

Hace unos meses me vi la película nominada al Óscar, “One Battle After Another”, traducida al castellano como “Una Batalla Tras Otra”. Con Leonardo Di Caprio como protagonista, la cinta nos cuenta la historia de un ex – revolucionario de los años 60’, que vive retirado y alejado de la sociedad como padre soltero. Sin embargo, deberá volver al ruedo de su antigua vida combativa cuando su hija adolescente, es secuestrada por un oficial militar corrupto, obsesionado con él y su pasado.
Hasta acá todo bien. Uno podría pensar que se trata de otro thriller dramático, lleno de humor, ironía y suspenso. Y de hecho lo es. Pero lo que me llamó la atención es el mensaje final que deja y como se enlaza directamente con el título. Y es que a pesar de las batallas individuales que cada uno libre, la película muestra como la lucha por la libertad se trata de un proceso. Que los cambios reales requieren de persistencia y convicción. Y que cada generación debe asumir sus propios ideales para poder sostener sus luchas.
Este mensaje de resistencia y confrontación fue el que se me vino a la mente mientras veía tocar y hablar a Tom Morello, el pasado miércoles 11 de marzo, en la Ciudad de Buenos Aires. Ya que el músico se presentó en suelo argentino con un propósito muy claro: producir conciencia social en su audiencia y reivindicar su postura antifascista y en contra del imperialismo. Y es que pese a que se trató de un recital de música, hay que decir que la música quedó en segundo plano.
Con sede en el centro cultural, Deseo Club, ubicado en las cercanías de Chacarita, desde el minuto uno el estadounidense se encargó de crear todas las condiciones necesarias para transformar el escenario en una plataforma para su discurso. Y es que desde su salida ante la euforia descontrolada de la gente hasta su despedida al ritmo fiestero de “Rock And Roll All Nite” de Kiss, todo estuvo impregnado simbolismos y referencias políticas. Ya que en esta clase de shows, nada está librado al azar. Nada.
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Partiendo de lo visual, la actuación del guitarrista estuvo todo el tiempo, acompañada de imágenes de fondo con fuerte contenido social, mostrando a distintos grupos minoritarios en situaciones variadas. Algunos preparados para luchar por las injusticias, otros unidos para defender su identidad y otros mostrándole al mundo su voz y rostro.
Otro elemento visual muy presente fueron las remeras de los compañeros de Morello, que tenían un mensaje muy claro y directo: “Destroy Fascism”. Y es que esta fue una de las pautas de la noche. Ya que al “Is anybody here loves rock and roll, and hates fascism”, Morello no solo consiguió encender al público, sino que comenzó a trazar el discurso musical por el que recorrería su setlist. Uno integrado en su gran mayoría, por temas de la carrera solista del flamante guitarrista, que los tuvo a él frente a los micrófonos.
Evidentemente, sonaron algunos de sus mayores riffs de su etapa en Rage Against The Machine, los cuales desataron el descontrol y la alegría de los presentes. Pero respecto a lo musical, el show estuvo mayormente enfocado en su material con The Nightwatchman.
Pero eso no quita que hubiera dos momentos en el plano musical para remarcar: el primero con un sorpresivo homenaje por parte de Morello hacia quién él denominó, su amigo y hermano, Chris Cornell. Con una foto en blanco y negro de fondo del mítico cantante, la banda realizó una linda y emotiva interpretación del mayor clásico de Audioslave, “Like Of A Stone”.
El segundo y como no podía faltar, se dio con la llegada del tema más esperado por todos en la noche, “Killing In The Name”, que desató el caos absoluto en el recinto, teniendo al público como principal protagonista, entonando y gritando el emblemático: “Now You Do What They Told Ya”.
Este momento de unión y hermandad que hubo por parte del músico con el público, se dio durante casi toda la noche, y eso en gran parte, fue debido a la línea colectiva compartida que había: denunciar las injusticias sociales y apelar siempre en favor de la verdad y la memoria. Y es que Morello como acostumbra, suele estar involucrado en causas sociales y en esta ocasión, lo hizo con Las Abuelas de Plaza de Mayo, visitándolas el día anterior al evento y donando todas las ganancias de su merchadising, a la organización argentina.
Y como dijimos anteriormente, en esta clase de shows, todo está sutilmente planeado. No por nada el guitarrista también salió a tocar con una remera recordando los 50 años del último golpe militar, y una gorra que decía: “Fate no se Cierra” (en referencia a la fábrica de neumáticos que anunció su cierre en los últimos días).
Reforzando estas ideas de lucha y compromiso social, culminó su actuación. Y dicho esto, puedo afirmar que más que un recital, se trató de un acto de resistencia. Uno en contra de ideas fascistas y dominantes. Y es que en palabras del propio músico: “En el nombre de la verdad, la justicia y la libertad, hay que patearle el trasero al mundo”.
De esta forma, una batalla se ganó, pero la lucha persiste. Ya que si bien el mensaje se compartió, la vida sigue. Con todas las adversidades que puede llegar a presentar. Como dice la película, una batalla tras otra.
Agradecemos a Popartmusic por la acreditación y realización del evento.
Etiquetas: Buenos Aires, Popartmusic, Rage Against The Machine, The Nightwatchman, Tom Morello

Hace unos meses me vi la película nominada al Óscar, “One Battle After Another”, traducida al castellano como “Una Batalla Tras Otra”. Con Leonardo Di Caprio como protagonista, la cinta nos cuenta la historia de un ex – revolucionario de los años 60’, que vive retirado y alejado de la sociedad como padre soltero. Sin embargo, deberá volver al ruedo de su antigua vida combativa cuando su hija adolescente, es secuestrada por un oficial militar corrupto, obsesionado con él y su pasado.
Hasta acá todo bien. Uno podría pensar que se trata de otro thriller dramático, lleno de humor, ironía y suspenso. Y de hecho lo es. Pero lo que me llamó la atención es el mensaje final que deja y como se enlaza directamente con el título. Y es que a pesar de las batallas individuales que cada uno libre, la película muestra como la lucha por la libertad se trata de un proceso. Que los cambios reales requieren de persistencia y convicción. Y que cada generación debe asumir sus propios ideales para poder sostener sus luchas.
Este mensaje de resistencia y confrontación fue el que se me vino a la mente mientras veía tocar y hablar a Tom Morello, el pasado miércoles 11 de marzo, en la Ciudad de Buenos Aires. Ya que el músico se presentó en suelo argentino con un propósito muy claro: producir conciencia social en su audiencia y reivindicar su postura antifascista y en contra del imperialismo. Y es que pese a que se trató de un recital de música, hay que decir que la música quedó en segundo plano.
Con sede en el centro cultural, Deseo Club, ubicado en las cercanías de Chacarita, desde el minuto uno el estadounidense se encargó de crear todas las condiciones necesarias para transformar el escenario en una plataforma para su discurso. Y es que desde su salida ante la euforia descontrolada de la gente hasta su despedida al ritmo fiestero de “Rock And Roll All Nite” de Kiss, todo estuvo impregnado simbolismos y referencias políticas. Ya que en esta clase de shows, nada está librado al azar. Nada.
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Partiendo de lo visual, la actuación del guitarrista estuvo todo el tiempo, acompañada de imágenes de fondo con fuerte contenido social, mostrando a distintos grupos minoritarios en situaciones variadas. Algunos preparados para luchar por las injusticias, otros unidos para defender su identidad y otros mostrándole al mundo su voz y rostro.
Otro elemento visual muy presente fueron las remeras de los compañeros de Morello, que tenían un mensaje muy claro y directo: “Destroy Fascism”. Y es que esta fue una de las pautas de la noche. Ya que al “Is anybody here loves rock and roll, and hates fascism”, Morello no solo consiguió encender al público, sino que comenzó a trazar el discurso musical por el que recorrería su setlist. Uno integrado en su gran mayoría, por temas de la carrera solista del flamante guitarrista, que los tuvo a él frente a los micrófonos.
Evidentemente, sonaron algunos de sus mayores riffs de su etapa en Rage Against The Machine, los cuales desataron el descontrol y la alegría de los presentes. Pero respecto a lo musical, el show estuvo mayormente enfocado en su material con The Nightwatchman.
Pero eso no quita que hubiera dos momentos en el plano musical para remarcar: el primero con un sorpresivo homenaje por parte de Morello hacia quién él denominó, su amigo y hermano, Chris Cornell. Con una foto en blanco y negro de fondo del mítico cantante, la banda realizó una linda y emotiva interpretación del mayor clásico de Audioslave, “Like Of A Stone”.
El segundo y como no podía faltar, se dio con la llegada del tema más esperado por todos en la noche, “Killing In The Name”, que desató el caos absoluto en el recinto, teniendo al público como principal protagonista, entonando y gritando el emblemático: “Now You Do What They Told Ya”.
Este momento de unión y hermandad que hubo por parte del músico con el público, se dio durante casi toda la noche, y eso en gran parte, fue debido a la línea colectiva compartida que había: denunciar las injusticias sociales y apelar siempre en favor de la verdad y la memoria. Y es que Morello como acostumbra, suele estar involucrado en causas sociales y en esta ocasión, lo hizo con Las Abuelas de Plaza de Mayo, visitándolas el día anterior al evento y donando todas las ganancias de su merchadising, a la organización argentina.
Y como dijimos anteriormente, en esta clase de shows, todo está sutilmente planeado. No por nada el guitarrista también salió a tocar con una remera recordando los 50 años del último golpe militar, y una gorra que decía: “Fate no se Cierra” (en referencia a la fábrica de neumáticos que anunció su cierre en los últimos días).
Reforzando estas ideas de lucha y compromiso social, culminó su actuación. Y dicho esto, puedo afirmar que más que un recital, se trató de un acto de resistencia. Uno en contra de ideas fascistas y dominantes. Y es que en palabras del propio músico: “En el nombre de la verdad, la justicia y la libertad, hay que patearle el trasero al mundo”.
De esta forma, una batalla se ganó, pero la lucha persiste. Ya que si bien el mensaje se compartió, la vida sigue. Con todas las adversidades que puede llegar a presentar. Como dice la película, una batalla tras otra.
Agradecemos a Popartmusic por la acreditación y realización del evento.
Etiquetas: Buenos Aires, Popartmusic, Rage Against The Machine, The Nightwatchman, Tom Morello







