


El pasado 29 de marzo teníamos una de las citas marcadas en rojo en todos los calendarios de los fans del Metalcore. Fit For a King volvían a la ciudad condal tras su paso con Motionless in White en 2025, esta vez como cabezas de cartel y acompañados de, ni más ni menos que: Memphis May Fire, Acres y 156/Silence. Un cartel que hacía pensar que estábamos ante uno de los conciertos más importantes de 2026.
A eso de las 17:30h, Jack y los suyos abrían una velada que presentaba una buena afluencia de público desde primera hora. Con su último trabajo “People Watching” (2024), los estadounidenses 156/Silence, se afianzaron como una de las bandas a tener en cuenta de cara a los próximos años. Pisando Europa por primera vez, dieron un recital de Metalcore Moderno que fue incluso mejor de lo que podía esperar. Temas caracterizados por no tener una estructura típica del género, una sensación de “agobio” perfectamente alineada con las letras, un inconmesurable Jack y un apabullante sonido hicieron de esta primera experiencia algo inolvidable tanto para los más fans de la banda como para aquellos quienes les estaban descubriendo en directo. Cabe destacar que la energía que transmitía el público fue muy elevada desde un primer momento y pudimos disfrutar de unos moshpits poco habituales cuando hablamos de “teloneros”. No faltaron temas como “Better Written Villain”, “Target Acquired”, la más reciente “Our Parting Ways” e incluso un viaje a sus primeros trabajos con “High Dive In a Low Hell”.
A continuación pudimos disfrutar de Acres, una banda que apuesta por un metalcore más “genérico” (en el mejor sentido de la palabra). Pese a que el sonido no acabo de ser todo lo pulido que se podía esperar, los británicos ofrecieron un potente y emotivo concierto que generó una buena recepción por parte del público. Letras con mucho significado y un perfecto equilibrio entre las partes más melódicas y las más pesadas son las que considero la base del éxito de esta banda (sumado a una buena gestión y movimiento de redes sociales). Pudimos disfrutar de temas incluidos en su álbum más reciente The Host (2025) como “Take My Last Breath” o “Bloodlust” y por supuesto, de su canción más popular “My Everything”. En resumen, un concierto que se adaptaba perfectamente al ambiente de la tarde y que nos preparaba para lo que estaba por venir.
Y por fin, sin haber pasado nunca por Barcelona, aparecían en el escenario Memphis May Fire. La archiconocida banda de Metalcore daba comienzo a su concierto con “The Sinner”, canción que forma parte de un álbum que introdujo a muchas personas al género y que todos los fans de la banda llevamos en el corazón (The Hollow, 2011). Un concierto que siguió con “Vices”, que también forma parte de otro álbum legendario como es “Challenger” (2012) y que me sorprendió que fuera el segundo tema en el repertorio del concierto. A partir de allí, pudimos disfrutar de un repaso a sus trabajos más recientes con temas como “Chaotic”, “Blood & Water” o “Misery”. Tras más de 10 años sin pisar España, podemos decir que fue un regreso por todo lo alto. Un sonido que incluso mejoraba las versiones de estudio, un público absolutamente entregado y un Matt Mullins que llegaba en un estado de forma descomunal hicieron de su primer show en la ciudad condal uno que recordaré durante mucho tiempo. Teniendo oportunidad de charlar con varios de los asistentes al concierto, pude comprobar que no eran pocos quienes les consideraban el mayor aliciente del cartel.
Sin mucho tiempo para descansar, era turno de disfrutar de la presentación del que para mi fue top 3 álbums de 2025 (Lonely God). Los texanos Fit For a King daban comienzo a un concierto que poco tuvo que ver con el anteriormente comentado de 2025. Con un set claramente orientado al álbum, los 6 primeros temas fueron incluso en el orden del disco (hecho que no había podido ver nunca y que me sorprendió gratamente) y no podían faltar clásicos como “Backbreaker” o “When Everything Means Nothing”. Un concierto que dejó al público completamente extasiado, moshpits en los que podías ver escenas bastante agresivas y a su vez personas que estaban prácticamente en un trance emocional. Y esa es precisamente la gracia de esta banda, un cúmulo de sensaciones que cada quien refleja a su manera pero que son prácticamente imposibles de evitar. Pese a que es una banda que no necesita ningún tipo de presentación, podemos destacar el impoluto sonido que les caracteriza, un Ryan Kirby que volvió a demostrar que es uno de los cantantes más completos de la escena, Ryan O’Leary y sus ya míticos spins con el bajo y una puesta en escena que nada tiene que envidiar a bandas bastante más conocidas.



El pasado 29 de marzo teníamos una de las citas marcadas en rojo en todos los calendarios de los fans del Metalcore. Fit For a King volvían a la ciudad condal tras su paso con Motionless in White en 2025, esta vez como cabezas de cartel y acompañados de, ni más ni menos que: Memphis May Fire, Acres y 156/Silence. Un cartel que hacía pensar que estábamos ante uno de los conciertos más importantes de 2026.
A eso de las 17:30h, Jack y los suyos abrían una velada que presentaba una buena afluencia de público desde primera hora. Con su último trabajo “People Watching” (2024), los estadounidenses 156/Silence, se afianzaron como una de las bandas a tener en cuenta de cara a los próximos años. Pisando Europa por primera vez, dieron un recital de Metalcore Moderno que fue incluso mejor de lo que podía esperar. Temas caracterizados por no tener una estructura típica del género, una sensación de “agobio” perfectamente alineada con las letras, un inconmesurable Jack y un apabullante sonido hicieron de esta primera experiencia algo inolvidable tanto para los más fans de la banda como para aquellos quienes les estaban descubriendo en directo. Cabe destacar que la energía que transmitía el público fue muy elevada desde un primer momento y pudimos disfrutar de unos moshpits poco habituales cuando hablamos de “teloneros”. No faltaron temas como “Better Written Villain”, “Target Acquired”, la más reciente “Our Parting Ways” e incluso un viaje a sus primeros trabajos con “High Dive In a Low Hell”.
A continuación pudimos disfrutar de Acres, una banda que apuesta por un metalcore más “genérico” (en el mejor sentido de la palabra). Pese a que el sonido no acabo de ser todo lo pulido que se podía esperar, los británicos ofrecieron un potente y emotivo concierto que generó una buena recepción por parte del público. Letras con mucho significado y un perfecto equilibrio entre las partes más melódicas y las más pesadas son las que considero la base del éxito de esta banda (sumado a una buena gestión y movimiento de redes sociales). Pudimos disfrutar de temas incluidos en su álbum más reciente The Host (2025) como “Take My Last Breath” o “Bloodlust” y por supuesto, de su canción más popular “My Everything”. En resumen, un concierto que se adaptaba perfectamente al ambiente de la tarde y que nos preparaba para lo que estaba por venir.
Y por fin, sin haber pasado nunca por Barcelona, aparecían en el escenario Memphis May Fire. La archiconocida banda de Metalcore daba comienzo a su concierto con “The Sinner”, canción que forma parte de un álbum que introdujo a muchas personas al género y que todos los fans de la banda llevamos en el corazón (The Hollow, 2011). Un concierto que siguió con “Vices”, que también forma parte de otro álbum legendario como es “Challenger” (2012) y que me sorprendió que fuera el segundo tema en el repertorio del concierto. A partir de allí, pudimos disfrutar de un repaso a sus trabajos más recientes con temas como “Chaotic”, “Blood & Water” o “Misery”. Tras más de 10 años sin pisar España, podemos decir que fue un regreso por todo lo alto. Un sonido que incluso mejoraba las versiones de estudio, un público absolutamente entregado y un Matt Mullins que llegaba en un estado de forma descomunal hicieron de su primer show en la ciudad condal uno que recordaré durante mucho tiempo. Teniendo oportunidad de charlar con varios de los asistentes al concierto, pude comprobar que no eran pocos quienes les consideraban el mayor aliciente del cartel.
Sin mucho tiempo para descansar, era turno de disfrutar de la presentación del que para mi fue top 3 álbums de 2025 (Lonely God). Los texanos Fit For a King daban comienzo a un concierto que poco tuvo que ver con el anteriormente comentado de 2025. Con un set claramente orientado al álbum, los 6 primeros temas fueron incluso en el orden del disco (hecho que no había podido ver nunca y que me sorprendió gratamente) y no podían faltar clásicos como “Backbreaker” o “When Everything Means Nothing”. Un concierto que dejó al público completamente extasiado, moshpits en los que podías ver escenas bastante agresivas y a su vez personas que estaban prácticamente en un trance emocional. Y esa es precisamente la gracia de esta banda, un cúmulo de sensaciones que cada quien refleja a su manera pero que son prácticamente imposibles de evitar. Pese a que es una banda que no necesita ningún tipo de presentación, podemos destacar el impoluto sonido que les caracteriza, un Ryan Kirby que volvió a demostrar que es uno de los cantantes más completos de la escena, Ryan O’Leary y sus ya míticos spins con el bajo y una puesta en escena que nada tiene que envidiar a bandas bastante más conocidas.




















