

Ir de Bratislava a Praga para cubrir a Lorna Shore tenía un punto especial, primer cobertura para Track To Hell (si bien ya he acompañado a nuestro fotógrafo y jefe en otros viajes y conciertos) era mi primera vez en Praga haciendo una cobertura, una experiencia que marcó el pulso de toda la jornada desde el arranque. El recinto, amplio y bien acondicionado, presentó una entrada más que notable, rondando las 4.000–4.300 personas, y con una organización impecable por parte de Rock for People, que facilitó el trabajo incluso cuando todo parecía torcerse al principio.
El tráfico nos dejó fuera del arranque del bolo y Humanity’s Last Breath cayó entero por el camino. Para colmo, con Shadows of Intent solo llegamos a ver media actuación: la seguridad, sin manejar inglés, no supo indicarnos el acceso correcto para fotógrafos y cronistas. Una pena, porque lo poco que se pudo escuchar dejaba claro que el nivel estaba alto desde bien temprano, con un sonido denso y técnico que prometía una noche muy seria.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Whitechapel – Hymns In Dissonance (2025)
Whitechapel salieron con todo y sonaron absolutamente demoledores, con un set centrado en repartir groove, peso y mala leche sin concesiones. Temas como “Brimstone”, “Hickory Creek” o “The Saw Is the Law” (según el setlist que vienen manejando en esta gira) cayeron como yunques, pero el público se mostró sorprendentemente frío. Solo un pequeño grupo de fans intentó agitar el ambiente, mientras el resto observaba con cierta distancia pese a la tremenda actuación de los de Tennessee.
Todo cambió cuando Lorna Shore pisaron el escenario. Desde los primeros compases de “Oblivion” y “Unbreakable” la sala explotó, con el público completamente entregado, crowdsurfing constante y pogos sin tregua. El set fue un repaso brutal que incluyó “War Machine”, “Sun//Eater”, “Cursed to Die” o “In Darkness”, demostrando por qué la banda está en uno de los puntos más altos de su carrera, con una ejecución técnica impecable y una respuesta masiva desde la pista.
El tramo final fue directamente apoteósico con “Pain Remains I: Dancing Like Flames”, “Pain Remains II: After All I’ve Done, I’ll Disappear” y “Pain Remains III: In a Sea of Fire”, todas de Pain Remains, acompañadas de un impresionante despliegue de pirotecnia que elevó aún más la intensidad del show. El cierre con “To the Hellfire” puso el broche a una actuación arrolladora, confirmando que en Praga Lorna Shore jugaron de visitante y salieron victoriosos.
Etiquetas: Lorna Shore, Metalcore, Praga, República Checa, Shadows of Intent, Whitechapel


Ir de Bratislava a Praga para cubrir a Lorna Shore tenía un punto especial, primer cobertura para Track To Hell (si bien ya he acompañado a nuestro fotógrafo y jefe en otros viajes y conciertos) era mi primera vez en Praga haciendo una cobertura, una experiencia que marcó el pulso de toda la jornada desde el arranque. El recinto, amplio y bien acondicionado, presentó una entrada más que notable, rondando las 4.000–4.300 personas, y con una organización impecable por parte de Rock for People, que facilitó el trabajo incluso cuando todo parecía torcerse al principio.
El tráfico nos dejó fuera del arranque del bolo y Humanity’s Last Breath cayó entero por el camino. Para colmo, con Shadows of Intent solo llegamos a ver media actuación: la seguridad, sin manejar inglés, no supo indicarnos el acceso correcto para fotógrafos y cronistas. Una pena, porque lo poco que se pudo escuchar dejaba claro que el nivel estaba alto desde bien temprano, con un sonido denso y técnico que prometía una noche muy seria.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Whitechapel – Hymns In Dissonance (2025)
Whitechapel salieron con todo y sonaron absolutamente demoledores, con un set centrado en repartir groove, peso y mala leche sin concesiones. Temas como “Brimstone”, “Hickory Creek” o “The Saw Is the Law” (según el setlist que vienen manejando en esta gira) cayeron como yunques, pero el público se mostró sorprendentemente frío. Solo un pequeño grupo de fans intentó agitar el ambiente, mientras el resto observaba con cierta distancia pese a la tremenda actuación de los de Tennessee.
Todo cambió cuando Lorna Shore pisaron el escenario. Desde los primeros compases de “Oblivion” y “Unbreakable” la sala explotó, con el público completamente entregado, crowdsurfing constante y pogos sin tregua. El set fue un repaso brutal que incluyó “War Machine”, “Sun//Eater”, “Cursed to Die” o “In Darkness”, demostrando por qué la banda está en uno de los puntos más altos de su carrera, con una ejecución técnica impecable y una respuesta masiva desde la pista.
El tramo final fue directamente apoteósico con “Pain Remains I: Dancing Like Flames”, “Pain Remains II: After All I’ve Done, I’ll Disappear” y “Pain Remains III: In a Sea of Fire”, todas de Pain Remains, acompañadas de un impresionante despliegue de pirotecnia que elevó aún más la intensidad del show. El cierre con “To the Hellfire” puso el broche a una actuación arrolladora, confirmando que en Praga Lorna Shore jugaron de visitante y salieron victoriosos.
Etiquetas: Lorna Shore, Metalcore, Praga, República Checa, Shadows of Intent, Whitechapel












