
Born with a Hammer (2026)
earMUSIC
Tracklist:
1. Feeding the Beat
2. Welcome to Life
3. Don´t Care
4. Wait and See
5. Born with a Hammer
6. I.D.G.A.F.
7. End of the Road
8. Triple Trouble
9. Invaders
10. Wonderland

Kai Hansen es sin dudas la principal figura del metal alemán y también europeo (continental). Miembro fundador de Helloween y uno de sus principales compositores; también supo brillar al frente de Gamma Ray y de tantos otros proyectos (Iron Savior, Unisonic). Su carrera ha ayudado a definir, más que nadie, el sonido del Power Metal. Es por eso que resulta en principio interesante entender cuál sería la dirección de su carrera solista, por llamarla de alguna manera, y qué es lo que tiene para decir este gran artista en el 2026 por fuera de su labor en dichas bandas.
Recordemos que hace 10 años se editó XXX – Three Decades in Metal; un álbum que, si bien presentaba composiciones nuevas, era más bien un esfuerzo realizado con amigos e invitados, un poco al estilo de Avantasia. Uno entendía que se trataba de un gusto que se daba Kai Hasen, en una época donde aún no había vuelto con Helloween y tenía más tiempo libre. En cambio, este álbum que nos convoca hoy llega en un contexto totalmente diferente, con Hansen abocado como nunca a giras mundiales con el conjunto que ayudó a fundar en los 80s. Born With a Hammer ofrece una experiencia completamente distinta o al menos algo alejada de lo esperado. Una propuesta conformada por canciones heterogéneas y cambiantes, donde los hilos conductores son la diversidad y el intento de salir del molde.
Para esta placa Hansen optó por una banda fija, conformada por Eike Freese y Tim Hansen (su hijo) en guitarras, además de él mismo, por supuesto; Alexander Dietz en bajo y Daniel Wilding en la batería. También participa de la producción que, desde lo técnico es impecable, y desde lo artístico quedará en cada uno decidirlo.
Al poner play esa diversidad en el repertorio que mencionamos se hace evidente ya desde los primeros compases de “Feeding The Beast”, una buena elección para abrir. Como sucede en casi toda la placa, el Hansen clásico es reconocible especialmente en las trabajadas melodías vocales y lo bien armados de los estribillos; aunque el vértigo y la velocidad del power metal están ausentes en favor de otros estilos.
“Welcome To Life” es, por su parte, una canción con un espíritu más hardrockero, más festivo, y que me produjo algo de incertidumbre al llegar al quiebre del solo, donde el tema adquiere un ritmo algo cercano al reggae o al ska. Ya estamos en condiciones de apreciar lo que será una constante a lo largo de la placa: la falta de una dirección fija.
Debo decir que “Don´t Care” es de los temas que más me desconcertó. Coqueteando con sonidos electrónicos es la más particular de todas las canciones, y la más alejada del ADN del guitarrista y cantante. La tendencia a experimentar distintos ritmos prosigue con “Wait and See” donde en esta oportunidad se inclina por una atmosfera oscura y recursos propios del Metal Industrial y hasta electrónico y alternativo.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Helloween – Giants & Monsters
El tema que da nombre al álbum, “Born With a Hammer”, es también el número más largo, complejo y trabajado de la placa. Desde el título, la intro, el piano, los arreglos vocales y de guitarra; es una canción que remite directamente a Queen y la genialidad de la banda británica. Una canción ambiciosa, que no intenta ocultar el homenaje, y que se vuelve algo extensa. Requiere bastante más atención que el resto de las canciones para ser apreciada en profundidad.
El dinamismo vuelve de la mano de I.D.G.A.F., por lejos la canción más rockera de la placa y la más desinhibida. No por nada su título son las iniciales de la frase “I don´t give a fuck” tal como se grita desde su estribillo.
“End of The Road” parecía encausar un poco la propuesta, pero su contundente base de guitarras queda en segundo lugar, detrás de un teclado que remite a los años 80s. Imagino que, con otro tratamiento, podría haber sido una buena canción de Helloween (por ej. de haber contado con doble bombo).
“Triple Trouble” es otra de esas canciones difíciles de definir, que mezcla elementos del Hard Rock con Power y hasta algo de Punk. Sin dudas una descarga de energía que vuelve a romper la continuidad sonora del álbum.
“Invaders” ofrece el pasaje más reconocible del artista y lo que uno está acostumbrado a escuchar de él. Es contundente y directa, una canción que debería conformar a quienes seguimos a Hasen desde épocas remotas.
El cierre llega de la mano de “Wonderland”, que aporta el momento más pesado de la placa y que también nos recuerdan de dónde viene esta prolongada historia. Una combinación entre potencia y melodía, acaso las mejores cartas del artista.
Born With a Hammer no parece tanto un disco en sí; sino más bien un rejunte de ideas que Kai Hansen no puede plasmar en Helloween o Gamma Ray, por lo distintas que resultan; y que encontraron su lugar en este 2026. Claramente no busca recorrer caminos similares a obras maestras como los Keeper of The Seven Keys o Land of the Free, y quizás resulte mejor que así sea. Esos pergaminos ya están bien ganados y no hay necesidad de buscar repetirlos.
Aunque la portada hecha con IA sea un espanto, siempre hay que darle una oportunidad a un músico que con semejante carrera sigue poseyendo un espíritu creativo y, sobre todo, que se divierte de hacer lo que más le gusta.

Born with a Hammer (2026)
earMUSIC
Tracklist:
1. Feeding the Beat
2. Welcome to Life
3. Don´t Care
4. Wait and See
5. Born with a Hammer
6. I.D.G.A.F.
7. End of the Road
8. Triple Trouble
9. Invaders
10. Wonderland

Kai Hansen es sin dudas la principal figura del metal alemán y también europeo (continental). Miembro fundador de Helloween y uno de sus principales compositores; también supo brillar al frente de Gamma Ray y de tantos otros proyectos (Iron Savior, Unisonic). Su carrera ha ayudado a definir, más que nadie, el sonido del Power Metal. Es por eso que resulta en principio interesante entender cuál sería la dirección de su carrera solista, por llamarla de alguna manera, y qué es lo que tiene para decir este gran artista en el 2026 por fuera de su labor en dichas bandas.
Recordemos que hace 10 años se editó XXX – Three Decades in Metal; un álbum que, si bien presentaba composiciones nuevas, era más bien un esfuerzo realizado con amigos e invitados, un poco al estilo de Avantasia. Uno entendía que se trataba de un gusto que se daba Kai Hasen, en una época donde aún no había vuelto con Helloween y tenía más tiempo libre. En cambio, este álbum que nos convoca hoy llega en un contexto totalmente diferente, con Hansen abocado como nunca a giras mundiales con el conjunto que ayudó a fundar en los 80s. Born With a Hammer ofrece una experiencia completamente distinta o al menos algo alejada de lo esperado. Una propuesta conformada por canciones heterogéneas y cambiantes, donde los hilos conductores son la diversidad y el intento de salir del molde.
Para esta placa Hansen optó por una banda fija, conformada por Eike Freese y Tim Hansen (su hijo) en guitarras, además de él mismo, por supuesto; Alexander Dietz en bajo y Daniel Wilding en la batería. También participa de la producción que, desde lo técnico es impecable, y desde lo artístico quedará en cada uno decidirlo.
Al poner play esa diversidad en el repertorio que mencionamos se hace evidente ya desde los primeros compases de “Feeding The Beast”, una buena elección para abrir. Como sucede en casi toda la placa, el Hansen clásico es reconocible especialmente en las trabajadas melodías vocales y lo bien armados de los estribillos; aunque el vértigo y la velocidad del power metal están ausentes en favor de otros estilos.
“Welcome To Life” es, por su parte, una canción con un espíritu más hardrockero, más festivo, y que me produjo algo de incertidumbre al llegar al quiebre del solo, donde el tema adquiere un ritmo algo cercano al reggae o al ska. Ya estamos en condiciones de apreciar lo que será una constante a lo largo de la placa: la falta de una dirección fija.
Debo decir que “Don´t Care” es de los temas que más me desconcertó. Coqueteando con sonidos electrónicos es la más particular de todas las canciones, y la más alejada del ADN del guitarrista y cantante. La tendencia a experimentar distintos ritmos prosigue con “Wait and See” donde en esta oportunidad se inclina por una atmosfera oscura y recursos propios del Metal Industrial y hasta electrónico y alternativo.
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El tema que da nombre al álbum, “Born With a Hammer”, es también el número más largo, complejo y trabajado de la placa. Desde el título, la intro, el piano, los arreglos vocales y de guitarra; es una canción que remite directamente a Queen y la genialidad de la banda británica. Una canción ambiciosa, que no intenta ocultar el homenaje, y que se vuelve algo extensa. Requiere bastante más atención que el resto de las canciones para ser apreciada en profundidad.
El dinamismo vuelve de la mano de I.D.G.A.F., por lejos la canción más rockera de la placa y la más desinhibida. No por nada su título son las iniciales de la frase “I don´t give a fuck” tal como se grita desde su estribillo.
“End of The Road” parecía encausar un poco la propuesta, pero su contundente base de guitarras queda en segundo lugar, detrás de un teclado que remite a los años 80s. Imagino que, con otro tratamiento, podría haber sido una buena canción de Helloween (por ej. de haber contado con doble bombo).
“Triple Trouble” es otra de esas canciones difíciles de definir, que mezcla elementos del Hard Rock con Power y hasta algo de Punk. Sin dudas una descarga de energía que vuelve a romper la continuidad sonora del álbum.
“Invaders” ofrece el pasaje más reconocible del artista y lo que uno está acostumbrado a escuchar de él. Es contundente y directa, una canción que debería conformar a quienes seguimos a Hasen desde épocas remotas.
El cierre llega de la mano de “Wonderland”, que aporta el momento más pesado de la placa y que también nos recuerdan de dónde viene esta prolongada historia. Una combinación entre potencia y melodía, acaso las mejores cartas del artista.
Born With a Hammer no parece tanto un disco en sí; sino más bien un rejunte de ideas que Kai Hansen no puede plasmar en Helloween o Gamma Ray, por lo distintas que resultan; y que encontraron su lugar en este 2026. Claramente no busca recorrer caminos similares a obras maestras como los Keeper of The Seven Keys o Land of the Free, y quizás resulte mejor que así sea. Esos pergaminos ya están bien ganados y no hay necesidad de buscar repetirlos.
Aunque la portada hecha con IA sea un espanto, siempre hay que darle una oportunidad a un músico que con semejante carrera sigue poseyendo un espíritu creativo y, sobre todo, que se divierte de hacer lo que más le gusta.







