

Julio vuelve a dejar una selección marcada por diferentes formas de entender la música y por esos discos que, por una razón u otra, han conseguido hacerse un hueco entre las escuchas del equipo de Track To Hell. Una nueva oportunidad para descubrir qué ha sonado con más fuerza durante el último mes y cuáles han sido las elecciones de nuestro Staff.

1.Deep Purple – SPLAT!
Ya a esta altura Deep Purple podrían haber colgado los guantes y dedicarse a vivir de su pasado: nadie podría culparlos si lo desearan. Pero a 58 años de su debut, los ingleses siguen adelante con nada menos que su 24to álbum de estudio y el segundo desde la llegada del guitarrista Simon McBride. Estructurado vagamente como un álbum conceptual, girando alrededor de la idea del fin de la humanidad (desde un sentido filosófico / medio hippie tal vez), SPLAT! es un álbum muy decente y digno: es innegable que Ian Gillan ya está lejos de los mejores momentos de su garganta y que el encargado de la mezcla podría haberle dado un poco más de aire al volumen, pero la composición está en su punto justo y hay una cantidad envidiable de malabares instrumentales sin que las canciones se hagan eternas. Ah, y McBride se recibe como el MVP del disquito.
2.Protest The Hero – Within
A seis años del anterior Palimpsest, los canadienses Protest The Hero vuelven a las andadas con su particular interpretación del metalcore. Bombástico, técnico, combinando una intensidad powermetalera y la voz de amplio espectro de Rody Walker con esas melodías de cumpleaños dignas del pop punk más banal. Y lo que digo es un cumplido, porque esta es una mezcla muy particular que muy pocas bandas logran sin causar vergüenza ajena, no sólo entre el sonido sino el hecho de que las letras tengan esa onda medio post hardcore donde nos debatimos si cada línea es literal o un chiste. 35 minutos donde Protest The Hero meten todo al asador y salen con un álbum que resume bien su carrera.
3.Madonna – Confessions II
Está claro que a este punto Madonna no tiene que “probarle” nada a nadie, y menos a un gordo metalero con remera de Trouble en la otra punta del continente americano. Pero siempre lamenté que después de Confessions On A Dancefloor, tal vez el punto más alto de su carrera, Madonna pareciera haber decidido empezar a hacer todos sus discos en piloto automático, de vez en cuando queriendo meter intentos pedorros de meter influencias “trendy” como el reggaetón o el trap en su sonido de la misma manera que uno trataría de meter un cuadrado en un círculo a puro martillazo y termina dejando todo deforme y chueco. Así que imaginen mi sorpresa cuando me enteré de que el 15to álbum de Madonna iba a estar estructurado como una secuela tanto sónica como conceptual de aquel álbum… y que encima sería de mis discos más escuchados del año. No sé qué tanto empuje tendrá la música bailable por estos lares, y para la próxima tal vez hable de lo nuevo de Airbourne como para compensar, pero es de verdad uno de los mejores discos de año.

1. Boundaries – Yearning The Unbeatiful After
Boundaries se encuentra en uno de sus mejores momentos, con un disco que combina violencia, desesperación y una fuerte carga emocional. La banda mantiene un sonido contundente basado en riffs pesados, breakdowns demoledores y una interpretación vocal llena de rabia, pero demuestra también una gran capacidad para construir canciones memorables dentro del caos. Temas como “Malconscience” y “Skies Cast Amber Black” destacan por su intensidad y sus cambios de dinámica, mientras “May This Pain Never Leave” incorpora melodías y voces limpias sin romper la identidad del grupo. Las colaboraciones con Landon Tewers de The Plot in You en “Crowned And Crucified” y Make Them Suffer en “Torn Wide Open” amplían el repertorio sin desentonar. Con una producción potente y equilibrada, Boundaries convierte frustración, angustia y rabia en composiciones sólidas que refuerzan su personalidad dentro del metalcore.
Lee la reseña completa aquí.
2. DevilDriver – Strike and Kill
DevilDriver esta en un momento de madurez, manteniendo su mezcla de groove metal, melodeath y metalcore mientras apuesta por un sonido más compacto y contundente. El disco no pretende reinventar la fórmula del grupo, sino aprovecharla con canciones sólidas y una producción potente. Desde “Dig Your Own Grave”, Dez Fafara vuelve a ejercer como uno de los grandes protagonistas gracias a una interpretación agresiva y llena de personalidad. Temas como “Dead In The Water”, “In The Moonlight” y “Headed For The Fall” destacan por su equilibrio entre melodía, agresividad y pegada, mientras “You’re Just A Ghost” y “Oath Of Iron” recuperan el lado más cercano al groove metal clásico. A lo largo de sus cincuenta minutos, DevilDriver mantiene un ritmo constante y evita la repetición excesiva, recuperando parte de la inspiración de sus mejores etapas y ofreciendo un trabajo energético, directo y con suficientes momentos memorables.
Lee la reseña completa aquí.
3. Psycroptic – The Pulse of Annihilation
The Pulse Of Annihilation confirma a Psycroptic como una de las grandes referencias del technical death metal. El nuevo trabajo mantiene la precisión, velocidad y complejidad que caracterizan a los australianos, pero apuesta por un enfoque más directo y accesible que su anterior lanzamiento. Las guitarras de Joe Haley vuelven a ser protagonistas, apoyadas por una base rítmica impecable y unas voces de Jason Peppiatt que aportan nuevos matices. Temas como “Gathering A Venomous Herd”, “No Time For The Weak” y “To Embrace This Curse” demuestran que la banda sabe combinar virtuosismo y contundencia sin caer en excesos técnicos. Con poco más de 38 minutos, el disco ofrece una experiencia intensa, dinámica y equilibrada que reafirma la química entre los hermanos Haley y demuestra que Psycroptic continúa en plena forma y sigue siendo una influencia fundamental dentro del género.
Lee la reseña completa aquí.

1. Moonspell – Far From God
Una banda clásica, fundamental en el desarrollo del Gothic Metal. Con el correr de sus trabajos, fueron agregándole matices al género, en parte gracias a su fusión con otros estilos. En este nuevo álbum, encontramos un disco de metal gótico puro, sin ningún otro aditamento.
Con voces profundas, punteos emotivos y un bajo seductor, el álbum no resulta monótono, ya que sabe pasar de la parte más hitera o bailable del estilo a su faceta más hipnótica y reflexiva, para luego adentrarse en su lado más pesado y voraz. Todo esto sin perder, en ningún momento del álbum, la esencia y elegancia gótica.
Lee la reseña completa aquí.

2. DevilDriver – Strike and Kill
Sus primeros tres álbumes me parecen excelentes y creo que entran en el podio de lo mejor del Groove Metal. Los siguientes dos me parecen buenos y el resto lo ignoré completamente, ya que me resultaba previsible. Para este, me acerqué con dudas y pensando que no iba a gustarme. Pero decidí darle una oportunidad, ya que Dez Fafara declaró tener problemas de salud y que ahora iba a darle más tiempo y espacio al grupo.
Me encontré con un disco que recupera la violencia y velocidad de los primeros trabajos. Un álbum pesado, rápido, técnico y con estribillos memorables. Los breakdowns y la batería ultraviolenta volvieron, mientras que los riffs de guitarra resurgen con ideas interesantes, ya que mezclan muchos de los géneros por los que el cantante ha transitado.
Por momentos, hay coqueteos con el metalcore actual, ese empalagoso y ultraprocesado. Dejando de lado esos breves momentos, es un buen regreso de una banda que se pinchó al momento de dar el paso a las grandes ligas.
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3. Taake – En skog av nidstang
Taake viene mostrando un costado más melódico, pero a la vez intrincado e introspectivo. Este disco sigue un poco la línea del anterior, con canciones largas, pero con muchas partes que fluyen a través de melodías y riffs de guitarra. Esto marca a los riffs melódicos como el elemento principal del álbum, pero no se confundan: esto es Black Metal noruego. Las melodías son frías, oscuras y distantes. Estas evocan más al trance y la introspección que al coro y el gancho.
La voz de Hoest suena más natural y menos forzada. Esto demuestra que, en cuanto a Black Metal tradicional, es uno de los mejores vocalistas. Siempre encuentra una forma de mejorar o de encontrar un matiz nuevo.
Otro gran paso de una banda que, a pesar de su peso y profesionalismo, elige quedarse cómoda en las sombras y mantener su estatus de culto.
Lee la reseña completa aquí.

1. As It Is – As It Is
Los británicos volvieron con todo y recuperando el espíritu de su primera época, pero sin perder el toque moderno y accesible que siempre han tenido, mostrando quizás esa madurez que se veía en sus dos últimos discos, pero con un sonido más “Old School” y combinando infecciosas melodías, guitarras edulcoradas pero muy bien ejecutadas y un Patty Walters impecable a la voz.
Lee la reseña completa aquí.
2. Devildriver – Strike and Kill
Los californianos siempre han estado bastante acertados a lo largo de su carrera, la cual ya sobre pasa los 24 años, tiempo donde han ido manteniéndose en la escena combinando elementos del nu metal más pesado, elementos del thrash y el groove, toques medio góticos y todo con un Dez Fafara que siempre me ha parecido uno de los vocalistas más infravalorados de su generación, con permiso de Chad Gray y Lajon Whiterspoon, para este nuevo trabajo la banda combina todos estos elementos y les añade una pizca de agresividad
similar a la que había en sus tres primeras obras, siendo una más que agradable y arrolladora sorpresa.
Lee la reseña completa aquí.
3. Ariana Grande – Petal
Y aquí llega mi momento “Troleo” del mes y es que la norteamericana atraviesa un momento especialmente delicado, algo que no le ha impedido sacar una de las mejores obras del año, la mires por donde la mires, donde su fragilidad queda expuesta y a la vez te deja pensando en que punto se encuentra la tuya, pero está todo tan bien hecho que impresiona como hacía dos o tres discos que esta chica no lo hacía, pese a que su discografía sea de las más regulares y completas de su generación en su estilo.

1. Deep Purple – SPLAT!
Si Yes ya había roto los pronósticos al encabezar el top de junio, los legendarios Deep Purple llegaron para hacerlo con el mes de Julio. UNA AUTENTICA LOCURA LO QUE SACARON LOS BRITÁNICOS. Uno pensaría que a estas alturas de sus vidas y carrera, los tipos no tendrían nada más que ofrecer. Y no estaría para nada mal que así sea. Pero tal como había pasado en =1, Paice y Glover demostraron una vez más que la edad para ellos es sólo un número. Y la fuente de talento y creatividad que alberga en sus mentes, es interminable.
Sin mucho más que agregar, lo que parecía un trabajo de Hard Rock de “abuelitos” para “abuelitos”, termina siendo una exhibición de gala y maestría, por parte de una de las mayores leyendas que ha dado la música. Entre Purple, Yes y los Rolling, pareciera que más que estar en 2026, estamos en 1970.
2. Moonspell – Far From God
Si había una banda la cual tenía altas expectativas por su lanzamiento y las cumplió, esa es Moonspell. Los portugueses volvieron al estudio tras 5 años y nos trajeron unas de sus obras más oscuras, siniestras y potentes de los últimos años. Alejándose un poco del enfoque sinfónico y conceptual de sus anteriores discos. Y retomando la senda gótica de sus inicios.
Con un trabajo de producción exquisito y un sonido limpio pero espectral, la banda consigue que tanto sus teclados como la portentosa voz de Fernando Ribeiro se conviertan en las principales figuras de un álbum que se siente intimo y genuino. Tal como lo dijeron ellos: “este Far From God es una especie Irreligious del siglo XXI”. Más acertados no pudieron estar.
Lee la reseña completa aquí.
3. Galneryus – A Cry From The Sky Above
Si dentro del Power Metal, hay una banda que conforme pasaron los años, ha sabido convertirse en sinónimo de tope de gama y calidad indiscutida, esa ha sido a Galneryus. Tanto por sus trabajos en estudio, como por sus atractivas presentaciones. Debatir en pleno 2026 la cuota de talento e ingenio de los japoneses es una pérdida total y absoluta de tiempo.
Sin embargo, lo que por mucho tiempo fue su mayor virtud, en esta ocasión podemos tildarlo como su mayor pecado: su constancia. Llegó muy pronto este nuevo disco. No pasaron ni dos años del anterior, y ya tenemos de vuelta una colección de riffs y solos de una hora que son fenomenales, pero que no dejan de sentirse como una repetición de algo ya hecho en el pasado. Ojo, soy el primero en decir que estamos ante otro acierto de Syu y compañía. Aun así también estoy en condiciones de afirmar, que lo que más necesita el grupo a día de hoy, es tomarse las cosas con más calma. Porque no sé hasta qué punto nos puede llegar a sobresaturar tanto material de Galneryus.
Lee la reseña completa aquí.
Etiquetas: Black Metal, Boundaries, deep purple, devildriver, gothic metal, Groove Metal, Madonna, Moonspell, Protest The Hero, Psycroptic, taake

Julio vuelve a dejar una selección marcada por diferentes formas de entender la música y por esos discos que, por una razón u otra, han conseguido hacerse un hueco entre las escuchas del equipo de Track To Hell. Una nueva oportunidad para descubrir qué ha sonado con más fuerza durante el último mes y cuáles han sido las elecciones de nuestro Staff.

1.Deep Purple – SPLAT!
Ya a esta altura Deep Purple podrían haber colgado los guantes y dedicarse a vivir de su pasado: nadie podría culparlos si lo desearan. Pero a 58 años de su debut, los ingleses siguen adelante con nada menos que su 24to álbum de estudio y el segundo desde la llegada del guitarrista Simon McBride. Estructurado vagamente como un álbum conceptual, girando alrededor de la idea del fin de la humanidad (desde un sentido filosófico / medio hippie tal vez), SPLAT! es un álbum muy decente y digno: es innegable que Ian Gillan ya está lejos de los mejores momentos de su garganta y que el encargado de la mezcla podría haberle dado un poco más de aire al volumen, pero la composición está en su punto justo y hay una cantidad envidiable de malabares instrumentales sin que las canciones se hagan eternas. Ah, y McBride se recibe como el MVP del disquito.
2.Protest The Hero – Within
A seis años del anterior Palimpsest, los canadienses Protest The Hero vuelven a las andadas con su particular interpretación del metalcore. Bombástico, técnico, combinando una intensidad powermetalera y la voz de amplio espectro de Rody Walker con esas melodías de cumpleaños dignas del pop punk más banal. Y lo que digo es un cumplido, porque esta es una mezcla muy particular que muy pocas bandas logran sin causar vergüenza ajena, no sólo entre el sonido sino el hecho de que las letras tengan esa onda medio post hardcore donde nos debatimos si cada línea es literal o un chiste. 35 minutos donde Protest The Hero meten todo al asador y salen con un álbum que resume bien su carrera.
3.Madonna – Confessions II
Está claro que a este punto Madonna no tiene que “probarle” nada a nadie, y menos a un gordo metalero con remera de Trouble en la otra punta del continente americano. Pero siempre lamenté que después de Confessions On A Dancefloor, tal vez el punto más alto de su carrera, Madonna pareciera haber decidido empezar a hacer todos sus discos en piloto automático, de vez en cuando queriendo meter intentos pedorros de meter influencias “trendy” como el reggaetón o el trap en su sonido de la misma manera que uno trataría de meter un cuadrado en un círculo a puro martillazo y termina dejando todo deforme y chueco. Así que imaginen mi sorpresa cuando me enteré de que el 15to álbum de Madonna iba a estar estructurado como una secuela tanto sónica como conceptual de aquel álbum… y que encima sería de mis discos más escuchados del año. No sé qué tanto empuje tendrá la música bailable por estos lares, y para la próxima tal vez hable de lo nuevo de Airbourne como para compensar, pero es de verdad uno de los mejores discos de año.

1. Boundaries – Yearning The Unbeatiful After
Boundaries se encuentra en uno de sus mejores momentos, con un disco que combina violencia, desesperación y una fuerte carga emocional. La banda mantiene un sonido contundente basado en riffs pesados, breakdowns demoledores y una interpretación vocal llena de rabia, pero demuestra también una gran capacidad para construir canciones memorables dentro del caos. Temas como “Malconscience” y “Skies Cast Amber Black” destacan por su intensidad y sus cambios de dinámica, mientras “May This Pain Never Leave” incorpora melodías y voces limpias sin romper la identidad del grupo. Las colaboraciones con Landon Tewers de The Plot in You en “Crowned And Crucified” y Make Them Suffer en “Torn Wide Open” amplían el repertorio sin desentonar. Con una producción potente y equilibrada, Boundaries convierte frustración, angustia y rabia en composiciones sólidas que refuerzan su personalidad dentro del metalcore.
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2. DevilDriver – Strike and Kill
DevilDriver esta en un momento de madurez, manteniendo su mezcla de groove metal, melodeath y metalcore mientras apuesta por un sonido más compacto y contundente. El disco no pretende reinventar la fórmula del grupo, sino aprovecharla con canciones sólidas y una producción potente. Desde “Dig Your Own Grave”, Dez Fafara vuelve a ejercer como uno de los grandes protagonistas gracias a una interpretación agresiva y llena de personalidad. Temas como “Dead In The Water”, “In The Moonlight” y “Headed For The Fall” destacan por su equilibrio entre melodía, agresividad y pegada, mientras “You’re Just A Ghost” y “Oath Of Iron” recuperan el lado más cercano al groove metal clásico. A lo largo de sus cincuenta minutos, DevilDriver mantiene un ritmo constante y evita la repetición excesiva, recuperando parte de la inspiración de sus mejores etapas y ofreciendo un trabajo energético, directo y con suficientes momentos memorables.
Lee la reseña completa aquí.
3. Psycroptic – The Pulse of Annihilation
The Pulse Of Annihilation confirma a Psycroptic como una de las grandes referencias del technical death metal. El nuevo trabajo mantiene la precisión, velocidad y complejidad que caracterizan a los australianos, pero apuesta por un enfoque más directo y accesible que su anterior lanzamiento. Las guitarras de Joe Haley vuelven a ser protagonistas, apoyadas por una base rítmica impecable y unas voces de Jason Peppiatt que aportan nuevos matices. Temas como “Gathering A Venomous Herd”, “No Time For The Weak” y “To Embrace This Curse” demuestran que la banda sabe combinar virtuosismo y contundencia sin caer en excesos técnicos. Con poco más de 38 minutos, el disco ofrece una experiencia intensa, dinámica y equilibrada que reafirma la química entre los hermanos Haley y demuestra que Psycroptic continúa en plena forma y sigue siendo una influencia fundamental dentro del género.
Lee la reseña completa aquí.

1. Moonspell – Far From God
Una banda clásica, fundamental en el desarrollo del Gothic Metal. Con el correr de sus trabajos, fueron agregándole matices al género, en parte gracias a su fusión con otros estilos. En este nuevo álbum, encontramos un disco de metal gótico puro, sin ningún otro aditamento.
Con voces profundas, punteos emotivos y un bajo seductor, el álbum no resulta monótono, ya que sabe pasar de la parte más hitera o bailable del estilo a su faceta más hipnótica y reflexiva, para luego adentrarse en su lado más pesado y voraz. Todo esto sin perder, en ningún momento del álbum, la esencia y elegancia gótica.
Lee la reseña completa aquí.

2. DevilDriver – Strike and Kill
Sus primeros tres álbumes me parecen excelentes y creo que entran en el podio de lo mejor del Groove Metal. Los siguientes dos me parecen buenos y el resto lo ignoré completamente, ya que me resultaba previsible. Para este, me acerqué con dudas y pensando que no iba a gustarme. Pero decidí darle una oportunidad, ya que Dez Fafara declaró tener problemas de salud y que ahora iba a darle más tiempo y espacio al grupo.
Me encontré con un disco que recupera la violencia y velocidad de los primeros trabajos. Un álbum pesado, rápido, técnico y con estribillos memorables. Los breakdowns y la batería ultraviolenta volvieron, mientras que los riffs de guitarra resurgen con ideas interesantes, ya que mezclan muchos de los géneros por los que el cantante ha transitado.
Por momentos, hay coqueteos con el metalcore actual, ese empalagoso y ultraprocesado. Dejando de lado esos breves momentos, es un buen regreso de una banda que se pinchó al momento de dar el paso a las grandes ligas.
Lee la reseña completa aquí.
3. Taake – En skog av nidstang
Taake viene mostrando un costado más melódico, pero a la vez intrincado e introspectivo. Este disco sigue un poco la línea del anterior, con canciones largas, pero con muchas partes que fluyen a través de melodías y riffs de guitarra. Esto marca a los riffs melódicos como el elemento principal del álbum, pero no se confundan: esto es Black Metal noruego. Las melodías son frías, oscuras y distantes. Estas evocan más al trance y la introspección que al coro y el gancho.
La voz de Hoest suena más natural y menos forzada. Esto demuestra que, en cuanto a Black Metal tradicional, es uno de los mejores vocalistas. Siempre encuentra una forma de mejorar o de encontrar un matiz nuevo.
Otro gran paso de una banda que, a pesar de su peso y profesionalismo, elige quedarse cómoda en las sombras y mantener su estatus de culto.
Lee la reseña completa aquí.

1. As It Is – As It Is
Los británicos volvieron con todo y recuperando el espíritu de su primera época, pero sin perder el toque moderno y accesible que siempre han tenido, mostrando quizás esa madurez que se veía en sus dos últimos discos, pero con un sonido más “Old School” y combinando infecciosas melodías, guitarras edulcoradas pero muy bien ejecutadas y un Patty Walters impecable a la voz.
Lee la reseña completa aquí.
2. Devildriver – Strike and Kill
Los californianos siempre han estado bastante acertados a lo largo de su carrera, la cual ya sobre pasa los 24 años, tiempo donde han ido manteniéndose en la escena combinando elementos del nu metal más pesado, elementos del thrash y el groove, toques medio góticos y todo con un Dez Fafara que siempre me ha parecido uno de los vocalistas más infravalorados de su generación, con permiso de Chad Gray y Lajon Whiterspoon, para este nuevo trabajo la banda combina todos estos elementos y les añade una pizca de agresividad
similar a la que había en sus tres primeras obras, siendo una más que agradable y arrolladora sorpresa.
Lee la reseña completa aquí.
3. Ariana Grande – Petal
Y aquí llega mi momento “Troleo” del mes y es que la norteamericana atraviesa un momento especialmente delicado, algo que no le ha impedido sacar una de las mejores obras del año, la mires por donde la mires, donde su fragilidad queda expuesta y a la vez te deja pensando en que punto se encuentra la tuya, pero está todo tan bien hecho que impresiona como hacía dos o tres discos que esta chica no lo hacía, pese a que su discografía sea de las más regulares y completas de su generación en su estilo.

1. Deep Purple – SPLAT!
Si Yes ya había roto los pronósticos al encabezar el top de junio, los legendarios Deep Purple llegaron para hacerlo con el mes de Julio. UNA AUTENTICA LOCURA LO QUE SACARON LOS BRITÁNICOS. Uno pensaría que a estas alturas de sus vidas y carrera, los tipos no tendrían nada más que ofrecer. Y no estaría para nada mal que así sea. Pero tal como había pasado en =1, Paice y Glover demostraron una vez más que la edad para ellos es sólo un número. Y la fuente de talento y creatividad que alberga en sus mentes, es interminable.
Sin mucho más que agregar, lo que parecía un trabajo de Hard Rock de “abuelitos” para “abuelitos”, termina siendo una exhibición de gala y maestría, por parte de una de las mayores leyendas que ha dado la música. Entre Purple, Yes y los Rolling, pareciera que más que estar en 2026, estamos en 1970.
2. Moonspell – Far From God
Si había una banda la cual tenía altas expectativas por su lanzamiento y las cumplió, esa es Moonspell. Los portugueses volvieron al estudio tras 5 años y nos trajeron unas de sus obras más oscuras, siniestras y potentes de los últimos años. Alejándose un poco del enfoque sinfónico y conceptual de sus anteriores discos. Y retomando la senda gótica de sus inicios.
Con un trabajo de producción exquisito y un sonido limpio pero espectral, la banda consigue que tanto sus teclados como la portentosa voz de Fernando Ribeiro se conviertan en las principales figuras de un álbum que se siente intimo y genuino. Tal como lo dijeron ellos: “este Far From God es una especie Irreligious del siglo XXI”. Más acertados no pudieron estar.
Lee la reseña completa aquí.
3. Galneryus – A Cry From The Sky Above
Si dentro del Power Metal, hay una banda que conforme pasaron los años, ha sabido convertirse en sinónimo de tope de gama y calidad indiscutida, esa ha sido a Galneryus. Tanto por sus trabajos en estudio, como por sus atractivas presentaciones. Debatir en pleno 2026 la cuota de talento e ingenio de los japoneses es una pérdida total y absoluta de tiempo.
Sin embargo, lo que por mucho tiempo fue su mayor virtud, en esta ocasión podemos tildarlo como su mayor pecado: su constancia. Llegó muy pronto este nuevo disco. No pasaron ni dos años del anterior, y ya tenemos de vuelta una colección de riffs y solos de una hora que son fenomenales, pero que no dejan de sentirse como una repetición de algo ya hecho en el pasado. Ojo, soy el primero en decir que estamos ante otro acierto de Syu y compañía. Aun así también estoy en condiciones de afirmar, que lo que más necesita el grupo a día de hoy, es tomarse las cosas con más calma. Porque no sé hasta qué punto nos puede llegar a sobresaturar tanto material de Galneryus.
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Etiquetas: Black Metal, Boundaries, deep purple, devildriver, gothic metal, Groove Metal, Madonna, Moonspell, Protest The Hero, Psycroptic, taake








