


Y un día la legendaria banda de Colombia volvió a presentarse en un escenario local, más precisamente en El Teatrito, con renovada formación, para mantener bien alto el recuerdo del Titán.
Exactamente veinte años después de su primera, y hasta hoy, última visita, Kraken volvió a encontrarse ante el público argentino. En aquella oportunidad la banda oriunda de Medellín había sido parte de los festivales de Gesell Rock y Cosquín Rock, ambas ediciones del año 2006. Esta vez fue el debut en suelo porteño, aunque mucha agua ha corrido bajo el puente a lo largo de todos estos años.
La Copa Mundial de Fútbol lo afectó todo, por lo que los horarios del show fueron ajustados para no coincidir con el partido de la selección argentina. Entendiendo que el grueso del público estaba más interesado en la suerte del combinado local, se programó el evento con la proyección del cotejo en pantalla gigante y, a su término, la actuación de las bandas.
Así, apenas sonó el pitazo final, y ya con Argentina clasificada a la siguiente instancia, los muchachos de Kallpa dieron comienzo a la velada musical. Su propuesta apoyada en el sonido argento fue bien recibida por un público que todavía festejaba algún gol.
El siguiente turno fue para Viatorem Astra, con una propuesta más enmarcada en el power metal. Se nota un cuidado en el armado de las canciones, las melodías y también la imagen.
Finalmente Guerra Santa, de origen venezolano, cerró el terceto de bandas invitadas. Respaldados en el oficio de tantas décadas en la escena, se destacan especialmente por el carisma de su frontman Marino Vázquez.
Las tres bandas estuvieron muy bien elegidas para enriquecer la grilla del recital, todas a tono con el acto principal.
El momento había llegado, era el turno de Kraken. Agrupación referente protagonista del metal colombiano, su historia data de muchos años atrás. Fundados por Elkin “El Titán” Ramírez promediando la década del 80, fueron lanzando álbumes de gran impacto que los colocó a la vanguardia del metal en castellano. El fallecimiento de Elkin en 2017 no significó el fin del conjunto, sino que sus herederos decidieron darle continuidad al legado artístico con una banda conformada por los músicos que lo acompañaron en los últimos años. En una gran decisión, el rol de la voz no cayó en un imitador, sino que buscaron en Roxana Restrepo una nueva manera de darle forma al clásico sonido de la banda.
“Sueño Libertario” fue el tema elegido para comenzar, perteneciente al disco VI, para festejo de un público heterogéneo entra argentinos, colombianos y venezolanos. Gran arranque, aunque la explosión llegó de la mano de “Escudo y Espada”, clásico del primer disco de la banda. Quedaba claro que lo más destacado de esta nueva propuesta es justamente Roxana, la nueva vocalista al frente de la banda, que ofrece una voz diferente pero también una presencia escénica notable.
La premisa es continuar el legado del Titán haciendo sonar bien alto canciones que ya son himnos para varias generaciones, pero la intención también es prolongar aquella historia con nuevos temas. Tal es el caso de “Sombra Desnuda”, editada en 2024, que encuentra su lugar en el set.
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Siguieron recorriendo canciones de diferentes épocas, como “Frágil al Viento” de 1999; o “No Me Hables de Amor” de 1987. Todas las miradas puestas en Roxana, pero ella se logra lucir por la gran banda detrás: Luis Alberto Ramírez Montaño en bajo, Andrés Leiva en guitarra y Rubén Gélvez en teclados, todos ellos en Kraken desde el año 2003. La formación se completa con Julián Puerto en batería.
Pasaron más clásicos: “Soy Real”, “Hijos del Sur” o “Lenguaje de mi piel” hasta alcanzar un clímax cuando una bandera argentina con el logo de la banda, proporcionada por el público, fue expuesta en el escenario. Gran momento de comunión entre los músicos y la audiencia.
Las canciones finales fueron las dos más esperadas del repertorio: “Vestido de Cristal” y “Muere Libre”. Imposible no recordar al gran Elkin, figura ausente que llenó con su presencia toda la actuación de la banda.
Como dijimos antes, el fútbol todo lo domina y no fue tanta la cantidad de gente que se acercó al Teatrito esta fría noche. Pero quienes lo hicimos nos retiramos completamente satisfechos de música.



Y un día la legendaria banda de Colombia volvió a presentarse en un escenario local, más precisamente en El Teatrito, con renovada formación, para mantener bien alto el recuerdo del Titán.
Exactamente veinte años después de su primera, y hasta hoy, última visita, Kraken volvió a encontrarse ante el público argentino. En aquella oportunidad la banda oriunda de Medellín había sido parte de los festivales de Gesell Rock y Cosquín Rock, ambas ediciones del año 2006. Esta vez fue el debut en suelo porteño, aunque mucha agua ha corrido bajo el puente a lo largo de todos estos años.
La Copa Mundial de Fútbol lo afectó todo, por lo que los horarios del show fueron ajustados para no coincidir con el partido de la selección argentina. Entendiendo que el grueso del público estaba más interesado en la suerte del combinado local, se programó el evento con la proyección del cotejo en pantalla gigante y, a su término, la actuación de las bandas.
Así, apenas sonó el pitazo final, y ya con Argentina clasificada a la siguiente instancia, los muchachos de Kallpa dieron comienzo a la velada musical. Su propuesta apoyada en el sonido argento fue bien recibida por un público que todavía festejaba algún gol.
El siguiente turno fue para Viatorem Astra, con una propuesta más enmarcada en el power metal. Se nota un cuidado en el armado de las canciones, las melodías y también la imagen.
Finalmente Guerra Santa, de origen venezolano, cerró el terceto de bandas invitadas. Respaldados en el oficio de tantas décadas en la escena, se destacan especialmente por el carisma de su frontman Marino Vázquez.
Las tres bandas estuvieron muy bien elegidas para enriquecer la grilla del recital, todas a tono con el acto principal.
El momento había llegado, era el turno de Kraken. Agrupación referente protagonista del metal colombiano, su historia data de muchos años atrás. Fundados por Elkin “El Titán” Ramírez promediando la década del 80, fueron lanzando álbumes de gran impacto que los colocó a la vanguardia del metal en castellano. El fallecimiento de Elkin en 2017 no significó el fin del conjunto, sino que sus herederos decidieron darle continuidad al legado artístico con una banda conformada por los músicos que lo acompañaron en los últimos años. En una gran decisión, el rol de la voz no cayó en un imitador, sino que buscaron en Roxana Restrepo una nueva manera de darle forma al clásico sonido de la banda.
“Sueño Libertario” fue el tema elegido para comenzar, perteneciente al disco VI, para festejo de un público heterogéneo entra argentinos, colombianos y venezolanos. Gran arranque, aunque la explosión llegó de la mano de “Escudo y Espada”, clásico del primer disco de la banda. Quedaba claro que lo más destacado de esta nueva propuesta es justamente Roxana, la nueva vocalista al frente de la banda, que ofrece una voz diferente pero también una presencia escénica notable.
La premisa es continuar el legado del Titán haciendo sonar bien alto canciones que ya son himnos para varias generaciones, pero la intención también es prolongar aquella historia con nuevos temas. Tal es el caso de “Sombra Desnuda”, editada en 2024, que encuentra su lugar en el set.
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Siguieron recorriendo canciones de diferentes épocas, como “Frágil al Viento” de 1999; o “No Me Hables de Amor” de 1987. Todas las miradas puestas en Roxana, pero ella se logra lucir por la gran banda detrás: Luis Alberto Ramírez Montaño en bajo, Andrés Leiva en guitarra y Rubén Gélvez en teclados, todos ellos en Kraken desde el año 2003. La formación se completa con Julián Puerto en batería.
Pasaron más clásicos: “Soy Real”, “Hijos del Sur” o “Lenguaje de mi piel” hasta alcanzar un clímax cuando una bandera argentina con el logo de la banda, proporcionada por el público, fue expuesta en el escenario. Gran momento de comunión entre los músicos y la audiencia.
Las canciones finales fueron las dos más esperadas del repertorio: “Vestido de Cristal” y “Muere Libre”. Imposible no recordar al gran Elkin, figura ausente que llenó con su presencia toda la actuación de la banda.
Como dijimos antes, el fútbol todo lo domina y no fue tanta la cantidad de gente que se acercó al Teatrito esta fría noche. Pero quienes lo hicimos nos retiramos completamente satisfechos de música.























