
In Verses (2026)
Cymatic Records, Century Media
Tracklist:
1. Ghost
2. Drone
3. Aozora
4. Animation
5. Conversations
6. Reanimation (feat. Guthrie Govan)
7. All It Takes (2025 Remastered Version)
8. Remote Self Control
9. Opal
10. Salva
Texto: Matías Frank
TRECE años tuvieron que pasar para escuchar material nuevo de una de las bandas más importantes de la escena del metal progresivo en la actualidad. Y la verdad es que valió la pena la espera. In Verses, el cuarto álbum de los australianos Karnivool, acaba de salir este 6 de febrero y es el sucesor del aclamado Asymmetry.
Después de haber lanzado cinco singles —“All It Takes” fue publicado allá por el ya lejano 2021—, la espera llegó a su fin.
Sin apuros, y a lo largo de diez canciones con una duración promedio de seis minutos cada una, la banda busca transmitir una mirada crítica y profundamente humana de lo que somos como individuos y como sociedad. Y es que en In Verses, si hay algo que queda claro, es que los tiempos que corren no son para nada auspiciosos. Hay un sentimiento de desesperanza y frustración que atraviesa el disco de punta a punta y pinta un panorama bastante desolador. La portada del álbum es elocuente en ese sentido: un árbol seco en primer plano, en medio de un desierto, y una antena detrás que busca amplificar un mensaje, un grito de ayuda o una llamada a abrir los ojos.
“Ghost”, el tema que abre el disco, arranca con una base rítmica y una guitarra suave que va creciendo hasta estallar en una piña al mentón. Busca despertarnos para lo que será una experiencia emocional intensa a lo largo de los diez temas.
Se puede decir que “Aozora” es la pieza central del álbum. El título de la canción proviene del japonés y significa “cielo azul”. Y es justamente un grito al cielo, una suerte de catarsis en busca de liberación, de escape.
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Acaso el punto más alto del disco, a mi entender, llega con “Animation”. De la mano de Jon Stockman y un bajo hipnótico que nos sumerge en lo profundo de un tema con variaciones rítmicas y guitarras sutiles que parecieran conversar entre ellas.
La primera y, hasta ahora, única colaboración de la banda con otro artista llega con “Reanimation”. Y nada más y nada menos que con Guthrie Govan, uno de los guitarristas más virtuosos que hayan pisado este planeta. El inglés deja su sello con un solo a la medida del tema, con una precisión que roza la perfección. Un solo virtuoso que, a la vez, destaca por su simpleza y complementa la canción en lugar de eclipsarla.
En “Conversations” y “Opal” encontramos el lado más melódico y reflexivo de In Verses, donde la voz de Ian Kenny toma el protagonismo absoluto y se siente como un abrazo en comparación con el resto de los temas.
Con In Verses, Karnivool no deja dudas de que es una de las bandas que llevan la bandera del metal progresivo bien en alto y se carga al hombro la cruzada de canciones que invitan a la reflexión, acompañadas de un virtuosismo musical digno de los grandes del género. Porque ese virtuosismo no busca alardear, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio de la expresión.
Si hiciéramos una escucha a ciegas sin saber de qué banda se tratase, identificaríamos a Karnivool como los autores, pero sin que esto represente un demérito en absoluto. No se trata de repetirse a sí mismos ni de seguir una fórmula probada; al contrario, lograron mantener su esencia y, a la vez, crear algo distinto. Y eso es digno de reconocimiento, más aún en estos tiempos en los que las fórmulas del “éxito” se reproducen hasta el hartazgo y la inmediatez se erige como regente de nuestro día a día.

In Verses (2026)
Cymatic Records, Century Media
Tracklist:
1. Ghost
2. Drone
3. Aozora
4. Animation
5. Conversations
6. Reanimation (feat. Guthrie Govan)
7. All It Takes (2025 Remastered Version)
8. Remote Self Control
9. Opal
10. Salva
Texto: Matías Frank
TRECE años tuvieron que pasar para escuchar material nuevo de una de las bandas más importantes de la escena del metal progresivo en la actualidad. Y la verdad es que valió la pena la espera. In Verses, el cuarto álbum de los australianos Karnivool, acaba de salir este 6 de febrero y es el sucesor del aclamado Asymmetry.
Después de haber lanzado cinco singles —“All It Takes” fue publicado allá por el ya lejano 2021—, la espera llegó a su fin.
Sin apuros, y a lo largo de diez canciones con una duración promedio de seis minutos cada una, la banda busca transmitir una mirada crítica y profundamente humana de lo que somos como individuos y como sociedad. Y es que en In Verses, si hay algo que queda claro, es que los tiempos que corren no son para nada auspiciosos. Hay un sentimiento de desesperanza y frustración que atraviesa el disco de punta a punta y pinta un panorama bastante desolador. La portada del álbum es elocuente en ese sentido: un árbol seco en primer plano, en medio de un desierto, y una antena detrás que busca amplificar un mensaje, un grito de ayuda o una llamada a abrir los ojos.
“Ghost”, el tema que abre el disco, arranca con una base rítmica y una guitarra suave que va creciendo hasta estallar en una piña al mentón. Busca despertarnos para lo que será una experiencia emocional intensa a lo largo de los diez temas.
Se puede decir que “Aozora” es la pieza central del álbum. El título de la canción proviene del japonés y significa “cielo azul”. Y es justamente un grito al cielo, una suerte de catarsis en busca de liberación, de escape.
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Acaso el punto más alto del disco, a mi entender, llega con “Animation”. De la mano de Jon Stockman y un bajo hipnótico que nos sumerge en lo profundo de un tema con variaciones rítmicas y guitarras sutiles que parecieran conversar entre ellas.
La primera y, hasta ahora, única colaboración de la banda con otro artista llega con “Reanimation”. Y nada más y nada menos que con Guthrie Govan, uno de los guitarristas más virtuosos que hayan pisado este planeta. El inglés deja su sello con un solo a la medida del tema, con una precisión que roza la perfección. Un solo virtuoso que, a la vez, destaca por su simpleza y complementa la canción en lugar de eclipsarla.
En “Conversations” y “Opal” encontramos el lado más melódico y reflexivo de In Verses, donde la voz de Ian Kenny toma el protagonismo absoluto y se siente como un abrazo en comparación con el resto de los temas.
Con In Verses, Karnivool no deja dudas de que es una de las bandas que llevan la bandera del metal progresivo bien en alto y se carga al hombro la cruzada de canciones que invitan a la reflexión, acompañadas de un virtuosismo musical digno de los grandes del género. Porque ese virtuosismo no busca alardear, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio de la expresión.
Si hiciéramos una escucha a ciegas sin saber de qué banda se tratase, identificaríamos a Karnivool como los autores, pero sin que esto represente un demérito en absoluto. No se trata de repetirse a sí mismos ni de seguir una fórmula probada; al contrario, lograron mantener su esencia y, a la vez, crear algo distinto. Y eso es digno de reconocimiento, más aún en estos tiempos en los que las fórmulas del “éxito” se reproducen hasta el hartazgo y la inmediatez se erige como regente de nuestro día a día.




