


Dylan Gers es un joven músico británico experimental e independiente que se está abriendo camino con su propio material desde hace unos años. Tocando en íntimos recintos y manipulando todo tipo de instrumento, Dylan Gers presenta, además de una gran cantidad de singles, su más reciente material compilatorio, Melancholic Madman. Charlamos con él durante un largo rato y a continuación le dejamos el resultado.
– Hola Dylan, gracias por recibirnos! Antes de empezar con la entrevista, me gustaría que nos contaras en que estás trabajando ahora mismo. ¿Podrías hablarnos un poco de tus últimos lanzamientos?
– Acabo de lanzar un nuevo single en enero. Se llama “Scars on the soul”. Está muy influenciado por bandas de rock clásico de los 70s como Led Zeppelin y Deep Purple. Me encantan, pero además tiene un notorio toque acústico, lo cual es fascinante…tiene un aire celta, casi celta, que gusta mucho.
Estaré la próxima semana con mi productor en el estudio para grabar otra canción en la que grabaré todo menos las baterías, de las que se encarga mi amigo Noah. Está se llamara “Dad’s Gads”, que hace hincapíe en ese toque celta. ME recuerda mucho a la música celta, casi como un sitar. De nuevo, con elementos al estilo de Led Zeppelin.
Antes de eso, el año pasado, saqué un EP, que supongo fue mi primer proyecto completo. Antes de eso y desde entonces, solo he ido sacando sencillos. Pero, ese fue mi primer EP completo que lancé y se llama Melancholic Madman en referencia a “Diary of a Madman” de Ozzy Osbourne. Literalmente, el título viene de ahí. También me gustaron mucho las letras, son 4 temas, cada uno de los cuales son diferentes pero encajan entre sí.
El primero “Feel my heart” es una canción de rock indie alegre. “Talisman” es un poco más pesada. Está en la afinación “Drop D”, donde solía bajar el Mi para tocarla. Es realmente muy potente. Luego tenemos “Moonlight lies”, que es la tercera. Es bastante relajada, casi jazz. Y luego la cuarta canción llamada “Young boy” que es más una balada acústica. Se parece un poco a T-Rex y Neil Young, muy influenciada por ellos. Así que simplemente intento combinar y reunir en un solo lugar todas esas influencias que he admirado desde que era niño. Es difícil, pero lo estoy disfrutando, es muy divertido.
Tengo otro sencillo que va a estar saliendo dentro de un mes más o menos. Estamos grabando uno la próxima semana, y luego espero sacar dos más este año. Simplemente seguir haciendo algo, seguir adelante, mantener el ritmo, en realidad.
Así que lancé mi primer sencillo, “Moonrise”, en 2022, hace ya cuatro años. Y esa fue la primera canción que compuse en mi vida; antes de eso no había compuesto nada, obviamente, porque fue la primera canción que compuse. Y aquí estoy, cuatro años después, todavía intentando seguir adelante.
– Talisman es genial. Melancholic Madman también lo es.
– Gracias!
– Antes de continuar, ¿ podrias decirle a la gente donde encontrar tu música?
– La pueden encontrar en todos los servicios de streaming. Youtube, Spotify, Amazon Music, Deezer, Apple Music. Basicamente cualquier formato digitalizado.
Si también me sigues en instagram, hay un link donde puedes comprar el CD. Ahora tengo un disco físico, así que lo puedes comprar, lo cual es genial…asi que no solo se limita a streaming e internet. Ahora hay un disco que puedes comprar, que está bien porque si los servidores se caen o se estropean, tu sigues teniendo el disco y eso está bien. Eso no te lo pueden quitar.
– Después de hablar de tus canciones y lanzamientos, me gustaría ir hasta el primer momento en el cual decidiste convertirte en un músico. Me refiero al primer momento en el que agarraste un instrumento. ¿Puedes compartir algo de eso con nosotros? ¿Como empezó todo?
– Mi familia es muy musical. Mi papa es músico. El está en una banda. Así que siempre había guitarras por toda la casa y cosas así, y yo siempre las había visto.
Pero cuando tenia esa edad, unos 12 o 13 años, me interesaba mucho más jugar videojuegos. Honestamente, yo solía jugar un montón de videojuegos. Algunos como “Mass Effect” o juegos como ese. Eran muy buenos. Tambien, juegos de rol RPG. Y luego, cuando tenía 16, mi X-BOX se rompió. Fue un día triste, mi amigo.
Ese fue literalmente el mismo día que decidí pasar el rato con las guitarras y esas cosas. Eso fue, literalmente, el mismo día en que decidí que iba a trastear un poco con las guitarras y esas cosas. Pero luego, cuando tenía 16 años, empecé a tocar la guitarra en serio y pensé: “Wow, esto es genial”. Me encanta de verdad. Y supongo que ese fue el momento que estuve esperando.
No me obligué. No me impuse la música a la fuerza. Cuando llegó el momento de tocarla de verdad, a los 16 años, pensé: “Quiero hacer esto”. Me encanta hacerlo. Y luego, bueno, toqué de forma casi obsesiva durante los siguientes… bueno, hasta ahora, la verdad, para ser sincero.
Así que tocaba unas dos o tres horas al día. Hay un grupo que se llama Iron Maiden, y tienen un vídeo en directo que se llama “En Vivo”, y había una canción titulada “When the Wild Wind Blows”, y solía verla una y otra vez e intentar tocarla al mismo tiempo. Es una especie de canción de rock progresivo, de unos 10 minutos. Es muy buena.
– Muy bien, volviendo a tu música, corrijeme si estoy errado, pero…tienes 7 lanzamientos publicados hasta ahora ¿Cierto?
– Creo que si, me parece que eso es mas o menos correcto.
Tengo “Moonrise”, tengo “Red Skies”, tengo “My Love” y tengo “Fly Fly Butterfly”. “White
Swan”, “The Melancholic Madman2 y, por último, “Scars on the Soul”. Siete lanzamientos, así es.
– Son geniales. He podido notar algo muy especial en ellos, y es que se nota una especie de evolución a lo largo de los años. Sobre todo en la producción sonora. En las primeras canciones, percibía una atmósfera melancólica, un enfoque nostálgico e incluso un ambiente relajante.
Luego escuché “Melancholy Madman” y me sorprendió bastante, porque noté un enfoque más enérgico y dinámico. Es como si hubiera una banda de verdad tocando al otro lado. ¿Qué puedes decir al respecto?
– Siempre he querido ser capaz de plasmarlo muy bien en un concierto en vivo. Y siempre he sido un fan de la energía y los elementos en vivo. Supongo que lo que intentaba hacer era, en cierto modo, replicar lo que quería que fuera mi música en vivo en un entorno de estudio. Antes, obviamente, era más bien un estilo de cantautor en solitario, lo cual está genial. Hay material realmente bueno ahí, pero supongo que con la evolución que ha experimentado mi forma de componer y lo que deseaba que fuera, terminó siendo más bien un formato de banda.
Incluso ahora, cuando actúo en directo, lo hago mucho en solitario porque, desde el punto de vista logístico, es mucho más fácil que intentar coordinar a otras tres personas. Créeme, dios mío!
Mi forma favorita de tocar en vivo es con una banda. Es con un batería a mi espalda, con un bajista a mi espalda, dando respiro, dando espacio a todo esto, a toda esta música y todo eso.
Supongo que, con el paso del tiempo, simplemente he intentado amplificarlo un poco más y hacerlo más potente. Quiero decir, la música que me ha influido siempre ha sido música de alta ganancia y mucha energía. Y me encantan Nick Drake y John Martin y todos esos maravillosos cantautores. Y eso siempre formará parte de mí. Siempre haré cosas así. Da igual si grabo un disco; probablemente siempre habrá, por ejemplo, una balada acústica como última canción o algo así.
Lo que me gusta, en lo que respecta a los conciertos en vivo, es atrapar al público de lleno, y creo que la mejor manera de hacerlo es tener a un batería que lo dé todo como John Bonham detrás de ti; es tener a un bajista como Chris Squire o Steve Harris detrás de ti, mirando al público a los ojos. Sí, eso es todo.
– ¿Por qué decidiste ir como solista y no formar parte de una banda?
– ahora vivo en Londres. La razón por la que vine a Londres fue para unirme a un grupo y ser algo así como el guitarrista principal.
De pequeño crecí viendo un montón de grupos y todo eso. Eso era lo que quería hacer. Solo al cabo de un par de años me di cuenta de lo difícil que es entrar en un grupo y que luego cuatro o cinco personas mantengan esa misma energía, ese mismo motor para seguir adelante durante años. Si quieres triunfar, no va a pasar de la noche a la mañana. En esta industria no te conviertes en una sensación de TikTok o Instagram de la noche a la mañana.
Me di cuenta de que es muy difícil, y me di cuenta de que soy la única persona en la que realmente puedo confiar para mantener ese motor en marcha, si realmente me lo tomo en serio. Así que empecé a componer mis propias canciones.
Escribí mi primera canción, “Moonrise”, y pensé: “Vaya, es una canción genial”. Y luego seguí adelante y me dije: “He empezado a componer estas canciones para una banda completa”, algo que supongo que siempre había tenido en mente y que siempre había podido imaginar, pero sin ser capaz de plasmarlo en algo concreto. Y ahora eso es algo que ha sucedido, sí.
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– ¿Y te resulta más fácil o más difícil dar el salto como solista y no en una banda?
– Creo que, para mí, es más fácil formar parte de un grupo. He estado en varios grupos y me resultaba más fácil porque podía mantenerme un poco en segundo plano y no ser realmente el centro de atención. Pero como artista en solitario, eres tú. Todo gira en torno a ti. Por ejemplo, cuando actúo como Dylan Gers, soy yo.
Es más gratificante hacerlo como solista, estar ahí como solista. Y sigo contando con mi banda de vez en cuando, lo cual es genial. Si actúo en directo, por desgracia estoy en primer plano. Soy yo, mi guitarra y mi voz. Pero entre canción y canción, siempre digo algo así como: “Esta es mi maravillosa banda”. Siempre intento darles un poco de protagonismo.
– ¿Podemos decir su nombre?
– ¿La banda?
– Si, la banda.
– Ah, sigo siendo Dylan Gers. Igual que Rory Gallagher era Rory Gallagher, pero con su grupo. He usado un par de veces un nombre gracioso llamado “Dylan Gers and the Blackbirds”, pero en realidad solo soy “Dylan Gers2. Aunque ellos me han ayudado a componer las canciones, la verdad.
– ¿Aportan sus ideas a la banda? ¿Escriben canciones?
– No, todas las canciones, los textos y el material serán cosa mía. En su momento conté con uno de mis bateristas, Cameron Spence. Un baterista increíble. Me ayudó a estructurar uno de los “middle eights”, una de las secciones del puente.
Una vez la tocamos en directo y me dijo: “¿Puedo hacer una sugerencia?”. Y yo le contesté: “Sí, hombre,
por supuesto”.
“Quizá si lo duplicamos”. Y lo duplicamos. Y yo pensé: “Es genial».
Es bastante bueno. Tengo mucha suerte de haberlo encontrado. Es muy bueno y está muy motivado y encantado de tocar conmigo.
No quiero ser nunca como un dictador autoritario. Si quieren tocar algo de forma un poco diferente, me parece bien. Simplemente haz lo tuyo, si eso te hace feliz. No quiero decir nunca: “tienes que hacerlo así”.
A veces, cuando estás solo en todo esto como artista en solitario, es muy fácil encerrarte en tu propia cabeza y pensar: “Dios mío, eso suena fatal. Dios mío, eso suena genial. Dios mío, voy a quitar esto”. Pero entonces tienes otra mente involucrada. A veces está bien contar con otra perspectiva, de verdad. Eso creo. Otra persona puede pensar de forma diferente o fuera de lo convencional. Y eso te ayuda a largo plazo.
No puedes hacerlo todo por tu cuenta. Es imposible.
– ¿Entonces no tocas ningún otro insutrmento aparte de la guitarra?
-En las grabaciones, toqué todo menos la batería. Así que toco el bajo, toco la guitarra. Canto la voz principal. Hago todos los coros y toco los teclados. Los teclados son, en su mayoría, un Mellotron. Eso es algo muy al estilo de Led Zeppelin
– En los primeros lanzamientos, se escuchaban muchos samples.
– Si
– ¿Has tocado esos samples o simplemente las has añadido desde una biblioteca?
– Toqué todas los samples, salvo, creo, en el segundo sencillo, «Red Scythe», donde había sonidos de pájaros y podría haber salido a grabarlos directamente en el campo.
Yo uso Ableton; tú tienes Pro Tools y Logic, que utilizas para crear tu música, y en Ableton solo tengo sonidos de pájaros. Así que simplemente los metí y creo que les apliqué un phaser a los sonidos de pájaros y los invertí, poniéndolos a media velocidad o algo así. Simplemente hace que suenen genial.
Toqué todos los teclados, el bajo y la guitarra en todas mis propias canciones. Lo único que no hice en mis propias canciones fue la batería, porque no soy baterista. Eso es lo único que no sé hacer. Y, obviamente, cuando toco en directo, solo toco la guitarra, porque no puedo tocar el bajo por aquí y luego tocar la guitarra por allá. Eso es un poco difícil.
– Hablando de sonidos raros, hay uno al final de “Moonlight Lies”, tu sabes, ¿Puedes contarnos que instrumento es ese?
– Es un theremin. Es decir, es un manipulador de ondas electromagnéticas de la época soviética. Tiene una antena.
Te lo voy a enseñar (lo muestra). Tiene una antena. Lo enciendes y, en cierto modo, utiliza el espacio que hay a su alrededor. Y cuando metes el brazo dentro, suena así. Y cuando lo tocas al final de “Moonlight Lies”, da una sensación un poco a «cyberbird». Y eso lo hice yo solo.
Es bastante cool. De nuevo, muy influenciado. Jimmy Page, de Led Zeppelin, usó uno en los 70. Si escuchas, por ejemplo, los viejos conciertos del MSG, el Madison Square Garden, escuchas a Robert Plant usándolo y a Jimmy en un rincón tocándolo también. No es el mismo, pero esta es una réplica del que él usaba por aquel entonces, porque hay montones de theremines diferentes; el más popular es el theremin Moog, pero es así de grande (hace señas indicando el tamaño). Es una locura. Y tienes que guardarlo en un estuche rígido.
Este te lo puedes meter en el bolsillo y listo. Y solo le he añadido un poco de reverberación, para darle un toque más espacial. Es un instrumento de verdad.
– Dylan, mencionaste que tienes una fuerte influencia del rock clásico de los 70s, pero…¿Podrías contarnos cuales son tus principales influencias, aparte de esas?
– Me encanta el metal. El heavy metal es una parte muy importante de mí. Grupos como Iron Maiden y Megadeth.
Cuando era adolescente, era un gran fan de Dave Mustaine. Escuchaba todos sus discos.
Todo el material antiguo de Metallica, como Ride the Lightning, Master of Puppets y And Justice for All. Incluso algo más reciente, como Death Magnetic, que tiene algunas canciones realmente buenas, de verdad.
Me encanta “Spit Out the Bones”, de Hardwired… to Self-Destruct.
Es una canción genial. Y la más reciente, “Inamorata”. Creo que en estos dos últimos álbumes han vuelto, en cierto modo, casi a sus raíces. Con canciones de riffs fragmentados, lo cual es genial.
Pero esa última canción empieza a tener un toque casi progresivo y James suena realmente bien en ese álbum. Ha empezado a sonar un poco como Frank Sinatra. Creo que se ha dejado influir un poco por él, intentando cantar con un estilo más melódico y prestando más atención a la dicción, pronunciando bien cada palabra. Mientras que antes, en álbumes anteriores como Kill Em All, tenía como 19 años, para ser justos. James era muy diferente. Pero sí, me encanta el metal.
Me gustaba mucho el hip hop. De hecho, todavía me gusta mucho. Tenía unos 16 o 18 años cuando mis dos géneros favoritos eran el metal y el hip hop. Y me encantan artistas como Danny Brown. Por aquella época, cuando era adolescente, era justo cuando Kendrick Lamar estaba despuntando, así que acababa de sacar ese álbum DAMN, que es fenomenal. También To Pimp a Butterfly y Good Kid, Mad City.
Me gusta pensar que saqué gran parte de mis melodías, ritmos y cosas por el estilo de ellos, porque, obviamente, el hip-hop se basa mucho en la melodía.
He empezado a prestar mucha más atención a las letras, pero cuando las escucho, solía fijarme en la melodía y ver cómo evoluciona. Y creo que saqué mucho de eso del hip-hop.
Metal, hip-hop y rock clásico de siempre.
– Escuchando todas tus canciones, yo pude escuchar influencia tal vez de The Police, Pink Floyd, King Crimson.
– Sin duda. Me alegro de que lo hayas dicho, porque Pink Floyd me ha influido mucho, pero me encanta
The Police.
Cuando empecé a cantar, intentaba imitar a Sting. Solía cantar “Roxanne” un montón porque, obviamente, tiene unas notas muy agudas. Uno se olvida de lo altas que son. Hay una nota en la que piensas: ¡Dios mío!. Y él solía cantarla a todo pulmón. Es una locura.
Soy un gran fan de Pink Floyd. Me refiero a todas las épocas de Pink Floyd: la de Syd, la de Roger y la de David. Me encantaba todo eso. Creo que la de Roger fue probablemente la mejor época. The Piper at the Gates of Dawn. Ese disco es una locura. Ese sí que es una locura. Es como: “¿qué está pasando ahí?”.
Syd Barrett también. Casi siempre es lo mismo de increíble. Las melodías son preciosas. La composición inglesa. Es muy pegadiza
– Los británicos si que componen melodías pegadizas.
– Estoy de acuerdo, pero no sé de dónde sacamos eso ni cómo es. Creo que tienes razón.
Influencias más contemporáneas…
Sé que es un fenómeno y, probablemente, una de las artistas más importantes de este momento. Billie Eilish.
Soy un gran fan de Billie Eilish. Tiene algo especial. Me refiero a ese primer álbum y a su último álbum, Happier Than Ever, pero también a este nuevo álbum, When Do We Fall Asleep, Where Do We Go?.
Hay una canción que se llama “Chihiro”, y es preciosa. Es un poco melancólica, pero aún así es preciosa. Y la producción es genial. Sé que se la hace su hermano, y el bajo es, bueno, es muy resonante; me encantan los bajos resonantes.
Y, de nuevo, ese primer álbum es realmente precioso. Tiene algunas canciones realmente bonitas, como “Goodbye” y otras. Es triste, pero es como música de chico triste, aunque es realmente preciosa. Es muy bonita. Diría que probablemente sea una de mis influencias más actuales en este momento.
– Tu dijiste que amas el metal. Es curioso como un metalero decide no tener un proyecto de metal y luego ir por otro estilo de música.
Yo pienso que es difícil para un metalero separarse de eso y escribir otro tipo de música. ¿Que puedes decir de eso?
– Supongo que el metal es una influencia. Es algo que intento plasmar en mi música e incorporar, sobre todo en secciones solistas y cosas por el estilo.
Supongo que se podría relacionar con el rock clásico de los 70, pero gran parte de ese rock clásico de los 70 rozaba el heavy metal.
Me refiero a “Speed King” de Deep Purple, que es casi una canción de metal.
Supongo que, en cuanto a mi música, no pretendo que me encasillen en un solo estilo. No pretendo limitarme a un solo tipo de música. Intento fusionar en una sola pieza diferentes tipos de influencias que me encantan. Y podría componer una canción que se pareciera bastante a David Sylvian en Japón, y luego quizá pasar a otra canción en la que dijera: “Ok, aquí voy a darle un toque metalero e intentar que suene un poco más a metal”. La canción “Talisman” es lo más metal que he hecho hasta ahora porque es muy rápida. Porque estaba en afinación Drop D. Y no solo porque estuviera en Drop D. Es una canción bastante potente.
No soy solo un metalero, diría eso, para terminar con este tema. Soy metalero y me encanta el metal.
Últimamente me ha costado encontrar metal nuevo, pero me he metido mucho más en Sepultura, que me gusta un montón. “Roots, bloody roots”. Es un clásico. Es buenísima. ¡Tan potente!
De nuevo, es esa sensación de que te agarra por la cara, a lo que me refería antes hablando de los conciertos en directo. Creo que eso es lo que mejor hace esa música.
Nunca he tenido esa sensación, salvo con el metal, en la que te atrapa de lleno y puedes correr y correr con el público, disfrutarlo y pasártelo genial.
– Me gustaría hablar sobre Talisman. Es el registro más largo. Tiene cinco o seis canciones. Creo que es genial, realmente.
Muestra un cambio desde las cosas que hiciste previamente. ¿Tu lo produjiste?
– No. Creo que “producción” es una palabra un poco rara. No sé exactamente qué significa, pero yo me encargué de arreglar y estructurar toda mi música.
Le llevé mi música a un ingeniero, por así decirlo, y él me ayudó a mezclarla y a darle el toque técnico. Es muy bueno. Le dio un toque profesional.
Supongo que él la produjo. Nos sentamos juntos y luego grabamos todo, excepto parte del MIDI, los teclados y cosas por el estilo.
Después la mezclamos a lo largo de una semana. Estuvimos allí cinco días, hicimos cuatro canciones, así que está bastante bien. La verdad es que nos pusimos manos a la obra y trabajamos mucho. Fue una semana realmente buena. Es el mismo tipo con el que he trabajado en todas mis canciones, excepto en “Moonrise”. Esa la hice yo mismo.
Así que, desde “Red Skies” en adelante, he contado con él. Se llama Michael Smith, y he trabajado con él en todas las canciones, incluida la que acabo de grabar en enero y la que voy a grabar la semana que viene. Todo es con él.
– Trabajar con un ingeniero es realmente importante
– Sí, es muy importante. Son profesionales y entienden ese “algo más” que buscas como músico.
En el caso de Michael Smith, básicamente toda su vida. Lo ha visto todo. Ha trabajado con la mayoría de los artistas. Además, es muy flexible. Cuanto más trabajamos juntos, mejor nos entendemos y mejor es el resultado final.
Por ejemplo, Melodyne es algo que mucha gente usa ahora, que es una especie de pequeño corrector de tono vocal. Y la mayoría de las canciones que se oyen hoy en día utilizan Melodyne. Lo aplican a las voces y suben el tono un par de semitonos, y ya está en Fa, por ejemplo. Con Michael, se lo he dicho muchas veces: “Nada de Melodyne”. Y la última vez que estuve con él, me miró literalmente y me dijo: “Nada de Melodyne”. Y yo le respondí: “¡Genial, bro!”.
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– ¿Tu te encargas de todo? Es decir: escribir las canciones, programar las sesiones de grabación, la contratación de los shows, gestionar las redes sociales, diseñar las tapas de los albums, ¿O tu tienes un equipo para eso?
– Todo lo hago yo. Soy totalmente independiente.
Supongo que me encuentro en un momento de mi carrera musical en el que me vendría muy bien contar con la ayuda de un representante y de un sello discográfico, pero, en gran parte, parece que soy yo quien tiene que dar el primer paso.
He hablado con algunas personas, y creo que es mejor llegar a un punto en el que sea mucho más atractivo y sean ellos quienes se pongan en contacto conmigo. Pero, por ahora, soy total y absolutamente independiente, lo cual es genial. Hago todas las portadas de los discos yo mismo. Todas se basan en la imagen que tengo de lo que he puesto en esto. Me encargo personalmente de todas las redes sociales. Contrato todos mis conciertos por mi cuenta, lo cual a veces resulta muy difícil. Lo hago todo yo mismo.
Lo único que realmente no hago es tocar la batería, que es lo que se oye en los discos; de eso se encarga mi amigo Noah, que me ayuda muchísimo. Pero, de nuevo, sin él y sin el ingeniero, no creo que hubiera conseguido ni la mitad de lo que he conseguido. Habría sido mucho más difícil hacerlo.
– En cierto modo, supongo que todo se reduce a los contactos. Es grandioso tener buenos contactos, buenos amigos, buenos compañeros de trabajo y, sobre todo, buenos ingenieros.
– También es muy bueno estar en esta situación en la que me encuentro ahora, con total independencia. Es bueno porque sé lo que hay que hacer con mi proyecto. Y si alguna vez llega un momento en el que cuente con un mánager, un gran sello discográfico o algo por el estilo, no es como si fueran a tomar el control total. Y yo seguiré sabiendo lo que hay que hacer, si eso tiene sentido. Sé en qué consiste este proyecto. Sé quién es Dylan Gers.
– ¿Podrias contarnos algo sobre el equipo que usas en tus actuaciones en vivo?
– De hecho, tengo aquí mi guitarra. Es una Fender Stratocaster mexicana. Y le he cambiado la cejuela. Antes tenía una cejuela de plástico, como las Stratocaster mexicanas. Hice algo bastante raro, pero me gusta mucho. Le quemé un poco los extremos, al estilo de Jimmy, si es que se entiende.
– ¿Wow, lo hiciste por algún propósito o fue un accidente?
– Por un propósito
– Todo un detalle!
– Tuve una noche un poco rara, por así decirlo.
Esta es la guitarra que solía usar para componer todo (la muestra). Es una HSSH, es decir, una pastilla de bobina simple, otra de bobina simple y una humbucker, y le he cambiado esta última. Al principio era una humbucker normal, como las de Fender, pero la cambié por una DiMarzio Super Distortion, la misma que, por ejemplo, usan Kurt Cobain y Dave Murray, que es muy potente, la Super Distortion.
Y no tiene Floyd Rose, solo una silleta normal.
Eh…Voy a tomarlas porque están todas en esta misma habitación. Un momento.
Utilizo tres guitarras para el proyecto completo en directo, lo cual está bien, pero esta es para el proyecto en solitario (muestra nuevamente otra guitarra). Es simplemente una acústica Ovation. Muy bonita. Una acústica con un tono muy completo y agradable.
– ¿Es esa la que podemos escuchar en tu música?
– Si, toda mi música.
Además, todo esto es para esa Stratocaster, con la que toco “Talisman” y “White Swan”. Todas esas canciones. Todo lo que tengo aquí es simplemente todo lo que he grabado con ella. Para los conciertos en directo, de nuevo, para “Talisman”, utilizo una Flying V porque está afinada en drop D.
– Hermosa. La thrashera (thrashy en ingles)
– La thrashera, si!
En cuanto a la influencia de James Hetfield, le grabé “Eat Fuck”, lo cual está genial. Él tiene eso en su vieja Gibson Discovery Flying V, creo. Pero esto es bastante divertido porque es como una réplica de Dave Mustaine: “Dave Mustaine’s King Vs.”.
Es gracioso porque puse el logotipo de Metallica en una guitarra de Megadeth. Muy gracioso.
Las pastillas humbucker y las de bobina simple son todas estándar, excepto la Stratocaster, que tiene la DiMarzio Super Distortion. Aparte de eso, todo es estándar.
– Entonces, Dylan, ¿Podrías hablarnos de las letras? Es decir, ¿Que tipo de mensaje quieres dejarle a la gente y por que escribes así?
– Escribo así porque quiero que haya un cierto sentido de la ambigüedad en mi música, y no quiero que alguien lea la letra y diga: “Ah, esto es lo que quiere decir”.
Quiero que cada uno saque sus propias conclusiones. Quiero que la gente pueda extraer cualquier significado que quiera de mi canción. Desde mi punto de vista, no tiene por qué significar necesariamente nada. Y para mí puede que signifique algo, pero quiero que quienes la escuchan y quienes puedan escucharla en el futuro se den cuenta de que pueden sacar de ella lo que quieran. Y que deduzcan lo que quieran, tanto si les estoy hablando a ellos como si me refiero a una parte de su vida, de su relación o de lo que sea que tengan. Es una sensación de ambigüedad.
– ¿Crees que escribes con la cabeza o con el corazón? ¿O quizá a partir de la experiencia y de situaciones de la vida cotidiana?
– Todo eso. Con la cabeza, con el corazón, a partir de la experiencia y de las vivencias cotidianas y cosas así. Creo que a partir de todo ello. Siempre intento no caer en lo demasiado extraño o misterioso y mantenerlo más o menos, como he dicho, sencillo.
– ¿Cómo te gustaría que te recordaran?
– Como un buen músico, y nada más.
No tengo grandes ambiciones ni nada por el estilo. Solo quiero vivir mi vida y espero hacer feliz a la gente con mi música y seguir así.
También está bien tener los pies en la tierra. Mantener los pies en el suelo. Creo que eso es muy importante. Creo que
hoy en día mucha gente se deja llevar por todo, pero a mí también me pasa lo mismo.
– Hasta ahora, ¿estás satisfecho con todos los esfuerzos que has realizado para alcanzar ese objetivo de ser recordado como un buen músico?
– No, nunca. Estoy satisfecho con todo lo que he publicado, pero espero que aún quede mucho más por hacer.
Estoy muy contento con toda la música que he publicado. No creo que pudiera haberlo hecho mucho mejor. Con lo que
tenía en esos momentos. Hay algunas canciones que debería haber mezclado de otra manera, pero eso siempre va a pasar.
Siempre vas a echar vas a echar la vista atrás a parte de la música que tenías cuando tenías 21, 22 años, o incluso
antes, y pensar: “Eso se podría haber mezclado así”.
Siempre vas a evolucionar musicalmente y pensar: “Oh, eso podría estar así, y esto podría estar así”. Pero lo bonito de esa música y de la que he publicado es que es un momento en el tiempo. Es como un momento colectivo en el tiempo. Y está capturado. Está capturado en ese instante, como si fuera julio de 2022. Ha capturado ese movimiento y esos sentimientos de aquel momento, esa emoción y esa composición.
Así que sí, de momento estoy muy satisfecho con todo lo que he hecho.
– ¿Cómo vives la realidad del mundo de la música como joven músico?
– Tengo mucha suerte porque formo parte de una comunidad de gente grandiosa allí donde vivo, en Londres, en este momento. Así que esa es mi visión del mundo de la música ahora mismo: mi maravillosa comunidad.
Estoy con mi amigo Noah, que toca la batería; mi amigo James, que toca en varias bandas y hace cosas en solitario, lo cual es genial, y da conciertos y cosas así, lo cual es maravilloso.
El mundo de la música en su conjunto es muy… ¿cómo se dice?
Es implacable, supongo. Puede machacarte y escupirte en cuestión de meses. Por eso, por mi parte, solo intento construir poco a poco, de forma orgánica, algo que, con suerte, se convierta en algo más grande.
A mi edad, es muy difícil dedicarse al mundo de la música porque, además, no hay muchas recompensas económicas. Quiero decir, no es que tengas que buscar eso. Sin embargo, un hombre tiene que comer, una chica tiene que comer. Es tan sencillo como eso, pero es realmente importante. Y, por desgracia, para mucha gente de mi nivel, básicamente no hay casi nada de dinero. Y eso simplemente significa que estamos perdiendo.
Creo que mucha gente que tiene historias realmente bonitas que contar, las estamos perdiendo. Porque es muy difícil y no hay recompensa. Incluso si estás en un gran sello discográfico.
Es difícil, pero eso no va a impedir que la gente siga haciendo música. Supongo.
– ¿Sientes a veces que nosotros, como músicos, nos enfrentamos a un mar abrumador de música?
Me refiero a que la cantidad de música que hay hoy en día en las plataformas es enorme. ¿Qué opinas al respecto? ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Y qué crees que debe hacer un músico para que su música destaque en este círculo infinito e inmenso de música?
– Bueno, supongo que lo que ocurre con el streaming es que, básicamente, ahora resulta muy fácil para la gente publicar música, lo cual es bueno, pero eso conlleva una sobresaturación.
Como has dicho, se publica una cantidad infinita de música. Supongo que es bueno porque personas que, de otro modo, no habrían podido publicar música, ahora pueden hacerlo.
Mucha gente es independiente. Pueden hacerlo sin que las grandes discográficas les digan: “No, no puedes publicar eso”. Lo cual es genial, es realmente bueno, pero también significa, como has dicho, un mar infinito en el que simplemente estás lanzando tu música.
Es como un montón de… bueno, es un agujero enorme, la verdad.
¿Cómo conseguir que tu música llame la atención? Ni siquiera estoy seguro.
Quiero decir, ahora está todo este rollo de Instagram y TikTok, que a mí me deja pensando: “Dios mío, ¿qué está pasando ahí?”. Pero parece que a algunas personas les va muy bien con eso. Me refiero a ese artista llamado “Somber”. Parece que es el artista más popular del mundo en este momento. Usó TikTok, y lo hizo muy bien. Y su música tiene gancho. Pero no es nada especial, si sabes a lo que me refiero. Aunque es muy buena. Usó TikTok de forma muy inteligente y ahora es un artista muy famoso.
Así que supongo que es como si te estuvieras vendiendo, en cierto modo. Es casi como una meditación, un ritual de meditación. Si quieres hacer eso de TikTok, baila un poco durante 30 segundos.
Yo pienso: “Dios, no puedo hacer eso”. Es como decir: “¡No!”, aunque tenga eso garantizado al otro lado. Ese no es el tipo de artista que soy.
Sin embargo, supongo que eso abre el camino a muchos artistas que son así, lo cual les ha ido bien. Me alegro mucho por ellos.
Entonces, ¿qué hace falta para que te descubran? Lo primero es la música, pero, sobre todo, supongo que tu música tiene que ser genial. Tiene que ser buena. El producto tiene que ser bueno. Pero, más allá de eso, ¿cómo consigue alguien darse a conocer aquí? ¿Cómo lo hace alguien aquí? No lo sé.
Quiero decir, ahora todo gira en torno a esos algoritmos, así que el algoritmo de Spotify ayuda mucho, pero a mí me ayuda a llegar a diferentes oyentes y cosas así, lo cual es maravilloso, y supongo que, de una forma extraña, ha sustituido a la radio de los 80 y a MTV. Descansa en paz, MTV. Es raro.
Es un mundo extraño, amigo mío.
Sé que hay mucha gente en la industria musical que era como los peces gordos hace 10 o 20 años, y ahora no tienen ni idea de lo que está pasando. Está cambiando, es muy dinámico, cambia muy rápido. Y ahora con la IA, “Dios mío”. ¿Quién sabe?
– Así que, Dylan, ¿Puedes compartir con nosotros tus planes para el futuro?
– Voy a seguir adelante.
Mi objetivo es sacar cuatro sencillos este año, así que ya he publicado uno, “Scars on the Soul», que salió en
enero. La semana que viene voy a grabar otro. Mi objetivo es tenerlo listo en uno o dos. Mi objetivo es sacar uno más un poco más adelante, y otro más después de ese. Y todo eso será este año, con suerte, y con ello haré otro EP con
otras cuatro canciones, y eso será este año.
Con suerte, un nuevo álbum el año que viene. Me encantaría hacer un álbum. Ya tengo mis ideas y una pequeña visión de lo que puede y debería ser. Así que eso está bien. Mi mente me permite pensar así, porque demuestra que quizá haya algo que pueda suceder. Simplemente seguir trabajando sin descanso, seguir adelante. Esa es mi respuesta, en realidad.
Siempre voy a tocar la guitarra, saque o no música.
– Antes de terminar esta entrevista, me gustaría pasar a la primera canción de vuestros álbumes, “Moonrise”. En ella se dice: 2Debes tener miedo”.
Creo que es algo muy profundo. No sé a qué te referías exactamente con eso, pero me ha hecho pensar en los miedos a los que nos enfrentamos todos los músicos en la industria musical. ¿Alguna vez has sentido algo así?
– Supongo que da mucho miedo. Pero, como he dicho antes, mi música gira en torno a la ambigüedad. Depende de lo que cada uno saque de ella. Y si eso es lo que has sacado, entonces me alegro mucho, porque deja abiertas, en la medida de lo posible, las demás posibilidades sobre el significado de mi música y mis letras.
Para mí, personalmente, se trataba simplemente de relaciones con amigos, parejas y cosas así. Trata sobre perder a la gente. De eso se trataba. Debes de tener miedo de perder a alguien a quien quieres o de perder algo que te importa. Sea lo que sea.
En cierto modo, creo que tienes que tener miedo si quieres ser músico y sacar material, porque estás perdiendo una parte de ti. Estás sacando al mundo como una parte de tu corazón, y es una locura. Es algo realmente intenso y admirable poder lanzar tu música al mundo.
– ¿Cómo definirías al oyente típico de los proyectos de Dylan García?
– Alguien con buen gusto.
– (Risas) ¡Esa ha sido ingeniosa! Sí.
– (Risas) Sí, estoy muy orgulloso de eso. Se me ocurrió así, de repente.
– Muy bien, Dylan, ha sido un placer.
– Ha sido un placer.
– ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros que quizá no te haya preguntado?
– Sí. Hay una cosa sobre las influencias.
Se me ha ocurrido otra influencia además de Frank Sinatra, como todos los crooners y eso. Me encantan. Sammy Davis Jr., todos ellos. Ah, Jim Morrison, por supuesto. Y eso enlaza directamente con el estilo crooner, que lleva directamente a The Doors y a Jim Morrison. ¡Así que sí!
– Gracias por recibirnos. Gracias por compartir tu tiempo con nosotros, tu experiencia y tus conocimientos. Y te deseamos mucha suerte con los próximos conciertos y con los próximos lanzamientos. Y siempre podemos seguir en contacto y charlar en el futuro.
– De acuerdo
– ¡Adiós!
– Encantado de conocerte. ¡Adiós!



Dylan Gers es un joven músico británico experimental e independiente que se está abriendo camino con su propio material desde hace unos años. Tocando en íntimos recintos y manipulando todo tipo de instrumento, Dylan Gers presenta, además de una gran cantidad de singles, su más reciente material compilatorio, Melancholic Madman. Charlamos con él durante un largo rato y a continuación le dejamos el resultado.
– Hola Dylan, gracias por recibirnos! Antes de empezar con la entrevista, me gustaría que nos contaras en que estás trabajando ahora mismo. ¿Podrías hablarnos un poco de tus últimos lanzamientos?
– Acabo de lanzar un nuevo single en enero. Se llama “Scars on the soul”. Está muy influenciado por bandas de rock clásico de los 70s como Led Zeppelin y Deep Purple. Me encantan, pero además tiene un notorio toque acústico, lo cual es fascinante…tiene un aire celta, casi celta, que gusta mucho.
Estaré la próxima semana con mi productor en el estudio para grabar otra canción en la que grabaré todo menos las baterías, de las que se encarga mi amigo Noah. Está se llamara “Dad’s Gads”, que hace hincapíe en ese toque celta. ME recuerda mucho a la música celta, casi como un sitar. De nuevo, con elementos al estilo de Led Zeppelin.
Antes de eso, el año pasado, saqué un EP, que supongo fue mi primer proyecto completo. Antes de eso y desde entonces, solo he ido sacando sencillos. Pero, ese fue mi primer EP completo que lancé y se llama Melancholic Madman en referencia a “Diary of a Madman” de Ozzy Osbourne. Literalmente, el título viene de ahí. También me gustaron mucho las letras, son 4 temas, cada uno de los cuales son diferentes pero encajan entre sí.
El primero “Feel my heart” es una canción de rock indie alegre. “Talisman” es un poco más pesada. Está en la afinación “Drop D”, donde solía bajar el Mi para tocarla. Es realmente muy potente. Luego tenemos “Moonlight lies”, que es la tercera. Es bastante relajada, casi jazz. Y luego la cuarta canción llamada “Young boy” que es más una balada acústica. Se parece un poco a T-Rex y Neil Young, muy influenciada por ellos. Así que simplemente intento combinar y reunir en un solo lugar todas esas influencias que he admirado desde que era niño. Es difícil, pero lo estoy disfrutando, es muy divertido.
Tengo otro sencillo que va a estar saliendo dentro de un mes más o menos. Estamos grabando uno la próxima semana, y luego espero sacar dos más este año. Simplemente seguir haciendo algo, seguir adelante, mantener el ritmo, en realidad.
Así que lancé mi primer sencillo, “Moonrise”, en 2022, hace ya cuatro años. Y esa fue la primera canción que compuse en mi vida; antes de eso no había compuesto nada, obviamente, porque fue la primera canción que compuse. Y aquí estoy, cuatro años después, todavía intentando seguir adelante.
– Talisman es genial. Melancholic Madman también lo es.
– Gracias!
– Antes de continuar, ¿ podrias decirle a la gente donde encontrar tu música?
– La pueden encontrar en todos los servicios de streaming. Youtube, Spotify, Amazon Music, Deezer, Apple Music. Basicamente cualquier formato digitalizado.
Si también me sigues en instagram, hay un link donde puedes comprar el CD. Ahora tengo un disco físico, así que lo puedes comprar, lo cual es genial…asi que no solo se limita a streaming e internet. Ahora hay un disco que puedes comprar, que está bien porque si los servidores se caen o se estropean, tu sigues teniendo el disco y eso está bien. Eso no te lo pueden quitar.
– Después de hablar de tus canciones y lanzamientos, me gustaría ir hasta el primer momento en el cual decidiste convertirte en un músico. Me refiero al primer momento en el que agarraste un instrumento. ¿Puedes compartir algo de eso con nosotros? ¿Como empezó todo?
– Mi familia es muy musical. Mi papa es músico. El está en una banda. Así que siempre había guitarras por toda la casa y cosas así, y yo siempre las había visto.
Pero cuando tenia esa edad, unos 12 o 13 años, me interesaba mucho más jugar videojuegos. Honestamente, yo solía jugar un montón de videojuegos. Algunos como “Mass Effect” o juegos como ese. Eran muy buenos. Tambien, juegos de rol RPG. Y luego, cuando tenía 16, mi X-BOX se rompió. Fue un día triste, mi amigo.
Ese fue literalmente el mismo día que decidí pasar el rato con las guitarras y esas cosas. Eso fue, literalmente, el mismo día en que decidí que iba a trastear un poco con las guitarras y esas cosas. Pero luego, cuando tenía 16 años, empecé a tocar la guitarra en serio y pensé: “Wow, esto es genial”. Me encanta de verdad. Y supongo que ese fue el momento que estuve esperando.
No me obligué. No me impuse la música a la fuerza. Cuando llegó el momento de tocarla de verdad, a los 16 años, pensé: “Quiero hacer esto”. Me encanta hacerlo. Y luego, bueno, toqué de forma casi obsesiva durante los siguientes… bueno, hasta ahora, la verdad, para ser sincero.
Así que tocaba unas dos o tres horas al día. Hay un grupo que se llama Iron Maiden, y tienen un vídeo en directo que se llama “En Vivo”, y había una canción titulada “When the Wild Wind Blows”, y solía verla una y otra vez e intentar tocarla al mismo tiempo. Es una especie de canción de rock progresivo, de unos 10 minutos. Es muy buena.
– Muy bien, volviendo a tu música, corrijeme si estoy errado, pero…tienes 7 lanzamientos publicados hasta ahora ¿Cierto?
– Creo que si, me parece que eso es mas o menos correcto.
Tengo “Moonrise”, tengo “Red Skies”, tengo “My Love” y tengo “Fly Fly Butterfly”. “White
Swan”, “The Melancholic Madman2 y, por último, “Scars on the Soul”. Siete lanzamientos, así es.
– Son geniales. He podido notar algo muy especial en ellos, y es que se nota una especie de evolución a lo largo de los años. Sobre todo en la producción sonora. En las primeras canciones, percibía una atmósfera melancólica, un enfoque nostálgico e incluso un ambiente relajante.
Luego escuché “Melancholy Madman” y me sorprendió bastante, porque noté un enfoque más enérgico y dinámico. Es como si hubiera una banda de verdad tocando al otro lado. ¿Qué puedes decir al respecto?
– Siempre he querido ser capaz de plasmarlo muy bien en un concierto en vivo. Y siempre he sido un fan de la energía y los elementos en vivo. Supongo que lo que intentaba hacer era, en cierto modo, replicar lo que quería que fuera mi música en vivo en un entorno de estudio. Antes, obviamente, era más bien un estilo de cantautor en solitario, lo cual está genial. Hay material realmente bueno ahí, pero supongo que con la evolución que ha experimentado mi forma de componer y lo que deseaba que fuera, terminó siendo más bien un formato de banda.
Incluso ahora, cuando actúo en directo, lo hago mucho en solitario porque, desde el punto de vista logístico, es mucho más fácil que intentar coordinar a otras tres personas. Créeme, dios mío!
Mi forma favorita de tocar en vivo es con una banda. Es con un batería a mi espalda, con un bajista a mi espalda, dando respiro, dando espacio a todo esto, a toda esta música y todo eso.
Supongo que, con el paso del tiempo, simplemente he intentado amplificarlo un poco más y hacerlo más potente. Quiero decir, la música que me ha influido siempre ha sido música de alta ganancia y mucha energía. Y me encantan Nick Drake y John Martin y todos esos maravillosos cantautores. Y eso siempre formará parte de mí. Siempre haré cosas así. Da igual si grabo un disco; probablemente siempre habrá, por ejemplo, una balada acústica como última canción o algo así.
Lo que me gusta, en lo que respecta a los conciertos en vivo, es atrapar al público de lleno, y creo que la mejor manera de hacerlo es tener a un batería que lo dé todo como John Bonham detrás de ti; es tener a un bajista como Chris Squire o Steve Harris detrás de ti, mirando al público a los ojos. Sí, eso es todo.
– ¿Por qué decidiste ir como solista y no formar parte de una banda?
– ahora vivo en Londres. La razón por la que vine a Londres fue para unirme a un grupo y ser algo así como el guitarrista principal.
De pequeño crecí viendo un montón de grupos y todo eso. Eso era lo que quería hacer. Solo al cabo de un par de años me di cuenta de lo difícil que es entrar en un grupo y que luego cuatro o cinco personas mantengan esa misma energía, ese mismo motor para seguir adelante durante años. Si quieres triunfar, no va a pasar de la noche a la mañana. En esta industria no te conviertes en una sensación de TikTok o Instagram de la noche a la mañana.
Me di cuenta de que es muy difícil, y me di cuenta de que soy la única persona en la que realmente puedo confiar para mantener ese motor en marcha, si realmente me lo tomo en serio. Así que empecé a componer mis propias canciones.
Escribí mi primera canción, “Moonrise”, y pensé: “Vaya, es una canción genial”. Y luego seguí adelante y me dije: “He empezado a componer estas canciones para una banda completa”, algo que supongo que siempre había tenido en mente y que siempre había podido imaginar, pero sin ser capaz de plasmarlo en algo concreto. Y ahora eso es algo que ha sucedido, sí.
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– ¿Y te resulta más fácil o más difícil dar el salto como solista y no en una banda?
– Creo que, para mí, es más fácil formar parte de un grupo. He estado en varios grupos y me resultaba más fácil porque podía mantenerme un poco en segundo plano y no ser realmente el centro de atención. Pero como artista en solitario, eres tú. Todo gira en torno a ti. Por ejemplo, cuando actúo como Dylan Gers, soy yo.
Es más gratificante hacerlo como solista, estar ahí como solista. Y sigo contando con mi banda de vez en cuando, lo cual es genial. Si actúo en directo, por desgracia estoy en primer plano. Soy yo, mi guitarra y mi voz. Pero entre canción y canción, siempre digo algo así como: “Esta es mi maravillosa banda”. Siempre intento darles un poco de protagonismo.
– ¿Podemos decir su nombre?
– ¿La banda?
– Si, la banda.
– Ah, sigo siendo Dylan Gers. Igual que Rory Gallagher era Rory Gallagher, pero con su grupo. He usado un par de veces un nombre gracioso llamado “Dylan Gers and the Blackbirds”, pero en realidad solo soy “Dylan Gers2. Aunque ellos me han ayudado a componer las canciones, la verdad.
– ¿Aportan sus ideas a la banda? ¿Escriben canciones?
– No, todas las canciones, los textos y el material serán cosa mía. En su momento conté con uno de mis bateristas, Cameron Spence. Un baterista increíble. Me ayudó a estructurar uno de los “middle eights”, una de las secciones del puente.
Una vez la tocamos en directo y me dijo: “¿Puedo hacer una sugerencia?”. Y yo le contesté: “Sí, hombre,
por supuesto”.
“Quizá si lo duplicamos”. Y lo duplicamos. Y yo pensé: “Es genial».
Es bastante bueno. Tengo mucha suerte de haberlo encontrado. Es muy bueno y está muy motivado y encantado de tocar conmigo.
No quiero ser nunca como un dictador autoritario. Si quieren tocar algo de forma un poco diferente, me parece bien. Simplemente haz lo tuyo, si eso te hace feliz. No quiero decir nunca: “tienes que hacerlo así”.
A veces, cuando estás solo en todo esto como artista en solitario, es muy fácil encerrarte en tu propia cabeza y pensar: “Dios mío, eso suena fatal. Dios mío, eso suena genial. Dios mío, voy a quitar esto”. Pero entonces tienes otra mente involucrada. A veces está bien contar con otra perspectiva, de verdad. Eso creo. Otra persona puede pensar de forma diferente o fuera de lo convencional. Y eso te ayuda a largo plazo.
No puedes hacerlo todo por tu cuenta. Es imposible.
– ¿Entonces no tocas ningún otro insutrmento aparte de la guitarra?
-En las grabaciones, toqué todo menos la batería. Así que toco el bajo, toco la guitarra. Canto la voz principal. Hago todos los coros y toco los teclados. Los teclados son, en su mayoría, un Mellotron. Eso es algo muy al estilo de Led Zeppelin
– En los primeros lanzamientos, se escuchaban muchos samples.
– Si
– ¿Has tocado esos samples o simplemente las has añadido desde una biblioteca?
– Toqué todas los samples, salvo, creo, en el segundo sencillo, «Red Scythe», donde había sonidos de pájaros y podría haber salido a grabarlos directamente en el campo.
Yo uso Ableton; tú tienes Pro Tools y Logic, que utilizas para crear tu música, y en Ableton solo tengo sonidos de pájaros. Así que simplemente los metí y creo que les apliqué un phaser a los sonidos de pájaros y los invertí, poniéndolos a media velocidad o algo así. Simplemente hace que suenen genial.
Toqué todos los teclados, el bajo y la guitarra en todas mis propias canciones. Lo único que no hice en mis propias canciones fue la batería, porque no soy baterista. Eso es lo único que no sé hacer. Y, obviamente, cuando toco en directo, solo toco la guitarra, porque no puedo tocar el bajo por aquí y luego tocar la guitarra por allá. Eso es un poco difícil.
– Hablando de sonidos raros, hay uno al final de “Moonlight Lies”, tu sabes, ¿Puedes contarnos que instrumento es ese?
– Es un theremin. Es decir, es un manipulador de ondas electromagnéticas de la época soviética. Tiene una antena.
Te lo voy a enseñar (lo muestra). Tiene una antena. Lo enciendes y, en cierto modo, utiliza el espacio que hay a su alrededor. Y cuando metes el brazo dentro, suena así. Y cuando lo tocas al final de “Moonlight Lies”, da una sensación un poco a «cyberbird». Y eso lo hice yo solo.
Es bastante cool. De nuevo, muy influenciado. Jimmy Page, de Led Zeppelin, usó uno en los 70. Si escuchas, por ejemplo, los viejos conciertos del MSG, el Madison Square Garden, escuchas a Robert Plant usándolo y a Jimmy en un rincón tocándolo también. No es el mismo, pero esta es una réplica del que él usaba por aquel entonces, porque hay montones de theremines diferentes; el más popular es el theremin Moog, pero es así de grande (hace señas indicando el tamaño). Es una locura. Y tienes que guardarlo en un estuche rígido.
Este te lo puedes meter en el bolsillo y listo. Y solo le he añadido un poco de reverberación, para darle un toque más espacial. Es un instrumento de verdad.
– Dylan, mencionaste que tienes una fuerte influencia del rock clásico de los 70s, pero…¿Podrías contarnos cuales son tus principales influencias, aparte de esas?
– Me encanta el metal. El heavy metal es una parte muy importante de mí. Grupos como Iron Maiden y Megadeth.
Cuando era adolescente, era un gran fan de Dave Mustaine. Escuchaba todos sus discos.
Todo el material antiguo de Metallica, como Ride the Lightning, Master of Puppets y And Justice for All. Incluso algo más reciente, como Death Magnetic, que tiene algunas canciones realmente buenas, de verdad.
Me encanta “Spit Out the Bones”, de Hardwired… to Self-Destruct.
Es una canción genial. Y la más reciente, “Inamorata”. Creo que en estos dos últimos álbumes han vuelto, en cierto modo, casi a sus raíces. Con canciones de riffs fragmentados, lo cual es genial.
Pero esa última canción empieza a tener un toque casi progresivo y James suena realmente bien en ese álbum. Ha empezado a sonar un poco como Frank Sinatra. Creo que se ha dejado influir un poco por él, intentando cantar con un estilo más melódico y prestando más atención a la dicción, pronunciando bien cada palabra. Mientras que antes, en álbumes anteriores como Kill Em All, tenía como 19 años, para ser justos. James era muy diferente. Pero sí, me encanta el metal.
Me gustaba mucho el hip hop. De hecho, todavía me gusta mucho. Tenía unos 16 o 18 años cuando mis dos géneros favoritos eran el metal y el hip hop. Y me encantan artistas como Danny Brown. Por aquella época, cuando era adolescente, era justo cuando Kendrick Lamar estaba despuntando, así que acababa de sacar ese álbum DAMN, que es fenomenal. También To Pimp a Butterfly y Good Kid, Mad City.
Me gusta pensar que saqué gran parte de mis melodías, ritmos y cosas por el estilo de ellos, porque, obviamente, el hip-hop se basa mucho en la melodía.
He empezado a prestar mucha más atención a las letras, pero cuando las escucho, solía fijarme en la melodía y ver cómo evoluciona. Y creo que saqué mucho de eso del hip-hop.
Metal, hip-hop y rock clásico de siempre.
– Escuchando todas tus canciones, yo pude escuchar influencia tal vez de The Police, Pink Floyd, King Crimson.
– Sin duda. Me alegro de que lo hayas dicho, porque Pink Floyd me ha influido mucho, pero me encanta
The Police.
Cuando empecé a cantar, intentaba imitar a Sting. Solía cantar “Roxanne” un montón porque, obviamente, tiene unas notas muy agudas. Uno se olvida de lo altas que son. Hay una nota en la que piensas: ¡Dios mío!. Y él solía cantarla a todo pulmón. Es una locura.
Soy un gran fan de Pink Floyd. Me refiero a todas las épocas de Pink Floyd: la de Syd, la de Roger y la de David. Me encantaba todo eso. Creo que la de Roger fue probablemente la mejor época. The Piper at the Gates of Dawn. Ese disco es una locura. Ese sí que es una locura. Es como: “¿qué está pasando ahí?”.
Syd Barrett también. Casi siempre es lo mismo de increíble. Las melodías son preciosas. La composición inglesa. Es muy pegadiza
– Los británicos si que componen melodías pegadizas.
– Estoy de acuerdo, pero no sé de dónde sacamos eso ni cómo es. Creo que tienes razón.
Influencias más contemporáneas…
Sé que es un fenómeno y, probablemente, una de las artistas más importantes de este momento. Billie Eilish.
Soy un gran fan de Billie Eilish. Tiene algo especial. Me refiero a ese primer álbum y a su último álbum, Happier Than Ever, pero también a este nuevo álbum, When Do We Fall Asleep, Where Do We Go?.
Hay una canción que se llama “Chihiro”, y es preciosa. Es un poco melancólica, pero aún así es preciosa. Y la producción es genial. Sé que se la hace su hermano, y el bajo es, bueno, es muy resonante; me encantan los bajos resonantes.
Y, de nuevo, ese primer álbum es realmente precioso. Tiene algunas canciones realmente bonitas, como “Goodbye” y otras. Es triste, pero es como música de chico triste, aunque es realmente preciosa. Es muy bonita. Diría que probablemente sea una de mis influencias más actuales en este momento.
– Tu dijiste que amas el metal. Es curioso como un metalero decide no tener un proyecto de metal y luego ir por otro estilo de música.
Yo pienso que es difícil para un metalero separarse de eso y escribir otro tipo de música. ¿Que puedes decir de eso?
– Supongo que el metal es una influencia. Es algo que intento plasmar en mi música e incorporar, sobre todo en secciones solistas y cosas por el estilo.
Supongo que se podría relacionar con el rock clásico de los 70, pero gran parte de ese rock clásico de los 70 rozaba el heavy metal.
Me refiero a “Speed King” de Deep Purple, que es casi una canción de metal.
Supongo que, en cuanto a mi música, no pretendo que me encasillen en un solo estilo. No pretendo limitarme a un solo tipo de música. Intento fusionar en una sola pieza diferentes tipos de influencias que me encantan. Y podría componer una canción que se pareciera bastante a David Sylvian en Japón, y luego quizá pasar a otra canción en la que dijera: “Ok, aquí voy a darle un toque metalero e intentar que suene un poco más a metal”. La canción “Talisman” es lo más metal que he hecho hasta ahora porque es muy rápida. Porque estaba en afinación Drop D. Y no solo porque estuviera en Drop D. Es una canción bastante potente.
No soy solo un metalero, diría eso, para terminar con este tema. Soy metalero y me encanta el metal.
Últimamente me ha costado encontrar metal nuevo, pero me he metido mucho más en Sepultura, que me gusta un montón. “Roots, bloody roots”. Es un clásico. Es buenísima. ¡Tan potente!
De nuevo, es esa sensación de que te agarra por la cara, a lo que me refería antes hablando de los conciertos en directo. Creo que eso es lo que mejor hace esa música.
Nunca he tenido esa sensación, salvo con el metal, en la que te atrapa de lleno y puedes correr y correr con el público, disfrutarlo y pasártelo genial.
– Me gustaría hablar sobre Talisman. Es el registro más largo. Tiene cinco o seis canciones. Creo que es genial, realmente.
Muestra un cambio desde las cosas que hiciste previamente. ¿Tu lo produjiste?
– No. Creo que “producción” es una palabra un poco rara. No sé exactamente qué significa, pero yo me encargué de arreglar y estructurar toda mi música.
Le llevé mi música a un ingeniero, por así decirlo, y él me ayudó a mezclarla y a darle el toque técnico. Es muy bueno. Le dio un toque profesional.
Supongo que él la produjo. Nos sentamos juntos y luego grabamos todo, excepto parte del MIDI, los teclados y cosas por el estilo.
Después la mezclamos a lo largo de una semana. Estuvimos allí cinco días, hicimos cuatro canciones, así que está bastante bien. La verdad es que nos pusimos manos a la obra y trabajamos mucho. Fue una semana realmente buena. Es el mismo tipo con el que he trabajado en todas mis canciones, excepto en “Moonrise”. Esa la hice yo mismo.
Así que, desde “Red Skies” en adelante, he contado con él. Se llama Michael Smith, y he trabajado con él en todas las canciones, incluida la que acabo de grabar en enero y la que voy a grabar la semana que viene. Todo es con él.
– Trabajar con un ingeniero es realmente importante
– Sí, es muy importante. Son profesionales y entienden ese “algo más” que buscas como músico.
En el caso de Michael Smith, básicamente toda su vida. Lo ha visto todo. Ha trabajado con la mayoría de los artistas. Además, es muy flexible. Cuanto más trabajamos juntos, mejor nos entendemos y mejor es el resultado final.
Por ejemplo, Melodyne es algo que mucha gente usa ahora, que es una especie de pequeño corrector de tono vocal. Y la mayoría de las canciones que se oyen hoy en día utilizan Melodyne. Lo aplican a las voces y suben el tono un par de semitonos, y ya está en Fa, por ejemplo. Con Michael, se lo he dicho muchas veces: “Nada de Melodyne”. Y la última vez que estuve con él, me miró literalmente y me dijo: “Nada de Melodyne”. Y yo le respondí: “¡Genial, bro!”.
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– ¿Tu te encargas de todo? Es decir: escribir las canciones, programar las sesiones de grabación, la contratación de los shows, gestionar las redes sociales, diseñar las tapas de los albums, ¿O tu tienes un equipo para eso?
– Todo lo hago yo. Soy totalmente independiente.
Supongo que me encuentro en un momento de mi carrera musical en el que me vendría muy bien contar con la ayuda de un representante y de un sello discográfico, pero, en gran parte, parece que soy yo quien tiene que dar el primer paso.
He hablado con algunas personas, y creo que es mejor llegar a un punto en el que sea mucho más atractivo y sean ellos quienes se pongan en contacto conmigo. Pero, por ahora, soy total y absolutamente independiente, lo cual es genial. Hago todas las portadas de los discos yo mismo. Todas se basan en la imagen que tengo de lo que he puesto en esto. Me encargo personalmente de todas las redes sociales. Contrato todos mis conciertos por mi cuenta, lo cual a veces resulta muy difícil. Lo hago todo yo mismo.
Lo único que realmente no hago es tocar la batería, que es lo que se oye en los discos; de eso se encarga mi amigo Noah, que me ayuda muchísimo. Pero, de nuevo, sin él y sin el ingeniero, no creo que hubiera conseguido ni la mitad de lo que he conseguido. Habría sido mucho más difícil hacerlo.
– En cierto modo, supongo que todo se reduce a los contactos. Es grandioso tener buenos contactos, buenos amigos, buenos compañeros de trabajo y, sobre todo, buenos ingenieros.
– También es muy bueno estar en esta situación en la que me encuentro ahora, con total independencia. Es bueno porque sé lo que hay que hacer con mi proyecto. Y si alguna vez llega un momento en el que cuente con un mánager, un gran sello discográfico o algo por el estilo, no es como si fueran a tomar el control total. Y yo seguiré sabiendo lo que hay que hacer, si eso tiene sentido. Sé en qué consiste este proyecto. Sé quién es Dylan Gers.
– ¿Podrias contarnos algo sobre el equipo que usas en tus actuaciones en vivo?
– De hecho, tengo aquí mi guitarra. Es una Fender Stratocaster mexicana. Y le he cambiado la cejuela. Antes tenía una cejuela de plástico, como las Stratocaster mexicanas. Hice algo bastante raro, pero me gusta mucho. Le quemé un poco los extremos, al estilo de Jimmy, si es que se entiende.
– ¿Wow, lo hiciste por algún propósito o fue un accidente?
– Por un propósito
– Todo un detalle!
– Tuve una noche un poco rara, por así decirlo.
Esta es la guitarra que solía usar para componer todo (la muestra). Es una HSSH, es decir, una pastilla de bobina simple, otra de bobina simple y una humbucker, y le he cambiado esta última. Al principio era una humbucker normal, como las de Fender, pero la cambié por una DiMarzio Super Distortion, la misma que, por ejemplo, usan Kurt Cobain y Dave Murray, que es muy potente, la Super Distortion.
Y no tiene Floyd Rose, solo una silleta normal.
Eh…Voy a tomarlas porque están todas en esta misma habitación. Un momento.
Utilizo tres guitarras para el proyecto completo en directo, lo cual está bien, pero esta es para el proyecto en solitario (muestra nuevamente otra guitarra). Es simplemente una acústica Ovation. Muy bonita. Una acústica con un tono muy completo y agradable.
– ¿Es esa la que podemos escuchar en tu música?
– Si, toda mi música.
Además, todo esto es para esa Stratocaster, con la que toco “Talisman” y “White Swan”. Todas esas canciones. Todo lo que tengo aquí es simplemente todo lo que he grabado con ella. Para los conciertos en directo, de nuevo, para “Talisman”, utilizo una Flying V porque está afinada en drop D.
– Hermosa. La thrashera (thrashy en ingles)
– La thrashera, si!
En cuanto a la influencia de James Hetfield, le grabé “Eat Fuck”, lo cual está genial. Él tiene eso en su vieja Gibson Discovery Flying V, creo. Pero esto es bastante divertido porque es como una réplica de Dave Mustaine: “Dave Mustaine’s King Vs.”.
Es gracioso porque puse el logotipo de Metallica en una guitarra de Megadeth. Muy gracioso.
Las pastillas humbucker y las de bobina simple son todas estándar, excepto la Stratocaster, que tiene la DiMarzio Super Distortion. Aparte de eso, todo es estándar.
– Entonces, Dylan, ¿Podrías hablarnos de las letras? Es decir, ¿Que tipo de mensaje quieres dejarle a la gente y por que escribes así?
– Escribo así porque quiero que haya un cierto sentido de la ambigüedad en mi música, y no quiero que alguien lea la letra y diga: “Ah, esto es lo que quiere decir”.
Quiero que cada uno saque sus propias conclusiones. Quiero que la gente pueda extraer cualquier significado que quiera de mi canción. Desde mi punto de vista, no tiene por qué significar necesariamente nada. Y para mí puede que signifique algo, pero quiero que quienes la escuchan y quienes puedan escucharla en el futuro se den cuenta de que pueden sacar de ella lo que quieran. Y que deduzcan lo que quieran, tanto si les estoy hablando a ellos como si me refiero a una parte de su vida, de su relación o de lo que sea que tengan. Es una sensación de ambigüedad.
– ¿Crees que escribes con la cabeza o con el corazón? ¿O quizá a partir de la experiencia y de situaciones de la vida cotidiana?
– Todo eso. Con la cabeza, con el corazón, a partir de la experiencia y de las vivencias cotidianas y cosas así. Creo que a partir de todo ello. Siempre intento no caer en lo demasiado extraño o misterioso y mantenerlo más o menos, como he dicho, sencillo.
– ¿Cómo te gustaría que te recordaran?
– Como un buen músico, y nada más.
No tengo grandes ambiciones ni nada por el estilo. Solo quiero vivir mi vida y espero hacer feliz a la gente con mi música y seguir así.
También está bien tener los pies en la tierra. Mantener los pies en el suelo. Creo que eso es muy importante. Creo que
hoy en día mucha gente se deja llevar por todo, pero a mí también me pasa lo mismo.
– Hasta ahora, ¿estás satisfecho con todos los esfuerzos que has realizado para alcanzar ese objetivo de ser recordado como un buen músico?
– No, nunca. Estoy satisfecho con todo lo que he publicado, pero espero que aún quede mucho más por hacer.
Estoy muy contento con toda la música que he publicado. No creo que pudiera haberlo hecho mucho mejor. Con lo que
tenía en esos momentos. Hay algunas canciones que debería haber mezclado de otra manera, pero eso siempre va a pasar.
Siempre vas a echar vas a echar la vista atrás a parte de la música que tenías cuando tenías 21, 22 años, o incluso
antes, y pensar: “Eso se podría haber mezclado así”.
Siempre vas a evolucionar musicalmente y pensar: “Oh, eso podría estar así, y esto podría estar así”. Pero lo bonito de esa música y de la que he publicado es que es un momento en el tiempo. Es como un momento colectivo en el tiempo. Y está capturado. Está capturado en ese instante, como si fuera julio de 2022. Ha capturado ese movimiento y esos sentimientos de aquel momento, esa emoción y esa composición.
Así que sí, de momento estoy muy satisfecho con todo lo que he hecho.
– ¿Cómo vives la realidad del mundo de la música como joven músico?
– Tengo mucha suerte porque formo parte de una comunidad de gente grandiosa allí donde vivo, en Londres, en este momento. Así que esa es mi visión del mundo de la música ahora mismo: mi maravillosa comunidad.
Estoy con mi amigo Noah, que toca la batería; mi amigo James, que toca en varias bandas y hace cosas en solitario, lo cual es genial, y da conciertos y cosas así, lo cual es maravilloso.
El mundo de la música en su conjunto es muy… ¿cómo se dice?
Es implacable, supongo. Puede machacarte y escupirte en cuestión de meses. Por eso, por mi parte, solo intento construir poco a poco, de forma orgánica, algo que, con suerte, se convierta en algo más grande.
A mi edad, es muy difícil dedicarse al mundo de la música porque, además, no hay muchas recompensas económicas. Quiero decir, no es que tengas que buscar eso. Sin embargo, un hombre tiene que comer, una chica tiene que comer. Es tan sencillo como eso, pero es realmente importante. Y, por desgracia, para mucha gente de mi nivel, básicamente no hay casi nada de dinero. Y eso simplemente significa que estamos perdiendo.
Creo que mucha gente que tiene historias realmente bonitas que contar, las estamos perdiendo. Porque es muy difícil y no hay recompensa. Incluso si estás en un gran sello discográfico.
Es difícil, pero eso no va a impedir que la gente siga haciendo música. Supongo.
– ¿Sientes a veces que nosotros, como músicos, nos enfrentamos a un mar abrumador de música?
Me refiero a que la cantidad de música que hay hoy en día en las plataformas es enorme. ¿Qué opinas al respecto? ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Y qué crees que debe hacer un músico para que su música destaque en este círculo infinito e inmenso de música?
– Bueno, supongo que lo que ocurre con el streaming es que, básicamente, ahora resulta muy fácil para la gente publicar música, lo cual es bueno, pero eso conlleva una sobresaturación.
Como has dicho, se publica una cantidad infinita de música. Supongo que es bueno porque personas que, de otro modo, no habrían podido publicar música, ahora pueden hacerlo.
Mucha gente es independiente. Pueden hacerlo sin que las grandes discográficas les digan: “No, no puedes publicar eso”. Lo cual es genial, es realmente bueno, pero también significa, como has dicho, un mar infinito en el que simplemente estás lanzando tu música.
Es como un montón de… bueno, es un agujero enorme, la verdad.
¿Cómo conseguir que tu música llame la atención? Ni siquiera estoy seguro.
Quiero decir, ahora está todo este rollo de Instagram y TikTok, que a mí me deja pensando: “Dios mío, ¿qué está pasando ahí?”. Pero parece que a algunas personas les va muy bien con eso. Me refiero a ese artista llamado “Somber”. Parece que es el artista más popular del mundo en este momento. Usó TikTok, y lo hizo muy bien. Y su música tiene gancho. Pero no es nada especial, si sabes a lo que me refiero. Aunque es muy buena. Usó TikTok de forma muy inteligente y ahora es un artista muy famoso.
Así que supongo que es como si te estuvieras vendiendo, en cierto modo. Es casi como una meditación, un ritual de meditación. Si quieres hacer eso de TikTok, baila un poco durante 30 segundos.
Yo pienso: “Dios, no puedo hacer eso”. Es como decir: “¡No!”, aunque tenga eso garantizado al otro lado. Ese no es el tipo de artista que soy.
Sin embargo, supongo que eso abre el camino a muchos artistas que son así, lo cual les ha ido bien. Me alegro mucho por ellos.
Entonces, ¿qué hace falta para que te descubran? Lo primero es la música, pero, sobre todo, supongo que tu música tiene que ser genial. Tiene que ser buena. El producto tiene que ser bueno. Pero, más allá de eso, ¿cómo consigue alguien darse a conocer aquí? ¿Cómo lo hace alguien aquí? No lo sé.
Quiero decir, ahora todo gira en torno a esos algoritmos, así que el algoritmo de Spotify ayuda mucho, pero a mí me ayuda a llegar a diferentes oyentes y cosas así, lo cual es maravilloso, y supongo que, de una forma extraña, ha sustituido a la radio de los 80 y a MTV. Descansa en paz, MTV. Es raro.
Es un mundo extraño, amigo mío.
Sé que hay mucha gente en la industria musical que era como los peces gordos hace 10 o 20 años, y ahora no tienen ni idea de lo que está pasando. Está cambiando, es muy dinámico, cambia muy rápido. Y ahora con la IA, “Dios mío”. ¿Quién sabe?
– Así que, Dylan, ¿Puedes compartir con nosotros tus planes para el futuro?
– Voy a seguir adelante.
Mi objetivo es sacar cuatro sencillos este año, así que ya he publicado uno, “Scars on the Soul», que salió en
enero. La semana que viene voy a grabar otro. Mi objetivo es tenerlo listo en uno o dos. Mi objetivo es sacar uno más un poco más adelante, y otro más después de ese. Y todo eso será este año, con suerte, y con ello haré otro EP con
otras cuatro canciones, y eso será este año.
Con suerte, un nuevo álbum el año que viene. Me encantaría hacer un álbum. Ya tengo mis ideas y una pequeña visión de lo que puede y debería ser. Así que eso está bien. Mi mente me permite pensar así, porque demuestra que quizá haya algo que pueda suceder. Simplemente seguir trabajando sin descanso, seguir adelante. Esa es mi respuesta, en realidad.
Siempre voy a tocar la guitarra, saque o no música.
– Antes de terminar esta entrevista, me gustaría pasar a la primera canción de vuestros álbumes, “Moonrise”. En ella se dice: 2Debes tener miedo”.
Creo que es algo muy profundo. No sé a qué te referías exactamente con eso, pero me ha hecho pensar en los miedos a los que nos enfrentamos todos los músicos en la industria musical. ¿Alguna vez has sentido algo así?
– Supongo que da mucho miedo. Pero, como he dicho antes, mi música gira en torno a la ambigüedad. Depende de lo que cada uno saque de ella. Y si eso es lo que has sacado, entonces me alegro mucho, porque deja abiertas, en la medida de lo posible, las demás posibilidades sobre el significado de mi música y mis letras.
Para mí, personalmente, se trataba simplemente de relaciones con amigos, parejas y cosas así. Trata sobre perder a la gente. De eso se trataba. Debes de tener miedo de perder a alguien a quien quieres o de perder algo que te importa. Sea lo que sea.
En cierto modo, creo que tienes que tener miedo si quieres ser músico y sacar material, porque estás perdiendo una parte de ti. Estás sacando al mundo como una parte de tu corazón, y es una locura. Es algo realmente intenso y admirable poder lanzar tu música al mundo.
– ¿Cómo definirías al oyente típico de los proyectos de Dylan García?
– Alguien con buen gusto.
– (Risas) ¡Esa ha sido ingeniosa! Sí.
– (Risas) Sí, estoy muy orgulloso de eso. Se me ocurrió así, de repente.
– Muy bien, Dylan, ha sido un placer.
– Ha sido un placer.
– ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros que quizá no te haya preguntado?
– Sí. Hay una cosa sobre las influencias.
Se me ha ocurrido otra influencia además de Frank Sinatra, como todos los crooners y eso. Me encantan. Sammy Davis Jr., todos ellos. Ah, Jim Morrison, por supuesto. Y eso enlaza directamente con el estilo crooner, que lleva directamente a The Doors y a Jim Morrison. ¡Así que sí!
– Gracias por recibirnos. Gracias por compartir tu tiempo con nosotros, tu experiencia y tus conocimientos. Y te deseamos mucha suerte con los próximos conciertos y con los próximos lanzamientos. Y siempre podemos seguir en contacto y charlar en el futuro.
– De acuerdo
– ¡Adiós!
– Encantado de conocerte. ¡Adiós!










