


Un nombre muy conocido en la escena underground del black metal norteamericano es Xasthur, proyecto solista de Scott Conner. Sacudió la escena a principios de los 2000 con álbumes muy opresivos y oscuros que, junto con otros proyectos como Leviathan, fueron catalogados como depressive black metal. Aunque suenan diferentes a las propuestas europeas del género, se los encasilló allí debido a las temáticas tratadas en las letras —como la depresión y el suicidio— y al ya mencionado sonido oscuro, envolvente y opresivo.
El proyecto estuvo un tiempo en pausa, pero desde hace un tiempo realiza giras en formato acústico, adaptando sus canciones a un estilo semiacústico. En su primer tour europeo pasó por Copenhague, en el genial y underground Spillestedet Stengade. En esta fría noche de febrero pudimos apreciar a Xasthur en vivo.
El encargado de abrir la velada fue el músico danés Pafund. Su propuesta fue una especie de dungeon synth interpretado con dos teclados y algunas pistas de acompañamiento. El principal tenía un sonido más clásico, aunque cada tanto jugaba con distorsiones y otros efectos; se encargó de las bases y de marcar los ritmos. El otro teclado contaba con una afinación más aguda y un sonido más cercano al dungeon synth tradicional: ruidos pequeños y penetrantes que iban formando melodías tenues y arreglos simples que enriquecían las bases del primero. El show, que duró media hora, mantuvo a todos los presentes atentos y sumergidos en un ambiente tenso y calmo a la vez.
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El segundo artista en presentarse fue Lukas Häger, guitarrista sueco que se presentó en solitario. El espectáculo constó de él con su instrumento ofreciendo una performance excelente. Salvo por un pasaje cercano al black metal que fue tocado con púa, el resto del show fue folk rock interpretado con los dedos. El músico demostró un gran dominio del instrumento, ya que hacía bases y melodías al mismo tiempo, mientras transitaba acordes y movimientos atípicos. Todo esto mientras activaba efectos y algunas pistas con las pedaleras que tenía en el suelo. Tras 30 minutos de concierto, se retiró aplaudido por todo el público.
Minutos antes de la hora pactada, Scott comenzó a probar sus tres guitarras electroacústicas de 12 cuerdas, colocadas superpuestas. Frente a él tenía una pequeña mesa con los elementos necesarios para el show: dos consolas con ecualizadores, afinador, la lista de temas y cera para sus dedos.
A las 22:30 en punto comenzó el show con “Schizo/Mania”. Si bien la interpretación no estaba sufriendo mayores traspiés, se lo notaba molesto. Esto se debía a un problema con los monitores. Estaba tocando con una pista de bajo y otra de batería, y pidió varias veces que se las subieran y que le bajaran el retorno de su guitarra. Lo hizo de distintas maneras: con chistes e incluso de malos modos, llegando a tirar un micrófono al piso.
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Pasadas un par de canciones dejó de reclamar y se lo notó más relajado, aunque tengo la sospecha de que simplemente decidió seguir adelante pese a su disgusto.
El sonido fue bueno, aunque por momentos las pistas eran muy graves y tapaban levemente la guitarra. Fueron instantes aislados que no dificultaron el disfrute del show.
En este concierto, Scott demostró que es un excelente guitarrista. Tocó todas las canciones sin púa, utilizando sus dedos y mostrando un gran manejo de la mano derecha. Con la izquierda evidenció su habilidad para crear acordes poco convencionales.
El final llegó con “No Company for Your Misery” y, si bien había una canción más anotada en la lista, no fue interpretada. Esto respaldó mi impresión de que ofreció el concierto algo ofuscado. Sin embargo, el público lo aplaudió y se fue conforme.
Esto se debe a que presenciar una presentación de Xasthur es algo muy difícil de conseguir, no solo por lo poco que gira, sino también por el tipo de propuesta que ofrece en directo: oscura e íntima.
Etiquetas: Acoustic Black Metal, Black Metal, Copenhague, Depressive Black Metal, Dungeon Synth, Lukas Häger, Pafund, Scott Conner, Spillestedet Stengade, xasthur


Un nombre muy conocido en la escena underground del black metal norteamericano es Xasthur, proyecto solista de Scott Conner. Sacudió la escena a principios de los 2000 con álbumes muy opresivos y oscuros que, junto con otros proyectos como Leviathan, fueron catalogados como depressive black metal. Aunque suenan diferentes a las propuestas europeas del género, se los encasilló allí debido a las temáticas tratadas en las letras —como la depresión y el suicidio— y al ya mencionado sonido oscuro, envolvente y opresivo.
El proyecto estuvo un tiempo en pausa, pero desde hace un tiempo realiza giras en formato acústico, adaptando sus canciones a un estilo semiacústico. En su primer tour europeo pasó por Copenhague, en el genial y underground Spillestedet Stengade. En esta fría noche de febrero pudimos apreciar a Xasthur en vivo.
El encargado de abrir la velada fue el músico danés Pafund. Su propuesta fue una especie de dungeon synth interpretado con dos teclados y algunas pistas de acompañamiento. El principal tenía un sonido más clásico, aunque cada tanto jugaba con distorsiones y otros efectos; se encargó de las bases y de marcar los ritmos. El otro teclado contaba con una afinación más aguda y un sonido más cercano al dungeon synth tradicional: ruidos pequeños y penetrantes que iban formando melodías tenues y arreglos simples que enriquecían las bases del primero. El show, que duró media hora, mantuvo a todos los presentes atentos y sumergidos en un ambiente tenso y calmo a la vez.
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El segundo artista en presentarse fue Lukas Häger, guitarrista sueco que se presentó en solitario. El espectáculo constó de él con su instrumento ofreciendo una performance excelente. Salvo por un pasaje cercano al black metal que fue tocado con púa, el resto del show fue folk rock interpretado con los dedos. El músico demostró un gran dominio del instrumento, ya que hacía bases y melodías al mismo tiempo, mientras transitaba acordes y movimientos atípicos. Todo esto mientras activaba efectos y algunas pistas con las pedaleras que tenía en el suelo. Tras 30 minutos de concierto, se retiró aplaudido por todo el público.
Minutos antes de la hora pactada, Scott comenzó a probar sus tres guitarras electroacústicas de 12 cuerdas, colocadas superpuestas. Frente a él tenía una pequeña mesa con los elementos necesarios para el show: dos consolas con ecualizadores, afinador, la lista de temas y cera para sus dedos.
A las 22:30 en punto comenzó el show con “Schizo/Mania”. Si bien la interpretación no estaba sufriendo mayores traspiés, se lo notaba molesto. Esto se debía a un problema con los monitores. Estaba tocando con una pista de bajo y otra de batería, y pidió varias veces que se las subieran y que le bajaran el retorno de su guitarra. Lo hizo de distintas maneras: con chistes e incluso de malos modos, llegando a tirar un micrófono al piso.
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En este concierto, Scott demostró que es un excelente guitarrista. Tocó todas las canciones sin púa, utilizando sus dedos y mostrando un gran manejo de la mano derecha. Con la izquierda evidenció su habilidad para crear acordes poco convencionales.
El final llegó con “No Company for Your Misery” y, si bien había una canción más anotada en la lista, no fue interpretada. Esto respaldó mi impresión de que ofreció el concierto algo ofuscado. Sin embargo, el público lo aplaudió y se fue conforme.
Esto se debe a que presenciar una presentación de Xasthur es algo muy difícil de conseguir, no solo por lo poco que gira, sino también por el tipo de propuesta que ofrece en directo: oscura e íntima.
Etiquetas: Acoustic Black Metal, Black Metal, Copenhague, Depressive Black Metal, Dungeon Synth, Lukas Häger, Pafund, Scott Conner, Spillestedet Stengade, xasthur




