


Fotos de portada Paula Andersen
¿Es A Todo o Nada, el debut de Jezabel del año 2001, un álbum perfecto? No, ciertamente no. Por momentos la composición puede ser demasiado densa con los clichés tomados directamente del power metal europeo, la producción puede dejar algo que desear y la voz de Leandro Coronel puede considerarse un gusto adquirido incluso para los estándares del power ultra melódico. Es un lanzamiento muy para los fanáticos más dedicados de ese estilo y no muchos más, en resumidas cuentas. Pero a pesar de ello, está claro que como debut de Jezabel es una piedra fundacional en la carrera de la estos herreros del power metal en Argentina, que ya en el siguiente Legiones del Sur sabrían tomar todo lo que hicieran en ese álbum y darle una pulida importante. Así que no debería sorprender que Jezabel decidieran festejar los 25 años de la salida de A Todo o Nada a todo trapo o nada, con la banda presentándose en el Roxy Live en una fiesta para todos los seguidores del sexteto.
El sábado 14 de febrero, día de San Valentín, en las afueras del Roxy se sentía ese calor húmedo y asfixiante que se da en las ciudades cuando 90% de todo es asfalto, pero ya en el lugar tengo que agradecerle a los que manejan el lugar que tengan aire acondicionado y no sólo un par de ventiladores con una tonelada de mugre encima. Los iniciales Blacktorch ya habiendo hecho lo suyo con su propuesta de metal progresivo instrumental para cuando llegué al lugar, pero a pesar de que faltara la presentación del último de los teloneros ya se podía ver bastante gente acumulada en el recinto: no algo “multitudinario”, pero ciertamente dedicado, como es el común en el público metalero argentino.
Puede que su salida se haya dado con varios minutos de retraso, pero no es algo como para andar pegándole a Asträl, quienes serían los encargados de ir preparando al público justo antes del plato principal. Este quinteto de Berazategui engalanado con todo y diéresis en su nombre hizo lo suyo con altura, con una serie de canciones como para levantar el puño y pasarla bien aunque tu voz no llegue a los límites de su cantante Edu Ojuez. Power clásico con algo de esa suciedad instrumental típica del under y bien centrado en la guitarra, dejando que los riffs hagan lo suyo en las canciones.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Helker en Buenos Aires: “La vigencia de la resistencia”
Tras otro rato de espera y con más gente acumulándose enfrente del escenario del Roxy, sin alcanzar una cantidad deslumbrante de gente pero una bastante respetable, fue momento de ver a los Jezabel saliendo al escenario. Con el baterista Guillermo Saccomanno ya apostado detrás de los platillos, la suave introducción “Eternamente” servía de musicalización para la aparición del resto de los músicos mientras se, y al fondo se podía ver el puesto del teclado, que en vez de tener a Frank Córdova tendría a Mailén Vera Kranevitter (también integrante de los melodeath vikingos Nordfall) ocupando el puesto como reemplazo de último momento.
Con la base instrumental completada el grupo daría comienzo a “Días de Gloria”, tocando toda la introducción instrumental hasta que llegó el punto de que entrara el casi siempre presente Leandro Coronel para entonar este himno de batalla. Más allá del tono más maduro y agresivo comparado con la grabación original uno no pensaría que hubiera pasado un cuarto de siglo desde que Jezabel grabara estas canciones, con las interpretaciones estando perfectamente a la altura de las circunstancias e incluso más.
Aunque la idea de la fecha fuera festejar el aniversario de la salida de A Todo o Nada, Jezabel no repasaron el álbum de principio a fin, como se espera de tradición en este tipo de fechas. La siguiente canción en la lista sería “Nada Es Cuestión de Suerte” de Más Allá del Tiempo (2009), a la cual siguieron con “Alas de Acero” de Legiones del Sur (2003) para después volver a A Todo o Nada con “Estirpe”. A pesar de ello, Jezabel se haría camino a través de casi todo el álbum homenajeado, apenas con “Sin Miedo” quedando fuera de la lista.
De cualquier manera, no creo que alguien del público haya quedado insatisfecho. Escuchar a la gente cantando las canciones de principio a fin es inspirador, y la banda notaba el cariño que su público irradiaba ante estos himnos de power nacional, como si fuera una reunión entre muchos amigos. Y hablando de amigos, para “Cuando Dudes En Seguir” tendríamos la subida al escenario de Gustavo “Despa” Despalanque, ex Presto Vivace, quien se sumó para hacer un dúo de voces durante un par de canciones.
Así pasaron “Inconsciencia” y “Legiones del Sur”, mostrando un festival de riffs, doble bombo y melodías en la estratósfera de los rangos vocales que contentaron a todos y todas, pasando un buen rato donde se mezcló tanto el material clásico como el nuevo, y la leyenda con la camaradería del día a día. El final llegó, poéticamente, con “Sigue Un Paso Más”, algo que podría resumir la filosofía de vida de Jezabel a lo largo de las décadas. No tocarán ante miles de personas pero la alegría de su público es sincera y el cariño también. El final se saldó con una presentación de todos los músicos por parte de Leandro Coronel y una avalancha de aplausos, gritos y chiflidos. Un final perfecto para una fecha que mezcló la fantasía heroica del power con el sentimiento de barrio y de hacerse desde abajo del under nacional. Sigan para adelante, muchachos.
Etiquetas: argentina, Astral, blacktorch, Heavy Metal, jezabel, metal progresivo, Power Metal



Fotos de portada Paula Andersen
¿Es A Todo o Nada, el debut de Jezabel del año 2001, un álbum perfecto? No, ciertamente no. Por momentos la composición puede ser demasiado densa con los clichés tomados directamente del power metal europeo, la producción puede dejar algo que desear y la voz de Leandro Coronel puede considerarse un gusto adquirido incluso para los estándares del power ultra melódico. Es un lanzamiento muy para los fanáticos más dedicados de ese estilo y no muchos más, en resumidas cuentas. Pero a pesar de ello, está claro que como debut de Jezabel es una piedra fundacional en la carrera de la estos herreros del power metal en Argentina, que ya en el siguiente Legiones del Sur sabrían tomar todo lo que hicieran en ese álbum y darle una pulida importante. Así que no debería sorprender que Jezabel decidieran festejar los 25 años de la salida de A Todo o Nada a todo trapo o nada, con la banda presentándose en el Roxy Live en una fiesta para todos los seguidores del sexteto.
El sábado 14 de febrero, día de San Valentín, en las afueras del Roxy se sentía ese calor húmedo y asfixiante que se da en las ciudades cuando 90% de todo es asfalto, pero ya en el lugar tengo que agradecerle a los que manejan el lugar que tengan aire acondicionado y no sólo un par de ventiladores con una tonelada de mugre encima. Los iniciales Blacktorch ya habiendo hecho lo suyo con su propuesta de metal progresivo instrumental para cuando llegué al lugar, pero a pesar de que faltara la presentación del último de los teloneros ya se podía ver bastante gente acumulada en el recinto: no algo “multitudinario”, pero ciertamente dedicado, como es el común en el público metalero argentino.
Puede que su salida se haya dado con varios minutos de retraso, pero no es algo como para andar pegándole a Asträl, quienes serían los encargados de ir preparando al público justo antes del plato principal. Este quinteto de Berazategui engalanado con todo y diéresis en su nombre hizo lo suyo con altura, con una serie de canciones como para levantar el puño y pasarla bien aunque tu voz no llegue a los límites de su cantante Edu Ojuez. Power clásico con algo de esa suciedad instrumental típica del under y bien centrado en la guitarra, dejando que los riffs hagan lo suyo en las canciones.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Helker en Buenos Aires: “La vigencia de la resistencia”
Tras otro rato de espera y con más gente acumulándose enfrente del escenario del Roxy, sin alcanzar una cantidad deslumbrante de gente pero una bastante respetable, fue momento de ver a los Jezabel saliendo al escenario. Con el baterista Guillermo Saccomanno ya apostado detrás de los platillos, la suave introducción “Eternamente” servía de musicalización para la aparición del resto de los músicos mientras se, y al fondo se podía ver el puesto del teclado, que en vez de tener a Frank Córdova tendría a Mailén Vera Kranevitter (también integrante de los melodeath vikingos Nordfall) ocupando el puesto como reemplazo de último momento.
Con la base instrumental completada el grupo daría comienzo a “Días de Gloria”, tocando toda la introducción instrumental hasta que llegó el punto de que entrara el casi siempre presente Leandro Coronel para entonar este himno de batalla. Más allá del tono más maduro y agresivo comparado con la grabación original uno no pensaría que hubiera pasado un cuarto de siglo desde que Jezabel grabara estas canciones, con las interpretaciones estando perfectamente a la altura de las circunstancias e incluso más.
Aunque la idea de la fecha fuera festejar el aniversario de la salida de A Todo o Nada, Jezabel no repasaron el álbum de principio a fin, como se espera de tradición en este tipo de fechas. La siguiente canción en la lista sería “Nada Es Cuestión de Suerte” de Más Allá del Tiempo (2009), a la cual siguieron con “Alas de Acero” de Legiones del Sur (2003) para después volver a A Todo o Nada con “Estirpe”. A pesar de ello, Jezabel se haría camino a través de casi todo el álbum homenajeado, apenas con “Sin Miedo” quedando fuera de la lista.
De cualquier manera, no creo que alguien del público haya quedado insatisfecho. Escuchar a la gente cantando las canciones de principio a fin es inspirador, y la banda notaba el cariño que su público irradiaba ante estos himnos de power nacional, como si fuera una reunión entre muchos amigos. Y hablando de amigos, para “Cuando Dudes En Seguir” tendríamos la subida al escenario de Gustavo “Despa” Despalanque, ex Presto Vivace, quien se sumó para hacer un dúo de voces durante un par de canciones.
Así pasaron “Inconsciencia” y “Legiones del Sur”, mostrando un festival de riffs, doble bombo y melodías en la estratósfera de los rangos vocales que contentaron a todos y todas, pasando un buen rato donde se mezcló tanto el material clásico como el nuevo, y la leyenda con la camaradería del día a día. El final llegó, poéticamente, con “Sigue Un Paso Más”, algo que podría resumir la filosofía de vida de Jezabel a lo largo de las décadas. No tocarán ante miles de personas pero la alegría de su público es sincera y el cariño también. El final se saldó con una presentación de todos los músicos por parte de Leandro Coronel y una avalancha de aplausos, gritos y chiflidos. Un final perfecto para una fecha que mezcló la fantasía heroica del power con el sentimiento de barrio y de hacerse desde abajo del under nacional. Sigan para adelante, muchachos.
Etiquetas: argentina, Astral, blacktorch, Heavy Metal, jezabel, metal progresivo, Power Metal




