


Hablar de Riot V, es hablar de constancia y reinvención. Precursores y pioneros del Heavy Metal, junto a grandes titanes como Accept, Saxon, Judas Priest y los mismísimos Iron Maiden, los estadounidenses han estado siempre presentes. Contribuyendo con trabajos gloriosos al género. Tanto en las épocas doradas, como en las oscuras. En las buenas y en las malas. Y de la misma forma, la banda ha sabido sobrevivir a cada era.
Sintetizar su carrera, no es para nada tarea sencilla. Después de todo, se tratan de 50 años de trayectoria y recorrido musical, casi ininterrumpidos. Sin embargo, su impacto y relevancia no se resume únicamente en una obra producto de un verano inspirado y nada más. Todo lo contrario. Se identifica por su persistencia y creatividad a la hora de adaptarse a los tiempos, pero manteniendo su integridad por el género.
Con más de 15 álbumes a sus espaldas, 5 vocalistas, y el fallecimiento incluso de su alma mater, el guitarrista Mark Reale, Riot V ha conseguido dejar una huella imborrable dentro de la historia del Hard Rock/Heavy Metal. Y dentro de ese recorrido, han dejado 5 álbumes claves no sólo dentro de su discografía, sino para el estilo.
Thundersteel (1988)

Y no se puede hablar del legado de musical de Riot sin empezar por Thundersteel. El mayor clásico dentro de su carrera, y una de las obras más representativas en los 80’s del Heavy Metal. Para el género, fue una bomba de tiempo. Para la banda, el renacer absoluto.
Tras los últimos fracasos discográficos y una disolución en 1984, el guitarrista fundador Mark Reale regresó con una alineación completamente renovada y un sonido que cambió las reglas del estilo. Más rápido, más agresivo, más técnico. El clásico heavy metal de la época, pero subido de revoluciones. Lo que con el tiempo se terminó definiendo como power metal americano.
“Thundersteel”, “Flight of the Warrior”, y “Johnny’s Back”, son solo algunos de los himnos que quedaron inmortalizados por la potente y aguda voz de Tony Moore, el otro as del disco. De escucha obligatoria universal.
Fire Down Under (1981)

La obra cumbre de la primera etapa del grupo. Este trabajo marca la culminación de un sonido e identidad que Reale ya venía construyendo en sus dos primeros álbumes. Con un estilo pulido y definido, apoyado en la velocidad y potencia de las líneas melódicas de las guitarras, junto con el tono áspero vocal de su cantante. “Swords and Tequila” y “No Lies” son dos ejemplos de este balance conseguido por parte de la formación estadounidense. Aun así, todo el disco consiste en composiciones brillantes y memorables.
Esta sería la última participación de Guy Speranza con la banda, marcando el fin de la alineación original y pausando el camino a la cima para los estadounidenses.
Narita (1979)

El famoso eslabón perdido. En una época en la que el Heavy Metal se estaba terminando de gestar y tomar forma para dar el salto definitivo en los 80’, Narita apareció en el momento justo para consolidar esa transición sonora entre una década y otra, y quedar marcado en la historia. Con un sonido enérgico fuertemente influenciado por la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM), se terminó volviendo en un clásico de culto, por sus riffs acelerados y armonías de doble guitarra que eran una novedad en su tiempo.
Lanzado en octubre de 1979, este segundo álbum fue el que puso a la banda dentro del mapa global, consiguiendo que su nombre se hiciera popular en países como el Reino Unido y Japón. Y posicionando a Mark Reale como uno de los grandes talentos ante las seis cuerdas.
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The Privilege Of Power (1990)

Tras el rotundo éxito de Thundersteel, Riot aprovechó su nuevo renacer para extender su racha y demostrar que estaban a la altura de los nombres pesados. Y The Privilege Of Power fue el resultado de eso. Una obra potente, técnica, ambiciosa e incluso experimental al incluir trompetas y saxofones en sus canciones. Una producción con una propuesta única y un trabajo compositivo elogiable, que desde el segundo uno con “On your Knees”, da cuenta de la gran capacidad y destreza de todos sus músicos, y no solo de Reale. Llegando a tener segmentos con toques progresivos en el disco.
¿El único pecado del disco? Haber salido el mismo año que un tal Painkiller de unos tales Judas Priest. Por lo demás, fácilmente uno de los trabajos más destacables y asombrosos que nos dio el arranque de la década del 90’.
Mean Streets (2024)

El legado de una banda no solo se construye mirando al pasado por lo que fueron e hicieron, sino desde la vigencia con la que se encara el presente y se proyecta hacia el futuro. Y este Mean Streets, es el perfecto ejemplo de ello. Ya sin Mark Reale entre nosotros, y bajo el nombre de Riot V, el grupo ha demostrado estar a la altura en cada entrega desde que Don Van Stavern y Mike Flyntz tomaron las riendas. Manteniendo el nivel. Conservando la integridad. Respetando el nombre que portan. Y también, del género del cual siguen representando.
Mean Streets es eso. Uno de los lanzamientos más auténticos, transparentes e impactantes del heavy metal tradicional de los últimos tiempos. Una muestra de que el paso del tiempo no es impedimento para seguir presentes. Una obra que marca la importancia de Riot para el Metal.



Hablar de Riot V, es hablar de constancia y reinvención. Precursores y pioneros del Heavy Metal, junto a grandes titanes como Accept, Saxon, Judas Priest y los mismísimos Iron Maiden, los estadounidenses han estado siempre presentes. Contribuyendo con trabajos gloriosos al género. Tanto en las épocas doradas, como en las oscuras. En las buenas y en las malas. Y de la misma forma, la banda ha sabido sobrevivir a cada era.
Sintetizar su carrera, no es para nada tarea sencilla. Después de todo, se tratan de 50 años de trayectoria y recorrido musical, casi ininterrumpidos. Sin embargo, su impacto y relevancia no se resume únicamente en una obra producto de un verano inspirado y nada más. Todo lo contrario. Se identifica por su persistencia y creatividad a la hora de adaptarse a los tiempos, pero manteniendo su integridad por el género.
Con más de 15 álbumes a sus espaldas, 5 vocalistas, y el fallecimiento incluso de su alma mater, el guitarrista Mark Reale, Riot V ha conseguido dejar una huella imborrable dentro de la historia del Hard Rock/Heavy Metal. Y dentro de ese recorrido, han dejado 5 álbumes claves no sólo dentro de su discografía, sino para el estilo.
Thundersteel (1988)

Y no se puede hablar del legado de musical de Riot sin empezar por Thundersteel. El mayor clásico dentro de su carrera, y una de las obras más representativas en los 80’s del Heavy Metal. Para el género, fue una bomba de tiempo. Para la banda, el renacer absoluto.
Tras los últimos fracasos discográficos y una disolución en 1984, el guitarrista fundador Mark Reale regresó con una alineación completamente renovada y un sonido que cambió las reglas del estilo. Más rápido, más agresivo, más técnico. El clásico heavy metal de la época, pero subido de revoluciones. Lo que con el tiempo se terminó definiendo como power metal americano.
“Thundersteel”, “Flight of the Warrior”, y “Johnny’s Back”, son solo algunos de los himnos que quedaron inmortalizados por la potente y aguda voz de Tony Moore, el otro as del disco. De escucha obligatoria universal.
Fire Down Under (1981)

La obra cumbre de la primera etapa del grupo. Este trabajo marca la culminación de un sonido e identidad que Reale ya venía construyendo en sus dos primeros álbumes. Con un estilo pulido y definido, apoyado en la velocidad y potencia de las líneas melódicas de las guitarras, junto con el tono áspero vocal de su cantante. “Swords and Tequila” y “No Lies” son dos ejemplos de este balance conseguido por parte de la formación estadounidense. Aun así, todo el disco consiste en composiciones brillantes y memorables.
Esta sería la última participación de Guy Speranza con la banda, marcando el fin de la alineación original y pausando el camino a la cima para los estadounidenses.
Narita (1979)

El famoso eslabón perdido. En una época en la que el Heavy Metal se estaba terminando de gestar y tomar forma para dar el salto definitivo en los 80’, Narita apareció en el momento justo para consolidar esa transición sonora entre una década y otra, y quedar marcado en la historia. Con un sonido enérgico fuertemente influenciado por la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM), se terminó volviendo en un clásico de culto, por sus riffs acelerados y armonías de doble guitarra que eran una novedad en su tiempo.
Lanzado en octubre de 1979, este segundo álbum fue el que puso a la banda dentro del mapa global, consiguiendo que su nombre se hiciera popular en países como el Reino Unido y Japón. Y posicionando a Mark Reale como uno de los grandes talentos ante las seis cuerdas.
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The Privilege Of Power (1990)

Tras el rotundo éxito de Thundersteel, Riot aprovechó su nuevo renacer para extender su racha y demostrar que estaban a la altura de los nombres pesados. Y The Privilege Of Power fue el resultado de eso. Una obra potente, técnica, ambiciosa e incluso experimental al incluir trompetas y saxofones en sus canciones. Una producción con una propuesta única y un trabajo compositivo elogiable, que desde el segundo uno con “On your Knees”, da cuenta de la gran capacidad y destreza de todos sus músicos, y no solo de Reale. Llegando a tener segmentos con toques progresivos en el disco.
¿El único pecado del disco? Haber salido el mismo año que un tal Painkiller de unos tales Judas Priest. Por lo demás, fácilmente uno de los trabajos más destacables y asombrosos que nos dio el arranque de la década del 90’.
Mean Streets (2024)

El legado de una banda no solo se construye mirando al pasado por lo que fueron e hicieron, sino desde la vigencia con la que se encara el presente y se proyecta hacia el futuro. Y este Mean Streets, es el perfecto ejemplo de ello. Ya sin Mark Reale entre nosotros, y bajo el nombre de Riot V, el grupo ha demostrado estar a la altura en cada entrega desde que Don Van Stavern y Mike Flyntz tomaron las riendas. Manteniendo el nivel. Conservando la integridad. Respetando el nombre que portan. Y también, del género del cual siguen representando.
Mean Streets es eso. Uno de los lanzamientos más auténticos, transparentes e impactantes del heavy metal tradicional de los últimos tiempos. Una muestra de que el paso del tiempo no es impedimento para seguir presentes. Una obra que marca la importancia de Riot para el Metal.










