
One Assassination Under God - Chapter 2 (2026)
Nuclear Blast
Tracklist
1. Unalive
2. Don’t Answer the Door
3. Front Toward Enemy
4. All the Vilest Things
5. None of the Suns
6. Lucifer’s Teardrop
7 The Arsonist
8. Exit Wound
9. Enantiomorph

Marilyn Manson editó este año la segunda parte de su nueva saga discográfica: One Assassination Under God.
Antes de adentrarnos en esta segunda parte, me gustaría hacer un repaso de lo que fue el regreso de Marilyn Manson hace ya dos años.
Marilyn Manson se encontraba en la ruina y acabado, principalmente por una serie de acusaciones de abuso sexual y juicios que aún siguen en proceso. Esto derivó en que la discográfica y gran parte de su equipo le soltaran la mano, quedando prácticamente solo y con su carrera prácticamente muerta.
A esto también hay que sumarle que hacía años venía perdiendo credibilidad y público debido a álbumes de poca calidad y presentaciones en vivo desastrosas. Se lo podía ver en mal estado físico y con un consumo excesivo de sustancias que afectaba notablemente su desempeño.
Contra todo pronóstico, volvió a presentarse en vivo en 2024 y demostró estar recuperado de sus adicciones. Esto estuvo respaldado por un rendimiento vocal y un estado físico ampliamente superiores a lo presenciado antes de la pandemia y las acusaciones.
Como si esto fuera poco, salieron a la luz los singles del disco de ese año y la expectativa creció a niveles impensados. Había vuelto a componer música de calidad y con un mensaje pensado e interesante.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Marilyn Manson – One Assassination Under God – Chapter 1 (2024)
Esto fue correspondido con el lanzamiento del disco a finales de ese mismo año. Un trabajo muy bien recibido que, si bien contaba con guiños a la época dorada de los noventa y principios de los 2000, construía una nueva identidad. Esta tenía un enfoque más cercano al rock gótico o post-punk, pero con momentos más pesados y directos.
En este trabajo, titulado One Assassination Under God – Chapter 2, continúa esa idea, pero desde otro lado.
El trabajo anterior buscaba tener canciones directas, con momentos que fueran más explosivos. Y con esto no me refiero únicamente a lo agresivo, sino también a momentos más gancheros o bailables. Canciones con una idea más frontal, que buscaban generar un impacto similar al de un golpe. Inclusive las canciones más lentas tienen esa impronta de ir por todo y contra todos.
En esta segunda parte, el enfoque es más atmosférico. Las canciones buscan generar atmósferas oscuras y tétricas, sin recurrir siempre a un estribillo explosivo o buscar generar agresión.
Esto ya queda marcado desde el comienzo con “Unalive”, un título muy interesante y atractivo. Esta canción es de medio tiempo, con un desarrollo muy atmosférico a base de teclados, guitarras y la voz de Manson. Si bien tiene un estribillo potente, donde se escuchan gritos, al segundo la canción vuelve al tono atmosférico.
Hay momentos en donde la agresión toma el control, como en los singles “Exit Wound” y “Front Towards Enemy”, pero son pequeños y contados momentos.
Si bien el resto de las canciones tiene un enfoque similar, centrado en las atmósferas, esto no hace que sea un disco monótono, ya que cada canción cuenta con su propia personalidad.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Soulfly en Copenhague: “Cuando la leyenda pesa más que el presente”
Por ejemplo, “Don’t Answer the Door” es súper densa y oscura, con una letra atrapante y escalofriante. Mientras que “None of the Suns” tiene un ritmo y una melodía más cercanos al post-punk de bandas como Joy Division. Y si bien sigue sonando oscuro, funciona como una pausa entre tanta densidad.
Otro punto destacable es “Lucifer’s Teardrop”, que arranca como una canción con el mismo enfoque post-punk, pero termina con un estribillo explosivo y rockero que muestra un costado más punk dentro del género gótico.
Mientras tanto, en “The Arsonist” tenemos una mezcla perfecta entre esta nueva identidad y guiños a los noventa. Hay coros que parecen salidos de Antichrist Superstar y que recuerdan al estribillo de “Apple of Sodom”, canción compuesta para la película Lost Highway.
Para el final deja “Enantiomorph”, una especie de balada que da cierre al disco con un recitado oscuro y perturbador, y que invita a reflexionar sobre ciertas acciones y comportamientos. Esta canción se puede comparar con “All the Vilest Things”, ya que tiene un aura similar.
En cuanto a lo técnico, la producción me parece increíble. Todo suena acomodado, en su lugar y con mucha presencia. Si bien no considero que sea un disco pesado desde la composición, la producción hace que suene con peso y solidez. Esto se debe claramente a la presencia y contundencia de los instrumentos, que consiguen que incluso las partes menos agresivas tengan una fuerza considerable.
Además, los momentos de estridencia resaltan mucho más al estar rodeados de pasajes atmosféricos. Al no tener constantemente guitarras agresivas o estribillos explosivos, cuando estos elementos aparecen generan un contraste mucho mayor y consiguen un impacto más fuerte.
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La voz de Manson es la protagonista del disco, y está bien que así sea. Él demuestra que está en uno de sus mejores momentos vocales, pasando por todos los recursos que supo utilizar a lo largo de su carrera. Pero da la sensación de que estos están bien administrados y utilizados de una forma más inteligente.
El bajo y la batería hacen un gran trabajo llevando el ritmo del álbum y dándole el peso que necesita. Sobre todo la batería, que por momentos sale de los ritmos simples y toma más protagonismo para darle mayor desarrollo a las canciones.
Los teclados, si bien ya no son tan abundantes como antes, están para acentuar momentos y aportar más dramatismo. Si bien me gusta la formación actual con dos guitarras, me llama la atención la falta de teclado en la formación en vivo, al menos hasta donde se puede apreciar.
Las guitarras se destacan muchísimo, ya que son las encargadas de llevar el desarrollo de las canciones. Estas son muy variadas, ya que pasan de riffs góticos muy simples a otros más agresivos y cercanos al metal industrial. Pero lo más notorio es la versatilidad, ya que suelen sacar sonidos muy extraños y llamativos, que son los que terminan conformando las atmósferas, elemento principal del álbum.
Creo que la intención de este disco, más que golpear, es la de perturbar. Y esto se puede ver tanto en las canciones como en las letras. Musicalmente, los temas son menos explosivos que los de la primera parte, pero al mismo tiempo resultan más intrigantes. En lugar de buscar constantemente el impacto inmediato, generan tensión y construyen atmósferas que hacen que uno quiera descubrir hacia dónde va cada canción.
Lo mismo ocurre con la mayoría de las letras. Si bien hay alguna más chocante y directa, en general son más oscuras, creando imágenes extrañas y perturbadoras. En la primera parte, las letras tenían una intención mucho más frontal, buscando el choque de manera directa. Acá, en cambio, Manson parece más interesado en generar incomodidad e intriga a través de imágenes y situaciones que quedan dando vueltas en la cabeza.
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Personalmente, me parece un disco muy bueno, que muestra otra fase de Manson que, si bien ya había sido explorada anteriormente, nunca había ocupado un lugar tan central en su propuesta. One Assassination Under God – Chapter 2 es un trabajo muy maduro y cuidado, donde cada elemento parece estar puesto en su lugar para construir una identidad clara.
Después de todo lo ocurrido en los últimos años, no deja de ser interesante que Manson haya conseguido regresar no intentando repetir exactamente lo que hizo en su época dorada, sino mostrando una faceta que siempre estuvo presente, pero que ahora toma el protagonismo. Y por eso creo que este trabajo no solo demuestra que el Reverendo sigue vigente, sino que todavía tiene mucho más para ofrecer y puede entrar tranquilamente entre los mejores discos del año.

One Assassination Under God - Chapter 2 (2026)
Nuclear Blast
Tracklist
1. Unalive
2. Don’t Answer the Door
3. Front Toward Enemy
4. All the Vilest Things
5. None of the Suns
6. Lucifer’s Teardrop
7 The Arsonist
8. Exit Wound
9. Enantiomorph

Marilyn Manson editó este año la segunda parte de su nueva saga discográfica: One Assassination Under God.
Antes de adentrarnos en esta segunda parte, me gustaría hacer un repaso de lo que fue el regreso de Marilyn Manson hace ya dos años.
Marilyn Manson se encontraba en la ruina y acabado, principalmente por una serie de acusaciones de abuso sexual y juicios que aún siguen en proceso. Esto derivó en que la discográfica y gran parte de su equipo le soltaran la mano, quedando prácticamente solo y con su carrera prácticamente muerta.
A esto también hay que sumarle que hacía años venía perdiendo credibilidad y público debido a álbumes de poca calidad y presentaciones en vivo desastrosas. Se lo podía ver en mal estado físico y con un consumo excesivo de sustancias que afectaba notablemente su desempeño.
Contra todo pronóstico, volvió a presentarse en vivo en 2024 y demostró estar recuperado de sus adicciones. Esto estuvo respaldado por un rendimiento vocal y un estado físico ampliamente superiores a lo presenciado antes de la pandemia y las acusaciones.
Como si esto fuera poco, salieron a la luz los singles del disco de ese año y la expectativa creció a niveles impensados. Había vuelto a componer música de calidad y con un mensaje pensado e interesante.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Marilyn Manson – One Assassination Under God – Chapter 1 (2024)
Esto fue correspondido con el lanzamiento del disco a finales de ese mismo año. Un trabajo muy bien recibido que, si bien contaba con guiños a la época dorada de los noventa y principios de los 2000, construía una nueva identidad. Esta tenía un enfoque más cercano al rock gótico o post-punk, pero con momentos más pesados y directos.
En este trabajo, titulado One Assassination Under God – Chapter 2, continúa esa idea, pero desde otro lado.
El trabajo anterior buscaba tener canciones directas, con momentos que fueran más explosivos. Y con esto no me refiero únicamente a lo agresivo, sino también a momentos más gancheros o bailables. Canciones con una idea más frontal, que buscaban generar un impacto similar al de un golpe. Inclusive las canciones más lentas tienen esa impronta de ir por todo y contra todos.
En esta segunda parte, el enfoque es más atmosférico. Las canciones buscan generar atmósferas oscuras y tétricas, sin recurrir siempre a un estribillo explosivo o buscar generar agresión.
Esto ya queda marcado desde el comienzo con “Unalive”, un título muy interesante y atractivo. Esta canción es de medio tiempo, con un desarrollo muy atmosférico a base de teclados, guitarras y la voz de Manson. Si bien tiene un estribillo potente, donde se escuchan gritos, al segundo la canción vuelve al tono atmosférico.
Hay momentos en donde la agresión toma el control, como en los singles “Exit Wound” y “Front Towards Enemy”, pero son pequeños y contados momentos.
Si bien el resto de las canciones tiene un enfoque similar, centrado en las atmósferas, esto no hace que sea un disco monótono, ya que cada canción cuenta con su propia personalidad.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Soulfly en Copenhague: “Cuando la leyenda pesa más que el presente”
Por ejemplo, “Don’t Answer the Door” es súper densa y oscura, con una letra atrapante y escalofriante. Mientras que “None of the Suns” tiene un ritmo y una melodía más cercanos al post-punk de bandas como Joy Division. Y si bien sigue sonando oscuro, funciona como una pausa entre tanta densidad.
Otro punto destacable es “Lucifer’s Teardrop”, que arranca como una canción con el mismo enfoque post-punk, pero termina con un estribillo explosivo y rockero que muestra un costado más punk dentro del género gótico.
Mientras tanto, en “The Arsonist” tenemos una mezcla perfecta entre esta nueva identidad y guiños a los noventa. Hay coros que parecen salidos de Antichrist Superstar y que recuerdan al estribillo de “Apple of Sodom”, canción compuesta para la película Lost Highway.
Para el final deja “Enantiomorph”, una especie de balada que da cierre al disco con un recitado oscuro y perturbador, y que invita a reflexionar sobre ciertas acciones y comportamientos. Esta canción se puede comparar con “All the Vilest Things”, ya que tiene un aura similar.
En cuanto a lo técnico, la producción me parece increíble. Todo suena acomodado, en su lugar y con mucha presencia. Si bien no considero que sea un disco pesado desde la composición, la producción hace que suene con peso y solidez. Esto se debe claramente a la presencia y contundencia de los instrumentos, que consiguen que incluso las partes menos agresivas tengan una fuerza considerable.
Además, los momentos de estridencia resaltan mucho más al estar rodeados de pasajes atmosféricos. Al no tener constantemente guitarras agresivas o estribillos explosivos, cuando estos elementos aparecen generan un contraste mucho mayor y consiguen un impacto más fuerte.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Judas Priest en Valencia: “Lecciones de Heavy Metal”
La voz de Manson es la protagonista del disco, y está bien que así sea. Él demuestra que está en uno de sus mejores momentos vocales, pasando por todos los recursos que supo utilizar a lo largo de su carrera. Pero da la sensación de que estos están bien administrados y utilizados de una forma más inteligente.
El bajo y la batería hacen un gran trabajo llevando el ritmo del álbum y dándole el peso que necesita. Sobre todo la batería, que por momentos sale de los ritmos simples y toma más protagonismo para darle mayor desarrollo a las canciones.
Los teclados, si bien ya no son tan abundantes como antes, están para acentuar momentos y aportar más dramatismo. Si bien me gusta la formación actual con dos guitarras, me llama la atención la falta de teclado en la formación en vivo, al menos hasta donde se puede apreciar.
Las guitarras se destacan muchísimo, ya que son las encargadas de llevar el desarrollo de las canciones. Estas son muy variadas, ya que pasan de riffs góticos muy simples a otros más agresivos y cercanos al metal industrial. Pero lo más notorio es la versatilidad, ya que suelen sacar sonidos muy extraños y llamativos, que son los que terminan conformando las atmósferas, elemento principal del álbum.
Creo que la intención de este disco, más que golpear, es la de perturbar. Y esto se puede ver tanto en las canciones como en las letras. Musicalmente, los temas son menos explosivos que los de la primera parte, pero al mismo tiempo resultan más intrigantes. En lugar de buscar constantemente el impacto inmediato, generan tensión y construyen atmósferas que hacen que uno quiera descubrir hacia dónde va cada canción.
Lo mismo ocurre con la mayoría de las letras. Si bien hay alguna más chocante y directa, en general son más oscuras, creando imágenes extrañas y perturbadoras. En la primera parte, las letras tenían una intención mucho más frontal, buscando el choque de manera directa. Acá, en cambio, Manson parece más interesado en generar incomodidad e intriga a través de imágenes y situaciones que quedan dando vueltas en la cabeza.
TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR: Arch Enemy en Vitoria-Gasteiz: “Pure F*cking Metal”
Personalmente, me parece un disco muy bueno, que muestra otra fase de Manson que, si bien ya había sido explorada anteriormente, nunca había ocupado un lugar tan central en su propuesta. One Assassination Under God – Chapter 2 es un trabajo muy maduro y cuidado, donde cada elemento parece estar puesto en su lugar para construir una identidad clara.
Después de todo lo ocurrido en los últimos años, no deja de ser interesante que Manson haya conseguido regresar no intentando repetir exactamente lo que hizo en su época dorada, sino mostrando una faceta que siempre estuvo presente, pero que ahora toma el protagonismo. Y por eso creo que este trabajo no solo demuestra que el Reverendo sigue vigente, sino que todavía tiene mucho más para ofrecer y puede entrar tranquilamente entre los mejores discos del año.







