum, el perfil se inclina hacia un sonido de gothic metal extremo, con una fuerte influencia del death metal. Esto se percibe principalmente en la pesadez general del álbum, las voces guturales más profundas, el sonido grave y una batería compleja y extrema.

El otro componente fuerte es el gótico, ya que cuentan con la participación de una artista invitada: Cheyenne McKnight. Ella se encarga de sumar pianos y teclados, además de contrastar las voces guturales con su dulce voz melódica.

A su vez, las voces guturales atraviesan momentos más gritados, cercanos al gothic metal extremo. Y si bien, como mencioné, hay mucho death metal complejo en las guitarras, estas también tienen pasajes más simples y melódicos que, junto a la voz femenina, recuerdan a Lacuna Coil, aunque en una versión más pesada, como para trazar un paralelismo.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Paradise Lost – Ascension (2025)

El audio del disco en general es bueno, aunque por momentos se siente muy digital y sobreproducido, sobre todo en la batería, donde se nota que es programada. Esto también se percibe en los pasajes más pesados de guitarras y bajo, pero no es algo que interfiera en el disfrute del álbum.

Las canciones, en general, son largas y cuentan con muchas secciones. Si bien algunas partes se sienten forzadas, la mayoría fluye de forma natural. Estas transitan entre momentos más extremos y otros más melódicos, manteniendo siempre un perfil bastante extremo.

El tracklist se encuentra dividido en bloques, cuya separación está marcada por un instrumental dividido en tres partes. Este funciona como hilo conductor y como interludio entre canciones complejas y pesadas.

En definitiva, se trata de un álbum que no es perfecto, pero que tiene muy claro qué busca transmitir, y lo logra.

Etiquetas: , , , ,
Paleface Swiss – The Wilted (2026)
thumb image

Paleface Swiss atraviesa uno de los momentos más fuertes de su carrera. La banda suiza ha pasado en poco tiempo de ser una promesa del metalcore europeo a un nombre habitual en grandes festivales y giras con entradas agotadas en Europa y Estados Unidos. Tras el impacto de Cursed, el grupo lanza el EP The Wilted, un lanzamiento breve que sirve para mantener el pulso mediático y reforzar su posición dentro del circuito extremo actual.

El EP se abre con una introducción basada en un mensaje de voz, con un tono claramente angustiante que marca el ambiente desde el primer segundo. No hay desarrollo ni transición: el impacto es inmediato y deja paso directo al primer tema completo, “Withering Flower”, que entra sin rodeos con una descarga de metalcore moderno, riffs muy graves y una base rítmica aplastante.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Video entrevista con Yannick Lehmann (Paleface Swiss): “Nos influenció nuestra estadía en Tenerife”

“Withering Flower” es corta, directa y pensada para el directo. Guitarras muy distorsionadas, estructura sencilla y la voz de Marc Zellweger dominando el tema con registros extremos. No hay espacio para introducciones largas ni desarrollos progresivos; la canción va al grano y termina casi tan rápido como empieza, siguiendo una lógica claramente adaptada al consumo actual.

La única canción nueva del EP es “Let Me Sleep”, que continúa por la misma línea agresiva pero con un enfoque aún más orientado al beatdown. El tema apenas supera los dos minutos y medio y está construido para generar impacto inmediato, con cambios de ritmo muy marcados y secciones pensadas para provocar respuesta física en un concierto. A nivel lírico, aborda el insomnio y el deterioro mental desde una perspectiva directa y sin adornos.

El EP se completa con “Instrument Of War” y “Everything Is Fine”, dos temas que aportan algo más de variedad. El primero introduce melodías más claras en las guitarras, mientras que el segundo baja el tempo y da más protagonismo a las voces limpias y a un enfoque más clásico del metalcore. Ambas canciones equilibran la brutalidad predominante y muestran una faceta más contenida del sonido de Paleface Swiss.

Etiquetas: , , , ,
Alter Bridge – Alter Bridge (2026)
thumb image

Tras más de dos décadas de carrera, creo que nadie a estas alturas debería cuestionar la calidad de los norteamericanos Alter Bridge, quienes se siguen consolidando como una de las mejores y más eficientes bandas de su generación dentro del rock y el hard rock moderno, siempre tratando de sorprender y evolucionar en su línea musical.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Godsmack finalmente llegará a España con su gira propia

La misma banda que antaño fue vista como el proyecto de los “Ex-Miembros de Creed” y que se tradujo en un gran primer disco (One Day Remains de 2004), a día de hoy es uno de los combos más destacados de su generación junto a otros pesos pesados como Halestorm y Volbeat, entre otros.

Ahora en 2026, los de Florida regresan con su octavo disco homónimo para demostrar que su sonido sigue teniendo peso en la escena y que aún les queda cuerda para rato, la cuestión es ¿Lo habrán conseguido?

Para empezar debemos comentar que con sus 12 cortes, los chicos nos regalan 1 hora y 23 minutos de música, con lo cual, volvemos a ver a una banda que no hace “Canciones de usar y tirar”, si no cortes que tienen muchos matices y detalles a descubrir con cada escucha, no es que se hayan vuelto Tool o Dream Theater, pero si que hacen gala de un exquisito gusto por las melodías, la intensidad y la caña en muchos momentos del álbum.

El disco ya comienza sin florituras con “Silent Divide”, con un riff bastante pesado de Mark Tremonti, uno de los mejores y más infravalorados músicos de su generación, quizás por no hacer gala de “Rock Star”, y simplemente plantarse con sus guitarras en el escenario sin nada más, no es alguien “Vistoso” y sin embargo es mucho mejor músico que otros compañeros de profesión.

Myles por su parte nos regala el tono digamos “Habitual” dentro de su abanico vocal, con subidas y bajadas en la línea de sus anteriores trabajos, pero siempre con ese toque especial que tiene para embelesarnos y poner a AB un paso por delante de muchos nombres del estilo como Three Days Grace, Breaking Benjamin o Disturbed, por citar solo unos pocos.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Alter Bridge lanza su nuevo disco y estrena “Scales Are Falling”

El binomio “Rue The Day” y “Power Down”, es otro gran momento dentro de la primera parte del disco ya que enseña dos de las caras más destacadas de la banda, siendo la primera un corte cañero, moderno y que podría haber encajado en discos como Blackbird, mientras que “Power Down” es mucho más pesada y a la vez comienza de forma rápida, pudiendo ser una pieza fija en la próxima gira de la banda y con un gran estribillo que acompaña a la perfección esta canción que se corona con un potente y eficaz solo de Tremonti.

Pero luego tenemos momentos, donde la delicadeza se hace presente y es que la balada “Hang by a Thread”, demuestra lo completos que son Alter Bridge como grupo y es que cuando hace falta oxigenar el disco entre un vendaval de guitarras y agudos imposibles, ellos bajan 2 revoluciones y al igual que en su momento hicieron con “In Loving Memory” (una de las mejores y más emotivas baladas de hard rock de este siglo) o la exitosa y delicada “Watch Over You”, los chicos vuelven a tocarnos el corazón con esta bella canción que seguro cala hondo entre los fanáticos de la banda tal y como hicieron las dos citadas anteriormente en sus respectivos años de publicación.

Luego hay cortes más continuistas como “White Lies Within”, combinando unas guitarras afiladísimas con un Myles que sigue evidenciando porque a la hora de hablar de cantantes de rock actuales, este caballero sigue estando como poco entre los 5 mejores de los últimos tres lustros, demostrando una clase y un nivel vocal impecable.

O sorpresas como “Disregarded”, quizás la pieza más metalera del disco con clara influencia de Pantera y que no se si es lo que mejor les queda a AB, sin embargo el estribillo más melódico si que me cuadra más musicalmente con el sonido de los norteamericanos.

Y por último, no podía faltar el lado “Semi-Progresivo” del disco que se traduce en “Slave To Master”, un extenso corte que se alarga hasta los 9 minutos de duración (como les puede ocurrir a sus compañeros de Avenged Sevenfold, por ejemplo, en algunos temas de su discografía) y que si, hace gala de la gran técnica que poseen estos chicos, sobre todo Myles y Tremonti, con la capacidad de no llegar a saturar al oyente pese a la longitud del corte.

Con lo cual y me puedo hacer cargo de lo que estoy escribiendo, creo que los chicos han dado en la diana con este nuevo trabajo, es de admirar que tras ocho discos sigan sonando tan impecables como el primer día y posiblemente sea su trabajo más completo en el último lustro, evidenciando que la búsqueda aunque tarde más o menos, si uno se centra, la acaba encontrando y con ella grandes resultados como es este disco homónimo de Alter Bridge.

Etiquetas: , , , ,
Wildhunt – Aletheia (2026)
thumb image

Wildhunt es una banda surgida en Vienna, Austria, allá por el ya lejano 2011. Si bien se suelen presentar normalmente como una banda de heavy metal tradicional, al escucharlo, uno nota un ligero giro hacia el thrash metal de la bahía californiana, lo que convierte a esta en una verdadera agrupación old school.

A pesar ya de contar con más de una década y media de actividad, su material es escaso (1 EP y 2 LP) pero lo suficientemente representativo de lo que estos muchachos austriacos quieren expresar. Su última obra, el reciente Aletheia, es el que me llevó a conocerlos de la mejor manera posible.

Quiero empezar esta reseña por el final de lo que suelo acostumbrar. Primero, veamos en resumen con que nos podemos encontrar. ¿Con qué? Con una demencial cantidad de solos de guitarras, pocas líneas vocales y un bajo que no se deja amedrentar por las 6 cuerdas.

Damos play en mi servicio de stream y lo primero con lo que me encuentro es una pista instrumental llamada “Touching the Ground”. No es un instrumental cualquiera, ni se siquiera si funciona muy bien como apertura de un disco, puesto que…no presagia nada. Sin embargo, lo que aquí tenemos es un dueto de guitarras ejecutado de la manera más virtuosa y violenta posible. Bueno, sí, de alguna manera esta intro anuncia que los grandes actores de este disco serán las guitarras.

Como si pareciera irónico, comienza a sonar la segunda pieza “The Holy Pale” con una larga duración instrumental y yo me pregunto -“Che ¿Todo el disco es así?”- De repente, aparecen las primeras líneas vocales de Wolfgang, su cantante.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Arch Enemy le dice adiós a su vocalista

Un pasaje sin pena ni gloria, pero igual de bueno, es lo que sigue con “Made Man” para luego dar lugar a una nueva pieza instrumental, pero que ésta, esta si, funcionaria muy bien como apertura de disco. “Kanashibari” es una corta canción donde un par de guitarras limpias convidan su sonido con arpegios mientras descansan en la base de un contundente bajo y que poco a poco desencadena en una vorágine de distorsión para empalmar perfectamente con el segmento que le sigue “In Frozen Dreams”.

El mejor momento de Wildhunt en el disco son estas 2 piezas que sin duda alguna hubiesen funcionado mejor al principio de la obra. No hace falta mencionar cual es mi parte favorita, creo ha quedado más que claro.

En “Aletheia” vuelvo a destacar el comienzo con guitarras limpias, esta vez acústicas. Para el cierre “Sole Voyage” nos da un poco del último shock de energía que ha sido constante en toda la reproducción. La canción más épica y enérgica del disco, con unos 11 minutos de duración. El tercio intermedio es simplemente espectacular. Venimos de una oda de heavy y thrash de lo más crudo del centro europeo y pasamos a al solo mas blusero y playero habido y por haber, con sutilezas de flamenco (ja). Simplemente espectacular de principio a fin y con el sello de lo que una banda como Wildhunt quiere mostrar.

Ya mencioné a las guitarras como interpretes principales de este álbum, pero todos los componentes funcionan aquí a la perfección, sin taparse uno con otros. Claramente la mezcla esta muy bien lograda. Sin esforzar mucho el oído uno puede escuchar también los bajos, la percusión. Gran performance en la voz de Wolfgang. Se nota que Wildhunt no se ha guardado en la producción de este disco y que ha optado por las viejas formas más orgánicas y no las nuevas formas donde todo es más comprimido.

La banda se completa con Julian en guitarra principal, Robbie en bajo y Lukas en batería.

No vale la pena hacer un sobre análisis de Aletheia, no han inventado la pólvora ni la rueda, ni es una obra conceptual que pueda llevarnos a conectar con lo más profundo de nuestro ser. Aún así, con lo superfluo de su propuesta, logran convencer al oído de cualquier adicto y necesitado del heavy metal clásico, emulando a lo mejor de las bandas de principios de los 80s. Un gran disco el que nos ha traído Wildhunt.

 

Etiquetas: , , , ,


Kreator en Glasgow: “Caos, fuego y thrash sin concesiones”
thumb image

Texto por: Tom Muir Mientras muchos fans del thrash metal añoran los viejos tiempos, algunas bandas de aquella escena siguen en plena forma. Aunque los años 90 fueron un periodo […]

Stoned Jesus en Madrid: “Una Montaña de Amor”
thumb image

Cuando llegamos esta tarde a la sala Nazca parecía que íbamos a ser muy pocos los que disfrutaríamos de este triple concierto del The Dark Side and Spring Equinox Tour, […]


thumb image
Teksuo
The Glow Before I Go (2026)
thumb image
Belzebong
The End is High (2026)
thumb image
Acherontia
Pink S#!t Phantom Thunder (2026)
thumb image
Ergum
Ruinas de la peste (2026)



Kreator en Glasgow: “Caos, fuego y thrash sin concesiones”
thumb image

Texto por: Tom Muir Mientras muchos fans del thrash metal añoran los viejos tiempos, algunas bandas de aquella escena siguen en plena forma. Aunque los años 90 fueron un periodo […]

Stoned Jesus en Madrid: “Una Montaña de Amor”
thumb image

Cuando llegamos esta tarde a la sala Nazca parecía que íbamos a ser muy pocos los que disfrutaríamos de este triple concierto del The Dark Side and Spring Equinox Tour, […]


thumb image
Teksuo
The Glow Before I Go (2026)
thumb image
Belzebong
The End is High (2026)
thumb image
Acherontia
Pink S#!t Phantom Thunder (2026)
thumb image
Ergum
Ruinas de la peste (2026)