


El sábado amaneció con un cielo amenazante que pronto dio paso a un sol abrasador. Más de 48.000 personas llenaron Mendizabala para afrontar la jornada más intensa del festival, marcada por solapes constantes, grandes regresos y algunos de los conciertos más esperados del fin de semana.
La tradicional cita gratuita en la Plaza de la Virgen Blanca volvió a abrir la jornada con The Backyard Casanovas, que transformaron el centro de Vitoria en una fiesta de rhythm & blues crudo y rock and roll de los cincuenta. Una descarga directa y macarra que despertó a los primeros azkeneros.
Ya en el recinto, los locales Lepora inauguraron el escenario principal con un sólido ejercicio de post-hardcore en euskera, mientras Rodeo llenaba La Salve de stoner rock denso y poderoso. Poco después, Vandoliers convirtió el escenario Respect en una celebración de country alternativo, punk tejano y espíritu festivo, mientras Twin Ghosts inauguraba la actividad de Trashville con su particular mezcla de garage lo-fi y psicodelia oscura.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Azkena Rock Festival 2026 – Dia 2: “Contra todo pronostico”
La tarde comenzó a subir de temperatura con Superchunk, que demostraron que el paso del tiempo no ha reducido un ápice su energía. Presentando temas de Songs in the Key of Yikes junto a clásicos como “Throwing Things”, “Learned to Surf”, “Slack Motherfucker” o “Hyper Enough”, ofrecieron una auténtica lección de punk-pop.
En paralelo, Split Dogs protagonizó uno de los conciertos más salvajes del festival. Con Emma desatada al frente, enlazaron sin descanso temas como “Meg”, “Animal”, “Monster Truck”, “Tear Down the House” o “Punch Drunk”, provocando uno de los pogos más multitudinarios del sábado.
Uno de los conciertos más particulares llegó con Sleaford Mods, que dividieron opiniones con su minimalista propuesta de spoken word, bases electrónicas y crítica social, mientras Bridge City Sinners sorprendía en Trashville mezclando bluegrass, folk oscuro y actitud punk gracias al carisma de Libby Lux.
La tarde continuó con el glam rock de Starbenders, antes de que llegara uno de los momentos más emotivos del festival.
Tras superar un cáncer de amígdalas, Mike Ness regresó con Social Distortion para protagonizar uno de los conciertos más emocionantes del Azkena. Presentaron material de su nuevo disco junto a clásicos como “Born to Kill”, “No Way Out”, “Story of My Life”, “Reach for the Sky” o “Don’t Drag Me Down”. La lluvia acompañó parte del espectáculo, añadiendo aún más épica a una actuación marcada por la emoción y el oficio.
Mientras tanto, Trashville acogía el caos festivo de Capitán Entresijos feat. Garganta Profunda, y Lady Banana demostraba en La Salve que dos músicos bastan para levantar un muro de distorsión.
El concierto más elegante de la jornada llegó de la mano de Jason Isbell & The 400 Unit, que ofreció una exhibición de roots rock americano con una banda impecable. Su precisión instrumental y los constantes duelos de guitarra dejaron uno de los momentos más aplaudidos por el público más melómano.
La madrugada comenzó con la descarga devastadora de Discharge, auténticos pioneros del d-beat, repasando buena parte de Hear Nothing See Nothing Say Nothing junto a himnos como “Protest and Survive”, “Realities of War”, “Fight Back” o “Decontrol”, desatando algunos de los pogos más brutales del festival.
En Trashville, Bloodsucking Zombies From Outer Space puso la nota más divertida con su mezcla de psychobilly, humor y cine de terror de serie B.
En el escenario principal, Carpenter Brut llevó el festival hacia terrenos poco habituales con su propuesta de synthwave, electrónica y metal. Presentó Leather Temple antes de cerrar con una explosiva versión de “Maniac”, que convirtió Mendizabala en una auténtica pista de baile.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Azkena Rock Festival 2026 – Dia 1: “Mendizabala se rinde al rock”
Uno de los triunfadores absolutos del sábado fue Alcalá Norte, ya convertido en fenómeno nacional. Su combinación de post-punk, spoken word y costumbrismo urbano conquistó al público con canciones como “420N”, “Los Chavales”, “La vida cañón” y varios adelantos de su próximo álbum, culminando con un sorprendente cierre al ritmo de “All Right” de Christopher Cross.
Al mismo tiempo, Therapy? firmó otro de los grandes conciertos del festival. Muy centrados en Troublegum, alternaron clásicos como “Trigger Inside”, “Nowhere”, “Die Laughing”, “Potato Junkie”, “Screamager” o su versión de “Diane”, confirmando que siguen siendo una referencia del rock alternativo europeo.
El cierre definitivo en Trashville corrió a cargo de Cuir, que convirtió la carpa en una auténtica fiesta de synth-punk acelerado con temas como “Trouble fête”, “Mode Branleur” o “Ton Cuir Noir De Merde”, provocando los últimos crowdsurfings de un fin de semana inolvidable.
Con el amanecer iluminando la salida de Mendizabala, miles de asistentes abandonaban el recinto conscientes de haber vivido una edición memorable. El Azkena Rock Festival despedía su vigesimocuarta edición dejando el listón muy alto y con la vista puesta en un 2027 muy especial: el esperado XXV aniversario.



El sábado amaneció con un cielo amenazante que pronto dio paso a un sol abrasador. Más de 48.000 personas llenaron Mendizabala para afrontar la jornada más intensa del festival, marcada por solapes constantes, grandes regresos y algunos de los conciertos más esperados del fin de semana.
La tradicional cita gratuita en la Plaza de la Virgen Blanca volvió a abrir la jornada con The Backyard Casanovas, que transformaron el centro de Vitoria en una fiesta de rhythm & blues crudo y rock and roll de los cincuenta. Una descarga directa y macarra que despertó a los primeros azkeneros.
Ya en el recinto, los locales Lepora inauguraron el escenario principal con un sólido ejercicio de post-hardcore en euskera, mientras Rodeo llenaba La Salve de stoner rock denso y poderoso. Poco después, Vandoliers convirtió el escenario Respect en una celebración de country alternativo, punk tejano y espíritu festivo, mientras Twin Ghosts inauguraba la actividad de Trashville con su particular mezcla de garage lo-fi y psicodelia oscura.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Azkena Rock Festival 2026 – Dia 2: “Contra todo pronostico”
La tarde comenzó a subir de temperatura con Superchunk, que demostraron que el paso del tiempo no ha reducido un ápice su energía. Presentando temas de Songs in the Key of Yikes junto a clásicos como “Throwing Things”, “Learned to Surf”, “Slack Motherfucker” o “Hyper Enough”, ofrecieron una auténtica lección de punk-pop.
En paralelo, Split Dogs protagonizó uno de los conciertos más salvajes del festival. Con Emma desatada al frente, enlazaron sin descanso temas como “Meg”, “Animal”, “Monster Truck”, “Tear Down the House” o “Punch Drunk”, provocando uno de los pogos más multitudinarios del sábado.
Uno de los conciertos más particulares llegó con Sleaford Mods, que dividieron opiniones con su minimalista propuesta de spoken word, bases electrónicas y crítica social, mientras Bridge City Sinners sorprendía en Trashville mezclando bluegrass, folk oscuro y actitud punk gracias al carisma de Libby Lux.
La tarde continuó con el glam rock de Starbenders, antes de que llegara uno de los momentos más emotivos del festival.
Tras superar un cáncer de amígdalas, Mike Ness regresó con Social Distortion para protagonizar uno de los conciertos más emocionantes del Azkena. Presentaron material de su nuevo disco junto a clásicos como “Born to Kill”, “No Way Out”, “Story of My Life”, “Reach for the Sky” o “Don’t Drag Me Down”. La lluvia acompañó parte del espectáculo, añadiendo aún más épica a una actuación marcada por la emoción y el oficio.
Mientras tanto, Trashville acogía el caos festivo de Capitán Entresijos feat. Garganta Profunda, y Lady Banana demostraba en La Salve que dos músicos bastan para levantar un muro de distorsión.
El concierto más elegante de la jornada llegó de la mano de Jason Isbell & The 400 Unit, que ofreció una exhibición de roots rock americano con una banda impecable. Su precisión instrumental y los constantes duelos de guitarra dejaron uno de los momentos más aplaudidos por el público más melómano.
La madrugada comenzó con la descarga devastadora de Discharge, auténticos pioneros del d-beat, repasando buena parte de Hear Nothing See Nothing Say Nothing junto a himnos como “Protest and Survive”, “Realities of War”, “Fight Back” o “Decontrol”, desatando algunos de los pogos más brutales del festival.
En Trashville, Bloodsucking Zombies From Outer Space puso la nota más divertida con su mezcla de psychobilly, humor y cine de terror de serie B.
En el escenario principal, Carpenter Brut llevó el festival hacia terrenos poco habituales con su propuesta de synthwave, electrónica y metal. Presentó Leather Temple antes de cerrar con una explosiva versión de “Maniac”, que convirtió Mendizabala en una auténtica pista de baile.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Azkena Rock Festival 2026 – Dia 1: “Mendizabala se rinde al rock”
Uno de los triunfadores absolutos del sábado fue Alcalá Norte, ya convertido en fenómeno nacional. Su combinación de post-punk, spoken word y costumbrismo urbano conquistó al público con canciones como “420N”, “Los Chavales”, “La vida cañón” y varios adelantos de su próximo álbum, culminando con un sorprendente cierre al ritmo de “All Right” de Christopher Cross.
Al mismo tiempo, Therapy? firmó otro de los grandes conciertos del festival. Muy centrados en Troublegum, alternaron clásicos como “Trigger Inside”, “Nowhere”, “Die Laughing”, “Potato Junkie”, “Screamager” o su versión de “Diane”, confirmando que siguen siendo una referencia del rock alternativo europeo.
El cierre definitivo en Trashville corrió a cargo de Cuir, que convirtió la carpa en una auténtica fiesta de synth-punk acelerado con temas como “Trouble fête”, “Mode Branleur” o “Ton Cuir Noir De Merde”, provocando los últimos crowdsurfings de un fin de semana inolvidable.
Con el amanecer iluminando la salida de Mendizabala, miles de asistentes abandonaban el recinto conscientes de haber vivido una edición memorable. El Azkena Rock Festival despedía su vigesimocuarta edición dejando el listón muy alto y con la vista puesta en un 2027 muy especial: el esperado XXV aniversario.



















