
Gaerea
Loss (2026)
Century Media
Loss (2026)
Century Media
1. Luminary
2. Submerged
3. Hellbound
4. Uncontrolled
5. Phoenix
6. Cyclone
7. LBRNTH
8. Nomad
9. Stardust

Los portugueses Gaerea ganaron mucha popularidad en la escena del black metal actual. Tanto, que han logrado convencer a público ajeno a este particular subgénero.
Esto fue notado por la banda, que de a poco comenzó a correrse de este género, pero sin olvidarlo, sino agregándole matices y otros sonidos para ampliar su audiencia.
Esto nos lleva a su nuevo trabajo, Loss, donde más allá de su sonido extremo, nos encontramos con momentos pop.
La primera mitad del álbum consta de temas pesados, con una gran presencia de blast beats y riffs punzantes. A su vez, se perciben momentos más cercanos al post-hardcore en los estribillos o en algunas secciones con breakdowns. Estos buscan ser melódicos, emotivos y pegadizos, con la clara intención de quedar grabados en la memoria auditiva del oyente.
La voz adquiere más matices, pasando de gritos propios del black metal a registros más cercanos al hardcore, sumando además la novedad de voces limpias. Estas se acercan mucho al pop actual, y su presencia aumenta en la segunda mitad del disco.
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En esta segunda parte, el pop meloso entra en la mezcla y, por momentos, desentona. Si bien se percibe un intento de integrarlo, en varios pasajes se siente forzado: aparece de golpe, sin una transición clara ni justificación dentro del desarrollo de la canción.
Sin embargo, una vez finalizado el disco y tras procesarlo, queda en evidencia que esta incursión responde a una intención puramente comercial.
El audio del disco es muy bueno, permitiendo apreciar todos los detalles de las trabajadas composiciones. Las guitarras, por momentos, son graves y pesadas, recordando al metalcore actual, mientras que en otros ejecutan trémolos agudos y ensordecedores. Estos últimos sobreviven como vestigio del sonido original de la banda, ligado a sus raíces en el black metal.
El bajo no se limita a acompañar, sino que constantemente aporta arreglos que enriquecen las canciones, aunque en ciertos momentos también cumple el rol de reforzar el peso y la agresividad.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Neurosis – An Undying Love For a Burning World (2026)
La batería es extremadamente precisa y compleja, sin caer en lo excesivamente técnico o monótono. Si bien el uso del blast beat y los breakdowns es predominante, también busca aportar variedad rítmica constante, incluyendo fills y pequeños detalles que hacen destacar distintos pasajes del álbum.
Para ejemplificar, el corte de difusión “Submerge” logra un gran balance entre los elementos más accesibles y la agresión buscada, generando climas interesantes donde cada parte se siente orgánica y genuina, en línea con lo que ocurre en la primera mitad del disco.
En cambio, en temas como “Nomad” o “Stardust”, el componente pop radial actual suena forzado y no termina de encajar con el resto de la propuesta más pesada y agresiva.
Gaerea está claramente en la búsqueda de convertirse en una banda más grande y masiva, y para ello ha sacrificado parte de sus orígenes y su característico clima ritualístico. Donde antes buscaban generar introspección y atmósferas densas, ahora apuntan a captar a un público más amplio y contemporáneo.
Loss no es un mal disco, pero sí funciona como testimonio de una banda que ha decidido alejarse de sus raíces en pos de alcanzar una mayor audiencia.

Gaerea
Loss (2026)
Century Media
Loss (2026)
Century Media
1. Luminary
2. Submerged
3. Hellbound
4. Uncontrolled
5. Phoenix
6. Cyclone
7. LBRNTH
8. Nomad
9. Stardust

Los portugueses Gaerea ganaron mucha popularidad en la escena del black metal actual. Tanto, que han logrado convencer a público ajeno a este particular subgénero.
Esto fue notado por la banda, que de a poco comenzó a correrse de este género, pero sin olvidarlo, sino agregándole matices y otros sonidos para ampliar su audiencia.
Esto nos lleva a su nuevo trabajo, Loss, donde más allá de su sonido extremo, nos encontramos con momentos pop.
La primera mitad del álbum consta de temas pesados, con una gran presencia de blast beats y riffs punzantes. A su vez, se perciben momentos más cercanos al post-hardcore en los estribillos o en algunas secciones con breakdowns. Estos buscan ser melódicos, emotivos y pegadizos, con la clara intención de quedar grabados en la memoria auditiva del oyente.
La voz adquiere más matices, pasando de gritos propios del black metal a registros más cercanos al hardcore, sumando además la novedad de voces limpias. Estas se acercan mucho al pop actual, y su presencia aumenta en la segunda mitad del disco.
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En esta segunda parte, el pop meloso entra en la mezcla y, por momentos, desentona. Si bien se percibe un intento de integrarlo, en varios pasajes se siente forzado: aparece de golpe, sin una transición clara ni justificación dentro del desarrollo de la canción.
Sin embargo, una vez finalizado el disco y tras procesarlo, queda en evidencia que esta incursión responde a una intención puramente comercial.
El audio del disco es muy bueno, permitiendo apreciar todos los detalles de las trabajadas composiciones. Las guitarras, por momentos, son graves y pesadas, recordando al metalcore actual, mientras que en otros ejecutan trémolos agudos y ensordecedores. Estos últimos sobreviven como vestigio del sonido original de la banda, ligado a sus raíces en el black metal.
El bajo no se limita a acompañar, sino que constantemente aporta arreglos que enriquecen las canciones, aunque en ciertos momentos también cumple el rol de reforzar el peso y la agresividad.
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La batería es extremadamente precisa y compleja, sin caer en lo excesivamente técnico o monótono. Si bien el uso del blast beat y los breakdowns es predominante, también busca aportar variedad rítmica constante, incluyendo fills y pequeños detalles que hacen destacar distintos pasajes del álbum.
Para ejemplificar, el corte de difusión “Submerge” logra un gran balance entre los elementos más accesibles y la agresión buscada, generando climas interesantes donde cada parte se siente orgánica y genuina, en línea con lo que ocurre en la primera mitad del disco.
En cambio, en temas como “Nomad” o “Stardust”, el componente pop radial actual suena forzado y no termina de encajar con el resto de la propuesta más pesada y agresiva.
Gaerea está claramente en la búsqueda de convertirse en una banda más grande y masiva, y para ello ha sacrificado parte de sus orígenes y su característico clima ritualístico. Donde antes buscaban generar introspección y atmósferas densas, ahora apuntan a captar a un público más amplio y contemporáneo.
Loss no es un mal disco, pero sí funciona como testimonio de una banda que ha decidido alejarse de sus raíces en pos de alcanzar una mayor audiencia.








