

Fotos y crónica: Deivi Ruiz
Limp Bizkit regresó a Madrid después de muchos años de espera, concretamente catorce años después, con una actuación explosiva que hizo vibrar a todo el público que llenó de punta a punta el Movistar Arena. Contó para la ocasión con Death By Romi y los míticos P.O.D. para abrir una velada energizante y cargada de potencia sonora.
La banda encabezada por Fred Durst apareció sobre el escenario a las 21.15 dando comienzo al repaso de sus grandes éxitos. Hubo una cuenta atrás, luces encendidas para crear un conteo regresivo y empezar la fiesta de la nostalgia del 2000, aquella nostalgia que te hace regresar a la generación MTV y a las gorras rojas de los New York Yankees que abarrotaban todo el recinto.
Destacar que Durst está en forma, con la chulería que le caracteriza, gafas de sol y gorra de béisbol, chubasquero verde entre pecho y espalda que no se quitó en todo el bolo, los presentes sabemos que frío no hacía, que cada tema daba paso a una bola de calor que iba creciendo.
Todo empezó con Stuck tema que abrió el concierto y que generó los pogos que ya empezaban a surgir poco a poco. La puesta en escena volvió a destacar por la presencia escénica de Wes Borland, dando paso a una noche de celebración del Nu Metal, que sigue muy presente generación tras generación.
Destacar que entre canción y canción, la pantalla iba proyectando las letras de los temas, como si estuviéramos en el karaoke de al lado de la Wurli, un detallazo para el fandom que coreó todas las canciones a todo pulmón.
El show fue una locura de principio a fin. No faltaron sus clásicos, como “Break Stuff”, “Rollin'”, “My Way” y “Take a Look Around”. Hubo guiños a la música española, se escuchó el “Aserejé” de Las Ketchup y un video del bailaor flamenco El Yiyo. Tampoco dejaron pasar la oportunidad de homenajear a Sam Rivers durante “Behind Blue Eyes” de la mano de DJ Lethal.
El concierto no estaba cerrado del todo, cuando de repente se encendieron las luces y empezó otra vez a sonar el estribillo inconfundible de Break Stuff la locura fue apoteósica, pocas veces se ve el Movistar Arena envuelto en un pogo constante, Limp Bizkit lo consiguió y pagó su deuda de tocar en Madrid.
Etiquetas: Death By Romi, Limp Bizkit, Nu Metal, P.O.D., Rap Metal, Rap Rock


Fotos y crónica: Deivi Ruiz
Limp Bizkit regresó a Madrid después de muchos años de espera, concretamente catorce años después, con una actuación explosiva que hizo vibrar a todo el público que llenó de punta a punta el Movistar Arena. Contó para la ocasión con Death By Romi y los míticos P.O.D. para abrir una velada energizante y cargada de potencia sonora.
La banda encabezada por Fred Durst apareció sobre el escenario a las 21.15 dando comienzo al repaso de sus grandes éxitos. Hubo una cuenta atrás, luces encendidas para crear un conteo regresivo y empezar la fiesta de la nostalgia del 2000, aquella nostalgia que te hace regresar a la generación MTV y a las gorras rojas de los New York Yankees que abarrotaban todo el recinto.
Destacar que Durst está en forma, con la chulería que le caracteriza, gafas de sol y gorra de béisbol, chubasquero verde entre pecho y espalda que no se quitó en todo el bolo, los presentes sabemos que frío no hacía, que cada tema daba paso a una bola de calor que iba creciendo.
Todo empezó con Stuck tema que abrió el concierto y que generó los pogos que ya empezaban a surgir poco a poco. La puesta en escena volvió a destacar por la presencia escénica de Wes Borland, dando paso a una noche de celebración del Nu Metal, que sigue muy presente generación tras generación.
Destacar que entre canción y canción, la pantalla iba proyectando las letras de los temas, como si estuviéramos en el karaoke de al lado de la Wurli, un detallazo para el fandom que coreó todas las canciones a todo pulmón.
El show fue una locura de principio a fin. No faltaron sus clásicos, como “Break Stuff”, “Rollin'”, “My Way” y “Take a Look Around”. Hubo guiños a la música española, se escuchó el “Aserejé” de Las Ketchup y un video del bailaor flamenco El Yiyo. Tampoco dejaron pasar la oportunidad de homenajear a Sam Rivers durante “Behind Blue Eyes” de la mano de DJ Lethal.
El concierto no estaba cerrado del todo, cuando de repente se encendieron las luces y empezó otra vez a sonar el estribillo inconfundible de Break Stuff la locura fue apoteósica, pocas veces se ve el Movistar Arena envuelto en un pogo constante, Limp Bizkit lo consiguió y pagó su deuda de tocar en Madrid.
Etiquetas: Death By Romi, Limp Bizkit, Nu Metal, P.O.D., Rap Metal, Rap Rock



















