

Minutos antes de subirse al escenario de Razzmatazz 2 en Barcelona, Marc “Zelli” Zellweger, vocalista de Paleface Swiss, nos concede esta entrevista en plena recta final de su tour europeo. La banda llega tras una serie de shows agotados y después del lanzamiento de su nuevo EP a principios de año, que incluye la potente colaboración con Stick to Your Guns.
En la previa de un concierto que promete ser una auténtica locura, hablamos sobre cómo están viviendo esta gira, la presión de crecer cada vez más, el proceso creativo en la carretera y su conexión especial con España. Arrancamos.
(Entrevista en Video subtitulada al finalizar la publicación)
– Zelli, bienvenido al canal.
Muchas gracias.
– Es un placer tenerte aquí.
Muchas gracias por invitarme.
– Así que, primero que todo, Zelli, estáis cerrando el tour europeo ahora.
Sí, nos queda Barcelona y luego un par de fechas en Francia.
– ¿Cómo os habéis sentido con esta gira? Hacer shows agotados, el de Madrid ayer, que fue una locura… ¿Cómo os sentisteis al respecto? ¿Sientes un poco más de presión ahora, porque os estáis haciendo más y más grandes?
Por supuesto que sí. Yo creo que puedo manejar la presión, pero también sé que yo mismo me pongo aún más presión. Hemos vendido más entradas que nunca, más gente quiere estar entretenida y tenemos que entregar más y más.
Pero fue muy divertido. Fue la primera vez que tuvimos una gran producción en todo, así que teníamos que preocuparnos por nosotros mismos más que nunca. Tengo que ser consciente de lo que estamos haciendo: no fiesta todas las noches y bla, bla, bla…
Pero todo salió súper bien. Fue una gira realmente exitosa para nosotros. Todo estaba lleno y parece que todo el mundo se divirtió. Y sí, fue rápido, honestamente. Parece que comenzamos ayer y la gira ya terminó.
– ¿Cuánto tiempo ha pasado?
Salí de mi casa el 3 de enero, así que llevamos más o menos un mes en la carretera. Exactamente un mes ahora. Pero se siente tan rápido, honestamente… es una locura, hombre.
– Y es la primera vez que estáis haciendo la colaboración con Stick to Your Guns, la canción “Instrument of War”, que creo que es una locura, y que viene en el nuevo EP que lanzasteis a principios de enero. ¿Cómo os sentís yendo de gira con Stick to Your Guns? Y luego, ¿cómo os sentisteis con el EP? Creo que es un poco una continuación de “Cursed”, pero cada vez más emocional y más personal, sobre todas las experiencias de la gira y tal.
Sobre la primera pregunta, estar con Stick es increíble. Hicimos una gira con ellos en Estados Unidos el año pasado y ahí fue cuando escribimos la canción juntos. Es una locura, es un gran honor para nosotros. Todos crecimos escuchando a la banda. Yo he sido un gran fan durante muchos años.
Dato curioso: el primer breakdown hardcore que nuestro guitarrista Yannick escuchó fue uno de Stick to Your Guns, cuando era muy joven. Así que es simplemente alucinante para mí que ahora nos estén apoyando. Son gente realmente increíble. Ellos ya lo han visto todo, han hecho todo, y podemos aprender mucho de ellos. Cuentan historias divertidas y fue una gran experiencia escribir una canción juntos.
No queremos hacer simples “featurings”, queremos hacer colaboraciones reales: sentarnos en la misma habitación y escribir juntos. Eso es exactamente lo que hicimos en una pequeña habitación de hotel en Denver en la última gira. Fue súper divertido e increíble, y creo que encaja muy bien en el EP.
Cada canción es súper individual, en mi opinión. Cada una cuenta una pequeña historia por sí misma. Como ya dijiste, escribimos el 100 % del EP en la carretera, lo grabamos en la carretera y filmamos los videoclips también. Es absolutamente una locura.
Ha sido mucho trabajo, muchos días y noches estresantes, pero valió la pena. Sé que son solo cuatro canciones, no suena como mucho, pero créeme, es muchísimo trabajo.
– Y luego, Zelli, quiero hacerte dos últimas preguntas. La primera: si tuvieras delante a alguien que no conoce la música de Paleface Swiss en absoluto y tuvieras que elegir una canción para mostrársela, ¿cuál sería?
“Hatred”. Es una elección bastante buena. Creo que mezcla todo el ambiente más old school con lo más nuevo.
– Y la última: estamos en Barcelona. Habéis estado aquí en España, en el Resurrection Fest. De hecho, compartimos hotel, os vi desayunando, pero no quería molestar. Era un gran hotel, nos quedamos allí un par de noches.
Sí, creo que fue el año pasado.
– Así que, Zelli, tres cosas que amas de España.
Los fans apasionados. Se siente como que, una vez que son fans de tu banda, nunca te dejan ir. Se agarran a ti. Cantan fuerte, están encendidos cada vez que estamos aquí. Eso es lo que realmente amo.
También me encanta la comida, la cocina española es genial. Y pasamos mucho tiempo en Tenerife, donde escribimos todo “Cursed”. Ron vive allí y grabamos y escribimos todo en su casa, así que tenemos una conexión muy fuerte con España. Diría que la cultura española es otra cosa que amo, y también Ron. Ron es lo tercero que más me encanta de España. Es un tipo súper genial.
– Ok, Zelli, muchísimas gracias por tu tiempo. Ha sido un placer. Estoy deseando veros y darlo todo.
Sí, gracias.
Etiquetas: barcelona, Marc “Zelli” Zellweger, Paleface Swiss, Route Resurrection
Ver esta publicación en Instagram


Con más de dos décadas de trayectoria dentro del pagan metal europeo, los alemanes Wolfchant regresan con Echoes of a Time Once Past, un álbum que conecta su esencia original con la madurez de su etapa actual. En esta entrevista, Lohki repasa el proceso creativo del disco, la reconstrucción de la banda tras momentos difíciles, el enfoque lírico y musical de este nuevo trabajo, y los objetivos de Wolfchant en el presente, en una charla profunda y honesta.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
He escuchado el nuevo álbum. Echoes of a Time Once Past fue muy bien recibido y he leído que es su octavo álbum de estudio y el segundo desde el regreso de la banda. ¿Qué representa este disco para Wolfchant en esta nueva etapa?
Para nosotros es, en cierto modo, una mezcla entre el Wolfchant antiguo y el Wolfchant actual. Por eso lo llamamos Echoes of a Time Once Past. Hay una sensación muy fuerte de nuestros primeros años, a comienzos de los 2000, combinada con todo lo que hemos hecho en los últimos diez años. Queríamos unir esas dos etapas y reflejarlas en las canciones. En nuestra opinión, funcionó muy bien. No queríamos crear algo completamente nuevo, sino tomar lo mejor de ambos estilos y unirlos en este disco.
Escuchando el álbum, noté influencias de power metal y heavy metal, pero también partes de cuerdas y momentos más épicos o melódicos. Las canciones fluyen naturalmente de una parte a otra, sin quedarse encerradas en un solo estilo, ya sea power, folk o extremo. ¿Cómo fue el proceso de composición para lograr ese equilibrio?
Normalmente uno de los guitarristas o algún miembro de la banda llega con una idea inicial. Todos tenemos la posibilidad de grabar en casa. Vivimos repartidos por toda Alemania, pero desde hace unos diez años contamos con nuestro propio estudio. Compartimos la idea y todos trabajamos sobre ella. Ese proceso puede llevar semanas o incluso años. En el caso de Echoes of a Time Once Past, nos llevó casi tres años.
Grabamos muchas canciones, alrededor de 18, y con el tiempo íbamos parando, escuchando y decidiendo cuáles representaban mejor lo que sentíamos en ese momento. Al final dijimos: “Estas son las canciones que queremos en el disco”. A veces sentíamos que necesitábamos partes más agresivas, más voces gritadas, y en otros momentos algo más suave, quizás con violonchelos. Es un proceso largo, que puede durar meses o incluso años.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Svartsot en Copenhague: “Folk escandinavo en una noche épica”
Claro. Mencionaste que el proceso llevó casi tres años. Yo estaba algo confundido porque pensaba que el lanzamiento de 2024 era un álbum completamente nuevo. ¿Hay canciones de este disco que fueron escritas antes de ese lanzamiento?
El lanzamiento de 2024 no fue un álbum nuevo, sino una reedición de nuestro segundo disco, A Pagan Storm. Ese álbum salió originalmente en 2007 y durante mucho tiempo no estuvo disponible. Muchos fans nos lo pedían, así que decidimos regrabarlo completamente en 2024 y lanzarlo como un doble CD: la versión original y la nueva. Pero no lo consideramos un álbum oficial nuevo. Nuestro último álbum de estudio antes de Echoes of a Time Once Past fue Omega Bestia, en 2021.
Entiendo, fue un error mío. Pensé que era material nuevo. De todos modos, A Pagan Storm fue un disco muy importante. Recuerdo que en Argentina, alrededor de 2008 o 2009, el pagan y el folk metal se volvieron muy populares y ese álbum se escuchaba muchísimo.
Sí, para nosotros A Pagan Storm sigue siendo un disco muy importante. Fue un gran paso adelante en nuestra carrera y ayudó a que mucha gente se acercara al pagan metal en esa época.
Hablando de la historia de la banda, sé que hubo una pausa alrededor de 2018 y luego el regreso en 2019 con nuevos miembros. ¿Cómo fue el proceso de reconstruir la identidad de Wolfchant sin perder su esencia?
En realidad no fue una separación como tal. Nos tomamos un tiempo porque nuestro guitarrista falleció de cáncer. Era muy joven y se había unido a la banda solo cuatro años antes. Falleció en agosto de 2018 y fue una pérdida enorme para nosotros.
Aun así, teníamos compromisos importantes como Wacken, Summer Breeze y 70.000 Tons of Metal. Sus padres nos dijeron que no paráramos, que él no lo habría querido. Seguimos adelante, pero sentíamos un vacío muy grande. Después del 70.000 Tons de 2019 decidimos tomarnos un descanso para recomponernos. Necesitábamos tiempo para procesar todo. Tras aproximadamente un año, nos sentimos preparados para empezar de nuevo y ahí fue cuando realmente regresamos.
Gracias por aclararlo. Entremos ahora en las letras. ¿Es Echoes of a Time Once Past un álbum conceptual? ¿Qué tipo de historias o imágenes inspiraron las letras?
No es un álbum conceptual. Cada canción cuenta una historia diferente. En el pasado hicimos discos conceptuales, pero esta vez queríamos letras variadas. Por ejemplo, “Lifeblood” habla de los últimos momentos de una persona en una batalla, de los pensamientos finales antes de morir. Otras canciones siguen explorando la naturaleza, como “Goddess of Fire”, que trata sobre una figura mitológica que seduce y destruye al ser humano. Son historias independientes, no hay un concepto general que las una.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rites of the Blood Moon invoca una noche de metal pagano en Dinamarca
Me llamó la atención el uso de diferentes idiomas en el disco. Algunas canciones están en alemán y otras en inglés. ¿Cómo deciden eso?
Es algo que hacemos desde Pagan Storm. A veces sentimos que el inglés no encaja bien con una canción, entonces probamos en alemán, que es un idioma más duro y, en ciertos casos, funciona mejor. Otras veces sucede lo contrario. Escuchamos la canción en alemán y sentimos que es demasiado difícil, entonces pasamos al inglés. Elegimos el idioma según lo que mejor funcione para cada canción.
Lo entiendo perfectamente. A veces no entender la letra también genera una sensación especial.
Exactamente. A veces no es necesario entender las palabras. Es una cuestión de sensaciones. La música, la voz, la energía… eso puede ser suficiente.
¿Qué sentimientos buscan transmitir con este álbum?
Queremos que, al terminar de escuchar el disco, el oyente se sienta mejor. Quizás no necesariamente feliz, pero sí más fuerte, con una sensación positiva. No queremos deprimir a nadie. Si tuviste un mal día y escuchás Wolfchant, nuestra intención es que salgas con más energía.
Algo que me llamó mucho la atención es el trabajo orquestal. ¿Cómo grabaron las cuerdas y los arreglos sinfónicos?
Al principio lo hacíamos con instrumentos reales, pero era muy complicado y caro. Con el tiempo empezamos a usar software, que hoy en día es de altísima calidad. Las guitarras, el bajo y la batería son reales, por supuesto, pero la orquesta está hecha completamente con software.
La batería suena muy potente en el disco.
Nuestro baterista es una bestia absoluta. Siempre grabamos la batería de forma real. No usamos baterías programadas, salvo algunos ajustes mínimos.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Wolfchant – Echoes of a Time Once Past
Hablemos de la gira Rites of the Blood Moon. El cartel es increíble. Cuando lo vi, pensé: “Tengo que estar ahí”.
Podés esperar exactamente eso: cuatro bandas increíbles. Personalmente me gustan mucho Belore, Skyforger y Arab Altor. Hay una mezcla muy rica de pagan metal, desde Suecia hasta Francia, Alemania y Estonia.
Son bandas con mucha experiencia y creo que va a ser algo realmente especial vernos a todos juntos en el escenario. Tenemos once conciertos por delante y va a ser épico.
Para ser honestos, será nuestro primer concierto en Dinamarca. He estado muchas veces en Copenhague por trabajo, pero musicalmente es la primera vez que tocamos allí. Tenemos muchas ganas y esperamos un show intenso, cercano y muy especial.
Dijiste que estuviste varias veces en Copenhague por trabajo. ¿A qué te dedicás vos y a qué se dedican los demás integrantes de la banda, teniendo en cuenta que Wolfchant es un hobby para ustedes?
Exactamente. Nuestro baterista es abogado y tenemos uno, dos o tres ingenieros que trabajan para BMW en el área de electrónica y control de calidad. En mi caso, soy director de seguridad y formo parte de la dirección de una empresa. Todos tenemos una buena formación y trabajos estables.
Desde hace tiempo decidimos que, aunque la música es muy importante para nosotros, no queríamos depender económicamente de ella. Eso nos da total libertad para hacer lo que queremos con Wolfchant: si a la gente le gusta, genial, y si no, no pasa nada, porque no necesitamos vivir de la música.
En nuestros trabajos todos saben que tocamos en una banda y, en muchos casos, incluso a la gente de la dirección le gusta el metal. Hay muchísimos metaleros, más de los que uno imagina, y eso genera una conexión muy natural e interesante.
Si pudieran crear algo fuera del formato habitual de la banda, como una película o un videojuego, ¿qué les gustaría hacer?
Ya tuvimos una experiencia así hace algunos años con una producción animada de Cartoon Network. Fue muy divertido y nos trajo muchos fans, especialmente en Estados Unidos y Canadá. Si tuviéramos la oportunidad de repetir algo así, lo haríamos sin dudarlo.
Por último, ¿cuáles son los objetivos a corto y mediano plazo para Wolfchant?
Seguir sacando discos, dar conciertos, conectar con los fans y viajar con nuestra música. No buscamos más que eso: hacer lo que amamos y compartirlo con la gente.


Ponte del Diavolo se ha consolidado como una de las propuestas más inquietantes y personales dentro del doom contemporáneo. Con una formación poco convencional basada en dos bajos y una identidad sonora que desafía etiquetas, la banda continúa expandiendo sus límites creativos. En esta entrevista, Krhura Abro reflexiona sobre los orígenes del proyecto, sus influencias más allá del metal y lo que esperan de su próxima gira por España.
– ¿En qué momento se dieron cuenta de que Ponte del Diavolo no iba a ser “solo otra banda”, sino un proyecto con identidad propia?
Krhura Abro: No lo esperábamos en absoluto, pero las reacciones a nuestra primera demo nos mostraron que estaba circulando ampliamente en los círculos underground.
– Erba del Diavolo fue quien propuso originalmente la idea de un proyecto doom construido alrededor de dos bajos. ¿Por qué esa obsesión en lugar de añadir más guitarras?
Krhura Abro: Fue Erba del Diavolo quien tuvo la idea de un nuevo proyecto doom con dos bajos. Se puso en contacto con nosotros y, después de algunas sesiones de ensayo juntos, nos dimos cuenta de que algo interesante estaba tomando forma. El sonido ya nos parecía completo de esta manera, y esta formación también nos obliga a explorar soluciones diferentes a las de otras bandas.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Roadburn Festival 2025 Día 4: “Industria y psicodelia”
– Muchas bandas intentan volverse más extremas con cada nuevo lanzamiento. ¿Ven su objetivo como volverse más extremos o más honestos?
Krhura Abro: Nunca lo pensamos realmente en esos términos. “Extremo” puede interpretarse de muchas maneras. Pero diría que la honestidad es la base para crear música que realmente sientas y que signifique algo para ti.
– ¿Qué banda que no sea de metal ha tenido mayor influencia en la forma en que componen o entienden la música?
Krhura Abro: No creo que podamos reducirlo a nombres concretos. Hemos escuchado muchas bandas de la escena punk, post-punk y dark wave. También nos gusta mucho la música electrónica, el rap y la música de los 80 en general, y a veces es realmente interesante e inspirador ver cómo los distintos géneros abordan la estructura y la composición de las canciones.
– ¿Cuál es la música más “anti-metal” que escuchan cuando están solos en la furgoneta de gira?
Krhura Abro: En la furgoneta no escuchamos mucho metal, principalmente porque el audio no siempre es el mejor para ese tipo de discos. Además, cada noche escuchamos metal en directo durante tres o cuatro horas, así que nuestros oídos necesitan un poco de desintoxicación. Por eso suena mucho pop de los 80, rap old school y clásicos para cantar a coro, aunque no considero nada de eso como anti-metal. Por supuesto, siempre hay espacio para reyes como Judas Priest o Black Sabbath.
– Si pudieran invitar a un músico de cualquier parte del mundo para colaborar en una canción, ¿quién sería?
Krhura Abro: Mi elección estaría entre Robert Smith, Tony Iommi o David Gilmour.
– ¿Qué canción del nuevo álbum les impone más respeto a la hora de tocarla en directo?
Krhura Abro: No es que tengamos miedo de tocar ninguna canción en vivo, pero será la primera vez que integremos algunos instrumentos nuevos y pistas de acompañamiento en nuestros conciertos, así que eso será interesante.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Messa: “Sentimos que The Spin describía perfectamente lo que queríamos expresar con este disco.”
– ¿Preferirían tocar en una iglesia abandonada con pésima acústica o en un festival moderno con sonido perfecto pero sin alma?
Krhura Abro: Hemos tocado en ambos contextos y disfrutado los dos, pero definitivamente prefiero clubes profesionales. Cuando la gente paga una entrada, merece una buena experiencia. No estoy de acuerdo con que los festivales no tengan alma. Un buen sistema de sonido puede ayudarnos a transmitir nuestra “alma” tal y como fue concebida. Dicho esto, el público juega un papel fundamental en la experiencia general.
– ¿Qué esperan de esta próxima gira en España, tanto a nivel artístico como personal?
Krhura Abro: Sé que el público español tiene hambre de música extrema y que la gente allí es salvaje (en el buen sentido, por supuesto). A nivel personal, espero toneladas de hierba.
– ¿Cómo están planteando el setlist para estos conciertos?
Krhura Abro: Lo estamos discutiendo y depende de si serán conciertos como cabezas de cartel o en festivales, pero pueden esperar una buena mezcla de todas las etapas de la banda.
– ¿La gira incluirá invitados especiales en algunos conciertos?
Krhura Abro: Por ahora tenemos algunos conciertos seleccionados en los que los invitados del disco tocarán en directo con nosotros. No siempre es fácil organizarlo, pero cuando sucede es algo muy emocionante.


Stillbirth vuelve a la Península Ibérica con una gira tan breve como demoledora, presentando Survival Protocol y reafirmando su conexión con una de las escenas más apasionadas de Europa. Brutalidad, groove y una actitud irreverente definen a una banda que convierte cada concierto en una celebración sin filtros. Entre fechas, pits y planes para un 2026 cargado de actividad, hablamos con Stillbirth sobre su filosofía en directo y el espíritu que los mantiene únicos.
¿Qué opinas de esta gira?
Tenemos muchas ganas de esta pequeña gira por el sur de Europa. Hace un frío infernal en Alemania en esa época, así que definitivamente elegimos el momento adecuado para dirigirnos al sur y volver a España y Portugal. España y Portugal siempre han tenido una escena metalera fuerte y apasionada, y cada vez que tocamos allí la energía es irreal. Estamos impacientes por volver a ver caras conocidas y conocer a nuevos fans en Barcelona, Madrid, Lisboa y Portugalete. Es una gira corta, pero tenemos ganas de subir a los escenarios. Estamos listos para llevar la destrucción total de Stillbirth y saltar directamente a los pits con vosotros.
Vuestro último álbum, “Survival Protocol”, salió hace apenas un par de meses. ¿Cómo estará compuesto el setlist? ¿Priorizaréis los temas de este nuevo disco?
El setlist será una mezcla sólida de material nuevo y viejos éxitos. Definitivamente queremos presentar el nuevo disco en directo, así que algunos de los temas más nuevos formarán parte del set, pero no olvidamos de dónde venimos. Hemos preparado un show brutal que es demoledor, aplastante y que aún tiene suficiente groove para mantener los pits en movimiento toda la noche. Al final, se trata de la energía y de pasar un buen rato juntos, así que esperad un set que sea contundente de principio a fin.
Hablando ahora de vuestros conciertos como cabezas de cartel; Madrid, Barcelona y Bilbao. Todos ellos con las estrellas emergentes del Slamming Deathcore Kanine y bandas locales seleccionadas para dos fechas: Devorate The Universe en Barcelona y The Ancient Arrival para Madrid. ¿Qué opinas de que ellos representen a la escena española?
Es genial compartir escenario con todas estas bandas. Kanine son muy buenos amigos nuestros y siempre es un placer girar con ellos. Hemos tocado juntos antes y su energía, pesadez y conexión con el público los convierten en el complemento perfecto para estos conciertos. Devorate the Universe es una banda emergente de Reus que pega fuerte, con miembros de Phrymerial, una banda con la que ya giramos en el pasado. Siempre es genial ver cómo evolucionan las escenas y cómo las nuevas bandas aportan su propia identidad e intensidad, así que tenemos muchas ganas de compartir escenario con ellos en Barcelona. The Ancient Arrival será una novedad para nosotros en Madrid. No hemos tocado juntos antes, pero eso es exactamente lo que lo hace emocionante. Descubrir bandas nuevas, especialmente locales, y ver su energía en directo es una parte importante de las giras. Por lo que hemos oído, representan muy bien la escena deathcore española moderna, y tenemos curiosidad por vivirlo de primera mano en el escenario. En general, es una combinación fuerte de bandas internacionales y locales, y creemos que es importante dar espacio a las escenas locales para que se presenten junto a los grupos que están de gira. Así es como crecen las escenas, y eso es lo que hace que estos conciertos sean especiales.
Hemos notado que la Península Ibérica es uno de vuestros destinos habituales para tocar, siendo el último en el Castelhell a finales de 2024 como uno de los principales cabezas de cartel. ¡Incluso decidisteis grabar vuestro videoclip “Baptized in Blood” en las Islas Canarias! ¿Qué hace que tocar aquí sea tan especial?
Siempre hemos sentido una fuerte conexión con la escena ibérica. Hay algo muy especial en la mentalidad y el estilo de vida de España y Portugal: la gente es apasionada, abierta y realmente vive la música. Y, por supuesto, el clima tampoco viene mal. Ya hemos tenido la suerte de tocar en España muchas veces a lo largo de los años. Desde festivales como el Damnation Fest en Madrid, el Move Your F*cking Brain Festival en Barcelona, el Castelhell, hasta un montón de conciertos en salas de San Sebastián, Bilbao, Madrid y Barcelona. Grabar el videoclip de “Baptized in Blood” en la playa de Cofete, en Fuerteventura, fue una experiencia muy especial para nosotros. El paisaje crudo y salvaje, el aislamiento y la fuerza de la naturaleza encajaban perfectamente con la atmósfera de la canción. No fue solo una ubicación hermosa, realmente añadió un sentimiento más profundo, casi primario, al vídeo, y eso es algo con lo que todavía conectamos cuando volvemos a España. Sinceramente, nos encantaría venir más a menudo, pero tener nuestra base en Alemania significa viajes largos y una logística difícil; esas giras pueden ser brutales. Aun así, siempre merece la pena. Ojalá la próxima vez podamos hacer una gira más larga y descubrir aún más partes del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Rotten Sound – Mass Extinction EP (2025)
Stillbirth siempre ha equilibrado la violencia brutal del slam con una actitud muy burlona, satírica y divertida, tanto lírica como visualmente. En una gira como esta, con públicos y culturas muy diferentes en España y Portugal, ¿notas alguna diferencia en cómo reacciona la gente a esa faceta de la banda?
Siempre depende del público en sí, no del país. Algunos fans del metal se toman su metal muy en serio y no les gustan las cosas divertidas, incluso si es solo que la gente en el escenario sea divertida y no la música. Pero la gente que viene a un concierto de Stillbirth sabe que no nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. Quiero decir, estamos medio desnudos en el escenario con pantalones cortos de playa tocando brutal slamming death metal. Así que, en la mayoría de los casos, la gente sale de nuestros conciertos con una sonrisa en la cara, y eso es todo lo que queremos lograr, sin importar en qué parte del mundo estemos.
Después de tantos años de giras, lanzamientos y evoluciones en la formación, Stillbirth se siente más sólido que nunca. Mirando más allá de esta gira ibérica, ¿Qué es lo siguiente para vosotros en este 2026: más giras, nuevos visuales o incluso las primeras semillas del próximo capítulo de la banda?
Después de la gira ibérica, nos centraremos en nuestro próximo proyecto: “Back to the Stoned Age 2.0“. Va a ser otro álbum de regrabaciones, continuación de “Back to the Stoned Age” de 2019, pero con diferentes canciones antiguas regrabadas. Además de eso, ya estamos planeando giras para más adelante este año. Asia y Australia están en el horizonte, así que no podemos esperar para subir a esos escenarios y conocer a los fans de allí. Y en mayo, tenemos preparada una gira europea increíble con Waking the Cadaver y 9Dead, y va a ser brutal. Básicamente, 2026 se perfila como otro año completo de música, viajes, y no podríamos estar más emocionados por lo que viene a continuación.
Es un placer como siempre charlar con vosotros de nuevo, ¡espero que os divirtáis en esta gira!
Muchas gracias por dedicar tu tiempo y gracias por la charla. Esperamos vernos pronto y gracias a todos nuestros fans españoles y portugueses por vuestro apoyo todos estos años. No podemos esperar para salir de fiesta con vosotros otra vez.


Nacido en Suecia, hijo de padres uruguayos y radicado actualmente en Estocolmo, el baterista Martín López —fundador de Soen y exintegrante de Opeth y Amon Amarth— conversó con nosotros sobre el nuevo disco de la banda, Reliance, y reflexionó sobre la desconexión humana, el papel del arte en tiempos de individualismo y la necesidad de mantener viva la conciencia colectiva.
______________________________________________________________________________________________________________
Hola, Martín, ¿cómo estás? Si estás en Suecia, estamos cerca, ya que vivo en Copenhague.
Hola, bien, gracias. Sí, acá estoy. Los latinos en Escandinavia somos pocos, pero estamos.
Bueno, antes que nada, gracias por el tiempo. Recibimos el nuevo disco y me llamó mucho la atención el equilibrio entre la destreza progresiva y la faceta melódica, sobre todo en las voces. ¿Cómo logran ese balance entre lo técnico y lo emocional?
Hace varios discos que venimos buscando justamente eso: que la complejidad no se interponga con el mensaje. Queremos que las canciones sean canciones, no solo excusas para solos de guitarra o de batería. Buscamos que cualquiera pueda conectar con ellas sin tener que ser músico, pero a la vez que cada integrante tenga libertad para expresarse con su instrumento. Reliance sigue esa línea, pero con más experimentación. Es una progresión natural del disco anterior.
¿Y cómo trabajan la composición? ¿Cada uno aporta ideas o nace desde la batería?
Yo escribo las canciones en casa. Cuando tengo bastante material, empiezo a trabajar con Joel (Ekelöf, vocalista) para definir la expresión de cada tema. Si la canción tiene fuerza y calidad, pasa al siguiente paso: se la envío al resto de los músicos para que la aprendan, sumen sus ideas y la llevemos al máximo nivel posible.
¿El disco tiene un concepto que unifique las canciones?
Musicalmente siempre buscamos balance. Queremos que la agresividad y la violencia del metal convivan con la melancolía y la emoción. No dar solo una hora de metal, sino una representación más completa de lo que somos. Este disco es más directo y mejor compuesto.
En cuanto a las letras, siempre trabajamos tres ejes: la relación con el mundo (sociedad, política, injusticia), la dependencia entre los seres humanos, y una tercera línea más introspectiva, casi existencial: ¿quiénes somos, por qué estamos acá y cómo encontrar cierta felicidad en la vida?
Supongo que escribir sobre eso también implica un autoanálisis. ¿Te ha pasado de sacar conclusiones personales a través de las letras?
Totalmente. Aunque no predicamos ni pretendemos dar soluciones, escribir te obliga a reflexionar. Hay mucha injusticia, mucha desconexión. Y sí, te hace analizar tus propias decisiones. Todos sabemos que deberíamos dejar el teléfono y volver a conectarnos de verdad, pero después hay que hacerlo… y no siempre lo hacemos.
Exacto. Hoy estamos tan programados que cuesta salir del celular, y eso afecta incluso nuestra manera de vincularnos.
Es imposible escapar del todo. En Escandinavia ya no se puede pagar con dinero físico. Todo pasa por el teléfono. Fui al supermercado con mi hija de doce años: entró, escaneó todo con el móvil, pagó y se fue sin hablar con nadie. El mundo está diseñado para no relacionarnos, y eso da miedo. Cuando no conocés al otro, lo empezás a temer.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Soen – Memorial (2023)
Y ese miedo genera aislamiento. En lugar de buscar alivio en el contacto humano, mucha gente se encierra, o recurre a distracciones que empeoran las cosas.
Tal cual. Y ahí entra el concepto del disco: Reliance, “dependencia”. Trata sobre la necesidad de depender unos de otros. Si estás mal, necesitás que alguien te levante. Pero hoy todos temen molestar. Vivimos en una cultura que glorifica la autosuficiencia, la fuerza, el no necesitar a nadie. Es una mentira enorme. Lo único que nos da felicidad real es estar rodeados de personas que nos quieren.
Esa idea de autosuficiencia extrema también está muy presente en redes sociales.
Sí, y es terrible. Esos tipos que dicen que tenés que ser fuerte, ganar plata, estar solo y despreciar a los demás son los verdaderos perdedores. Tengo hijos adolescentes y veo cómo los bombardean con esos mensajes. Es catastrófico.
En ese sentido, está bueno que desde el metal se sigan planteando reflexiones así.
Sí, aunque nunca entendí por qué hay tanto miedo a hablar de temas importantes. Muchos músicos prefieren escribir sobre dragones o asesinatos. Y está bien si es una metáfora, pero el metal también puede ser una herramienta para decir cosas con peso, no solo entretenimiento.
Coincido. De hecho, tanto Uruguay como Argentina tienen una tradición de música combativa, de reflexión social.
Totalmente. Nosotros crecimos con Hermética, por ejemplo. Si comparás sus letras con lo que se escribe hoy, decís “¿qué pasó?”. El rock y el metal vienen de la clase obrera, de la calle. Y eso casi no se habla más. La izquierda tiene otras agendas y la derecha ni se acerca. La clase trabajadora quedó sin voz.
Sí, pasa mucho en Argentina. Se destruyó la conciencia de clase, y muchos trabajadores creen que están más cerca de ser ricos que de ser pobres.
Exacto. Los poderosos hacen que el obrero vea al más pobre como enemigo. Y al final somos todos parte de lo mismo: laburantes, gente que vive el día a día.
Hablando de que los músicos también son obreros, su trabajo es salir a tocar. ¿Cómo vienen con las giras?
Arrancamos en febrero con una gira escandinava. Después vamos a Estados Unidos, y a los festivales europeos en verano. En octubre y noviembre de 2026 vamos a hacer una gira por Europa como headliners, y a comienzos de 2027 por Sudamérica. También hay planes para Australia, Japón y, si todo se da, Medio Oriente.
¡Medio Oriente! ¿Qué expectativas tenés con eso?
Es muy especial. Cuando tocamos en Turquía vinieron 500 personas desde Irán. Nuestra música conecta en lugares donde la gente es oprimida, porque las letras hablan de eso. Nos gustaría llegar incluso a Arabia Saudita, aunque no sabemos si podríamos hablar con tanta libertad… veremos si volvemos. (Ríe)
(Ríe) Con todas las cruces invertidas no sé si los dejan pasar. (Martín usaba una remera de Dark Funeral)
Me pongo una de Estudiantes de La Plata y listo. Jaja
(Ríe) Perfecto. Bueno, ya para cerrar: si tuvieras que definir Reliance con una sola frase, ¿cuál sería?
Es una aventura entre la agresividad y la melancolía.
Perfecto. Ese es el título de la entrevista.
(Ríe) Me gusta.


Previo al show de Malón en el Teatro Flores, cerrando la gira por los 30 años de Espíritu Combativo, charlamos con Carlos Kuadrado, eterno batallador del metal nacional. Revivimos lo que fue vivir en la Argentina en época de crisis, lucha, resistencia y cómo fue grabar un disco tan emblemático.
El álbum se lanza en 1995, un año de transición política y social en Argentina. Viendo el disco con 30 años de perspectiva, ¿sienten que el “espíritu combativo” que capturaron en esas letras sigue resonando en las problemáticas actuales, o notan un cambio en la naturaleza de la lucha que describen?
Sí, hoy las vemos muy actuales, lamentablemente. Han pasado varios gobiernos y hemos tenido épocas un poco mejor, pero ahora tenemos un presente nefasto en la que se ven reflejadas todas esas canciones. Por eso el disco se siente muy actual.
La manera y el derecho a protestar sigue igual. Marchar por una justa causa representa que te caguen a palos, como a los jubilados, como todas las marchas de los miércoles. Estamos en épocas de muchas redes sociales y la gente usa mucho esa vía como una manera de protestar, no solamente saliendo a la calle a levantar una pancarta o a gritar lo que uno siente y por lo que uno seguramente va a pelear hasta el último de sus días.
¿Hay alguna imagen lírica o verso que, con el tiempo y la madurez, les haya revelado un nuevo significado o les genere una sensación diferente a la de hace tres décadas?
Con Espíritu Combativo (NDR: canción), en el verso de la letra, no nos genera otra sensación distinta, es lo mismo. Es pelear por lo tuyo, por tu derecho, de que no te exploten, de combatir. Eso no quiere decir que agarres un arma y salgas a la calle a matar gente, solamente pelear por tus derechos y obviamente siempre por un futuro mejor. Es lo que pensamos hace 30 años y sigo pensando ahora, con mucho más criterio después de ser padre, tener hijos y nietos.
Siempre voy a desear un mundo mejor para mis hijos, un país mejor, así que mientras nosotros tengamos la posibilidad de mantener vivo el mensaje, lo vamos a hacer. Yo creo que la madurez de los años reafirma todo eso que pensábamos hace treinta años atrás.
La banda proviene de lo que fue la escuela de Hermética. Si tuvieran que aislar un único consejo (musical o de ética de trabajo) que heredaron de esa primera etapa y que fue crucial para forjar la identidad de Malón, ¿Cuál sería?
Ellos tres venían de Hermética y yo estuve mucho tiempo como a la par por intermedio del Tano, que es mi amigo de chico. Yo creo que cuando nos juntamos la primera vez estaba claro para dónde apuntaban, yo aporté lo mío, y creo que se armó una linda química de sonar como una superbanda de entrada.
Venían con mucho rollo de tocar mucho, de grabar, yo por ahí no tanto, pero me acoplé rápido. La idea era esa. Era obvio que al estar el Tano y Claudio iba a sonar algo a Hermética, pero laburamos mucho con el tema audio y tratamos de despegar un poco con eso. Creo que vos escuchas el último disco de Hermética o los discos de Hermética y escuchas el primero de Malón, el segundo, y la verdad que despegaron.
Son discos que tienen su personalidad, a nivel musical y técnica, lo mires por donde lo mires. Ellos, al venir de laburar de una manera y cambiarla ahí, se nota mucho la personalidad del grupo que se forjó en ese momento.
Pensando en la época de grabación del álbum, ¿Cuál fue el momento de mayor fricción, la decisión más discutida a nivel instrumental o de producción, o aquel error feliz que terminó dejando una marca en la mezcla final del disco?
Fue un lindo comienzo, fue todo rápido y muy lindo. Lo cruzo al Tano a fines del 94, antes de año nuevo, y me cuenta lo de Hermética (NDR: la separación), que si quería ir a probarme como bajista, que iban a hacer una banda nueva. Al ir, probarme, quedar automáticamente, fue ponerse a ensayar los primeros días de enero y en febrero ya a Mar del Plata a darle forma al disco, que fue donde lo terminamos de armar. Fue entrar en el estudio en marzo, abril a grabar y no hubo muchas fricciones.
Estábamos todos enfocados para el mismo lado y aportando cada uno lo suyo. Por ahí si algún detalle, algún arreglo o de las vueltas de las canciones, que por ahí a una le sacamos un pedazo, a otra le agregamos. Ideas que se te ocurrían en el estudio.
El final fue feliz porque el disco quedó poderoso de donde se escuche. Hasta del arte de tapa de José Pereyra, que es un capo, quien interpretó muy bien lo que queríamos. Así que no hubo mucha fricción. Fue un comienzo muy positivo, con mucha energía. Obviamente una juventud divina.
¿Cómo describirían la química actual que se da entre ustedes al tocar juntos estas canciones, comparada con la que tenían en 1995, y cómo influye eso en la performance actual del material?
La química actual sigue siendo buenísima. Obviamente la entrada de Javi Rubio nos dio esa energía que por ahí estábamos perdiendo. La química que la vemos más que nada en los shows, que son casi dos horas de show, muchos shows por año, creo que se mantiene bien.
Nosotros disfrutamos mucho de las canciones, de tocarlas, y ver que a la gente le pasa lo mismo o mejor. Hay mucha gente que se emociona. Gente grande, chica, nueva que se arrima y que es parte y te ayuda con esa química en el escenario a la hora de tocar.
Estamos más grandes, por ahí no compartimos tanto tiempo después en la semana, pero sí nos seguimos viendo en los ensayos. Todavía tenemos ganas de seguir haciendo lo que nos gusta hacer y lo que sabemos hacer y vamos a darle hasta que no podamos más. Yo calculo que eso de la edad en algún momento, obviamente, nos va a afectar, pero mientras podamos va a haber Malón para rato.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Iron Maiden llega a Buenos Aires para celebrar sus 50 años de hierro
Al encarar la gira de 30 años tocando el álbum completo, tuvieron que revivir canciones que quizás no tocaban hace mucho o nunca. Más allá del desafío técnico, ¿cuál fue la emoción o el recuerdo más inesperado que les trajo de vuelta alguna pista en particular al volver a interpretarla en vivo?
Obviamente trajo muchos lindos recuerdos volver a tocar temas que hacía mucho no hacíamos, y que por ahí sí decíamos: “¡Fa, este tema, cómo suena!”. Como “Ciego del mundo”, que hacía mucho que no lo tocábamos, o “La fábula” o “Mendigos”. La verdad que fue una alegría enorme poder volver a sacarle el polvo que tenían encima, porque al tener tantos temas tampoco podes hacer, si te podes tocar todos los temas de todos los discos, tenés que hacer un show de cuatro horas.
Sí nos trajo mucha nostalgia, en el momento que empezamos a zapar, que la idea fue conmemorar treinta años de Espíritu, fue muy lindo, lo hicimos de entrada, los primeros diez temas del show es el disco completo.
Es una alegría enorme poder revivirlo y llevarlo por un montón de lados, de provincias, de países. Hasta España hemos llegado con esto. Así que estamos felices por el presente.
El público de Malón es multigeneracional. ¿Qué diferencias notan en la reacción o el pogo entre el fan de los ’90 y el joven que lo está descubriendo 30 años después en esta gira?
A comparación de los noventa, que fue el principio y el auge de los conciertos heavy que ya venía con Hermética, sumando mucho público, nos llevó el vivo. Con Malón arrancamos con un show con un Cemento repleto de gente, hasta había quedado gente afuera y lo que se vivió esa noche, el pogo terrible, yo creo que era un poco más salvaje.
El actual no cambia tanto, empujarse o cantar más, obviamente, porque en ese momento recién salía Malón y por ahí no están tan escuchadas las canciones, pero ahora se disfruta mucho escuchar a la gente cantar. Con las ganas que lo cantan, con la emoción que sienten, y la pasión que se siente en el show, ahí está la diferencia.
Estuvo buenísimo al principio, éramos jóvenes y disfrutábamos mucho de toda esa energía que te volvía loco. Hacíamos shows de más de dos horas y la gente acompañó mucho siempre, así que agradecidos de eso.
Poder hoy en día seguir volver a tocar todos esos temas y ver muchos chicos jóvenes nuevos y, obviamente, los veteranos de los noventa que todavía siguen viniendo, los que pueden venir. Se armó algo muy lindo y que se disfruta mucho.
Si el álbum fue una declaración de principios, ¿Qué mensaje o sensación quieren que se lleve el público al salir del último show de esta gira de 30 años?
Lo que queremos que se lleve la gente después de cada show es esa sensación de haber pasado un gran momento, de disfrutar mucho, de sentirse representado por las canciones y nada más. Creo que eso resume todo lo que nosotros queremos que pase en nuestros shows.
No somos un partido político ni nada de esas cosas. Somos músicos que por ahí no nos gusta escribir de novelas o de algo que no te pase todos los días, porque a todos nosotros nos ha pasado de pelearla mucho de pibes, de laburar en fábricas, de cosas que hoy ya casi no pasan.
La vida cambió un montón, las épocas cambiaron. Yo iba a ver a bandas, a V8, al principio a Pappo, y era para descargar esa furia que juntaba en la semana después de laburar todos los días diez, doce horas en una fábrica. Llegaba el fin de semana y mi descarga era esa, también disfrutar del show con gente piola que pensaba como yo. Así que la sensación ahora que la gente se vaya bien, que se vaya feliz, contenta de haber pasado un par de horas con amigos, disfrutando de la banda que le gusta, sentirse identificado con las canciones, yo creo que eso es lo más importante.
Una vez que baje el telón de esta celebración, ¿Qué planes tienen en el horizonte?
El 20 de diciembre en el Teatro Flores culmina la gira de conmemoración de Espíritu Combativo, que nos llevó por tantísimos lados y cerramos un año muy lindo, de mucho trabajo. Agradecidos a toda la gente que estuvo y que está, obviamente, que está con nosotros, que labura día a día, como los mánager, la gente de prensa, los asistentes, los técnicos, todos. No sé si somos una familia, pero somos personas que nos queremos mucho, nos ayudamos y eso lleva a una convivencia muy buena después de muchos años.
Somos muchos de los que estamos en toda la carrera casi de Malón. En el horizonte se ve otro año en el cual vamos a laburar. Vamos a estar tocando con La H No Murió en Huracán en octubre como soportes de Iron Maiden. Se viene otra gira por España. Se viene algo que no puedo adelantar mucho, que ya se van a enterar, en Capital, un poquito más grande de lo normal. Así con muchas ganas todavía de seguir subiendo al escenario y mantener viva, llevar la bandera del heavy como una de las bandas legendarias que tenemos hoy en Argentina como Malón.
Siempre dejamos todo en el escenario, la gente lo valora mucho, por eso viene y disfruta. Y hacia eso mis respetos y mi agradecimiento. También empezar a laburar algunas cosas nuevas.
La idea es volver a grabar otro disco de Malón, pero a su tiempo, no estamos desesperados. Siempre salen cosas nuevas, en los ensayos hay zapadas y vamos grabando y juntando ideas, ojalá que eso quede plasmado en un nuevo disco.
Por último, con la cual suelo cerrar mis entrevistas, ¿Cómo armarían el line-up ideal de su festival favorito y en qué orden tocarían ustedes? (Puede ser un line-up de bandas actuales o históricas).
Estaría bueno hacer un Malón Fest, que nunca hicimos y obviamente cerrarlo, creo que sería lo lógico. Me voy a tomar el atrevimiento de poder incorporar bandas que no existen, como Motörhead, me encantaría que estén. Obviamente Ozzy Osbourne solista, dejemos a Black Sabbath tranquilo ahí. Puede ser Horcas de acá.
Hay tantas bandas que se me hace difícil dejar afuera, nuevas y buenas, pero creo que las dos internacionales serían esas.
En un festival que tocamos acá en Capital en el año 2015 tocamos con Motörhead, Ozzy Osbourne solista y Judas Priest (NDR: Monsters of Rock) . Y no me acuerdo si Rata Blanca o Carajo (NDR: Carajo, Heavysaurios y Plan 4). Se me hace difícil, es cruel nombrar una y dejar afuera a muchas bandas conocidas y amigas, me gustaría que estén todas. Tampoco es un festival tan largo.
Les mando un abrazo a todos y nos estaremos viendo en cualquier momento en un escenario.


Persefone son, por kilómetros y kilómetros de distancia, la banda de metal más destacada de su país de origen. Uno podría decir que no es tan complicado ser la banda más grande de Andorra, pero no creo que le quite ni un gramo de peso a los logros del sexteto, teniendo una discografía de alta estima y logrando firmar con un sello grande como Napalm Records con su particular interpretación del death metal y el metal progresivo. Y ahora tenemos a Persefone editando Live In Andorra, álbum en vivo que registra la presentación de la banda en el Auditori Nacional d’Andorra, toda una ocasión especial considerando que, paradójicamente, la mayor banda de Andorra no tiene muchas oportunidades de tocar en su país natal. Para ello hablamos con el guitarrista Carlos Lozano, con quien tuvimos una charla muy extensa sobre todo lo que concierne no sólo a este nuevo lanzamiento, sino también al “Universo Persefone”.
TTH: Bueno, bueno, quería decirte muchas gracias, Carlos, por esta entrevista. Perdoná que estoy un poco dormido, son las 7:30 de la mañana acá. Quería arrancar primero mencionando que hace un par de semanas Persefone estuvo al otro lado del mundo, estuvieron en Australia
Efectivamente.
TTH: Y que fue la primera vez que estuvieron en ese país. ¿Cómo fue eso?
Fue increíble, porque esto de viajar con el grupo es algo bastante único, y de todos los sitios donde hemos estado, Australia se sentía el más lejano, de verdad, porque el viaje fue larguísimo. Estuvimos casi un par de días viajando para llegar allí, porque llevamos los instrumentos para abaratar costes, y una vez allí… es una pasada, porque el país se siente obviamente muy occidental y te sientes como en casa, pero no sabíamos qué esperar a nivel de público, a nivel de… no sé, de qué te puedes encontrar allí.
Y fue una experiencia muy única. Hicimos esta gira con Be’lakor y con Orpheus Omega, o sea, que el pack estaba muy bien, y la gente vino; tuvimos mucha gente en cada sitio. Y la gente vive el metal muchísimo todavía en Australia, y cuando van bandas allí, me imagino que porque no van a menudo, pues es como que les gusta ir a verlos y soltarse bien en los conciertos.
Una experiencia realmente rica. Obviamente no hay muchas oportunidades de ir por allí, imagínate estar bien lejos.
TTH: Eso y cuando tocaron en Japón en su momento.
Sí. Aprovechamos que estábamos en esa parte del mundo y tocamos unos shows en China, y tocamos un show en Corea del Sur también, y luego vuelta a casa y a seguir con nuestras vidas, pero ha sido una experiencia muy bonita.
TTH: Y hablando obviamente de presentaciones en vivo, ahora tienen este nuevo disco en vivo, Live In Andorra. Quería preguntarles un par de cosas acerca de eso. Primero, obviamente, ¿cómo surgió la idea de hacer este álbum en vivo con la Orquestra Nacional Clàssica d’Andorra?
Pues mira, surgió como casi todas las cosas importantes de la vida, que es casi al azar, ¿no? Te lo ponen delante y te dicen, “¿Te atreves o no te atreves?”. Porque casi todo es lo que ocurre cuando estamos en el día a día. La situación ocurrió porque Andorra es muy pequeño, muy muy pequeño, y nosotros con los años nos hemos convertido quizá en la banda con más promoción internacional a día de hoy, con lo que pues tenemos gente como el Ministerio de Cultura del país interesados en lo que estamos haciendo por el hecho de que están abiertos a escuchar las problemáticas que tenemos cuando salimos fuera o todos los problemas que nos encontramos como una banda intentando funcionar desde dentro del país. Total, estábamos en una reunión con gente del ministerio y pues eso, hablando de cómo incentivar un poco el hecho de que los más jóvenes puedan dedicarse a la música o que tengan un incentivo o todo lo que podíamos aportar siempre lo tienen como bienvenido. Y en esta reunión había gente representando lo que sería la orquesta nacional. Y en el último momento, cuando estaba todo dicho, la persona representante dijo, “Oye, mira, completamente fuera de topic, pero ¿qué os parecería hacer un concierto con la orquesta en el auditorio?”. Ya nos miramos con la cara de decir, o sea, nunca lo había pensado, pero ha pasado a ser el sueño de mi vida ahora de golpe. Claro que sí. Y empezó de esta manera. Se tiró el guante, nosotros como somos idiotas lo recogimos sin pensar y luego nos encontramos todo lo que eso significaba.
TTH: Tirarse a la piscina sin agua.
Totalmente
TTH: Sí, porque a ver, esto es una cosa que hay que mencionar en todas las entrevistas acerca de todas las cosas de Persefone, el hecho de dónde es la banda. Te lo voy a poner así: yo me había anotado acá al principio, me había anotado: la escena metalera de Andorra es diminuta. Y al principio dije: “Pero, ¿no estoy siendo un poquito agresivo con eso?”, y ustedes literalmente lo dicen en una entrevista. Así que dije: bueno, si ellos están de acuerdo, entonces por qué no puedo mencionarlo. O sea, sí, es diminuta. Y es un país con menos de 90.000 habitantes, creo.
Efectivamente, efectivamente.
TTH: Y casi no tocan en Andorra. Creo que hacía como años y años que no tocaban en Andorra, por lo que tengo entendido.
Más de 10 años sin tocar en Andorra.
TTH: Porque no tienen lugares.
No hay en los lugares adecuados. Andorra tiene capacidad para aceptar artistas de alto calado y tener lugares donde puedan tocar, pero nosotros no somos una banda tan grande como para llenar una sala de 4000 personas, ¿entiendes? Y más en el país, donde al final no hay tantos seguidores, porque no hay una escena como tal.
Entonces, ¿qué ocurre? Aquí nos conoce muchísima gente porque salimos en el periódico, en la tele o lo que sea, pero no desde el punto de vista de que sean fans de la música que hacemos, sino porque somos parte de la escena cultural del país. Y nos dan mucho cariño, aunque no escuchen lo que hacemos o no sea lo que más les gusta.
Eso pasó el día del concierto: el 80% de la gente que vino a vernos era familia, políticos, gente de medios, gente que simplemente nos aprecia, pero no es gente que vaya a ponerse un tema de Persefone en casa. La relación con el país es muy particular por eso.
Entonces, siempre dijimos que para tocar en Andorra queríamos que fuera en el lugar adecuado, donde realmente luciera, no en un sitio donde no podamos enseñar lo que hacemos cuando vamos fuera. Y decidimos tener la paciencia de esperar a que surgiera la oportunidad. Ocurrió y, hace poco, volvimos a tocar porque unos compañeros montaron un festival de música en el país y nos pidieron hacer headlining. Como ya habíamos hecho lo otro, quisimos tocar y era adecuado. Tuvimos mucha gente. Era un open, pero no como un Hellfest, mucho más pequeño, algo que se adecúa al estatus de la banda y a la gente que nos sigue dentro del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Persefone en Buenos Aires: “Death metal espiritual”
TTH: Claro. Sí. Les quería preguntar un poco cómo fue adaptar las canciones a la presencia de la orquesta. Porque cuando uno no es músico, imagina que, cuando aparece la propuesta de tener a la banda tocando con la orquesta, muchos piensan que es simplemente la banda tocando y los músicos de la orquesta atrás o al lado haciendo lo suyo. Pero en realidad hay todo un proceso para adaptar las canciones, ¿no? ¿Cómo fue ese proceso?
En el momento en que dijimos que sí, como idiotas, como hemos establecido, dijimos: por supuesto, vamos a por ello sin saber a lo que nos exponíamos. Enseguida te das cuenta de que, ostias, con todos los respetos a cualquier músico clásico, estábamos tocando con la Orquesta Nacional del país. Los músicos que estaban ahí y el director eran absolutamente brillantes.
El proceso se simplifica mucho cuando trabajas con gente que es top en su campo. Hubo un primer momento muy divertido porque el director y la orquesta ya habían tocado con bandas de rock antes. Cuando tuvimos la primera reunión, el director no paraba de decir: “Yo ya he hecho esto con bandas de rock antiguamente, tal y cual”. Y nosotros le explicábamos que no es bien bien rock, intentábamos contarle que nuestra propuesta musical es distinta. Pero él decía que no nos preocupáramos, que había tocado con bandas de rock tradicional.
En un punto dijo: “No, yo lo escucharé, no necesito partitura, no necesito nada, yo ya lo arreglo todo”. Y de repente volvió muy educadamente preguntando si teníamos alguna partitura o algo por dónde empezar, porque no eran solo los gritos, sino que había mucha cosa al mismo tiempo.
Cuando ya le pudimos pasar todas las orquestaciones que existen en los propios temas, a partir de ahí el director se encargó de arreglar todo para encajarlo dentro de las piezas y que no fuera un anexo, sino un solo bloque. Nosotros supervisábamos hasta cierto punto por si algo quedaba fuera de rango o a nivel estético no nos encajaba, pero le dimos mucha libertad. Siempre hemos pensado que cuando trabajás con gente top es mejor dejar que hagan lo suyo y no ponerte en medio, porque esa necesidad de controlarlo todo puede estropear el proyecto y alienar a la gente.
TTH: Sí, sí. Ellos son los que tienen años de experiencia. Obviamente ustedes también tienen muchos años encima, pero me refiero a que ellos son los músicos clásicos: saben perfectamente lo que están haciendo.
Eso es.
TTH: ¿Cómo eligieron las canciones para este álbum en vivo? ¿Fue a partir de las que ya estaban acostumbrados a tocar en directo o eligieron las que mejor sentían que se adaptaban a este nuevo formato, a este nuevo contexto con orquesta?
Es una mezcla de ambas cosas, porque esto nos cayó en medio de una época en la que estábamos girando bastante. Había canciones muy rodadas que ya tocábamos seguido, pero también coincidían con las que la gente más quiere escuchar.
Había temas prácticamente obligatorios. Por ejemplo, “Leap of Faith”, que está en Metanoia, es completamente orquestal y no podíamos tocarlo en directo sin una orquesta, porque no tenía sentido tirar todos los samples. Lo mismo con el outro de “Spiritual Migration”, que es básicamente piano y orquesta, o “Cosmic Walkers”. Había canciones que directamente pedían un formato así; ya las imaginábamos tocadas con orquesta y era hermoso pensarlo.
Después estaban los temas que ya tenían orquesta de por sí y que ya tocábamos “Mind As Universe”, “Living Waves” y todos los de videoclips que formaban parte del repertorio habitual, esos no podían faltar. Con eso ya teníamos gran parte del show armado.
A partir de ahí empezamos a jugar un poco. Dijimos: “¿Y por qué no meter esta canción de un álbum de 2009? ¿Por qué no?” Y sumamos un par más que nos hacía ilusión incluir.
Pero también hubo un punto de realidad. Puedes tener todas las fantasías que quieras, pero al final tienes que hacer un trabajo eficiente, tener en cuenta limitaciones y pensar más allá de los sueños salvajes. Eso nos llevó a una selección bastante natural.
TTH: A veces me imagino, en los conciertos, cuando una banda anuncia que va a hacer un repaso de su discografía. Uno como público no piensa el trabajo de tener que regresar a tocar canciones que no tocan hace tantos años.
Para que te hagas una idea, una pequeña anécdota. Nosotros tenemos el álbum Spiritual Migration, que es uno de los más celebrados dentro del público que nos sigue. Hace unos años quisimos incluir en el directo un tema del disco que nunca habíamos tocado: “The Majestic of Gaia”. Claro, yo no tengo ni partituras ni tenía pistas ni nada, yo lo saco todo directamente escuchando el álbum de Spotify. Y entonces me ocurrió que no me acordaba absolutamente de cómo se tocaba nada de eso. Estaba ahí pensando “¿cómo era esto?”.
Al final tuve que ir a YouTube y poner “el nombre de mi propia canción + cover”. Y me salieron dos chavales completamente jóvenes tocándola increíble.Algunas cosas las hacían de manera distinta a como las había compuesto yo, y eran formas mucho más inteligentes de tocarlo. Así que les dejé un comentario diciéndoles “sois los mejores, gracias”.
Llega un momento en que te olvidas del material porque son tantas canciones que tienes que coger lo que puedes. Las que aprendes nuevas las problemáticas, pero la gente a veces no lo piensa, solo quiere su canción favorita y ya está.
TTH: Sí, la suerte que es tener gente haciendo covers de tus canciones y que puedas ver cómo están tocando para acordarte de cómo eran.
¡Y cómo toca la gente! Madre mía, de verdad.
TTH: O sea, ya que mencionabas YouTube… en estos días donde tenemos YouTube y otros servicios para ver videos y todo, o vídeos como dicen también. Cuando aparecieron los discos en vivo, era la época en la que uno no podía agarrar y simplemente ver una grabación de la banda tocando, y a veces el disco en vivo era lo que uno podía tener. Pero en estos días uno puede agarrar y poner “YouTube Perséfone en vivo en Australia 2025” y tocar enter. ¿Qué crees que puede ofrecer un disco en vivo en estos días?
Hombre, yo creo que pueden hacer esto, desde luego, y lo que van a encontrar es la grabación de un chico que cogió el móvil tres segundos antes y se puso a grabar cualquier cosa que probablemente no sonará especialmente bien.
Por lo tanto, creo que sobre todo es la calidad del propio producto. Cuando lo iniciamos, simplemente queríamos tener un recuerdo de la mayor calidad posible en dos sentidos. El primero era mostrar al mundo algo hecho cien por cien, o noventa y nueve por cien, en Andorra, porque la mezcla la hizo David Castillo y es sueco, con lo que era el infiltrado, era el Among Us, pero todo lo demás lo hicimos desde aquí.
Y nos hizo mucha ilusión poder decirle al mundo: “Mirad, esto es lo que se hace en este país tan pequeño. Tenemos una banda de Andorra con la Orquesta Nacional de Andorra, en el Auditorio Nacional, con nuestro público, familias, políticos, gente de aquí, gente que viajó para venir a ver el concierto”. Incluso la gente involucrada en el sonido, quitando a David, toda la gente de monitores, toda la gente de la grabación del vídeo, son amigos nuestros íntimos de toda la vida. Era una celebración de algo un poco tribal, si quieres, de: estamos aquí encima de las montañas, perdidos, haciendo nuestra cosa. Y era la oportunidad de decir: vamos a hacer la cosa de la mejor calidad posible para enseñarle al mundo que esto también existe.
La oferta es esa. A partir de ahí, un día veremos si a la gente le parece bien o mal, pero era nuestra pequeña celebración de nuestro lugar dentro de la escena, dentro de nuestro país, de la gente, de ofrecer algo que el día de mañana, cuando no estemos, porque todo acaba, cobrará una dimensión más allá, al menos en nuestras propias vidas.
A partir de aquí, lo que la gente vaya a escuchar o no, si tiene éxito o no, eso se nos escapa porque, como sabrás, es otra película a la que no podemos hacerle nada.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Be Prog! My Friend 2025 – Dia 1: “La magia progresiva invade el Poble Espanyol”
TTH: Encima esto que mencionábamos antes de que casi no tienen oportunidades para tocar en su país. Una vez que tienen oportunidades, vamos a hacer algo especial. Y encima, si vamos a hacer algo especial, lo mejor es agarrar y tener un testimonio, tener una manera, un registro de lo que fue todo el evento.
Eso es. Exactamente.
TTH: Y mencionaste antes el álbum Metanoia. Metanoia fue el primer álbum que editaron, si estoy en lo cierto, a través de Napalm Records, que es un sello grande dentro del metal. Vienen de trabajar con varios sellos no tan grandes, una variedad de sellos mucho más chicos. ¿Cómo se siente trabajar con un sello grande comparado con los discos anteriores? ¿Cuál es la diferencia?
Yo estoy seguro que te lo puedes imaginar. De pronto pasas de tener a una o dos personas que se encargan de todo, tienes acceso directo al dueño de la discográfica, es amigo tuyo, va contigo de gira, se hacen colegas, y él invierte lo que puede, tú ayudas con lo tuyo. Y de golpe pasas a tener un equipo de marketing, un equipo de no sé qué, otro de no sé cuántos, contabilidad, todo. Y la persona que habla contigo es solo una dentro de toda una estructura.
Por una parte, el equipo es muy superior y a nivel de repercusión también es mayor. Aquí estoy hablando contigo, ¿sabes lo que quiero decir? Antes era más difícil acceder a medios. Ellos tienen gente directamente dedicada a la promoción que habla con las personas y te lo organiza. Es una pasada, es lo primero que notas.
También hay que entender que estás en un sello con artistas de un nivel mucho mayor en números y éxito. Pasas de ser el pez grande en la pecera pequeña a ser el pez pequeño en la pecera grande, con peces más grandes. ¿Qué ocurre? Que al final un sello discográfico es una empresa y tiene que poner su atención donde obtiene más rédito. Pero eso no significa que Napalm no apueste por nosotros. Por algún motivo, la propuesta musical que tenemos les parece única y les encanta que estemos allí. Nos tienen como un pequeño “token”, una banda que querían tener, y nos dejan hacer literalmente lo que nos da la gana. ¿Queremos hacer un EP? Perfecto.
Aunque saben que los números han crecido muchísimo en los últimos años (gracias a ellos también, a las giras y quiero pensar que a la calidad de los lanzamientos) están abiertos a que nos expresemos artísticamente como queramos. Y eso es muy agradable. No tenemos la presión de “estamos invirtiendo todo el dinero del mundo para que seáis los próximos Jinjer o Powerwolf”, que son bandas enormes de su roster.
Estamos en un punto más underground dentro de un sello grande. “Tenemos a Persefone, están haciendo su movida, y cuando les pedimos cosas están ahí para nosotros”. Y nosotros intentamos mantener un nivel de calidad para que la relación con Persefone se vea como una sociedad con un estándar alto.
TTH: Encima la propuesta de la banda no es particularmente accesible. Sí, son una banda de death metal, digamos, pero no son, como mencionaste, Powerwolf o Jinjer, sobre todo Jinjer, que a veces tienen voces extremas pero dentro de todo son bastante accesibles para lo que es el estilo. Lo de ustedes viene más que nada por el lado de la complejidad y todo ese tipo de cosas.
Sí, sí, sí.
TTH: Cuando yo hago las preguntas para las entrevistas, busco otras entrevistas que les hayan hecho. Y encontré entrevistas a ustedes en sitios hechos en Geocities, de hace tiempo largo. Esa es la forma en la que uno se da cuenta de los años que tiene la banda esos sitios hechos en 2002. ¿Cómo ves la evolución de la banda desde sus inicios? ¿Cómo lo compararías?
Nosotros empezamos muy jóvenes con esto y era pre Youtube, no había nada, era campo todo. No teníamos idea de lo que estábamos haciendo ni de cómo acceder a nada. Nosotros éramos chavales, como suele decirse también, con una maleta llena de sueños. Teníamos una idea muy concreta. Todo empezó, como me imagino que te habrá pasado a vos, cuando descubrís esa música que te hace vibrar. Estás escuchando algo que encaja y dices: “Me gusta tanto que no quiero solo disfrutarlo, quiero formar parte de esto”. Recuerdo que, de muy joven, escuchando música tuve ese momento en el que se te ponen los vellos de punta, todo encaja y aparece una euforia enorme. Ahí pensé: “Me encantaría intentar que alguien, en algún momento de su vida, pueda sentir algo parecido a lo que estoy sintiendo yo ahora mismo”. Todo partió de poner una visión muy concreta a nivel musical. Y como no teníamos idea de nada, el plan que teníamos, siendo adolescentes, era decirlo en voz alta: “¿Cómo llegamos a donde queremos llegar?”. Teníamos sueños: queremos tocar acá, queremos tocar allá, queremos una discográfica. Pero no sabíamos cómo. Entonces dijimos: “Vamos a hacer discos uno detrás de otro, cada vez con más calidad, hasta que sea innegable que hay algo valioso en lo que hacemos y alguien tenga que girar la cabeza y decir: esta gente merece la pena”. Te puedes imaginar que fue de la mano con la tecnología y con todo lo que fuimos aprendiendo. Al final, fue ensayo y error. Escucho el primer álbum y veo fallos. Escucho el segundo y veo fallos que ya no están en el primero, pero tampoco están en el tercero. Y hasta hoy sigue igual. Escucho Lingua Ignota y pienso: “Maravilloso, un paso adelante, ahora hay que apretar en otra dirección, porque es una evolución constante”. Al final, es nuestro proyecto de vida. Ese es el punto.
TTH: Cuando uno se pone a grabar discos, algunos se imaginan: “Lo hacemos todo bien de una”. Pero no, casi nunca pasa. Nunca sale así. Uno escucha los discos y piensa: “Esto podría haberlo hecho mejor. Para el siguiente, vamos a hacerlo mejor”. Es tal como lo describiste, una evolución constante.
Totalmente, totalmente. Tienes que ser analítico y crítico. Además, los músicos somos muy inseguros por naturaleza, obviamente. Es horrible hacer discos y sacarlos al mundo porque nunca sentís que tu música está a la altura de la que te gusta.
A mí me gustan los grupos de otros, no me gusta mi grupo. No puedo escuchar a mi propio grupo, entonces todo me parece de peor calidad. Siempre estás corriendo detrás de la zanahoria. Quiero algo que no sé exactamente qué es, que es sentir lo que siento cuando escucho a los músicos que me gustan mucho. Pero con el tiempo aprendes a callar esas voces y entendés que el valor de lo que hacés se lo tiene que dar la persona que lo escucha, no quien lo crea.
Quien lo hace puede poner calidad, intención, y eso está muy bien, es hermoso, pero lo único que puedes hacer es dar lo mejor que tienes con lo que hay. Que otra persona sienta algo, que encuentre algo que valga la pena, no va a depender de que yo ponga una nota distinta o trabaje con un productor diferente. Eso depende de quien escucha: su momento vital, cuándo le llega, qué importancia le da, como me pasa a mí con otros artistas.
Cuando te desvinculas de eso, sigue siendo un proceso de ensayo y error, pero te sacás un peso de encima.
TTH: Antes mencionábamos que habían estado en Australia y en China hace poco. También tocaron en Turquía este año por primera vez, si no estoy equivocado. ¿Se pusieron a pensar en qué otro lugar les gustaría tocar por primera vez en algún momento? Suena extraño porque, como decíamos, la enorme mayoría de los recitales que dieron son técnicamente internacionales, algo que a muchos ni se les cruza por la cabeza como posibilidad.
Es cierto. Hemos hecho como 300 conciertos fuera y 15 en casa. Es una locura. Estamos en un punto en el que queremos ir tachando lo que nos queda, porque no sé cuántos años más podremos hacerlo. Ya estamos con el plan de tachar, tachar. Como con Australia: hay que ir a Australia, obviamente. A lo mejor no vamos nunca más a China, así que hay que ir a China. ¿Dónde más queremos ir? Pues mira, nos queda algún sitio y estamos trabajando activamente para conseguirlo.
Queremos volver a Argentina sí o sí. No es porque tú seas de allí, pero ya lo sabéis: para nosotros los hispanohablantes, tocar allá es algo que no sé ni cómo explicártelo. Es como estar en casa sin estar en casa. Es increíble, lo mejor que hay. Y la sensación que nos quedó fue la de volver, porque es precioso.
Donde no hemos estado y estamos trabajando para tocar es en África. Queremos pisar África también. Tenemos opciones para ir a Sudáfrica y se va a hacer. No sabemos cuándo, pero ya estamos hablando con gente. Y a mí particularmente, por un tema de tachar lugares, me gustaría ir a la India, por el hecho de decir: pues mira, fuimos a la India. Alguna vez tuvimos una oportunidad y no pudimos cogerla para ir a un festival. Sería por decir que estuve en todos los sitios que me hacía ilusión. Pero si no pasa, tampoco pasa nada.
Ya poco más te sabría decir. Creo que pasamos por todos los lugares que me hacía mucha ilusión visitar, y quizá me dejo alguno, pero creo que serían esos dos: África me gustaría muchísimo e igual con la India.
TTH: Cuando uno tiene la oportunidad de ir a ese tipo de lugares, llega un punto en el que lo único que queda es aprovechar.
Claro, claro. Es como el último que hicimos en Australia y China, y salió la oportunidad de tocar en Corea del Sur. El promotor dijo: “Ey, ¿por qué no? ¿Por qué no?”. Y dijimos que sí. Y ahí no hay escena de ningún tipo. Veníamos de tocar en Australia con 600 o 700 personas, todos a tope. Y el promotor, cuando llegamos, nos dijo: “Aquí todo es K-pop, esto es lo que van a encontrar. Va a parecer vuestro primer concierto”. Y dijimos: “Perfecto, lo mejor de mi vida”.
La sala era chiquitita y teníamos ahí 60 o 70 personas, todos a tope, con una energía tremenda, y nos lo pasamos increíble igual. Al final dices que sí, porque ¿cuál es la otra opción? Volver a casa y estar sentados delante de la tele. Pues tocamos un concierto donde sea, uno más, ¿por qué no? Algún día no lo podremos hacer, así que hay que aprovechar ahora.
TTH: Uno tiene que aprovechar. ¿Cuándo va a volver?
Nunca sabes.
TTH: Una cosa que quiero mencionar es que también estamos llegando al fin del 2025. Eh, ¿qué deseo tienen para el 2026? ¿Cuáles son sus planes? Porque yo me enteré que van a estar en un crucero en unos meses, por lo que tengo entendido.
Sí, correcto, correcto.
TTH: Contanos acerca de eso.
Pues mira, sobre el crucero es la segunda vez que tocamos allí. Es este crucero que se llama 70000 Tons of Metal. Hace unos años nos invitaron y es una experiencia espectacular. Al final vas a un sitio donde estás en el crucero, tocas dos conciertos, está todo lleno, es enorme y está lleno de escenarios, así que tienes a todas las bandas tocando. Muchas de ellas son bandas que te gustan mucho, por lo tanto tienes acceso a músicos que admiras y estás en contacto con ellos igual que con los fans. Estáis todos por allí y básicamente es pasar el día disfrutando de una especie de vacaciones en altamar en las que puedes tocar e ir a conciertos de otros, disfrutar y hacer una jam con gente.
Este año nos han vuelto a llamar y dijimos que sí, obviamente. Vamos a ir allí a tocar un par de sets y el primer concierto de 2026 será en ese crucero. Básicamente es una semana, tocas dos veces, colaboras en una jam de músicos All Star donde te ponen temas y tú te los aprendes. Es todo muy lúdico, mucho más light que tocar un Hellfest, por ejemplo, donde sabes que tienes que hacerlo con los grandes. Ahí también hay muchas bandas grandes, pero la sensación general es que estamos todos pasando un buen rato. Acabas de tocar, bajas y estás con la gente, o sea que es otra historia.
A partir de ahí habrá más tours. No puedo decir nada, pero se anunciará uno dentro de poco. Ha sido una oportunidad muy importante que nos surgió y que cogimos, y creemos que es muy buena para la banda para poder tocar en vivo. Y por supuesto tenemos que escribir música, eso ya no tiene excusa. Hay que hacer algo nuevo sí o sí. Así que esos van a ser los planes.
TTH: Sí, sí. Eso que dijiste de estar en un crucero con bandas de las que uno es fan, pero a la vez es raro pensar que uno es seguidor de esas bandas y, al mismo tiempo, ahora también es compañero de trabajo de ellas.
Sí, pero yo siempre seré fan.
TTH: Obvio, obvio.
Claro, tío. Mi mujer siempre me dice que veo a tal músico tal y voy corriendo a decirles: ”Hola, ¿qué tal?”. Me dice: “Es que pareces un fan.” Y le digo que sí, que, al final, coincidió que pude acceder a estar acá,, pero cuando veo a músicos que me gustan me vuelvo loco. Me encanta verlos y me encanta ir y decirles: “Tío, me diste mucha alegría en mi vida.” Y que lo sepan, tío. No sé… es algo con lo que voy a morir, creo.
TTH: En febrero de 2024 lanzaron un EP llamado Lingua Ignota Part 1.
Tal cual.
TTH: ¿Cuándo se viene el Part 2?
El Part 2 probablemente no será lo siguiente que lancemos. Lo que viene ahora va a ser algo completamente distinto de lo que iniciamos con Lingua Ignota, porque allí también estaba muy marcado por la entrada de Dani en las voces. Queríamos experimentar con un par de ideas y tenía sentido en ese momento la temática, pero ahora sentimos que queremos ir en otra dirección a nivel estilístico, lírico y temático. Probablemente será un álbum completo, otro full length, antes de lanzar Lingua Ignota Part 2.
TTH: Experimentar después de cambiar de cantante tras tanto, tanto tiempo, eso es todo un tema.
Sí que lo es, sobre todo cuando eres tan amigo de todos los miembros de la banda. Esto no es solo una banda profesional en el sentido de que lo llevamos como tal, sino que somos colegas de toda la vida, son mis mejores amigos. Yo no quería que entrara nadie que no fueran ellos, porque los quiero, ¿sabes?
Cuando Marc tuvo que dejarlo por motivos personales, fue un drama, y meter a alguien después fue muy difícil porque yo no quería a nadie que no fuera él. Luego entró Dani, y ahora Dani es mi amigo más allá de ser cantante de la banda. Es una persona a la que quiero muchísimo y me encanta que esté en mi vida más allá de los momentos que pasamos en el escenario.
TTH: Ya para cerrar, ¿qué querrían decirle a los fans que van a escuchar este nuevo álbum en vivo y a verlos en directo ahora?
Pues mira, te voy a decir que al final el fan no deja de ser una persona como yo, que puede o no engancharse con ese vídeo, ese álbum o lo que sea. Lo que quiero decir es que para nosotros hacer ese álbum fue asumir un riesgo sin saber muy bien lo que hacíamos, como la mayoría de cosas que hacemos en la vida.
Así que el mensaje es: que se tiren a la piscina cuando surjan oportunidades. Da igual si es música, relaciones, trabajo o cambios en sus vidas. Nosotros nos metimos en esto sin saber y pasamos momentos muy estresantes. Me planteé si era buena idea o no, hubo discusiones de todo tipo y, al final, estamos aquí hablando con alguien en Argentina, comentando como si ya formara parte. Es una realidad preciosa.
Como decimos en el grupo, cuando haces cosas pasan cosas, cuando no haces nada, no pasa nada. Así que el mensaje es: te puede gustar o no, pero aprovecha. Haz lo que tengas que hacer para que la vida merezca la pena, toma una decisión al día y no tengas miedo de aprovechar oportunidades, porque si no, el tiempo pasa y luego te arrepientes más de lo que no hiciste que de lo que hiciste.


Hermética X Pato Strunz, el flamante proyecto internacional de Claudio Strunz que interpreta canciones de su ex-banda, va a presentarse en El Teatrito el próximo 5 de diciembre. Desde TrackToHell nos pusimos en contacto con el querido baterista para conversar sobre lo que se viene.
Están bastante ocupados, ¿qué me podés contar de la gira que se viene?
Estamos con el inicio de Volver al Origen Tour 2025. Estamos en Happy Together que es la productora en la cual estamos trabajando, en Caballito. Ya hace unas dos semanas que estamos acá en Argentina ensayando. Mañana arrancamos la gira, así que hoy tuvimos un ensayo muy, muy intenso, como seis horas. Estamos muy felices.
¿Ya tuvieron una fecha en Los Ángeles, verdad?
Exactamente, el debut fue en Los Ángeles. Yo estoy viviendo en Miami. Tanto Pablito como Nico viven ahí, al lado.
¿Quiénes conforman la banda? ¿Tiene que ver con Ithaca, que es el proyecto que presentaste el año pasado?
Sí, sí, y ese proyecto sigue estando. Pero en esta oportunidad arrancamos con Hermética X Patro Strunz y acá en Argentina el bajista es Marcelo Bracalente, de Jerikó, Chino Gorosito en guitarra y bueno, la voz en todos lados es Niko García y Pablo Giménez, un hermano venezolano que tenemos tocando la guitarra en Estados Unidos y que nos está acompañando en toda la gira acá también. Así que estamos muy contentos de empezar esta gira. Nos tomó por sorpresa la cantidad de fechas que salieron. La verdad que es increíble todas las fechas que hay , está buenísimo.
Hablando del vocalista, Niko García, a mí me gustó, por los temas que escuché que grabaron, cómo se adapta al registro de Ricardo, pero también el de O´Connor. Por ejemplo en Del Camionero, que tiene que combinar ambos y queda bien en los dos.
La verdad que sí. Y esto es el inicio… no es que yo estaba buscando hacer algo, digamos, como Hermética X Pato Strunz, sino que yo estaba en Estados Unidos, tenía otro proyecto, de hecho tenía un tributo a Pappo también porque tocábamos en el circuito latino. Y un día me llamaron, me dijeron si no quería ir a un show que había, que era un tributo a Los Redondos y tributo a La Renga. Y bueno, por suerte fui, por esas cosas de la vida, porque yo estaba recién llegado a Estados Unidos y estaba justo ese día solo y me mandé. Y cuando salió Maltratados, que es el tributo a La Renga que tiene Niko García y dije wow, loco ¿de dónde salió? Impresionante el vozarrón que tenía, la impronta, la actitud, la energía y dije epa, cómo canta este loco. Ahí nos pusimos a charlar después del show y dijimos cuándo vamos a comer un asado, juntémonos. Yo ahí ya ví a alguien que me sorprendió, porque tenía todo lo que tiene que tener un cantante. Entonces lo primero que le propuse fue que yo hacía mucho tiempo que quería grabar un tema que era El Inventor del Mal, de Los Antiguos. Justo él conocía la banda y le gustó la idea. Empezamos con eso y cuando lo escuché cantar El inventor del Mal digo “este tipo puede cantar las canciones de Hermética”. Y bueno, ahí empezamos a desarrollar el proyecto, y acá estamos.
¿Cómo se explica que Hermética, tanto tiempo después, sigue vigente? Incluso más que antes, me atrevo a decir.
Y es increíble porque a través del paso del tiempo, Hermética nació como una banda musical, pero se convirtió en un fenómeno social. Entonces creo que eso fue el pasar diferentes barreras y estar en el tiempo. El que escucha heavy metal, siente el heavy metal, no es una moda. Entonces a través de los años sigue estando, por su mensaje, por sus letras. Entonces llegó un momento donde obviamente la gente tomó como propias esas canciones. las letras y ahí es como que se disparó. La gente está enamorada de esas canciones, y hacen que siga la llama viva. ¿Eso es increíble, no? Yo siempre digo que a mí me van a cerrar la tapa del cajón y me va a seguir gustando Hermética. Y son mis versiones estas. Ahora era una muy buena oportunidad para poder plasmar canciones que quizás no estaban tan bien grabadas, grabarlas de nuevo con un audio nuevo, fresco, moderno y creo que eso se nota en el trabajo que hicimos. Estamos muy contentos de cómo está funcionando, de cómo quedó el registro de las canciones y en particular como está siendo recibido el proyecto.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rata Blanca en Buenos Aires: “La vuelta de los guerreros del arcoíris”
Ya grabaron algunas canciones.
Sí, estuvimos un montón de tiempo ensayando las canciones hasta que dijimos “bueno, es el momento de grabar algo”. Y la primera canción que grabamos fue Tú Eres Su Seguridad, en conjunto con Atravesando Todo Límite y Vida Impersonal. De estas tres canciones, la única que tiene video es Tú Eres Su Seguridad que está grabado en Marquee Studios, una sala de ensayo hermosa que hay allá en Miami, que es donde ensaya Nicko McBrain. Un lugar alucinante. Y grabamos ahí que tienen un estudio, la verdad es un lugar muy lindo. Pero después yo no quedé conforme con cómo había quedado la mezcla. Y justo yo venía para Argentina y llamé a mi gran amigo Álvaro Villagra, que es el que grabó absolutamente todo. Y le digo Alvarito, necesito que me mezcles esto. Pero por supuesto me dijo… fui una tarde, fuimos a comer algo, y lo mezcló en unas tres horas al tema. Es una bestia. Así que feliz, feliz de volver a trabajar con él, que es una eminencia, más allá de que sea mi amigo. Y ahí fue como el puntapié, fue muy bien recibido el video, con no sé qué cantidad de vistas tiene. Esa fue la punta de lanza que hizo que las otras dos canciones salieran pero en audio, no en video, vía los formatos digitales.
Después de eso, nos propusieron de Realm26, que es un estudio, grabar un streaming. Y yo le dije mirá, grabémoslo así en formato en vivo, pero no lo streamiemos. Grabamos y lo mezclamos bien, porque yo soy un hinchapelotas del audio. En el medio habíamos firmado el contrato con Happy Together, que es una una productora acá de Buenos Aires, para el contenido digital y demás. Ahí se grabó el último disco de Charly García, por ejemplo. y bueno, empezamos a trabajar juntos, grabando también otras cosas y ahí se fue terminando de mezclar. En Realm26 hicimos cinco canciones más. Ayer se estrenó “Del Camionero”, que es la cuarta canción. Y la última canción que queda, que todavía está sin estrenar, es Robo un Auto.
Con respecto a tu estilo de tocar, de aquellas versiones originales que grabaste con Hermética ¿ahora, cambiaste algo, las fuiste adaptando? Porque son canciones que tocaste toda tu vida.
Exactamente, más de treinta años. Básicamente están tocadas como las grabé. La diferencia es obviamente el audio que se está usando, el sampleo, las baterías. Pero lo que es tocadas son los mismos arreglos porque a mí me gusta respetar como son. Una de las cosas que yo tenía en la cabeza cuando fuimos a grabar estas canciones era respetar la esencia de esas canciones. Entonces es como que para mí era súper específico tocarlas igual, o sea en la impronta. Después obviamente va a cambiar porque usas un audio nuevo, un audio más moderno… producir la canción desde otro lado desde el aspecto del audio. Pero en la tocada respetar la esencia.
Para dar la misma sensación que tiene el que escuchó los discos toda la vida, ¿no?
Exactamente. Y sí, lo que tiene de color, obviamente, es que Nico es un cantante muy versátil y que está como en el medio, ¿no? En el medio de Ricardo y de Claudio. Pero obviamente lo comparan con el Chizzo porque él ama La Renga, y es increíble como canta esas canciones también. Pero creo que obviamente encontró su lugar, encontró su impronta Y hoy tiene su estilo, es su versión. La verdad yo estoy muy contento. En cada canción como que le ponía un poquito más de sal a la cosa y quedó increíble, espectacular.
Los esperamos a todos el 5 de diciembre en El Teatrito, con Hermética X Pato Strunz. Vamos a tocar veinte canciones de Hermética, seguramente vamos a tener un par de invitados. Están todos invitados para participar de lo que seguramente va a ser una gran fiesta de Heavy Metal
Muchas gracias, Pato.



El año ha sido muy movido para los chicos de Ancient Settlers y es por este motivo que me junté con ellos para saber un poquito la actualidad de la banda y como afrontan el 2026 con sus nuevas integrantes.
Muy buenas chicos, aquí os escribe Lucas de Tracktohell y quería saber cómo nace la idea de volver a grabar “Autumnus” y cómo fue reencontrarse con aquellas canciones en manos de dos vocalistas nuevas como Nía Creak y Noelia FJ.
¡Muy buenas, Lucas! Un placer volver a saludarte.
La idea de revisitar Autumnus llevaba tiempo rondándonos. Ese EP fue nuestro primer paso como banda y, aunque le tenemos muchísimo cariño, siempre sentimos que las canciones podían expandirse y llegar más lejos con los medios y la madurez que tenemos ahora. 2021 fue un momento clave para nosotros, pero también un punto de partida muy distinto al actual.
Reencontrarse con esos temas ha sido casi como abrir un viejo diario. Ves lo que eras, lo que querías decir y cómo has crecido desde entonces. Y, por supuesto, contar con Nía y Noelia ha sido decisivo: han aportado nuevas texturas, nuevos enfoques vocales y una energía completamente renovada. No se limitaron a “interpretar” las canciones, sino que las hicieron suyas, respetando el espíritu original pero llevándolo a otro nivel.
Justamente de Nía, quería saber cómo surge la idea de sumarla a la banda y qué os ha aportado ella a nivel profesional en el repertorio.
La idea de incorporar a Nía surgió casi de manera natural. Queríamos ampliar el abanico de rangos vocales, para dotar de mayor personalidad al proyecto. Ya le conocíamos y sabíamos que entendía la esencia melódica pero agresiva del proyecto y que se entendería fácilmente con Noe.
Profesionalmente ha aportado muchísimo: presencia escénica, potencia, una interpretación muy emocional y una visión fresca a la hora de plantear líneas vocales. Ha hecho que algunas canciones cobren un nuevo significado y ha añadido capas que antes no existían.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ancient Settlers – Oblivion’s Legacy (2024)
Este verano habéis compartido escenario con Ignea, ¿cómo fue la experiencia?
Increíble. Ignea son una banda que admiramos desde hace años y compartir escenario con ellos ha sido un verdadero placer. Más allá del hecho artístico, son personas cercanas, humildes y muy generosas. Su energía en directo es brutal, y eso siempre te impulsa a dar un poco más en tu propio show.
Además, compartir espacios con bandas que trabajan tan duro te recuerda por qué hacemos lo que hacemos y por que es importante ser humildes y consistentes.
Ancient Settlers es uno de los nombres propios del metal pesado actual junto a Bloodhunter, Death & Legacy o Hiranya, ¿cómo veis la escena actual en España?
La escena está en uno de sus mejores momentos. Hay muchísimas bandas trabajando a nivel internacional, con propuestas sólidas, profesionales y con una identidad marcada. El metal español ha dejado de ser “promesa” para convertirse en una realidad.
Lo que necesitamos ahora es que el público, los promotores y los medios sigan apoyando ese crecimiento, porque el talento está ahí y la profesionalidad también. España está exportando metal de primer nivel y eso es motivo de orgullo.
¿Cómo vivisteis el ciclo de Oblivion’s Legacy y qué supuso para vosotros fichar con Scarlet Records?
El ciclo de Oblivion’s Legacy fue un punto de inflexión. Fue un álbum muy trabajado, muy personal y con una producción que nos permitió crecer musicalmente. Lo vivimos con mucha intensidad: fueron 38 conciertos en 14 países, salas, festivales… muchas anécdotas y grandes dificultades, además de videoclips, eventos… y sobre todo mucho aprendizaje.
Firmar con Scarlet Records fue un enorme paso adelante. Para nosotros significó entrar en una plataforma internacional que entiende el tipo de música que hacemos y que trabaja con bandas que admiramos. Sentimos que el álbum tuvo una visibilidad que habría sido difícil obtener en solitario y eso nos abrió muchas puertas, por lo que en general ha sido un paso importante para la banda, sin ninguna duda.
Nía y Noelia, ¿Cuáles fueron las vocalistas que os inspiraron a cantar este tipo de sonido?
Nía: Mis influencias vienen de vocalistas que combinan técnica con mucha personalidad, como Rocío Jurado, Nino Bravo y dentro del metal Amy Lee o Noora de Battle Beast, todas las vocalistas que han intervenido al frente de Nightwish o Britney de Unleash the Archers. Siempre me ha inspirado esa capacidad de moverse entre lo melódico y lo extremo sin perder emoción. Además, de sentir que parte de mi influencia proviene de voces teatrales o cinematográficas.
Noelia: Tengo muchísimas influencias porque siempre me ha interesado entender las distintas técnicas y colores que se pueden conseguir dentro del metal extremo. Me inspiran vocalistas muy versátiles como Peter Tägtgren (Hypocrisy), Tatiana Shmayluk (Jinjer), Maurizio Iacono (Kataklysm), Mikael Stanne (Dark Tranquillity) y Mikael Åkerfeldt (Opeth), porque dominan múltiples registros y saben mover la emoción dentro de la agresividad.
También admiro a Angela Gossow y Alissa White-Gluz (Arch Enemy), así como a Nergal (Behemoth), por la forma tan clara en la que articulan incluso en registros extremos.
De las voces más graves me han marcado muchísimo Simone “Som” Pluijmers (Cerebral Bore) y Mallika Sundaramurthy (Abnormality), por la profundidad y brutalidad de sus guturales.
En el extremo contrario, me flipan los agudos de Dark Funeral, esa tensión tan afilada que manejan.
Y luego está Jeff Walker (Carcass), que admiro por la naturalidad con la que hace parecer fácil algo que en realidad es muy complejo. Cada vocalista me aporta algo distinto, cada uno tiene su porqué, ¡jajajaj!
¿Y que si me los he estudiado a todos? Sí, tengo diseccionadas todas sus técnicas guturales, ¡jajajaj!
¿Cuáles son los planes para la banda de cara a 2026? ¿Habrá gira nacional, festivales…?
El 2026 será un año intenso, pero con otra perspectiva. De momento tenemos previsto seguir presentando Autumnus y ya estamos trabajando en nuevo material para nuestro 3er Lp. Nuestra intención es combinar fecha por la península con algunos conciertos en Europa, además de volver a festivales —algo que siempre disfrutamos muchísimo.
No podemos confirmar todas las fechas todavía, pero sí podemos decir que habrá movimiento, y del bueno.


La Armada nació en Santo Domingo con una visión política y punk, tras emigrar a EE.UU., evolucionaron mezclando hardcore con ritmos caribeños y se consolidaron en Chicago. Su nuevo sencillo “Over” aborda la explotación histórica en República Dominicana y adelanta un sonido más experimental rumbo a su próximo EP “Ofensas”.
Para quienes aún no los conocen, ¿cómo nació La Armada y cuál fue la visión inicial del proyecto cuando comenzaron en República Dominicana?
La Armada nace en Santo Domingo en 2001, poco después de la llegada del internet a nuestra isla, descubrimos el mundo del punk y hardcore, con el cual nos identificamos, políticamente, el país salía de una dictadura de más de 12 años, y nos vimos reflejados más en la estética punk que en el grunge o el hair metal, que en ese entonces era más popular en el país.
La visión inicial fue denunciar las atrocidades cometidas por el gobierno dictatorial de Joaquín Balaguer, quien gobernó durante nuestra niñez, incluso, la banda se dio a conocer cuando nuestra primera canción “Ha Muerto Ya” se viralizó localmente, al celebrar la muerte del ex tirano y por el subsecuente Partido de Liberación Dominicana, quien fue conocido por su corrupción y estuvo al mando durante nuestra adolescencia.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: DÜNEDAIN ESTRENA SU NUEVO VIDEOCLIP
¿Qué desafíos encontraron al salir de la escena dominicana para expandirse a otros países, y cómo esos retos moldearon su sonido e identidad?
El primer reto fue emigrar a Estados Unidos: aprender a vivir y adaptarse a las normas de un país nuevo y rígido, al principio, estábamos en un pueblo pequeño en Florida, donde no eran comunes los latinos, mucho menos los dominicanos.
Emigrar influyó bastante en nuestro sonido, estando ya inmersos en el circuito de conciertos, fuimos expuestos a subgéneros como el power-violence y el grindcore, si bien no son nuestro plato principal, dejaron huella en nuestro estilo.
Otro reto fue aprender a ser una banda de giras, pasamos de un país pequeño, con una sola ciudad para conciertos de rock, a estar expuestos a 50 estados y miles de ciudades, poco a poco aprendimos sobre logística, rendimiento y cómo hacer funcionar la operación con pocos recursos, tocamos casi una década en circuitos independientes (casas, sótanos y bares) hasta que finalmente comenzamos a girar de forma profesional.
Su música mezcla hardcore punk con ritmos caribeños y una fuerte carga política y social. ¿En qué momento decidieron que esa fusión sería parte esencial de su ADN como banda?
Como inmigrantes, empiezas a añorar lo que dejaste atrás, ya establecidos en Estados Unidos, la música de nuestros padres “a la que nos rebelamos de niños” comenzó a atraernos, ese deseo por conectar con nuestras raíces nos llevó a explorar esos ritmos, entendimos que incorporarlos nos diferencia, pero no lo hacemos por hacerlo, sino cuando tiene sentido y aporta a la música.
Mirando hacia atrás, ¿cuál consideran que fue el punto de quiebre o el momento que les permitió consolidarse fuera de su país?
El punto de quiebre fue mudarnos de Florida a Chicago, allí encontramos una escena de música pesada en español que opera de forma independiente a la anglosajona, esto nos dio un espacio para pertenecer y experimentar, la atención que captamos en esa escena hizo que nuestro nombre comenzara a sonar en los circuitos anglosajones, y así hemos venido construyendo camino e identidad propia.
¿Qué aspectos de la realidad dominicana siguen presentes en su música y mensajes, a pesar del tiempo viviendo fuera?
Seguimos abordando el neocolonialismo: cómo potencias, empresas e ideales del primer mundo aún extraen recursos de Latinoamérica sin devolver nada, esto va desde lo político (como la situación de EE.UU. en Venezuela), lo corporativo (la extracción de oro de Barrick Gold en nuestro país) hasta lo mental y cultural (el consumo de contenido en redes que termina por extraer más que aportar).
Ese mensaje de cuestionar esas realidades sigue vigente y nuestro país sigue siendo parte de ese contexto.
Hablemos de su nuevo sencillo “Over” —¿Cuál fue la inspiración detrás de este tema y qué mensaje buscan transmitir con él?
“Over” está inspirada en una novela dominicana del mismo nombre sobre la explotación en los campos de caña de azúcar durante la ocupación norteamericana de la isla, la novela usa anglicismos que la canción a su vez honra con frases en inglés. El coro dice: “El hombre por hombre, traiciona su ser en nombre del poder,” resaltando competencia versus cooperación; ley de jungla versus comunidad.
A nivel musical, ¿qué diferencia a “Over” de sus trabajos anteriores? ¿Hay nuevas influencias o elementos sonoros que quisieron explorar?
Musicalmente, la canción se construye sobre un groove que sube y baja en intensidad, manteniendo la atención del oyente, al final, el ritmo y la música se vuelven espaciales y el vocalista recita un pasaje desgarrador del libro: “¿Dónde aprendiste a humillar así?”. Esta progresión musical refleja la intensidad emocional y temática de la historia detrás de la canción.
Ese universo sonoro del final es parte de lo que vamos a venir incorporando mas en las composiciones.
Finalmente, ¿qué sigue para La Armada luego de este lanzamiento? ¿Podemos esperar un nuevo disco, giras o colaboraciones próximamente?
Acabamos de cerrar nuestro ciclo de giras de 2025 con una gira de tres semanas por el oeste de Estados Unidos junto a Agnostic Front y Strung Out, ahora el enfoque será continuar lanzando sencillos hasta completar el EP “Ofensas”, con nuestras composiciones más desafiantes.
“Ofensas” es una invitación a mirar adentro y a cuestionar cómo la sociedad moderna influye en el hombre, musicalmente, buscamos equilibrio entre lo memorable y lo experimental; para eso hemos colaborado con percusionistas y compositores afrocaribeños, también, en partes del disco, el reto fue simplificar hasta que el mensaje o la melodía fueran el centro.



Minutos antes de subirse al escenario de Razzmatazz 2 en Barcelona, Marc “Zelli” Zellweger, vocalista de Paleface Swiss, nos concede esta entrevista en plena recta final de su tour europeo. La banda llega tras una serie de shows agotados y después del lanzamiento de su nuevo EP a principios de año, que incluye la potente colaboración con Stick to Your Guns.
En la previa de un concierto que promete ser una auténtica locura, hablamos sobre cómo están viviendo esta gira, la presión de crecer cada vez más, el proceso creativo en la carretera y su conexión especial con España. Arrancamos.
(Entrevista en Video subtitulada al finalizar la publicación)
– Zelli, bienvenido al canal.
Muchas gracias.
– Es un placer tenerte aquí.
Muchas gracias por invitarme.
– Así que, primero que todo, Zelli, estáis cerrando el tour europeo ahora.
Sí, nos queda Barcelona y luego un par de fechas en Francia.
– ¿Cómo os habéis sentido con esta gira? Hacer shows agotados, el de Madrid ayer, que fue una locura… ¿Cómo os sentisteis al respecto? ¿Sientes un poco más de presión ahora, porque os estáis haciendo más y más grandes?
Por supuesto que sí. Yo creo que puedo manejar la presión, pero también sé que yo mismo me pongo aún más presión. Hemos vendido más entradas que nunca, más gente quiere estar entretenida y tenemos que entregar más y más.
Pero fue muy divertido. Fue la primera vez que tuvimos una gran producción en todo, así que teníamos que preocuparnos por nosotros mismos más que nunca. Tengo que ser consciente de lo que estamos haciendo: no fiesta todas las noches y bla, bla, bla…
Pero todo salió súper bien. Fue una gira realmente exitosa para nosotros. Todo estaba lleno y parece que todo el mundo se divirtió. Y sí, fue rápido, honestamente. Parece que comenzamos ayer y la gira ya terminó.
– ¿Cuánto tiempo ha pasado?
Salí de mi casa el 3 de enero, así que llevamos más o menos un mes en la carretera. Exactamente un mes ahora. Pero se siente tan rápido, honestamente… es una locura, hombre.
– Y es la primera vez que estáis haciendo la colaboración con Stick to Your Guns, la canción “Instrument of War”, que creo que es una locura, y que viene en el nuevo EP que lanzasteis a principios de enero. ¿Cómo os sentís yendo de gira con Stick to Your Guns? Y luego, ¿cómo os sentisteis con el EP? Creo que es un poco una continuación de “Cursed”, pero cada vez más emocional y más personal, sobre todas las experiencias de la gira y tal.
Sobre la primera pregunta, estar con Stick es increíble. Hicimos una gira con ellos en Estados Unidos el año pasado y ahí fue cuando escribimos la canción juntos. Es una locura, es un gran honor para nosotros. Todos crecimos escuchando a la banda. Yo he sido un gran fan durante muchos años.
Dato curioso: el primer breakdown hardcore que nuestro guitarrista Yannick escuchó fue uno de Stick to Your Guns, cuando era muy joven. Así que es simplemente alucinante para mí que ahora nos estén apoyando. Son gente realmente increíble. Ellos ya lo han visto todo, han hecho todo, y podemos aprender mucho de ellos. Cuentan historias divertidas y fue una gran experiencia escribir una canción juntos.
No queremos hacer simples “featurings”, queremos hacer colaboraciones reales: sentarnos en la misma habitación y escribir juntos. Eso es exactamente lo que hicimos en una pequeña habitación de hotel en Denver en la última gira. Fue súper divertido e increíble, y creo que encaja muy bien en el EP.
Cada canción es súper individual, en mi opinión. Cada una cuenta una pequeña historia por sí misma. Como ya dijiste, escribimos el 100 % del EP en la carretera, lo grabamos en la carretera y filmamos los videoclips también. Es absolutamente una locura.
Ha sido mucho trabajo, muchos días y noches estresantes, pero valió la pena. Sé que son solo cuatro canciones, no suena como mucho, pero créeme, es muchísimo trabajo.
– Y luego, Zelli, quiero hacerte dos últimas preguntas. La primera: si tuvieras delante a alguien que no conoce la música de Paleface Swiss en absoluto y tuvieras que elegir una canción para mostrársela, ¿cuál sería?
“Hatred”. Es una elección bastante buena. Creo que mezcla todo el ambiente más old school con lo más nuevo.
– Y la última: estamos en Barcelona. Habéis estado aquí en España, en el Resurrection Fest. De hecho, compartimos hotel, os vi desayunando, pero no quería molestar. Era un gran hotel, nos quedamos allí un par de noches.
Sí, creo que fue el año pasado.
– Así que, Zelli, tres cosas que amas de España.
Los fans apasionados. Se siente como que, una vez que son fans de tu banda, nunca te dejan ir. Se agarran a ti. Cantan fuerte, están encendidos cada vez que estamos aquí. Eso es lo que realmente amo.
También me encanta la comida, la cocina española es genial. Y pasamos mucho tiempo en Tenerife, donde escribimos todo “Cursed”. Ron vive allí y grabamos y escribimos todo en su casa, así que tenemos una conexión muy fuerte con España. Diría que la cultura española es otra cosa que amo, y también Ron. Ron es lo tercero que más me encanta de España. Es un tipo súper genial.
– Ok, Zelli, muchísimas gracias por tu tiempo. Ha sido un placer. Estoy deseando veros y darlo todo.
Sí, gracias.
Etiquetas: barcelona, Marc “Zelli” Zellweger, Paleface Swiss, Route Resurrection
Ver esta publicación en Instagram


Con más de dos décadas de trayectoria dentro del pagan metal europeo, los alemanes Wolfchant regresan con Echoes of a Time Once Past, un álbum que conecta su esencia original con la madurez de su etapa actual. En esta entrevista, Lohki repasa el proceso creativo del disco, la reconstrucción de la banda tras momentos difíciles, el enfoque lírico y musical de este nuevo trabajo, y los objetivos de Wolfchant en el presente, en una charla profunda y honesta.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
He escuchado el nuevo álbum. Echoes of a Time Once Past fue muy bien recibido y he leído que es su octavo álbum de estudio y el segundo desde el regreso de la banda. ¿Qué representa este disco para Wolfchant en esta nueva etapa?
Para nosotros es, en cierto modo, una mezcla entre el Wolfchant antiguo y el Wolfchant actual. Por eso lo llamamos Echoes of a Time Once Past. Hay una sensación muy fuerte de nuestros primeros años, a comienzos de los 2000, combinada con todo lo que hemos hecho en los últimos diez años. Queríamos unir esas dos etapas y reflejarlas en las canciones. En nuestra opinión, funcionó muy bien. No queríamos crear algo completamente nuevo, sino tomar lo mejor de ambos estilos y unirlos en este disco.
Escuchando el álbum, noté influencias de power metal y heavy metal, pero también partes de cuerdas y momentos más épicos o melódicos. Las canciones fluyen naturalmente de una parte a otra, sin quedarse encerradas en un solo estilo, ya sea power, folk o extremo. ¿Cómo fue el proceso de composición para lograr ese equilibrio?
Normalmente uno de los guitarristas o algún miembro de la banda llega con una idea inicial. Todos tenemos la posibilidad de grabar en casa. Vivimos repartidos por toda Alemania, pero desde hace unos diez años contamos con nuestro propio estudio. Compartimos la idea y todos trabajamos sobre ella. Ese proceso puede llevar semanas o incluso años. En el caso de Echoes of a Time Once Past, nos llevó casi tres años.
Grabamos muchas canciones, alrededor de 18, y con el tiempo íbamos parando, escuchando y decidiendo cuáles representaban mejor lo que sentíamos en ese momento. Al final dijimos: “Estas son las canciones que queremos en el disco”. A veces sentíamos que necesitábamos partes más agresivas, más voces gritadas, y en otros momentos algo más suave, quizás con violonchelos. Es un proceso largo, que puede durar meses o incluso años.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Svartsot en Copenhague: “Folk escandinavo en una noche épica”
Claro. Mencionaste que el proceso llevó casi tres años. Yo estaba algo confundido porque pensaba que el lanzamiento de 2024 era un álbum completamente nuevo. ¿Hay canciones de este disco que fueron escritas antes de ese lanzamiento?
El lanzamiento de 2024 no fue un álbum nuevo, sino una reedición de nuestro segundo disco, A Pagan Storm. Ese álbum salió originalmente en 2007 y durante mucho tiempo no estuvo disponible. Muchos fans nos lo pedían, así que decidimos regrabarlo completamente en 2024 y lanzarlo como un doble CD: la versión original y la nueva. Pero no lo consideramos un álbum oficial nuevo. Nuestro último álbum de estudio antes de Echoes of a Time Once Past fue Omega Bestia, en 2021.
Entiendo, fue un error mío. Pensé que era material nuevo. De todos modos, A Pagan Storm fue un disco muy importante. Recuerdo que en Argentina, alrededor de 2008 o 2009, el pagan y el folk metal se volvieron muy populares y ese álbum se escuchaba muchísimo.
Sí, para nosotros A Pagan Storm sigue siendo un disco muy importante. Fue un gran paso adelante en nuestra carrera y ayudó a que mucha gente se acercara al pagan metal en esa época.
Hablando de la historia de la banda, sé que hubo una pausa alrededor de 2018 y luego el regreso en 2019 con nuevos miembros. ¿Cómo fue el proceso de reconstruir la identidad de Wolfchant sin perder su esencia?
En realidad no fue una separación como tal. Nos tomamos un tiempo porque nuestro guitarrista falleció de cáncer. Era muy joven y se había unido a la banda solo cuatro años antes. Falleció en agosto de 2018 y fue una pérdida enorme para nosotros.
Aun así, teníamos compromisos importantes como Wacken, Summer Breeze y 70.000 Tons of Metal. Sus padres nos dijeron que no paráramos, que él no lo habría querido. Seguimos adelante, pero sentíamos un vacío muy grande. Después del 70.000 Tons de 2019 decidimos tomarnos un descanso para recomponernos. Necesitábamos tiempo para procesar todo. Tras aproximadamente un año, nos sentimos preparados para empezar de nuevo y ahí fue cuando realmente regresamos.
Gracias por aclararlo. Entremos ahora en las letras. ¿Es Echoes of a Time Once Past un álbum conceptual? ¿Qué tipo de historias o imágenes inspiraron las letras?
No es un álbum conceptual. Cada canción cuenta una historia diferente. En el pasado hicimos discos conceptuales, pero esta vez queríamos letras variadas. Por ejemplo, “Lifeblood” habla de los últimos momentos de una persona en una batalla, de los pensamientos finales antes de morir. Otras canciones siguen explorando la naturaleza, como “Goddess of Fire”, que trata sobre una figura mitológica que seduce y destruye al ser humano. Son historias independientes, no hay un concepto general que las una.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rites of the Blood Moon invoca una noche de metal pagano en Dinamarca
Me llamó la atención el uso de diferentes idiomas en el disco. Algunas canciones están en alemán y otras en inglés. ¿Cómo deciden eso?
Es algo que hacemos desde Pagan Storm. A veces sentimos que el inglés no encaja bien con una canción, entonces probamos en alemán, que es un idioma más duro y, en ciertos casos, funciona mejor. Otras veces sucede lo contrario. Escuchamos la canción en alemán y sentimos que es demasiado difícil, entonces pasamos al inglés. Elegimos el idioma según lo que mejor funcione para cada canción.
Lo entiendo perfectamente. A veces no entender la letra también genera una sensación especial.
Exactamente. A veces no es necesario entender las palabras. Es una cuestión de sensaciones. La música, la voz, la energía… eso puede ser suficiente.
¿Qué sentimientos buscan transmitir con este álbum?
Queremos que, al terminar de escuchar el disco, el oyente se sienta mejor. Quizás no necesariamente feliz, pero sí más fuerte, con una sensación positiva. No queremos deprimir a nadie. Si tuviste un mal día y escuchás Wolfchant, nuestra intención es que salgas con más energía.
Algo que me llamó mucho la atención es el trabajo orquestal. ¿Cómo grabaron las cuerdas y los arreglos sinfónicos?
Al principio lo hacíamos con instrumentos reales, pero era muy complicado y caro. Con el tiempo empezamos a usar software, que hoy en día es de altísima calidad. Las guitarras, el bajo y la batería son reales, por supuesto, pero la orquesta está hecha completamente con software.
La batería suena muy potente en el disco.
Nuestro baterista es una bestia absoluta. Siempre grabamos la batería de forma real. No usamos baterías programadas, salvo algunos ajustes mínimos.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Wolfchant – Echoes of a Time Once Past
Hablemos de la gira Rites of the Blood Moon. El cartel es increíble. Cuando lo vi, pensé: “Tengo que estar ahí”.
Podés esperar exactamente eso: cuatro bandas increíbles. Personalmente me gustan mucho Belore, Skyforger y Arab Altor. Hay una mezcla muy rica de pagan metal, desde Suecia hasta Francia, Alemania y Estonia.
Son bandas con mucha experiencia y creo que va a ser algo realmente especial vernos a todos juntos en el escenario. Tenemos once conciertos por delante y va a ser épico.
Para ser honestos, será nuestro primer concierto en Dinamarca. He estado muchas veces en Copenhague por trabajo, pero musicalmente es la primera vez que tocamos allí. Tenemos muchas ganas y esperamos un show intenso, cercano y muy especial.
Dijiste que estuviste varias veces en Copenhague por trabajo. ¿A qué te dedicás vos y a qué se dedican los demás integrantes de la banda, teniendo en cuenta que Wolfchant es un hobby para ustedes?
Exactamente. Nuestro baterista es abogado y tenemos uno, dos o tres ingenieros que trabajan para BMW en el área de electrónica y control de calidad. En mi caso, soy director de seguridad y formo parte de la dirección de una empresa. Todos tenemos una buena formación y trabajos estables.
Desde hace tiempo decidimos que, aunque la música es muy importante para nosotros, no queríamos depender económicamente de ella. Eso nos da total libertad para hacer lo que queremos con Wolfchant: si a la gente le gusta, genial, y si no, no pasa nada, porque no necesitamos vivir de la música.
En nuestros trabajos todos saben que tocamos en una banda y, en muchos casos, incluso a la gente de la dirección le gusta el metal. Hay muchísimos metaleros, más de los que uno imagina, y eso genera una conexión muy natural e interesante.
Si pudieran crear algo fuera del formato habitual de la banda, como una película o un videojuego, ¿qué les gustaría hacer?
Ya tuvimos una experiencia así hace algunos años con una producción animada de Cartoon Network. Fue muy divertido y nos trajo muchos fans, especialmente en Estados Unidos y Canadá. Si tuviéramos la oportunidad de repetir algo así, lo haríamos sin dudarlo.
Por último, ¿cuáles son los objetivos a corto y mediano plazo para Wolfchant?
Seguir sacando discos, dar conciertos, conectar con los fans y viajar con nuestra música. No buscamos más que eso: hacer lo que amamos y compartirlo con la gente.


Ponte del Diavolo se ha consolidado como una de las propuestas más inquietantes y personales dentro del doom contemporáneo. Con una formación poco convencional basada en dos bajos y una identidad sonora que desafía etiquetas, la banda continúa expandiendo sus límites creativos. En esta entrevista, Krhura Abro reflexiona sobre los orígenes del proyecto, sus influencias más allá del metal y lo que esperan de su próxima gira por España.
– ¿En qué momento se dieron cuenta de que Ponte del Diavolo no iba a ser “solo otra banda”, sino un proyecto con identidad propia?
Krhura Abro: No lo esperábamos en absoluto, pero las reacciones a nuestra primera demo nos mostraron que estaba circulando ampliamente en los círculos underground.
– Erba del Diavolo fue quien propuso originalmente la idea de un proyecto doom construido alrededor de dos bajos. ¿Por qué esa obsesión en lugar de añadir más guitarras?
Krhura Abro: Fue Erba del Diavolo quien tuvo la idea de un nuevo proyecto doom con dos bajos. Se puso en contacto con nosotros y, después de algunas sesiones de ensayo juntos, nos dimos cuenta de que algo interesante estaba tomando forma. El sonido ya nos parecía completo de esta manera, y esta formación también nos obliga a explorar soluciones diferentes a las de otras bandas.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Roadburn Festival 2025 Día 4: “Industria y psicodelia”
– Muchas bandas intentan volverse más extremas con cada nuevo lanzamiento. ¿Ven su objetivo como volverse más extremos o más honestos?
Krhura Abro: Nunca lo pensamos realmente en esos términos. “Extremo” puede interpretarse de muchas maneras. Pero diría que la honestidad es la base para crear música que realmente sientas y que signifique algo para ti.
– ¿Qué banda que no sea de metal ha tenido mayor influencia en la forma en que componen o entienden la música?
Krhura Abro: No creo que podamos reducirlo a nombres concretos. Hemos escuchado muchas bandas de la escena punk, post-punk y dark wave. También nos gusta mucho la música electrónica, el rap y la música de los 80 en general, y a veces es realmente interesante e inspirador ver cómo los distintos géneros abordan la estructura y la composición de las canciones.
– ¿Cuál es la música más “anti-metal” que escuchan cuando están solos en la furgoneta de gira?
Krhura Abro: En la furgoneta no escuchamos mucho metal, principalmente porque el audio no siempre es el mejor para ese tipo de discos. Además, cada noche escuchamos metal en directo durante tres o cuatro horas, así que nuestros oídos necesitan un poco de desintoxicación. Por eso suena mucho pop de los 80, rap old school y clásicos para cantar a coro, aunque no considero nada de eso como anti-metal. Por supuesto, siempre hay espacio para reyes como Judas Priest o Black Sabbath.
– Si pudieran invitar a un músico de cualquier parte del mundo para colaborar en una canción, ¿quién sería?
Krhura Abro: Mi elección estaría entre Robert Smith, Tony Iommi o David Gilmour.
– ¿Qué canción del nuevo álbum les impone más respeto a la hora de tocarla en directo?
Krhura Abro: No es que tengamos miedo de tocar ninguna canción en vivo, pero será la primera vez que integremos algunos instrumentos nuevos y pistas de acompañamiento en nuestros conciertos, así que eso será interesante.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Messa: “Sentimos que The Spin describía perfectamente lo que queríamos expresar con este disco.”
– ¿Preferirían tocar en una iglesia abandonada con pésima acústica o en un festival moderno con sonido perfecto pero sin alma?
Krhura Abro: Hemos tocado en ambos contextos y disfrutado los dos, pero definitivamente prefiero clubes profesionales. Cuando la gente paga una entrada, merece una buena experiencia. No estoy de acuerdo con que los festivales no tengan alma. Un buen sistema de sonido puede ayudarnos a transmitir nuestra “alma” tal y como fue concebida. Dicho esto, el público juega un papel fundamental en la experiencia general.
– ¿Qué esperan de esta próxima gira en España, tanto a nivel artístico como personal?
Krhura Abro: Sé que el público español tiene hambre de música extrema y que la gente allí es salvaje (en el buen sentido, por supuesto). A nivel personal, espero toneladas de hierba.
– ¿Cómo están planteando el setlist para estos conciertos?
Krhura Abro: Lo estamos discutiendo y depende de si serán conciertos como cabezas de cartel o en festivales, pero pueden esperar una buena mezcla de todas las etapas de la banda.
– ¿La gira incluirá invitados especiales en algunos conciertos?
Krhura Abro: Por ahora tenemos algunos conciertos seleccionados en los que los invitados del disco tocarán en directo con nosotros. No siempre es fácil organizarlo, pero cuando sucede es algo muy emocionante.


Stillbirth vuelve a la Península Ibérica con una gira tan breve como demoledora, presentando Survival Protocol y reafirmando su conexión con una de las escenas más apasionadas de Europa. Brutalidad, groove y una actitud irreverente definen a una banda que convierte cada concierto en una celebración sin filtros. Entre fechas, pits y planes para un 2026 cargado de actividad, hablamos con Stillbirth sobre su filosofía en directo y el espíritu que los mantiene únicos.
¿Qué opinas de esta gira?
Tenemos muchas ganas de esta pequeña gira por el sur de Europa. Hace un frío infernal en Alemania en esa época, así que definitivamente elegimos el momento adecuado para dirigirnos al sur y volver a España y Portugal. España y Portugal siempre han tenido una escena metalera fuerte y apasionada, y cada vez que tocamos allí la energía es irreal. Estamos impacientes por volver a ver caras conocidas y conocer a nuevos fans en Barcelona, Madrid, Lisboa y Portugalete. Es una gira corta, pero tenemos ganas de subir a los escenarios. Estamos listos para llevar la destrucción total de Stillbirth y saltar directamente a los pits con vosotros.
Vuestro último álbum, “Survival Protocol”, salió hace apenas un par de meses. ¿Cómo estará compuesto el setlist? ¿Priorizaréis los temas de este nuevo disco?
El setlist será una mezcla sólida de material nuevo y viejos éxitos. Definitivamente queremos presentar el nuevo disco en directo, así que algunos de los temas más nuevos formarán parte del set, pero no olvidamos de dónde venimos. Hemos preparado un show brutal que es demoledor, aplastante y que aún tiene suficiente groove para mantener los pits en movimiento toda la noche. Al final, se trata de la energía y de pasar un buen rato juntos, así que esperad un set que sea contundente de principio a fin.
Hablando ahora de vuestros conciertos como cabezas de cartel; Madrid, Barcelona y Bilbao. Todos ellos con las estrellas emergentes del Slamming Deathcore Kanine y bandas locales seleccionadas para dos fechas: Devorate The Universe en Barcelona y The Ancient Arrival para Madrid. ¿Qué opinas de que ellos representen a la escena española?
Es genial compartir escenario con todas estas bandas. Kanine son muy buenos amigos nuestros y siempre es un placer girar con ellos. Hemos tocado juntos antes y su energía, pesadez y conexión con el público los convierten en el complemento perfecto para estos conciertos. Devorate the Universe es una banda emergente de Reus que pega fuerte, con miembros de Phrymerial, una banda con la que ya giramos en el pasado. Siempre es genial ver cómo evolucionan las escenas y cómo las nuevas bandas aportan su propia identidad e intensidad, así que tenemos muchas ganas de compartir escenario con ellos en Barcelona. The Ancient Arrival será una novedad para nosotros en Madrid. No hemos tocado juntos antes, pero eso es exactamente lo que lo hace emocionante. Descubrir bandas nuevas, especialmente locales, y ver su energía en directo es una parte importante de las giras. Por lo que hemos oído, representan muy bien la escena deathcore española moderna, y tenemos curiosidad por vivirlo de primera mano en el escenario. En general, es una combinación fuerte de bandas internacionales y locales, y creemos que es importante dar espacio a las escenas locales para que se presenten junto a los grupos que están de gira. Así es como crecen las escenas, y eso es lo que hace que estos conciertos sean especiales.
Hemos notado que la Península Ibérica es uno de vuestros destinos habituales para tocar, siendo el último en el Castelhell a finales de 2024 como uno de los principales cabezas de cartel. ¡Incluso decidisteis grabar vuestro videoclip “Baptized in Blood” en las Islas Canarias! ¿Qué hace que tocar aquí sea tan especial?
Siempre hemos sentido una fuerte conexión con la escena ibérica. Hay algo muy especial en la mentalidad y el estilo de vida de España y Portugal: la gente es apasionada, abierta y realmente vive la música. Y, por supuesto, el clima tampoco viene mal. Ya hemos tenido la suerte de tocar en España muchas veces a lo largo de los años. Desde festivales como el Damnation Fest en Madrid, el Move Your F*cking Brain Festival en Barcelona, el Castelhell, hasta un montón de conciertos en salas de San Sebastián, Bilbao, Madrid y Barcelona. Grabar el videoclip de “Baptized in Blood” en la playa de Cofete, en Fuerteventura, fue una experiencia muy especial para nosotros. El paisaje crudo y salvaje, el aislamiento y la fuerza de la naturaleza encajaban perfectamente con la atmósfera de la canción. No fue solo una ubicación hermosa, realmente añadió un sentimiento más profundo, casi primario, al vídeo, y eso es algo con lo que todavía conectamos cuando volvemos a España. Sinceramente, nos encantaría venir más a menudo, pero tener nuestra base en Alemania significa viajes largos y una logística difícil; esas giras pueden ser brutales. Aun así, siempre merece la pena. Ojalá la próxima vez podamos hacer una gira más larga y descubrir aún más partes del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Rotten Sound – Mass Extinction EP (2025)
Stillbirth siempre ha equilibrado la violencia brutal del slam con una actitud muy burlona, satírica y divertida, tanto lírica como visualmente. En una gira como esta, con públicos y culturas muy diferentes en España y Portugal, ¿notas alguna diferencia en cómo reacciona la gente a esa faceta de la banda?
Siempre depende del público en sí, no del país. Algunos fans del metal se toman su metal muy en serio y no les gustan las cosas divertidas, incluso si es solo que la gente en el escenario sea divertida y no la música. Pero la gente que viene a un concierto de Stillbirth sabe que no nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio. Quiero decir, estamos medio desnudos en el escenario con pantalones cortos de playa tocando brutal slamming death metal. Así que, en la mayoría de los casos, la gente sale de nuestros conciertos con una sonrisa en la cara, y eso es todo lo que queremos lograr, sin importar en qué parte del mundo estemos.
Después de tantos años de giras, lanzamientos y evoluciones en la formación, Stillbirth se siente más sólido que nunca. Mirando más allá de esta gira ibérica, ¿Qué es lo siguiente para vosotros en este 2026: más giras, nuevos visuales o incluso las primeras semillas del próximo capítulo de la banda?
Después de la gira ibérica, nos centraremos en nuestro próximo proyecto: “Back to the Stoned Age 2.0“. Va a ser otro álbum de regrabaciones, continuación de “Back to the Stoned Age” de 2019, pero con diferentes canciones antiguas regrabadas. Además de eso, ya estamos planeando giras para más adelante este año. Asia y Australia están en el horizonte, así que no podemos esperar para subir a esos escenarios y conocer a los fans de allí. Y en mayo, tenemos preparada una gira europea increíble con Waking the Cadaver y 9Dead, y va a ser brutal. Básicamente, 2026 se perfila como otro año completo de música, viajes, y no podríamos estar más emocionados por lo que viene a continuación.
Es un placer como siempre charlar con vosotros de nuevo, ¡espero que os divirtáis en esta gira!
Muchas gracias por dedicar tu tiempo y gracias por la charla. Esperamos vernos pronto y gracias a todos nuestros fans españoles y portugueses por vuestro apoyo todos estos años. No podemos esperar para salir de fiesta con vosotros otra vez.


Nacido en Suecia, hijo de padres uruguayos y radicado actualmente en Estocolmo, el baterista Martín López —fundador de Soen y exintegrante de Opeth y Amon Amarth— conversó con nosotros sobre el nuevo disco de la banda, Reliance, y reflexionó sobre la desconexión humana, el papel del arte en tiempos de individualismo y la necesidad de mantener viva la conciencia colectiva.
______________________________________________________________________________________________________________
Hola, Martín, ¿cómo estás? Si estás en Suecia, estamos cerca, ya que vivo en Copenhague.
Hola, bien, gracias. Sí, acá estoy. Los latinos en Escandinavia somos pocos, pero estamos.
Bueno, antes que nada, gracias por el tiempo. Recibimos el nuevo disco y me llamó mucho la atención el equilibrio entre la destreza progresiva y la faceta melódica, sobre todo en las voces. ¿Cómo logran ese balance entre lo técnico y lo emocional?
Hace varios discos que venimos buscando justamente eso: que la complejidad no se interponga con el mensaje. Queremos que las canciones sean canciones, no solo excusas para solos de guitarra o de batería. Buscamos que cualquiera pueda conectar con ellas sin tener que ser músico, pero a la vez que cada integrante tenga libertad para expresarse con su instrumento. Reliance sigue esa línea, pero con más experimentación. Es una progresión natural del disco anterior.
¿Y cómo trabajan la composición? ¿Cada uno aporta ideas o nace desde la batería?
Yo escribo las canciones en casa. Cuando tengo bastante material, empiezo a trabajar con Joel (Ekelöf, vocalista) para definir la expresión de cada tema. Si la canción tiene fuerza y calidad, pasa al siguiente paso: se la envío al resto de los músicos para que la aprendan, sumen sus ideas y la llevemos al máximo nivel posible.
¿El disco tiene un concepto que unifique las canciones?
Musicalmente siempre buscamos balance. Queremos que la agresividad y la violencia del metal convivan con la melancolía y la emoción. No dar solo una hora de metal, sino una representación más completa de lo que somos. Este disco es más directo y mejor compuesto.
En cuanto a las letras, siempre trabajamos tres ejes: la relación con el mundo (sociedad, política, injusticia), la dependencia entre los seres humanos, y una tercera línea más introspectiva, casi existencial: ¿quiénes somos, por qué estamos acá y cómo encontrar cierta felicidad en la vida?
Supongo que escribir sobre eso también implica un autoanálisis. ¿Te ha pasado de sacar conclusiones personales a través de las letras?
Totalmente. Aunque no predicamos ni pretendemos dar soluciones, escribir te obliga a reflexionar. Hay mucha injusticia, mucha desconexión. Y sí, te hace analizar tus propias decisiones. Todos sabemos que deberíamos dejar el teléfono y volver a conectarnos de verdad, pero después hay que hacerlo… y no siempre lo hacemos.
Exacto. Hoy estamos tan programados que cuesta salir del celular, y eso afecta incluso nuestra manera de vincularnos.
Es imposible escapar del todo. En Escandinavia ya no se puede pagar con dinero físico. Todo pasa por el teléfono. Fui al supermercado con mi hija de doce años: entró, escaneó todo con el móvil, pagó y se fue sin hablar con nadie. El mundo está diseñado para no relacionarnos, y eso da miedo. Cuando no conocés al otro, lo empezás a temer.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Soen – Memorial (2023)
Y ese miedo genera aislamiento. En lugar de buscar alivio en el contacto humano, mucha gente se encierra, o recurre a distracciones que empeoran las cosas.
Tal cual. Y ahí entra el concepto del disco: Reliance, “dependencia”. Trata sobre la necesidad de depender unos de otros. Si estás mal, necesitás que alguien te levante. Pero hoy todos temen molestar. Vivimos en una cultura que glorifica la autosuficiencia, la fuerza, el no necesitar a nadie. Es una mentira enorme. Lo único que nos da felicidad real es estar rodeados de personas que nos quieren.
Esa idea de autosuficiencia extrema también está muy presente en redes sociales.
Sí, y es terrible. Esos tipos que dicen que tenés que ser fuerte, ganar plata, estar solo y despreciar a los demás son los verdaderos perdedores. Tengo hijos adolescentes y veo cómo los bombardean con esos mensajes. Es catastrófico.
En ese sentido, está bueno que desde el metal se sigan planteando reflexiones así.
Sí, aunque nunca entendí por qué hay tanto miedo a hablar de temas importantes. Muchos músicos prefieren escribir sobre dragones o asesinatos. Y está bien si es una metáfora, pero el metal también puede ser una herramienta para decir cosas con peso, no solo entretenimiento.
Coincido. De hecho, tanto Uruguay como Argentina tienen una tradición de música combativa, de reflexión social.
Totalmente. Nosotros crecimos con Hermética, por ejemplo. Si comparás sus letras con lo que se escribe hoy, decís “¿qué pasó?”. El rock y el metal vienen de la clase obrera, de la calle. Y eso casi no se habla más. La izquierda tiene otras agendas y la derecha ni se acerca. La clase trabajadora quedó sin voz.
Sí, pasa mucho en Argentina. Se destruyó la conciencia de clase, y muchos trabajadores creen que están más cerca de ser ricos que de ser pobres.
Exacto. Los poderosos hacen que el obrero vea al más pobre como enemigo. Y al final somos todos parte de lo mismo: laburantes, gente que vive el día a día.
Hablando de que los músicos también son obreros, su trabajo es salir a tocar. ¿Cómo vienen con las giras?
Arrancamos en febrero con una gira escandinava. Después vamos a Estados Unidos, y a los festivales europeos en verano. En octubre y noviembre de 2026 vamos a hacer una gira por Europa como headliners, y a comienzos de 2027 por Sudamérica. También hay planes para Australia, Japón y, si todo se da, Medio Oriente.
¡Medio Oriente! ¿Qué expectativas tenés con eso?
Es muy especial. Cuando tocamos en Turquía vinieron 500 personas desde Irán. Nuestra música conecta en lugares donde la gente es oprimida, porque las letras hablan de eso. Nos gustaría llegar incluso a Arabia Saudita, aunque no sabemos si podríamos hablar con tanta libertad… veremos si volvemos. (Ríe)
(Ríe) Con todas las cruces invertidas no sé si los dejan pasar. (Martín usaba una remera de Dark Funeral)
Me pongo una de Estudiantes de La Plata y listo. Jaja
(Ríe) Perfecto. Bueno, ya para cerrar: si tuvieras que definir Reliance con una sola frase, ¿cuál sería?
Es una aventura entre la agresividad y la melancolía.
Perfecto. Ese es el título de la entrevista.
(Ríe) Me gusta.


Previo al show de Malón en el Teatro Flores, cerrando la gira por los 30 años de Espíritu Combativo, charlamos con Carlos Kuadrado, eterno batallador del metal nacional. Revivimos lo que fue vivir en la Argentina en época de crisis, lucha, resistencia y cómo fue grabar un disco tan emblemático.
El álbum se lanza en 1995, un año de transición política y social en Argentina. Viendo el disco con 30 años de perspectiva, ¿sienten que el “espíritu combativo” que capturaron en esas letras sigue resonando en las problemáticas actuales, o notan un cambio en la naturaleza de la lucha que describen?
Sí, hoy las vemos muy actuales, lamentablemente. Han pasado varios gobiernos y hemos tenido épocas un poco mejor, pero ahora tenemos un presente nefasto en la que se ven reflejadas todas esas canciones. Por eso el disco se siente muy actual.
La manera y el derecho a protestar sigue igual. Marchar por una justa causa representa que te caguen a palos, como a los jubilados, como todas las marchas de los miércoles. Estamos en épocas de muchas redes sociales y la gente usa mucho esa vía como una manera de protestar, no solamente saliendo a la calle a levantar una pancarta o a gritar lo que uno siente y por lo que uno seguramente va a pelear hasta el último de sus días.
¿Hay alguna imagen lírica o verso que, con el tiempo y la madurez, les haya revelado un nuevo significado o les genere una sensación diferente a la de hace tres décadas?
Con Espíritu Combativo (NDR: canción), en el verso de la letra, no nos genera otra sensación distinta, es lo mismo. Es pelear por lo tuyo, por tu derecho, de que no te exploten, de combatir. Eso no quiere decir que agarres un arma y salgas a la calle a matar gente, solamente pelear por tus derechos y obviamente siempre por un futuro mejor. Es lo que pensamos hace 30 años y sigo pensando ahora, con mucho más criterio después de ser padre, tener hijos y nietos.
Siempre voy a desear un mundo mejor para mis hijos, un país mejor, así que mientras nosotros tengamos la posibilidad de mantener vivo el mensaje, lo vamos a hacer. Yo creo que la madurez de los años reafirma todo eso que pensábamos hace treinta años atrás.
La banda proviene de lo que fue la escuela de Hermética. Si tuvieran que aislar un único consejo (musical o de ética de trabajo) que heredaron de esa primera etapa y que fue crucial para forjar la identidad de Malón, ¿Cuál sería?
Ellos tres venían de Hermética y yo estuve mucho tiempo como a la par por intermedio del Tano, que es mi amigo de chico. Yo creo que cuando nos juntamos la primera vez estaba claro para dónde apuntaban, yo aporté lo mío, y creo que se armó una linda química de sonar como una superbanda de entrada.
Venían con mucho rollo de tocar mucho, de grabar, yo por ahí no tanto, pero me acoplé rápido. La idea era esa. Era obvio que al estar el Tano y Claudio iba a sonar algo a Hermética, pero laburamos mucho con el tema audio y tratamos de despegar un poco con eso. Creo que vos escuchas el último disco de Hermética o los discos de Hermética y escuchas el primero de Malón, el segundo, y la verdad que despegaron.
Son discos que tienen su personalidad, a nivel musical y técnica, lo mires por donde lo mires. Ellos, al venir de laburar de una manera y cambiarla ahí, se nota mucho la personalidad del grupo que se forjó en ese momento.
Pensando en la época de grabación del álbum, ¿Cuál fue el momento de mayor fricción, la decisión más discutida a nivel instrumental o de producción, o aquel error feliz que terminó dejando una marca en la mezcla final del disco?
Fue un lindo comienzo, fue todo rápido y muy lindo. Lo cruzo al Tano a fines del 94, antes de año nuevo, y me cuenta lo de Hermética (NDR: la separación), que si quería ir a probarme como bajista, que iban a hacer una banda nueva. Al ir, probarme, quedar automáticamente, fue ponerse a ensayar los primeros días de enero y en febrero ya a Mar del Plata a darle forma al disco, que fue donde lo terminamos de armar. Fue entrar en el estudio en marzo, abril a grabar y no hubo muchas fricciones.
Estábamos todos enfocados para el mismo lado y aportando cada uno lo suyo. Por ahí si algún detalle, algún arreglo o de las vueltas de las canciones, que por ahí a una le sacamos un pedazo, a otra le agregamos. Ideas que se te ocurrían en el estudio.
El final fue feliz porque el disco quedó poderoso de donde se escuche. Hasta del arte de tapa de José Pereyra, que es un capo, quien interpretó muy bien lo que queríamos. Así que no hubo mucha fricción. Fue un comienzo muy positivo, con mucha energía. Obviamente una juventud divina.
¿Cómo describirían la química actual que se da entre ustedes al tocar juntos estas canciones, comparada con la que tenían en 1995, y cómo influye eso en la performance actual del material?
La química actual sigue siendo buenísima. Obviamente la entrada de Javi Rubio nos dio esa energía que por ahí estábamos perdiendo. La química que la vemos más que nada en los shows, que son casi dos horas de show, muchos shows por año, creo que se mantiene bien.
Nosotros disfrutamos mucho de las canciones, de tocarlas, y ver que a la gente le pasa lo mismo o mejor. Hay mucha gente que se emociona. Gente grande, chica, nueva que se arrima y que es parte y te ayuda con esa química en el escenario a la hora de tocar.
Estamos más grandes, por ahí no compartimos tanto tiempo después en la semana, pero sí nos seguimos viendo en los ensayos. Todavía tenemos ganas de seguir haciendo lo que nos gusta hacer y lo que sabemos hacer y vamos a darle hasta que no podamos más. Yo calculo que eso de la edad en algún momento, obviamente, nos va a afectar, pero mientras podamos va a haber Malón para rato.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Iron Maiden llega a Buenos Aires para celebrar sus 50 años de hierro
Al encarar la gira de 30 años tocando el álbum completo, tuvieron que revivir canciones que quizás no tocaban hace mucho o nunca. Más allá del desafío técnico, ¿cuál fue la emoción o el recuerdo más inesperado que les trajo de vuelta alguna pista en particular al volver a interpretarla en vivo?
Obviamente trajo muchos lindos recuerdos volver a tocar temas que hacía mucho no hacíamos, y que por ahí sí decíamos: “¡Fa, este tema, cómo suena!”. Como “Ciego del mundo”, que hacía mucho que no lo tocábamos, o “La fábula” o “Mendigos”. La verdad que fue una alegría enorme poder volver a sacarle el polvo que tenían encima, porque al tener tantos temas tampoco podes hacer, si te podes tocar todos los temas de todos los discos, tenés que hacer un show de cuatro horas.
Sí nos trajo mucha nostalgia, en el momento que empezamos a zapar, que la idea fue conmemorar treinta años de Espíritu, fue muy lindo, lo hicimos de entrada, los primeros diez temas del show es el disco completo.
Es una alegría enorme poder revivirlo y llevarlo por un montón de lados, de provincias, de países. Hasta España hemos llegado con esto. Así que estamos felices por el presente.
El público de Malón es multigeneracional. ¿Qué diferencias notan en la reacción o el pogo entre el fan de los ’90 y el joven que lo está descubriendo 30 años después en esta gira?
A comparación de los noventa, que fue el principio y el auge de los conciertos heavy que ya venía con Hermética, sumando mucho público, nos llevó el vivo. Con Malón arrancamos con un show con un Cemento repleto de gente, hasta había quedado gente afuera y lo que se vivió esa noche, el pogo terrible, yo creo que era un poco más salvaje.
El actual no cambia tanto, empujarse o cantar más, obviamente, porque en ese momento recién salía Malón y por ahí no están tan escuchadas las canciones, pero ahora se disfruta mucho escuchar a la gente cantar. Con las ganas que lo cantan, con la emoción que sienten, y la pasión que se siente en el show, ahí está la diferencia.
Estuvo buenísimo al principio, éramos jóvenes y disfrutábamos mucho de toda esa energía que te volvía loco. Hacíamos shows de más de dos horas y la gente acompañó mucho siempre, así que agradecidos de eso.
Poder hoy en día seguir volver a tocar todos esos temas y ver muchos chicos jóvenes nuevos y, obviamente, los veteranos de los noventa que todavía siguen viniendo, los que pueden venir. Se armó algo muy lindo y que se disfruta mucho.
Si el álbum fue una declaración de principios, ¿Qué mensaje o sensación quieren que se lleve el público al salir del último show de esta gira de 30 años?
Lo que queremos que se lleve la gente después de cada show es esa sensación de haber pasado un gran momento, de disfrutar mucho, de sentirse representado por las canciones y nada más. Creo que eso resume todo lo que nosotros queremos que pase en nuestros shows.
No somos un partido político ni nada de esas cosas. Somos músicos que por ahí no nos gusta escribir de novelas o de algo que no te pase todos los días, porque a todos nosotros nos ha pasado de pelearla mucho de pibes, de laburar en fábricas, de cosas que hoy ya casi no pasan.
La vida cambió un montón, las épocas cambiaron. Yo iba a ver a bandas, a V8, al principio a Pappo, y era para descargar esa furia que juntaba en la semana después de laburar todos los días diez, doce horas en una fábrica. Llegaba el fin de semana y mi descarga era esa, también disfrutar del show con gente piola que pensaba como yo. Así que la sensación ahora que la gente se vaya bien, que se vaya feliz, contenta de haber pasado un par de horas con amigos, disfrutando de la banda que le gusta, sentirse identificado con las canciones, yo creo que eso es lo más importante.
Una vez que baje el telón de esta celebración, ¿Qué planes tienen en el horizonte?
El 20 de diciembre en el Teatro Flores culmina la gira de conmemoración de Espíritu Combativo, que nos llevó por tantísimos lados y cerramos un año muy lindo, de mucho trabajo. Agradecidos a toda la gente que estuvo y que está, obviamente, que está con nosotros, que labura día a día, como los mánager, la gente de prensa, los asistentes, los técnicos, todos. No sé si somos una familia, pero somos personas que nos queremos mucho, nos ayudamos y eso lleva a una convivencia muy buena después de muchos años.
Somos muchos de los que estamos en toda la carrera casi de Malón. En el horizonte se ve otro año en el cual vamos a laburar. Vamos a estar tocando con La H No Murió en Huracán en octubre como soportes de Iron Maiden. Se viene otra gira por España. Se viene algo que no puedo adelantar mucho, que ya se van a enterar, en Capital, un poquito más grande de lo normal. Así con muchas ganas todavía de seguir subiendo al escenario y mantener viva, llevar la bandera del heavy como una de las bandas legendarias que tenemos hoy en Argentina como Malón.
Siempre dejamos todo en el escenario, la gente lo valora mucho, por eso viene y disfruta. Y hacia eso mis respetos y mi agradecimiento. También empezar a laburar algunas cosas nuevas.
La idea es volver a grabar otro disco de Malón, pero a su tiempo, no estamos desesperados. Siempre salen cosas nuevas, en los ensayos hay zapadas y vamos grabando y juntando ideas, ojalá que eso quede plasmado en un nuevo disco.
Por último, con la cual suelo cerrar mis entrevistas, ¿Cómo armarían el line-up ideal de su festival favorito y en qué orden tocarían ustedes? (Puede ser un line-up de bandas actuales o históricas).
Estaría bueno hacer un Malón Fest, que nunca hicimos y obviamente cerrarlo, creo que sería lo lógico. Me voy a tomar el atrevimiento de poder incorporar bandas que no existen, como Motörhead, me encantaría que estén. Obviamente Ozzy Osbourne solista, dejemos a Black Sabbath tranquilo ahí. Puede ser Horcas de acá.
Hay tantas bandas que se me hace difícil dejar afuera, nuevas y buenas, pero creo que las dos internacionales serían esas.
En un festival que tocamos acá en Capital en el año 2015 tocamos con Motörhead, Ozzy Osbourne solista y Judas Priest (NDR: Monsters of Rock) . Y no me acuerdo si Rata Blanca o Carajo (NDR: Carajo, Heavysaurios y Plan 4). Se me hace difícil, es cruel nombrar una y dejar afuera a muchas bandas conocidas y amigas, me gustaría que estén todas. Tampoco es un festival tan largo.
Les mando un abrazo a todos y nos estaremos viendo en cualquier momento en un escenario.


Persefone son, por kilómetros y kilómetros de distancia, la banda de metal más destacada de su país de origen. Uno podría decir que no es tan complicado ser la banda más grande de Andorra, pero no creo que le quite ni un gramo de peso a los logros del sexteto, teniendo una discografía de alta estima y logrando firmar con un sello grande como Napalm Records con su particular interpretación del death metal y el metal progresivo. Y ahora tenemos a Persefone editando Live In Andorra, álbum en vivo que registra la presentación de la banda en el Auditori Nacional d’Andorra, toda una ocasión especial considerando que, paradójicamente, la mayor banda de Andorra no tiene muchas oportunidades de tocar en su país natal. Para ello hablamos con el guitarrista Carlos Lozano, con quien tuvimos una charla muy extensa sobre todo lo que concierne no sólo a este nuevo lanzamiento, sino también al “Universo Persefone”.
TTH: Bueno, bueno, quería decirte muchas gracias, Carlos, por esta entrevista. Perdoná que estoy un poco dormido, son las 7:30 de la mañana acá. Quería arrancar primero mencionando que hace un par de semanas Persefone estuvo al otro lado del mundo, estuvieron en Australia
Efectivamente.
TTH: Y que fue la primera vez que estuvieron en ese país. ¿Cómo fue eso?
Fue increíble, porque esto de viajar con el grupo es algo bastante único, y de todos los sitios donde hemos estado, Australia se sentía el más lejano, de verdad, porque el viaje fue larguísimo. Estuvimos casi un par de días viajando para llegar allí, porque llevamos los instrumentos para abaratar costes, y una vez allí… es una pasada, porque el país se siente obviamente muy occidental y te sientes como en casa, pero no sabíamos qué esperar a nivel de público, a nivel de… no sé, de qué te puedes encontrar allí.
Y fue una experiencia muy única. Hicimos esta gira con Be’lakor y con Orpheus Omega, o sea, que el pack estaba muy bien, y la gente vino; tuvimos mucha gente en cada sitio. Y la gente vive el metal muchísimo todavía en Australia, y cuando van bandas allí, me imagino que porque no van a menudo, pues es como que les gusta ir a verlos y soltarse bien en los conciertos.
Una experiencia realmente rica. Obviamente no hay muchas oportunidades de ir por allí, imagínate estar bien lejos.
TTH: Eso y cuando tocaron en Japón en su momento.
Sí. Aprovechamos que estábamos en esa parte del mundo y tocamos unos shows en China, y tocamos un show en Corea del Sur también, y luego vuelta a casa y a seguir con nuestras vidas, pero ha sido una experiencia muy bonita.
TTH: Y hablando obviamente de presentaciones en vivo, ahora tienen este nuevo disco en vivo, Live In Andorra. Quería preguntarles un par de cosas acerca de eso. Primero, obviamente, ¿cómo surgió la idea de hacer este álbum en vivo con la Orquestra Nacional Clàssica d’Andorra?
Pues mira, surgió como casi todas las cosas importantes de la vida, que es casi al azar, ¿no? Te lo ponen delante y te dicen, “¿Te atreves o no te atreves?”. Porque casi todo es lo que ocurre cuando estamos en el día a día. La situación ocurrió porque Andorra es muy pequeño, muy muy pequeño, y nosotros con los años nos hemos convertido quizá en la banda con más promoción internacional a día de hoy, con lo que pues tenemos gente como el Ministerio de Cultura del país interesados en lo que estamos haciendo por el hecho de que están abiertos a escuchar las problemáticas que tenemos cuando salimos fuera o todos los problemas que nos encontramos como una banda intentando funcionar desde dentro del país. Total, estábamos en una reunión con gente del ministerio y pues eso, hablando de cómo incentivar un poco el hecho de que los más jóvenes puedan dedicarse a la música o que tengan un incentivo o todo lo que podíamos aportar siempre lo tienen como bienvenido. Y en esta reunión había gente representando lo que sería la orquesta nacional. Y en el último momento, cuando estaba todo dicho, la persona representante dijo, “Oye, mira, completamente fuera de topic, pero ¿qué os parecería hacer un concierto con la orquesta en el auditorio?”. Ya nos miramos con la cara de decir, o sea, nunca lo había pensado, pero ha pasado a ser el sueño de mi vida ahora de golpe. Claro que sí. Y empezó de esta manera. Se tiró el guante, nosotros como somos idiotas lo recogimos sin pensar y luego nos encontramos todo lo que eso significaba.
TTH: Tirarse a la piscina sin agua.
Totalmente
TTH: Sí, porque a ver, esto es una cosa que hay que mencionar en todas las entrevistas acerca de todas las cosas de Persefone, el hecho de dónde es la banda. Te lo voy a poner así: yo me había anotado acá al principio, me había anotado: la escena metalera de Andorra es diminuta. Y al principio dije: “Pero, ¿no estoy siendo un poquito agresivo con eso?”, y ustedes literalmente lo dicen en una entrevista. Así que dije: bueno, si ellos están de acuerdo, entonces por qué no puedo mencionarlo. O sea, sí, es diminuta. Y es un país con menos de 90.000 habitantes, creo.
Efectivamente, efectivamente.
TTH: Y casi no tocan en Andorra. Creo que hacía como años y años que no tocaban en Andorra, por lo que tengo entendido.
Más de 10 años sin tocar en Andorra.
TTH: Porque no tienen lugares.
No hay en los lugares adecuados. Andorra tiene capacidad para aceptar artistas de alto calado y tener lugares donde puedan tocar, pero nosotros no somos una banda tan grande como para llenar una sala de 4000 personas, ¿entiendes? Y más en el país, donde al final no hay tantos seguidores, porque no hay una escena como tal.
Entonces, ¿qué ocurre? Aquí nos conoce muchísima gente porque salimos en el periódico, en la tele o lo que sea, pero no desde el punto de vista de que sean fans de la música que hacemos, sino porque somos parte de la escena cultural del país. Y nos dan mucho cariño, aunque no escuchen lo que hacemos o no sea lo que más les gusta.
Eso pasó el día del concierto: el 80% de la gente que vino a vernos era familia, políticos, gente de medios, gente que simplemente nos aprecia, pero no es gente que vaya a ponerse un tema de Persefone en casa. La relación con el país es muy particular por eso.
Entonces, siempre dijimos que para tocar en Andorra queríamos que fuera en el lugar adecuado, donde realmente luciera, no en un sitio donde no podamos enseñar lo que hacemos cuando vamos fuera. Y decidimos tener la paciencia de esperar a que surgiera la oportunidad. Ocurrió y, hace poco, volvimos a tocar porque unos compañeros montaron un festival de música en el país y nos pidieron hacer headlining. Como ya habíamos hecho lo otro, quisimos tocar y era adecuado. Tuvimos mucha gente. Era un open, pero no como un Hellfest, mucho más pequeño, algo que se adecúa al estatus de la banda y a la gente que nos sigue dentro del país.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Persefone en Buenos Aires: “Death metal espiritual”
TTH: Claro. Sí. Les quería preguntar un poco cómo fue adaptar las canciones a la presencia de la orquesta. Porque cuando uno no es músico, imagina que, cuando aparece la propuesta de tener a la banda tocando con la orquesta, muchos piensan que es simplemente la banda tocando y los músicos de la orquesta atrás o al lado haciendo lo suyo. Pero en realidad hay todo un proceso para adaptar las canciones, ¿no? ¿Cómo fue ese proceso?
En el momento en que dijimos que sí, como idiotas, como hemos establecido, dijimos: por supuesto, vamos a por ello sin saber a lo que nos exponíamos. Enseguida te das cuenta de que, ostias, con todos los respetos a cualquier músico clásico, estábamos tocando con la Orquesta Nacional del país. Los músicos que estaban ahí y el director eran absolutamente brillantes.
El proceso se simplifica mucho cuando trabajas con gente que es top en su campo. Hubo un primer momento muy divertido porque el director y la orquesta ya habían tocado con bandas de rock antes. Cuando tuvimos la primera reunión, el director no paraba de decir: “Yo ya he hecho esto con bandas de rock antiguamente, tal y cual”. Y nosotros le explicábamos que no es bien bien rock, intentábamos contarle que nuestra propuesta musical es distinta. Pero él decía que no nos preocupáramos, que había tocado con bandas de rock tradicional.
En un punto dijo: “No, yo lo escucharé, no necesito partitura, no necesito nada, yo ya lo arreglo todo”. Y de repente volvió muy educadamente preguntando si teníamos alguna partitura o algo por dónde empezar, porque no eran solo los gritos, sino que había mucha cosa al mismo tiempo.
Cuando ya le pudimos pasar todas las orquestaciones que existen en los propios temas, a partir de ahí el director se encargó de arreglar todo para encajarlo dentro de las piezas y que no fuera un anexo, sino un solo bloque. Nosotros supervisábamos hasta cierto punto por si algo quedaba fuera de rango o a nivel estético no nos encajaba, pero le dimos mucha libertad. Siempre hemos pensado que cuando trabajás con gente top es mejor dejar que hagan lo suyo y no ponerte en medio, porque esa necesidad de controlarlo todo puede estropear el proyecto y alienar a la gente.
TTH: Sí, sí. Ellos son los que tienen años de experiencia. Obviamente ustedes también tienen muchos años encima, pero me refiero a que ellos son los músicos clásicos: saben perfectamente lo que están haciendo.
Eso es.
TTH: ¿Cómo eligieron las canciones para este álbum en vivo? ¿Fue a partir de las que ya estaban acostumbrados a tocar en directo o eligieron las que mejor sentían que se adaptaban a este nuevo formato, a este nuevo contexto con orquesta?
Es una mezcla de ambas cosas, porque esto nos cayó en medio de una época en la que estábamos girando bastante. Había canciones muy rodadas que ya tocábamos seguido, pero también coincidían con las que la gente más quiere escuchar.
Había temas prácticamente obligatorios. Por ejemplo, “Leap of Faith”, que está en Metanoia, es completamente orquestal y no podíamos tocarlo en directo sin una orquesta, porque no tenía sentido tirar todos los samples. Lo mismo con el outro de “Spiritual Migration”, que es básicamente piano y orquesta, o “Cosmic Walkers”. Había canciones que directamente pedían un formato así; ya las imaginábamos tocadas con orquesta y era hermoso pensarlo.
Después estaban los temas que ya tenían orquesta de por sí y que ya tocábamos “Mind As Universe”, “Living Waves” y todos los de videoclips que formaban parte del repertorio habitual, esos no podían faltar. Con eso ya teníamos gran parte del show armado.
A partir de ahí empezamos a jugar un poco. Dijimos: “¿Y por qué no meter esta canción de un álbum de 2009? ¿Por qué no?” Y sumamos un par más que nos hacía ilusión incluir.
Pero también hubo un punto de realidad. Puedes tener todas las fantasías que quieras, pero al final tienes que hacer un trabajo eficiente, tener en cuenta limitaciones y pensar más allá de los sueños salvajes. Eso nos llevó a una selección bastante natural.
TTH: A veces me imagino, en los conciertos, cuando una banda anuncia que va a hacer un repaso de su discografía. Uno como público no piensa el trabajo de tener que regresar a tocar canciones que no tocan hace tantos años.
Para que te hagas una idea, una pequeña anécdota. Nosotros tenemos el álbum Spiritual Migration, que es uno de los más celebrados dentro del público que nos sigue. Hace unos años quisimos incluir en el directo un tema del disco que nunca habíamos tocado: “The Majestic of Gaia”. Claro, yo no tengo ni partituras ni tenía pistas ni nada, yo lo saco todo directamente escuchando el álbum de Spotify. Y entonces me ocurrió que no me acordaba absolutamente de cómo se tocaba nada de eso. Estaba ahí pensando “¿cómo era esto?”.
Al final tuve que ir a YouTube y poner “el nombre de mi propia canción + cover”. Y me salieron dos chavales completamente jóvenes tocándola increíble.Algunas cosas las hacían de manera distinta a como las había compuesto yo, y eran formas mucho más inteligentes de tocarlo. Así que les dejé un comentario diciéndoles “sois los mejores, gracias”.
Llega un momento en que te olvidas del material porque son tantas canciones que tienes que coger lo que puedes. Las que aprendes nuevas las problemáticas, pero la gente a veces no lo piensa, solo quiere su canción favorita y ya está.
TTH: Sí, la suerte que es tener gente haciendo covers de tus canciones y que puedas ver cómo están tocando para acordarte de cómo eran.
¡Y cómo toca la gente! Madre mía, de verdad.
TTH: O sea, ya que mencionabas YouTube… en estos días donde tenemos YouTube y otros servicios para ver videos y todo, o vídeos como dicen también. Cuando aparecieron los discos en vivo, era la época en la que uno no podía agarrar y simplemente ver una grabación de la banda tocando, y a veces el disco en vivo era lo que uno podía tener. Pero en estos días uno puede agarrar y poner “YouTube Perséfone en vivo en Australia 2025” y tocar enter. ¿Qué crees que puede ofrecer un disco en vivo en estos días?
Hombre, yo creo que pueden hacer esto, desde luego, y lo que van a encontrar es la grabación de un chico que cogió el móvil tres segundos antes y se puso a grabar cualquier cosa que probablemente no sonará especialmente bien.
Por lo tanto, creo que sobre todo es la calidad del propio producto. Cuando lo iniciamos, simplemente queríamos tener un recuerdo de la mayor calidad posible en dos sentidos. El primero era mostrar al mundo algo hecho cien por cien, o noventa y nueve por cien, en Andorra, porque la mezcla la hizo David Castillo y es sueco, con lo que era el infiltrado, era el Among Us, pero todo lo demás lo hicimos desde aquí.
Y nos hizo mucha ilusión poder decirle al mundo: “Mirad, esto es lo que se hace en este país tan pequeño. Tenemos una banda de Andorra con la Orquesta Nacional de Andorra, en el Auditorio Nacional, con nuestro público, familias, políticos, gente de aquí, gente que viajó para venir a ver el concierto”. Incluso la gente involucrada en el sonido, quitando a David, toda la gente de monitores, toda la gente de la grabación del vídeo, son amigos nuestros íntimos de toda la vida. Era una celebración de algo un poco tribal, si quieres, de: estamos aquí encima de las montañas, perdidos, haciendo nuestra cosa. Y era la oportunidad de decir: vamos a hacer la cosa de la mejor calidad posible para enseñarle al mundo que esto también existe.
La oferta es esa. A partir de ahí, un día veremos si a la gente le parece bien o mal, pero era nuestra pequeña celebración de nuestro lugar dentro de la escena, dentro de nuestro país, de la gente, de ofrecer algo que el día de mañana, cuando no estemos, porque todo acaba, cobrará una dimensión más allá, al menos en nuestras propias vidas.
A partir de aquí, lo que la gente vaya a escuchar o no, si tiene éxito o no, eso se nos escapa porque, como sabrás, es otra película a la que no podemos hacerle nada.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Be Prog! My Friend 2025 – Dia 1: “La magia progresiva invade el Poble Espanyol”
TTH: Encima esto que mencionábamos antes de que casi no tienen oportunidades para tocar en su país. Una vez que tienen oportunidades, vamos a hacer algo especial. Y encima, si vamos a hacer algo especial, lo mejor es agarrar y tener un testimonio, tener una manera, un registro de lo que fue todo el evento.
Eso es. Exactamente.
TTH: Y mencionaste antes el álbum Metanoia. Metanoia fue el primer álbum que editaron, si estoy en lo cierto, a través de Napalm Records, que es un sello grande dentro del metal. Vienen de trabajar con varios sellos no tan grandes, una variedad de sellos mucho más chicos. ¿Cómo se siente trabajar con un sello grande comparado con los discos anteriores? ¿Cuál es la diferencia?
Yo estoy seguro que te lo puedes imaginar. De pronto pasas de tener a una o dos personas que se encargan de todo, tienes acceso directo al dueño de la discográfica, es amigo tuyo, va contigo de gira, se hacen colegas, y él invierte lo que puede, tú ayudas con lo tuyo. Y de golpe pasas a tener un equipo de marketing, un equipo de no sé qué, otro de no sé cuántos, contabilidad, todo. Y la persona que habla contigo es solo una dentro de toda una estructura.
Por una parte, el equipo es muy superior y a nivel de repercusión también es mayor. Aquí estoy hablando contigo, ¿sabes lo que quiero decir? Antes era más difícil acceder a medios. Ellos tienen gente directamente dedicada a la promoción que habla con las personas y te lo organiza. Es una pasada, es lo primero que notas.
También hay que entender que estás en un sello con artistas de un nivel mucho mayor en números y éxito. Pasas de ser el pez grande en la pecera pequeña a ser el pez pequeño en la pecera grande, con peces más grandes. ¿Qué ocurre? Que al final un sello discográfico es una empresa y tiene que poner su atención donde obtiene más rédito. Pero eso no significa que Napalm no apueste por nosotros. Por algún motivo, la propuesta musical que tenemos les parece única y les encanta que estemos allí. Nos tienen como un pequeño “token”, una banda que querían tener, y nos dejan hacer literalmente lo que nos da la gana. ¿Queremos hacer un EP? Perfecto.
Aunque saben que los números han crecido muchísimo en los últimos años (gracias a ellos también, a las giras y quiero pensar que a la calidad de los lanzamientos) están abiertos a que nos expresemos artísticamente como queramos. Y eso es muy agradable. No tenemos la presión de “estamos invirtiendo todo el dinero del mundo para que seáis los próximos Jinjer o Powerwolf”, que son bandas enormes de su roster.
Estamos en un punto más underground dentro de un sello grande. “Tenemos a Persefone, están haciendo su movida, y cuando les pedimos cosas están ahí para nosotros”. Y nosotros intentamos mantener un nivel de calidad para que la relación con Persefone se vea como una sociedad con un estándar alto.
TTH: Encima la propuesta de la banda no es particularmente accesible. Sí, son una banda de death metal, digamos, pero no son, como mencionaste, Powerwolf o Jinjer, sobre todo Jinjer, que a veces tienen voces extremas pero dentro de todo son bastante accesibles para lo que es el estilo. Lo de ustedes viene más que nada por el lado de la complejidad y todo ese tipo de cosas.
Sí, sí, sí.
TTH: Cuando yo hago las preguntas para las entrevistas, busco otras entrevistas que les hayan hecho. Y encontré entrevistas a ustedes en sitios hechos en Geocities, de hace tiempo largo. Esa es la forma en la que uno se da cuenta de los años que tiene la banda esos sitios hechos en 2002. ¿Cómo ves la evolución de la banda desde sus inicios? ¿Cómo lo compararías?
Nosotros empezamos muy jóvenes con esto y era pre Youtube, no había nada, era campo todo. No teníamos idea de lo que estábamos haciendo ni de cómo acceder a nada. Nosotros éramos chavales, como suele decirse también, con una maleta llena de sueños. Teníamos una idea muy concreta. Todo empezó, como me imagino que te habrá pasado a vos, cuando descubrís esa música que te hace vibrar. Estás escuchando algo que encaja y dices: “Me gusta tanto que no quiero solo disfrutarlo, quiero formar parte de esto”. Recuerdo que, de muy joven, escuchando música tuve ese momento en el que se te ponen los vellos de punta, todo encaja y aparece una euforia enorme. Ahí pensé: “Me encantaría intentar que alguien, en algún momento de su vida, pueda sentir algo parecido a lo que estoy sintiendo yo ahora mismo”. Todo partió de poner una visión muy concreta a nivel musical. Y como no teníamos idea de nada, el plan que teníamos, siendo adolescentes, era decirlo en voz alta: “¿Cómo llegamos a donde queremos llegar?”. Teníamos sueños: queremos tocar acá, queremos tocar allá, queremos una discográfica. Pero no sabíamos cómo. Entonces dijimos: “Vamos a hacer discos uno detrás de otro, cada vez con más calidad, hasta que sea innegable que hay algo valioso en lo que hacemos y alguien tenga que girar la cabeza y decir: esta gente merece la pena”. Te puedes imaginar que fue de la mano con la tecnología y con todo lo que fuimos aprendiendo. Al final, fue ensayo y error. Escucho el primer álbum y veo fallos. Escucho el segundo y veo fallos que ya no están en el primero, pero tampoco están en el tercero. Y hasta hoy sigue igual. Escucho Lingua Ignota y pienso: “Maravilloso, un paso adelante, ahora hay que apretar en otra dirección, porque es una evolución constante”. Al final, es nuestro proyecto de vida. Ese es el punto.
TTH: Cuando uno se pone a grabar discos, algunos se imaginan: “Lo hacemos todo bien de una”. Pero no, casi nunca pasa. Nunca sale así. Uno escucha los discos y piensa: “Esto podría haberlo hecho mejor. Para el siguiente, vamos a hacerlo mejor”. Es tal como lo describiste, una evolución constante.
Totalmente, totalmente. Tienes que ser analítico y crítico. Además, los músicos somos muy inseguros por naturaleza, obviamente. Es horrible hacer discos y sacarlos al mundo porque nunca sentís que tu música está a la altura de la que te gusta.
A mí me gustan los grupos de otros, no me gusta mi grupo. No puedo escuchar a mi propio grupo, entonces todo me parece de peor calidad. Siempre estás corriendo detrás de la zanahoria. Quiero algo que no sé exactamente qué es, que es sentir lo que siento cuando escucho a los músicos que me gustan mucho. Pero con el tiempo aprendes a callar esas voces y entendés que el valor de lo que hacés se lo tiene que dar la persona que lo escucha, no quien lo crea.
Quien lo hace puede poner calidad, intención, y eso está muy bien, es hermoso, pero lo único que puedes hacer es dar lo mejor que tienes con lo que hay. Que otra persona sienta algo, que encuentre algo que valga la pena, no va a depender de que yo ponga una nota distinta o trabaje con un productor diferente. Eso depende de quien escucha: su momento vital, cuándo le llega, qué importancia le da, como me pasa a mí con otros artistas.
Cuando te desvinculas de eso, sigue siendo un proceso de ensayo y error, pero te sacás un peso de encima.
TTH: Antes mencionábamos que habían estado en Australia y en China hace poco. También tocaron en Turquía este año por primera vez, si no estoy equivocado. ¿Se pusieron a pensar en qué otro lugar les gustaría tocar por primera vez en algún momento? Suena extraño porque, como decíamos, la enorme mayoría de los recitales que dieron son técnicamente internacionales, algo que a muchos ni se les cruza por la cabeza como posibilidad.
Es cierto. Hemos hecho como 300 conciertos fuera y 15 en casa. Es una locura. Estamos en un punto en el que queremos ir tachando lo que nos queda, porque no sé cuántos años más podremos hacerlo. Ya estamos con el plan de tachar, tachar. Como con Australia: hay que ir a Australia, obviamente. A lo mejor no vamos nunca más a China, así que hay que ir a China. ¿Dónde más queremos ir? Pues mira, nos queda algún sitio y estamos trabajando activamente para conseguirlo.
Queremos volver a Argentina sí o sí. No es porque tú seas de allí, pero ya lo sabéis: para nosotros los hispanohablantes, tocar allá es algo que no sé ni cómo explicártelo. Es como estar en casa sin estar en casa. Es increíble, lo mejor que hay. Y la sensación que nos quedó fue la de volver, porque es precioso.
Donde no hemos estado y estamos trabajando para tocar es en África. Queremos pisar África también. Tenemos opciones para ir a Sudáfrica y se va a hacer. No sabemos cuándo, pero ya estamos hablando con gente. Y a mí particularmente, por un tema de tachar lugares, me gustaría ir a la India, por el hecho de decir: pues mira, fuimos a la India. Alguna vez tuvimos una oportunidad y no pudimos cogerla para ir a un festival. Sería por decir que estuve en todos los sitios que me hacía ilusión. Pero si no pasa, tampoco pasa nada.
Ya poco más te sabría decir. Creo que pasamos por todos los lugares que me hacía mucha ilusión visitar, y quizá me dejo alguno, pero creo que serían esos dos: África me gustaría muchísimo e igual con la India.
TTH: Cuando uno tiene la oportunidad de ir a ese tipo de lugares, llega un punto en el que lo único que queda es aprovechar.
Claro, claro. Es como el último que hicimos en Australia y China, y salió la oportunidad de tocar en Corea del Sur. El promotor dijo: “Ey, ¿por qué no? ¿Por qué no?”. Y dijimos que sí. Y ahí no hay escena de ningún tipo. Veníamos de tocar en Australia con 600 o 700 personas, todos a tope. Y el promotor, cuando llegamos, nos dijo: “Aquí todo es K-pop, esto es lo que van a encontrar. Va a parecer vuestro primer concierto”. Y dijimos: “Perfecto, lo mejor de mi vida”.
La sala era chiquitita y teníamos ahí 60 o 70 personas, todos a tope, con una energía tremenda, y nos lo pasamos increíble igual. Al final dices que sí, porque ¿cuál es la otra opción? Volver a casa y estar sentados delante de la tele. Pues tocamos un concierto donde sea, uno más, ¿por qué no? Algún día no lo podremos hacer, así que hay que aprovechar ahora.
TTH: Uno tiene que aprovechar. ¿Cuándo va a volver?
Nunca sabes.
TTH: Una cosa que quiero mencionar es que también estamos llegando al fin del 2025. Eh, ¿qué deseo tienen para el 2026? ¿Cuáles son sus planes? Porque yo me enteré que van a estar en un crucero en unos meses, por lo que tengo entendido.
Sí, correcto, correcto.
TTH: Contanos acerca de eso.
Pues mira, sobre el crucero es la segunda vez que tocamos allí. Es este crucero que se llama 70000 Tons of Metal. Hace unos años nos invitaron y es una experiencia espectacular. Al final vas a un sitio donde estás en el crucero, tocas dos conciertos, está todo lleno, es enorme y está lleno de escenarios, así que tienes a todas las bandas tocando. Muchas de ellas son bandas que te gustan mucho, por lo tanto tienes acceso a músicos que admiras y estás en contacto con ellos igual que con los fans. Estáis todos por allí y básicamente es pasar el día disfrutando de una especie de vacaciones en altamar en las que puedes tocar e ir a conciertos de otros, disfrutar y hacer una jam con gente.
Este año nos han vuelto a llamar y dijimos que sí, obviamente. Vamos a ir allí a tocar un par de sets y el primer concierto de 2026 será en ese crucero. Básicamente es una semana, tocas dos veces, colaboras en una jam de músicos All Star donde te ponen temas y tú te los aprendes. Es todo muy lúdico, mucho más light que tocar un Hellfest, por ejemplo, donde sabes que tienes que hacerlo con los grandes. Ahí también hay muchas bandas grandes, pero la sensación general es que estamos todos pasando un buen rato. Acabas de tocar, bajas y estás con la gente, o sea que es otra historia.
A partir de ahí habrá más tours. No puedo decir nada, pero se anunciará uno dentro de poco. Ha sido una oportunidad muy importante que nos surgió y que cogimos, y creemos que es muy buena para la banda para poder tocar en vivo. Y por supuesto tenemos que escribir música, eso ya no tiene excusa. Hay que hacer algo nuevo sí o sí. Así que esos van a ser los planes.
TTH: Sí, sí. Eso que dijiste de estar en un crucero con bandas de las que uno es fan, pero a la vez es raro pensar que uno es seguidor de esas bandas y, al mismo tiempo, ahora también es compañero de trabajo de ellas.
Sí, pero yo siempre seré fan.
TTH: Obvio, obvio.
Claro, tío. Mi mujer siempre me dice que veo a tal músico tal y voy corriendo a decirles: ”Hola, ¿qué tal?”. Me dice: “Es que pareces un fan.” Y le digo que sí, que, al final, coincidió que pude acceder a estar acá,, pero cuando veo a músicos que me gustan me vuelvo loco. Me encanta verlos y me encanta ir y decirles: “Tío, me diste mucha alegría en mi vida.” Y que lo sepan, tío. No sé… es algo con lo que voy a morir, creo.
TTH: En febrero de 2024 lanzaron un EP llamado Lingua Ignota Part 1.
Tal cual.
TTH: ¿Cuándo se viene el Part 2?
El Part 2 probablemente no será lo siguiente que lancemos. Lo que viene ahora va a ser algo completamente distinto de lo que iniciamos con Lingua Ignota, porque allí también estaba muy marcado por la entrada de Dani en las voces. Queríamos experimentar con un par de ideas y tenía sentido en ese momento la temática, pero ahora sentimos que queremos ir en otra dirección a nivel estilístico, lírico y temático. Probablemente será un álbum completo, otro full length, antes de lanzar Lingua Ignota Part 2.
TTH: Experimentar después de cambiar de cantante tras tanto, tanto tiempo, eso es todo un tema.
Sí que lo es, sobre todo cuando eres tan amigo de todos los miembros de la banda. Esto no es solo una banda profesional en el sentido de que lo llevamos como tal, sino que somos colegas de toda la vida, son mis mejores amigos. Yo no quería que entrara nadie que no fueran ellos, porque los quiero, ¿sabes?
Cuando Marc tuvo que dejarlo por motivos personales, fue un drama, y meter a alguien después fue muy difícil porque yo no quería a nadie que no fuera él. Luego entró Dani, y ahora Dani es mi amigo más allá de ser cantante de la banda. Es una persona a la que quiero muchísimo y me encanta que esté en mi vida más allá de los momentos que pasamos en el escenario.
TTH: Ya para cerrar, ¿qué querrían decirle a los fans que van a escuchar este nuevo álbum en vivo y a verlos en directo ahora?
Pues mira, te voy a decir que al final el fan no deja de ser una persona como yo, que puede o no engancharse con ese vídeo, ese álbum o lo que sea. Lo que quiero decir es que para nosotros hacer ese álbum fue asumir un riesgo sin saber muy bien lo que hacíamos, como la mayoría de cosas que hacemos en la vida.
Así que el mensaje es: que se tiren a la piscina cuando surjan oportunidades. Da igual si es música, relaciones, trabajo o cambios en sus vidas. Nosotros nos metimos en esto sin saber y pasamos momentos muy estresantes. Me planteé si era buena idea o no, hubo discusiones de todo tipo y, al final, estamos aquí hablando con alguien en Argentina, comentando como si ya formara parte. Es una realidad preciosa.
Como decimos en el grupo, cuando haces cosas pasan cosas, cuando no haces nada, no pasa nada. Así que el mensaje es: te puede gustar o no, pero aprovecha. Haz lo que tengas que hacer para que la vida merezca la pena, toma una decisión al día y no tengas miedo de aprovechar oportunidades, porque si no, el tiempo pasa y luego te arrepientes más de lo que no hiciste que de lo que hiciste.


Hermética X Pato Strunz, el flamante proyecto internacional de Claudio Strunz que interpreta canciones de su ex-banda, va a presentarse en El Teatrito el próximo 5 de diciembre. Desde TrackToHell nos pusimos en contacto con el querido baterista para conversar sobre lo que se viene.
Están bastante ocupados, ¿qué me podés contar de la gira que se viene?
Estamos con el inicio de Volver al Origen Tour 2025. Estamos en Happy Together que es la productora en la cual estamos trabajando, en Caballito. Ya hace unas dos semanas que estamos acá en Argentina ensayando. Mañana arrancamos la gira, así que hoy tuvimos un ensayo muy, muy intenso, como seis horas. Estamos muy felices.
¿Ya tuvieron una fecha en Los Ángeles, verdad?
Exactamente, el debut fue en Los Ángeles. Yo estoy viviendo en Miami. Tanto Pablito como Nico viven ahí, al lado.
¿Quiénes conforman la banda? ¿Tiene que ver con Ithaca, que es el proyecto que presentaste el año pasado?
Sí, sí, y ese proyecto sigue estando. Pero en esta oportunidad arrancamos con Hermética X Patro Strunz y acá en Argentina el bajista es Marcelo Bracalente, de Jerikó, Chino Gorosito en guitarra y bueno, la voz en todos lados es Niko García y Pablo Giménez, un hermano venezolano que tenemos tocando la guitarra en Estados Unidos y que nos está acompañando en toda la gira acá también. Así que estamos muy contentos de empezar esta gira. Nos tomó por sorpresa la cantidad de fechas que salieron. La verdad que es increíble todas las fechas que hay , está buenísimo.
Hablando del vocalista, Niko García, a mí me gustó, por los temas que escuché que grabaron, cómo se adapta al registro de Ricardo, pero también el de O´Connor. Por ejemplo en Del Camionero, que tiene que combinar ambos y queda bien en los dos.
La verdad que sí. Y esto es el inicio… no es que yo estaba buscando hacer algo, digamos, como Hermética X Pato Strunz, sino que yo estaba en Estados Unidos, tenía otro proyecto, de hecho tenía un tributo a Pappo también porque tocábamos en el circuito latino. Y un día me llamaron, me dijeron si no quería ir a un show que había, que era un tributo a Los Redondos y tributo a La Renga. Y bueno, por suerte fui, por esas cosas de la vida, porque yo estaba recién llegado a Estados Unidos y estaba justo ese día solo y me mandé. Y cuando salió Maltratados, que es el tributo a La Renga que tiene Niko García y dije wow, loco ¿de dónde salió? Impresionante el vozarrón que tenía, la impronta, la actitud, la energía y dije epa, cómo canta este loco. Ahí nos pusimos a charlar después del show y dijimos cuándo vamos a comer un asado, juntémonos. Yo ahí ya ví a alguien que me sorprendió, porque tenía todo lo que tiene que tener un cantante. Entonces lo primero que le propuse fue que yo hacía mucho tiempo que quería grabar un tema que era El Inventor del Mal, de Los Antiguos. Justo él conocía la banda y le gustó la idea. Empezamos con eso y cuando lo escuché cantar El inventor del Mal digo “este tipo puede cantar las canciones de Hermética”. Y bueno, ahí empezamos a desarrollar el proyecto, y acá estamos.
¿Cómo se explica que Hermética, tanto tiempo después, sigue vigente? Incluso más que antes, me atrevo a decir.
Y es increíble porque a través del paso del tiempo, Hermética nació como una banda musical, pero se convirtió en un fenómeno social. Entonces creo que eso fue el pasar diferentes barreras y estar en el tiempo. El que escucha heavy metal, siente el heavy metal, no es una moda. Entonces a través de los años sigue estando, por su mensaje, por sus letras. Entonces llegó un momento donde obviamente la gente tomó como propias esas canciones. las letras y ahí es como que se disparó. La gente está enamorada de esas canciones, y hacen que siga la llama viva. ¿Eso es increíble, no? Yo siempre digo que a mí me van a cerrar la tapa del cajón y me va a seguir gustando Hermética. Y son mis versiones estas. Ahora era una muy buena oportunidad para poder plasmar canciones que quizás no estaban tan bien grabadas, grabarlas de nuevo con un audio nuevo, fresco, moderno y creo que eso se nota en el trabajo que hicimos. Estamos muy contentos de cómo está funcionando, de cómo quedó el registro de las canciones y en particular como está siendo recibido el proyecto.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Rata Blanca en Buenos Aires: “La vuelta de los guerreros del arcoíris”
Ya grabaron algunas canciones.
Sí, estuvimos un montón de tiempo ensayando las canciones hasta que dijimos “bueno, es el momento de grabar algo”. Y la primera canción que grabamos fue Tú Eres Su Seguridad, en conjunto con Atravesando Todo Límite y Vida Impersonal. De estas tres canciones, la única que tiene video es Tú Eres Su Seguridad que está grabado en Marquee Studios, una sala de ensayo hermosa que hay allá en Miami, que es donde ensaya Nicko McBrain. Un lugar alucinante. Y grabamos ahí que tienen un estudio, la verdad es un lugar muy lindo. Pero después yo no quedé conforme con cómo había quedado la mezcla. Y justo yo venía para Argentina y llamé a mi gran amigo Álvaro Villagra, que es el que grabó absolutamente todo. Y le digo Alvarito, necesito que me mezcles esto. Pero por supuesto me dijo… fui una tarde, fuimos a comer algo, y lo mezcló en unas tres horas al tema. Es una bestia. Así que feliz, feliz de volver a trabajar con él, que es una eminencia, más allá de que sea mi amigo. Y ahí fue como el puntapié, fue muy bien recibido el video, con no sé qué cantidad de vistas tiene. Esa fue la punta de lanza que hizo que las otras dos canciones salieran pero en audio, no en video, vía los formatos digitales.
Después de eso, nos propusieron de Realm26, que es un estudio, grabar un streaming. Y yo le dije mirá, grabémoslo así en formato en vivo, pero no lo streamiemos. Grabamos y lo mezclamos bien, porque yo soy un hinchapelotas del audio. En el medio habíamos firmado el contrato con Happy Together, que es una una productora acá de Buenos Aires, para el contenido digital y demás. Ahí se grabó el último disco de Charly García, por ejemplo. y bueno, empezamos a trabajar juntos, grabando también otras cosas y ahí se fue terminando de mezclar. En Realm26 hicimos cinco canciones más. Ayer se estrenó “Del Camionero”, que es la cuarta canción. Y la última canción que queda, que todavía está sin estrenar, es Robo un Auto.
Con respecto a tu estilo de tocar, de aquellas versiones originales que grabaste con Hermética ¿ahora, cambiaste algo, las fuiste adaptando? Porque son canciones que tocaste toda tu vida.
Exactamente, más de treinta años. Básicamente están tocadas como las grabé. La diferencia es obviamente el audio que se está usando, el sampleo, las baterías. Pero lo que es tocadas son los mismos arreglos porque a mí me gusta respetar como son. Una de las cosas que yo tenía en la cabeza cuando fuimos a grabar estas canciones era respetar la esencia de esas canciones. Entonces es como que para mí era súper específico tocarlas igual, o sea en la impronta. Después obviamente va a cambiar porque usas un audio nuevo, un audio más moderno… producir la canción desde otro lado desde el aspecto del audio. Pero en la tocada respetar la esencia.
Para dar la misma sensación que tiene el que escuchó los discos toda la vida, ¿no?
Exactamente. Y sí, lo que tiene de color, obviamente, es que Nico es un cantante muy versátil y que está como en el medio, ¿no? En el medio de Ricardo y de Claudio. Pero obviamente lo comparan con el Chizzo porque él ama La Renga, y es increíble como canta esas canciones también. Pero creo que obviamente encontró su lugar, encontró su impronta Y hoy tiene su estilo, es su versión. La verdad yo estoy muy contento. En cada canción como que le ponía un poquito más de sal a la cosa y quedó increíble, espectacular.
Los esperamos a todos el 5 de diciembre en El Teatrito, con Hermética X Pato Strunz. Vamos a tocar veinte canciones de Hermética, seguramente vamos a tener un par de invitados. Están todos invitados para participar de lo que seguramente va a ser una gran fiesta de Heavy Metal
Muchas gracias, Pato.



El año ha sido muy movido para los chicos de Ancient Settlers y es por este motivo que me junté con ellos para saber un poquito la actualidad de la banda y como afrontan el 2026 con sus nuevas integrantes.
Muy buenas chicos, aquí os escribe Lucas de Tracktohell y quería saber cómo nace la idea de volver a grabar “Autumnus” y cómo fue reencontrarse con aquellas canciones en manos de dos vocalistas nuevas como Nía Creak y Noelia FJ.
¡Muy buenas, Lucas! Un placer volver a saludarte.
La idea de revisitar Autumnus llevaba tiempo rondándonos. Ese EP fue nuestro primer paso como banda y, aunque le tenemos muchísimo cariño, siempre sentimos que las canciones podían expandirse y llegar más lejos con los medios y la madurez que tenemos ahora. 2021 fue un momento clave para nosotros, pero también un punto de partida muy distinto al actual.
Reencontrarse con esos temas ha sido casi como abrir un viejo diario. Ves lo que eras, lo que querías decir y cómo has crecido desde entonces. Y, por supuesto, contar con Nía y Noelia ha sido decisivo: han aportado nuevas texturas, nuevos enfoques vocales y una energía completamente renovada. No se limitaron a “interpretar” las canciones, sino que las hicieron suyas, respetando el espíritu original pero llevándolo a otro nivel.
Justamente de Nía, quería saber cómo surge la idea de sumarla a la banda y qué os ha aportado ella a nivel profesional en el repertorio.
La idea de incorporar a Nía surgió casi de manera natural. Queríamos ampliar el abanico de rangos vocales, para dotar de mayor personalidad al proyecto. Ya le conocíamos y sabíamos que entendía la esencia melódica pero agresiva del proyecto y que se entendería fácilmente con Noe.
Profesionalmente ha aportado muchísimo: presencia escénica, potencia, una interpretación muy emocional y una visión fresca a la hora de plantear líneas vocales. Ha hecho que algunas canciones cobren un nuevo significado y ha añadido capas que antes no existían.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Ancient Settlers – Oblivion’s Legacy (2024)
Este verano habéis compartido escenario con Ignea, ¿cómo fue la experiencia?
Increíble. Ignea son una banda que admiramos desde hace años y compartir escenario con ellos ha sido un verdadero placer. Más allá del hecho artístico, son personas cercanas, humildes y muy generosas. Su energía en directo es brutal, y eso siempre te impulsa a dar un poco más en tu propio show.
Además, compartir espacios con bandas que trabajan tan duro te recuerda por qué hacemos lo que hacemos y por que es importante ser humildes y consistentes.
Ancient Settlers es uno de los nombres propios del metal pesado actual junto a Bloodhunter, Death & Legacy o Hiranya, ¿cómo veis la escena actual en España?
La escena está en uno de sus mejores momentos. Hay muchísimas bandas trabajando a nivel internacional, con propuestas sólidas, profesionales y con una identidad marcada. El metal español ha dejado de ser “promesa” para convertirse en una realidad.
Lo que necesitamos ahora es que el público, los promotores y los medios sigan apoyando ese crecimiento, porque el talento está ahí y la profesionalidad también. España está exportando metal de primer nivel y eso es motivo de orgullo.
¿Cómo vivisteis el ciclo de Oblivion’s Legacy y qué supuso para vosotros fichar con Scarlet Records?
El ciclo de Oblivion’s Legacy fue un punto de inflexión. Fue un álbum muy trabajado, muy personal y con una producción que nos permitió crecer musicalmente. Lo vivimos con mucha intensidad: fueron 38 conciertos en 14 países, salas, festivales… muchas anécdotas y grandes dificultades, además de videoclips, eventos… y sobre todo mucho aprendizaje.
Firmar con Scarlet Records fue un enorme paso adelante. Para nosotros significó entrar en una plataforma internacional que entiende el tipo de música que hacemos y que trabaja con bandas que admiramos. Sentimos que el álbum tuvo una visibilidad que habría sido difícil obtener en solitario y eso nos abrió muchas puertas, por lo que en general ha sido un paso importante para la banda, sin ninguna duda.
Nía y Noelia, ¿Cuáles fueron las vocalistas que os inspiraron a cantar este tipo de sonido?
Nía: Mis influencias vienen de vocalistas que combinan técnica con mucha personalidad, como Rocío Jurado, Nino Bravo y dentro del metal Amy Lee o Noora de Battle Beast, todas las vocalistas que han intervenido al frente de Nightwish o Britney de Unleash the Archers. Siempre me ha inspirado esa capacidad de moverse entre lo melódico y lo extremo sin perder emoción. Además, de sentir que parte de mi influencia proviene de voces teatrales o cinematográficas.
Noelia: Tengo muchísimas influencias porque siempre me ha interesado entender las distintas técnicas y colores que se pueden conseguir dentro del metal extremo. Me inspiran vocalistas muy versátiles como Peter Tägtgren (Hypocrisy), Tatiana Shmayluk (Jinjer), Maurizio Iacono (Kataklysm), Mikael Stanne (Dark Tranquillity) y Mikael Åkerfeldt (Opeth), porque dominan múltiples registros y saben mover la emoción dentro de la agresividad.
También admiro a Angela Gossow y Alissa White-Gluz (Arch Enemy), así como a Nergal (Behemoth), por la forma tan clara en la que articulan incluso en registros extremos.
De las voces más graves me han marcado muchísimo Simone “Som” Pluijmers (Cerebral Bore) y Mallika Sundaramurthy (Abnormality), por la profundidad y brutalidad de sus guturales.
En el extremo contrario, me flipan los agudos de Dark Funeral, esa tensión tan afilada que manejan.
Y luego está Jeff Walker (Carcass), que admiro por la naturalidad con la que hace parecer fácil algo que en realidad es muy complejo. Cada vocalista me aporta algo distinto, cada uno tiene su porqué, ¡jajajaj!
¿Y que si me los he estudiado a todos? Sí, tengo diseccionadas todas sus técnicas guturales, ¡jajajaj!
¿Cuáles son los planes para la banda de cara a 2026? ¿Habrá gira nacional, festivales…?
El 2026 será un año intenso, pero con otra perspectiva. De momento tenemos previsto seguir presentando Autumnus y ya estamos trabajando en nuevo material para nuestro 3er Lp. Nuestra intención es combinar fecha por la península con algunos conciertos en Europa, además de volver a festivales —algo que siempre disfrutamos muchísimo.
No podemos confirmar todas las fechas todavía, pero sí podemos decir que habrá movimiento, y del bueno.


La Armada nació en Santo Domingo con una visión política y punk, tras emigrar a EE.UU., evolucionaron mezclando hardcore con ritmos caribeños y se consolidaron en Chicago. Su nuevo sencillo “Over” aborda la explotación histórica en República Dominicana y adelanta un sonido más experimental rumbo a su próximo EP “Ofensas”.
Para quienes aún no los conocen, ¿cómo nació La Armada y cuál fue la visión inicial del proyecto cuando comenzaron en República Dominicana?
La Armada nace en Santo Domingo en 2001, poco después de la llegada del internet a nuestra isla, descubrimos el mundo del punk y hardcore, con el cual nos identificamos, políticamente, el país salía de una dictadura de más de 12 años, y nos vimos reflejados más en la estética punk que en el grunge o el hair metal, que en ese entonces era más popular en el país.
La visión inicial fue denunciar las atrocidades cometidas por el gobierno dictatorial de Joaquín Balaguer, quien gobernó durante nuestra niñez, incluso, la banda se dio a conocer cuando nuestra primera canción “Ha Muerto Ya” se viralizó localmente, al celebrar la muerte del ex tirano y por el subsecuente Partido de Liberación Dominicana, quien fue conocido por su corrupción y estuvo al mando durante nuestra adolescencia.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: DÜNEDAIN ESTRENA SU NUEVO VIDEOCLIP
¿Qué desafíos encontraron al salir de la escena dominicana para expandirse a otros países, y cómo esos retos moldearon su sonido e identidad?
El primer reto fue emigrar a Estados Unidos: aprender a vivir y adaptarse a las normas de un país nuevo y rígido, al principio, estábamos en un pueblo pequeño en Florida, donde no eran comunes los latinos, mucho menos los dominicanos.
Emigrar influyó bastante en nuestro sonido, estando ya inmersos en el circuito de conciertos, fuimos expuestos a subgéneros como el power-violence y el grindcore, si bien no son nuestro plato principal, dejaron huella en nuestro estilo.
Otro reto fue aprender a ser una banda de giras, pasamos de un país pequeño, con una sola ciudad para conciertos de rock, a estar expuestos a 50 estados y miles de ciudades, poco a poco aprendimos sobre logística, rendimiento y cómo hacer funcionar la operación con pocos recursos, tocamos casi una década en circuitos independientes (casas, sótanos y bares) hasta que finalmente comenzamos a girar de forma profesional.
Su música mezcla hardcore punk con ritmos caribeños y una fuerte carga política y social. ¿En qué momento decidieron que esa fusión sería parte esencial de su ADN como banda?
Como inmigrantes, empiezas a añorar lo que dejaste atrás, ya establecidos en Estados Unidos, la música de nuestros padres “a la que nos rebelamos de niños” comenzó a atraernos, ese deseo por conectar con nuestras raíces nos llevó a explorar esos ritmos, entendimos que incorporarlos nos diferencia, pero no lo hacemos por hacerlo, sino cuando tiene sentido y aporta a la música.
Mirando hacia atrás, ¿cuál consideran que fue el punto de quiebre o el momento que les permitió consolidarse fuera de su país?
El punto de quiebre fue mudarnos de Florida a Chicago, allí encontramos una escena de música pesada en español que opera de forma independiente a la anglosajona, esto nos dio un espacio para pertenecer y experimentar, la atención que captamos en esa escena hizo que nuestro nombre comenzara a sonar en los circuitos anglosajones, y así hemos venido construyendo camino e identidad propia.
¿Qué aspectos de la realidad dominicana siguen presentes en su música y mensajes, a pesar del tiempo viviendo fuera?
Seguimos abordando el neocolonialismo: cómo potencias, empresas e ideales del primer mundo aún extraen recursos de Latinoamérica sin devolver nada, esto va desde lo político (como la situación de EE.UU. en Venezuela), lo corporativo (la extracción de oro de Barrick Gold en nuestro país) hasta lo mental y cultural (el consumo de contenido en redes que termina por extraer más que aportar).
Ese mensaje de cuestionar esas realidades sigue vigente y nuestro país sigue siendo parte de ese contexto.
Hablemos de su nuevo sencillo “Over” —¿Cuál fue la inspiración detrás de este tema y qué mensaje buscan transmitir con él?
“Over” está inspirada en una novela dominicana del mismo nombre sobre la explotación en los campos de caña de azúcar durante la ocupación norteamericana de la isla, la novela usa anglicismos que la canción a su vez honra con frases en inglés. El coro dice: “El hombre por hombre, traiciona su ser en nombre del poder,” resaltando competencia versus cooperación; ley de jungla versus comunidad.
A nivel musical, ¿qué diferencia a “Over” de sus trabajos anteriores? ¿Hay nuevas influencias o elementos sonoros que quisieron explorar?
Musicalmente, la canción se construye sobre un groove que sube y baja en intensidad, manteniendo la atención del oyente, al final, el ritmo y la música se vuelven espaciales y el vocalista recita un pasaje desgarrador del libro: “¿Dónde aprendiste a humillar así?”. Esta progresión musical refleja la intensidad emocional y temática de la historia detrás de la canción.
Ese universo sonoro del final es parte de lo que vamos a venir incorporando mas en las composiciones.
Finalmente, ¿qué sigue para La Armada luego de este lanzamiento? ¿Podemos esperar un nuevo disco, giras o colaboraciones próximamente?
Acabamos de cerrar nuestro ciclo de giras de 2025 con una gira de tres semanas por el oeste de Estados Unidos junto a Agnostic Front y Strung Out, ahora el enfoque será continuar lanzando sencillos hasta completar el EP “Ofensas”, con nuestras composiciones más desafiantes.
“Ofensas” es una invitación a mirar adentro y a cuestionar cómo la sociedad moderna influye en el hombre, musicalmente, buscamos equilibrio entre lo memorable y lo experimental; para eso hemos colaborado con percusionistas y compositores afrocaribeños, también, en partes del disco, el reto fue simplificar hasta que el mensaje o la melodía fueran el centro.











