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Dimmu Borgir
Grand Serpent Rising (2026)
Nuclear Blast

1. Tridentium
2. Ascent As Seen in the Unseen
3. The Qryptfarer
4. Ulvgjeld & Blodsodel
5. Repository of Divine Transmutation
6. Slik Minnes en Alkymist
7. Phantom of the Nemesis
8. The Exonerated
9. Recognizant
10. At the Precipice of Convergence
11. Shadows of a Thousand Perceptions
12. Gjǫll

Con una impactante portada en negro y oro, cuyo diseño inspirará más de un tatuaje, nos llega el nuevo y esperado disco de Dimmu Borgir, Grand Serpent Rising, bajo el sello de Nuclear Blast.

Han transcurrido ocho largos años desde su anterior álbum de estudio, Eonian, pero la espera tiene su recompensa: los noruegos presentan un álbum elegante y majestuoso, que supone en varios sentidos una vuelta a sus orígenes, tanto musicalmente como a nivel simbólico. 

La banda, con más de tres décadas de trabajo a sus espaldas, se revalida como uno de los mayores exponentes del Black Metal Sinfónico.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Terror – Still Suffer (2026)

El guitarrista Sven “Silenoz” Kopperud nos revela en su nota de prensa que el presente trabajo lleva desarrollándose desde 2018 y muy intensamente en los años de la pandemia y posteriores. La banda llegó a tener material suficiente para lanzar un álbum doble, pero han preferido seleccionar lo mejor de lo mejor. Depurar los temas para alcanzar la mayor calidad posible: “Cada matiz, giro y elemento tuvo que ganarse su lugar. El resultado es una declaración destilada y concisa: sin excesos ni relleno”.

Empezando por el título, todo el proyecto, según Silenoz, “encaja a la perfección: si bien la serpiente representa el mal para algunos, para nosotros simboliza algo más: renovación, crecimiento, conocimiento y liberación. Es como mudar de piel”. 

Además, esta nueva entrega de Dimmu Borgir se lanza casi a la par que finaliza el año de la Serpiente: los astros se han alineado para proporcionar una experiencia ineludible para los amantes del metal extremo.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:Dödsrit y Lamp of Murmuur en Copenhague: “Diferentes tonos del negro”

Otro aspecto que ha influenciado el resultado final de Grand Serpent Rising es la salida en 2024 del guitarrista Galder, de larga trayectoria, quien se marchó para centrarse en su proyecto personal Old Man’s Child. Este cambio no parece haber debilitado al grupo, sino que de alguna forma ha favorecido el lanzamiento del disco, acercando el proceso creativo a sus raíces. “Menos gente en la cocina significa menos compromiso”, señala Silenoz. “En los inicios de Dimmu Borgir, solo éramos Shagrath y yo intercambiando ideas. En muchos sentidos, hemos vuelto a esa dinámica; es muy directa y productiva. Nos decimos enseguida si una idea no es lo suficientemente sólida”.

A pesar de esto, queda claro que Dimmu Borgir sigue siendo un proyecto de banda completa en la que el resto de miembros tienen mucho que aportar, con Daray a la batería, Victor Brandt al bajo, Gerlioz a los teclados y Damage a la guitarra.

Se nota también la mano experta del productor Fredrik Nordström, quien vuelve a trabajar con la banda después de un tiempo sin hacerlo y que fue el responsable de sus discos clásicos Puritanical Euphoric Misanthropia e In Sorte Diaboli. Es evidente que conoce les conoce muy bien y que conecta a la perfección con su sonido.

Todos los instrumentos están recubiertos de fuerza y simbolismo. Nos encontramos ante un disco lleno a la par de belleza y de agresividad. Casi una hora de canciones tremendamente oscuras e intensas.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Cage Fight – Exuvia (2026)

En esta ocasión se ha reducido la presencia de los coros y la orquestación, para dar más protagonismo a los teclados de Gerlioz y a la formación real de la banda, lo cual seguro que se traducirá en conciertos en directo muy potentes. No significa que los elementos orquestales hayan desaparecido del todo: tienen un papel importante en el disco, y aportan ese evocador halo atmosférico que caracteriza a la formación y que nos lleva a un estado de meditación profunda, casi de trance.

Esto se aprecia especialmente en la primera mitad del disco, siendo la segunda más agresiva y cruda, cubriendo así diferentes facetas de su sonido original.

Las letras, por su parte, tratan temas como la transformación, la disolución del ego, el despertar, las tradiciones esotéricas y la alquimia. La idea central es la de desprenderse de nuestra vieja piel, nuestro viejo “yo”, para salir en busca del verdadero potencial. 

El vocalista Shagrath tiene una fuerza arrolladora, y lo demuestra tanto en inglés como en su idioma natal, ya que en esta ocasión han incluido tres temas en noruego. Así lo explica la banda: “nuestra lengua materna nos pareció más apropiada para ciertos temas. Por ejemplo, ‘Ulvgjeld & Blodsodel’, el primer sencillo del álbum, trata sobre la herencia y el linaje, sobre transmitir algo esencial a quienes vienen después”. Dicho tema viene acompañado de un impactante videoclip con imágenes de distopía y una catedral que se rompe en pedazos. El corte se posiciona junto con “The Qryptfarer” y “Slik Minnes en Alkymist” entre los más potentes del álbum.

Un disco muy redondo y orgánico que recupera la esencia de la banda Noruega, para darle una nueva vitalidad que, espero, les dure muchos años más.

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Grand Serpent Rising (2026)
Nuclear Blast

1. Tridentium
2. Ascent As Seen in the Unseen
3. The Qryptfarer
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5. Repository of Divine Transmutation
6. Slik Minnes en Alkymist
7. Phantom of the Nemesis
8. The Exonerated
9. Recognizant
10. At the Precipice of Convergence
11. Shadows of a Thousand Perceptions
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Con una impactante portada en negro y oro, cuyo diseño inspirará más de un tatuaje, nos llega el nuevo y esperado disco de Dimmu Borgir, Grand Serpent Rising, bajo el sello de Nuclear Blast.

Han transcurrido ocho largos años desde su anterior álbum de estudio, Eonian, pero la espera tiene su recompensa: los noruegos presentan un álbum elegante y majestuoso, que supone en varios sentidos una vuelta a sus orígenes, tanto musicalmente como a nivel simbólico. 

La banda, con más de tres décadas de trabajo a sus espaldas, se revalida como uno de los mayores exponentes del Black Metal Sinfónico.

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El guitarrista Sven “Silenoz” Kopperud nos revela en su nota de prensa que el presente trabajo lleva desarrollándose desde 2018 y muy intensamente en los años de la pandemia y posteriores. La banda llegó a tener material suficiente para lanzar un álbum doble, pero han preferido seleccionar lo mejor de lo mejor. Depurar los temas para alcanzar la mayor calidad posible: “Cada matiz, giro y elemento tuvo que ganarse su lugar. El resultado es una declaración destilada y concisa: sin excesos ni relleno”.

Empezando por el título, todo el proyecto, según Silenoz, “encaja a la perfección: si bien la serpiente representa el mal para algunos, para nosotros simboliza algo más: renovación, crecimiento, conocimiento y liberación. Es como mudar de piel”. 

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A pesar de esto, queda claro que Dimmu Borgir sigue siendo un proyecto de banda completa en la que el resto de miembros tienen mucho que aportar, con Daray a la batería, Victor Brandt al bajo, Gerlioz a los teclados y Damage a la guitarra.

Se nota también la mano experta del productor Fredrik Nordström, quien vuelve a trabajar con la banda después de un tiempo sin hacerlo y que fue el responsable de sus discos clásicos Puritanical Euphoric Misanthropia e In Sorte Diaboli. Es evidente que conoce les conoce muy bien y que conecta a la perfección con su sonido.

Todos los instrumentos están recubiertos de fuerza y simbolismo. Nos encontramos ante un disco lleno a la par de belleza y de agresividad. Casi una hora de canciones tremendamente oscuras e intensas.

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Esto se aprecia especialmente en la primera mitad del disco, siendo la segunda más agresiva y cruda, cubriendo así diferentes facetas de su sonido original.

Las letras, por su parte, tratan temas como la transformación, la disolución del ego, el despertar, las tradiciones esotéricas y la alquimia. La idea central es la de desprenderse de nuestra vieja piel, nuestro viejo “yo”, para salir en busca del verdadero potencial. 

El vocalista Shagrath tiene una fuerza arrolladora, y lo demuestra tanto en inglés como en su idioma natal, ya que en esta ocasión han incluido tres temas en noruego. Así lo explica la banda: “nuestra lengua materna nos pareció más apropiada para ciertos temas. Por ejemplo, ‘Ulvgjeld & Blodsodel’, el primer sencillo del álbum, trata sobre la herencia y el linaje, sobre transmitir algo esencial a quienes vienen después”. Dicho tema viene acompañado de un impactante videoclip con imágenes de distopía y una catedral que se rompe en pedazos. El corte se posiciona junto con “The Qryptfarer” y “Slik Minnes en Alkymist” entre los más potentes del álbum.

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