Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO
Machine Head en Málaga: “Su Imperio Sigue Siendo Indestructible”

Machine Head en Málaga: “Su Imperio Sigue Siendo Indestructible”

Los norteamericanos Machine Head volvían a la capital de la costa del sol en el marco de su nueva gira europea, la cual volvía a contar con el formato al […]

In Flames en Buenos Aires: “Conservando un estatus”

In Flames en Buenos Aires: “Conservando un estatus”

La popularidad de un grupo no se mide solo en sus puestos de rankings, ni en la cantidad de premios que obtienen y ni tampoco en sus números de visitas […]

Opera Magna en Madrid: “Devoción absoluta”

Opera Magna en Madrid: “Devoción absoluta”

Ópera Magna es una banda muy querida en la capital, aunque nos visiten poco, y esta noche se había anunciado un completo sold out. Es por eso que desde muy […]

Full of Hell en Copenhague: “Gritos sin Voces”

Full of Hell en Copenhague: “Gritos sin Voces”

El grindcore es un género que tuvo una evolución muy grande. Empezando como una excusa para tocar rápido y pesado, supo mezclarse con otros géneros y lograr nuevas identidades. Entre […]

Machine Head en Barcelona: “Intimidad y Euforia”

Machine Head en Barcelona: “Intimidad y Euforia”

Un show íntimo, sin banda soporte, sólo los “Machine Fucking Head” tocando durante casi tres horas en Razzmatazz, a nada de estar “Sold Out”, con un setlist que nos llevó […]

Winds of Agony II Día 2: “Delirio mórbido”

Winds of Agony II Día 2: “Delirio mórbido”

Bajo el cielo plomizo de Granollers, aquel sábado 18 de abril de 1026 no amaneció: se invocó. Crucé el umbral de la Nau B1 como quien entra en una cripta, […]

Roadburn Festival 2026 Día 2: “excesos sonoros”

Roadburn Festival 2026 Día 2: “excesos sonoros”

Texto: Maria Izquierdo El segundo día comenzaría mucho más pronto para nosotros, desde primera hora con Yellow Eyes y su Black Metal de nuevo cuño. El suyo fue uno de […]

Kreator en Copenhague: “Entre fallas de sonido y una energía imparable”

Kreator en Copenhague: “Entre fallas de sonido y una energía imparable”

Una de las bandas más importantes actualmente es Kreator. Esto gracias a sus clásicos discos de los 80, que ayudaron a forjar la identidad de los géneros extremos, y a […]

Saxon en Barcelona: “en modo leyenda”

Saxon en Barcelona: “en modo leyenda”

La noche en la Razzmatazz ya arrancaba marcada por el cartel de Sold Out. La sala estaba llena hasta donde daba, con ese calor previo a un show esperado. Esta […]

Infected Rain en Copenhague: “Groove, Actitud y Caos”

Infected Rain en Copenhague: “Groove, Actitud y Caos”

El pasado 24 de abril, en la siempre rendidora Pumpehuset, tuvimos la oportunidad de presenciar el “Mutation Phase Tour”, una noche marcada por tres propuestas potentes dentro del groove/industrial moderno: […]


David Ellefson en Buenos Aires: “El bajo al frente, los clásicos intactos”
thumb image

David Ellefson, el ex bajista de Megadeth convirtió su Basstory en un show directo y potente, apoyado en himnos inoxidables y un repaso por las raíces del heavy metal. Tercera visita consecutiva a Uniclub y cierre de una pequeña maratón personal.


No hubo formato clínico ni charla extendida. No hubo clínica de bajo ni repaso discursivo por su carrera. Ellefson salió a tocar. Y eso, en definitiva, era lo que la mayoría esperaba.

Con una leve demora respecto al horario pactado, el histórico bajista de Megadeth apareció en escena y desde el inicio dejó claro que la Basstory se iba a contar con canciones. El bajo al frente, protagonista absoluto en varios pasajes, marcó el pulso de una noche atravesada por el ADN del thrash. El arranque fue una declaración de principios, y cuando comenzaron a sonar piezas como “Tornado of Souls” y “Trust”, la conexión con el público se volvió inmediata.

Promediando el set, “Hangar 18” elevó la temperatura de la sala. Más adelante, “Symphony of Destruction” terminó de desatar la euforia y el cierre con “Peace Sells” funcionó como broche perfecto: un himno generacional que sigue teniendo la misma fuerza que décadas atrás. Hay canciones que no envejecen; simplemente se transforman en parte del ADN colectivo.

El show no se limitó al repertorio de “la sinfónica del colorado”, hubo espacio para rendir tributo a las bases del género, algo que Ellefson ya venía haciendo en otras paradas de la gira por Sudamérica, incluyendo los shows en Chile donde el formato también fue directo y centrado en clásicos. En Buenos Aires la fórmula se repitió con efectividad: versiones de Black Sabbath como “Neon Knights” y “Paranoid” encendieron a la sala, mientras que el espíritu combativo apareció con un guiño a Fight. También hubo lugar para la potencia clásica de Judas Priest y el desparpajo punk de Sex Pistols, ampliando el mapa sonoro de influencias que moldearon su carrera.

Más que una “historia contada”, fue una historia ejecutada. Sin discursos entre tema y tema, la narrativa se construyó a través de riffs, líneas de bajo y coros coreados por un público que respondió con entusiasmo constante.

La banda que lo acompañó estuvo a la altura del desafío. Andrew Freeman aportó presencia escénica y oficio en las voces, manejando con solvencia un repertorio exigente. En guitarras, Andy Martongelli y Emmanuel López sostuvieron el peso con precisión y actitud, mientras que Adrián Espósito imprimió contundencia desde los parches. El resultado fue un bloque compacto, sin fisuras ni baches, enfocado en la ejecución y en mantener la intensidad de principio a fin.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Megadeth – Megadeth (2026)

Mellowdeth fueron los encargados de abrir la noche con un set bien enfocado en clásicos de Megadeth en versión acústica. Arrancaron con “She-Wolf” y desde ahí marcaron el camino: “Use the Man”, la excelsa “Countdown to Extinction”, “Mary Jane” y el cierre con “A Tout le Monde” terminaron de acomodar al público en un ambiente intimista. Correctos, efectivos y sin demasiadas vueltas, funcionaron como antesala lógica para lo que vendría más tarde.

El segundo turno fue para Ocio, quinteto con base entre zona oeste y zona norte del conurbano bonaerense. Con una propuesta más cercana al metal alternativo y el apoyo de teclados, comenzaron con “De Gira”. Con “No Sé Quién Soy” mostraron una de sus facetas más sólidas, y el punto de mayor reacción llegó con el cover de “Killing in the Name” de Rage Against the Machine, coreado por el grueso del público. Luego pasaron por “La Ruleta”, una versión de “Aerials” de System of a Down y cerraron con “Rompiendo Cadenas”. Si bien el accionar fue correcto, tardaron en ganarse el reconocimiento de la gente.

Cuando el reloj Casio marcó las 21:15  y por un lapso de 30 minutos, fue el turno de Viejo Blanco, trío hard rockero oriundo de Cañuelas. El show fue correcto en lo musical, con buenas canciones y actitud, aunque el volumen —extremadamente alto— terminó siendo un factor en contra. Incluso utilizando protección auditiva, la potencia resultó excesiva, especialmente para alguien que llegaba a su tercera fecha consecutiva con propuestas intensas. Quizás su estilo no era el más acorde para una jornada más marcada por el thrash, aunque dentro de una grilla diversa cumplieron con solidez. Mención especial para su joven baterista, con gran despliegue y energía constante detrás de los parches.

En lo personal, esta tercera visita consecutiva a Uniclub cerró una pequeña maratón que había comenzado con Psychonaut 4 y Tribulation (pueden leer las crónicas en la web). Tres propuestas distintas dentro del amplio espectro del metal. Aquellas fechas estuvieron marcadas por la oscuridad, la atmósfera y la introspección, la de Ellefson fue directa al hueso: riffs reconocibles, bajo protagonista y clásicos que siguen convocando generaciones.

No hubo necesidad de reinventar nada, solo canciones fuertes, tocadas con convicción. A veces, la historia no se explica: se toca fuerte y claro sobre un escenario. Y en Uniclub, esa noche, el bajo marcó el pulso.

Agradezco a la producción de TDR Producciones y a Gaby Sisti por la acreditación de poder ver a una leyenda del thrash.

 

Etiquetas: , , , , , ,

David Ellefson en Buenos Aires: “El bajo al frente, los clásicos intactos”
thumb image

David Ellefson, el ex bajista de Megadeth convirtió su Basstory en un show directo y potente, apoyado en himnos inoxidables y un repaso por las raíces del heavy metal. Tercera visita consecutiva a Uniclub y cierre de una pequeña maratón personal.


No hubo formato clínico ni charla extendida. No hubo clínica de bajo ni repaso discursivo por su carrera. Ellefson salió a tocar. Y eso, en definitiva, era lo que la mayoría esperaba.

Con una leve demora respecto al horario pactado, el histórico bajista de Megadeth apareció en escena y desde el inicio dejó claro que la Basstory se iba a contar con canciones. El bajo al frente, protagonista absoluto en varios pasajes, marcó el pulso de una noche atravesada por el ADN del thrash. El arranque fue una declaración de principios, y cuando comenzaron a sonar piezas como “Tornado of Souls” y “Trust”, la conexión con el público se volvió inmediata.

Promediando el set, “Hangar 18” elevó la temperatura de la sala. Más adelante, “Symphony of Destruction” terminó de desatar la euforia y el cierre con “Peace Sells” funcionó como broche perfecto: un himno generacional que sigue teniendo la misma fuerza que décadas atrás. Hay canciones que no envejecen; simplemente se transforman en parte del ADN colectivo.

El show no se limitó al repertorio de “la sinfónica del colorado”, hubo espacio para rendir tributo a las bases del género, algo que Ellefson ya venía haciendo en otras paradas de la gira por Sudamérica, incluyendo los shows en Chile donde el formato también fue directo y centrado en clásicos. En Buenos Aires la fórmula se repitió con efectividad: versiones de Black Sabbath como “Neon Knights” y “Paranoid” encendieron a la sala, mientras que el espíritu combativo apareció con un guiño a Fight. También hubo lugar para la potencia clásica de Judas Priest y el desparpajo punk de Sex Pistols, ampliando el mapa sonoro de influencias que moldearon su carrera.

Más que una “historia contada”, fue una historia ejecutada. Sin discursos entre tema y tema, la narrativa se construyó a través de riffs, líneas de bajo y coros coreados por un público que respondió con entusiasmo constante.

La banda que lo acompañó estuvo a la altura del desafío. Andrew Freeman aportó presencia escénica y oficio en las voces, manejando con solvencia un repertorio exigente. En guitarras, Andy Martongelli y Emmanuel López sostuvieron el peso con precisión y actitud, mientras que Adrián Espósito imprimió contundencia desde los parches. El resultado fue un bloque compacto, sin fisuras ni baches, enfocado en la ejecución y en mantener la intensidad de principio a fin.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Megadeth – Megadeth (2026)

Mellowdeth fueron los encargados de abrir la noche con un set bien enfocado en clásicos de Megadeth en versión acústica. Arrancaron con “She-Wolf” y desde ahí marcaron el camino: “Use the Man”, la excelsa “Countdown to Extinction”, “Mary Jane” y el cierre con “A Tout le Monde” terminaron de acomodar al público en un ambiente intimista. Correctos, efectivos y sin demasiadas vueltas, funcionaron como antesala lógica para lo que vendría más tarde.

El segundo turno fue para Ocio, quinteto con base entre zona oeste y zona norte del conurbano bonaerense. Con una propuesta más cercana al metal alternativo y el apoyo de teclados, comenzaron con “De Gira”. Con “No Sé Quién Soy” mostraron una de sus facetas más sólidas, y el punto de mayor reacción llegó con el cover de “Killing in the Name” de Rage Against the Machine, coreado por el grueso del público. Luego pasaron por “La Ruleta”, una versión de “Aerials” de System of a Down y cerraron con “Rompiendo Cadenas”. Si bien el accionar fue correcto, tardaron en ganarse el reconocimiento de la gente.

Cuando el reloj Casio marcó las 21:15  y por un lapso de 30 minutos, fue el turno de Viejo Blanco, trío hard rockero oriundo de Cañuelas. El show fue correcto en lo musical, con buenas canciones y actitud, aunque el volumen —extremadamente alto— terminó siendo un factor en contra. Incluso utilizando protección auditiva, la potencia resultó excesiva, especialmente para alguien que llegaba a su tercera fecha consecutiva con propuestas intensas. Quizás su estilo no era el más acorde para una jornada más marcada por el thrash, aunque dentro de una grilla diversa cumplieron con solidez. Mención especial para su joven baterista, con gran despliegue y energía constante detrás de los parches.

En lo personal, esta tercera visita consecutiva a Uniclub cerró una pequeña maratón que había comenzado con Psychonaut 4 y Tribulation (pueden leer las crónicas en la web). Tres propuestas distintas dentro del amplio espectro del metal. Aquellas fechas estuvieron marcadas por la oscuridad, la atmósfera y la introspección, la de Ellefson fue directa al hueso: riffs reconocibles, bajo protagonista y clásicos que siguen convocando generaciones.

No hubo necesidad de reinventar nada, solo canciones fuertes, tocadas con convicción. A veces, la historia no se explica: se toca fuerte y claro sobre un escenario. Y en Uniclub, esa noche, el bajo marcó el pulso.

Agradezco a la producción de TDR Producciones y a Gaby Sisti por la acreditación de poder ver a una leyenda del thrash.

 

Etiquetas: , , , , , ,

thumb image
Victorius
World War Dinosaur (2026)
thumb image
From Ashes to New
Reflections (2026)
thumb image
Sugar Spine
Soul Before Spirit (2026)
thumb image
Nekrogoblikon
The Boiling Sea (2026)

 



thumb image
Victorius
World War Dinosaur (2026)
thumb image
From Ashes to New
Reflections (2026)
thumb image
Sugar Spine
Soul Before Spirit (2026)
thumb image
Nekrogoblikon
The Boiling Sea (2026)