


Stillbirth vuelve a la Península Ibérica con una gira tan breve como demoledora, presentando Survival Protocol y reafirmando su conexión con una de las escenas más apasionadas de Europa. Brutalidad, groove y una actitud irreverente definen a una banda que convierte cada concierto en una celebración sin filtros. Entre fechas, pits y planes para un 2026 cargado de actividad, hablamos con Stillbirth sobre su filosofía en directo y el espíritu que los mantiene únicos.
¿Qué opinas de esta gira?
Tenemos muchas ganas de esta pequeña gira por el sur de Europa. Hace un frío infernal en Alemania en esa época, así que definitivamente elegimos el momento adecuado para dirigirnos al sur y volver a España y Portugal. España y Portugal siempre han tenido una escena metalera fuerte y apasionada, y cada vez que tocamos allí la energía es irreal. Estamos impacientes por volver a ver caras conocidas y conocer a nuevos fans en Barcelona, Madrid, Lisboa y Portugalete. Es una gira corta, pero tenemos ganas de subir a los escenarios. Estamos listos para llevar la destrucción total de Stillbirth y saltar directamente a los pits con vosotros.
Vuestro último álbum, “Survival Protocol”, salió hace apenas un par de meses. ¿Cómo estará compuesto el setlist? ¿Priorizaréis los temas de este nuevo disco?
El setlist será una mezcla sólida de material nuevo y viejos éxitos. Definitivamente queremos presentar el nuevo disco en directo, así que algunos de los temas más nuevos formarán parte del set, pero no olvidamos de dónde venimos. Hemos preparado un show brutal que es demoledor, aplastante y que aún tiene suficiente groove para mantener los pits en movimiento toda la noche. Al final, se trata de la energía y de pasar un buen rato juntos, así que esperad un set que sea contundente de principio a fin.
Hablando ahora de vuestros conciertos como cabezas de cartel; Madrid, Barcelona y Bilbao. Todos ellos con las estrellas emergentes del Slamming Deathcore Kanine y bandas locales seleccionadas para dos fechas: Devorate The Universe en Barcelona y The Ancient Arrival para Madrid. ¿Qué opinas de que ellos representen a la escena española?
Es genial compartir escenario con todas estas bandas. Kanine son muy buenos amigos nuestros y siempre es un placer girar con ellos. Hemos tocado juntos antes y su energía, pesadez y conexión con el público los convierten en el complemento perfecto para estos conciertos. Devorate the Universe es una banda emergente de Reus que pega fuerte, con miembros de Phrymerial, una banda con la que ya giramos en el pasado. Siempre es genial ver cómo evolucionan las escenas y cómo las nuevas bandas aportan su propia identidad e intensidad, así que tenemos muchas ganas de compartir escenario con ellos en Barcelona. The Ancient Arrival será una novedad para nosotros en Madrid. No hemos tocado juntos antes, pero eso es exactamente lo que lo hace emocionante. Descubrir bandas nuevas, especialmente locales, y ver su energía en directo es una parte importante de las giras. Por lo que hemos oído, representan muy bien la escena deathcore española moderna, y tenemos curiosidad por vivirlo de primera mano en el escenario. En general, es una combinación fuerte de bandas internacionales y locales, y creemos que es importante dar espacio a las escenas locales para que se presenten junto a los grupos que están de gira. Así es como crecen las escenas, y eso es lo que hace que estos conciertos sean especiales.
Hemos notado que la Península Ibérica es uno de vuestros destinos habituales para tocar, siendo el último en el Castelhell a finales de 2024 como uno de los principales cabezas de cartel. ¡Incluso decidisteis grabar vuestro videoclip “Baptized in Blood” en las Islas Canarias! ¿Qué hace que tocar aquí sea tan especial?
Siempre hemos sentido una fuerte conexión con la escena ibérica. Hay algo muy especial en la mentalidad y el estilo de vida de España y Portugal: la gente es apasionada, abierta y realmente vive la música. Y, por supuesto, el clima tampoco viene mal. Ya hemos tenido la suerte de tocar en España muchas veces a lo largo de los años. Desde festivales como el Damnation Fest en Madrid, el Move Your F*cking Brain Festival en Barcelona, el Castelhell, hasta un montón de conciertos en salas de San Sebastián, Bilbao, Madrid y Barcelona. Grabar el videoclip de “Baptized in Blood” en la playa de Cofete, en Fuerteventura, fue una experiencia muy especial para nosotros. El paisaje crudo y salvaje, el aislamiento y la fuerza de la naturaleza encajaban perfectamente con la atmósfera de la canción. No fue solo una ubicación hermosa, realmente añadió un sentimiento más profundo, casi primario, al vídeo, y eso es algo con lo que todavía conectamos cuando volvemos a España. Sinceramente, nos encantaría venir más a menudo, pero tener nuestra base en Alemania significa viajes largos y una logística difícil; esas giras pueden ser brutales. Aun así, siempre merece la pena. Ojalá la próxima vez podamos hacer una gira más larga y descubrir aún más partes del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Rotten Sound – Mass Extinction EP (2025)
Stillbirth siempre ha equilibrado la violencia brutal del slam con una actitud muy burlona, satírica y divertida, tanto lírica como visualmente. En una gira como esta, con públicos y culturas muy diferentes en España y Portugal, ¿notas alguna diferencia en cómo reacciona la gente a esa faceta de la banda?
Siempre depende del público en sí, no del país. Algunos fans del metal se toman su metal muy en serio y no les gustan las cosas divertidas, incluso si es solo que la gente en el escenario sea divertida y no la música. Pero la gente que viene a un concierto de Stillbirth sabe que no nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. Quiero decir, estamos medio desnudos en el escenario con pantalones cortos de playa tocando brutal slamming death metal. Así que, en la mayoría de los casos, la gente sale de nuestros conciertos con una sonrisa en la cara, y eso es todo lo que queremos lograr, sin importar en qué parte del mundo estemos.
Después de tantos años de giras, lanzamientos y evoluciones en la formación, Stillbirth se siente más sólido que nunca. Mirando más allá de esta gira ibérica, ¿Qué es lo siguiente para vosotros en este 2026: más giras, nuevos visuales o incluso las primeras semillas del próximo capítulo de la banda?
Después de la gira ibérica, nos centraremos en nuestro próximo proyecto: “Back to the Stoned Age 2.0“. Va a ser otro álbum de regrabaciones, continuación de “Back to the Stoned Age” de 2019, pero con diferentes canciones antiguas regrabadas. Además de eso, ya estamos planeando giras para más adelante este año. Asia y Australia están en el horizonte, así que no podemos esperar para subir a esos escenarios y conocer a los fans de allí. Y en mayo, tenemos preparada una gira europea increíble con Waking the Cadaver y 9Dead, y va a ser brutal. Básicamente, 2026 se perfila como otro año completo de música, viajes, y no podríamos estar más emocionados por lo que viene a continuación.
Es un placer como siempre charlar con vosotros de nuevo, ¡espero que os divirtáis en esta gira!
Muchas gracias por dedicar tu tiempo y gracias por la charla. Esperamos vernos pronto y gracias a todos nuestros fans españoles y portugueses por vuestro apoyo todos estos años. No podemos esperar para salir de fiesta con vosotros otra vez.


Nacido en Suecia, hijo de padres uruguayos y radicado actualmente en Estocolmo, el baterista Martín López —fundador de Soen y exintegrante de Opeth y Amon Amarth— conversó con nosotros sobre el nuevo disco de la banda, Reliance, y reflexionó sobre la desconexión humana, el papel del arte en tiempos de individualismo y la necesidad de mantener viva la conciencia colectiva.
______________________________________________________________________________________________________________
Hola, Martín, ¿cómo estás? Si estás en Suecia, estamos cerca, ya que vivo en Copenhague.
Hola, bien, gracias. Sí, acá estoy. Los latinos en Escandinavia somos pocos, pero estamos.
Bueno, antes que nada, gracias por el tiempo. Recibimos el nuevo disco y me llamó mucho la atención el equilibrio entre la destreza progresiva y la faceta melódica, sobre todo en las voces. ¿Cómo logran ese balance entre lo técnico y lo emocional?
Hace varios discos que venimos buscando justamente eso: que la complejidad no se interponga con el mensaje. Queremos que las canciones sean canciones, no solo excusas para solos de guitarra o de batería. Buscamos que cualquiera pueda conectar con ellas sin tener que ser músico, pero a la vez que cada integrante tenga libertad para expresarse con su instrumento. Reliance sigue esa línea, pero con más experimentación. Es una progresión natural del disco anterior.
¿Y cómo trabajan la composición? ¿Cada uno aporta ideas o nace desde la batería?
Yo escribo las canciones en casa. Cuando tengo bastante material, empiezo a trabajar con Joel (Ekelöf, vocalista) para definir la expresión de cada tema. Si la canción tiene fuerza y calidad, pasa al siguiente paso: se la envío al resto de los músicos para que la aprendan, sumen sus ideas y la llevemos al máximo nivel posible.
¿El disco tiene un concepto que unifique las canciones?
Musicalmente siempre buscamos balance. Queremos que la agresividad y la violencia del metal convivan con la melancolía y la emoción. No dar solo una hora de metal, sino una representación más completa de lo que somos. Este disco es más directo y mejor compuesto.
En cuanto a las letras, siempre trabajamos tres ejes: la relación con el mundo (sociedad, política, injusticia), la dependencia entre los seres humanos, y una tercera línea más introspectiva, casi existencial: ¿quiénes somos, por qué estamos acá y cómo encontrar cierta felicidad en la vida?
Supongo que escribir sobre eso también implica un autoanálisis. ¿Te ha pasado de sacar conclusiones personales a través de las letras?
Totalmente. Aunque no predicamos ni pretendemos dar soluciones, escribir te obliga a reflexionar. Hay mucha injusticia, mucha desconexión. Y sí, te hace analizar tus propias decisiones. Todos sabemos que deberíamos dejar el teléfono y volver a conectarnos de verdad, pero después hay que hacerlo… y no siempre lo hacemos.
Exacto. Hoy estamos tan programados que cuesta salir del celular, y eso afecta incluso nuestra manera de vincularnos.
Es imposible escapar del todo. En Escandinavia ya no se puede pagar con dinero físico. Todo pasa por el teléfono. Fui al supermercado con mi hija de doce años: entró, escaneó todo con el móvil, pagó y se fue sin hablar con nadie. El mundo está diseñado para no relacionarnos, y eso da miedo. Cuando no conocés al otro, lo empezás a temer.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Soen – Memorial (2023)
Y ese miedo genera aislamiento. En lugar de buscar alivio en el contacto humano, mucha gente se encierra, o recurre a distracciones que empeoran las cosas.
Tal cual. Y ahí entra el concepto del disco: Reliance, “dependencia”. Trata sobre la necesidad de depender unos de otros. Si estás mal, necesitás que alguien te levante. Pero hoy todos temen molestar. Vivimos en una cultura que glorifica la autosuficiencia, la fuerza, el no necesitar a nadie. Es una mentira enorme. Lo único que nos da felicidad real es estar rodeados de personas que nos quieren.
Esa idea de autosuficiencia extrema también está muy presente en redes sociales.
Sí, y es terrible. Esos tipos que dicen que tenés que ser fuerte, ganar plata, estar solo y despreciar a los demás son los verdaderos perdedores. Tengo hijos adolescentes y veo cómo los bombardean con esos mensajes. Es catastrófico.
En ese sentido, está bueno que desde el metal se sigan planteando reflexiones así.
Sí, aunque nunca entendí por qué hay tanto miedo a hablar de temas importantes. Muchos músicos prefieren escribir sobre dragones o asesinatos. Y está bien si es una metáfora, pero el metal también puede ser una herramienta para decir cosas con peso, no solo entretenimiento.
Coincido. De hecho, tanto Uruguay como Argentina tienen una tradición de música combativa, de reflexión social.
Totalmente. Nosotros crecimos con Hermética, por ejemplo. Si comparás sus letras con lo que se escribe hoy, decís “¿qué pasó?”. El rock y el metal vienen de la clase obrera, de la calle. Y eso casi no se habla más. La izquierda tiene otras agendas y la derecha ni se acerca. La clase trabajadora quedó sin voz.
Sí, pasa mucho en Argentina. Se destruyó la conciencia de clase, y muchos trabajadores creen que están más cerca de ser ricos que de ser pobres.
Exacto. Los poderosos hacen que el obrero vea al más pobre como enemigo. Y al final somos todos parte de lo mismo: laburantes, gente que vive el día a día.
Hablando de que los músicos también son obreros, su trabajo es salir a tocar. ¿Cómo vienen con las giras?
Arrancamos en febrero con una gira escandinava. Después vamos a Estados Unidos, y a los festivales europeos en verano. En octubre y noviembre de 2026 vamos a hacer una gira por Europa como headliners, y a comienzos de 2027 por Sudamérica. También hay planes para Australia, Japón y, si todo se da, Medio Oriente.
¡Medio Oriente! ¿Qué expectativas tenés con eso?
Es muy especial. Cuando tocamos en Turquía vinieron 500 personas desde Irán. Nuestra música conecta en lugares donde la gente es oprimida, porque las letras hablan de eso. Nos gustaría llegar incluso a Arabia Saudita, aunque no sabemos si podríamos hablar con tanta libertad… veremos si volvemos. (Ríe)
(Ríe) Con todas las cruces invertidas no sé si los dejan pasar. (Martín usaba una remera de Dark Funeral)
Me pongo una de Estudiantes de La Plata y listo. Jaja
(Ríe) Perfecto. Bueno, ya para cerrar: si tuvieras que definir Reliance con una sola frase, ¿cuál sería?
Es una aventura entre la agresividad y la melancolía.
Perfecto. Ese es el título de la entrevista.
(Ríe) Me gusta.


Previo al show de Malón en el Teatro Flores, cerrando la gira por los 30 años de Espíritu Combativo, charlamos con Carlos Kuadrado, eterno batallador del metal nacional. Revivimos lo que fue vivir en la Argentina en época de crisis, lucha, resistencia y cómo fue grabar un disco tan emblemático.
El álbum se lanza en 1995, un año de transición política y social en Argentina. Viendo el disco con 30 años de perspectiva, ¿sienten que el “espíritu combativo” que capturaron en esas letras sigue resonando en las problemáticas actuales, o notan un cambio en la naturaleza de la lucha que describen?
Sí, hoy las vemos muy actuales, lamentablemente. Han pasado varios gobiernos y hemos tenido épocas un poco mejor, pero ahora tenemos un presente nefasto en la que se ven reflejadas todas esas canciones. Por eso el disco se siente muy actual.
La manera y el derecho a protestar sigue igual. Marchar por una justa causa representa que te caguen a palos, como a los jubilados, como todas las marchas de los miércoles. Estamos en épocas de muchas redes sociales y la gente usa mucho esa vía como una manera de protestar, no solamente saliendo a la calle a levantar una pancarta o a gritar lo que uno siente y por lo que uno seguramente va a pelear hasta el último de sus días.
¿Hay alguna imagen lírica o verso que, con el tiempo y la madurez, les haya revelado un nuevo significado o les genere una sensación diferente a la de hace tres décadas?
Con Espíritu Combativo (NDR: canción), en el verso de la letra, no nos genera otra sensación distinta, es lo mismo. Es pelear por lo tuyo, por tu derecho, de que no te exploten, de combatir. Eso no quiere decir que agarres un arma y salgas a la calle a matar gente, solamente pelear por tus derechos y obviamente siempre por un futuro mejor. Es lo que pensamos hace 30 años y sigo pensando ahora, con mucho más criterio después de ser padre, tener hijos y nietos.
Siempre voy a desear un mundo mejor para mis hijos, un país mejor, así que mientras nosotros tengamos la posibilidad de mantener vivo el mensaje, lo vamos a hacer. Yo creo que la madurez de los años reafirma todo eso que pensábamos hace treinta años atrás.
La banda proviene de lo que fue la escuela de Hermética. Si tuvieran que aislar un único consejo (musical o de ética de trabajo) que heredaron de esa primera etapa y que fue crucial para forjar la identidad de Malón, ¿Cuál sería?
Ellos tres venían de Hermética y yo estuve mucho tiempo como a la par por intermedio del Tano, que es mi amigo de chico. Yo creo que cuando nos juntamos la primera vez estaba claro para dónde apuntaban, yo aporté lo mío, y creo que se armó una linda química de sonar como una superbanda de entrada.
Venían con mucho rollo de tocar mucho, de grabar, yo por ahí no tanto, pero me acoplé rápido. La idea era esa. Era obvio que al estar el Tano y Claudio iba a sonar algo a Hermética, pero laburamos mucho con el tema audio y tratamos de despegar un poco con eso. Creo que vos escuchas el último disco de Hermética o los discos de Hermética y escuchas el primero de Malón, el segundo, y la verdad que despegaron.
Son discos que tienen su personalidad, a nivel musical y técnica, lo mires por donde lo mires. Ellos, al venir de laburar de una manera y cambiarla ahí, se nota mucho la personalidad del grupo que se forjó en ese momento.
Pensando en la época de grabación del álbum, ¿Cuál fue el momento de mayor fricción, la decisión más discutida a nivel instrumental o de producción, o aquel error feliz que terminó dejando una marca en la mezcla final del disco?
Fue un lindo comienzo, fue todo rápido y muy lindo. Lo cruzo al Tano a fines del 94, antes de año nuevo, y me cuenta lo de Hermética (NDR: la separación), que si quería ir a probarme como bajista, que iban a hacer una banda nueva. Al ir, probarme, quedar automáticamente, fue ponerse a ensayar los primeros días de enero y en febrero ya a Mar del Plata a darle forma al disco, que fue donde lo terminamos de armar. Fue entrar en el estudio en marzo, abril a grabar y no hubo muchas fricciones.
Estábamos todos enfocados para el mismo lado y aportando cada uno lo suyo. Por ahí si algún detalle, algún arreglo o de las vueltas de las canciones, que por ahí a una le sacamos un pedazo, a otra le agregamos. Ideas que se te ocurrían en el estudio.
El final fue feliz porque el disco quedó poderoso de donde se escuche. Hasta del arte de tapa de José Pereyra, que es un capo, quien interpretó muy bien lo que queríamos. Así que no hubo mucha fricción. Fue un comienzo muy positivo, con mucha energía. Obviamente una juventud divina.
¿Cómo describirían la química actual que se da entre ustedes al tocar juntos estas canciones, comparada con la que tenían en 1995, y cómo influye eso en la performance actual del material?
La química actual sigue siendo buenísima. Obviamente la entrada de Javi Rubio nos dio esa energía que por ahí estábamos perdiendo. La química que la vemos más que nada en los shows, que son casi dos horas de show, muchos shows por año, creo que se mantiene bien.
Nosotros disfrutamos mucho de las canciones, de tocarlas, y ver que a la gente le pasa lo mismo o mejor. Hay mucha gente que se emociona. Gente grande, chica, nueva que se arrima y que es parte y te ayuda con esa química en el escenario a la hora de tocar.
Estamos más grandes, por ahí no compartimos tanto tiempo después en la semana, pero sí nos seguimos viendo en los ensayos. Todavía tenemos ganas de seguir haciendo lo que nos gusta hacer y lo que sabemos hacer y vamos a darle hasta que no podamos más. Yo calculo que eso de la edad en algún momento, obviamente, nos va a afectar, pero mientras podamos va a haber Malón para rato.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Iron Maiden llega a Buenos Aires para celebrar sus 50 años de hierro
Al encarar la gira de 30 años tocando el álbum completo, tuvieron que revivir canciones que quizás no tocaban hace mucho o nunca. Más allá del desafío técnico, ¿cuál fue la emoción o el recuerdo más inesperado que les trajo de vuelta alguna pista en particular al volver a interpretarla en vivo?
Obviamente trajo muchos lindos recuerdos volver a tocar temas que hacía mucho no hacíamos, y que por ahí sí decíamos: “¡Fa, este tema, cómo suena!”. Como “Ciego del mundo”, que hacía mucho que no lo tocábamos, o “La fábula” o “Mendigos”. La verdad que fue una alegría enorme poder volver a sacarle el polvo que tenían encima, porque al tener tantos temas tampoco podes hacer, si te podes tocar todos los temas de todos los discos, tenés que hacer un show de cuatro horas.
Sí nos trajo mucha nostalgia, en el momento que empezamos a zapar, que la idea fue conmemorar treinta años de Espíritu, fue muy lindo, lo hicimos de entrada, los primeros diez temas del show es el disco completo.
Es una alegría enorme poder revivirlo y llevarlo por un montón de lados, de provincias, de países. Hasta España hemos llegado con esto. Así que estamos felices por el presente.
El público de Malón es multigeneracional. ¿Qué diferencias notan en la reacción o el pogo entre el fan de los ’90 y el joven que lo está descubriendo 30 años después en esta gira?
A comparación de los noventa, que fue el principio y el auge de los conciertos heavy que ya venía con Hermética, sumando mucho público, nos llevó el vivo. Con Malón arrancamos con un show con un Cemento repleto de gente, hasta había quedado gente afuera y lo que se vivió esa noche, el pogo terrible, yo creo que era un poco más salvaje.
El actual no cambia tanto, empujarse o cantar más, obviamente, porque en ese momento recién salía Malón y por ahí no están tan escuchadas las canciones, pero ahora se disfruta mucho escuchar a la gente cantar. Con las ganas que lo cantan, con la emoción que sienten, y la pasión que se siente en el show, ahí está la diferencia.
Estuvo buenísimo al principio, éramos jóvenes y disfrutábamos mucho de toda esa energía que te volvía loco. Hacíamos shows de más de dos horas y la gente acompañó mucho siempre, así que agradecidos de eso.
Poder hoy en día seguir volver a tocar todos esos temas y ver muchos chicos jóvenes nuevos y, obviamente, los veteranos de los noventa que todavía siguen viniendo, los que pueden venir. Se armó algo muy lindo y que se disfruta mucho.
Si el álbum fue una declaración de principios, ¿Qué mensaje o sensación quieren que se lleve el público al salir del último show de esta gira de 30 años?
Lo que queremos que se lleve la gente después de cada show es esa sensación de haber pasado un gran momento, de disfrutar mucho, de sentirse representado por las canciones y nada más. Creo que eso resume todo lo que nosotros queremos que pase en nuestros shows.
No somos un partido político ni nada de esas cosas. Somos músicos que por ahí no nos gusta escribir de novelas o de algo que no te pase todos los días, porque a todos nosotros nos ha pasado de pelearla mucho de pibes, de laburar en fábricas, de cosas que hoy ya casi no pasan.
La vida cambió un montón, las épocas cambiaron. Yo iba a ver a bandas, a V8, al principio a Pappo, y era para descargar esa furia que juntaba en la semana después de laburar todos los días diez, doce horas en una fábrica. Llegaba el fin de semana y mi descarga era esa, también disfrutar del show con gente piola que pensaba como yo. Así que la sensación ahora que la gente se vaya bien, que se vaya feliz, contenta de haber pasado un par de horas con amigos, disfrutando de la banda que le gusta, sentirse identificado con las canciones, yo creo que eso es lo más importante.
Una vez que baje el telón de esta celebración, ¿Qué planes tienen en el horizonte?
El 20 de diciembre en el Teatro Flores culmina la gira de conmemoración de Espíritu Combativo, que nos llevó por tantísimos lados y cerramos un año muy lindo, de mucho trabajo. Agradecidos a toda la gente que estuvo y que está, obviamente, que está con nosotros, que labura día a día, como los mánager, la gente de prensa, los asistentes, los técnicos, todos. No sé si somos una familia, pero somos personas que nos queremos mucho, nos ayudamos y eso lleva a una convivencia muy buena después de muchos años.
Somos muchos de los que estamos en toda la carrera casi de Malón. En el horizonte se ve otro año en el cual vamos a laburar. Vamos a estar tocando con La H No Murió en Huracán en octubre como soportes de Iron Maiden. Se viene otra gira por España. Se viene algo que no puedo adelantar mucho, que ya se van a enterar, en Capital, un poquito más grande de lo normal. Así con muchas ganas todavía de seguir subiendo al escenario y mantener viva, llevar la bandera del heavy como una de las bandas legendarias que tenemos hoy en Argentina como Malón.
Siempre dejamos todo en el escenario, la gente lo valora mucho, por eso viene y disfruta. Y hacia eso mis respetos y mi agradecimiento. También empezar a laburar algunas cosas nuevas.
La idea es volver a grabar otro disco de Malón, pero a su tiempo, no estamos desesperados. Siempre salen cosas nuevas, en los ensayos hay zapadas y vamos grabando y juntando ideas, ojalá que eso quede plasmado en un nuevo disco.
Por último, con la cual suelo cerrar mis entrevistas, ¿Cómo armarían el line-up ideal de su festival favorito y en qué orden tocarían ustedes? (Puede ser un line-up de bandas actuales o históricas).
Estaría bueno hacer un Malón Fest, que nunca hicimos y obviamente cerrarlo, creo que sería lo lógico. Me voy a tomar el atrevimiento de poder incorporar bandas que no existen, como Motörhead, me encantaría que estén. Obviamente Ozzy Osbourne solista, dejemos a Black Sabbath tranquilo ahí. Puede ser Horcas de acá.
Hay tantas bandas que se me hace difícil dejar afuera, nuevas y buenas, pero creo que las dos internacionales serían esas.
En un festival que tocamos acá en Capital en el año 2015 tocamos con Motörhead, Ozzy Osbourne solista y Judas Priest (NDR: Monsters of Rock) . Y no me acuerdo si Rata Blanca o Carajo (NDR: Carajo, Heavysaurios y Plan 4). Se me hace difícil, es cruel nombrar una y dejar afuera a muchas bandas conocidas y amigas, me gustaría que estén todas. Tampoco es un festival tan largo.
Les mando un abrazo a todos y nos estaremos viendo en cualquier momento en un escenario.


Persefone son, por kilómetros y kilómetros de distancia, la banda de metal más destacada de su país de origen. Uno podría decir que no es tan complicado ser la banda más grande de Andorra, pero no creo que le quite ni un gramo de peso a los logros del sexteto, teniendo una discografía de alta estima y logrando firmar con un sello grande como Napalm Records con su particular interpretación del death metal y el metal progresivo. Y ahora tenemos a Persefone editando Live In Andorra, álbum en vivo que registra la presentación de la banda en el Auditori Nacional d’Andorra, toda una ocasión especial considerando que, paradójicamente, la mayor banda de Andorra no tiene muchas oportunidades de tocar en su país natal. Para ello hablamos con el guitarrista Carlos Lozano, con quien tuvimos una charla muy extensa sobre todo lo que concierne no sólo a este nuevo lanzamiento, sino también al “Universo Persefone”.
TTH: Bueno, bueno, quería decirte muchas gracias, Carlos, por esta entrevista. Perdoná que estoy un poco dormido, son las 7:30 de la mañana acá. Quería arrancar primero mencionando que hace un par de semanas Persefone estuvo al otro lado del mundo, estuvieron en Australia
Efectivamente.
TTH: Y que fue la primera vez que estuvieron en ese país. ¿Cómo fue eso?
Fue increíble, porque esto de viajar con el grupo es algo bastante único, y de todos los sitios donde hemos estado, Australia se sentía el más lejano, de verdad, porque el viaje fue larguísimo. Estuvimos casi un par de días viajando para llegar allí, porque llevamos los instrumentos para abaratar costes, y una vez allí… es una pasada, porque el país se siente obviamente muy occidental y te sientes como en casa, pero no sabíamos qué esperar a nivel de público, a nivel de… no sé, de qué te puedes encontrar allí.
Y fue una experiencia muy única. Hicimos esta gira con Be’lakor y con Orpheus Omega, o sea, que el pack estaba muy bien, y la gente vino; tuvimos mucha gente en cada sitio. Y la gente vive el metal muchísimo todavía en Australia, y cuando van bandas allí, me imagino que porque no van a menudo, pues es como que les gusta ir a verlos y soltarse bien en los conciertos.
Una experiencia realmente rica. Obviamente no hay muchas oportunidades de ir por allí, imagínate estar bien lejos.
TTH: Eso y cuando tocaron en Japón en su momento.
Sí. Aprovechamos que estábamos en esa parte del mundo y tocamos unos shows en China, y tocamos un show en Corea del Sur también, y luego vuelta a casa y a seguir con nuestras vidas, pero ha sido una experiencia muy bonita.
TTH: Y hablando obviamente de presentaciones en vivo, ahora tienen este nuevo disco en vivo, Live In Andorra. Quería preguntarles un par de cosas acerca de eso. Primero, obviamente, ¿cómo surgió la idea de hacer este álbum en vivo con la Orquestra Nacional Clàssica d’Andorra?
Pues mira, surgió como casi todas las cosas importantes de la vida, que es casi al azar, ¿no? Te lo ponen delante y te dicen, “¿Te atreves o no te atreves?”. Porque casi todo es lo que ocurre cuando estamos en el día a día. La situación ocurrió porque Andorra es muy pequeño, muy muy pequeño, y nosotros con los años nos hemos convertido quizá en la banda con más promoción internacional a día de hoy, con lo que pues tenemos gente como el Ministerio de Cultura del país interesados en lo que estamos haciendo por el hecho de que están abiertos a escuchar las problemáticas que tenemos cuando salimos fuera o todos los problemas que nos encontramos como una banda intentando funcionar desde dentro del país. Total, estábamos en una reunión con gente del ministerio y pues eso, hablando de cómo incentivar un poco el hecho de que los más jóvenes puedan dedicarse a la música o que tengan un incentivo o todo lo que podíamos aportar siempre lo tienen como bienvenido. Y en esta reunión había gente representando lo que sería la orquesta nacional. Y en el último momento, cuando estaba todo dicho, la persona representante dijo, “Oye, mira, completamente fuera de topic, pero ¿qué os parecería hacer un concierto con la orquesta en el auditorio?”. Ya nos miramos con la cara de decir, o sea, nunca lo había pensado, pero ha pasado a ser el sueño de mi vida ahora de golpe. Claro que sí. Y empezó de esta manera. Se tiró el guante, nosotros como somos idiotas lo recogimos sin pensar y luego nos encontramos todo lo que eso significaba.
TTH: Tirarse a la piscina sin agua.
Totalmente
TTH: Sí, porque a ver, esto es una cosa que hay que mencionar en todas las entrevistas acerca de todas las cosas de Persefone, el hecho de dónde es la banda. Te lo voy a poner así: yo me había anotado acá al principio, me había anotado: la escena metalera de Andorra es diminuta. Y al principio dije: “Pero, ¿no estoy siendo un poquito agresivo con eso?”, y ustedes literalmente lo dicen en una entrevista. Así que dije: bueno, si ellos están de acuerdo, entonces por qué no puedo mencionarlo. O sea, sí, es diminuta. Y es un país con menos de 90.000 habitantes, creo.
Efectivamente, efectivamente.
TTH: Y casi no tocan en Andorra. Creo que hacía como años y años que no tocaban en Andorra, por lo que tengo entendido.
Más de 10 años sin tocar en Andorra.
TTH: Porque no tienen lugares.
No hay en los lugares adecuados. Andorra tiene capacidad para aceptar artistas de alto calado y tener lugares donde puedan tocar, pero nosotros no somos una banda tan grande como para llenar una sala de 4000 personas, ¿entiendes? Y más en el país, donde al final no hay tantos seguidores, porque no hay una escena como tal.
Entonces, ¿qué ocurre? Aquí nos conoce muchísima gente porque salimos en el periódico, en la tele o lo que sea, pero no desde el punto de vista de que sean fans de la música que hacemos, sino porque somos parte de la escena cultural del país. Y nos dan mucho cariño, aunque no escuchen lo que hacemos o no sea lo que más les gusta.
Eso pasó el día del concierto: el 80% de la gente que vino a vernos era familia, políticos, gente de medios, gente que simplemente nos aprecia, pero no es gente que vaya a ponerse un tema de Persefone en casa. La relación con el país es muy particular por eso.
Entonces, siempre dijimos que para tocar en Andorra queríamos que fuera en el lugar adecuado, donde realmente luciera, no en un sitio donde no podamos enseñar lo que hacemos cuando vamos fuera. Y decidimos tener la paciencia de esperar a que surgiera la oportunidad. Ocurrió y, hace poco, volvimos a tocar porque unos compañeros montaron un festival de música en el país y nos pidieron hacer headlining. Como ya habíamos hecho lo otro, quisimos tocar y era adecuado. Tuvimos mucha gente. Era un open, pero no como un Hellfest, mucho más pequeño, algo que se adecúa al estatus de la banda y a la gente que nos sigue dentro del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Persefone en Buenos Aires: “Death metal espiritual”
TTH: Claro. Sí. Les quería preguntar un poco cómo fue adaptar las canciones a la presencia de la orquesta. Porque cuando uno no es músico, imagina que, cuando aparece la propuesta de tener a la banda tocando con la orquesta, muchos piensan que es simplemente la banda tocando y los músicos de la orquesta atrás o al lado haciendo lo suyo. Pero en realidad hay todo un proceso para adaptar las canciones, ¿no? ¿Cómo fue ese proceso?
En el momento en que dijimos que sí, como idiotas, como hemos establecido, dijimos: por supuesto, vamos a por ello sin saber a lo que nos exponíamos. Enseguida te das cuenta de que, ostias, con todos los respetos a cualquier músico clásico, estábamos tocando con la Orquesta Nacional del país. Los músicos que estaban ahí y el director eran absolutamente brillantes.
El proceso se simplifica mucho cuando trabajas con gente que es top en su campo. Hubo un primer momento muy divertido porque el director y la orquesta ya habían tocado con bandas de rock antes. Cuando tuvimos la primera reunión, el director no paraba de decir: “Yo ya he hecho esto con bandas de rock antiguamente, tal y cual”. Y nosotros le explicábamos que no es bien bien rock, intentábamos contarle que nuestra propuesta musical es distinta. Pero él decía que no nos preocupáramos, que había tocado con bandas de rock tradicional.
En un punto dijo: “No, yo lo escucharé, no necesito partitura, no necesito nada, yo ya lo arreglo todo”. Y de repente volvió muy educadamente preguntando si teníamos alguna partitura o algo por dónde empezar, porque no eran solo los gritos, sino que había mucha cosa al mismo tiempo.
Cuando ya le pudimos pasar todas las orquestaciones que existen en los propios temas, a partir de ahí el director se encargó de arreglar todo para encajarlo dentro de las piezas y que no fuera un anexo, sino un solo bloque. Nosotros supervisábamos hasta cierto punto por si algo quedaba fuera de rango o a nivel estético no nos encajaba, pero le dimos mucha libertad. Siempre hemos pensado que cuando trabajás con gente top es mejor dejar que hagan lo suyo y no ponerte en medio, porque esa necesidad de controlarlo todo puede estropear el proyecto y alienar a la gente.
TTH: Sí, sí. Ellos son los que tienen años de experiencia. Obviamente ustedes también tienen muchos años encima, pero me refiero a que ellos son los músicos clásicos: saben perfectamente lo que están haciendo.
Eso es.
TTH: ¿Cómo eligieron las canciones para este álbum en vivo? ¿Fue a partir de las que ya estaban acostumbrados a tocar en directo o eligieron las que mejor sentían que se adaptaban a este nuevo formato, a este nuevo contexto con orquesta?
Es una mezcla de ambas cosas, porque esto nos cayó en medio de una época en la que estábamos girando bastante. Había canciones muy rodadas que ya tocábamos seguido, pero también coincidían con las que la gente más quiere escuchar.
Había temas prácticamente obligatorios. Por ejemplo, “Leap of Faith”, que está en Metanoia, es completamente orquestal y no podíamos tocarlo en directo sin una orquesta, porque no tenía sentido tirar todos los samples. Lo mismo con el outro de “Spiritual Migration”, que es básicamente piano y orquesta, o “Cosmic Walkers”. Había canciones que directamente pedían un formato así; ya las imaginábamos tocadas con orquesta y era hermoso pensarlo.
Después estaban los temas que ya tenían orquesta de por sí y que ya tocábamos “Mind As Universe”, “Living Waves” y todos los de videoclips que formaban parte del repertorio habitual, esos no podían faltar. Con eso ya teníamos gran parte del show armado.
A partir de ahí empezamos a jugar un poco. Dijimos: “¿Y por qué no meter esta canción de un álbum de 2009? ¿Por qué no?” Y sumamos un par más que nos hacía ilusión incluir.
Pero también hubo un punto de realidad. Puedes tener todas las fantasías que quieras, pero al final tienes que hacer un trabajo eficiente, tener en cuenta limitaciones y pensar más allá de los sueños salvajes. Eso nos llevó a una selección bastante natural.
TTH: A veces me imagino, en los conciertos, cuando una banda anuncia que va a hacer un repaso de su discografía. Uno como público no piensa el trabajo de tener que regresar a tocar canciones que no tocan hace tantos años.
Para que te hagas una idea, una pequeña anécdota. Nosotros tenemos el álbum Spiritual Migration, que es uno de los más celebrados dentro del público que nos sigue. Hace unos años quisimos incluir en el directo un tema del disco que nunca habíamos tocado: “The Majestic of Gaia”. Claro, yo no tengo ni partituras ni tenía pistas ni nada, yo lo saco todo directamente escuchando el álbum de Spotify. Y entonces me ocurrió que no me acordaba absolutamente de cómo se tocaba nada de eso. Estaba ahí pensando “¿cómo era esto?”.
Al final tuve que ir a YouTube y poner “el nombre de mi propia canción + cover”. Y me salieron dos chavales completamente jóvenes tocándola increíble.Algunas cosas las hacían de manera distinta a como las había compuesto yo, y eran formas mucho más inteligentes de tocarlo. Así que les dejé un comentario diciéndoles “sois los mejores, gracias”.
Llega un momento en que te olvidas del material porque son tantas canciones que tienes que coger lo que puedes. Las que aprendes nuevas las problemáticas, pero la gente a veces no lo piensa, solo quiere su canción favorita y ya está.
TTH: Sí, la suerte que es tener gente haciendo covers de tus canciones y que puedas ver cómo están tocando para acordarte de cómo eran.
¡Y cómo toca la gente! Madre mía, de verdad.
TTH: O sea, ya que mencionabas YouTube… en estos días donde tenemos YouTube y otros servicios para ver videos y todo, o vídeos como dicen también. Cuando aparecieron los discos en vivo, era la época en la que uno no podía agarrar y simplemente ver una grabación de la banda tocando, y a veces el disco en vivo era lo que uno podía tener. Pero en estos días uno puede agarrar y poner “YouTube Perséfone en vivo en Australia 2025” y tocar enter. ¿Qué crees que puede ofrecer un disco en vivo en estos días?
Hombre, yo creo que pueden hacer esto, desde luego, y lo que van a encontrar es la grabación de un chico que cogió el móvil tres segundos antes y se puso a grabar cualquier cosa que probablemente no sonará especialmente bien.
Por lo tanto, creo que sobre todo es la calidad del propio producto. Cuando lo iniciamos, simplemente queríamos tener un recuerdo de la mayor calidad posible en dos sentidos. El primero era mostrar al mundo algo hecho cien por cien, o noventa y nueve por cien, en Andorra, porque la mezcla la hizo David Castillo y es sueco, con lo que era el infiltrado, era el Among Us, pero todo lo demás lo hicimos desde aquí.
Y nos hizo mucha ilusión poder decirle al mundo: “Mirad, esto es lo que se hace en este país tan pequeño. Tenemos una banda de Andorra con la Orquesta Nacional de Andorra, en el Auditorio Nacional, con nuestro público, familias, políticos, gente de aquí, gente que viajó para venir a ver el concierto”. Incluso la gente involucrada en el sonido, quitando a David, toda la gente de monitores, toda la gente de la grabación del vídeo, son amigos nuestros íntimos de toda la vida. Era una celebración de algo un poco tribal, si quieres, de: estamos aquí encima de las montañas, perdidos, haciendo nuestra cosa. Y era la oportunidad de decir: vamos a hacer la cosa de la mejor calidad posible para enseñarle al mundo que esto también existe.
La oferta es esa. A partir de ahí, un día veremos si a la gente le parece bien o mal, pero era nuestra pequeña celebración de nuestro lugar dentro de la escena, dentro de nuestro país, de la gente, de ofrecer algo que el día de mañana, cuando no estemos, porque todo acaba, cobrará una dimensión más allá, al menos en nuestras propias vidas.
A partir de aquí, lo que la gente vaya a escuchar o no, si tiene éxito o no, eso se nos escapa porque, como sabrás, es otra película a la que no podemos hacerle nada.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Be Prog! My Friend 2025 – Dia 1: “La magia progresiva invade el Poble Espanyol”
TTH: Encima esto que mencionábamos antes de que casi no tienen oportunidades para tocar en su país. Una vez que tienen oportunidades, vamos a hacer algo especial. Y encima, si vamos a hacer algo especial, lo mejor es agarrar y tener un testimonio, tener una manera, un registro de lo que fue todo el evento.
Eso es. Exactamente.
TTH: Y mencionaste antes el álbum Metanoia. Metanoia fue el primer álbum que editaron, si estoy en lo cierto, a través de Napalm Records, que es un sello grande dentro del metal. Vienen de trabajar con varios sellos no tan grandes, una variedad de sellos mucho más chicos. ¿Cómo se siente trabajar con un sello grande comparado con los discos anteriores? ¿Cuál es la diferencia?
Yo estoy seguro que te lo puedes imaginar. De pronto pasas de tener a una o dos personas que se encargan de todo, tienes acceso directo al dueño de la discográfica, es amigo tuyo, va contigo de gira, se hacen colegas, y él invierte lo que puede, tú ayudas con lo tuyo. Y de golpe pasas a tener un equipo de marketing, un equipo de no sé qué, otro de no sé cuántos, contabilidad, todo. Y la persona que habla contigo es solo una dentro de toda una estructura.
Por una parte, el equipo es muy superior y a nivel de repercusión también es mayor. Aquí estoy hablando contigo, ¿sabes lo que quiero decir? Antes era más difícil acceder a medios. Ellos tienen gente directamente dedicada a la promoción que habla con las personas y te lo organiza. Es una pasada, es lo primero que notas.
También hay que entender que estás en un sello con artistas de un nivel mucho mayor en números y éxito. Pasas de ser el pez grande en la pecera pequeña a ser el pez pequeño en la pecera grande, con peces más grandes. ¿Qué ocurre? Que al final un sello discográfico es una empresa y tiene que poner su atención donde obtiene más rédito. Pero eso no significa que Napalm no apueste por nosotros. Por algún motivo, la propuesta musical que tenemos les parece única y les encanta que estemos allí. Nos tienen como un pequeño “token”, una banda que querían tener, y nos dejan hacer literalmente lo que nos da la gana. ¿Queremos hacer un EP? Perfecto.
Aunque saben que los números han crecido muchísimo en los últimos años (gracias a ellos también, a las giras y quiero pensar que a la calidad de los lanzamientos) están abiertos a que nos expresemos artísticamente como queramos. Y eso es muy agradable. No tenemos la presión de “estamos invirtiendo todo el dinero del mundo para que seáis los próximos Jinjer o Powerwolf”, que son bandas enormes de su roster.
Estamos en un punto más underground dentro de un sello grande. “Tenemos a Persefone, están haciendo su movida, y cuando les pedimos cosas están ahí para nosotros”. Y nosotros intentamos mantener un nivel de calidad para que la relación con Persefone se vea como una sociedad con un estándar alto.
TTH: Encima la propuesta de la banda no es particularmente accesible. Sí, son una banda de death metal, digamos, pero no son, como mencionaste, Powerwolf o Jinjer, sobre todo Jinjer, que a veces tienen voces extremas pero dentro de todo son bastante accesibles para lo que es el estilo. Lo de ustedes viene más que nada por el lado de la complejidad y todo ese tipo de cosas.
Sí, sí, sí.
TTH: Cuando yo hago las preguntas para las entrevistas, busco otras entrevistas que les hayan hecho. Y encontré entrevistas a ustedes en sitios hechos en Geocities, de hace tiempo largo. Esa es la forma en la que uno se da cuenta de los años que tiene la banda esos sitios hechos en 2002. ¿Cómo ves la evolución de la banda desde sus inicios? ¿Cómo lo compararías?
Nosotros empezamos muy jóvenes con esto y era pre Youtube, no había nada, era campo todo. No teníamos idea de lo que estábamos haciendo ni de cómo acceder a nada. Nosotros éramos chavales, como suele decirse también, con una maleta llena de sueños. Teníamos una idea muy concreta. Todo empezó, como me imagino que te habrá pasado a vos, cuando descubrís esa música que te hace vibrar. Estás escuchando algo que encaja y dices: “Me gusta tanto que no quiero solo disfrutarlo, quiero formar parte de esto”. Recuerdo que, de muy joven, escuchando música tuve ese momento en el que se te ponen los vellos de punta, todo encaja y aparece una euforia enorme. Ahí pensé: “Me encantaría intentar que alguien, en algún momento de su vida, pueda sentir algo parecido a lo que estoy sintiendo yo ahora mismo”. Todo partió de poner una visión muy concreta a nivel musical. Y como no teníamos idea de nada, el plan que teníamos, siendo adolescentes, era decirlo en voz alta: “¿Cómo llegamos a donde queremos llegar?”. Teníamos sueños: queremos tocar acá, queremos tocar allá, queremos una discográfica. Pero no sabíamos cómo. Entonces dijimos: “Vamos a hacer discos uno detrás de otro, cada vez con más calidad, hasta que sea innegable que hay algo valioso en lo que hacemos y alguien tenga que girar la cabeza y decir: esta gente merece la pena”. Te puedes imaginar que fue de la mano con la tecnología y con todo lo que fuimos aprendiendo. Al final, fue ensayo y error. Escucho el primer álbum y veo fallos. Escucho el segundo y veo fallos que ya no están en el primero, pero tampoco están en el tercero. Y hasta hoy sigue igual. Escucho Lingua Ignota y pienso: “Maravilloso, un paso adelante, ahora hay que apretar en otra dirección, porque es una evolución constante”. Al final, es nuestro proyecto de vida. Ese es el punto.
TTH: Cuando uno se pone a grabar discos, algunos se imaginan: “Lo hacemos todo bien de una”. Pero no, casi nunca pasa. Nunca sale así. Uno escucha los discos y piensa: “Esto podría haberlo hecho mejor. Para el siguiente, vamos a hacerlo mejor”. Es tal como lo describiste, una evolución constante.
Totalmente, totalmente. Tienes que ser analítico y crítico. Además, los músicos somos muy inseguros por naturaleza, obviamente. Es horrible hacer discos y sacarlos al mundo porque nunca sentís que tu música está a la altura de la que te gusta.
A mí me gustan los grupos de otros, no me gusta mi grupo. No puedo escuchar a mi propio grupo, entonces todo me parece de peor calidad. Siempre estás corriendo detrás de la zanahoria. Quiero algo que no sé exactamente qué es, que es sentir lo que siento cuando escucho a los músicos que me gustan mucho. Pero con el tiempo aprendes a callar esas voces y entendés que el valor de lo que hacés se lo tiene que dar la persona que lo escucha, no quien lo crea.
Quien lo hace puede poner calidad, intención, y eso está muy bien, es hermoso, pero lo único que puedes hacer es dar lo mejor que tienes con lo que hay. Que otra persona sienta algo, que encuentre algo que valga la pena, no va a depender de que yo ponga una nota distinta o trabaje con un productor diferente. Eso depende de quien escucha: su momento vital, cuándo le llega, qué importancia le da, como me pasa a mí con otros artistas.
Cuando te desvinculas de eso, sigue siendo un proceso de ensayo y error, pero te sacás un peso de encima.
TTH: Antes mencionábamos que habían estado en Australia y en China hace poco. También tocaron en Turquía este año por primera vez, si no estoy equivocado. ¿Se pusieron a pensar en qué otro lugar les gustaría tocar por primera vez en algún momento? Suena extraño porque, como decíamos, la enorme mayoría de los recitales que dieron son técnicamente internacionales, algo que a muchos ni se les cruza por la cabeza como posibilidad.
Es cierto. Hemos hecho como 300 conciertos fuera y 15 en casa. Es una locura. Estamos en un punto en el que queremos ir tachando lo que nos queda, porque no sé cuántos años más podremos hacerlo. Ya estamos con el plan de tachar, tachar. Como con Australia: hay que ir a Australia, obviamente. A lo mejor no vamos nunca más a China, así que hay que ir a China. ¿Dónde más queremos ir? Pues mira, nos queda algún sitio y estamos trabajando activamente para conseguirlo.
Queremos volver a Argentina sí o sí. No es porque tú seas de allí, pero ya lo sabéis: para nosotros los hispanohablantes, tocar allá es algo que no sé ni cómo explicártelo. Es como estar en casa sin estar en casa. Es increíble, lo mejor que hay. Y la sensación que nos quedó fue la de volver, porque es precioso.
Donde no hemos estado y estamos trabajando para tocar es en África. Queremos pisar África también. Tenemos opciones para ir a Sudáfrica y se va a hacer. No sabemos cuándo, pero ya estamos hablando con gente. Y a mí particularmente, por un tema de tachar lugares, me gustaría ir a la India, por el hecho de decir: pues mira, fuimos a la India. Alguna vez tuvimos una oportunidad y no pudimos cogerla para ir a un festival. Sería por decir que estuve en todos los sitios que me hacía ilusión. Pero si no pasa, tampoco pasa nada.
Ya poco más te sabría decir. Creo que pasamos por todos los lugares que me hacía mucha ilusión visitar, y quizá me dejo alguno, pero creo que serían esos dos: África me gustaría muchísimo e igual con la India.
TTH: Cuando uno tiene la oportunidad de ir a ese tipo de lugares, llega un punto en el que lo único que queda es aprovechar.
Claro, claro. Es como el último que hicimos en Australia y China, y salió la oportunidad de tocar en Corea del Sur. El promotor dijo: “Ey, ¿por qué no? ¿Por qué no?”. Y dijimos que sí. Y ahí no hay escena de ningún tipo. Veníamos de tocar en Australia con 600 o 700 personas, todos a tope. Y el promotor, cuando llegamos, nos dijo: “Aquí todo es K-pop, esto es lo que van a encontrar. Va a parecer vuestro primer concierto”. Y dijimos: “Perfecto, lo mejor de mi vida”.
La sala era chiquitita y teníamos ahí 60 o 70 personas, todos a tope, con una energía tremenda, y nos lo pasamos increíble igual. Al final dices que sí, porque ¿cuál es la otra opción? Volver a casa y estar sentados delante de la tele. Pues tocamos un concierto donde sea, uno más, ¿por qué no? Algún día no lo podremos hacer, así que hay que aprovechar ahora.
TTH: Uno tiene que aprovechar. ¿Cuándo va a volver?
Nunca sabes.
TTH: Una cosa que quiero mencionar es que también estamos llegando al fin del 2025. Eh, ¿qué deseo tienen para el 2026? ¿Cuáles son sus planes? Porque yo me enteré que van a estar en un crucero en unos meses, por lo que tengo entendido.
Sí, correcto, correcto.
TTH: Contanos acerca de eso.
Pues mira, sobre el crucero es la segunda vez que tocamos allí. Es este crucero que se llama 70000 Tons of Metal. Hace unos años nos invitaron y es una experiencia espectacular. Al final vas a un sitio donde estás en el crucero, tocas dos conciertos, está todo lleno, es enorme y está lleno de escenarios, así que tienes a todas las bandas tocando. Muchas de ellas son bandas que te gustan mucho, por lo tanto tienes acceso a músicos que admiras y estás en contacto con ellos igual que con los fans. Estáis todos por allí y básicamente es pasar el día disfrutando de una especie de vacaciones en altamar en las que puedes tocar e ir a conciertos de otros, disfrutar y hacer una jam con gente.
Este año nos han vuelto a llamar y dijimos que sí, obviamente. Vamos a ir allí a tocar un par de sets y el primer concierto de 2026 será en ese crucero. Básicamente es una semana, tocas dos veces, colaboras en una jam de músicos All Star donde te ponen temas y tú te los aprendes. Es todo muy lúdico, mucho más light que tocar un Hellfest, por ejemplo, donde sabes que tienes que hacerlo con los grandes. Ahí también hay muchas bandas grandes, pero la sensación general es que estamos todos pasando un buen rato. Acabas de tocar, bajas y estás con la gente, o sea que es otra historia.
A partir de ahí habrá más tours. No puedo decir nada, pero se anunciará uno dentro de poco. Ha sido una oportunidad muy importante que nos surgió y que cogimos, y creemos que es muy buena para la banda para poder tocar en vivo. Y por supuesto tenemos que escribir música, eso ya no tiene excusa. Hay que hacer algo nuevo sí o sí. Así que esos van a ser los planes.
TTH: Sí, sí. Eso que dijiste de estar en un crucero con bandas de las que uno es fan, pero a la vez es raro pensar que uno es seguidor de esas bandas y, al mismo tiempo, ahora también es compañero de trabajo de ellas.
Sí, pero yo siempre seré fan.
TTH: Obvio, obvio.
Claro, tío. Mi mujer siempre me dice que veo a tal músico tal y voy corriendo a decirles: ”Hola, ¿qué tal?”. Me dice: “Es que pareces un fan.” Y le digo que sí, que, al final, coincidió que pude acceder a estar acá,, pero cuando veo a músicos que me gustan me vuelvo loco. Me encanta verlos y me encanta ir y decirles: “Tío, me diste mucha alegría en mi vida.” Y que lo sepan, tío. No sé… es algo con lo que voy a morir, creo.
TTH: En febrero de 2024 lanzaron un EP llamado Lingua Ignota Part 1.
Tal cual.
TTH: ¿Cuándo se viene el Part 2?
El Part 2 probablemente no será lo siguiente que lancemos. Lo que viene ahora va a ser algo completamente distinto de lo que iniciamos con Lingua Ignota, porque allí también estaba muy marcado por la entrada de Dani en las voces. Queríamos experimentar con un par de ideas y tenía sentido en ese momento la temática, pero ahora sentimos que queremos ir en otra dirección a nivel estilístico, lírico y temático. Probablemente será un álbum completo, otro full length, antes de lanzar Lingua Ignota Part 2.
TTH: Experimentar después de cambiar de cantante tras tanto, tanto tiempo, eso es todo un tema.
Sí que lo es, sobre todo cuando eres tan amigo de todos los miembros de la banda. Esto no es solo una banda profesional en el sentido de que lo llevamos como tal, sino que somos colegas de toda la vida, son mis mejores amigos. Yo no quería que entrara nadie que no fueran ellos, porque los quiero, ¿sabes?
Cuando Marc tuvo que dejarlo por motivos personales, fue un drama, y meter a alguien después fue muy difícil porque yo no quería a nadie que no fuera él. Luego entró Dani, y ahora Dani es mi amigo más allá de ser cantante de la banda. Es una persona a la que quiero muchísimo y me encanta que esté en mi vida más allá de los momentos que pasamos en el escenario.
TTH: Ya para cerrar, ¿qué querrían decirle a los fans que van a escuchar este nuevo álbum en vivo y a verlos en directo ahora?
Pues mira, te voy a decir que al final el fan no deja de ser una persona como yo, que puede o no engancharse con ese vídeo, ese álbum o lo que sea. Lo que quiero decir es que para nosotros hacer ese álbum fue asumir un riesgo sin saber muy bien lo que hacíamos, como la mayoría de cosas que hacemos en la vida.
Así que el mensaje es: que se tiren a la piscina cuando surjan oportunidades. Da igual si es música, relaciones, trabajo o cambios en sus vidas. Nosotros nos metimos en esto sin saber y pasamos momentos muy estresantes. Me planteé si era buena idea o no, hubo discusiones de todo tipo y, al final, estamos aquí hablando con alguien en Argentina, comentando como si ya formara parte. Es una realidad preciosa.
Como decimos en el grupo, cuando haces cosas pasan cosas, cuando no haces nada, no pasa nada. Así que el mensaje es: te puede gustar o no, pero aprovecha. Haz lo que tengas que hacer para que la vida merezca la pena, toma una decisión al día y no tengas miedo de aprovechar oportunidades, porque si no, el tiempo pasa y luego te arrepientes más de lo que no hiciste que de lo que hiciste.


Hermética X Pato Strunz, el flamante proyecto internacional de Claudio Strunz que interpreta canciones de su ex-banda, va a presentarse en El Teatrito el próximo 5 de diciembre. Desde TrackToHell nos pusimos en contacto con el querido baterista para conversar sobre lo que se viene.
Están bastante ocupados, ¿qué me podés contar de la gira que se viene?
Estamos con el inicio de Volver al Origen Tour 2025. Estamos en Happy Together que es la productora en la cual estamos trabajando, en Caballito. Ya hace unas dos semanas que estamos acá en Argentina ensayando. Mañana arrancamos la gira, así que hoy tuvimos un ensayo muy, muy intenso, como seis horas. Estamos muy felices.
¿Ya tuvieron una fecha en Los Ángeles, verdad?
Exactamente, el debut fue en Los Ángeles. Yo estoy viviendo en Miami. Tanto Pablito como Nico viven ahí, al lado.
¿Quiénes conforman la banda? ¿Tiene que ver con Ithaca, que es el proyecto que presentaste el año pasado?
Sí, sí, y ese proyecto sigue estando. Pero en esta oportunidad arrancamos con Hermética X Patro Strunz y acá en Argentina el bajista es Marcelo Bracalente, de Jerikó, Chino Gorosito en guitarra y bueno, la voz en todos lados es Niko García y Pablo Giménez, un hermano venezolano que tenemos tocando la guitarra en Estados Unidos y que nos está acompañando en toda la gira acá también. Así que estamos muy contentos de empezar esta gira. Nos tomó por sorpresa la cantidad de fechas que salieron. La verdad que es increíble todas las fechas que hay , está buenísimo.
Hablando del vocalista, Niko García, a mí me gustó, por los temas que escuché que grabaron, cómo se adapta al registro de Ricardo, pero también el de O´Connor. Por ejemplo en Del Camionero, que tiene que combinar ambos y queda bien en los dos.
La verdad que sí. Y esto es el inicio… no es que yo estaba buscando hacer algo, digamos, como Hermética X Pato Strunz, sino que yo estaba en Estados Unidos, tenía otro proyecto, de hecho tenía un tributo a Pappo también porque tocábamos en el circuito latino. Y un día me llamaron, me dijeron si no quería ir a un show que había, que era un tributo a Los Redondos y tributo a La Renga. Y bueno, por suerte fui, por esas cosas de la vida, porque yo estaba recién llegado a Estados Unidos y estaba justo ese día solo y me mandé. Y cuando salió Maltratados, que es el tributo a La Renga que tiene Niko García y dije wow, loco ¿de dónde salió? Impresionante el vozarrón que tenía, la impronta, la actitud, la energía y dije epa, cómo canta este loco. Ahí nos pusimos a charlar después del show y dijimos cuándo vamos a comer un asado, juntémonos. Yo ahí ya ví a alguien que me sorprendió, porque tenía todo lo que tiene que tener un cantante. Entonces lo primero que le propuse fue que yo hacía mucho tiempo que quería grabar un tema que era El Inventor del Mal, de Los Antiguos. Justo él conocía la banda y le gustó la idea. Empezamos con eso y cuando lo escuché cantar El inventor del Mal digo “este tipo puede cantar las canciones de Hermética”. Y bueno, ahí empezamos a desarrollar el proyecto, y acá estamos.
¿Cómo se explica que Hermética, tanto tiempo después, sigue vigente? Incluso más que antes, me atrevo a decir.
Y es increíble porque a través del paso del tiempo, Hermética nació como una banda musical, pero se convirtió en un fenómeno social. Entonces creo que eso fue el pasar diferentes barreras y estar en el tiempo. El que escucha heavy metal, siente el heavy metal, no es una moda. Entonces a través de los años sigue estando, por su mensaje, por sus letras. Entonces llegó un momento donde obviamente la gente tomó como propias esas canciones. las letras y ahí es como que se disparó. La gente está enamorada de esas canciones, y hacen que siga la llama viva. ¿Eso es increíble, no? Yo siempre digo que a mí me van a cerrar la tapa del cajón y me va a seguir gustando Hermética. Y son mis versiones estas. Ahora era una muy buena oportunidad para poder plasmar canciones que quizás no estaban tan bien grabadas, grabarlas de nuevo con un audio nuevo, fresco, moderno y creo que eso se nota en el trabajo que hicimos. Estamos muy contentos de cómo está funcionando, de cómo quedó el registro de las canciones y en particular como está siendo recibido el proyecto.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rata Blanca en Buenos Aires: “La vuelta de los guerreros del arcoíris”
Ya grabaron algunas canciones.
Sí, estuvimos un montón de tiempo ensayando las canciones hasta que dijimos “bueno, es el momento de grabar algo”. Y la primera canción que grabamos fue Tú Eres Su Seguridad, en conjunto con Atravesando Todo Límite y Vida Impersonal. De estas tres canciones, la única que tiene video es Tú Eres Su Seguridad que está grabado en Marquee Studios, una sala de ensayo hermosa que hay allá en Miami, que es donde ensaya Nicko McBrain. Un lugar alucinante. Y grabamos ahí que tienen un estudio, la verdad es un lugar muy lindo. Pero después yo no quedé conforme con cómo había quedado la mezcla. Y justo yo venía para Argentina y llamé a mi gran amigo Álvaro Villagra, que es el que grabó absolutamente todo. Y le digo Alvarito, necesito que me mezcles esto. Pero por supuesto me dijo… fui una tarde, fuimos a comer algo, y lo mezcló en unas tres horas al tema. Es una bestia. Así que feliz, feliz de volver a trabajar con él, que es una eminencia, más allá de que sea mi amigo. Y ahí fue como el puntapié, fue muy bien recibido el video, con no sé qué cantidad de vistas tiene. Esa fue la punta de lanza que hizo que las otras dos canciones salieran pero en audio, no en video, vía los formatos digitales.
Después de eso, nos propusieron de Realm26, que es un estudio, grabar un streaming. Y yo le dije mirá, grabémoslo así en formato en vivo, pero no lo streamiemos. Grabamos y lo mezclamos bien, porque yo soy un hinchapelotas del audio. En el medio habíamos firmado el contrato con Happy Together, que es una una productora acá de Buenos Aires, para el contenido digital y demás. Ahí se grabó el último disco de Charly García, por ejemplo. y bueno, empezamos a trabajar juntos, grabando también otras cosas y ahí se fue terminando de mezclar. En Realm26 hicimos cinco canciones más. Ayer se estrenó “Del Camionero”, que es la cuarta canción. Y la última canción que queda, que todavía está sin estrenar, es Robo un Auto.
Con respecto a tu estilo de tocar, de aquellas versiones originales que grabaste con Hermética ¿ahora, cambiaste algo, las fuiste adaptando? Porque son canciones que tocaste toda tu vida.
Exactamente, más de treinta años. Básicamente están tocadas como las grabé. La diferencia es obviamente el audio que se está usando, el sampleo, las baterías. Pero lo que es tocadas son los mismos arreglos porque a mí me gusta respetar como son. Una de las cosas que yo tenía en la cabeza cuando fuimos a grabar estas canciones era respetar la esencia de esas canciones. Entonces es como que para mí era súper específico tocarlas igual, o sea en la impronta. Después obviamente va a cambiar porque usas un audio nuevo, un audio más moderno… producir la canción desde otro lado desde el aspecto del audio. Pero en la tocada respetar la esencia.
Para dar la misma sensación que tiene el que escuchó los discos toda la vida, ¿no?
Exactamente. Y sí, lo que tiene de color, obviamente, es que Nico es un cantante muy versátil y que está como en el medio, ¿no? En el medio de Ricardo y de Claudio. Pero obviamente lo comparan con el Chizzo porque él ama La Renga, y es increíble como canta esas canciones también. Pero creo que obviamente encontró su lugar, encontró su impronta Y hoy tiene su estilo, es su versión. La verdad yo estoy muy contento. En cada canción como que le ponía un poquito más de sal a la cosa y quedó increíble, espectacular.
Los esperamos a todos el 5 de diciembre en El Teatrito, con Hermética X Pato Strunz. Vamos a tocar veinte canciones de Hermética, seguramente vamos a tener un par de invitados. Están todos invitados para participar de lo que seguramente va a ser una gran fiesta de Heavy Metal
Muchas gracias, Pato.



El año ha sido muy movido para los chicos de Ancient Settlers y es por este motivo que me junté con ellos para saber un poquito la actualidad de la banda y como afrontan el 2026 con sus nuevas integrantes.
Muy buenas chicos, aquí os escribe Lucas de Tracktohell y quería saber cómo nace la idea de volver a grabar “Autumnus” y cómo fue reencontrarse con aquellas canciones en manos de dos vocalistas nuevas como Nía Creak y Noelia FJ.
¡Muy buenas, Lucas! Un placer volver a saludarte.
La idea de revisitar Autumnus llevaba tiempo rondándonos. Ese EP fue nuestro primer paso como banda y, aunque le tenemos muchísimo cariño, siempre sentimos que las canciones podían expandirse y llegar más lejos con los medios y la madurez que tenemos ahora. 2021 fue un momento clave para nosotros, pero también un punto de partida muy distinto al actual.
Reencontrarse con esos temas ha sido casi como abrir un viejo diario. Ves lo que eras, lo que querías decir y cómo has crecido desde entonces. Y, por supuesto, contar con Nía y Noelia ha sido decisivo: han aportado nuevas texturas, nuevos enfoques vocales y una energía completamente renovada. No se limitaron a “interpretar” las canciones, sino que las hicieron suyas, respetando el espíritu original pero llevándolo a otro nivel.
Justamente de Nía, quería saber cómo surge la idea de sumarla a la banda y qué os ha aportado ella a nivel profesional en el repertorio.
La idea de incorporar a Nía surgió casi de manera natural. Queríamos ampliar el abanico de rangos vocales, para dotar de mayor personalidad al proyecto. Ya le conocíamos y sabíamos que entendía la esencia melódica pero agresiva del proyecto y que se entendería fácilmente con Noe.
Profesionalmente ha aportado muchísimo: presencia escénica, potencia, una interpretación muy emocional y una visión fresca a la hora de plantear líneas vocales. Ha hecho que algunas canciones cobren un nuevo significado y ha añadido capas que antes no existían.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ancient Settlers – Oblivion’s Legacy (2024)
Este verano habéis compartido escenario con Ignea, ¿cómo fue la experiencia?
Increíble. Ignea son una banda que admiramos desde hace años y compartir escenario con ellos ha sido un verdadero placer. Más allá del hecho artístico, son personas cercanas, humildes y muy generosas. Su energía en directo es brutal, y eso siempre te impulsa a dar un poco más en tu propio show.
Además, compartir espacios con bandas que trabajan tan duro te recuerda por qué hacemos lo que hacemos y por que es importante ser humildes y consistentes.
Ancient Settlers es uno de los nombres propios del metal pesado actual junto a Bloodhunter, Death & Legacy o Hiranya, ¿cómo veis la escena actual en España?
La escena está en uno de sus mejores momentos. Hay muchísimas bandas trabajando a nivel internacional, con propuestas sólidas, profesionales y con una identidad marcada. El metal español ha dejado de ser “promesa” para convertirse en una realidad.
Lo que necesitamos ahora es que el público, los promotores y los medios sigan apoyando ese crecimiento, porque el talento está ahí y la profesionalidad también. España está exportando metal de primer nivel y eso es motivo de orgullo.
¿Cómo vivisteis el ciclo de Oblivion’s Legacy y qué supuso para vosotros fichar con Scarlet Records?
El ciclo de Oblivion’s Legacy fue un punto de inflexión. Fue un álbum muy trabajado, muy personal y con una producción que nos permitió crecer musicalmente. Lo vivimos con mucha intensidad: fueron 38 conciertos en 14 países, salas, festivales… muchas anécdotas y grandes dificultades, además de videoclips, eventos… y sobre todo mucho aprendizaje.
Firmar con Scarlet Records fue un enorme paso adelante. Para nosotros significó entrar en una plataforma internacional que entiende el tipo de música que hacemos y que trabaja con bandas que admiramos. Sentimos que el álbum tuvo una visibilidad que habría sido difícil obtener en solitario y eso nos abrió muchas puertas, por lo que en general ha sido un paso importante para la banda, sin ninguna duda.
Nía y Noelia, ¿Cuáles fueron las vocalistas que os inspiraron a cantar este tipo de sonido?
Nía: Mis influencias vienen de vocalistas que combinan técnica con mucha personalidad, como Rocío Jurado, Nino Bravo y dentro del metal Amy Lee o Noora de Battle Beast, todas las vocalistas que han intervenido al frente de Nightwish o Britney de Unleash the Archers. Siempre me ha inspirado esa capacidad de moverse entre lo melódico y lo extremo sin perder emoción. Además, de sentir que parte de mi influencia proviene de voces teatrales o cinematográficas.
Noelia: Tengo muchísimas influencias porque siempre me ha interesado entender las distintas técnicas y colores que se pueden conseguir dentro del metal extremo. Me inspiran vocalistas muy versátiles como Peter Tägtgren (Hypocrisy), Tatiana Shmayluk (Jinjer), Maurizio Iacono (Kataklysm), Mikael Stanne (Dark Tranquillity) y Mikael Åkerfeldt (Opeth), porque dominan múltiples registros y saben mover la emoción dentro de la agresividad.
También admiro a Angela Gossow y Alissa White-Gluz (Arch Enemy), así como a Nergal (Behemoth), por la forma tan clara en la que articulan incluso en registros extremos.
De las voces más graves me han marcado muchísimo Simone “Som” Pluijmers (Cerebral Bore) y Mallika Sundaramurthy (Abnormality), por la profundidad y brutalidad de sus guturales.
En el extremo contrario, me flipan los agudos de Dark Funeral, esa tensión tan afilada que manejan.
Y luego está Jeff Walker (Carcass), que admiro por la naturalidad con la que hace parecer fácil algo que en realidad es muy complejo. Cada vocalista me aporta algo distinto, cada uno tiene su porqué, ¡jajajaj!
¿Y que si me los he estudiado a todos? Sí, tengo diseccionadas todas sus técnicas guturales, ¡jajajaj!
¿Cuáles son los planes para la banda de cara a 2026? ¿Habrá gira nacional, festivales…?
El 2026 será un año intenso, pero con otra perspectiva. De momento tenemos previsto seguir presentando Autumnus y ya estamos trabajando en nuevo material para nuestro 3er Lp. Nuestra intención es combinar fecha por la península con algunos conciertos en Europa, además de volver a festivales —algo que siempre disfrutamos muchísimo.
No podemos confirmar todas las fechas todavía, pero sí podemos decir que habrá movimiento, y del bueno.


La Armada nació en Santo Domingo con una visión política y punk, tras emigrar a EE.UU., evolucionaron mezclando hardcore con ritmos caribeños y se consolidaron en Chicago. Su nuevo sencillo “Over” aborda la explotación histórica en República Dominicana y adelanta un sonido más experimental rumbo a su próximo EP “Ofensas”.
Para quienes aún no los conocen, ¿cómo nació La Armada y cuál fue la visión inicial del proyecto cuando comenzaron en República Dominicana?
La Armada nace en Santo Domingo en 2001, poco después de la llegada del internet a nuestra isla, descubrimos el mundo del punk y hardcore, con el cual nos identificamos, políticamente, el país salía de una dictadura de más de 12 años, y nos vimos reflejados más en la estética punk que en el grunge o el hair metal, que en ese entonces era más popular en el país.
La visión inicial fue denunciar las atrocidades cometidas por el gobierno dictatorial de Joaquín Balaguer, quien gobernó durante nuestra niñez, incluso, la banda se dio a conocer cuando nuestra primera canción “Ha Muerto Ya” se viralizó localmente, al celebrar la muerte del ex tirano y por el subsecuente Partido de Liberación Dominicana, quien fue conocido por su corrupción y estuvo al mando durante nuestra adolescencia.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: DÜNEDAIN ESTRENA SU NUEVO VIDEOCLIP
¿Qué desafíos encontraron al salir de la escena dominicana para expandirse a otros países, y cómo esos retos moldearon su sonido e identidad?
El primer reto fue emigrar a Estados Unidos: aprender a vivir y adaptarse a las normas de un país nuevo y rígido, al principio, estábamos en un pueblo pequeño en Florida, donde no eran comunes los latinos, mucho menos los dominicanos.
Emigrar influyó bastante en nuestro sonido, estando ya inmersos en el circuito de conciertos, fuimos expuestos a subgéneros como el power-violence y el grindcore, si bien no son nuestro plato principal, dejaron huella en nuestro estilo.
Otro reto fue aprender a ser una banda de giras, pasamos de un país pequeño, con una sola ciudad para conciertos de rock, a estar expuestos a 50 estados y miles de ciudades, poco a poco aprendimos sobre logística, rendimiento y cómo hacer funcionar la operación con pocos recursos, tocamos casi una década en circuitos independientes (casas, sótanos y bares) hasta que finalmente comenzamos a girar de forma profesional.
Su música mezcla hardcore punk con ritmos caribeños y una fuerte carga política y social. ¿En qué momento decidieron que esa fusión sería parte esencial de su ADN como banda?
Como inmigrantes, empiezas a añorar lo que dejaste atrás, ya establecidos en Estados Unidos, la música de nuestros padres “a la que nos rebelamos de niños” comenzó a atraernos, ese deseo por conectar con nuestras raíces nos llevó a explorar esos ritmos, entendimos que incorporarlos nos diferencia, pero no lo hacemos por hacerlo, sino cuando tiene sentido y aporta a la música.
Mirando hacia atrás, ¿cuál consideran que fue el punto de quiebre o el momento que les permitió consolidarse fuera de su país?
El punto de quiebre fue mudarnos de Florida a Chicago, allí encontramos una escena de música pesada en español que opera de forma independiente a la anglosajona, esto nos dio un espacio para pertenecer y experimentar, la atención que captamos en esa escena hizo que nuestro nombre comenzara a sonar en los circuitos anglosajones, y así hemos venido construyendo camino e identidad propia.
¿Qué aspectos de la realidad dominicana siguen presentes en su música y mensajes, a pesar del tiempo viviendo fuera?
Seguimos abordando el neocolonialismo: cómo potencias, empresas e ideales del primer mundo aún extraen recursos de Latinoamérica sin devolver nada, esto va desde lo político (como la situación de EE.UU. en Venezuela), lo corporativo (la extracción de oro de Barrick Gold en nuestro país) hasta lo mental y cultural (el consumo de contenido en redes que termina por extraer más que aportar).
Ese mensaje de cuestionar esas realidades sigue vigente y nuestro país sigue siendo parte de ese contexto.
Hablemos de su nuevo sencillo “Over” —¿Cuál fue la inspiración detrás de este tema y qué mensaje buscan transmitir con él?
“Over” está inspirada en una novela dominicana del mismo nombre sobre la explotación en los campos de caña de azúcar durante la ocupación norteamericana de la isla, la novela usa anglicismos que la canción a su vez honra con frases en inglés. El coro dice: “El hombre por hombre, traiciona su ser en nombre del poder,” resaltando competencia versus cooperación; ley de jungla versus comunidad.
A nivel musical, ¿qué diferencia a “Over” de sus trabajos anteriores? ¿Hay nuevas influencias o elementos sonoros que quisieron explorar?
Musicalmente, la canción se construye sobre un groove que sube y baja en intensidad, manteniendo la atención del oyente, al final, el ritmo y la música se vuelven espaciales y el vocalista recita un pasaje desgarrador del libro: “¿Dónde aprendiste a humillar así?”. Esta progresión musical refleja la intensidad emocional y temática de la historia detrás de la canción.
Ese universo sonoro del final es parte de lo que vamos a venir incorporando mas en las composiciones.
Finalmente, ¿qué sigue para La Armada luego de este lanzamiento? ¿Podemos esperar un nuevo disco, giras o colaboraciones próximamente?
Acabamos de cerrar nuestro ciclo de giras de 2025 con una gira de tres semanas por el oeste de Estados Unidos junto a Agnostic Front y Strung Out, ahora el enfoque será continuar lanzando sencillos hasta completar el EP “Ofensas”, con nuestras composiciones más desafiantes.
“Ofensas” es una invitación a mirar adentro y a cuestionar cómo la sociedad moderna influye en el hombre, musicalmente, buscamos equilibrio entre lo memorable y lo experimental; para eso hemos colaborado con percusionistas y compositores afrocaribeños, también, en partes del disco, el reto fue simplificar hasta que el mensaje o la melodía fueran el centro.



Los tarraconenses CRIM acaban de estrenar su nuevo álbum Futur Medieval, confirmando una vez más que el punk catalán no tiene freno y que al mismo tiempo las canciones siguen bien presentes. Hablamos con Adrià Bertran (voz y guitarra) y Quim Mas (guitarra) sobre su nuevo trabajo y cómo es mantener una banda en un mundo tan volátil.
TTH: Primero quería agradecerle a la banda y a toda la gente de la organización por poder hacer esta entrevista, y también agradecerles a ustedes por la nota. Quería, como suelo hacer, empezar preguntándote cómo vienen las cosas con la banda. Hace poco tuvieron el recital en la previa de Refused y ahora van a sacar un nuevo disco, así que deben estar bastante atareados con todo eso.
Quim: Bueno, a tope, tío, muy muy a tope. La promo del disco, todo es bastante jaleo, y encima hemos tenido fechas importantes durante todo este proceso. Pero bueno, como se puede, se va llevando.
TTH: Sí, encima, por lo que tengo entendido, la banda para ustedes es algo de tiempo completo. Al menos la última vez que vi, no tenían otro trabajo aparte ni nada de eso, sino que viven de esto.
Quim: Bueno, sí, tenemos trabajos aparte, pero el grupo es lo principal hoy en día. Tenemos trabajos que nos permiten dedicarle el tiempo que necesitamos a CRIM. Siempre que tenemos que ir a tocar afuera o lo que sea, podemos organizarnos. Además, todos trabajamos bastante dentro del mundo de la música, de una forma u otra, así que más o menos se puede intentar cuadrar todo.
TTH: Ah, sí, sí, sí. Uno escucha a las bandas que hablan de tener que balancear entre el trabajo que tienen, y a veces tienen que pedir vacaciones para poder hacer alguna gira internacional o lo que sea. Suena como una locura.
Quim: Y eso fue así toda la vida para nosotros también, hasta que llegó un punto en el que, por suerte, CRIM pasó a ser la prioridad. Pero bueno, además todos tenemos otras bandas y seguimos igual.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Refused en Madrid: “La capital baila al ritmo del Old School Hardcore”
TTH: Así que ahora tienen un nuevo álbum, Futur Medieval. Quería que me cuenten un poco acerca de esto. Ya sé que es una observación muy obvia, creo que fue lo primero que aparecía en las entrevistas que hicieron., que el título muestra un contraste entre el futuro y lo medieval, lo que se considera como “primitivo”. ¿Cuál es la idea detrás de ese título y del álbum en general?
Adrià: Bueno, pues el mundo actual, ¿no? Es un contraste, pero tal como lo es el mundo. Nos pareció una buena manera de definirlo, de seguir hablando de lo que está ocurriendo, mezclando lo del pasado y lo del futuro. Esa sería, supongo, la idea principal.
TTH: Lo primero que pensé cuando vi el título fue en todos esos lugares del mundo donde están, por ejemplo, eligiendo políticos cuya idea de campaña es “vamos a volver a esa época”, “vamos a retroceder en el tiempo a una era que consideramos mucho mejor”, porque este avance ya no da más. Eso fue lo primero que se me vino a la cabeza.
Adrià: Pues era la intención, pero está bien. [Risas]
TTH: ¿Cómo describirían el sonido de este nuevo álbum? Obviamente, CRIM es una banda que no sé si tiene muchos cambios de estilo ni nada de eso. No me parece que vaya tanto por ese lado, pero ¿cómo describirían la idea detrás del sonido de este nuevo disco? ¿Cómo se lo plantearon?
Quim: Bueno, sigue siendo CRIM. A la primera se nota claramente que seguimos siendo nosotros, pero en este disco las canciones son un poco más distintas entre sí de lo habitual, algo que siempre intentamos hacer. Hay bastantes momentos duros, bastante cañeros, canciones rápidas, y también algunos experimentos, cosas un poco más raras, sonidos nuevos… pero siempre sin dejar de lado nuestro sonido básico, ese que es característico, pienso yo. Que apenas escuchas diez segundos, ya sabes que somos nosotros.
TTH: Sí, obvio, obviamente. Creo que no van a dejar el punk de lado ni nada de eso… por ahora, me imagino. Ya sé que hoy en día uno dice “no, nunca vamos a abandonar nuestro estilo” y todo eso, pero bueno, mañana quién sabe. Aunque es difícil que pase. Claramente, cuando uno lo escucha, dice: “esto es CRIM”.
Quim: ¡Es lo que sabemos hacer!
TTH: Yo mencionaba antes que hace poco estuvieron como teloneros de Refused. ¿Cómo fue esa experiencia?
Adrià: Muy increíble, una sensación muy fuerte de haberlo conseguido. No era un sueño que yo tuviera marcado como “tengo que tocar con Refused”, pero cuando estábamos ahí fue una sensación bastante impresionante. Además, tocamos en Madrid, que no es nuestro terreno, pero sí tenemos público ahí, cosa que todavía nos sorprende. Y aparte, el privilegio de tocar con una banda que además te elige, porque de las propuestas que les hicieron entendemos que la nuestra les pareció bien, fue un honor increíble. Además, nos lo pasamos súper bien, fue un conciertazo, creo.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Bad Religion en Barcelona: “Ateísmo y herejía en un castillo de arena”
TTH: Saber que ustedes estuvieron como teloneros de Refused, pero también han hecho covers de bandas como Turbonegro y Cock Sparrer, creo que dice bastante sobre el sonido de CRIM. Esto que mencionamos antes, que si bien es una banda punk, toma influencias de diferentes lugares al momento de hacer sus canciones.
Quim: Sí, nosotros siempre hemos escuchado música muy variada y fuera del punk rock. Pero la gracia del punk en general es que abarca tantos subgéneros, estilos y grupos. Siempre nos impactó mucho cuando una banda salía con algo nuevo, como Refused, por ejemplo, que hace más de 20 años propuso algo distinto. Nosotros éramos chavales y alucinamos cuando apareció ese nuevo concepto, que era hardcore, sí, pero con esta elegancia. A nosotros siempre nos ha interesado tanto lo clásico, como Cock Sparrer y los primeros del género, como también cuando descubrimos cosas más nuevas, por ejemplo Turbonegro o Refused. Somos bastante abiertos, y creo que eso se nota bastante a la hora de componer. No nos ceñimos a un estilo o a un tipo de sonido determinado. No hay muchas canciones que suenen solo a Ramones o solo a algo específico, porque nos gusta mezclar todas las influencias y naturalmente nos sale. Es natural, supongo.
TTH: Mezclar todo y ver cómo sale, ver lo que surge a partir de eso.
Quim: Claro, que se note que somos cuatro personas con nuestras bandas favoritas y nuestras propias ganas de hacer. Es algo bueno, creo, que pasa entre nosotros, que tenemos esa polivalencia de gustos. Al final siempre sale algo genuino, aunque tenga colores distintos, y eso está guay.
TTH: Esto es una cosa que se menciona en cada entrevista y ya creo que deben de tener un poquito hinchadas las pelotas con esto, como se diría acá, pero tengo que mencionarlo y voy a tratar de hacerlo una sola vez. Siendo obviamente una banda que canta en catalán, lograron tocar en Alemania, en Francia, en Inglaterra, en Portugal, incluso una vez en Estados Unidos, en el festival este… ¿cómo era? Punk…
Adrià: Punk & Bowling.
TTH: Punk & Bowling. ¿En qué lugar les gustaría tocar donde no lo hayan hecho ya? ¿Dónde dicen “fa, cómo me gustaría tocar en este lugar específico”, pero todavía no se dio por ahora?
Adrià: ¡En Corea del Norte!
TTH: Ah bueno, sí. ¡Laibach hizo eso!
Adrià: ¿Laibach? Normal, normal. Es que van vestidos como si fueran ya, o sea, que quedarían super disimulados entre las filas militares.
TTH: Bueno, ellos cumplieron el sueño, así que…
Adrià: A ver, no sé… Es que en mi caso hemos tocado en muchos más sitios de los que nunca hubiera soñado, imaginado o planteado haberlo hecho. Entonces, ya como decimos aquí, un canto en los dientes, no sé si está satisfecho en este aspecto o qué. No es una cuestión de “buah, ahora lo siguiente sería tocar aquí”. Siendo consecuentes, siendo sinceros y honestos con lo que hacemos, creo que hemos llegado mucho más lejos de lo que… no sé, muchas veces hemos tenido la sensación de “¿Qué coño hacemos aquí? ¿Qué es esto? ¿Cómo hemos llegado acá? ¿Qué es esta maravilla?”. Así que no sé, sitios nuevos, muchos no… en Japón, hombre.
Quim: A ver, yo creo que a veces sí. Últimamente comentamos lo de Latinoamérica, que nunca hemos estado, y sí… Y Asia, a mí me haría mucha ilusión tocar en China, por ejemplo, o en Japón. En Japón ya ni te digo, pero sí, Colombia, México, Argentina, también Chile, que hay bastante movida. Alguna vez nos han propuesto, pero mira, no ha cuadrado, y yo creo que puede ser lo próximo.
TTH: Y lo que decían acerca de pensar en el lugar en el que están… Obviamente, cuando uno arranca una banda, o sea, cuando ustedes arrancaron, me imagino que no se imaginaban estar en el lugar donde están ahora.
Adrià: Claro, es que es eso.
Quim: No imaginábamos ni tocar en Barcelona, que está a 100 kilómetros, o sea que sí. Ya cuando nos invitaron la primera vez fue como: “Hostia, pues bueno, pues vamos”. De hecho, tocamos antes en Barcelona que en Tarragona muchas veces. ¡Ya era como irse de gira mundial para un grupo como CRIM!
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Crim en Barcelona: “¡Abajo los muros!”
TTH: Creo que fue en una entrevista que ustedes habían dado, que en un momento mencionaron a Berri Txarrak, la banda vasca, y decían que ellos son más aceptados en el País Vasco que ustedes en Barcelona o en Tarragona.
Adrià: Bueno, fueron unas declaraciones con las que tampoco estamos muy de acuerdo, porque tampoco era eso, era el clickbait. Es que en la situación de la conversación se sacó eso, se extrajo ese titular.
TTH: Ah sí, entiendo.
Adrià: Realmente a mí me tocó mucho la polla. O sea, no no no pensamos eso tampoco, la verdad, porque al final depende de la gente, no de las instituciones.
TTH: Obvio obvio, no es que estén obligados.
Adrià: O sea, el tema es que creemos que seguramente en Cataluña hay un trato hacia la música más político, y en el País Vasco hay otro. Esto sí que es verdad. Aparte, con todo el respeto a lo que han logrado Berri Txarrak en su carrera y todos los esfuerzos que han hecho, quiero decir que, estén donde estén, lo han hecho bien, y no pretendíamos con este comentario ser comparados.
TTH: Sí, sí, sí, sí. Tampoco es que la gente de tal región tenga que sentir una obligación con una banda de su propia región.
Adrià: Obvio, obvio.
TTH: Sí, hablando de entrevistas, esta vez no tan clickbait como esa, recuerdo una frase que, parafraseando, decía: “El punk sigue siendo necesario al menos como forma de resistencia cultural”. Y creo que eso es extremadamente cierto, mencionaba acá a Quim que tenemos esta época donde hay políticos de ciertas tendencias queriendo mostrarse como contraculturales y todo eso, pero vos analizás un poquito y te das cuenta de que no es así. Y encima tenés gente, que ustedes seguro habrán leído algún comentario así, que decía algo como: “En esta época, ahora lo punk es ser conservador”.
Adrià: [Risas]
Quim: Realmente es una tontería que se digan esas cosas, cuando hay motivos más que de sobra para seguir haciendo punk y sintiéndose así. No hace falta que venga de otros colectivos o de ideas totalmente contrarias, porque no es así, o sea, hay motivos de sobra, vamos. Cada uno en su parcela, tanto musical como en esto que dices tú, que a veces dicen “Ahora lo punk es ser conservador”. No sé, no sé dónde le ve la gente que dice eso la lógica.
Adrià: Bueno, eso normalmente lo dice gente conservadora que quiere ser aceptada como algo rompedor, seguramente, ¿no? Eso no lo dirá la gente de que no lo seamos.
TTH: Sí, gente que en su vida fue a un recital punk, en muchos casos. Y tal vez incluso les espantaría la idea.
Adrià: ¡Seguramente!
TTH: Mencionábamos antes esto de que cuando uno arranca una banda no se puede imaginar tal cual cómo va a ser dentro de unos años. Tal vez uno arranca una banda con la idea de ser una estrella de la música en nada de tiempo, y eso no se da. Y a veces uno arranca una banda pensando que va a tocar en un par de bares y termina tocando en un estadio al poco tiempo. Y viendo lo que era Crim sobre los inicios, cuando empezaron a delinear las cosas de la banda, porque yo creo que al inicio no tenían muy en claro, por ejemplo el tema del idioma, que al principio iban a cantar en inglés y después decidieron: “No, vamos a cantar en catalán porque es el idioma que utilizamos todos los días”. ¿Cómo creen que evolucionó la banda desde sus inicios? No necesariamente en temas de popularidad, sino cómo creen que evolucionó tanto en el sonido como en la manera de trabajar.
Adrià: Bueno, te lo vas tomando más en serio y vas viendo que cuanto más das, más te exige. Es muy distinto empezar una banda, cargar un coche con lo que quepa, te metes en el coche y te vas a una ciudad más o menos cercana, a cuando la cosa se pone más seria: vas tocando cada vez más, vas necesitando más gente que te ayude, más equipo, sonar mejor, intentarlo, invertir tiempo y dinero. Se ha ido profesionalizando sin querer, y hemos notado ese cambio desde cuando empezamos, que era simplemente un accidente bonito, a tener que mantener ese accidente y hacerlo aún más bonito. Hemos tenido que tomárnoslo de la misma manera, pero más en serio, supongo. Si antes era simplemente quedar para ensayar a ver qué salía con unos amigos, pues ahora es mantener esto, que es difícil después de cinco discos. Y la única manera de mantenerlo o mejorarlo es dando cada vez más de nosotros.
TTH: Cuando arrancan la idea era, “Ah, sí, un día podemos agarrar y tocar en Barcelona, que está acá cerca”, y ahora es “Pudimos tocar en Alemania o en Francia”, uno no se imagina eso. Aparte de este Futur Medieval, ¿qué se viene en el “futuro medieval” de CRIM? ¿Qué tienen planeado?
Quim: Ahora presentar el disco por todo lo que se pueda. Nos vamos a Alemania ahora dentro de dos semanas y luego empezamos la gira de salas por Cataluña, por el resto de la península, y luego veremos. Supongo que nosotros siempre hacemos una gira más larga luego por Europa. Supongo que a final de este año, no está todavía planeado, nos gustaría salir a algún sitio que nunca hayamos estado. Si puede ser, eso el tiempo lo dirá. Pero básicamente ahora estaremos bastante atareados con esto. No estamos pensando en empezar a componer otra vez, ¿no? Esto todavía no ha salido este, pues vamos a darle su tiempo y presentarlo en todos los sitios que nos dejen.
TTH: Próximamente, no sé, Andorra.
Quim: Ya estuvimos hace poco. [Risas] En un festival, sí.
TTH: Bueno, San Marino, otro lugar chico.
Quim: [Refiriéndose a Andorra] Lo tenemos a tres horas. Ya hemos estado un par de veces, pero bueno.
TTH: ¿Qué querrían decirle a los que va a estar escuchando el nuevo disco Futur Medieval, a la gente que los va a estar viendo en vivo, a todos? ¿Qué querrían decirle a todos ellos?
Adrià: Pues darle las gracias por dedicar tiempo a esto, que sabemos que es lo más caro que hay hoy en día: la atención, el tiempo, no sé, ocupar la cabeza y el corazón de la gente, pues es increíble. Así que nada, agradecer el tiempo y que les guste el disco, obviamente. ¿Quim?
Quim: Nada, esperamos que les guste a quien tenga el rato para escucharnos y muchas gracias, de verdad. Nosotros todavía lo agradecemos después de unos cuantos discos. Es tanto esfuerzo que después, si viene alguien y te dice: “He escuchado el disco, pero no me ha gustado tanto”, bueno, pero ya lo has escuchado.
TTH: ¡No se puede contentar a todo el mundo!
Quim: No no, faltaría más. Nosotros hacemos lo que nos gusta a los cuatro, y luego, si gusta, pues mejor. Nadie lo puede negar.
TTH: Si gusta, bien, y si no, bueno, ¿qué se le va a hacer? No se puede con todos.
Quim: Haremos otro. [Risas]

Moths es una de las bandas de metal más interesantes que hayan salido del caribe en los últimos años. Su intensa mezcla de prog, stoner y avant-garde es una gran muestra de que los estereotipos de música regionales se han visto cada vez más empequeñecidos con el auge de la propagación de música digital, tanto así que este tipo de bandas pueden llegar a países como México, compartiendo un metal que por lo general se espera de latitudes más específicas, como es el caso de su gira que empezará por nuestro territorio este próximo 20 de noviembre en Puebla. En este contexto, tuvimos la suerte entrevista a Weslie Negrón, bajista de esta excepcional banda de Puerto Rico.
Esta gira por México los llevará a Puebla, Morelia, CDMX y Querétaro. ¿Cómo se sienten ante su primera visita al país y qué esperan del público mexicano?
Nos sentimos super ansiosos de presentarnos por primera vez en México. Desde siempre hemos escuchado sobre lo apasionado que son los mexicanos sobre el Metal y poder llegar a experimentar eso de primera instacia es algo que nos emociona mucho. Estamos preparados para dar mucha energía y esperamos recibirla igualmente del público presente.
¿Cómo surge la idea de los pecados capitales para “Septem” y qué buscaban transmitir con este concepto?
La idea surge de un artículo que leí hace mucho tiempo en National Geographic que hablaba de los demonios que la iglesia Católica le asignaba a cada uno de los pecados. Al leerlo pensé que sería una excelente idea para tenerlo como concepto de un disco y poder presentar la experiencia audiovisual del mismo con buen arte proyectando los demonios, etc. Al pasar los años y poder presentarle la idea a la banda, se convirtió en un ejercicio muy interesante en la cual tratamos de, dentro nuestro estilo y percepción, poder crear la atmósfera que cada uno de los pecados transmite. En relación a las letras no quería que fuera otra crítica a la Iglesia o a la religión, más bien una exploración interna sobre los pecados y como se aplican en nuestro día a día, así pudiendo tener introspección y poder tratar de ser mejores seres humanos. Al final, dentro de nuestra manera muy peculiar, creo que llegamos a lograrlo.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: EMILIANO OBREGÓN (LÖRIHEN): “ESTAMOS EN EL MEJOR MOMENTO DE LA BANDA”
¿Qué impacto tuvo en el sonido final del disco el haber grabado en Argentina y haber masterizado con Jens Borgen en Suecia?
Muchísimo. Yo digo que este disco es tanto argentino como es puertorriqueño. Las condiciones en la cuales grabamos este disco en Argentina influyeron mucho en la composición final de algunas de las canciones, al igual que el sonido persé, ya que en Romaphonic, el estudio donde grabamos, nos asignaron un equipo de primera que entendió el sonido y la intención de lo que estabamos haciendo. Estuvimos 1 semana grabando todos los instrumentos, con sesiones de hasta 10 horas corridas, la cual fue un proceso totalmente nuevo para nosotros. La masterización con Jens Bogren llevó el sonido del disco a un nivel que es esperado de alguien que tiene el resumé que él tiene. Yo llevaba mucho tiempo queriendo trabajar con él ya que ha trabajando en mucho de mis discos favoritos y es un placer ser parte de su lista de discos trabajados. Estamos contentos con el resultado final.
En comparación con Space Force, ¿cómo describirían la evolución de MOTHS en este nuevo material?
Este nuevo material es mucho más oscuro, menos experimental que lo que hicimos en “Space Force”. Diría que también es un poco más al grano que lo que es nuestro material anterior. Eso pasó también por las circunstancias en las cuales escribimos estos temas. De hecho, dos de los temas los terminamos en el estudio y de ahí parte esto. También al ser el primer material que grabamos con Mariel en las voces, le da un tono único al incluir sus influencias de Metal sinfónico, el cual es algo que no habíamos experimentado anteriormente. Tenemos influencias más extremas como de death y black metal, el cual somos fanáticos, pero no habíamos implementado anteriormente en nuestra música. Al final, pienso que esto es un escalón a lo que de verdad puede llegar a ser nuestro sonido y eso me emociona porque explorar con eso significa que hay mucho más potencial dentro de nosotros que le podemos sacar provecho.
¿Cómo logran mantener cohesión entre tantas influencias distintas?
Creo que esto funciona porque somos una banda que nos reunimos en persona a escribir estos temas, explorar los “riffs” y lo que salga mientras y tenemos conversaciones de lo que creemos que funciona y lo tratamos sin prejuicios. Al final es la mezcla de un montón de influencias individuales que terminan cuajandose y ser nuestro sonido. Pero como dije anteriormente, creo que todavía no hemos llegado a lo que de verdad sería nuestro sonido y eso suena como una aventura muy divertida.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: MOTHS – SEPTEM (2025)
¿Qué podrá esperar el público mexicano de sus shows en esta gira?
Mucha energía. Vamos a estar tocando “Septem” en su totalidad y varios temas más. Puede esperar calor boricua y un show bien genuino. Somos una banda totalmente en vivo, donde cada show puede tener algo distinto ya sea porque queremos tener mas un “jam” o puede ser más heavy, todo depende de la energía que recibamos de vuelta.
¿Qué es lo que más esperan de esta experiencia, qué es lo que más han escuchado hablar de México?
En realidad es experimentar la energía y la pasión del público mexicano sobre el Metal. Hemos escuchado de lo mucho que se viven este estilo de vida y es algo que no es muy usual acá en PR, aunque hay mucha pasión por el Metal también. Otra cosa que de verdad estamos bien curiosos es de explorar las ciudades a donde vamos dentro del tiempo que podamos al igual que la gastronomía, eso está #2 en nuestra lista de prioridades, jajaja.
Puerto Rico no siempre aparece en el mapa del metal latinoamericano. ¿Qué significa para ustedes llevar esa bandera y representar a su escena fuera del Caribe?
La realidad es que Puerto Rico es muy rico en bandas de Metal, la escena lleva viva desde finales de los 80s con muchos buenos exponentes que, por una razón u otra, no han tenido la exposición que merecen. No creo que necesariamente nosotros seamos la única banda que esté “cargando la bandera” ya que hay múltiples bandas que nos están representando a nivel internacional, pero sí puedo decir que nos llena de mucho orgullo y es parte de nuestra responsabilidad dejarle saber a la gente que acá se hace buen metal también. Puerto Rico, generacionalmente, ha tenido excelentes músicos en distintos géneros musicales y el Metal no se queda atrás.
¿Hay algo más que quieran hacer saber a nuestros lectores?
Sigan apoyando las bandas independientes del país y/o género que les gusta, esto es esencial para el continuo crecimiento del género a nivel mundial. Aunque no necesitemos la cobertura de medios principales, es un movimiento que significa mucho más que solo la música que se consume. Muchas personas consideran esto como su comunidad, su casa, donde único son entendidos y debemos valorar y cuidar eso. ¡Los esperamos en nuestros shows en México!



Desde Getafe, Mvrmvr emerge como una de las propuestas más inquietantes y profundas del metal atmosférico español. Su nuevo trabajo, Red Hill, es un álbum conceptual que entrelaza historia, simbología, crítica y emoción, tomando como eje el Cerro de los Ángeles y su carga espiritual, política y social. En esta entrevista, la banda nos habla sobre la gestación del disco, sus influencias, su relación con la ciudad y la manera en que transforman el dolor histórico en arte sonoro.
-
Red Hill es un álbum conceptual muy ambicioso. ¿Cómo definirían la historia que quieren contar y cómo conecta con su ciudad y su historia?
Red Hill es un álbum muy conectado con nuestra ciudad y nuestras vivencias. De ahí toma el nombre, Cerro Rojo, pero en inglés obviamente, en referencia al nombre que se le dio al Cerro de los Ángeles en un corto periodo de tiempo en 1937. El Cerro de los Ángeles, que hay quien lo considera centro geográfico de la Península, es un lugar cargado de simbolismo e historia, pero para nosotros representa un catalizador de dolor y represión que se alza en forma de monumento religioso.
Tal vez mucha gente de Getafe, o de cualquier parte de España, no conoce o no ha hecho por conocer todo lo que representa este lugar. Es cierto que el disco no se centra únicamente en un episodio durante la Guerra Civil, sino que abarca mucho más, desde épocas pasadas hasta lo que supone este monumento para nosotros en la actualidad.
-
Han trabajado con Víctor Saiz en California Studios para grabar, mezclar y masterizar el disco. ¿Cómo influyó su trabajo en la atmósfera final del álbum?

Víctor es un gran profesional y California Studios es un lugar inmejorable para grabar hoy en día en Madrid. Ya teníamos la experiencia previa de trabajar juntos con Pvtrefactio y el resultado fue muy positivo. En esta ocasión las dos partes nos conocíamos mejor y todo ha fluido con mucha naturalidad y entendimiento.
A la hora de tomar decisiones existe cierto diálogo, siempre escuchamos y respetamos las sugerencias de Víctor y algunas de las decisiones recaen sobre él. En todo momento buscamos un sonido orgánico, que todo suene bien pulido pero real. Además, a la hora de grabar el ambiente siempre es muy distendido, sin nada de presión, y así las cosas salen mejor.
El resultado final, mezcla y masterización, nos parece que tiene ese sello de identidad de California. Es una gozada escuchar un metal tan oscuro, con tantos matices y elementos, y sentir que todo está en su sitio, que todo tiene protagonismo.
-
La portada de Azahara G. Martínez refleja un ambiente muy oscuro y simbólico. ¿Qué importancia tiene el arte visual para la narrativa de Red Hill?
Creemos que lo habéis definido muy bien, el Cerro de los Ángeles es un lugar lúgubre y oscuro. A priori puede parecer un lugar de paz y reconciliación. De hecho, creemos que la Iglesia así lo pretende. Pero a nada que tengas una mirada crítica, te das cuenta de que es una colina cargada de muerte y de odio.
Todo esto se trata de transmitir desde esa portada sobria, que de alguna manera supone una mirada invertida a la historia, a lo que la mayoría dormida puede creer hoy en día. Si subes hasta la cima y entras en el templo, es un lugar que realmente da miedo.
Luego tenemos ese sentido reforzado de que la portada del disco es realmente lo que es: ahí tienes el Cerro Rojo, renovado tras su destrucción. Lo que una vez fue destruido, a día de hoy se eleva aún más alto (666 metros para ser exactos), alzado por la dictadura franquista como un elemento de control que te vigila desde cualquier parte allí arriba. De alguna manera, nosotros queremos bajarlo de ahí.
-
El disco aborda la relación entre la Iglesia y la dictadura franquista en el Cerro de los Ángeles. ¿Qué los motivó a explorar ese episodio histórico desde una perspectiva musical?
Al final es una herida abierta, y cada ciudad, cada pueblo de España tendrá su propio Cerro de los Ángeles. No diremos que este punto negro en la historia de España —que hemos tenido muchos, pero quizá este sea el más grande de todos— no haya sido tratado antes por otros artistas. Sin embargo, creemos haber hecho un acercamiento diferente, tal vez más profundo, más cercano y, desde luego, mucho más incómodo.
Parece un cliché que una banda de metal europea ataque a la Iglesia, y en parte es cierto, porque muchos lo hacen vagamente desde la fe o desde la ficción. Nosotros no hablamos de demonios, ni rituales, ni invocaciones, tampoco tratamos de ser despectivos con una fe milenaria. Creemos que vamos a un problema mucho más tangible, que señala a una entidad y una cúpula a los que la religión les importa bien poco. En la Iglesia como institución en España anidó el mal por mucho tiempo y fue el azote para muchos españoles tan humildes como inocentes.
-
Su sonido mezcla post black, blackgaze, atmospheric black, doom y toques progresivos. ¿Cómo trabajan para mantener coherencia entre tanta diversidad sonora?
Mantener la coherencia es tan importante como complejo. Hemos tenido grandes disputas para poder hacer sonar todo lo más aunado y coherente posible. Al final somos una banda que tratamos de pulir mucho todos los aspectos, quizá más de lo que deberíamos, aunque luego da sus frutos.
A todos nos gustan diferentes estilos, incluso géneros más allá del metal, y la música hay que disfrutarla. Por esta mezcla, Red Hill es un disco muy ameno, que invita a ser reescuchado y no se hace pesado. El post metal, donde intentamos mantenernos, ofrece mucha libertad y muchas posibilidades. Las canciones tan largas, con estructuras tan variables, suponen un reto como músicos, pero también un universo infinito en el que probar y jugar.
-
Las letras de Red Hill contienen metáforas ocultistas y ritualísticas. ¿Qué papel juega lo simbólico y místico a la hora de componer música tan intensa y envolvente?
Para nosotros es crucial, ya que nos da la libertad de poder decir lo que queremos de una forma más velada, que invita al oyente a leerse las letras, analizarlas y reflexionar sobre ellas. Nos gusta que las personas que nos escuchan saquen sus propias conclusiones acerca de lo que se habla en la canción, así como utilizar estos recursos más “místicos” para poder reivindicar temas sociales y mundanos, jugando con esa antítesis.
Además, a nivel personal, encontramos mucha inspiración en la simbología alquímica, el ocultismo y las tradiciones.
-
Algunos comparan su estilo con Amenra, Deafheaven o Mgła. ¿Cuáles son sus principales influencias y cómo las adaptan a su propio universo sonoro?
Para nosotros es todo un honor, ya que son tres bandas que nos han influenciado mucho a lo largo de estos años en Murmur.
También tenemos influencias muy variadas y dispares entre nosotros, y creemos que eso se transmite en nuestra música. Vemos esto como algo muy positivo, ya que nos ayuda a no sonar repetitivos o “parecidos a”, intentando siempre crear algo original.
Para este álbum yo citaría a una banda pilar en nuestras influencias: los irlandeses Altar of Plagues, sobre todo en Red Hill 2, así como ya en algunos temas de Pvtrefactio.
Las partes más pesadas y atmosféricas tal vez nos acerquen a proyectos como Amenra, mientras que las secciones más melódicas y de blackgaze evocan a Deafheaven o Heretoir. Por último, con Red Hill siempre citamos ese intento de dotar al disco de un lado ‘folk’, ya que hablamos sobre lugares de nuestra ciudad natal, con influencias de Agalloch, Wolves in the Throne Room o Falls of Rauros.
-
Red Hill parece buscar una experiencia sensorial completa para el oyente. ¿Cómo trasladan esa intensidad y atmósfera a sus conciertos?
Tiene cierta complejidad, especialmente después de los dos videoclips tan ambiciosos que hemos podido realizar, llevar un directo que no quede carente en comparación.
Nosotros vemos nuestro directo como un añadido a esa experiencia. Siempre intentamos cuidar la escenografía y el vestuario para generar un ambiente propicio. Como nuestras letras, nuestros conciertos tienen ese tono ritualístico llevado a cabo por Beatriz (la vocalista). Para este álbum, hemos cambiado la propuesta a una mucho más sobria, que evoque a la nostalgia y al dolor. Ahora más que un ritual, llevamos a cabo un rito de sepultura, una despedida.
A nuestro vestuario también le hemos dado un toque más bélico, desgastado, mientras que Beatriz luce como una plañidera que transmite esa frialdad y ese lamento mientras guía el rito en sí mismo.
-
Tras Red Hill, ¿qué dirección imaginan para Murmur? ¿Más exploración conceptual, nuevos elementos musicales o mantener la misma senda atmosférica y oscura?
Ahora mismo, y aun estando tan centrados en la salida del álbum, tenemos ideas puestas sobre la mesa. Lo conceptual, así como ese tono oscuro y reflexivo, es algo que caracteriza la esencia de la banda, por lo que seguirá apareciendo en nuestros nuevos trabajos.
A nivel musical, intentamos ir evolucionando, aprendiendo y llevando la madurez que da la experiencia a nuestros temas. Tampoco somos una banda que se cierre a las pretensiones ligadas a un género determinado, por lo que creemos que lo que venga en el futuro mantendrá nuestra esencia, pero seguirá siendo una nueva cara a descubrir de Murmur.



Stillbirth vuelve a la Península Ibérica con una gira tan breve como demoledora, presentando Survival Protocol y reafirmando su conexión con una de las escenas más apasionadas de Europa. Brutalidad, groove y una actitud irreverente definen a una banda que convierte cada concierto en una celebración sin filtros. Entre fechas, pits y planes para un 2026 cargado de actividad, hablamos con Stillbirth sobre su filosofía en directo y el espíritu que los mantiene únicos.
¿Qué opinas de esta gira?
Tenemos muchas ganas de esta pequeña gira por el sur de Europa. Hace un frío infernal en Alemania en esa época, así que definitivamente elegimos el momento adecuado para dirigirnos al sur y volver a España y Portugal. España y Portugal siempre han tenido una escena metalera fuerte y apasionada, y cada vez que tocamos allí la energía es irreal. Estamos impacientes por volver a ver caras conocidas y conocer a nuevos fans en Barcelona, Madrid, Lisboa y Portugalete. Es una gira corta, pero tenemos ganas de subir a los escenarios. Estamos listos para llevar la destrucción total de Stillbirth y saltar directamente a los pits con vosotros.
Vuestro último álbum, “Survival Protocol”, salió hace apenas un par de meses. ¿Cómo estará compuesto el setlist? ¿Priorizaréis los temas de este nuevo disco?
El setlist será una mezcla sólida de material nuevo y viejos éxitos. Definitivamente queremos presentar el nuevo disco en directo, así que algunos de los temas más nuevos formarán parte del set, pero no olvidamos de dónde venimos. Hemos preparado un show brutal que es demoledor, aplastante y que aún tiene suficiente groove para mantener los pits en movimiento toda la noche. Al final, se trata de la energía y de pasar un buen rato juntos, así que esperad un set que sea contundente de principio a fin.
Hablando ahora de vuestros conciertos como cabezas de cartel; Madrid, Barcelona y Bilbao. Todos ellos con las estrellas emergentes del Slamming Deathcore Kanine y bandas locales seleccionadas para dos fechas: Devorate The Universe en Barcelona y The Ancient Arrival para Madrid. ¿Qué opinas de que ellos representen a la escena española?
Es genial compartir escenario con todas estas bandas. Kanine son muy buenos amigos nuestros y siempre es un placer girar con ellos. Hemos tocado juntos antes y su energía, pesadez y conexión con el público los convierten en el complemento perfecto para estos conciertos. Devorate the Universe es una banda emergente de Reus que pega fuerte, con miembros de Phrymerial, una banda con la que ya giramos en el pasado. Siempre es genial ver cómo evolucionan las escenas y cómo las nuevas bandas aportan su propia identidad e intensidad, así que tenemos muchas ganas de compartir escenario con ellos en Barcelona. The Ancient Arrival será una novedad para nosotros en Madrid. No hemos tocado juntos antes, pero eso es exactamente lo que lo hace emocionante. Descubrir bandas nuevas, especialmente locales, y ver su energía en directo es una parte importante de las giras. Por lo que hemos oído, representan muy bien la escena deathcore española moderna, y tenemos curiosidad por vivirlo de primera mano en el escenario. En general, es una combinación fuerte de bandas internacionales y locales, y creemos que es importante dar espacio a las escenas locales para que se presenten junto a los grupos que están de gira. Así es como crecen las escenas, y eso es lo que hace que estos conciertos sean especiales.
Hemos notado que la Península Ibérica es uno de vuestros destinos habituales para tocar, siendo el último en el Castelhell a finales de 2024 como uno de los principales cabezas de cartel. ¡Incluso decidisteis grabar vuestro videoclip “Baptized in Blood” en las Islas Canarias! ¿Qué hace que tocar aquí sea tan especial?
Siempre hemos sentido una fuerte conexión con la escena ibérica. Hay algo muy especial en la mentalidad y el estilo de vida de España y Portugal: la gente es apasionada, abierta y realmente vive la música. Y, por supuesto, el clima tampoco viene mal. Ya hemos tenido la suerte de tocar en España muchas veces a lo largo de los años. Desde festivales como el Damnation Fest en Madrid, el Move Your F*cking Brain Festival en Barcelona, el Castelhell, hasta un montón de conciertos en salas de San Sebastián, Bilbao, Madrid y Barcelona. Grabar el videoclip de “Baptized in Blood” en la playa de Cofete, en Fuerteventura, fue una experiencia muy especial para nosotros. El paisaje crudo y salvaje, el aislamiento y la fuerza de la naturaleza encajaban perfectamente con la atmósfera de la canción. No fue solo una ubicación hermosa, realmente añadió un sentimiento más profundo, casi primario, al vídeo, y eso es algo con lo que todavía conectamos cuando volvemos a España. Sinceramente, nos encantaría venir más a menudo, pero tener nuestra base en Alemania significa viajes largos y una logística difícil; esas giras pueden ser brutales. Aun así, siempre merece la pena. Ojalá la próxima vez podamos hacer una gira más larga y descubrir aún más partes del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Rotten Sound – Mass Extinction EP (2025)
Stillbirth siempre ha equilibrado la violencia brutal del slam con una actitud muy burlona, satírica y divertida, tanto lírica como visualmente. En una gira como esta, con públicos y culturas muy diferentes en España y Portugal, ¿notas alguna diferencia en cómo reacciona la gente a esa faceta de la banda?
Siempre depende del público en sí, no del país. Algunos fans del metal se toman su metal muy en serio y no les gustan las cosas divertidas, incluso si es solo que la gente en el escenario sea divertida y no la música. Pero la gente que viene a un concierto de Stillbirth sabe que no nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. Quiero decir, estamos medio desnudos en el escenario con pantalones cortos de playa tocando brutal slamming death metal. Así que, en la mayoría de los casos, la gente sale de nuestros conciertos con una sonrisa en la cara, y eso es todo lo que queremos lograr, sin importar en qué parte del mundo estemos.
Después de tantos años de giras, lanzamientos y evoluciones en la formación, Stillbirth se siente más sólido que nunca. Mirando más allá de esta gira ibérica, ¿Qué es lo siguiente para vosotros en este 2026: más giras, nuevos visuales o incluso las primeras semillas del próximo capítulo de la banda?
Después de la gira ibérica, nos centraremos en nuestro próximo proyecto: “Back to the Stoned Age 2.0“. Va a ser otro álbum de regrabaciones, continuación de “Back to the Stoned Age” de 2019, pero con diferentes canciones antiguas regrabadas. Además de eso, ya estamos planeando giras para más adelante este año. Asia y Australia están en el horizonte, así que no podemos esperar para subir a esos escenarios y conocer a los fans de allí. Y en mayo, tenemos preparada una gira europea increíble con Waking the Cadaver y 9Dead, y va a ser brutal. Básicamente, 2026 se perfila como otro año completo de música, viajes, y no podríamos estar más emocionados por lo que viene a continuación.
Es un placer como siempre charlar con vosotros de nuevo, ¡espero que os divirtáis en esta gira!
Muchas gracias por dedicar tu tiempo y gracias por la charla. Esperamos vernos pronto y gracias a todos nuestros fans españoles y portugueses por vuestro apoyo todos estos años. No podemos esperar para salir de fiesta con vosotros otra vez.


Nacido en Suecia, hijo de padres uruguayos y radicado actualmente en Estocolmo, el baterista Martín López —fundador de Soen y exintegrante de Opeth y Amon Amarth— conversó con nosotros sobre el nuevo disco de la banda, Reliance, y reflexionó sobre la desconexión humana, el papel del arte en tiempos de individualismo y la necesidad de mantener viva la conciencia colectiva.
______________________________________________________________________________________________________________
Hola, Martín, ¿cómo estás? Si estás en Suecia, estamos cerca, ya que vivo en Copenhague.
Hola, bien, gracias. Sí, acá estoy. Los latinos en Escandinavia somos pocos, pero estamos.
Bueno, antes que nada, gracias por el tiempo. Recibimos el nuevo disco y me llamó mucho la atención el equilibrio entre la destreza progresiva y la faceta melódica, sobre todo en las voces. ¿Cómo logran ese balance entre lo técnico y lo emocional?
Hace varios discos que venimos buscando justamente eso: que la complejidad no se interponga con el mensaje. Queremos que las canciones sean canciones, no solo excusas para solos de guitarra o de batería. Buscamos que cualquiera pueda conectar con ellas sin tener que ser músico, pero a la vez que cada integrante tenga libertad para expresarse con su instrumento. Reliance sigue esa línea, pero con más experimentación. Es una progresión natural del disco anterior.
¿Y cómo trabajan la composición? ¿Cada uno aporta ideas o nace desde la batería?
Yo escribo las canciones en casa. Cuando tengo bastante material, empiezo a trabajar con Joel (Ekelöf, vocalista) para definir la expresión de cada tema. Si la canción tiene fuerza y calidad, pasa al siguiente paso: se la envío al resto de los músicos para que la aprendan, sumen sus ideas y la llevemos al máximo nivel posible.
¿El disco tiene un concepto que unifique las canciones?
Musicalmente siempre buscamos balance. Queremos que la agresividad y la violencia del metal convivan con la melancolía y la emoción. No dar solo una hora de metal, sino una representación más completa de lo que somos. Este disco es más directo y mejor compuesto.
En cuanto a las letras, siempre trabajamos tres ejes: la relación con el mundo (sociedad, política, injusticia), la dependencia entre los seres humanos, y una tercera línea más introspectiva, casi existencial: ¿quiénes somos, por qué estamos acá y cómo encontrar cierta felicidad en la vida?
Supongo que escribir sobre eso también implica un autoanálisis. ¿Te ha pasado de sacar conclusiones personales a través de las letras?
Totalmente. Aunque no predicamos ni pretendemos dar soluciones, escribir te obliga a reflexionar. Hay mucha injusticia, mucha desconexión. Y sí, te hace analizar tus propias decisiones. Todos sabemos que deberíamos dejar el teléfono y volver a conectarnos de verdad, pero después hay que hacerlo… y no siempre lo hacemos.
Exacto. Hoy estamos tan programados que cuesta salir del celular, y eso afecta incluso nuestra manera de vincularnos.
Es imposible escapar del todo. En Escandinavia ya no se puede pagar con dinero físico. Todo pasa por el teléfono. Fui al supermercado con mi hija de doce años: entró, escaneó todo con el móvil, pagó y se fue sin hablar con nadie. El mundo está diseñado para no relacionarnos, y eso da miedo. Cuando no conocés al otro, lo empezás a temer.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Soen – Memorial (2023)
Y ese miedo genera aislamiento. En lugar de buscar alivio en el contacto humano, mucha gente se encierra, o recurre a distracciones que empeoran las cosas.
Tal cual. Y ahí entra el concepto del disco: Reliance, “dependencia”. Trata sobre la necesidad de depender unos de otros. Si estás mal, necesitás que alguien te levante. Pero hoy todos temen molestar. Vivimos en una cultura que glorifica la autosuficiencia, la fuerza, el no necesitar a nadie. Es una mentira enorme. Lo único que nos da felicidad real es estar rodeados de personas que nos quieren.
Esa idea de autosuficiencia extrema también está muy presente en redes sociales.
Sí, y es terrible. Esos tipos que dicen que tenés que ser fuerte, ganar plata, estar solo y despreciar a los demás son los verdaderos perdedores. Tengo hijos adolescentes y veo cómo los bombardean con esos mensajes. Es catastrófico.
En ese sentido, está bueno que desde el metal se sigan planteando reflexiones así.
Sí, aunque nunca entendí por qué hay tanto miedo a hablar de temas importantes. Muchos músicos prefieren escribir sobre dragones o asesinatos. Y está bien si es una metáfora, pero el metal también puede ser una herramienta para decir cosas con peso, no solo entretenimiento.
Coincido. De hecho, tanto Uruguay como Argentina tienen una tradición de música combativa, de reflexión social.
Totalmente. Nosotros crecimos con Hermética, por ejemplo. Si comparás sus letras con lo que se escribe hoy, decís “¿qué pasó?”. El rock y el metal vienen de la clase obrera, de la calle. Y eso casi no se habla más. La izquierda tiene otras agendas y la derecha ni se acerca. La clase trabajadora quedó sin voz.
Sí, pasa mucho en Argentina. Se destruyó la conciencia de clase, y muchos trabajadores creen que están más cerca de ser ricos que de ser pobres.
Exacto. Los poderosos hacen que el obrero vea al más pobre como enemigo. Y al final somos todos parte de lo mismo: laburantes, gente que vive el día a día.
Hablando de que los músicos también son obreros, su trabajo es salir a tocar. ¿Cómo vienen con las giras?
Arrancamos en febrero con una gira escandinava. Después vamos a Estados Unidos, y a los festivales europeos en verano. En octubre y noviembre de 2026 vamos a hacer una gira por Europa como headliners, y a comienzos de 2027 por Sudamérica. También hay planes para Australia, Japón y, si todo se da, Medio Oriente.
¡Medio Oriente! ¿Qué expectativas tenés con eso?
Es muy especial. Cuando tocamos en Turquía vinieron 500 personas desde Irán. Nuestra música conecta en lugares donde la gente es oprimida, porque las letras hablan de eso. Nos gustaría llegar incluso a Arabia Saudita, aunque no sabemos si podríamos hablar con tanta libertad… veremos si volvemos. (Ríe)
(Ríe) Con todas las cruces invertidas no sé si los dejan pasar. (Martín usaba una remera de Dark Funeral)
Me pongo una de Estudiantes de La Plata y listo. Jaja
(Ríe) Perfecto. Bueno, ya para cerrar: si tuvieras que definir Reliance con una sola frase, ¿cuál sería?
Es una aventura entre la agresividad y la melancolía.
Perfecto. Ese es el título de la entrevista.
(Ríe) Me gusta.


Previo al show de Malón en el Teatro Flores, cerrando la gira por los 30 años de Espíritu Combativo, charlamos con Carlos Kuadrado, eterno batallador del metal nacional. Revivimos lo que fue vivir en la Argentina en época de crisis, lucha, resistencia y cómo fue grabar un disco tan emblemático.
El álbum se lanza en 1995, un año de transición política y social en Argentina. Viendo el disco con 30 años de perspectiva, ¿sienten que el “espíritu combativo” que capturaron en esas letras sigue resonando en las problemáticas actuales, o notan un cambio en la naturaleza de la lucha que describen?
Sí, hoy las vemos muy actuales, lamentablemente. Han pasado varios gobiernos y hemos tenido épocas un poco mejor, pero ahora tenemos un presente nefasto en la que se ven reflejadas todas esas canciones. Por eso el disco se siente muy actual.
La manera y el derecho a protestar sigue igual. Marchar por una justa causa representa que te caguen a palos, como a los jubilados, como todas las marchas de los miércoles. Estamos en épocas de muchas redes sociales y la gente usa mucho esa vía como una manera de protestar, no solamente saliendo a la calle a levantar una pancarta o a gritar lo que uno siente y por lo que uno seguramente va a pelear hasta el último de sus días.
¿Hay alguna imagen lírica o verso que, con el tiempo y la madurez, les haya revelado un nuevo significado o les genere una sensación diferente a la de hace tres décadas?
Con Espíritu Combativo (NDR: canción), en el verso de la letra, no nos genera otra sensación distinta, es lo mismo. Es pelear por lo tuyo, por tu derecho, de que no te exploten, de combatir. Eso no quiere decir que agarres un arma y salgas a la calle a matar gente, solamente pelear por tus derechos y obviamente siempre por un futuro mejor. Es lo que pensamos hace 30 años y sigo pensando ahora, con mucho más criterio después de ser padre, tener hijos y nietos.
Siempre voy a desear un mundo mejor para mis hijos, un país mejor, así que mientras nosotros tengamos la posibilidad de mantener vivo el mensaje, lo vamos a hacer. Yo creo que la madurez de los años reafirma todo eso que pensábamos hace treinta años atrás.
La banda proviene de lo que fue la escuela de Hermética. Si tuvieran que aislar un único consejo (musical o de ética de trabajo) que heredaron de esa primera etapa y que fue crucial para forjar la identidad de Malón, ¿Cuál sería?
Ellos tres venían de Hermética y yo estuve mucho tiempo como a la par por intermedio del Tano, que es mi amigo de chico. Yo creo que cuando nos juntamos la primera vez estaba claro para dónde apuntaban, yo aporté lo mío, y creo que se armó una linda química de sonar como una superbanda de entrada.
Venían con mucho rollo de tocar mucho, de grabar, yo por ahí no tanto, pero me acoplé rápido. La idea era esa. Era obvio que al estar el Tano y Claudio iba a sonar algo a Hermética, pero laburamos mucho con el tema audio y tratamos de despegar un poco con eso. Creo que vos escuchas el último disco de Hermética o los discos de Hermética y escuchas el primero de Malón, el segundo, y la verdad que despegaron.
Son discos que tienen su personalidad, a nivel musical y técnica, lo mires por donde lo mires. Ellos, al venir de laburar de una manera y cambiarla ahí, se nota mucho la personalidad del grupo que se forjó en ese momento.
Pensando en la época de grabación del álbum, ¿Cuál fue el momento de mayor fricción, la decisión más discutida a nivel instrumental o de producción, o aquel error feliz que terminó dejando una marca en la mezcla final del disco?
Fue un lindo comienzo, fue todo rápido y muy lindo. Lo cruzo al Tano a fines del 94, antes de año nuevo, y me cuenta lo de Hermética (NDR: la separación), que si quería ir a probarme como bajista, que iban a hacer una banda nueva. Al ir, probarme, quedar automáticamente, fue ponerse a ensayar los primeros días de enero y en febrero ya a Mar del Plata a darle forma al disco, que fue donde lo terminamos de armar. Fue entrar en el estudio en marzo, abril a grabar y no hubo muchas fricciones.
Estábamos todos enfocados para el mismo lado y aportando cada uno lo suyo. Por ahí si algún detalle, algún arreglo o de las vueltas de las canciones, que por ahí a una le sacamos un pedazo, a otra le agregamos. Ideas que se te ocurrían en el estudio.
El final fue feliz porque el disco quedó poderoso de donde se escuche. Hasta del arte de tapa de José Pereyra, que es un capo, quien interpretó muy bien lo que queríamos. Así que no hubo mucha fricción. Fue un comienzo muy positivo, con mucha energía. Obviamente una juventud divina.
¿Cómo describirían la química actual que se da entre ustedes al tocar juntos estas canciones, comparada con la que tenían en 1995, y cómo influye eso en la performance actual del material?
La química actual sigue siendo buenísima. Obviamente la entrada de Javi Rubio nos dio esa energía que por ahí estábamos perdiendo. La química que la vemos más que nada en los shows, que son casi dos horas de show, muchos shows por año, creo que se mantiene bien.
Nosotros disfrutamos mucho de las canciones, de tocarlas, y ver que a la gente le pasa lo mismo o mejor. Hay mucha gente que se emociona. Gente grande, chica, nueva que se arrima y que es parte y te ayuda con esa química en el escenario a la hora de tocar.
Estamos más grandes, por ahí no compartimos tanto tiempo después en la semana, pero sí nos seguimos viendo en los ensayos. Todavía tenemos ganas de seguir haciendo lo que nos gusta hacer y lo que sabemos hacer y vamos a darle hasta que no podamos más. Yo calculo que eso de la edad en algún momento, obviamente, nos va a afectar, pero mientras podamos va a haber Malón para rato.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Iron Maiden llega a Buenos Aires para celebrar sus 50 años de hierro
Al encarar la gira de 30 años tocando el álbum completo, tuvieron que revivir canciones que quizás no tocaban hace mucho o nunca. Más allá del desafío técnico, ¿cuál fue la emoción o el recuerdo más inesperado que les trajo de vuelta alguna pista en particular al volver a interpretarla en vivo?
Obviamente trajo muchos lindos recuerdos volver a tocar temas que hacía mucho no hacíamos, y que por ahí sí decíamos: “¡Fa, este tema, cómo suena!”. Como “Ciego del mundo”, que hacía mucho que no lo tocábamos, o “La fábula” o “Mendigos”. La verdad que fue una alegría enorme poder volver a sacarle el polvo que tenían encima, porque al tener tantos temas tampoco podes hacer, si te podes tocar todos los temas de todos los discos, tenés que hacer un show de cuatro horas.
Sí nos trajo mucha nostalgia, en el momento que empezamos a zapar, que la idea fue conmemorar treinta años de Espíritu, fue muy lindo, lo hicimos de entrada, los primeros diez temas del show es el disco completo.
Es una alegría enorme poder revivirlo y llevarlo por un montón de lados, de provincias, de países. Hasta España hemos llegado con esto. Así que estamos felices por el presente.
El público de Malón es multigeneracional. ¿Qué diferencias notan en la reacción o el pogo entre el fan de los ’90 y el joven que lo está descubriendo 30 años después en esta gira?
A comparación de los noventa, que fue el principio y el auge de los conciertos heavy que ya venía con Hermética, sumando mucho público, nos llevó el vivo. Con Malón arrancamos con un show con un Cemento repleto de gente, hasta había quedado gente afuera y lo que se vivió esa noche, el pogo terrible, yo creo que era un poco más salvaje.
El actual no cambia tanto, empujarse o cantar más, obviamente, porque en ese momento recién salía Malón y por ahí no están tan escuchadas las canciones, pero ahora se disfruta mucho escuchar a la gente cantar. Con las ganas que lo cantan, con la emoción que sienten, y la pasión que se siente en el show, ahí está la diferencia.
Estuvo buenísimo al principio, éramos jóvenes y disfrutábamos mucho de toda esa energía que te volvía loco. Hacíamos shows de más de dos horas y la gente acompañó mucho siempre, así que agradecidos de eso.
Poder hoy en día seguir volver a tocar todos esos temas y ver muchos chicos jóvenes nuevos y, obviamente, los veteranos de los noventa que todavía siguen viniendo, los que pueden venir. Se armó algo muy lindo y que se disfruta mucho.
Si el álbum fue una declaración de principios, ¿Qué mensaje o sensación quieren que se lleve el público al salir del último show de esta gira de 30 años?
Lo que queremos que se lleve la gente después de cada show es esa sensación de haber pasado un gran momento, de disfrutar mucho, de sentirse representado por las canciones y nada más. Creo que eso resume todo lo que nosotros queremos que pase en nuestros shows.
No somos un partido político ni nada de esas cosas. Somos músicos que por ahí no nos gusta escribir de novelas o de algo que no te pase todos los días, porque a todos nosotros nos ha pasado de pelearla mucho de pibes, de laburar en fábricas, de cosas que hoy ya casi no pasan.
La vida cambió un montón, las épocas cambiaron. Yo iba a ver a bandas, a V8, al principio a Pappo, y era para descargar esa furia que juntaba en la semana después de laburar todos los días diez, doce horas en una fábrica. Llegaba el fin de semana y mi descarga era esa, también disfrutar del show con gente piola que pensaba como yo. Así que la sensación ahora que la gente se vaya bien, que se vaya feliz, contenta de haber pasado un par de horas con amigos, disfrutando de la banda que le gusta, sentirse identificado con las canciones, yo creo que eso es lo más importante.
Una vez que baje el telón de esta celebración, ¿Qué planes tienen en el horizonte?
El 20 de diciembre en el Teatro Flores culmina la gira de conmemoración de Espíritu Combativo, que nos llevó por tantísimos lados y cerramos un año muy lindo, de mucho trabajo. Agradecidos a toda la gente que estuvo y que está, obviamente, que está con nosotros, que labura día a día, como los mánager, la gente de prensa, los asistentes, los técnicos, todos. No sé si somos una familia, pero somos personas que nos queremos mucho, nos ayudamos y eso lleva a una convivencia muy buena después de muchos años.
Somos muchos de los que estamos en toda la carrera casi de Malón. En el horizonte se ve otro año en el cual vamos a laburar. Vamos a estar tocando con La H No Murió en Huracán en octubre como soportes de Iron Maiden. Se viene otra gira por España. Se viene algo que no puedo adelantar mucho, que ya se van a enterar, en Capital, un poquito más grande de lo normal. Así con muchas ganas todavía de seguir subiendo al escenario y mantener viva, llevar la bandera del heavy como una de las bandas legendarias que tenemos hoy en Argentina como Malón.
Siempre dejamos todo en el escenario, la gente lo valora mucho, por eso viene y disfruta. Y hacia eso mis respetos y mi agradecimiento. También empezar a laburar algunas cosas nuevas.
La idea es volver a grabar otro disco de Malón, pero a su tiempo, no estamos desesperados. Siempre salen cosas nuevas, en los ensayos hay zapadas y vamos grabando y juntando ideas, ojalá que eso quede plasmado en un nuevo disco.
Por último, con la cual suelo cerrar mis entrevistas, ¿Cómo armarían el line-up ideal de su festival favorito y en qué orden tocarían ustedes? (Puede ser un line-up de bandas actuales o históricas).
Estaría bueno hacer un Malón Fest, que nunca hicimos y obviamente cerrarlo, creo que sería lo lógico. Me voy a tomar el atrevimiento de poder incorporar bandas que no existen, como Motörhead, me encantaría que estén. Obviamente Ozzy Osbourne solista, dejemos a Black Sabbath tranquilo ahí. Puede ser Horcas de acá.
Hay tantas bandas que se me hace difícil dejar afuera, nuevas y buenas, pero creo que las dos internacionales serían esas.
En un festival que tocamos acá en Capital en el año 2015 tocamos con Motörhead, Ozzy Osbourne solista y Judas Priest (NDR: Monsters of Rock) . Y no me acuerdo si Rata Blanca o Carajo (NDR: Carajo, Heavysaurios y Plan 4). Se me hace difícil, es cruel nombrar una y dejar afuera a muchas bandas conocidas y amigas, me gustaría que estén todas. Tampoco es un festival tan largo.
Les mando un abrazo a todos y nos estaremos viendo en cualquier momento en un escenario.


Persefone son, por kilómetros y kilómetros de distancia, la banda de metal más destacada de su país de origen. Uno podría decir que no es tan complicado ser la banda más grande de Andorra, pero no creo que le quite ni un gramo de peso a los logros del sexteto, teniendo una discografía de alta estima y logrando firmar con un sello grande como Napalm Records con su particular interpretación del death metal y el metal progresivo. Y ahora tenemos a Persefone editando Live In Andorra, álbum en vivo que registra la presentación de la banda en el Auditori Nacional d’Andorra, toda una ocasión especial considerando que, paradójicamente, la mayor banda de Andorra no tiene muchas oportunidades de tocar en su país natal. Para ello hablamos con el guitarrista Carlos Lozano, con quien tuvimos una charla muy extensa sobre todo lo que concierne no sólo a este nuevo lanzamiento, sino también al “Universo Persefone”.
TTH: Bueno, bueno, quería decirte muchas gracias, Carlos, por esta entrevista. Perdoná que estoy un poco dormido, son las 7:30 de la mañana acá. Quería arrancar primero mencionando que hace un par de semanas Persefone estuvo al otro lado del mundo, estuvieron en Australia
Efectivamente.
TTH: Y que fue la primera vez que estuvieron en ese país. ¿Cómo fue eso?
Fue increíble, porque esto de viajar con el grupo es algo bastante único, y de todos los sitios donde hemos estado, Australia se sentía el más lejano, de verdad, porque el viaje fue larguísimo. Estuvimos casi un par de días viajando para llegar allí, porque llevamos los instrumentos para abaratar costes, y una vez allí… es una pasada, porque el país se siente obviamente muy occidental y te sientes como en casa, pero no sabíamos qué esperar a nivel de público, a nivel de… no sé, de qué te puedes encontrar allí.
Y fue una experiencia muy única. Hicimos esta gira con Be’lakor y con Orpheus Omega, o sea, que el pack estaba muy bien, y la gente vino; tuvimos mucha gente en cada sitio. Y la gente vive el metal muchísimo todavía en Australia, y cuando van bandas allí, me imagino que porque no van a menudo, pues es como que les gusta ir a verlos y soltarse bien en los conciertos.
Una experiencia realmente rica. Obviamente no hay muchas oportunidades de ir por allí, imagínate estar bien lejos.
TTH: Eso y cuando tocaron en Japón en su momento.
Sí. Aprovechamos que estábamos en esa parte del mundo y tocamos unos shows en China, y tocamos un show en Corea del Sur también, y luego vuelta a casa y a seguir con nuestras vidas, pero ha sido una experiencia muy bonita.
TTH: Y hablando obviamente de presentaciones en vivo, ahora tienen este nuevo disco en vivo, Live In Andorra. Quería preguntarles un par de cosas acerca de eso. Primero, obviamente, ¿cómo surgió la idea de hacer este álbum en vivo con la Orquestra Nacional Clàssica d’Andorra?
Pues mira, surgió como casi todas las cosas importantes de la vida, que es casi al azar, ¿no? Te lo ponen delante y te dicen, “¿Te atreves o no te atreves?”. Porque casi todo es lo que ocurre cuando estamos en el día a día. La situación ocurrió porque Andorra es muy pequeño, muy muy pequeño, y nosotros con los años nos hemos convertido quizá en la banda con más promoción internacional a día de hoy, con lo que pues tenemos gente como el Ministerio de Cultura del país interesados en lo que estamos haciendo por el hecho de que están abiertos a escuchar las problemáticas que tenemos cuando salimos fuera o todos los problemas que nos encontramos como una banda intentando funcionar desde dentro del país. Total, estábamos en una reunión con gente del ministerio y pues eso, hablando de cómo incentivar un poco el hecho de que los más jóvenes puedan dedicarse a la música o que tengan un incentivo o todo lo que podíamos aportar siempre lo tienen como bienvenido. Y en esta reunión había gente representando lo que sería la orquesta nacional. Y en el último momento, cuando estaba todo dicho, la persona representante dijo, “Oye, mira, completamente fuera de topic, pero ¿qué os parecería hacer un concierto con la orquesta en el auditorio?”. Ya nos miramos con la cara de decir, o sea, nunca lo había pensado, pero ha pasado a ser el sueño de mi vida ahora de golpe. Claro que sí. Y empezó de esta manera. Se tiró el guante, nosotros como somos idiotas lo recogimos sin pensar y luego nos encontramos todo lo que eso significaba.
TTH: Tirarse a la piscina sin agua.
Totalmente
TTH: Sí, porque a ver, esto es una cosa que hay que mencionar en todas las entrevistas acerca de todas las cosas de Persefone, el hecho de dónde es la banda. Te lo voy a poner así: yo me había anotado acá al principio, me había anotado: la escena metalera de Andorra es diminuta. Y al principio dije: “Pero, ¿no estoy siendo un poquito agresivo con eso?”, y ustedes literalmente lo dicen en una entrevista. Así que dije: bueno, si ellos están de acuerdo, entonces por qué no puedo mencionarlo. O sea, sí, es diminuta. Y es un país con menos de 90.000 habitantes, creo.
Efectivamente, efectivamente.
TTH: Y casi no tocan en Andorra. Creo que hacía como años y años que no tocaban en Andorra, por lo que tengo entendido.
Más de 10 años sin tocar en Andorra.
TTH: Porque no tienen lugares.
No hay en los lugares adecuados. Andorra tiene capacidad para aceptar artistas de alto calado y tener lugares donde puedan tocar, pero nosotros no somos una banda tan grande como para llenar una sala de 4000 personas, ¿entiendes? Y más en el país, donde al final no hay tantos seguidores, porque no hay una escena como tal.
Entonces, ¿qué ocurre? Aquí nos conoce muchísima gente porque salimos en el periódico, en la tele o lo que sea, pero no desde el punto de vista de que sean fans de la música que hacemos, sino porque somos parte de la escena cultural del país. Y nos dan mucho cariño, aunque no escuchen lo que hacemos o no sea lo que más les gusta.
Eso pasó el día del concierto: el 80% de la gente que vino a vernos era familia, políticos, gente de medios, gente que simplemente nos aprecia, pero no es gente que vaya a ponerse un tema de Persefone en casa. La relación con el país es muy particular por eso.
Entonces, siempre dijimos que para tocar en Andorra queríamos que fuera en el lugar adecuado, donde realmente luciera, no en un sitio donde no podamos enseñar lo que hacemos cuando vamos fuera. Y decidimos tener la paciencia de esperar a que surgiera la oportunidad. Ocurrió y, hace poco, volvimos a tocar porque unos compañeros montaron un festival de música en el país y nos pidieron hacer headlining. Como ya habíamos hecho lo otro, quisimos tocar y era adecuado. Tuvimos mucha gente. Era un open, pero no como un Hellfest, mucho más pequeño, algo que se adecúa al estatus de la banda y a la gente que nos sigue dentro del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Persefone en Buenos Aires: “Death metal espiritual”
TTH: Claro. Sí. Les quería preguntar un poco cómo fue adaptar las canciones a la presencia de la orquesta. Porque cuando uno no es músico, imagina que, cuando aparece la propuesta de tener a la banda tocando con la orquesta, muchos piensan que es simplemente la banda tocando y los músicos de la orquesta atrás o al lado haciendo lo suyo. Pero en realidad hay todo un proceso para adaptar las canciones, ¿no? ¿Cómo fue ese proceso?
En el momento en que dijimos que sí, como idiotas, como hemos establecido, dijimos: por supuesto, vamos a por ello sin saber a lo que nos exponíamos. Enseguida te das cuenta de que, ostias, con todos los respetos a cualquier músico clásico, estábamos tocando con la Orquesta Nacional del país. Los músicos que estaban ahí y el director eran absolutamente brillantes.
El proceso se simplifica mucho cuando trabajas con gente que es top en su campo. Hubo un primer momento muy divertido porque el director y la orquesta ya habían tocado con bandas de rock antes. Cuando tuvimos la primera reunión, el director no paraba de decir: “Yo ya he hecho esto con bandas de rock antiguamente, tal y cual”. Y nosotros le explicábamos que no es bien bien rock, intentábamos contarle que nuestra propuesta musical es distinta. Pero él decía que no nos preocupáramos, que había tocado con bandas de rock tradicional.
En un punto dijo: “No, yo lo escucharé, no necesito partitura, no necesito nada, yo ya lo arreglo todo”. Y de repente volvió muy educadamente preguntando si teníamos alguna partitura o algo por dónde empezar, porque no eran solo los gritos, sino que había mucha cosa al mismo tiempo.
Cuando ya le pudimos pasar todas las orquestaciones que existen en los propios temas, a partir de ahí el director se encargó de arreglar todo para encajarlo dentro de las piezas y que no fuera un anexo, sino un solo bloque. Nosotros supervisábamos hasta cierto punto por si algo quedaba fuera de rango o a nivel estético no nos encajaba, pero le dimos mucha libertad. Siempre hemos pensado que cuando trabajás con gente top es mejor dejar que hagan lo suyo y no ponerte en medio, porque esa necesidad de controlarlo todo puede estropear el proyecto y alienar a la gente.
TTH: Sí, sí. Ellos son los que tienen años de experiencia. Obviamente ustedes también tienen muchos años encima, pero me refiero a que ellos son los músicos clásicos: saben perfectamente lo que están haciendo.
Eso es.
TTH: ¿Cómo eligieron las canciones para este álbum en vivo? ¿Fue a partir de las que ya estaban acostumbrados a tocar en directo o eligieron las que mejor sentían que se adaptaban a este nuevo formato, a este nuevo contexto con orquesta?
Es una mezcla de ambas cosas, porque esto nos cayó en medio de una época en la que estábamos girando bastante. Había canciones muy rodadas que ya tocábamos seguido, pero también coincidían con las que la gente más quiere escuchar.
Había temas prácticamente obligatorios. Por ejemplo, “Leap of Faith”, que está en Metanoia, es completamente orquestal y no podíamos tocarlo en directo sin una orquesta, porque no tenía sentido tirar todos los samples. Lo mismo con el outro de “Spiritual Migration”, que es básicamente piano y orquesta, o “Cosmic Walkers”. Había canciones que directamente pedían un formato así; ya las imaginábamos tocadas con orquesta y era hermoso pensarlo.
Después estaban los temas que ya tenían orquesta de por sí y que ya tocábamos “Mind As Universe”, “Living Waves” y todos los de videoclips que formaban parte del repertorio habitual, esos no podían faltar. Con eso ya teníamos gran parte del show armado.
A partir de ahí empezamos a jugar un poco. Dijimos: “¿Y por qué no meter esta canción de un álbum de 2009? ¿Por qué no?” Y sumamos un par más que nos hacía ilusión incluir.
Pero también hubo un punto de realidad. Puedes tener todas las fantasías que quieras, pero al final tienes que hacer un trabajo eficiente, tener en cuenta limitaciones y pensar más allá de los sueños salvajes. Eso nos llevó a una selección bastante natural.
TTH: A veces me imagino, en los conciertos, cuando una banda anuncia que va a hacer un repaso de su discografía. Uno como público no piensa el trabajo de tener que regresar a tocar canciones que no tocan hace tantos años.
Para que te hagas una idea, una pequeña anécdota. Nosotros tenemos el álbum Spiritual Migration, que es uno de los más celebrados dentro del público que nos sigue. Hace unos años quisimos incluir en el directo un tema del disco que nunca habíamos tocado: “The Majestic of Gaia”. Claro, yo no tengo ni partituras ni tenía pistas ni nada, yo lo saco todo directamente escuchando el álbum de Spotify. Y entonces me ocurrió que no me acordaba absolutamente de cómo se tocaba nada de eso. Estaba ahí pensando “¿cómo era esto?”.
Al final tuve que ir a YouTube y poner “el nombre de mi propia canción + cover”. Y me salieron dos chavales completamente jóvenes tocándola increíble.Algunas cosas las hacían de manera distinta a como las había compuesto yo, y eran formas mucho más inteligentes de tocarlo. Así que les dejé un comentario diciéndoles “sois los mejores, gracias”.
Llega un momento en que te olvidas del material porque son tantas canciones que tienes que coger lo que puedes. Las que aprendes nuevas las problemáticas, pero la gente a veces no lo piensa, solo quiere su canción favorita y ya está.
TTH: Sí, la suerte que es tener gente haciendo covers de tus canciones y que puedas ver cómo están tocando para acordarte de cómo eran.
¡Y cómo toca la gente! Madre mía, de verdad.
TTH: O sea, ya que mencionabas YouTube… en estos días donde tenemos YouTube y otros servicios para ver videos y todo, o vídeos como dicen también. Cuando aparecieron los discos en vivo, era la época en la que uno no podía agarrar y simplemente ver una grabación de la banda tocando, y a veces el disco en vivo era lo que uno podía tener. Pero en estos días uno puede agarrar y poner “YouTube Perséfone en vivo en Australia 2025” y tocar enter. ¿Qué crees que puede ofrecer un disco en vivo en estos días?
Hombre, yo creo que pueden hacer esto, desde luego, y lo que van a encontrar es la grabación de un chico que cogió el móvil tres segundos antes y se puso a grabar cualquier cosa que probablemente no sonará especialmente bien.
Por lo tanto, creo que sobre todo es la calidad del propio producto. Cuando lo iniciamos, simplemente queríamos tener un recuerdo de la mayor calidad posible en dos sentidos. El primero era mostrar al mundo algo hecho cien por cien, o noventa y nueve por cien, en Andorra, porque la mezcla la hizo David Castillo y es sueco, con lo que era el infiltrado, era el Among Us, pero todo lo demás lo hicimos desde aquí.
Y nos hizo mucha ilusión poder decirle al mundo: “Mirad, esto es lo que se hace en este país tan pequeño. Tenemos una banda de Andorra con la Orquesta Nacional de Andorra, en el Auditorio Nacional, con nuestro público, familias, políticos, gente de aquí, gente que viajó para venir a ver el concierto”. Incluso la gente involucrada en el sonido, quitando a David, toda la gente de monitores, toda la gente de la grabación del vídeo, son amigos nuestros íntimos de toda la vida. Era una celebración de algo un poco tribal, si quieres, de: estamos aquí encima de las montañas, perdidos, haciendo nuestra cosa. Y era la oportunidad de decir: vamos a hacer la cosa de la mejor calidad posible para enseñarle al mundo que esto también existe.
La oferta es esa. A partir de ahí, un día veremos si a la gente le parece bien o mal, pero era nuestra pequeña celebración de nuestro lugar dentro de la escena, dentro de nuestro país, de la gente, de ofrecer algo que el día de mañana, cuando no estemos, porque todo acaba, cobrará una dimensión más allá, al menos en nuestras propias vidas.
A partir de aquí, lo que la gente vaya a escuchar o no, si tiene éxito o no, eso se nos escapa porque, como sabrás, es otra película a la que no podemos hacerle nada.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Be Prog! My Friend 2025 – Dia 1: “La magia progresiva invade el Poble Espanyol”
TTH: Encima esto que mencionábamos antes de que casi no tienen oportunidades para tocar en su país. Una vez que tienen oportunidades, vamos a hacer algo especial. Y encima, si vamos a hacer algo especial, lo mejor es agarrar y tener un testimonio, tener una manera, un registro de lo que fue todo el evento.
Eso es. Exactamente.
TTH: Y mencionaste antes el álbum Metanoia. Metanoia fue el primer álbum que editaron, si estoy en lo cierto, a través de Napalm Records, que es un sello grande dentro del metal. Vienen de trabajar con varios sellos no tan grandes, una variedad de sellos mucho más chicos. ¿Cómo se siente trabajar con un sello grande comparado con los discos anteriores? ¿Cuál es la diferencia?
Yo estoy seguro que te lo puedes imaginar. De pronto pasas de tener a una o dos personas que se encargan de todo, tienes acceso directo al dueño de la discográfica, es amigo tuyo, va contigo de gira, se hacen colegas, y él invierte lo que puede, tú ayudas con lo tuyo. Y de golpe pasas a tener un equipo de marketing, un equipo de no sé qué, otro de no sé cuántos, contabilidad, todo. Y la persona que habla contigo es solo una dentro de toda una estructura.
Por una parte, el equipo es muy superior y a nivel de repercusión también es mayor. Aquí estoy hablando contigo, ¿sabes lo que quiero decir? Antes era más difícil acceder a medios. Ellos tienen gente directamente dedicada a la promoción que habla con las personas y te lo organiza. Es una pasada, es lo primero que notas.
También hay que entender que estás en un sello con artistas de un nivel mucho mayor en números y éxito. Pasas de ser el pez grande en la pecera pequeña a ser el pez pequeño en la pecera grande, con peces más grandes. ¿Qué ocurre? Que al final un sello discográfico es una empresa y tiene que poner su atención donde obtiene más rédito. Pero eso no significa que Napalm no apueste por nosotros. Por algún motivo, la propuesta musical que tenemos les parece única y les encanta que estemos allí. Nos tienen como un pequeño “token”, una banda que querían tener, y nos dejan hacer literalmente lo que nos da la gana. ¿Queremos hacer un EP? Perfecto.
Aunque saben que los números han crecido muchísimo en los últimos años (gracias a ellos también, a las giras y quiero pensar que a la calidad de los lanzamientos) están abiertos a que nos expresemos artísticamente como queramos. Y eso es muy agradable. No tenemos la presión de “estamos invirtiendo todo el dinero del mundo para que seáis los próximos Jinjer o Powerwolf”, que son bandas enormes de su roster.
Estamos en un punto más underground dentro de un sello grande. “Tenemos a Persefone, están haciendo su movida, y cuando les pedimos cosas están ahí para nosotros”. Y nosotros intentamos mantener un nivel de calidad para que la relación con Persefone se vea como una sociedad con un estándar alto.
TTH: Encima la propuesta de la banda no es particularmente accesible. Sí, son una banda de death metal, digamos, pero no son, como mencionaste, Powerwolf o Jinjer, sobre todo Jinjer, que a veces tienen voces extremas pero dentro de todo son bastante accesibles para lo que es el estilo. Lo de ustedes viene más que nada por el lado de la complejidad y todo ese tipo de cosas.
Sí, sí, sí.
TTH: Cuando yo hago las preguntas para las entrevistas, busco otras entrevistas que les hayan hecho. Y encontré entrevistas a ustedes en sitios hechos en Geocities, de hace tiempo largo. Esa es la forma en la que uno se da cuenta de los años que tiene la banda esos sitios hechos en 2002. ¿Cómo ves la evolución de la banda desde sus inicios? ¿Cómo lo compararías?
Nosotros empezamos muy jóvenes con esto y era pre Youtube, no había nada, era campo todo. No teníamos idea de lo que estábamos haciendo ni de cómo acceder a nada. Nosotros éramos chavales, como suele decirse también, con una maleta llena de sueños. Teníamos una idea muy concreta. Todo empezó, como me imagino que te habrá pasado a vos, cuando descubrís esa música que te hace vibrar. Estás escuchando algo que encaja y dices: “Me gusta tanto que no quiero solo disfrutarlo, quiero formar parte de esto”. Recuerdo que, de muy joven, escuchando música tuve ese momento en el que se te ponen los vellos de punta, todo encaja y aparece una euforia enorme. Ahí pensé: “Me encantaría intentar que alguien, en algún momento de su vida, pueda sentir algo parecido a lo que estoy sintiendo yo ahora mismo”. Todo partió de poner una visión muy concreta a nivel musical. Y como no teníamos idea de nada, el plan que teníamos, siendo adolescentes, era decirlo en voz alta: “¿Cómo llegamos a donde queremos llegar?”. Teníamos sueños: queremos tocar acá, queremos tocar allá, queremos una discográfica. Pero no sabíamos cómo. Entonces dijimos: “Vamos a hacer discos uno detrás de otro, cada vez con más calidad, hasta que sea innegable que hay algo valioso en lo que hacemos y alguien tenga que girar la cabeza y decir: esta gente merece la pena”. Te puedes imaginar que fue de la mano con la tecnología y con todo lo que fuimos aprendiendo. Al final, fue ensayo y error. Escucho el primer álbum y veo fallos. Escucho el segundo y veo fallos que ya no están en el primero, pero tampoco están en el tercero. Y hasta hoy sigue igual. Escucho Lingua Ignota y pienso: “Maravilloso, un paso adelante, ahora hay que apretar en otra dirección, porque es una evolución constante”. Al final, es nuestro proyecto de vida. Ese es el punto.
TTH: Cuando uno se pone a grabar discos, algunos se imaginan: “Lo hacemos todo bien de una”. Pero no, casi nunca pasa. Nunca sale así. Uno escucha los discos y piensa: “Esto podría haberlo hecho mejor. Para el siguiente, vamos a hacerlo mejor”. Es tal como lo describiste, una evolución constante.
Totalmente, totalmente. Tienes que ser analítico y crítico. Además, los músicos somos muy inseguros por naturaleza, obviamente. Es horrible hacer discos y sacarlos al mundo porque nunca sentís que tu música está a la altura de la que te gusta.
A mí me gustan los grupos de otros, no me gusta mi grupo. No puedo escuchar a mi propio grupo, entonces todo me parece de peor calidad. Siempre estás corriendo detrás de la zanahoria. Quiero algo que no sé exactamente qué es, que es sentir lo que siento cuando escucho a los músicos que me gustan mucho. Pero con el tiempo aprendes a callar esas voces y entendés que el valor de lo que hacés se lo tiene que dar la persona que lo escucha, no quien lo crea.
Quien lo hace puede poner calidad, intención, y eso está muy bien, es hermoso, pero lo único que puedes hacer es dar lo mejor que tienes con lo que hay. Que otra persona sienta algo, que encuentre algo que valga la pena, no va a depender de que yo ponga una nota distinta o trabaje con un productor diferente. Eso depende de quien escucha: su momento vital, cuándo le llega, qué importancia le da, como me pasa a mí con otros artistas.
Cuando te desvinculas de eso, sigue siendo un proceso de ensayo y error, pero te sacás un peso de encima.
TTH: Antes mencionábamos que habían estado en Australia y en China hace poco. También tocaron en Turquía este año por primera vez, si no estoy equivocado. ¿Se pusieron a pensar en qué otro lugar les gustaría tocar por primera vez en algún momento? Suena extraño porque, como decíamos, la enorme mayoría de los recitales que dieron son técnicamente internacionales, algo que a muchos ni se les cruza por la cabeza como posibilidad.
Es cierto. Hemos hecho como 300 conciertos fuera y 15 en casa. Es una locura. Estamos en un punto en el que queremos ir tachando lo que nos queda, porque no sé cuántos años más podremos hacerlo. Ya estamos con el plan de tachar, tachar. Como con Australia: hay que ir a Australia, obviamente. A lo mejor no vamos nunca más a China, así que hay que ir a China. ¿Dónde más queremos ir? Pues mira, nos queda algún sitio y estamos trabajando activamente para conseguirlo.
Queremos volver a Argentina sí o sí. No es porque tú seas de allí, pero ya lo sabéis: para nosotros los hispanohablantes, tocar allá es algo que no sé ni cómo explicártelo. Es como estar en casa sin estar en casa. Es increíble, lo mejor que hay. Y la sensación que nos quedó fue la de volver, porque es precioso.
Donde no hemos estado y estamos trabajando para tocar es en África. Queremos pisar África también. Tenemos opciones para ir a Sudáfrica y se va a hacer. No sabemos cuándo, pero ya estamos hablando con gente. Y a mí particularmente, por un tema de tachar lugares, me gustaría ir a la India, por el hecho de decir: pues mira, fuimos a la India. Alguna vez tuvimos una oportunidad y no pudimos cogerla para ir a un festival. Sería por decir que estuve en todos los sitios que me hacía ilusión. Pero si no pasa, tampoco pasa nada.
Ya poco más te sabría decir. Creo que pasamos por todos los lugares que me hacía mucha ilusión visitar, y quizá me dejo alguno, pero creo que serían esos dos: África me gustaría muchísimo e igual con la India.
TTH: Cuando uno tiene la oportunidad de ir a ese tipo de lugares, llega un punto en el que lo único que queda es aprovechar.
Claro, claro. Es como el último que hicimos en Australia y China, y salió la oportunidad de tocar en Corea del Sur. El promotor dijo: “Ey, ¿por qué no? ¿Por qué no?”. Y dijimos que sí. Y ahí no hay escena de ningún tipo. Veníamos de tocar en Australia con 600 o 700 personas, todos a tope. Y el promotor, cuando llegamos, nos dijo: “Aquí todo es K-pop, esto es lo que van a encontrar. Va a parecer vuestro primer concierto”. Y dijimos: “Perfecto, lo mejor de mi vida”.
La sala era chiquitita y teníamos ahí 60 o 70 personas, todos a tope, con una energía tremenda, y nos lo pasamos increíble igual. Al final dices que sí, porque ¿cuál es la otra opción? Volver a casa y estar sentados delante de la tele. Pues tocamos un concierto donde sea, uno más, ¿por qué no? Algún día no lo podremos hacer, así que hay que aprovechar ahora.
TTH: Uno tiene que aprovechar. ¿Cuándo va a volver?
Nunca sabes.
TTH: Una cosa que quiero mencionar es que también estamos llegando al fin del 2025. Eh, ¿qué deseo tienen para el 2026? ¿Cuáles son sus planes? Porque yo me enteré que van a estar en un crucero en unos meses, por lo que tengo entendido.
Sí, correcto, correcto.
TTH: Contanos acerca de eso.
Pues mira, sobre el crucero es la segunda vez que tocamos allí. Es este crucero que se llama 70000 Tons of Metal. Hace unos años nos invitaron y es una experiencia espectacular. Al final vas a un sitio donde estás en el crucero, tocas dos conciertos, está todo lleno, es enorme y está lleno de escenarios, así que tienes a todas las bandas tocando. Muchas de ellas son bandas que te gustan mucho, por lo tanto tienes acceso a músicos que admiras y estás en contacto con ellos igual que con los fans. Estáis todos por allí y básicamente es pasar el día disfrutando de una especie de vacaciones en altamar en las que puedes tocar e ir a conciertos de otros, disfrutar y hacer una jam con gente.
Este año nos han vuelto a llamar y dijimos que sí, obviamente. Vamos a ir allí a tocar un par de sets y el primer concierto de 2026 será en ese crucero. Básicamente es una semana, tocas dos veces, colaboras en una jam de músicos All Star donde te ponen temas y tú te los aprendes. Es todo muy lúdico, mucho más light que tocar un Hellfest, por ejemplo, donde sabes que tienes que hacerlo con los grandes. Ahí también hay muchas bandas grandes, pero la sensación general es que estamos todos pasando un buen rato. Acabas de tocar, bajas y estás con la gente, o sea que es otra historia.
A partir de ahí habrá más tours. No puedo decir nada, pero se anunciará uno dentro de poco. Ha sido una oportunidad muy importante que nos surgió y que cogimos, y creemos que es muy buena para la banda para poder tocar en vivo. Y por supuesto tenemos que escribir música, eso ya no tiene excusa. Hay que hacer algo nuevo sí o sí. Así que esos van a ser los planes.
TTH: Sí, sí. Eso que dijiste de estar en un crucero con bandas de las que uno es fan, pero a la vez es raro pensar que uno es seguidor de esas bandas y, al mismo tiempo, ahora también es compañero de trabajo de ellas.
Sí, pero yo siempre seré fan.
TTH: Obvio, obvio.
Claro, tío. Mi mujer siempre me dice que veo a tal músico tal y voy corriendo a decirles: ”Hola, ¿qué tal?”. Me dice: “Es que pareces un fan.” Y le digo que sí, que, al final, coincidió que pude acceder a estar acá,, pero cuando veo a músicos que me gustan me vuelvo loco. Me encanta verlos y me encanta ir y decirles: “Tío, me diste mucha alegría en mi vida.” Y que lo sepan, tío. No sé… es algo con lo que voy a morir, creo.
TTH: En febrero de 2024 lanzaron un EP llamado Lingua Ignota Part 1.
Tal cual.
TTH: ¿Cuándo se viene el Part 2?
El Part 2 probablemente no será lo siguiente que lancemos. Lo que viene ahora va a ser algo completamente distinto de lo que iniciamos con Lingua Ignota, porque allí también estaba muy marcado por la entrada de Dani en las voces. Queríamos experimentar con un par de ideas y tenía sentido en ese momento la temática, pero ahora sentimos que queremos ir en otra dirección a nivel estilístico, lírico y temático. Probablemente será un álbum completo, otro full length, antes de lanzar Lingua Ignota Part 2.
TTH: Experimentar después de cambiar de cantante tras tanto, tanto tiempo, eso es todo un tema.
Sí que lo es, sobre todo cuando eres tan amigo de todos los miembros de la banda. Esto no es solo una banda profesional en el sentido de que lo llevamos como tal, sino que somos colegas de toda la vida, son mis mejores amigos. Yo no quería que entrara nadie que no fueran ellos, porque los quiero, ¿sabes?
Cuando Marc tuvo que dejarlo por motivos personales, fue un drama, y meter a alguien después fue muy difícil porque yo no quería a nadie que no fuera él. Luego entró Dani, y ahora Dani es mi amigo más allá de ser cantante de la banda. Es una persona a la que quiero muchísimo y me encanta que esté en mi vida más allá de los momentos que pasamos en el escenario.
TTH: Ya para cerrar, ¿qué querrían decirle a los fans que van a escuchar este nuevo álbum en vivo y a verlos en directo ahora?
Pues mira, te voy a decir que al final el fan no deja de ser una persona como yo, que puede o no engancharse con ese vídeo, ese álbum o lo que sea. Lo que quiero decir es que para nosotros hacer ese álbum fue asumir un riesgo sin saber muy bien lo que hacíamos, como la mayoría de cosas que hacemos en la vida.
Así que el mensaje es: que se tiren a la piscina cuando surjan oportunidades. Da igual si es música, relaciones, trabajo o cambios en sus vidas. Nosotros nos metimos en esto sin saber y pasamos momentos muy estresantes. Me planteé si era buena idea o no, hubo discusiones de todo tipo y, al final, estamos aquí hablando con alguien en Argentina, comentando como si ya formara parte. Es una realidad preciosa.
Como decimos en el grupo, cuando haces cosas pasan cosas, cuando no haces nada, no pasa nada. Así que el mensaje es: te puede gustar o no, pero aprovecha. Haz lo que tengas que hacer para que la vida merezca la pena, toma una decisión al día y no tengas miedo de aprovechar oportunidades, porque si no, el tiempo pasa y luego te arrepientes más de lo que no hiciste que de lo que hiciste.


Hermética X Pato Strunz, el flamante proyecto internacional de Claudio Strunz que interpreta canciones de su ex-banda, va a presentarse en El Teatrito el próximo 5 de diciembre. Desde TrackToHell nos pusimos en contacto con el querido baterista para conversar sobre lo que se viene.
Están bastante ocupados, ¿qué me podés contar de la gira que se viene?
Estamos con el inicio de Volver al Origen Tour 2025. Estamos en Happy Together que es la productora en la cual estamos trabajando, en Caballito. Ya hace unas dos semanas que estamos acá en Argentina ensayando. Mañana arrancamos la gira, así que hoy tuvimos un ensayo muy, muy intenso, como seis horas. Estamos muy felices.
¿Ya tuvieron una fecha en Los Ángeles, verdad?
Exactamente, el debut fue en Los Ángeles. Yo estoy viviendo en Miami. Tanto Pablito como Nico viven ahí, al lado.
¿Quiénes conforman la banda? ¿Tiene que ver con Ithaca, que es el proyecto que presentaste el año pasado?
Sí, sí, y ese proyecto sigue estando. Pero en esta oportunidad arrancamos con Hermética X Patro Strunz y acá en Argentina el bajista es Marcelo Bracalente, de Jerikó, Chino Gorosito en guitarra y bueno, la voz en todos lados es Niko García y Pablo Giménez, un hermano venezolano que tenemos tocando la guitarra en Estados Unidos y que nos está acompañando en toda la gira acá también. Así que estamos muy contentos de empezar esta gira. Nos tomó por sorpresa la cantidad de fechas que salieron. La verdad que es increíble todas las fechas que hay , está buenísimo.
Hablando del vocalista, Niko García, a mí me gustó, por los temas que escuché que grabaron, cómo se adapta al registro de Ricardo, pero también el de O´Connor. Por ejemplo en Del Camionero, que tiene que combinar ambos y queda bien en los dos.
La verdad que sí. Y esto es el inicio… no es que yo estaba buscando hacer algo, digamos, como Hermética X Pato Strunz, sino que yo estaba en Estados Unidos, tenía otro proyecto, de hecho tenía un tributo a Pappo también porque tocábamos en el circuito latino. Y un día me llamaron, me dijeron si no quería ir a un show que había, que era un tributo a Los Redondos y tributo a La Renga. Y bueno, por suerte fui, por esas cosas de la vida, porque yo estaba recién llegado a Estados Unidos y estaba justo ese día solo y me mandé. Y cuando salió Maltratados, que es el tributo a La Renga que tiene Niko García y dije wow, loco ¿de dónde salió? Impresionante el vozarrón que tenía, la impronta, la actitud, la energía y dije epa, cómo canta este loco. Ahí nos pusimos a charlar después del show y dijimos cuándo vamos a comer un asado, juntémonos. Yo ahí ya ví a alguien que me sorprendió, porque tenía todo lo que tiene que tener un cantante. Entonces lo primero que le propuse fue que yo hacía mucho tiempo que quería grabar un tema que era El Inventor del Mal, de Los Antiguos. Justo él conocía la banda y le gustó la idea. Empezamos con eso y cuando lo escuché cantar El inventor del Mal digo “este tipo puede cantar las canciones de Hermética”. Y bueno, ahí empezamos a desarrollar el proyecto, y acá estamos.
¿Cómo se explica que Hermética, tanto tiempo después, sigue vigente? Incluso más que antes, me atrevo a decir.
Y es increíble porque a través del paso del tiempo, Hermética nació como una banda musical, pero se convirtió en un fenómeno social. Entonces creo que eso fue el pasar diferentes barreras y estar en el tiempo. El que escucha heavy metal, siente el heavy metal, no es una moda. Entonces a través de los años sigue estando, por su mensaje, por sus letras. Entonces llegó un momento donde obviamente la gente tomó como propias esas canciones. las letras y ahí es como que se disparó. La gente está enamorada de esas canciones, y hacen que siga la llama viva. ¿Eso es increíble, no? Yo siempre digo que a mí me van a cerrar la tapa del cajón y me va a seguir gustando Hermética. Y son mis versiones estas. Ahora era una muy buena oportunidad para poder plasmar canciones que quizás no estaban tan bien grabadas, grabarlas de nuevo con un audio nuevo, fresco, moderno y creo que eso se nota en el trabajo que hicimos. Estamos muy contentos de cómo está funcionando, de cómo quedó el registro de las canciones y en particular como está siendo recibido el proyecto.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rata Blanca en Buenos Aires: “La vuelta de los guerreros del arcoíris”
Ya grabaron algunas canciones.
Sí, estuvimos un montón de tiempo ensayando las canciones hasta que dijimos “bueno, es el momento de grabar algo”. Y la primera canción que grabamos fue Tú Eres Su Seguridad, en conjunto con Atravesando Todo Límite y Vida Impersonal. De estas tres canciones, la única que tiene video es Tú Eres Su Seguridad que está grabado en Marquee Studios, una sala de ensayo hermosa que hay allá en Miami, que es donde ensaya Nicko McBrain. Un lugar alucinante. Y grabamos ahí que tienen un estudio, la verdad es un lugar muy lindo. Pero después yo no quedé conforme con cómo había quedado la mezcla. Y justo yo venía para Argentina y llamé a mi gran amigo Álvaro Villagra, que es el que grabó absolutamente todo. Y le digo Alvarito, necesito que me mezcles esto. Pero por supuesto me dijo… fui una tarde, fuimos a comer algo, y lo mezcló en unas tres horas al tema. Es una bestia. Así que feliz, feliz de volver a trabajar con él, que es una eminencia, más allá de que sea mi amigo. Y ahí fue como el puntapié, fue muy bien recibido el video, con no sé qué cantidad de vistas tiene. Esa fue la punta de lanza que hizo que las otras dos canciones salieran pero en audio, no en video, vía los formatos digitales.
Después de eso, nos propusieron de Realm26, que es un estudio, grabar un streaming. Y yo le dije mirá, grabémoslo así en formato en vivo, pero no lo streamiemos. Grabamos y lo mezclamos bien, porque yo soy un hinchapelotas del audio. En el medio habíamos firmado el contrato con Happy Together, que es una una productora acá de Buenos Aires, para el contenido digital y demás. Ahí se grabó el último disco de Charly García, por ejemplo. y bueno, empezamos a trabajar juntos, grabando también otras cosas y ahí se fue terminando de mezclar. En Realm26 hicimos cinco canciones más. Ayer se estrenó “Del Camionero”, que es la cuarta canción. Y la última canción que queda, que todavía está sin estrenar, es Robo un Auto.
Con respecto a tu estilo de tocar, de aquellas versiones originales que grabaste con Hermética ¿ahora, cambiaste algo, las fuiste adaptando? Porque son canciones que tocaste toda tu vida.
Exactamente, más de treinta años. Básicamente están tocadas como las grabé. La diferencia es obviamente el audio que se está usando, el sampleo, las baterías. Pero lo que es tocadas son los mismos arreglos porque a mí me gusta respetar como son. Una de las cosas que yo tenía en la cabeza cuando fuimos a grabar estas canciones era respetar la esencia de esas canciones. Entonces es como que para mí era súper específico tocarlas igual, o sea en la impronta. Después obviamente va a cambiar porque usas un audio nuevo, un audio más moderno… producir la canción desde otro lado desde el aspecto del audio. Pero en la tocada respetar la esencia.
Para dar la misma sensación que tiene el que escuchó los discos toda la vida, ¿no?
Exactamente. Y sí, lo que tiene de color, obviamente, es que Nico es un cantante muy versátil y que está como en el medio, ¿no? En el medio de Ricardo y de Claudio. Pero obviamente lo comparan con el Chizzo porque él ama La Renga, y es increíble como canta esas canciones también. Pero creo que obviamente encontró su lugar, encontró su impronta Y hoy tiene su estilo, es su versión. La verdad yo estoy muy contento. En cada canción como que le ponía un poquito más de sal a la cosa y quedó increíble, espectacular.
Los esperamos a todos el 5 de diciembre en El Teatrito, con Hermética X Pato Strunz. Vamos a tocar veinte canciones de Hermética, seguramente vamos a tener un par de invitados. Están todos invitados para participar de lo que seguramente va a ser una gran fiesta de Heavy Metal
Muchas gracias, Pato.



El año ha sido muy movido para los chicos de Ancient Settlers y es por este motivo que me junté con ellos para saber un poquito la actualidad de la banda y como afrontan el 2026 con sus nuevas integrantes.
Muy buenas chicos, aquí os escribe Lucas de Tracktohell y quería saber cómo nace la idea de volver a grabar “Autumnus” y cómo fue reencontrarse con aquellas canciones en manos de dos vocalistas nuevas como Nía Creak y Noelia FJ.
¡Muy buenas, Lucas! Un placer volver a saludarte.
La idea de revisitar Autumnus llevaba tiempo rondándonos. Ese EP fue nuestro primer paso como banda y, aunque le tenemos muchísimo cariño, siempre sentimos que las canciones podían expandirse y llegar más lejos con los medios y la madurez que tenemos ahora. 2021 fue un momento clave para nosotros, pero también un punto de partida muy distinto al actual.
Reencontrarse con esos temas ha sido casi como abrir un viejo diario. Ves lo que eras, lo que querías decir y cómo has crecido desde entonces. Y, por supuesto, contar con Nía y Noelia ha sido decisivo: han aportado nuevas texturas, nuevos enfoques vocales y una energía completamente renovada. No se limitaron a “interpretar” las canciones, sino que las hicieron suyas, respetando el espíritu original pero llevándolo a otro nivel.
Justamente de Nía, quería saber cómo surge la idea de sumarla a la banda y qué os ha aportado ella a nivel profesional en el repertorio.
La idea de incorporar a Nía surgió casi de manera natural. Queríamos ampliar el abanico de rangos vocales, para dotar de mayor personalidad al proyecto. Ya le conocíamos y sabíamos que entendía la esencia melódica pero agresiva del proyecto y que se entendería fácilmente con Noe.
Profesionalmente ha aportado muchísimo: presencia escénica, potencia, una interpretación muy emocional y una visión fresca a la hora de plantear líneas vocales. Ha hecho que algunas canciones cobren un nuevo significado y ha añadido capas que antes no existían.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ancient Settlers – Oblivion’s Legacy (2024)
Este verano habéis compartido escenario con Ignea, ¿cómo fue la experiencia?
Increíble. Ignea son una banda que admiramos desde hace años y compartir escenario con ellos ha sido un verdadero placer. Más allá del hecho artístico, son personas cercanas, humildes y muy generosas. Su energía en directo es brutal, y eso siempre te impulsa a dar un poco más en tu propio show.
Además, compartir espacios con bandas que trabajan tan duro te recuerda por qué hacemos lo que hacemos y por que es importante ser humildes y consistentes.
Ancient Settlers es uno de los nombres propios del metal pesado actual junto a Bloodhunter, Death & Legacy o Hiranya, ¿cómo veis la escena actual en España?
La escena está en uno de sus mejores momentos. Hay muchísimas bandas trabajando a nivel internacional, con propuestas sólidas, profesionales y con una identidad marcada. El metal español ha dejado de ser “promesa” para convertirse en una realidad.
Lo que necesitamos ahora es que el público, los promotores y los medios sigan apoyando ese crecimiento, porque el talento está ahí y la profesionalidad también. España está exportando metal de primer nivel y eso es motivo de orgullo.
¿Cómo vivisteis el ciclo de Oblivion’s Legacy y qué supuso para vosotros fichar con Scarlet Records?
El ciclo de Oblivion’s Legacy fue un punto de inflexión. Fue un álbum muy trabajado, muy personal y con una producción que nos permitió crecer musicalmente. Lo vivimos con mucha intensidad: fueron 38 conciertos en 14 países, salas, festivales… muchas anécdotas y grandes dificultades, además de videoclips, eventos… y sobre todo mucho aprendizaje.
Firmar con Scarlet Records fue un enorme paso adelante. Para nosotros significó entrar en una plataforma internacional que entiende el tipo de música que hacemos y que trabaja con bandas que admiramos. Sentimos que el álbum tuvo una visibilidad que habría sido difícil obtener en solitario y eso nos abrió muchas puertas, por lo que en general ha sido un paso importante para la banda, sin ninguna duda.
Nía y Noelia, ¿Cuáles fueron las vocalistas que os inspiraron a cantar este tipo de sonido?
Nía: Mis influencias vienen de vocalistas que combinan técnica con mucha personalidad, como Rocío Jurado, Nino Bravo y dentro del metal Amy Lee o Noora de Battle Beast, todas las vocalistas que han intervenido al frente de Nightwish o Britney de Unleash the Archers. Siempre me ha inspirado esa capacidad de moverse entre lo melódico y lo extremo sin perder emoción. Además, de sentir que parte de mi influencia proviene de voces teatrales o cinematográficas.
Noelia: Tengo muchísimas influencias porque siempre me ha interesado entender las distintas técnicas y colores que se pueden conseguir dentro del metal extremo. Me inspiran vocalistas muy versátiles como Peter Tägtgren (Hypocrisy), Tatiana Shmayluk (Jinjer), Maurizio Iacono (Kataklysm), Mikael Stanne (Dark Tranquillity) y Mikael Åkerfeldt (Opeth), porque dominan múltiples registros y saben mover la emoción dentro de la agresividad.
También admiro a Angela Gossow y Alissa White-Gluz (Arch Enemy), así como a Nergal (Behemoth), por la forma tan clara en la que articulan incluso en registros extremos.
De las voces más graves me han marcado muchísimo Simone “Som” Pluijmers (Cerebral Bore) y Mallika Sundaramurthy (Abnormality), por la profundidad y brutalidad de sus guturales.
En el extremo contrario, me flipan los agudos de Dark Funeral, esa tensión tan afilada que manejan.
Y luego está Jeff Walker (Carcass), que admiro por la naturalidad con la que hace parecer fácil algo que en realidad es muy complejo. Cada vocalista me aporta algo distinto, cada uno tiene su porqué, ¡jajajaj!
¿Y que si me los he estudiado a todos? Sí, tengo diseccionadas todas sus técnicas guturales, ¡jajajaj!
¿Cuáles son los planes para la banda de cara a 2026? ¿Habrá gira nacional, festivales…?
El 2026 será un año intenso, pero con otra perspectiva. De momento tenemos previsto seguir presentando Autumnus y ya estamos trabajando en nuevo material para nuestro 3er Lp. Nuestra intención es combinar fecha por la península con algunos conciertos en Europa, además de volver a festivales —algo que siempre disfrutamos muchísimo.
No podemos confirmar todas las fechas todavía, pero sí podemos decir que habrá movimiento, y del bueno.


La Armada nació en Santo Domingo con una visión política y punk, tras emigrar a EE.UU., evolucionaron mezclando hardcore con ritmos caribeños y se consolidaron en Chicago. Su nuevo sencillo “Over” aborda la explotación histórica en República Dominicana y adelanta un sonido más experimental rumbo a su próximo EP “Ofensas”.
Para quienes aún no los conocen, ¿cómo nació La Armada y cuál fue la visión inicial del proyecto cuando comenzaron en República Dominicana?
La Armada nace en Santo Domingo en 2001, poco después de la llegada del internet a nuestra isla, descubrimos el mundo del punk y hardcore, con el cual nos identificamos, políticamente, el país salía de una dictadura de más de 12 años, y nos vimos reflejados más en la estética punk que en el grunge o el hair metal, que en ese entonces era más popular en el país.
La visión inicial fue denunciar las atrocidades cometidas por el gobierno dictatorial de Joaquín Balaguer, quien gobernó durante nuestra niñez, incluso, la banda se dio a conocer cuando nuestra primera canción “Ha Muerto Ya” se viralizó localmente, al celebrar la muerte del ex tirano y por el subsecuente Partido de Liberación Dominicana, quien fue conocido por su corrupción y estuvo al mando durante nuestra adolescencia.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: DÜNEDAIN ESTRENA SU NUEVO VIDEOCLIP
¿Qué desafíos encontraron al salir de la escena dominicana para expandirse a otros países, y cómo esos retos moldearon su sonido e identidad?
El primer reto fue emigrar a Estados Unidos: aprender a vivir y adaptarse a las normas de un país nuevo y rígido, al principio, estábamos en un pueblo pequeño en Florida, donde no eran comunes los latinos, mucho menos los dominicanos.
Emigrar influyó bastante en nuestro sonido, estando ya inmersos en el circuito de conciertos, fuimos expuestos a subgéneros como el power-violence y el grindcore, si bien no son nuestro plato principal, dejaron huella en nuestro estilo.
Otro reto fue aprender a ser una banda de giras, pasamos de un país pequeño, con una sola ciudad para conciertos de rock, a estar expuestos a 50 estados y miles de ciudades, poco a poco aprendimos sobre logística, rendimiento y cómo hacer funcionar la operación con pocos recursos, tocamos casi una década en circuitos independientes (casas, sótanos y bares) hasta que finalmente comenzamos a girar de forma profesional.
Su música mezcla hardcore punk con ritmos caribeños y una fuerte carga política y social. ¿En qué momento decidieron que esa fusión sería parte esencial de su ADN como banda?
Como inmigrantes, empiezas a añorar lo que dejaste atrás, ya establecidos en Estados Unidos, la música de nuestros padres “a la que nos rebelamos de niños” comenzó a atraernos, ese deseo por conectar con nuestras raíces nos llevó a explorar esos ritmos, entendimos que incorporarlos nos diferencia, pero no lo hacemos por hacerlo, sino cuando tiene sentido y aporta a la música.
Mirando hacia atrás, ¿cuál consideran que fue el punto de quiebre o el momento que les permitió consolidarse fuera de su país?
El punto de quiebre fue mudarnos de Florida a Chicago, allí encontramos una escena de música pesada en español que opera de forma independiente a la anglosajona, esto nos dio un espacio para pertenecer y experimentar, la atención que captamos en esa escena hizo que nuestro nombre comenzara a sonar en los circuitos anglosajones, y así hemos venido construyendo camino e identidad propia.
¿Qué aspectos de la realidad dominicana siguen presentes en su música y mensajes, a pesar del tiempo viviendo fuera?
Seguimos abordando el neocolonialismo: cómo potencias, empresas e ideales del primer mundo aún extraen recursos de Latinoamérica sin devolver nada, esto va desde lo político (como la situación de EE.UU. en Venezuela), lo corporativo (la extracción de oro de Barrick Gold en nuestro país) hasta lo mental y cultural (el consumo de contenido en redes que termina por extraer más que aportar).
Ese mensaje de cuestionar esas realidades sigue vigente y nuestro país sigue siendo parte de ese contexto.
Hablemos de su nuevo sencillo “Over” —¿Cuál fue la inspiración detrás de este tema y qué mensaje buscan transmitir con él?
“Over” está inspirada en una novela dominicana del mismo nombre sobre la explotación en los campos de caña de azúcar durante la ocupación norteamericana de la isla, la novela usa anglicismos que la canción a su vez honra con frases en inglés. El coro dice: “El hombre por hombre, traiciona su ser en nombre del poder,” resaltando competencia versus cooperación; ley de jungla versus comunidad.
A nivel musical, ¿qué diferencia a “Over” de sus trabajos anteriores? ¿Hay nuevas influencias o elementos sonoros que quisieron explorar?
Musicalmente, la canción se construye sobre un groove que sube y baja en intensidad, manteniendo la atención del oyente, al final, el ritmo y la música se vuelven espaciales y el vocalista recita un pasaje desgarrador del libro: “¿Dónde aprendiste a humillar así?”. Esta progresión musical refleja la intensidad emocional y temática de la historia detrás de la canción.
Ese universo sonoro del final es parte de lo que vamos a venir incorporando mas en las composiciones.
Finalmente, ¿qué sigue para La Armada luego de este lanzamiento? ¿Podemos esperar un nuevo disco, giras o colaboraciones próximamente?
Acabamos de cerrar nuestro ciclo de giras de 2025 con una gira de tres semanas por el oeste de Estados Unidos junto a Agnostic Front y Strung Out, ahora el enfoque será continuar lanzando sencillos hasta completar el EP “Ofensas”, con nuestras composiciones más desafiantes.
“Ofensas” es una invitación a mirar adentro y a cuestionar cómo la sociedad moderna influye en el hombre, musicalmente, buscamos equilibrio entre lo memorable y lo experimental; para eso hemos colaborado con percusionistas y compositores afrocaribeños, también, en partes del disco, el reto fue simplificar hasta que el mensaje o la melodía fueran el centro.



Los tarraconenses CRIM acaban de estrenar su nuevo álbum Futur Medieval, confirmando una vez más que el punk catalán no tiene freno y que al mismo tiempo las canciones siguen bien presentes. Hablamos con Adrià Bertran (voz y guitarra) y Quim Mas (guitarra) sobre su nuevo trabajo y cómo es mantener una banda en un mundo tan volátil.
TTH: Primero quería agradecerle a la banda y a toda la gente de la organización por poder hacer esta entrevista, y también agradecerles a ustedes por la nota. Quería, como suelo hacer, empezar preguntándote cómo vienen las cosas con la banda. Hace poco tuvieron el recital en la previa de Refused y ahora van a sacar un nuevo disco, así que deben estar bastante atareados con todo eso.
Quim: Bueno, a tope, tío, muy muy a tope. La promo del disco, todo es bastante jaleo, y encima hemos tenido fechas importantes durante todo este proceso. Pero bueno, como se puede, se va llevando.
TTH: Sí, encima, por lo que tengo entendido, la banda para ustedes es algo de tiempo completo. Al menos la última vez que vi, no tenían otro trabajo aparte ni nada de eso, sino que viven de esto.
Quim: Bueno, sí, tenemos trabajos aparte, pero el grupo es lo principal hoy en día. Tenemos trabajos que nos permiten dedicarle el tiempo que necesitamos a CRIM. Siempre que tenemos que ir a tocar afuera o lo que sea, podemos organizarnos. Además, todos trabajamos bastante dentro del mundo de la música, de una forma u otra, así que más o menos se puede intentar cuadrar todo.
TTH: Ah, sí, sí, sí. Uno escucha a las bandas que hablan de tener que balancear entre el trabajo que tienen, y a veces tienen que pedir vacaciones para poder hacer alguna gira internacional o lo que sea. Suena como una locura.
Quim: Y eso fue así toda la vida para nosotros también, hasta que llegó un punto en el que, por suerte, CRIM pasó a ser la prioridad. Pero bueno, además todos tenemos otras bandas y seguimos igual.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Refused en Madrid: “La capital baila al ritmo del Old School Hardcore”
TTH: Así que ahora tienen un nuevo álbum, Futur Medieval. Quería que me cuenten un poco acerca de esto. Ya sé que es una observación muy obvia, creo que fue lo primero que aparecía en las entrevistas que hicieron., que el título muestra un contraste entre el futuro y lo medieval, lo que se considera como “primitivo”. ¿Cuál es la idea detrás de ese título y del álbum en general?
Adrià: Bueno, pues el mundo actual, ¿no? Es un contraste, pero tal como lo es el mundo. Nos pareció una buena manera de definirlo, de seguir hablando de lo que está ocurriendo, mezclando lo del pasado y lo del futuro. Esa sería, supongo, la idea principal.
TTH: Lo primero que pensé cuando vi el título fue en todos esos lugares del mundo donde están, por ejemplo, eligiendo políticos cuya idea de campaña es “vamos a volver a esa época”, “vamos a retroceder en el tiempo a una era que consideramos mucho mejor”, porque este avance ya no da más. Eso fue lo primero que se me vino a la cabeza.
Adrià: Pues era la intención, pero está bien. [Risas]
TTH: ¿Cómo describirían el sonido de este nuevo álbum? Obviamente, CRIM es una banda que no sé si tiene muchos cambios de estilo ni nada de eso. No me parece que vaya tanto por ese lado, pero ¿cómo describirían la idea detrás del sonido de este nuevo disco? ¿Cómo se lo plantearon?
Quim: Bueno, sigue siendo CRIM. A la primera se nota claramente que seguimos siendo nosotros, pero en este disco las canciones son un poco más distintas entre sí de lo habitual, algo que siempre intentamos hacer. Hay bastantes momentos duros, bastante cañeros, canciones rápidas, y también algunos experimentos, cosas un poco más raras, sonidos nuevos… pero siempre sin dejar de lado nuestro sonido básico, ese que es característico, pienso yo. Que apenas escuchas diez segundos, ya sabes que somos nosotros.
TTH: Sí, obvio, obviamente. Creo que no van a dejar el punk de lado ni nada de eso… por ahora, me imagino. Ya sé que hoy en día uno dice “no, nunca vamos a abandonar nuestro estilo” y todo eso, pero bueno, mañana quién sabe. Aunque es difícil que pase. Claramente, cuando uno lo escucha, dice: “esto es CRIM”.
Quim: ¡Es lo que sabemos hacer!
TTH: Yo mencionaba antes que hace poco estuvieron como teloneros de Refused. ¿Cómo fue esa experiencia?
Adrià: Muy increíble, una sensación muy fuerte de haberlo conseguido. No era un sueño que yo tuviera marcado como “tengo que tocar con Refused”, pero cuando estábamos ahí fue una sensación bastante impresionante. Además, tocamos en Madrid, que no es nuestro terreno, pero sí tenemos público ahí, cosa que todavía nos sorprende. Y aparte, el privilegio de tocar con una banda que además te elige, porque de las propuestas que les hicieron entendemos que la nuestra les pareció bien, fue un honor increíble. Además, nos lo pasamos súper bien, fue un conciertazo, creo.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Bad Religion en Barcelona: “Ateísmo y herejía en un castillo de arena”
TTH: Saber que ustedes estuvieron como teloneros de Refused, pero también han hecho covers de bandas como Turbonegro y Cock Sparrer, creo que dice bastante sobre el sonido de CRIM. Esto que mencionamos antes, que si bien es una banda punk, toma influencias de diferentes lugares al momento de hacer sus canciones.
Quim: Sí, nosotros siempre hemos escuchado música muy variada y fuera del punk rock. Pero la gracia del punk en general es que abarca tantos subgéneros, estilos y grupos. Siempre nos impactó mucho cuando una banda salía con algo nuevo, como Refused, por ejemplo, que hace más de 20 años propuso algo distinto. Nosotros éramos chavales y alucinamos cuando apareció ese nuevo concepto, que era hardcore, sí, pero con esta elegancia. A nosotros siempre nos ha interesado tanto lo clásico, como Cock Sparrer y los primeros del género, como también cuando descubrimos cosas más nuevas, por ejemplo Turbonegro o Refused. Somos bastante abiertos, y creo que eso se nota bastante a la hora de componer. No nos ceñimos a un estilo o a un tipo de sonido determinado. No hay muchas canciones que suenen solo a Ramones o solo a algo específico, porque nos gusta mezclar todas las influencias y naturalmente nos sale. Es natural, supongo.
TTH: Mezclar todo y ver cómo sale, ver lo que surge a partir de eso.
Quim: Claro, que se note que somos cuatro personas con nuestras bandas favoritas y nuestras propias ganas de hacer. Es algo bueno, creo, que pasa entre nosotros, que tenemos esa polivalencia de gustos. Al final siempre sale algo genuino, aunque tenga colores distintos, y eso está guay.
TTH: Esto es una cosa que se menciona en cada entrevista y ya creo que deben de tener un poquito hinchadas las pelotas con esto, como se diría acá, pero tengo que mencionarlo y voy a tratar de hacerlo una sola vez. Siendo obviamente una banda que canta en catalán, lograron tocar en Alemania, en Francia, en Inglaterra, en Portugal, incluso una vez en Estados Unidos, en el festival este… ¿cómo era? Punk…
Adrià: Punk & Bowling.
TTH: Punk & Bowling. ¿En qué lugar les gustaría tocar donde no lo hayan hecho ya? ¿Dónde dicen “fa, cómo me gustaría tocar en este lugar específico”, pero todavía no se dio por ahora?
Adrià: ¡En Corea del Norte!
TTH: Ah bueno, sí. ¡Laibach hizo eso!
Adrià: ¿Laibach? Normal, normal. Es que van vestidos como si fueran ya, o sea, que quedarían super disimulados entre las filas militares.
TTH: Bueno, ellos cumplieron el sueño, así que…
Adrià: A ver, no sé… Es que en mi caso hemos tocado en muchos más sitios de los que nunca hubiera soñado, imaginado o planteado haberlo hecho. Entonces, ya como decimos aquí, un canto en los dientes, no sé si está satisfecho en este aspecto o qué. No es una cuestión de “buah, ahora lo siguiente sería tocar aquí”. Siendo consecuentes, siendo sinceros y honestos con lo que hacemos, creo que hemos llegado mucho más lejos de lo que… no sé, muchas veces hemos tenido la sensación de “¿Qué coño hacemos aquí? ¿Qué es esto? ¿Cómo hemos llegado acá? ¿Qué es esta maravilla?”. Así que no sé, sitios nuevos, muchos no… en Japón, hombre.
Quim: A ver, yo creo que a veces sí. Últimamente comentamos lo de Latinoamérica, que nunca hemos estado, y sí… Y Asia, a mí me haría mucha ilusión tocar en China, por ejemplo, o en Japón. En Japón ya ni te digo, pero sí, Colombia, México, Argentina, también Chile, que hay bastante movida. Alguna vez nos han propuesto, pero mira, no ha cuadrado, y yo creo que puede ser lo próximo.
TTH: Y lo que decían acerca de pensar en el lugar en el que están… Obviamente, cuando uno arranca una banda, o sea, cuando ustedes arrancaron, me imagino que no se imaginaban estar en el lugar donde están ahora.
Adrià: Claro, es que es eso.
Quim: No imaginábamos ni tocar en Barcelona, que está a 100 kilómetros, o sea que sí. Ya cuando nos invitaron la primera vez fue como: “Hostia, pues bueno, pues vamos”. De hecho, tocamos antes en Barcelona que en Tarragona muchas veces. ¡Ya era como irse de gira mundial para un grupo como CRIM!
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Crim en Barcelona: “¡Abajo los muros!”
TTH: Creo que fue en una entrevista que ustedes habían dado, que en un momento mencionaron a Berri Txarrak, la banda vasca, y decían que ellos son más aceptados en el País Vasco que ustedes en Barcelona o en Tarragona.
Adrià: Bueno, fueron unas declaraciones con las que tampoco estamos muy de acuerdo, porque tampoco era eso, era el clickbait. Es que en la situación de la conversación se sacó eso, se extrajo ese titular.
TTH: Ah sí, entiendo.
Adrià: Realmente a mí me tocó mucho la polla. O sea, no no no pensamos eso tampoco, la verdad, porque al final depende de la gente, no de las instituciones.
TTH: Obvio obvio, no es que estén obligados.
Adrià: O sea, el tema es que creemos que seguramente en Cataluña hay un trato hacia la música más político, y en el País Vasco hay otro. Esto sí que es verdad. Aparte, con todo el respeto a lo que han logrado Berri Txarrak en su carrera y todos los esfuerzos que han hecho, quiero decir que, estén donde estén, lo han hecho bien, y no pretendíamos con este comentario ser comparados.
TTH: Sí, sí, sí, sí. Tampoco es que la gente de tal región tenga que sentir una obligación con una banda de su propia región.
Adrià: Obvio, obvio.
TTH: Sí, hablando de entrevistas, esta vez no tan clickbait como esa, recuerdo una frase que, parafraseando, decía: “El punk sigue siendo necesario al menos como forma de resistencia cultural”. Y creo que eso es extremadamente cierto, mencionaba acá a Quim que tenemos esta época donde hay políticos de ciertas tendencias queriendo mostrarse como contraculturales y todo eso, pero vos analizás un poquito y te das cuenta de que no es así. Y encima tenés gente, que ustedes seguro habrán leído algún comentario así, que decía algo como: “En esta época, ahora lo punk es ser conservador”.
Adrià: [Risas]
Quim: Realmente es una tontería que se digan esas cosas, cuando hay motivos más que de sobra para seguir haciendo punk y sintiéndose así. No hace falta que venga de otros colectivos o de ideas totalmente contrarias, porque no es así, o sea, hay motivos de sobra, vamos. Cada uno en su parcela, tanto musical como en esto que dices tú, que a veces dicen “Ahora lo punk es ser conservador”. No sé, no sé dónde le ve la gente que dice eso la lógica.
Adrià: Bueno, eso normalmente lo dice gente conservadora que quiere ser aceptada como algo rompedor, seguramente, ¿no? Eso no lo dirá la gente de que no lo seamos.
TTH: Sí, gente que en su vida fue a un recital punk, en muchos casos. Y tal vez incluso les espantaría la idea.
Adrià: ¡Seguramente!
TTH: Mencionábamos antes esto de que cuando uno arranca una banda no se puede imaginar tal cual cómo va a ser dentro de unos años. Tal vez uno arranca una banda con la idea de ser una estrella de la música en nada de tiempo, y eso no se da. Y a veces uno arranca una banda pensando que va a tocar en un par de bares y termina tocando en un estadio al poco tiempo. Y viendo lo que era Crim sobre los inicios, cuando empezaron a delinear las cosas de la banda, porque yo creo que al inicio no tenían muy en claro, por ejemplo el tema del idioma, que al principio iban a cantar en inglés y después decidieron: “No, vamos a cantar en catalán porque es el idioma que utilizamos todos los días”. ¿Cómo creen que evolucionó la banda desde sus inicios? No necesariamente en temas de popularidad, sino cómo creen que evolucionó tanto en el sonido como en la manera de trabajar.
Adrià: Bueno, te lo vas tomando más en serio y vas viendo que cuanto más das, más te exige. Es muy distinto empezar una banda, cargar un coche con lo que quepa, te metes en el coche y te vas a una ciudad más o menos cercana, a cuando la cosa se pone más seria: vas tocando cada vez más, vas necesitando más gente que te ayude, más equipo, sonar mejor, intentarlo, invertir tiempo y dinero. Se ha ido profesionalizando sin querer, y hemos notado ese cambio desde cuando empezamos, que era simplemente un accidente bonito, a tener que mantener ese accidente y hacerlo aún más bonito. Hemos tenido que tomárnoslo de la misma manera, pero más en serio, supongo. Si antes era simplemente quedar para ensayar a ver qué salía con unos amigos, pues ahora es mantener esto, que es difícil después de cinco discos. Y la única manera de mantenerlo o mejorarlo es dando cada vez más de nosotros.
TTH: Cuando arrancan la idea era, “Ah, sí, un día podemos agarrar y tocar en Barcelona, que está acá cerca”, y ahora es “Pudimos tocar en Alemania o en Francia”, uno no se imagina eso. Aparte de este Futur Medieval, ¿qué se viene en el “futuro medieval” de CRIM? ¿Qué tienen planeado?
Quim: Ahora presentar el disco por todo lo que se pueda. Nos vamos a Alemania ahora dentro de dos semanas y luego empezamos la gira de salas por Cataluña, por el resto de la península, y luego veremos. Supongo que nosotros siempre hacemos una gira más larga luego por Europa. Supongo que a final de este año, no está todavía planeado, nos gustaría salir a algún sitio que nunca hayamos estado. Si puede ser, eso el tiempo lo dirá. Pero básicamente ahora estaremos bastante atareados con esto. No estamos pensando en empezar a componer otra vez, ¿no? Esto todavía no ha salido este, pues vamos a darle su tiempo y presentarlo en todos los sitios que nos dejen.
TTH: Próximamente, no sé, Andorra.
Quim: Ya estuvimos hace poco. [Risas] En un festival, sí.
TTH: Bueno, San Marino, otro lugar chico.
Quim: [Refiriéndose a Andorra] Lo tenemos a tres horas. Ya hemos estado un par de veces, pero bueno.
TTH: ¿Qué querrían decirle a los que va a estar escuchando el nuevo disco Futur Medieval, a la gente que los va a estar viendo en vivo, a todos? ¿Qué querrían decirle a todos ellos?
Adrià: Pues darle las gracias por dedicar tiempo a esto, que sabemos que es lo más caro que hay hoy en día: la atención, el tiempo, no sé, ocupar la cabeza y el corazón de la gente, pues es increíble. Así que nada, agradecer el tiempo y que les guste el disco, obviamente. ¿Quim?
Quim: Nada, esperamos que les guste a quien tenga el rato para escucharnos y muchas gracias, de verdad. Nosotros todavía lo agradecemos después de unos cuantos discos. Es tanto esfuerzo que después, si viene alguien y te dice: “He escuchado el disco, pero no me ha gustado tanto”, bueno, pero ya lo has escuchado.
TTH: ¡No se puede contentar a todo el mundo!
Quim: No no, faltaría más. Nosotros hacemos lo que nos gusta a los cuatro, y luego, si gusta, pues mejor. Nadie lo puede negar.
TTH: Si gusta, bien, y si no, bueno, ¿qué se le va a hacer? No se puede con todos.
Quim: Haremos otro. [Risas]

Moths es una de las bandas de metal más interesantes que hayan salido del caribe en los últimos años. Su intensa mezcla de prog, stoner y avant-garde es una gran muestra de que los estereotipos de música regionales se han visto cada vez más empequeñecidos con el auge de la propagación de música digital, tanto así que este tipo de bandas pueden llegar a países como México, compartiendo un metal que por lo general se espera de latitudes más específicas, como es el caso de su gira que empezará por nuestro territorio este próximo 20 de noviembre en Puebla. En este contexto, tuvimos la suerte entrevista a Weslie Negrón, bajista de esta excepcional banda de Puerto Rico.
Esta gira por México los llevará a Puebla, Morelia, CDMX y Querétaro. ¿Cómo se sienten ante su primera visita al país y qué esperan del público mexicano?
Nos sentimos super ansiosos de presentarnos por primera vez en México. Desde siempre hemos escuchado sobre lo apasionado que son los mexicanos sobre el Metal y poder llegar a experimentar eso de primera instacia es algo que nos emociona mucho. Estamos preparados para dar mucha energía y esperamos recibirla igualmente del público presente.
¿Cómo surge la idea de los pecados capitales para “Septem” y qué buscaban transmitir con este concepto?
La idea surge de un artículo que leí hace mucho tiempo en National Geographic que hablaba de los demonios que la iglesia Católica le asignaba a cada uno de los pecados. Al leerlo pensé que sería una excelente idea para tenerlo como concepto de un disco y poder presentar la experiencia audiovisual del mismo con buen arte proyectando los demonios, etc. Al pasar los años y poder presentarle la idea a la banda, se convirtió en un ejercicio muy interesante en la cual tratamos de, dentro nuestro estilo y percepción, poder crear la atmósfera que cada uno de los pecados transmite. En relación a las letras no quería que fuera otra crítica a la Iglesia o a la religión, más bien una exploración interna sobre los pecados y como se aplican en nuestro día a día, así pudiendo tener introspección y poder tratar de ser mejores seres humanos. Al final, dentro de nuestra manera muy peculiar, creo que llegamos a lograrlo.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: EMILIANO OBREGÓN (LÖRIHEN): “ESTAMOS EN EL MEJOR MOMENTO DE LA BANDA”
¿Qué impacto tuvo en el sonido final del disco el haber grabado en Argentina y haber masterizado con Jens Borgen en Suecia?
Muchísimo. Yo digo que este disco es tanto argentino como es puertorriqueño. Las condiciones en la cuales grabamos este disco en Argentina influyeron mucho en la composición final de algunas de las canciones, al igual que el sonido persé, ya que en Romaphonic, el estudio donde grabamos, nos asignaron un equipo de primera que entendió el sonido y la intención de lo que estabamos haciendo. Estuvimos 1 semana grabando todos los instrumentos, con sesiones de hasta 10 horas corridas, la cual fue un proceso totalmente nuevo para nosotros. La masterización con Jens Bogren llevó el sonido del disco a un nivel que es esperado de alguien que tiene el resumé que él tiene. Yo llevaba mucho tiempo queriendo trabajar con él ya que ha trabajando en mucho de mis discos favoritos y es un placer ser parte de su lista de discos trabajados. Estamos contentos con el resultado final.
En comparación con Space Force, ¿cómo describirían la evolución de MOTHS en este nuevo material?
Este nuevo material es mucho más oscuro, menos experimental que lo que hicimos en “Space Force”. Diría que también es un poco más al grano que lo que es nuestro material anterior. Eso pasó también por las circunstancias en las cuales escribimos estos temas. De hecho, dos de los temas los terminamos en el estudio y de ahí parte esto. También al ser el primer material que grabamos con Mariel en las voces, le da un tono único al incluir sus influencias de Metal sinfónico, el cual es algo que no habíamos experimentado anteriormente. Tenemos influencias más extremas como de death y black metal, el cual somos fanáticos, pero no habíamos implementado anteriormente en nuestra música. Al final, pienso que esto es un escalón a lo que de verdad puede llegar a ser nuestro sonido y eso me emociona porque explorar con eso significa que hay mucho más potencial dentro de nosotros que le podemos sacar provecho.
¿Cómo logran mantener cohesión entre tantas influencias distintas?
Creo que esto funciona porque somos una banda que nos reunimos en persona a escribir estos temas, explorar los “riffs” y lo que salga mientras y tenemos conversaciones de lo que creemos que funciona y lo tratamos sin prejuicios. Al final es la mezcla de un montón de influencias individuales que terminan cuajandose y ser nuestro sonido. Pero como dije anteriormente, creo que todavía no hemos llegado a lo que de verdad sería nuestro sonido y eso suena como una aventura muy divertida.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: MOTHS – SEPTEM (2025)
¿Qué podrá esperar el público mexicano de sus shows en esta gira?
Mucha energía. Vamos a estar tocando “Septem” en su totalidad y varios temas más. Puede esperar calor boricua y un show bien genuino. Somos una banda totalmente en vivo, donde cada show puede tener algo distinto ya sea porque queremos tener mas un “jam” o puede ser más heavy, todo depende de la energía que recibamos de vuelta.
¿Qué es lo que más esperan de esta experiencia, qué es lo que más han escuchado hablar de México?
En realidad es experimentar la energía y la pasión del público mexicano sobre el Metal. Hemos escuchado de lo mucho que se viven este estilo de vida y es algo que no es muy usual acá en PR, aunque hay mucha pasión por el Metal también. Otra cosa que de verdad estamos bien curiosos es de explorar las ciudades a donde vamos dentro del tiempo que podamos al igual que la gastronomía, eso está #2 en nuestra lista de prioridades, jajaja.
Puerto Rico no siempre aparece en el mapa del metal latinoamericano. ¿Qué significa para ustedes llevar esa bandera y representar a su escena fuera del Caribe?
La realidad es que Puerto Rico es muy rico en bandas de Metal, la escena lleva viva desde finales de los 80s con muchos buenos exponentes que, por una razón u otra, no han tenido la exposición que merecen. No creo que necesariamente nosotros seamos la única banda que esté “cargando la bandera” ya que hay múltiples bandas que nos están representando a nivel internacional, pero sí puedo decir que nos llena de mucho orgullo y es parte de nuestra responsabilidad dejarle saber a la gente que acá se hace buen metal también. Puerto Rico, generacionalmente, ha tenido excelentes músicos en distintos géneros musicales y el Metal no se queda atrás.
¿Hay algo más que quieran hacer saber a nuestros lectores?
Sigan apoyando las bandas independientes del país y/o género que les gusta, esto es esencial para el continuo crecimiento del género a nivel mundial. Aunque no necesitemos la cobertura de medios principales, es un movimiento que significa mucho más que solo la música que se consume. Muchas personas consideran esto como su comunidad, su casa, donde único son entendidos y debemos valorar y cuidar eso. ¡Los esperamos en nuestros shows en México!



Desde Getafe, Mvrmvr emerge como una de las propuestas más inquietantes y profundas del metal atmosférico español. Su nuevo trabajo, Red Hill, es un álbum conceptual que entrelaza historia, simbología, crítica y emoción, tomando como eje el Cerro de los Ángeles y su carga espiritual, política y social. En esta entrevista, la banda nos habla sobre la gestación del disco, sus influencias, su relación con la ciudad y la manera en que transforman el dolor histórico en arte sonoro.
-
Red Hill es un álbum conceptual muy ambicioso. ¿Cómo definirían la historia que quieren contar y cómo conecta con su ciudad y su historia?
Red Hill es un álbum muy conectado con nuestra ciudad y nuestras vivencias. De ahí toma el nombre, Cerro Rojo, pero en inglés obviamente, en referencia al nombre que se le dio al Cerro de los Ángeles en un corto periodo de tiempo en 1937. El Cerro de los Ángeles, que hay quien lo considera centro geográfico de la Península, es un lugar cargado de simbolismo e historia, pero para nosotros representa un catalizador de dolor y represión que se alza en forma de monumento religioso.
Tal vez mucha gente de Getafe, o de cualquier parte de España, no conoce o no ha hecho por conocer todo lo que representa este lugar. Es cierto que el disco no se centra únicamente en un episodio durante la Guerra Civil, sino que abarca mucho más, desde épocas pasadas hasta lo que supone este monumento para nosotros en la actualidad.
-
Han trabajado con Víctor Saiz en California Studios para grabar, mezclar y masterizar el disco. ¿Cómo influyó su trabajo en la atmósfera final del álbum?

Víctor es un gran profesional y California Studios es un lugar inmejorable para grabar hoy en día en Madrid. Ya teníamos la experiencia previa de trabajar juntos con Pvtrefactio y el resultado fue muy positivo. En esta ocasión las dos partes nos conocíamos mejor y todo ha fluido con mucha naturalidad y entendimiento.
A la hora de tomar decisiones existe cierto diálogo, siempre escuchamos y respetamos las sugerencias de Víctor y algunas de las decisiones recaen sobre él. En todo momento buscamos un sonido orgánico, que todo suene bien pulido pero real. Además, a la hora de grabar el ambiente siempre es muy distendido, sin nada de presión, y así las cosas salen mejor.
El resultado final, mezcla y masterización, nos parece que tiene ese sello de identidad de California. Es una gozada escuchar un metal tan oscuro, con tantos matices y elementos, y sentir que todo está en su sitio, que todo tiene protagonismo.
-
La portada de Azahara G. Martínez refleja un ambiente muy oscuro y simbólico. ¿Qué importancia tiene el arte visual para la narrativa de Red Hill?
Creemos que lo habéis definido muy bien, el Cerro de los Ángeles es un lugar lúgubre y oscuro. A priori puede parecer un lugar de paz y reconciliación. De hecho, creemos que la Iglesia así lo pretende. Pero a nada que tengas una mirada crítica, te das cuenta de que es una colina cargada de muerte y de odio.
Todo esto se trata de transmitir desde esa portada sobria, que de alguna manera supone una mirada invertida a la historia, a lo que la mayoría dormida puede creer hoy en día. Si subes hasta la cima y entras en el templo, es un lugar que realmente da miedo.
Luego tenemos ese sentido reforzado de que la portada del disco es realmente lo que es: ahí tienes el Cerro Rojo, renovado tras su destrucción. Lo que una vez fue destruido, a día de hoy se eleva aún más alto (666 metros para ser exactos), alzado por la dictadura franquista como un elemento de control que te vigila desde cualquier parte allí arriba. De alguna manera, nosotros queremos bajarlo de ahí.
-
El disco aborda la relación entre la Iglesia y la dictadura franquista en el Cerro de los Ángeles. ¿Qué los motivó a explorar ese episodio histórico desde una perspectiva musical?
Al final es una herida abierta, y cada ciudad, cada pueblo de España tendrá su propio Cerro de los Ángeles. No diremos que este punto negro en la historia de España —que hemos tenido muchos, pero quizá este sea el más grande de todos— no haya sido tratado antes por otros artistas. Sin embargo, creemos haber hecho un acercamiento diferente, tal vez más profundo, más cercano y, desde luego, mucho más incómodo.
Parece un cliché que una banda de metal europea ataque a la Iglesia, y en parte es cierto, porque muchos lo hacen vagamente desde la fe o desde la ficción. Nosotros no hablamos de demonios, ni rituales, ni invocaciones, tampoco tratamos de ser despectivos con una fe milenaria. Creemos que vamos a un problema mucho más tangible, que señala a una entidad y una cúpula a los que la religión les importa bien poco. En la Iglesia como institución en España anidó el mal por mucho tiempo y fue el azote para muchos españoles tan humildes como inocentes.
-
Su sonido mezcla post black, blackgaze, atmospheric black, doom y toques progresivos. ¿Cómo trabajan para mantener coherencia entre tanta diversidad sonora?
Mantener la coherencia es tan importante como complejo. Hemos tenido grandes disputas para poder hacer sonar todo lo más aunado y coherente posible. Al final somos una banda que tratamos de pulir mucho todos los aspectos, quizá más de lo que deberíamos, aunque luego da sus frutos.
A todos nos gustan diferentes estilos, incluso géneros más allá del metal, y la música hay que disfrutarla. Por esta mezcla, Red Hill es un disco muy ameno, que invita a ser reescuchado y no se hace pesado. El post metal, donde intentamos mantenernos, ofrece mucha libertad y muchas posibilidades. Las canciones tan largas, con estructuras tan variables, suponen un reto como músicos, pero también un universo infinito en el que probar y jugar.
-
Las letras de Red Hill contienen metáforas ocultistas y ritualísticas. ¿Qué papel juega lo simbólico y místico a la hora de componer música tan intensa y envolvente?
Para nosotros es crucial, ya que nos da la libertad de poder decir lo que queremos de una forma más velada, que invita al oyente a leerse las letras, analizarlas y reflexionar sobre ellas. Nos gusta que las personas que nos escuchan saquen sus propias conclusiones acerca de lo que se habla en la canción, así como utilizar estos recursos más “místicos” para poder reivindicar temas sociales y mundanos, jugando con esa antítesis.
Además, a nivel personal, encontramos mucha inspiración en la simbología alquímica, el ocultismo y las tradiciones.
-
Algunos comparan su estilo con Amenra, Deafheaven o Mgła. ¿Cuáles son sus principales influencias y cómo las adaptan a su propio universo sonoro?
Para nosotros es todo un honor, ya que son tres bandas que nos han influenciado mucho a lo largo de estos años en Murmur.
También tenemos influencias muy variadas y dispares entre nosotros, y creemos que eso se transmite en nuestra música. Vemos esto como algo muy positivo, ya que nos ayuda a no sonar repetitivos o “parecidos a”, intentando siempre crear algo original.
Para este álbum yo citaría a una banda pilar en nuestras influencias: los irlandeses Altar of Plagues, sobre todo en Red Hill 2, así como ya en algunos temas de Pvtrefactio.
Las partes más pesadas y atmosféricas tal vez nos acerquen a proyectos como Amenra, mientras que las secciones más melódicas y de blackgaze evocan a Deafheaven o Heretoir. Por último, con Red Hill siempre citamos ese intento de dotar al disco de un lado ‘folk’, ya que hablamos sobre lugares de nuestra ciudad natal, con influencias de Agalloch, Wolves in the Throne Room o Falls of Rauros.
-
Red Hill parece buscar una experiencia sensorial completa para el oyente. ¿Cómo trasladan esa intensidad y atmósfera a sus conciertos?
Tiene cierta complejidad, especialmente después de los dos videoclips tan ambiciosos que hemos podido realizar, llevar un directo que no quede carente en comparación.
Nosotros vemos nuestro directo como un añadido a esa experiencia. Siempre intentamos cuidar la escenografía y el vestuario para generar un ambiente propicio. Como nuestras letras, nuestros conciertos tienen ese tono ritualístico llevado a cabo por Beatriz (la vocalista). Para este álbum, hemos cambiado la propuesta a una mucho más sobria, que evoque a la nostalgia y al dolor. Ahora más que un ritual, llevamos a cabo un rito de sepultura, una despedida.
A nuestro vestuario también le hemos dado un toque más bélico, desgastado, mientras que Beatriz luce como una plañidera que transmite esa frialdad y ese lamento mientras guía el rito en sí mismo.
-
Tras Red Hill, ¿qué dirección imaginan para Murmur? ¿Más exploración conceptual, nuevos elementos musicales o mantener la misma senda atmosférica y oscura?
Ahora mismo, y aun estando tan centrados en la salida del álbum, tenemos ideas puestas sobre la mesa. Lo conceptual, así como ese tono oscuro y reflexivo, es algo que caracteriza la esencia de la banda, por lo que seguirá apareciendo en nuestros nuevos trabajos.
A nivel musical, intentamos ir evolucionando, aprendiendo y llevando la madurez que da la experiencia a nuestros temas. Tampoco somos una banda que se cierre a las pretensiones ligadas a un género determinado, por lo que creemos que lo que venga en el futuro mantendrá nuestra esencia, pero seguirá siendo una nueva cara a descubrir de Murmur.










