


En la historia contemporánea alternativa, existe un buen puñado de discos y artistas que bien merecerían un capítulo propio dentro de la misma, evidentemente Nirvana y Nevermind, quizás sea el caso que primero se les venga a la cabeza y al cual se podría sumar Pantera, quienes con Vulgar Display of Power le dieron al metal pesado una frescura, intensidad y sonido que venía pidiendo a gritos, pero a comienzos de la década del 2000, hubo una banda que con su tercer disco, dio vuelta la historia del punk y el hardcore en sus diferentes facetas, esta no era otra que At The Drive In y justamente de ellos vamos a hablar en esta ocasión.
Formados en la árida región de El Paso, Texas, los chicos de ATDI ya venían destacando en la escena punk y hardcore, gracias a sus dos primeros discos Acrobatic Tenement de 1996 y el notable In/Casino/Out de 1998, con una explosiva e intensa combinación de punk, hardcore y sonidos alternativos, que los convirtieron en una de las “Promesas” del post hardcore a finales de los 90.
Con Cedric Bixler-Zavala como voz principal, Omar Rodriguez- López en la guitarra, Jim Ward en la otra guitarra, teclados y voces, Paul Hinojos al bajo y Tony Hajjar a la batería y la percusión, At The Drive In eran un torbellino sobre las tablas, un huracán desmedido de emociones y quienes convertían sus shows en una especie de catarsis colectiva, pero a todo eso le hacía falta algo más y esto llegó y de una forma más que contundente cuando lanzaron Relationship of Command en septiembre del año 2000, ahí la historia cambió para siempre y no hubo vuelta atrás.
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El disco salió bajo el ala de Fearless Records y con el apoyo de la multinacional Virgin, pero las cosas ya empezaron serias cuando al ver los créditos vemos dos datos muy importantes, en primer lugar fue producido nada más y nada menos que por el señor Ross Robinson (Korn, Sepultura, Machine Head), uno de los nombres más importantes y controvertidos a la hora de hablar de productores discográficos y mezclado por Andy Wallace, con lo cual ya el salto a nivel musical y profesional respecto a su predecesor, es muy notorio.
Pero en segundo lugar y quizás el dato que evidenciaría otro tipo de información, es que fue compuesto únicamente por Cedric y Omar, mientras el resto del grupo no tuvo participación en este aspecto aunque si a nivel musical.
Pues con el disco en las manos, uno se debe dar cuenta de la joya que está sosteniendo y como sus 45 minutos con 31 segundos, dieron vuelta la escena a la que pertenecían influenciando a toda la generación posterior.
El disco comienza con “Arcasenal” y ya te das cuenta de como esta vez el caos hermoso e impredecible de la banda, estaba muy bien cohesionado, con un bajo muy marcado al comienzo y un Cedric cantando de manera nerviosa, desprolija y a la vez brillante, la banda abría fuego a lo grande, para ir posteriormente incendiando todo a su paso.
Lo que posteriormente triunfó en la MTV, los de El Paso ya lo habían hecho antes y si no como se explica “Pattern Against User”, un corte que recoge ese post hardcore melódico y que luego quisieron imitar bandas como Senses Fail o incluso casi una década después Pierce The Veil.
Claramente hay influencias visibles: Fugazi, Rites of Spring, Weezer, Primus a nivel instrumental en algunas partes y un cierto paralelismo con sus homónimos suecos Refused, quienes dos años antes de este disco con The Shape of Punk To Come, quizás pusieron el primer peldaño para que el post hardcore explotase de manera comercial y luego ATDI, Thursday, Glassjaw, Alexisonfire y The Used, lo llevarán a las masas del “Mainstream”.
Pero todo esta hecho con una crudeza y un buen gusto que es un escándalo lo bien que suena 25 años después y la vigencia que sigue teniendo para el sonido alternativo.
Por otro lado hablemos de la banda a nivel creativo, que es otro de los factores que hicieron de la misma, un torbellino y que lamentablemente no pudieron surfear la ola tan grande en la que esta obra los colocó.
Claramente en los cortes más densos, es Jim Ward quien tiene un peso especial, no mucho a nivel dirección musical, pero si para entender que tanto el como Paul y Tony, estaban en un lado musical concreto, mientras que el binomio Bixler-Zavala/Rodríguez-López, en otro bien distinto y que se evidenció a posteriori con los dos proyectos que crearon tras la separación de la banda: Sparta y The Mars Volta, respectivamente… Pero esta etapa quedará para otro especial.
El disco fue grabado y mezclado en el extinto Indigo Ranch, situado en Malibú, California y donde muchos de los mejores discos de las últimas tres décadas fueron grabados e incluso y como dato curioso, la banda argentina A.N.I.M.A.L., grabó los que muchos consideran dos de sus tres mejores discos Poder Latino en 1998 y Usa Toda Tu Fuerza en el año 2000.
Para que entendáis porque muchos pensamos que había dos bandos en el grupo, tomemos como referencia dos de los cortes del disco, “Invalid Litter Dept”, un viaje sonoro de 6 minutos de duración, emotivo, intenso y con Cedric combinando partes recitadas con un estribillo algo más punk pop core a lo Texas is the Reason y con una letra extremadamente delicada que trata sobre las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, algo que ninguna banda de aquella época se había atrevido a abordar en alguna de sus canciones y sin embargo, estos tipos lo hicieron y con un resultado impactante.
Por otro lado, podríamos situar a “Sleepwalk Capsules”, una patada en el estómago, feroz, rápida, nerviosa y con ciertos aires al sonido que tenían Rage Against The Machine, que no te da un respiro en sus 3 minutos y 28 segundos de duración, con un puente lento que te hace imaginar caminando al borde de la cornisa, con el riesgo de caer al precipicio, para luego estallar en su tramo final.
Pero todo lo bueno que este disco nos dejó, también tiene un lado más oscuro y es que el caos de sus canciones, al parecer también estaba presente detrás del escenario y esto motivó que tras la correspondiente gira de presentación del mismo, tras siete años de carrera, la banda decidía dar un paso al costado y así poder seguir cada uno por su camino antes de que todo explotase por los aires, algo que al parecer estuvo muy cerca de suceder.
Sea como sea, a 25 años de su publicación, es de recibo intentar transmitir lo que Relationship of Command significó no solamente para ATDI como banda, si no para todos los que nos enamoramos de ella gracias a esta obra cumbre de los 2000, del punk hardcore, del post hardcore y del sonido alternativo, sin la cual muchas cosas posteriores no hubieran sucedido de la misma manera.



En la historia contemporánea alternativa, existe un buen puñado de discos y artistas que bien merecerían un capítulo propio dentro de la misma, evidentemente Nirvana y Nevermind, quizás sea el caso que primero se les venga a la cabeza y al cual se podría sumar Pantera, quienes con Vulgar Display of Power le dieron al metal pesado una frescura, intensidad y sonido que venía pidiendo a gritos, pero a comienzos de la década del 2000, hubo una banda que con su tercer disco, dio vuelta la historia del punk y el hardcore en sus diferentes facetas, esta no era otra que At The Drive In y justamente de ellos vamos a hablar en esta ocasión.
Formados en la árida región de El Paso, Texas, los chicos de ATDI ya venían destacando en la escena punk y hardcore, gracias a sus dos primeros discos Acrobatic Tenement de 1996 y el notable In/Casino/Out de 1998, con una explosiva e intensa combinación de punk, hardcore y sonidos alternativos, que los convirtieron en una de las “Promesas” del post hardcore a finales de los 90.
Con Cedric Bixler-Zavala como voz principal, Omar Rodriguez- López en la guitarra, Jim Ward en la otra guitarra, teclados y voces, Paul Hinojos al bajo y Tony Hajjar a la batería y la percusión, At The Drive In eran un torbellino sobre las tablas, un huracán desmedido de emociones y quienes convertían sus shows en una especie de catarsis colectiva, pero a todo eso le hacía falta algo más y esto llegó y de una forma más que contundente cuando lanzaron Relationship of Command en septiembre del año 2000, ahí la historia cambió para siempre y no hubo vuelta atrás.
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El disco salió bajo el ala de Fearless Records y con el apoyo de la multinacional Virgin, pero las cosas ya empezaron serias cuando al ver los créditos vemos dos datos muy importantes, en primer lugar fue producido nada más y nada menos que por el señor Ross Robinson (Korn, Sepultura, Machine Head), uno de los nombres más importantes y controvertidos a la hora de hablar de productores discográficos y mezclado por Andy Wallace, con lo cual ya el salto a nivel musical y profesional respecto a su predecesor, es muy notorio.
Pero en segundo lugar y quizás el dato que evidenciaría otro tipo de información, es que fue compuesto únicamente por Cedric y Omar, mientras el resto del grupo no tuvo participación en este aspecto aunque si a nivel musical.
Pues con el disco en las manos, uno se debe dar cuenta de la joya que está sosteniendo y como sus 45 minutos con 31 segundos, dieron vuelta la escena a la que pertenecían influenciando a toda la generación posterior.
El disco comienza con “Arcasenal” y ya te das cuenta de como esta vez el caos hermoso e impredecible de la banda, estaba muy bien cohesionado, con un bajo muy marcado al comienzo y un Cedric cantando de manera nerviosa, desprolija y a la vez brillante, la banda abría fuego a lo grande, para ir posteriormente incendiando todo a su paso.
Lo que posteriormente triunfó en la MTV, los de El Paso ya lo habían hecho antes y si no como se explica “Pattern Against User”, un corte que recoge ese post hardcore melódico y que luego quisieron imitar bandas como Senses Fail o incluso casi una década después Pierce The Veil.
Claramente hay influencias visibles: Fugazi, Rites of Spring, Weezer, Primus a nivel instrumental en algunas partes y un cierto paralelismo con sus homónimos suecos Refused, quienes dos años antes de este disco con The Shape of Punk To Come, quizás pusieron el primer peldaño para que el post hardcore explotase de manera comercial y luego ATDI, Thursday, Glassjaw, Alexisonfire y The Used, lo llevarán a las masas del “Mainstream”.
Pero todo esta hecho con una crudeza y un buen gusto que es un escándalo lo bien que suena 25 años después y la vigencia que sigue teniendo para el sonido alternativo.
Por otro lado hablemos de la banda a nivel creativo, que es otro de los factores que hicieron de la misma, un torbellino y que lamentablemente no pudieron surfear la ola tan grande en la que esta obra los colocó.
Claramente en los cortes más densos, es Jim Ward quien tiene un peso especial, no mucho a nivel dirección musical, pero si para entender que tanto el como Paul y Tony, estaban en un lado musical concreto, mientras que el binomio Bixler-Zavala/Rodríguez-López, en otro bien distinto y que se evidenció a posteriori con los dos proyectos que crearon tras la separación de la banda: Sparta y The Mars Volta, respectivamente… Pero esta etapa quedará para otro especial.
El disco fue grabado y mezclado en el extinto Indigo Ranch, situado en Malibú, California y donde muchos de los mejores discos de las últimas tres décadas fueron grabados e incluso y como dato curioso, la banda argentina A.N.I.M.A.L., grabó los que muchos consideran dos de sus tres mejores discos Poder Latino en 1998 y Usa Toda Tu Fuerza en el año 2000.
Para que entendáis porque muchos pensamos que había dos bandos en el grupo, tomemos como referencia dos de los cortes del disco, “Invalid Litter Dept”, un viaje sonoro de 6 minutos de duración, emotivo, intenso y con Cedric combinando partes recitadas con un estribillo algo más punk pop core a lo Texas is the Reason y con una letra extremadamente delicada que trata sobre las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, algo que ninguna banda de aquella época se había atrevido a abordar en alguna de sus canciones y sin embargo, estos tipos lo hicieron y con un resultado impactante.
Por otro lado, podríamos situar a “Sleepwalk Capsules”, una patada en el estómago, feroz, rápida, nerviosa y con ciertos aires al sonido que tenían Rage Against The Machine, que no te da un respiro en sus 3 minutos y 28 segundos de duración, con un puente lento que te hace imaginar caminando al borde de la cornisa, con el riesgo de caer al precipicio, para luego estallar en su tramo final.
Pero todo lo bueno que este disco nos dejó, también tiene un lado más oscuro y es que el caos de sus canciones, al parecer también estaba presente detrás del escenario y esto motivó que tras la correspondiente gira de presentación del mismo, tras siete años de carrera, la banda decidía dar un paso al costado y así poder seguir cada uno por su camino antes de que todo explotase por los aires, algo que al parecer estuvo muy cerca de suceder.
Sea como sea, a 25 años de su publicación, es de recibo intentar transmitir lo que Relationship of Command significó no solamente para ATDI como banda, si no para todos los que nos enamoramos de ella gracias a esta obra cumbre de los 2000, del punk hardcore, del post hardcore y del sonido alternativo, sin la cual muchas cosas posteriores no hubieran sucedido de la misma manera.







