


Polonia siempre se ha caracterizado por ser un país proveedor de gran materia prima dentro del metal extremo. Con grandes referentes que ganaron estatus y popularidad con los años. El nombre más reconocido en la actualidad seguramente sea, Behemoth, que lidera los rankings mundiales con su blackened death metal. Sin embargo, también tenemos a grupos como Decapitated que supieron estar a la vanguardia de la brutalidad con su death metal técnico o Hate, quienes a lo largo del tiempo se convirtieron en una institución representativa del caos y la oscuridad, con su pared sónica de death/black denso y absorbente.
Pero antes que todos ellos, hubo un grupo que supo ser el primero en poner a este país en el mapa mundial. Que desde los 80’, dio forma y moldeó un estilo al cual, a día de hoy, todavía se mantienen fieles. Porque si uno piensa en agresividad, violencia y devastación dentro de la escena polaca, tiene que pensar en Vader.
Fundados y comandados por el guitarrista y cantante Piotr “Peter” Wiwczarek, el conjunto polaco visita la Argentina con un set especial centrado en: Litany, Reign Forever World, Kingdom e Impressions in Blood. Esta presentación tendrá lugar en Marquee Session Bar (Av. Raul Scalabrini Ortiz 666, CABA) el próximo domingo 10 de mayo y contará con la participación local de Dislepsia.
Aprovechando el enfoque de su gira, haremos un pequeño recorrido por la carrera del grupo y especial foco, en las cuatro obras que vienen a interpretar.
Death Metal a la polaca
Comenzaron como una banda de heavy/thrash metal, pero rápidamente se movieron hacia terrenos más extremos y cercanos al death. Su demo Morbid Reich (1990) vendió más de 10.000 copias, un récord para la época, lo que les permitió firmar con el sello británico Earache Records.
Con su debut, The Ultimate Incantation (1992) definieron su estilo veloz, técnico y agresivo. Pero sería en obras como, De Profundis (1995) y Black to the Blind (1997), dónde consolidarían su sonido y se ganarían el apodo de “Slayer polacos”.
A partir de ese punto, Vader se convertiría en sinónimo de perseverancia y compromiso, manteniendo una constancia de trabajo incuestionable y leal al género. Con lanzamientos que supieron adaptar el death metal de la vieja escuela a los tiempos que corren. Y pusieron a la banda como referentes indiscutidos de la barbarie.
Litany (2000)
Posiblemente, su mayor obra maestra junto con De Profundis (1995). Se trata del disco donde Vader encontró el punto culmine de su fórmula, con una estructura rítmica asesina, una batería que va a la velocidad de una ametralladora y solos al servicio del tornado de caos que son las canciones. Sin interludios ni intros de presentación, ni espacios para respirar o descansar. Solo devastación. Una combinación perfecta entre brutalidad y precisión, con grandes clásicos como “Xeper”, “Cold Demons” y uno de sus mayores himnos, “Wings”.
Kingdom (1998)
Este Ep se caracteriza por ser el puente de transición entre su etapa más clásica y convencional haciendo death metal y la que vendría a continuación con una propuesta mucho más acelerada y veloz dentro de su discografía. La batería (a cargo del fallecido Krzysztof “Doc” Raczkowski) empieza a sonar más clínica y precisa. Con un nivel de producción y ejecución similar al de una programada. Por su parte, las guitarras mantienen un estilo más cortante.
“Enhanced Dimension” es el claro ejemplo del avance técnico del grupo aunque también hay lugar para pasajes con una atmósfera opresiva y densa, como en el tema título.
Impressions in Blood (2006)
Una de sus obras más populares. Presenta la particularidad de ser la primera en toda su carrera en incorporar orquestaciones y capas sinfónicas, con el fin de darle más dramatismo y oscuridad a las composiciones. No obstante, el foco principal sigue estando en la velocidad y la agresividad. Con temas mas desarrollados, y un enfoque temático anticristiano.
“Shadowfear” o “As Heavens Collide…” son dos piezas clásicas de la banda, pero sin duda el máximo hit del disco es “Helleluyah!!! (God Is Dead)” que se convirtió en un canto de guerra infaltable en vivo.
Reign Forever World (2001)
Otra muestra de que Vader nunca tuvo miedo de entrar al estudio, ni de seguir sacando trabajos. Lanzado al año siguiente que Litany (2000), este EP funciona como una continuación de su hermano mayor, con canciones que suenan como ráfagas de ametralladora.
Destaca puntualmente por presentar una faceta que se volverìa habitual en el grupo, la de realizar covers. Y es que Vader con los años, ha demostrado saber traer a su terreno, grandes composiciones de otros géneros. En este caso, con “Rapid Fire” de Judas Priest, “Total Desaster” de Destruction, y “Freezing Moon“ de Mayhem.




Polonia siempre se ha caracterizado por ser un país proveedor de gran materia prima dentro del metal extremo. Con grandes referentes que ganaron estatus y popularidad con los años. El nombre más reconocido en la actualidad seguramente sea, Behemoth, que lidera los rankings mundiales con su blackened death metal. Sin embargo, también tenemos a grupos como Decapitated que supieron estar a la vanguardia de la brutalidad con su death metal técnico o Hate, quienes a lo largo del tiempo se convirtieron en una institución representativa del caos y la oscuridad, con su pared sónica de death/black denso y absorbente.
Pero antes que todos ellos, hubo un grupo que supo ser el primero en poner a este país en el mapa mundial. Que desde los 80’, dio forma y moldeó un estilo al cual, a día de hoy, todavía se mantienen fieles. Porque si uno piensa en agresividad, violencia y devastación dentro de la escena polaca, tiene que pensar en Vader.
Fundados y comandados por el guitarrista y cantante Piotr “Peter” Wiwczarek, el conjunto polaco visita la Argentina con un set especial centrado en: Litany, Reign Forever World, Kingdom e Impressions in Blood. Esta presentación tendrá lugar en Marquee Session Bar (Av. Raul Scalabrini Ortiz 666, CABA) el próximo domingo 10 de mayo y contará con la participación local de Dislepsia.
Aprovechando el enfoque de su gira, haremos un pequeño recorrido por la carrera del grupo y especial foco, en las cuatro obras que vienen a interpretar.
Death Metal a la polaca
Comenzaron como una banda de heavy/thrash metal, pero rápidamente se movieron hacia terrenos más extremos y cercanos al death. Su demo Morbid Reich (1990) vendió más de 10.000 copias, un récord para la época, lo que les permitió firmar con el sello británico Earache Records.
Con su debut, The Ultimate Incantation (1992) definieron su estilo veloz, técnico y agresivo. Pero sería en obras como, De Profundis (1995) y Black to the Blind (1997), dónde consolidarían su sonido y se ganarían el apodo de “Slayer polacos”.
A partir de ese punto, Vader se convertiría en sinónimo de perseverancia y compromiso, manteniendo una constancia de trabajo incuestionable y leal al género. Con lanzamientos que supieron adaptar el death metal de la vieja escuela a los tiempos que corren. Y pusieron a la banda como referentes indiscutidos de la barbarie.
Litany (2000)
Posiblemente, su mayor obra maestra junto con De Profundis (1995). Se trata del disco donde Vader encontró el punto culmine de su fórmula, con una estructura rítmica asesina, una batería que va a la velocidad de una ametralladora y solos al servicio del tornado de caos que son las canciones. Sin interludios ni intros de presentación, ni espacios para respirar o descansar. Solo devastación. Una combinación perfecta entre brutalidad y precisión, con grandes clásicos como “Xeper”, “Cold Demons” y uno de sus mayores himnos, “Wings”.
Kingdom (1998)
Este Ep se caracteriza por ser el puente de transición entre su etapa más clásica y convencional haciendo death metal y la que vendría a continuación con una propuesta mucho más acelerada y veloz dentro de su discografía. La batería (a cargo del fallecido Krzysztof “Doc” Raczkowski) empieza a sonar más clínica y precisa. Con un nivel de producción y ejecución similar al de una programada. Por su parte, las guitarras mantienen un estilo más cortante.
“Enhanced Dimension” es el claro ejemplo del avance técnico del grupo aunque también hay lugar para pasajes con una atmósfera opresiva y densa, como en el tema título.
Impressions in Blood (2006)
Una de sus obras más populares. Presenta la particularidad de ser la primera en toda su carrera en incorporar orquestaciones y capas sinfónicas, con el fin de darle más dramatismo y oscuridad a las composiciones. No obstante, el foco principal sigue estando en la velocidad y la agresividad. Con temas mas desarrollados, y un enfoque temático anticristiano.
“Shadowfear” o “As Heavens Collide…” son dos piezas clásicas de la banda, pero sin duda el máximo hit del disco es “Helleluyah!!! (God Is Dead)” que se convirtió en un canto de guerra infaltable en vivo.
Reign Forever World (2001)
Otra muestra de que Vader nunca tuvo miedo de entrar al estudio, ni de seguir sacando trabajos. Lanzado al año siguiente que Litany (2000), este EP funciona como una continuación de su hermano mayor, con canciones que suenan como ráfagas de ametralladora.
Destaca puntualmente por presentar una faceta que se volverìa habitual en el grupo, la de realizar covers. Y es que Vader con los años, ha demostrado saber traer a su terreno, grandes composiciones de otros géneros. En este caso, con “Rapid Fire” de Judas Priest, “Total Desaster” de Destruction, y “Freezing Moon“ de Mayhem.












