

El viernes 23 de enero, el Movistar Arena de Madrid acogió una de las paradas más esperadas del tour europeo de Electric Callboy, con un recinto prácticamente lleno y un ambiente festivo desde primera hora. La cita contaba con un cartel atractivo que se completaba con las actuaciones de Wargasm y Bury Tomorrow, encargados de calentar motores antes del plato fuerte de la noche.
A las 19:00 arrancó la velada con Wargasm, el dúo británico formado por Milkie Way y Sam Matlock, que salió al escenario con una actitud muy directa y sin rodeos. El concierto comenzó con “Bad Seed”, “Vigilantes” y “Pyro Pyro”, dejando clara su apuesta por una mezcla de electrónica, punk y nu metal. Su sonido, diferente a lo habitual en este tipo de carteles, fue ganando terreno poco a poco entre el público, apoyado por una puesta en escena intensa y una conexión constante con las primeras filas. Durante algo más de media hora ofrecieron un set dinámico, corto pero efectivo, que sirvió como apertura perfecta para la noche.
Tras el correspondiente cambio de escenario, Bury Tomorrow tomaron el relevo con “Choke”, dando inicio a un concierto centrado en el metalcore más contundente. La banda británica desplegó un sonido pesado y compacto, alternando voces guturales y melódicas y apoyándose en riffs potentes y bien ejecutados. Durante cerca de una hora repasaron distintas etapas de su carrera con temas como “DEATH”, “Cannibal”, “Villain Arc” o “Black Flame”, manteniendo una intensidad constante y una respuesta muy sólida por parte del público, que ya comenzaba a llenar por completo el recinto.
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Con el reloj marcando las 21:15, las luces del Movistar Arena se apagaron y comenzó a sonar la introducción que dio paso al concierto de Electric Callboy. La caída del telón y un estallido pirotécnico marcaron el inicio con “TANZNEID”, seguido de su versión de “Still Waiting”, desatando la primera gran reacción de la noche. Desde ese momento, el grupo alemán mantuvo un ritmo muy alto, alternando canciones de distintas épocas de su trayectoria y demostrando la variedad de su repertorio, desde temas más antiguos como “Muffin Purper-Gurk” o “MC Thunder” hasta composiciones más recientes como “Revery” o “Elevator Operator”, extraídas de trabajos como Tekkno.
Uno de los momentos más destacados del concierto llegó con “Fuckboi”, cuando Nico y Sebastian se situaron en una plataforma en mitad de la pista para interpretar el tema al piano, cambiando por completo el tono del show. Sin apenas pausa, enlazaron con su versión Tekkno de “Everything We Touch”, devolviendo la energía al máximo y preparando el terreno para la recta final del concierto. En ese tramo sonaron algunos de los temas más reconocibles de la banda, como “MC Thunder II (Dancing Like a Ninja)”, “RATATATA”, “Spaceman” y “We Got the Moves”, con un público completamente entregado acompañando cada estribillo.
A lo largo de todo el concierto, Electric Callboy apoyaron su actuación con una producción muy cuidada, en la que no faltaron efectos de fuego, confeti, animaciones en pantalla y numerosos cambios de vestuario, reforzando el carácter visual del espectáculo y manteniendo la atención del público durante toda la noche.


El viernes 23 de enero, el Movistar Arena de Madrid acogió una de las paradas más esperadas del tour europeo de Electric Callboy, con un recinto prácticamente lleno y un ambiente festivo desde primera hora. La cita contaba con un cartel atractivo que se completaba con las actuaciones de Wargasm y Bury Tomorrow, encargados de calentar motores antes del plato fuerte de la noche.
A las 19:00 arrancó la velada con Wargasm, el dúo británico formado por Milkie Way y Sam Matlock, que salió al escenario con una actitud muy directa y sin rodeos. El concierto comenzó con “Bad Seed”, “Vigilantes” y “Pyro Pyro”, dejando clara su apuesta por una mezcla de electrónica, punk y nu metal. Su sonido, diferente a lo habitual en este tipo de carteles, fue ganando terreno poco a poco entre el público, apoyado por una puesta en escena intensa y una conexión constante con las primeras filas. Durante algo más de media hora ofrecieron un set dinámico, corto pero efectivo, que sirvió como apertura perfecta para la noche.
Tras el correspondiente cambio de escenario, Bury Tomorrow tomaron el relevo con “Choke”, dando inicio a un concierto centrado en el metalcore más contundente. La banda británica desplegó un sonido pesado y compacto, alternando voces guturales y melódicas y apoyándose en riffs potentes y bien ejecutados. Durante cerca de una hora repasaron distintas etapas de su carrera con temas como “DEATH”, “Cannibal”, “Villain Arc” o “Black Flame”, manteniendo una intensidad constante y una respuesta muy sólida por parte del público, que ya comenzaba a llenar por completo el recinto.
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Uno de los momentos más destacados del concierto llegó con “Fuckboi”, cuando Nico y Sebastian se situaron en una plataforma en mitad de la pista para interpretar el tema al piano, cambiando por completo el tono del show. Sin apenas pausa, enlazaron con su versión Tekkno de “Everything We Touch”, devolviendo la energía al máximo y preparando el terreno para la recta final del concierto. En ese tramo sonaron algunos de los temas más reconocibles de la banda, como “MC Thunder II (Dancing Like a Ninja)”, “RATATATA”, “Spaceman” y “We Got the Moves”, con un público completamente entregado acompañando cada estribillo.
A lo largo de todo el concierto, Electric Callboy apoyaron su actuación con una producción muy cuidada, en la que no faltaron efectos de fuego, confeti, animaciones en pantalla y numerosos cambios de vestuario, reforzando el carácter visual del espectáculo y manteniendo la atención del público durante toda la noche.













