Redes Sociales:

Redes Sociales:

NOTICIAS / AGENDA / CRONICAS / ENTREVISTAS / RESEÑAS / ESPECIALES / CONTACTO
Napalm Death en Buenos Aires: “Caos y Servicio”

Napalm Death en Buenos Aires: “Caos y Servicio”

Foto de Portada: CuervoDeth (Gentileza Metal-Argento) Bueno, señores, señoras, niños y niñas, esta nueva crónica la quiero arrancar contándoles que he debutado. No, no se refiere a lo que están […]

All Shall Perish en Leeds: “Una celebración del deathcore”

All Shall Perish en Leeds: “Una celebración del deathcore”

All Shall Perish llegaba a su penúltima fecha en Reino Unido con un rotundo “Sold Out” en el Leeds University Union, una señal inequívoca de que la expectación por su […]

Kanonenfieber en Buenos Aires: “Desde las trincheras”

Kanonenfieber en Buenos Aires: “Desde las trincheras”

Fotos: Cecilia Principe Kanonenfieber no serán la primera banda enmascarada ni la primera de black/death metal con temática de la Primera Guerra Mundial, pero ha sabido hacerse de un grupo […]

Groza en Barcelona: “Entre tundras y cicatrices”

Groza en Barcelona: “Entre tundras y cicatrices”

La fría noche del jueves 4 de diciembre de 2025, cuando el otoño exhala sus últimos alientos, la sala Estraperlo de Badalona se convierte en un vórtice donde la atmósfera […]

Caliban en Buenos Aires: “Íntimos e interactivos”

Caliban en Buenos Aires: “Íntimos e interactivos”

Crónica de Manu Raviglione Uniclub abrió sus puertas un jueves a la tarde, un horario siempre incierto, de esos que pueden jugar en contra o a favor dependiendo de la escena, […]

Halestorm en Glasgow: “fuego, ruido y el Hydro a sus pies”

Halestorm en Glasgow: “fuego, ruido y el Hydro a sus pies”

Llegar con tiempo al OVO Hydro permitió hacer todo con calma: retirar el pase, organizar el equipo y entrar al predio sin apuros. Una vez dentro, lo primero que llamó […]

Katatonia en Barcelona: “Melancolía de Alto Voltaje”

Katatonia en Barcelona: “Melancolía de Alto Voltaje”

La Salamandra volvió a rugir en una noche de frío seco y metal denso. El cartel prometía contraste generacional y estilos en mutación, y cumplió con creces: los italianos Klogr, […]

Presto Vivace en Buenos Aires: “30 años con el alienígena”

Presto Vivace en Buenos Aires: “30 años con el alienígena”

Fotos de Gabriela Braguzzi Todos sabemos lo complicado que es hacerse un nombre y apellido dentro de la escena nacional. Parece sencillo: formar una banda, componer unos temas, que el […]

Killswitch Engage en Copenhague: “Una noche de metalcore para la historia”

Killswitch Engage en Copenhague: “Una noche de metalcore para la historia”

El pasado viernes 28 de noviembre tuvimos la fortuna de presenciar un concierto demoledor de cuatro exponentes de la música pesada, encabezado por los padrinos creadores de este movimiento denominado […]

Picture en Buenos Aires: “Unos pocos son más que suficientes”

Picture en Buenos Aires: “Unos pocos son más que suficientes”

Fotos: Rocío Gonzalez gentileza de ContraTodoProd Picture puede que se haya tropezado con la gran cantidad de cambios de integrantes o los intentos fallidos por adaptarse a las nuevas tendencias […]


Leprous en Copenhague: “Un viaje entre dulzura, complejidad y energía”
thumb image

La tendencia que aborda el metal progresivo actualmente es la mezcla entre lo complejo y matemático, con lo melódico y dulce. Esto se logra a base de una instrumentación versátil, aunque imperan las composiciones retorcidas y la polirritmia. Por su parte, las voces suelen ser agradables al oído y se encargan de dibujar las melodías de la canción. Uno de los mayores exponentes de este estilo son los noruegos de Leprous, quienes vienen dando mucho que hablar en la escena desde hace ya varios años. Su popularidad fue aumentando con creces en este tiempo. En las siguientes líneas vamos a analizar su concierto para comprobar el porqué de este crecimiento tan importante. Pero primero vamos a hablar de los actos de apertura.

Los primeros fueron los fineses de Royal Sorrow. Su propuesta era muy afín a la de la banda principal, por lo que el público los recibió con los brazos abiertos. Desafortunadamente, el sonido no fue el mejor: las guitarras estaban bajas, sobre todo la rítmica, por lo que muchos momentos sonaron incompletos. Además, la guitarra encargada de sumar arreglos y colorear las canciones no era muy firme, ya que el músico también cantaba y descuidaba por momentos el instrumento para concentrarse en la interpretación vocal. Sin embargo, se pudo apreciar que la ejecución de las canciones fue precisa y cuidada, a la altura de una banda de este estilo musical.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Leprous en Murcia: “una catedral de emociones progresivas”

Con una mayor cantidad de espectadores en la sala Amager Bio, llegó el turno de Gåte. Provenientes de Noruega, honran sus raíces con su música, ya que mezclan folclore nórdico con metal progresivo, entre otros elementos. Su formación era muy versátil, ya que varias veces se intercambiaron instrumentos entre los músicos y, en algunas canciones, algunos de los instrumentos estaban ausentes, por lo que la presentación fue muy dinámica y entretenida. Más allá de la base de guitarra, bajo, batería y voz, hubo presencia de violines, una zampoña y teclados.

Como mencioné, la presentación fue divertida, pero no solo por la versatilidad de los músicos y las canciones con personalidad propia. También lo fue por la entrega total del grupo, que no paró de recorrer el escenario, jugar con el público y hasta saltar revoleando los instrumentos, llevándose por delante los micrófonos. La performance de todos fue increíble, sobre todo de su vocalista Gunnhild Sundli. Dueña de una voz poderosa y un carisma enorme, destacó poniéndose al público en la palma de la mano. Tras un show cercano a la hora de duración, el grupo se retiró ovacionado y triunfante, dejando el ánimo por las nubes.

Musicalizadas por un grito de emoción, las luces se apagaron y los músicos fueron tomando lugar. El puntapié inicial fue con una seguidilla de canciones progresivas, melódicas y dulces: “Silently Walking Alone” e “Iluminate” fueron las elegidas. Desde este punto se puede apreciar lo bien pensado y armado que está el show. El escenario cuenta con dos niveles: en el más alto se encontraban los teclados y la batería, dejando el nivel bajo con más espacio para que los restantes miembros se muevan con soltura y comodidad.

La puesta de luces acompañó bastante a los inquietos músicos y a las composiciones intrincadas. Estas iban moviéndose o cambiando según los ritmos y, a su vez, iluminaban en el momento justo al músico que tenía su instante de protagonismo. Un gran acierto desde lo visual.

Al contrario de lo que uno esperaría de una banda de este género, ellos estuvieron en contacto permanente con el público, haciéndolo partícipe constantemente. Esto generó que la audiencia quedara rendida a los pies de los noruegos. El momento en que esto se logró —y desde ahí se mantuvo— fue con el ambicioso cover de la famosa canción ochentosa “Take on Me”. Una versión reconstruida, llevada completamente a su estilo, que elevó la energía a niveles altísimos.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Lacuna Coil en Copenhague: “energía entre sombras y ecos”

Otro punto clave fue que el vocalista y líder Einar Solberg decidió comunicarse en noruego, idioma hermano del danés. Pidió disculpas a quienes no lo comprendían, pero explicó que se sentía raro hablando en inglés estando en Escandinavia. Esto fue bien recibido por la mayor parte del público.

Musicalmente, la velada fue espectacular. El sonido fue fuerte pero claro como el agua. Todos los instrumentos se escucharon definidos y al nivel en el que tenían que estar. No hubo cambios sonoros cuando se alternaron guitarras de distintas cantidades de cuerdas, ni cuando sonaron los dos teclados, ni cuando el vocalista usó otro micrófono. La interpretación de cada uno fue maravillosa: derrocharon técnica, precisión y, por sobre todo, buen gusto. Daba la sensación de que todo fluía con total naturalidad y de forma orgánica, cosa que a veces en propuestas tan complejas se pierde.

La figura de la noche, más allá del cantante, fue el baterista Baard Kolstad. El hombre tiene un metrónomo en el corazón y parece tener cuatro brazos. Se desplegó con fills enfermizos, golpes salidos de la nada y, por sobre todo, mucha variedad. Lograba sacar varios sonidos de un mismo cuerpo de la batería, algo difícil de cumplir.

El show fue una constante sacudida de energía que culminó con “Atonement”, mezclada con “The Sky is Red”. Este final fue épico, con todo el público cantando a los gritos mientras movían sus cabezas. Los noruegos se fueron aclamados por un recinto lleno de fanáticos y prometieron volver.

Leprous demostró el porqué de ese crecimiento exponencial que tuvieron y por qué hoy en día están entre las bandas más representativas del metal progresivo actual. Una actuación increíble que abarcó muchos aspectos. Ojalá continúen en este camino: tienen potencial para llegar a ser mucho más grandes.

Etiquetas: , , , , , ,

Leprous en Copenhague: “Un viaje entre dulzura, complejidad y energía”
thumb image

La tendencia que aborda el metal progresivo actualmente es la mezcla entre lo complejo y matemático, con lo melódico y dulce. Esto se logra a base de una instrumentación versátil, aunque imperan las composiciones retorcidas y la polirritmia. Por su parte, las voces suelen ser agradables al oído y se encargan de dibujar las melodías de la canción. Uno de los mayores exponentes de este estilo son los noruegos de Leprous, quienes vienen dando mucho que hablar en la escena desde hace ya varios años. Su popularidad fue aumentando con creces en este tiempo. En las siguientes líneas vamos a analizar su concierto para comprobar el porqué de este crecimiento tan importante. Pero primero vamos a hablar de los actos de apertura.

Los primeros fueron los fineses de Royal Sorrow. Su propuesta era muy afín a la de la banda principal, por lo que el público los recibió con los brazos abiertos. Desafortunadamente, el sonido no fue el mejor: las guitarras estaban bajas, sobre todo la rítmica, por lo que muchos momentos sonaron incompletos. Además, la guitarra encargada de sumar arreglos y colorear las canciones no era muy firme, ya que el músico también cantaba y descuidaba por momentos el instrumento para concentrarse en la interpretación vocal. Sin embargo, se pudo apreciar que la ejecución de las canciones fue precisa y cuidada, a la altura de una banda de este estilo musical.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Leprous en Murcia: “una catedral de emociones progresivas”

Con una mayor cantidad de espectadores en la sala Amager Bio, llegó el turno de Gåte. Provenientes de Noruega, honran sus raíces con su música, ya que mezclan folclore nórdico con metal progresivo, entre otros elementos. Su formación era muy versátil, ya que varias veces se intercambiaron instrumentos entre los músicos y, en algunas canciones, algunos de los instrumentos estaban ausentes, por lo que la presentación fue muy dinámica y entretenida. Más allá de la base de guitarra, bajo, batería y voz, hubo presencia de violines, una zampoña y teclados.

Como mencioné, la presentación fue divertida, pero no solo por la versatilidad de los músicos y las canciones con personalidad propia. También lo fue por la entrega total del grupo, que no paró de recorrer el escenario, jugar con el público y hasta saltar revoleando los instrumentos, llevándose por delante los micrófonos. La performance de todos fue increíble, sobre todo de su vocalista Gunnhild Sundli. Dueña de una voz poderosa y un carisma enorme, destacó poniéndose al público en la palma de la mano. Tras un show cercano a la hora de duración, el grupo se retiró ovacionado y triunfante, dejando el ánimo por las nubes.

Musicalizadas por un grito de emoción, las luces se apagaron y los músicos fueron tomando lugar. El puntapié inicial fue con una seguidilla de canciones progresivas, melódicas y dulces: “Silently Walking Alone” e “Iluminate” fueron las elegidas. Desde este punto se puede apreciar lo bien pensado y armado que está el show. El escenario cuenta con dos niveles: en el más alto se encontraban los teclados y la batería, dejando el nivel bajo con más espacio para que los restantes miembros se muevan con soltura y comodidad.

La puesta de luces acompañó bastante a los inquietos músicos y a las composiciones intrincadas. Estas iban moviéndose o cambiando según los ritmos y, a su vez, iluminaban en el momento justo al músico que tenía su instante de protagonismo. Un gran acierto desde lo visual.

Al contrario de lo que uno esperaría de una banda de este género, ellos estuvieron en contacto permanente con el público, haciéndolo partícipe constantemente. Esto generó que la audiencia quedara rendida a los pies de los noruegos. El momento en que esto se logró —y desde ahí se mantuvo— fue con el ambicioso cover de la famosa canción ochentosa “Take on Me”. Una versión reconstruida, llevada completamente a su estilo, que elevó la energía a niveles altísimos.

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Lacuna Coil en Copenhague: “energía entre sombras y ecos”

Otro punto clave fue que el vocalista y líder Einar Solberg decidió comunicarse en noruego, idioma hermano del danés. Pidió disculpas a quienes no lo comprendían, pero explicó que se sentía raro hablando en inglés estando en Escandinavia. Esto fue bien recibido por la mayor parte del público.

Musicalmente, la velada fue espectacular. El sonido fue fuerte pero claro como el agua. Todos los instrumentos se escucharon definidos y al nivel en el que tenían que estar. No hubo cambios sonoros cuando se alternaron guitarras de distintas cantidades de cuerdas, ni cuando sonaron los dos teclados, ni cuando el vocalista usó otro micrófono. La interpretación de cada uno fue maravillosa: derrocharon técnica, precisión y, por sobre todo, buen gusto. Daba la sensación de que todo fluía con total naturalidad y de forma orgánica, cosa que a veces en propuestas tan complejas se pierde.

La figura de la noche, más allá del cantante, fue el baterista Baard Kolstad. El hombre tiene un metrónomo en el corazón y parece tener cuatro brazos. Se desplegó con fills enfermizos, golpes salidos de la nada y, por sobre todo, mucha variedad. Lograba sacar varios sonidos de un mismo cuerpo de la batería, algo difícil de cumplir.

El show fue una constante sacudida de energía que culminó con “Atonement”, mezclada con “The Sky is Red”. Este final fue épico, con todo el público cantando a los gritos mientras movían sus cabezas. Los noruegos se fueron aclamados por un recinto lleno de fanáticos y prometieron volver.

Leprous demostró el porqué de ese crecimiento exponencial que tuvieron y por qué hoy en día están entre las bandas más representativas del metal progresivo actual. Una actuación increíble que abarcó muchos aspectos. Ojalá continúen en este camino: tienen potencial para llegar a ser mucho más grandes.

Etiquetas: , , , , , ,

thumb image
I Prevail
Violent Nature (2025)
thumb image
Murmur
Red Hill (2025)
thumb image
Sabaton
Legends (2025)
thumb image
Nvlo
Noxa (2025)

 

 



thumb image
I Prevail
Violent Nature (2025)
thumb image
Murmur
Red Hill (2025)
thumb image
Sabaton
Legends (2025)
thumb image
Nvlo
Noxa (2025)