


Será un género basado en la negatividad y la oscuridad, pero el black metal depresivo sí que ha logrado unir a la gente a pesar de la distancia e incluso del tiempo. Un ejemplo de ello es In Luna, un proyecto que reúne al multi instrumentista chileno Aukka y al cantante Uruksoth, español de nacimiento y radicado en Alemania, que editara su primer material como parte de un split con otras tres bandas del estilo y más tarde lanzara su debut Forgotten Lives. A más de diez años de la salida de ambos, en octubre tendremos The Architecture of Negativity, el esperado segundo álbum de este dúo, el cual ahora incluye la presencia de dos músicos de sesión salidos de un par de las bandas de black metal más trascendentes de la actualidad. Hablamos con Uruksoth al respecto de este material, el futuro (o no) de la banda, y el mundo del DSBM y el post metal.
—Cuando me llegó la el mensaje acerca de que la banda estaba disponible para entrevistas y dije, “Ah, sí, una una banda de una banda de black depresivo. Yo conozco del género, obviamente, pero esperaba entre las sombras, francamente esperaba que estuvieras así dentro de las sombras todo, porque ya me pasó con un músico de Alemania que estaba entre las sombras.
[Risas] Sí, tanto Aukka como yo somos gente normal que te puedes encontrar en la calle en cualquier día, entonces tenemos la imagen de nuestro día a día. Luego, vale, somos más introspectivos en lo que es la música, pero somos gente normal y corriente.
—¿Cómo viene todo últimamente? Están presentando un nuevo disco después de más de una década sin material nuevo. Quiero mencionar que estaba buscando alguna entrevista de la banda y creo que había encontré una en un blog en inglés, no recuerdo ahora.
La verdad es que nos han hecho muy pocas entrevistas, yo creo que dos, tres o una cosa así.
—Ah, bueno, entonces tengo el privilegio de ser uno de los primeros ¿Cómo viene todo? ¿Cómo viene la promoción de este nuevo disco que saldrá en octubre?
Ahora dentro de nada, a la vuelta de la esquina, con Talheim Records, un sello ubicado en Austria y también tiene su sede en Alemania. Y nada, pues la verdad es que deseando tanto Aukka como yo, deseando ver un poco qué le parece la recepción de la gente. Somos una banda muy underground, no tenemos tanto un gran público, y nosotros perfectos con eso porque esa es la lógica que siempre llevamos, o sea ser un grupo underground, pero con ganas de ver. Después de tantos años que sacamos tanto nuestro debut como poco tiempo después, en el mismo año, también un split con dos temas, y la verdad es que tuvimos una buena acogida y tenemos ganas de mostrar el nuevo material a la gente a ver qué le parece.
—Este estilo es under incluso en el mundo del black metal, no es un estilo que se suponga que tenga que estar tocado en estadios ni nada de eso, al menos hasta cierto punto, obviamente.
Exacto, yo pienso igual.
—Estoy metido, no super metido pero estoy, en el mundo de este tipo de black metal desde hace un tiempo, desde la época en la que visitaba blogs en Blogspot para leer reseñas, y siento que hay una tendencia con este tipo de bandas de sacar un LP, un EP o un demo y después desaparecer como por diez años sin que estén oficialmente separadas. Creo que un ejemplo sería In Luna, desde que sacaron ese material en 2015…
Sí, el disco split.
—El split con Psychonaut 4, Vanhelga y Ofdryyka, después tuvieron el disco y listo. ¿Qué como qué onda durante todo ese tiempo? ¿Simplemente no se sintieron con ganas?
Es un cúmulo, un poco de todo. In Luna nació y lo concebimos y lo hemos lo hemos hecho en este tiempo. Es un proyecto de estudio, que no lo ideamos para sacar cosas cada x años. No teníamos esa necesidad, queríamos hacer una música que nos representase, con unas letras también acordes con ello y no hemos tenido tampoco la necesidad de contar más hasta hace unos años que hemos decidido retomarlo. Como te digo, es un proyecto de estudio, aunque en una ocasión hemos dado un único concierto…
—Primer y único recital,
¡Sí! Además, In Luna es un grupo más paralelo a lo que son o han sido nuestros otros proyectos, de metal extremo también pero de otras vertientes, y lo hemos tenido más aparcado. No terminado, sino aparcado en todos estos años pues eso no teníamos la necesidad de grabar algo por grabar, sino cuando ha sido el momento indicado, que nos ha aparecido ya pues ahora nos apetece.
—Es una expresión del momento, ¿no?
Sí, se podría decir.
—Es personal y es para el momento, no es para decir: “Bueno, ya sacamos el EP, ya sacamos este disco, ahora vamos a hacer eso de vuelta”. No es para forzarse.
Exacto. Además, ya te digo: hemos estado todo este tiempo trabajando en otros grupos, en otros proyectos. También la vida personal, ¿sabes? Te vas haciendo mayor, tampoco tienes el mismo tiempo que hace 10 años, 20 años, ya sabes cómo va.
—Cuando dije lo de las bandas de black que sacan material y después desaparecen como por diez años, iba a mencionar a Thy Light, el grupo brasileño. Me lo había anotado y después vi que Aukka había participado en la remasterización del primer disco de Thy Light, así que coincidencia.
Thy Light es un grupo que me encanta. Eh, Paolo y yo hemos hablado durante años a través de Facebook y tal y bueno, nos podemos conocer hace unos cuantos años porque él se vino a Europa a vivir desde Brasil y es una persona excepcional.
—¿Qué los llevó a volver? O sea, lo describiste como una cosa del momento, como una cosa de simplemente tener como el impulso de sacar nueva música que algo específico que que los llevó a decir “Tenemos que sacar nuevo material con In Luna”, como que la ocasión, el clima, está para un nuevo de In Luna.
No sé cómo decirte, surgió de una forma totalmente natural. Aukka y yo hablábamos, éramos amigos, lógicamente, y hubo un momento, en 2018 más o menos, en que Aukka ya tenía composiciones nuevas en formato demo que había ido grabando, recopilando ideas. Yo también había empezado a escribir algunas letras, y justo fue el momento adecuado para unir todo.
—Simplemente dijeron: “Ah, todas las piezas se están uniendo”.
Exacto, todo encaja y ahora nos apetece volver a grabar algo nuevo.
—Cuando vi el disco y vi que en el reproductor me aparecían cuatro canciones y dije, “Ah, sí, es como un EP”. Y después vi que todo el álbum duraba 36 minutos.
Sí, sí, sí. Salvo una que andará por los seis minutos, casi siete, el resto son canciones largas, con mucho proceso, mucha atmósfera…
—Mucho momento acústico de la nada, con ese contraste clásico entre ruido y calma…
Entre el caos y más calma, más melancolía. A Aukka, en concreto, le gusta crear esas atmósferas que vayan subiendo y bajando.
—Sí, sí. El caos y la calma contrastan y se magnifican uno a otro.
Exacto.
—Entonces, eh con los lanzamientos anteriores de In Luna ustedes tenían baterías programadas, pero en este The Architecture of Negativity tienen no uno, sino dos músicos acompañándolos.
Sí, son dos músicos de sesión, no pertenecen a In Luna como tal, pero han sido músicos de sesión en la grabación del álbum, músicos de estudio.
Por un lado tenemos a Diego Mota. Se le puede conocer por Gaerea y está a las baterías, como digo. Y luego, por otro lado, está Deimos AF, que es un amigo mío de toda la vida de aquí, de la escena de España, de la escena de Cantabria, de donde somos. Es una persona mítica en el black metal de allí. Hemos tocado también juntos en otra banda.
Le gusta mucho Luna y, nada, comentando un día dice: “Ay, pues podría yo grabaros el bajo”. Lo había grabado Aukka siempre, pero bueno, es un bajista fenomenal, guitarrista también, pero bajista fenomenal. Y nada, lo comenté con Aukka y directamente entró a formar parte de la grabación de este disco.
—Con los otros discos con Aukka encargándose de todos los instrumentos, y en este disco teniendo dos músicos haciendo lo suyo, ¿crees que hubo algún cambio en la dinámica al momento de hacer el disco? ¿Cómo cambia la manera de trabajar ahí?
Bueno, lo más notable, por supuesto, es la batería al ser una batería real. Nosotros estamos contentos con lo que ya hicimos en el primer disco y en el split con la batería electrónica, programada, que para el momento estuvo bien. Pero queríamos dar un paso más en nuestro sonido y contar con una batería real y, lógicamente, humana, para el sonido.
—Se nota, por supuesto.
Sí, sí, sí. Y Diego Mota, aparte de ser batería de Gaerea, es músico de sesión, es parte de su trabajo. Contar con él ha sido un lujo porque es un batería increíble, la verdad, y ha aportado mucha potencia a este disco con sus ideas.
Y por la parte del bajo, Deimos también es una persona súper experimentada. Lleva tocando desde mediados o principios de los noventas y, sumada a su experiencia en el bajo, también ha aportado muy buenas ideas al sonido.
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—Estaba escuchando mucho el disco junto y me gustó mucho. Tal cual como lo describiste, con ese contraste entre caos y calma. También me vino el documento con las letras de la banda y quería hablar un poco acerca de eso porque, por lo que entendí, vos sos el encargado de las letras, ¿no?
Sí, de la parte lírica.
—Y la idea del black depresivo, como quieran llamarlo, obviamente nos da una idea de las letras de la banda. Pero siempre me pareció que es un género bastante más amplio de lo que uno pensaría con ese nombre, porque tenés las bandas que van por esa estética de “venas cortadas en el baño”, y creo que In Luna va más por un lado de, no sé, desolación urbana, creo que sería.
Sí, sobre todo en el primer disco y en el split. También eran dos canciones, una de ellas iría más por un tema así, pero también es algo muy introspectivo, las vivencias de cada persona en el mundo, que puede estar un poco al límite.
No tanto como has mencionado tú, por ejemplo, de muchas bandas que tratan temas como el suicidio en concreto, automutilación, etcétera. Nosotros no tocamos esos temas, vamos por una línea quizás a veces más poética, más metafórica en las letras, otras veces más cruda, por así decirlo, en la forma de expresarlo.
Tocamos temas un poco más personales, más ahondando en la negatividad del ser humano. Un poco iría por ahí el asunto. No son temas que hayamos inventado nosotros para nada. Ya hay miles de bandas que abordan temas de ese tipo.
—Más un estado de la mente que algún tipo de acto físico.
Exacto.
—Mencionabas los discos anteriores y una cosa que había es que años atrás tenían un track que se llamaba “The Grey Manifiesto”, donde una parte estaba la frase “música gris para gente gris”.
Sí, sí, sí. Eh, bueno, The Great Manifest es una intro más que un tema y sí, y la frase es un poco también homenaje a la mítica frase de Morbid Angel: “Extreme music for extreme people”. Y nosotros la adaptamos a pues a nuestro rollo, a nuestra temática, poniendo pues esa etiqueta de ”Grey Music for Grey People”.
—El gris es un color que aparece bastante seguido en las letras de In Luna.
Sí, es un concepto porque ahí está el gris entre el negro y el blanco. No es ni una cosa ni la otra, no es ni la luz ni la oscuridad.
—Sí, porque el negro es el color relacionado con el black metal. Literalmente está en el nombre. El blanco, bueno, al metal cristiano lo llamaban en ese momento “white metal”.
[Risas] Sí, es verdad.
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—Yo tengo amigos que no están muy metidos en el heavy metal y a veces les cuento cosas de hablar con bandas y todo eso, y les tengo que explicar que el black depresivo y el post son géneros de verdad, que estoy hablando en serio y no es un invento mío, porque parecen esas parodias cuando agarran y dicen que hay 700 millones de géneros de metal y quieren armar como alguna cosa nueva, y tengo que explicarles que esos son géneros de verdad, que tienen escenas propias y todo. ¿Sentís a veces que incluso dentro del black metal, bandas como In Luna y grupos afines son como una burbuja aparte, un mundillo dentro del mundo del black metal?
Pero yo creo que es así, por lo menos en cualquier estilo o subestilo del metal extremo. Incluso me imagino que también pasa en grupos de heavy metal, de thrash metal, que no sea metal extremo en general. Pero es como te había comentado al principio de la entrevista, entre lo que es más underground y la música más mainstream.
Yo creo que el depressive black metal ya tiene, desde hace muchísimos años, su nicho de seguidores y fans de esta música. El post black metal también tiene su nicho. Es como todo, porque también podrías hacer la misma pregunta sobre el pagan black metal, el atmospheric black metal o cualquier otro subgénero derivado del black metal, del death metal o del doom.
Yo creo que es lo que te digo, que ya no es eso, sino que es más underground, para unos oyentes más concretos que les gusta más investigar o descubrir algún grupo que no sea conocido, para ver qué tal está su música, etcétera. Es, vamos, es una opinión subjetiva, vamos.
—Una cosa que me llama la atención es que no tenés problema con etiquetas como post black metal. Lo menciono porque muchos músicos le tienen miedo a ese tipo de etiquetas y dicen: “No, nosotros no nos definimos como una banda de black depresivo, post black metal, metal atmosférico ni nada. No somos una banda de black metal y punto, o una banda de metal y punto. No hacemos ese tipo de música, hacemos nuestra música y punto”. Pero vos no tenés problema con ese tipo de etiquetas.
No, nosotros no tenemos problema con definir nuestra música dentro de unos parámetros, como puede ser black metal atmosférico, depressive, lo que sea. Ya le das una referencia a la persona que esté investigando bandas en Encyclopaedia Metallum, por ejemplo. Si está buscando bandas de determinado estilo, puede encontrar la nuestra y decir: “Mira, esta banda es de black metal, me interesa”. O puede encontrar otra de otro tipo de black metal que no le llame tanto la atención.
Además, somos una mezcla de depressive black metal y post black metal, porque tenemos elementos más modernos, alguna parte de shoegaze, black metal, ¿sabes? Entonces somos un poco esa amalgama entre lo atmosférico, el blackgaze, que también se le llama, y el black metal. También tenemos partes de un black metal más tradicional.
—¿Cómo definirías la diferencia fundamental con un grupo de black metal tradicional? Nosotros sabemos a qué nos referimos con black metal tradicional, ya conocemos todas las bandas con corpse paint. Obviamente, hay bandas de post black metal que también lo utilizan, pero me refiero a ese tipo de grupos, esa onda más, no sé cómo definirla, más de la escena noruega y todo ese tipo de grupos. ¿Cuál creés que es la diferencia?
Sí, con black metal más ortodoxo, digamos.
— Black metal ortodoxo, digamos. ¿Cuál considerarías que es la diferencia fundamental o si hay alguna específica?
Me imagino que sea, por ejemplo, que en el post black metal experimentas un poco más con otros sonidos, a veces fuera de lo que es el espectro del black metal como tal. Puedes agregar alguna parte de post metal, post rock, cosas que no irían dentro de la senda prefijada del black metal ortodoxo que me has preguntado.
El black metal ortodoxo tendría unos sonidos más clásicos, más noventeros, de principios y mediados de los noventas, con la primera y la segunda ola del black metal. También esos primeros grupos de black metal tenían muchos toques más épicos como, por ejemplo, Enslaved, unos clásicos que luego han seguido y se han puesto más de black progresivo, una cosa así.
Pero, lógicamente, el post black metal tiene sonidos de black metal, como su nombre indica, pero no tan arraigados a esa música de los años noventas, de principios y mediados de los noventas, que es lo que yo caracterizaría como más propio del black metal ortodoxo. Aunque después, ahora y también en el futuro, van a seguir saliendo grupos nuevos con ese sonido de black metal más ortodoxo, pero más abiertos a incorporar influencias.
—Mencionaste géneros como el shoegaze, y me llama la atención pensar que esa escena y la escena del black metal se estaban desarrollando a la par, pero no creo que nadie en su momento se imaginara que podían cruzarse.
Ya lleva muchos años, pero te pones a pensar que a finales de los años noventas, por ejemplo, por ponerte más o menos una fecha, una parte del black metal iba a derivar hacia esos sonidos y tal. No lo habías pensado nunca, y es una cosa positiva porque tenés otra parte de la música que te gusta, que puedes investigar y que te puede llamar la atención. Si te gusta ese otro tipo de black metal, pues mejor que mejor. Para la gente a la que nos gusta la música, fue un descubrimiento, como ha pasado con otros estilos o subestilos.
—¿Qué planes tienen a futuro con In Luna? Obviamente recitales no, porque no es una banda para eso. Pero, ¿qué planes tienen a futuro? ¿Tienen algún algún plan a futuro con In Luna?
No, no tenemos nada pensado, la verdad, porque ahora mismo va a salir el nuevo disco y, en realidad, no es como nos ha pasado la vez anterior. Ya veremos si en unos años grabamos alguna otra cosa o no, o si es el último capítulo. El tiempo lo dirá, según vaya surgiendo.
Ahora estamos muy contentos con lo que hemos grabado y también nos centramos en otros proyectos y bandas que tenemos. Pero, por ahora, el tiempo lo dirá.
—Sobre todo vos, que vi el currículum en Metal Archives y eran cuatro millones de bandas en las que participaste.
¡Son bastantes, sí! Llevo tocando desde el año 98, o sea, que son bastantes años y he estado en un buen número de bandas. Me gustan muchos estilos de metal extremo y he tenido la suerte de estar en bandas de diferentes estilos de metal extremo que me permiten expresarme tanto a nivel vocal, porque me encanta lógicamente cantar, como a nivel lírico, en diferentes aspectos, letras, etcétera.
—Como para cerrar, ¿qué querrías decirles a nuestros lectores, a la gente que va a escuchar este nuevo disco de In Luna? A la gente que pueda interesarse en escuchar el nuevo disco de In Luna a partir de leernos, ¿qué querrías decirles?
Pues que entren a escuchar el nuevo disco nuestro de In Luna, The Architecture of Negativity, como si fuese un viaje. Las cuatro canciones son como un viaje en el cual todo es oscuridad. Es un viaje que habla sobre la depresión, la ansiedad, la pérdida y la negatividad que puede tener cada persona en su interior.
Quizás no sea un viaje fácil, pero que entren en él.



Será un género basado en la negatividad y la oscuridad, pero el black metal depresivo sí que ha logrado unir a la gente a pesar de la distancia e incluso del tiempo. Un ejemplo de ello es In Luna, un proyecto que reúne al multi instrumentista chileno Aukka y al cantante Uruksoth, español de nacimiento y radicado en Alemania, que editara su primer material como parte de un split con otras tres bandas del estilo y más tarde lanzara su debut Forgotten Lives. A más de diez años de la salida de ambos, en octubre tendremos The Architecture of Negativity, el esperado segundo álbum de este dúo, el cual ahora incluye la presencia de dos músicos de sesión salidos de un par de las bandas de black metal más trascendentes de la actualidad. Hablamos con Uruksoth al respecto de este material, el futuro (o no) de la banda, y el mundo del DSBM y el post metal.
—Cuando me llegó la el mensaje acerca de que la banda estaba disponible para entrevistas y dije, “Ah, sí, una una banda de una banda de black depresivo. Yo conozco del género, obviamente, pero esperaba entre las sombras, francamente esperaba que estuvieras así dentro de las sombras todo, porque ya me pasó con un músico de Alemania que estaba entre las sombras.
[Risas] Sí, tanto Aukka como yo somos gente normal que te puedes encontrar en la calle en cualquier día, entonces tenemos la imagen de nuestro día a día. Luego, vale, somos más introspectivos en lo que es la música, pero somos gente normal y corriente.
—¿Cómo viene todo últimamente? Están presentando un nuevo disco después de más de una década sin material nuevo. Quiero mencionar que estaba buscando alguna entrevista de la banda y creo que había encontré una en un blog en inglés, no recuerdo ahora.
La verdad es que nos han hecho muy pocas entrevistas, yo creo que dos, tres o una cosa así.
—Ah, bueno, entonces tengo el privilegio de ser uno de los primeros ¿Cómo viene todo? ¿Cómo viene la promoción de este nuevo disco que saldrá en octubre?
Ahora dentro de nada, a la vuelta de la esquina, con Talheim Records, un sello ubicado en Austria y también tiene su sede en Alemania. Y nada, pues la verdad es que deseando tanto Aukka como yo, deseando ver un poco qué le parece la recepción de la gente. Somos una banda muy underground, no tenemos tanto un gran público, y nosotros perfectos con eso porque esa es la lógica que siempre llevamos, o sea ser un grupo underground, pero con ganas de ver. Después de tantos años que sacamos tanto nuestro debut como poco tiempo después, en el mismo año, también un split con dos temas, y la verdad es que tuvimos una buena acogida y tenemos ganas de mostrar el nuevo material a la gente a ver qué le parece.
—Este estilo es under incluso en el mundo del black metal, no es un estilo que se suponga que tenga que estar tocado en estadios ni nada de eso, al menos hasta cierto punto, obviamente.
Exacto, yo pienso igual.
—Estoy metido, no super metido pero estoy, en el mundo de este tipo de black metal desde hace un tiempo, desde la época en la que visitaba blogs en Blogspot para leer reseñas, y siento que hay una tendencia con este tipo de bandas de sacar un LP, un EP o un demo y después desaparecer como por diez años sin que estén oficialmente separadas. Creo que un ejemplo sería In Luna, desde que sacaron ese material en 2015…
Sí, el disco split.
—El split con Psychonaut 4, Vanhelga y Ofdryyka, después tuvieron el disco y listo. ¿Qué como qué onda durante todo ese tiempo? ¿Simplemente no se sintieron con ganas?
Es un cúmulo, un poco de todo. In Luna nació y lo concebimos y lo hemos lo hemos hecho en este tiempo. Es un proyecto de estudio, que no lo ideamos para sacar cosas cada x años. No teníamos esa necesidad, queríamos hacer una música que nos representase, con unas letras también acordes con ello y no hemos tenido tampoco la necesidad de contar más hasta hace unos años que hemos decidido retomarlo. Como te digo, es un proyecto de estudio, aunque en una ocasión hemos dado un único concierto…
—Primer y único recital,
¡Sí! Además, In Luna es un grupo más paralelo a lo que son o han sido nuestros otros proyectos, de metal extremo también pero de otras vertientes, y lo hemos tenido más aparcado. No terminado, sino aparcado en todos estos años pues eso no teníamos la necesidad de grabar algo por grabar, sino cuando ha sido el momento indicado, que nos ha aparecido ya pues ahora nos apetece.
—Es una expresión del momento, ¿no?
Sí, se podría decir.
—Es personal y es para el momento, no es para decir: “Bueno, ya sacamos el EP, ya sacamos este disco, ahora vamos a hacer eso de vuelta”. No es para forzarse.
Exacto. Además, ya te digo: hemos estado todo este tiempo trabajando en otros grupos, en otros proyectos. También la vida personal, ¿sabes? Te vas haciendo mayor, tampoco tienes el mismo tiempo que hace 10 años, 20 años, ya sabes cómo va.
—Cuando dije lo de las bandas de black que sacan material y después desaparecen como por diez años, iba a mencionar a Thy Light, el grupo brasileño. Me lo había anotado y después vi que Aukka había participado en la remasterización del primer disco de Thy Light, así que coincidencia.
Thy Light es un grupo que me encanta. Eh, Paolo y yo hemos hablado durante años a través de Facebook y tal y bueno, nos podemos conocer hace unos cuantos años porque él se vino a Europa a vivir desde Brasil y es una persona excepcional.
—¿Qué los llevó a volver? O sea, lo describiste como una cosa del momento, como una cosa de simplemente tener como el impulso de sacar nueva música que algo específico que que los llevó a decir “Tenemos que sacar nuevo material con In Luna”, como que la ocasión, el clima, está para un nuevo de In Luna.
No sé cómo decirte, surgió de una forma totalmente natural. Aukka y yo hablábamos, éramos amigos, lógicamente, y hubo un momento, en 2018 más o menos, en que Aukka ya tenía composiciones nuevas en formato demo que había ido grabando, recopilando ideas. Yo también había empezado a escribir algunas letras, y justo fue el momento adecuado para unir todo.
—Simplemente dijeron: “Ah, todas las piezas se están uniendo”.
Exacto, todo encaja y ahora nos apetece volver a grabar algo nuevo.
—Cuando vi el disco y vi que en el reproductor me aparecían cuatro canciones y dije, “Ah, sí, es como un EP”. Y después vi que todo el álbum duraba 36 minutos.
Sí, sí, sí. Salvo una que andará por los seis minutos, casi siete, el resto son canciones largas, con mucho proceso, mucha atmósfera…
—Mucho momento acústico de la nada, con ese contraste clásico entre ruido y calma…
Entre el caos y más calma, más melancolía. A Aukka, en concreto, le gusta crear esas atmósferas que vayan subiendo y bajando.
—Sí, sí. El caos y la calma contrastan y se magnifican uno a otro.
Exacto.
—Entonces, eh con los lanzamientos anteriores de In Luna ustedes tenían baterías programadas, pero en este The Architecture of Negativity tienen no uno, sino dos músicos acompañándolos.
Sí, son dos músicos de sesión, no pertenecen a In Luna como tal, pero han sido músicos de sesión en la grabación del álbum, músicos de estudio.
Por un lado tenemos a Diego Mota. Se le puede conocer por Gaerea y está a las baterías, como digo. Y luego, por otro lado, está Deimos AF, que es un amigo mío de toda la vida de aquí, de la escena de España, de la escena de Cantabria, de donde somos. Es una persona mítica en el black metal de allí. Hemos tocado también juntos en otra banda.
Le gusta mucho Luna y, nada, comentando un día dice: “Ay, pues podría yo grabaros el bajo”. Lo había grabado Aukka siempre, pero bueno, es un bajista fenomenal, guitarrista también, pero bajista fenomenal. Y nada, lo comenté con Aukka y directamente entró a formar parte de la grabación de este disco.
—Con los otros discos con Aukka encargándose de todos los instrumentos, y en este disco teniendo dos músicos haciendo lo suyo, ¿crees que hubo algún cambio en la dinámica al momento de hacer el disco? ¿Cómo cambia la manera de trabajar ahí?
Bueno, lo más notable, por supuesto, es la batería al ser una batería real. Nosotros estamos contentos con lo que ya hicimos en el primer disco y en el split con la batería electrónica, programada, que para el momento estuvo bien. Pero queríamos dar un paso más en nuestro sonido y contar con una batería real y, lógicamente, humana, para el sonido.
—Se nota, por supuesto.
Sí, sí, sí. Y Diego Mota, aparte de ser batería de Gaerea, es músico de sesión, es parte de su trabajo. Contar con él ha sido un lujo porque es un batería increíble, la verdad, y ha aportado mucha potencia a este disco con sus ideas.
Y por la parte del bajo, Deimos también es una persona súper experimentada. Lleva tocando desde mediados o principios de los noventas y, sumada a su experiencia en el bajo, también ha aportado muy buenas ideas al sonido.
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—Estaba escuchando mucho el disco junto y me gustó mucho. Tal cual como lo describiste, con ese contraste entre caos y calma. También me vino el documento con las letras de la banda y quería hablar un poco acerca de eso porque, por lo que entendí, vos sos el encargado de las letras, ¿no?
Sí, de la parte lírica.
—Y la idea del black depresivo, como quieran llamarlo, obviamente nos da una idea de las letras de la banda. Pero siempre me pareció que es un género bastante más amplio de lo que uno pensaría con ese nombre, porque tenés las bandas que van por esa estética de “venas cortadas en el baño”, y creo que In Luna va más por un lado de, no sé, desolación urbana, creo que sería.
Sí, sobre todo en el primer disco y en el split. También eran dos canciones, una de ellas iría más por un tema así, pero también es algo muy introspectivo, las vivencias de cada persona en el mundo, que puede estar un poco al límite.
No tanto como has mencionado tú, por ejemplo, de muchas bandas que tratan temas como el suicidio en concreto, automutilación, etcétera. Nosotros no tocamos esos temas, vamos por una línea quizás a veces más poética, más metafórica en las letras, otras veces más cruda, por así decirlo, en la forma de expresarlo.
Tocamos temas un poco más personales, más ahondando en la negatividad del ser humano. Un poco iría por ahí el asunto. No son temas que hayamos inventado nosotros para nada. Ya hay miles de bandas que abordan temas de ese tipo.
—Más un estado de la mente que algún tipo de acto físico.
Exacto.
—Mencionabas los discos anteriores y una cosa que había es que años atrás tenían un track que se llamaba “The Grey Manifiesto”, donde una parte estaba la frase “música gris para gente gris”.
Sí, sí, sí. Eh, bueno, The Great Manifest es una intro más que un tema y sí, y la frase es un poco también homenaje a la mítica frase de Morbid Angel: “Extreme music for extreme people”. Y nosotros la adaptamos a pues a nuestro rollo, a nuestra temática, poniendo pues esa etiqueta de ”Grey Music for Grey People”.
—El gris es un color que aparece bastante seguido en las letras de In Luna.
Sí, es un concepto porque ahí está el gris entre el negro y el blanco. No es ni una cosa ni la otra, no es ni la luz ni la oscuridad.
—Sí, porque el negro es el color relacionado con el black metal. Literalmente está en el nombre. El blanco, bueno, al metal cristiano lo llamaban en ese momento “white metal”.
[Risas] Sí, es verdad.
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Pero yo creo que es así, por lo menos en cualquier estilo o subestilo del metal extremo. Incluso me imagino que también pasa en grupos de heavy metal, de thrash metal, que no sea metal extremo en general. Pero es como te había comentado al principio de la entrevista, entre lo que es más underground y la música más mainstream.
Yo creo que el depressive black metal ya tiene, desde hace muchísimos años, su nicho de seguidores y fans de esta música. El post black metal también tiene su nicho. Es como todo, porque también podrías hacer la misma pregunta sobre el pagan black metal, el atmospheric black metal o cualquier otro subgénero derivado del black metal, del death metal o del doom.
Yo creo que es lo que te digo, que ya no es eso, sino que es más underground, para unos oyentes más concretos que les gusta más investigar o descubrir algún grupo que no sea conocido, para ver qué tal está su música, etcétera. Es, vamos, es una opinión subjetiva, vamos.
—Una cosa que me llama la atención es que no tenés problema con etiquetas como post black metal. Lo menciono porque muchos músicos le tienen miedo a ese tipo de etiquetas y dicen: “No, nosotros no nos definimos como una banda de black depresivo, post black metal, metal atmosférico ni nada. No somos una banda de black metal y punto, o una banda de metal y punto. No hacemos ese tipo de música, hacemos nuestra música y punto”. Pero vos no tenés problema con ese tipo de etiquetas.
No, nosotros no tenemos problema con definir nuestra música dentro de unos parámetros, como puede ser black metal atmosférico, depressive, lo que sea. Ya le das una referencia a la persona que esté investigando bandas en Encyclopaedia Metallum, por ejemplo. Si está buscando bandas de determinado estilo, puede encontrar la nuestra y decir: “Mira, esta banda es de black metal, me interesa”. O puede encontrar otra de otro tipo de black metal que no le llame tanto la atención.
Además, somos una mezcla de depressive black metal y post black metal, porque tenemos elementos más modernos, alguna parte de shoegaze, black metal, ¿sabes? Entonces somos un poco esa amalgama entre lo atmosférico, el blackgaze, que también se le llama, y el black metal. También tenemos partes de un black metal más tradicional.
—¿Cómo definirías la diferencia fundamental con un grupo de black metal tradicional? Nosotros sabemos a qué nos referimos con black metal tradicional, ya conocemos todas las bandas con corpse paint. Obviamente, hay bandas de post black metal que también lo utilizan, pero me refiero a ese tipo de grupos, esa onda más, no sé cómo definirla, más de la escena noruega y todo ese tipo de grupos. ¿Cuál creés que es la diferencia?
Sí, con black metal más ortodoxo, digamos.
— Black metal ortodoxo, digamos. ¿Cuál considerarías que es la diferencia fundamental o si hay alguna específica?
Me imagino que sea, por ejemplo, que en el post black metal experimentas un poco más con otros sonidos, a veces fuera de lo que es el espectro del black metal como tal. Puedes agregar alguna parte de post metal, post rock, cosas que no irían dentro de la senda prefijada del black metal ortodoxo que me has preguntado.
El black metal ortodoxo tendría unos sonidos más clásicos, más noventeros, de principios y mediados de los noventas, con la primera y la segunda ola del black metal. También esos primeros grupos de black metal tenían muchos toques más épicos como, por ejemplo, Enslaved, unos clásicos que luego han seguido y se han puesto más de black progresivo, una cosa así.
Pero, lógicamente, el post black metal tiene sonidos de black metal, como su nombre indica, pero no tan arraigados a esa música de los años noventas, de principios y mediados de los noventas, que es lo que yo caracterizaría como más propio del black metal ortodoxo. Aunque después, ahora y también en el futuro, van a seguir saliendo grupos nuevos con ese sonido de black metal más ortodoxo, pero más abiertos a incorporar influencias.
—Mencionaste géneros como el shoegaze, y me llama la atención pensar que esa escena y la escena del black metal se estaban desarrollando a la par, pero no creo que nadie en su momento se imaginara que podían cruzarse.
Ya lleva muchos años, pero te pones a pensar que a finales de los años noventas, por ejemplo, por ponerte más o menos una fecha, una parte del black metal iba a derivar hacia esos sonidos y tal. No lo habías pensado nunca, y es una cosa positiva porque tenés otra parte de la música que te gusta, que puedes investigar y que te puede llamar la atención. Si te gusta ese otro tipo de black metal, pues mejor que mejor. Para la gente a la que nos gusta la música, fue un descubrimiento, como ha pasado con otros estilos o subestilos.
—¿Qué planes tienen a futuro con In Luna? Obviamente recitales no, porque no es una banda para eso. Pero, ¿qué planes tienen a futuro? ¿Tienen algún algún plan a futuro con In Luna?
No, no tenemos nada pensado, la verdad, porque ahora mismo va a salir el nuevo disco y, en realidad, no es como nos ha pasado la vez anterior. Ya veremos si en unos años grabamos alguna otra cosa o no, o si es el último capítulo. El tiempo lo dirá, según vaya surgiendo.
Ahora estamos muy contentos con lo que hemos grabado y también nos centramos en otros proyectos y bandas que tenemos. Pero, por ahora, el tiempo lo dirá.
—Sobre todo vos, que vi el currículum en Metal Archives y eran cuatro millones de bandas en las que participaste.
¡Son bastantes, sí! Llevo tocando desde el año 98, o sea, que son bastantes años y he estado en un buen número de bandas. Me gustan muchos estilos de metal extremo y he tenido la suerte de estar en bandas de diferentes estilos de metal extremo que me permiten expresarme tanto a nivel vocal, porque me encanta lógicamente cantar, como a nivel lírico, en diferentes aspectos, letras, etcétera.
—Como para cerrar, ¿qué querrías decirles a nuestros lectores, a la gente que va a escuchar este nuevo disco de In Luna? A la gente que pueda interesarse en escuchar el nuevo disco de In Luna a partir de leernos, ¿qué querrías decirles?
Pues que entren a escuchar el nuevo disco nuestro de In Luna, The Architecture of Negativity, como si fuese un viaje. Las cuatro canciones son como un viaje en el cual todo es oscuridad. Es un viaje que habla sobre la depresión, la ansiedad, la pérdida y la negatividad que puede tener cada persona en su interior.
Quizás no sea un viaje fácil, pero que entren en él.










