Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO
A Colossal Weekend 2026 – Día 1: “Bienvenidas, reencuentros y despedidas”

A Colossal Weekend 2026 – Día 1: “Bienvenidas, reencuentros y despedidas”

El festival A Colossal Weekend volvió a transformar a VEGA en el epicentro de la música pesada, oscura y alternativa. El festival danés, ya convertido en una cita obligada para […]

Priest en Barcelona: “Directo demoledor de electrónica y metal industrial”

Priest en Barcelona: “Directo demoledor de electrónica y metal industrial”

En un escenario oculto por luces estroboscópicas y una atmósfera de neón, Dead Lights demostró que su etiqueta de “death pop” va mucho más allá del estudio. El dúo, formado […]

Feuerschwanz en Buenos Aires: “Una fiesta medieval”

Feuerschwanz en Buenos Aires: “Una fiesta medieval”

Foto Portada: Instagram oficial Feuerschwanz El pasado 23 de abril de 2026 fue el estreno en tierras argentinas de los germanos de FEUERSCHWANZ con su propuesta de power/folk metal y, […]

Beyond Creation & Fallujah en Buenos Aires: “Noche de gala y virtuosismo”

Beyond Creation & Fallujah en Buenos Aires: “Noche de gala y virtuosismo”

Fotografia de portada: Cecilia Principe, gentileza Metal-Argento. No muchas veces se suelen dar fechas en las que dos bandas internacionales de gran calibre y presente se cruzan. Y comparten cartel […]

Roadburn Festival 2026 Día 4: “El baile final”

Roadburn Festival 2026 Día 4: “El baile final”

Texto: Maria Izquierdo El último día de Roadburn, hace años se llamaba Afterburner. Un apelativo lógico si tenemos en cuenta la caña que lleva cualquier asistente a esas alturas de […]

Nashville Pussy en Barcelona: “Carne, Bourbon y Marihuana”

Nashville Pussy en Barcelona: “Carne, Bourbon y Marihuana”

Muchos años han pasado desde que vimos a Nashville Pussy por vez primera, en 1998, en la sala Mephisto, presentando aquel provocador Let Them Eat Pussy. Al igual que numerosas […]

Dream Theater en Buenos Aires: “La Parasomnia mejor soñada”

Dream Theater en Buenos Aires: “La Parasomnia mejor soñada”

Portada: Wolfeeliotmedia  No todos los días uno es testigo de un despliegue musical de alto calibre como el que se presenció hace unas noches en el Movistar. De una interpretación […]

An Abstract Illusion en Copenhague: “Entre la brutalidad y la contemplación”

An Abstract Illusion en Copenhague: “Entre la brutalidad y la contemplación”

Hay conciertos donde uno sale destruido físicamente. Otros, en cambio, dejan la cabeza dando vueltas durante horas por la cantidad de cosas que pasaron musicalmente arriba del escenario. Lo vivido […]

Madball en Barcelona: “Batallas de hermandad”

Madball en Barcelona: “Batallas de hermandad”

La comunión del domingo en el Razzmatazz 2 no fue solo un concierto; fue una declaración incendiaria sobre el estado actual del hardcore. Bajo un cielo gris que todavía caía […]

Megadeth en Buenos Aires: “El principio del fin”

Megadeth en Buenos Aires: “El principio del fin”

El pasado jueves 30 de abril, en el predio abierto de Tecnópolis, se llevo a cabo el recital de Megadeth. Bajo la producción de AKE y la apertura de los […]


Booze & Glory en Barcelona: “Sudor, pogo y pertenencia”
thumb image

La vuelta de Booze & Glory a la península no era nostalgia de bar barato ni un ejercicio de memoria para veteranos. Era una cita con la calle. Una reafirmación. El recordatorio de que el Oi! sigue latiendo fuerte, con los dientes apretados y la mirada al frente. Y si hay alguien liderando esa embestida en pleno siglo XXI, son ellos.

La noche arrancó sin rodeos, ALL CRÜ con puntualidad quirúrgica y ambiente cargado de electricidad. Nada de artificios: cerveza en mano, chaquetas Harrington y ganas de guerra. fueron los primeros en saltar al ruedo, y lo hicieron como se hacen las cosas en serio: sin pedir permiso.
Lo suyo fue un impacto frontal. Punk directo, sin maquillaje, con mala leche y nervio. “Malparits” abrió la veda y convirtió la sala en un hervidero en cuestión de segundos. Cuerpos chocando, sudor prematuro y una sensación clara: esto iba en serio.

“Mort o Glòria” mantuvo la presión sin aflojar, y “L’Odi” terminó de encender la mecha con una descarga de rabia sin filtrar.
El punto de inflexión llegó con “Community Goebbels”, donde la crítica afilada se clavó en la sala como un cuchillo oxidado. Ahí el mensaje dejó de ser música para convertirse en declaración.
En la recta final, “Per tornar-se boig” desató el caos absoluto: pogos descontrolados, empujones, gritos y pura catarsis colectiva. El cierre con “Un Dels Nostres” fue un himno coreado como si fuera un juramento de pertenencia. Crudo, honesto, necesario.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: 25 años de Relationship Of Command: “Cuando At The Drive In puso su nombre en lo más alto del olimpo”

Sin tiempo para respirar, 13 Bats tomaron el escenario y elevaron la temperatura a otro nivel. Lo suyo es una anomalía bendita: punk, rock & roll y psychobilly mezclados en una coctelera que huele a gasolina y serie B. La sala se transformó en un escenario oscuro y vibrante, donde cada nota parecía sacada de un garito de carretera. Dani Bats lideraba la formación con autoridad salvaje, domando su contrabajo con un slap que marcaba el pulso como un latido desbocado.
A su lado, Diego Serrano aportaba guitarras afiladas y coros con actitud, mientras que José Luis Badalt sostenía la maquinaria con una batería precisa y contundente.

Con “Abre los ojos” y “Skeleton Girl” encendieron los primeros pogos y se desató el caos seguidos por la intensidad de “Tragic Night”, pero el momento clave llegó cuando Dani decidió romper cualquier barrera: se lanzó al público con el contrabajo.
El instrumento navegó sobre las cabeza sen éxtasis, mientras sonaban trallazos como “El Diablo en Persona” y “Once a Punk”. Tras la furiosa descarga de “Virus 187” y “Cecil”, la banda no bajo el ritmo del show gracias a “Thug Life” y “Good Fellas”.

La recta final fue un delirio absoluto pasando por cortes como la frenética “The Man with the Toilet Made of Gold”, un guiño al heavy metal con el cover de “Run to the Hills” y ya encarando el cierre con una declaración de intenciones combinando el espíritu combativo de Eskorbuto en “Ratas de Vizcaya” con el estruendoso final en “Feel the Noise”.

Fue un instante de caos perfectamente orgánico, de esos que define el rock de carretera en su estado más puro.

Con la sala ya convertida en un hervidero de sudor, llegó el turno de Booze & Glory. Sin introducciones grandilocuentes, tomaron posiciones y golpearon primero con “The Day I’m in My Grave”. La reacción fue inmediata: pogo instantáneo y conexión total.

Al frente, Mark ejercía de líder natural, con esa voz rasposa que arrastra historias de calle y resistencia. No hacía falta artificio: bastaba su presencia para unificar a toda la sala.
La banda sonó como un bloque sólido. Kahan dibujaba melodías precisas, Manny aportaba una base rítmica agresiva y eléctrica, Hervé sostenía el conjunto con elegancia firme y Frank marcaba el pulso con una pegada implacable.

El repertorio fue un equilibrio entre clásicos y material reciente. “Days, Months & Years” y “Down and Out” se corearon con intensidad, mientras “Leave the Kids Alone” y “Ticking Bombs” transformaron la sala en un solo grito.

Los momentos de mayor conexión llegaron con “Carry On” y “Swingin’ Hammers”, donde el público y la banda dejaron de ser entidades separadas. Brazos en alto, voces rotas y una sensación compartida de pertenencia.

El clímax llegó con “London Skinhead Crew”. La sala entera cantando al unísono, empujada por luces rojas y blancas, en un instante que trascendía lo musical. Más que un tema, un símbolo.
La recta final mantuvo la intensidad. “Three Points” conectó con la cultura de grada, mientras “The Streets I Call My Own” aportó un respiro cargado de emoción antes del cierre.
“Only Fools Get Caught” puso el punto final a una noche que fue mucho más que un concierto. Fue una reafirmación colectiva.

Booze & Glory no solo demostraron su solidez como banda, sino su capacidad para mantener vivo un mensaje basado en unidad, identidad y rechazo frontal al odio.
El punk, lejos de ser un recuerdo, sigue presente. Y noches como esta lo dejan claro: sigue siendo necesario.

Etiquetas: , , , , , ,

Booze & Glory en Barcelona: “Sudor, pogo y pertenencia”
thumb image

La vuelta de Booze & Glory a la península no era nostalgia de bar barato ni un ejercicio de memoria para veteranos. Era una cita con la calle. Una reafirmación. El recordatorio de que el Oi! sigue latiendo fuerte, con los dientes apretados y la mirada al frente. Y si hay alguien liderando esa embestida en pleno siglo XXI, son ellos.

La noche arrancó sin rodeos, ALL CRÜ con puntualidad quirúrgica y ambiente cargado de electricidad. Nada de artificios: cerveza en mano, chaquetas Harrington y ganas de guerra. fueron los primeros en saltar al ruedo, y lo hicieron como se hacen las cosas en serio: sin pedir permiso.
Lo suyo fue un impacto frontal. Punk directo, sin maquillaje, con mala leche y nervio. “Malparits” abrió la veda y convirtió la sala en un hervidero en cuestión de segundos. Cuerpos chocando, sudor prematuro y una sensación clara: esto iba en serio.

“Mort o Glòria” mantuvo la presión sin aflojar, y “L’Odi” terminó de encender la mecha con una descarga de rabia sin filtrar.
El punto de inflexión llegó con “Community Goebbels”, donde la crítica afilada se clavó en la sala como un cuchillo oxidado. Ahí el mensaje dejó de ser música para convertirse en declaración.
En la recta final, “Per tornar-se boig” desató el caos absoluto: pogos descontrolados, empujones, gritos y pura catarsis colectiva. El cierre con “Un Dels Nostres” fue un himno coreado como si fuera un juramento de pertenencia. Crudo, honesto, necesario.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: 25 años de Relationship Of Command: “Cuando At The Drive In puso su nombre en lo más alto del olimpo”

Sin tiempo para respirar, 13 Bats tomaron el escenario y elevaron la temperatura a otro nivel. Lo suyo es una anomalía bendita: punk, rock & roll y psychobilly mezclados en una coctelera que huele a gasolina y serie B. La sala se transformó en un escenario oscuro y vibrante, donde cada nota parecía sacada de un garito de carretera. Dani Bats lideraba la formación con autoridad salvaje, domando su contrabajo con un slap que marcaba el pulso como un latido desbocado.
A su lado, Diego Serrano aportaba guitarras afiladas y coros con actitud, mientras que José Luis Badalt sostenía la maquinaria con una batería precisa y contundente.

Con “Abre los ojos” y “Skeleton Girl” encendieron los primeros pogos y se desató el caos seguidos por la intensidad de “Tragic Night”, pero el momento clave llegó cuando Dani decidió romper cualquier barrera: se lanzó al público con el contrabajo.
El instrumento navegó sobre las cabeza sen éxtasis, mientras sonaban trallazos como “El Diablo en Persona” y “Once a Punk”. Tras la furiosa descarga de “Virus 187” y “Cecil”, la banda no bajo el ritmo del show gracias a “Thug Life” y “Good Fellas”.

La recta final fue un delirio absoluto pasando por cortes como la frenética “The Man with the Toilet Made of Gold”, un guiño al heavy metal con el cover de “Run to the Hills” y ya encarando el cierre con una declaración de intenciones combinando el espíritu combativo de Eskorbuto en “Ratas de Vizcaya” con el estruendoso final en “Feel the Noise”.

Fue un instante de caos perfectamente orgánico, de esos que define el rock de carretera en su estado más puro.

Con la sala ya convertida en un hervidero de sudor, llegó el turno de Booze & Glory. Sin introducciones grandilocuentes, tomaron posiciones y golpearon primero con “The Day I’m in My Grave”. La reacción fue inmediata: pogo instantáneo y conexión total.

Al frente, Mark ejercía de líder natural, con esa voz rasposa que arrastra historias de calle y resistencia. No hacía falta artificio: bastaba su presencia para unificar a toda la sala.
La banda sonó como un bloque sólido. Kahan dibujaba melodías precisas, Manny aportaba una base rítmica agresiva y eléctrica, Hervé sostenía el conjunto con elegancia firme y Frank marcaba el pulso con una pegada implacable.

El repertorio fue un equilibrio entre clásicos y material reciente. “Days, Months & Years” y “Down and Out” se corearon con intensidad, mientras “Leave the Kids Alone” y “Ticking Bombs” transformaron la sala en un solo grito.

Los momentos de mayor conexión llegaron con “Carry On” y “Swingin’ Hammers”, donde el público y la banda dejaron de ser entidades separadas. Brazos en alto, voces rotas y una sensación compartida de pertenencia.

El clímax llegó con “London Skinhead Crew”. La sala entera cantando al unísono, empujada por luces rojas y blancas, en un instante que trascendía lo musical. Más que un tema, un símbolo.
La recta final mantuvo la intensidad. “Three Points” conectó con la cultura de grada, mientras “The Streets I Call My Own” aportó un respiro cargado de emoción antes del cierre.
“Only Fools Get Caught” puso el punto final a una noche que fue mucho más que un concierto. Fue una reafirmación colectiva.

Booze & Glory no solo demostraron su solidez como banda, sino su capacidad para mantener vivo un mensaje basado en unidad, identidad y rechazo frontal al odio.
El punk, lejos de ser un recuerdo, sigue presente. Y noches como esta lo dejan claro: sigue siendo necesario.

Etiquetas: , , , , , ,

thumb image
Draconian
In Somnolent Ruin (2026)
thumb image
Masterplan
Metalmorphosis (2026)
thumb image
American Football
LP 4
thumb image
Venom
Into Oblivion (2026)

 



thumb image
Draconian
In Somnolent Ruin (2026)
thumb image
Masterplan
Metalmorphosis (2026)
thumb image
American Football
LP 4
thumb image
Venom
Into Oblivion (2026)